Capítulo 6. La velada de Año Nuevo

Reneesme POV

Después de que Jacob se alejó en su motocicleta mi corazón seguía latiendo con una intensidad impresionante. Hoy por la mañana él y yo éramos dos perfectos desconocidos, en este momento ambos sabíamos un poco más del otro. Me preguntaba todas las anécdotas que llegaríamos a contarnos en algún momento.

Mi mente empezó a imaginar cientos de escenas de películas románticas, todas ellas se aglomeraban en mi mente con la cara de Jacob y la mía en lugar de la de los protagonistas de las películas y lo mejor de todo era que… Jake me quería.

Si, probablemente mis pensamientos empezaban a volverse…incuerdos, digo, locos, raros. Traté de aclarar mi mente. ¿Había algo ahí que no fuera Jacob? No. No me importaba, me gustaba mucho que él estuviera ahí. Los pequeños instantes que habíamos compartido juntos. Todo. Él era fantástico y había sido tan perfecto que no quería que acabara.

Y entonces me enojé conmigo, me había quedado dormida en el mejor momento de mi vida.

Rememoré todo el día, los momentos en la motocicleta, el momento en el que llegué y nuestros rostros se iluminaron con una sonrisa, el momento que habíamos llegado al claro, cuando estábamos comiendo, cuando le conté todo de mí, cuando él me contó de él y cómo había llegado aquí, cuando habíamos bailado, todo. Todo. Estar en sus brazos mientras veníamos de regreso, cuando me abrazó, cuando dijo que sería lo que yo quisiera… cuando dijo que… me quería.

La emoción corría por mis venas.

No me había dado cuenta de que todavía no había cerrado la puerta y probablemente Jacob ya hasta había llegado a su casa. Cerré la puerta, entré en mi casa, aún olía a él. Inhalé profundamente y cerré los ojos, después me recargué contra la puerta y lentamente me fui deslizando hasta quedar sentada en el piso. Tenía una sensación de placer corriendo por mis venas.

Pero era un placer increíble, diferente. Inocente. Era la sensación que el amor me daba. Me gustaba.

Era la primera vez que estaba con un chico y no terminaba en un encuentro sexual, me dio gusto. La sensación era mucho más placentera, mucho más duradera y me hacía sentirme mucho mejor. Me sentía completa, me sentía bien. Era algo nuevo, algo diferente. Me sentía en casa, me sentía en familia. Era ese sentimiento que había perdido hace mucho tiempo atrás.

Era un momento especial, quería recordarlo en mi mente, quería que durara para siempre y ese fue el momento en el que sentí que… extrañaba a Jacob. Lo extrañaba a pesar de que sabía que mañana lo volvería a ver. Estaba expectante de verlo mañana y aún así quería regresar el tiempo a cuando estábamos juntos. Lo extrañaba. Quería estar a su lado, quería acelerar el tiempo a mañana, quería verlo y quería que el tiempo a su lado no se acabara. Era la primera vez que me sentía así y me encantaba el sentimiento.

-Jacob – susurré.

Hubo una sonrisa enorme en mi rostro. Y después de eso caí en la inconsciencia. El sueño me había vencido.

Estaba en un jardín lleno de flores. El pasto estaba bien cortado. Había una barda blanca con tejas en la parte de arriba que rodeaba el enorme jardín, había un pequeño riachuelo que corría libremente con pequeñas piedras de río por ahí y pequeñas flores blancas parecidas a la manzanilla. En el centro se encontraba una banca de cemento finamente decorada con detalles al estilo barroco a pesar de que estaba en el color gris del cemento, detrás había un gran árbol de duraznos con cientos de flores en un color rosa durazno, tan lindo.

En ese momento empezaron a caer los pétalos de las flores del árbol de durazno como si fuera nieve. Se veía genial el espectáculo. Y empecé a dar vueltas alegremente por el jardín.

Me di cuenta de que lucía un pequeño vestido blanco sin adornos, era ceñido en la cintura pero tenía un poco de vuelo conforme iba bajando, me recordaba a una campana. Iba descalza, con el cabello suelto y una corona de flores blancas en él. Sonreía alegremente y mi piel blanquecina relucía. Me sentía feliz.

En ese momento Jacob llegó y me dio un enorme beso mientras me tomaba por la cintura haciendo que dejara de dar vueltas y me tuviera que poner de puntitas para besarlo. Era una sensación cálida, conocida y placentera. Nos quedamos en un abrazo y en ese beso por un largo rato mientras los pétalos de las flores nos envolvían.

Él lucía una playera de algodón de manga corta y unos bermudas blancos que le llegaban un poco arriba de las rodillas. También venía descalzo. Se veía radiante. Me encantaba tenerlo conmigo de alguna manera.

Dejamos de besarnos y nos quedamos viendo por un rato con unas enormes sonrisas en nuestros rostros. Lo quería, lo quería más allá de los límites de la imaginación.

Y en ese momento…

Todo se acabó. Era un sueño, un sueño y nada más que eso.

Aún así, me sonreí a mí misma. Sabía que mañana sería real, mañana tendría a Jacob conmigo, tal vez no sería mío pero estaría ahí, la sensación sería aún más reconfortante y, yo estaría con él. Eso era todo lo que yo quería.

Me di cuenta de que seguía sentada contra la puerta y que algunos rayos de sol cruzaban por la ventana. Me había quedado dormida justo ahí, no me había levantado y apenas recordaba el momento exacto en el que me había perdido en la inmensidad. Era bueno, tenía mucho tiempo que el sueño no me vencía de esa manera. Todo iba cayendo lentamente en su lugar.

Me levanté y fui directamente al baño me di un buen baño y me puse unos pants, por primera vez en mucho tiempo no me había arreglado para salir a la calle y me dio gusto la expectativa de que hoy algo fuera diferente. Empezar de nuevo.

¿Por qué no? Había pasado mucho tiempo sentada buscando como salir del hoyo en el que estaba pero no había cambiado nada de mi vida. Simplemente esperaba que llegara un día donde las cosas fueran diferentes, poder volver a lo que era y a lo que pude ser.

La música. La música era para mí un sueño lejano desde que era pequeña y hubo un tiempo en el que pensé que me acercaba a ese sueño lejano. Tal vez me había mantenido demasiado distanciada y quería regresar a mis principios. Tenía la oportunidad, Jacob estaba aquí. Era un día diferente, no volvería a ser lo que alguna vez había sido pero probablemente podría tomar las riendas de mi vida y ser lo que yo quisiera sin perderme sin dejar de ser yo. Me di cuenta, hoy era el día en que todo podía ser diferente.

Que mejor pretexto para empezar de nuevo que por ser año nuevo – me dije. Además mi mamá siempre me había dicho que, cuando algo no estuviera bien cambiarás lo que estaba mal, no podía seguir haciendo lo mismo y esperar que saliera bien si estaba mal.

Salí corriendo y tomé un autobús que iba al centro comercial. Una vez ahí entré a varias tiendas y me probé ropa diferente a la que tenía. Compré trajes para trabajar, formarles, casuales y juveniles. Compré un par de vestidos y me detuve un momento a pensar en el traje o vestido que usaría esta noche. Quería que fuera lindo y que a Jake le gustara, quería parecer agradable ante la familia de Jacob. Es decir, los Cullen.

En ese momento llegó a mi mente un pensamiento un poco aterrador, era algo que yo no quería que pasara. Pero me di cuenta de que algo tendría que pasar, tal vez pasaría sin tener trascendencia pero era el día que me encontraría con la familia adoptiva de Jacob y con la chica con la que él estaba perdidamente enamorado. ¿Qué tan malo iba a ser eso? ¿Qué tan celosa estaría? ¿Cuánto desearía en ese momento que Jacob me amara a mí y no a Bella? ¿Qué tan linda o qué tan mala persona sería ella conmigo? ¿Me iba a agradar conocerla?

Tienes que dejar de pensar tanto Nessie.

Es sólo conocer a alguien más, después de todo Jacob dijo que tú le agradabas, que te quería y le gustabas. Tal vez aún amaba a Bella, aún pensaba en ella y aún quería ser algo a su lado. Pero yo había aceptado eso desde un principio y en este momento no quedaba más que estar a su lado y esperar que me eligiera a mí sobre de ella, aunque eso pareciera algo demasiado cruel; sin embargo, Bella ya había tomado su decisión. Ella ya estaba comprometida, planeando su vida al lado de la familia que ella quería.

Todos esos pensamientos se fueron de mi mente al ver un vestido que probablemente le encantaría a Jacob.

Era de seda en color azul petróleo. Los tirantes eran lisos y en la parte del pecho tenía un bordado con líneas verticales que se acababa en la cintura porque un listón de la misma tela y el mismo color daba tres vueltas en el área de la cintura y se acababa en un lindo moño en el lado izquierdo. La parte baja acababa un poco arriba de las rodillas y tenía forma de globo. Me había encantado y se vería increíble. Entré a la tienda y compré el lindo vestido junto con otro de color blanco que usaría la próxima vez que viera a Jacob. Me agradó esa idea. El vestido blanco era igual solo que de tela blanca y compré una torerita negra tejida de manga corta para usarlo, tenía un aire menos formal así.

Fuese como fuese después de haber comprado todo lo que necesitaba bajé corriendo las escaleras del lugar al darme cuenta de que ya eran las seis de la tarde y el evento empezaba a las ocho. Tomé el camión de regresó a casa y descargué todas las bolsas de ropa, las colgué en mi armario y tomé un regaderazo de 5 minutos sólo para quitarme el calor del día.

Cuando salí me puse el vestido y unas zapatillas abiertas de color blanco. Sentí que me daban un poco más de altura y que no me vería tan pequeña al lado de Jacob. Me reí de la idea. Suponía que Jake tenía un gran tamaño porque tenía un enorme corazón. Después de eso cepillé mi cabello y me encargué de que se viera un poco alborotado y me puse una pequeña diadema lisa de color blanco. Me puse una pequeña capa de maquillaje, nada exagerado, jamás me había gustado.

Cuando salí de la casa vi a un chico en motocicleta pasar, mi corazón se aceleró pero no era Jacob, aún así había un recuerdo de él y me hizo sonreír. Tomé aire y empecé a caminar hacia la casa de los Cullen, vivir en un salón podría tener sus ventajas. Al menos eso era lo que parecía, reservaciones, asientos preferentes, cuartos privados, ir a todos los eventos. Me pareció que Jake tenía una buena vida y, que a pesar de que no le agradaban los Cullen del todo sentía cierto afecto por ellos y le agradaba, o al menos no le disgustaba del todo estar con ellos.

-Hola – me dijo el chico de la otra noche. Al parecer cuidaba la entrada a todos los eventos. Yo ya ni recordaba su nombre -, bienvenida Nessie, hoy ¿con quién te cuelas?

Su tono me disgustó, el otro guardia, el que no tenía cabello empezó a reír. Tal vez era una zorra y venía de lo más bajo pero podía demostrar que también tenía influencias y no iba a dejar que ese par me trataran como quisieran.

-Gran noche la de la otra vez – me sonrió el chico.

-Tengo reservación- dije cortante.

-Veamos, nombre completo – dijo el alto y calvo. Me caía mejor, a pesar de todo.

-Nessie Black.

El chico buscó y me encontró. La cara del otro chico, creo que se llamaba…no, en realidad no recordaba su nombre.

-Puedes pasar, pero al final de la noche tienes que estar conmigo muñeca.

Abrí la boca para decir algo mientras ellos me abrían el paso y entraba al salón pero entonces escuché la voz más maravillosa viniendo desde atrás. Volteé y vi a Jacob, él entraba probablemente sin tener que decir su nombre y se dirigió al chico diciendo:

-Ni en tus sueños, ella es mía, tonto – se mostraba un poco territorial pero me agradó de alguna manera.

-No sabes con qué tipo de gente te estás metiendo Jacob – dijo él a la defensiva.

-Viniendo de ti podría esperar a cualquier basura, me impresiona que ella te haya hecho caso. Tal vez sólo fue suerte de una vez, porque ella es diferente y vale mucho más que tú.

El chico se quedó callado y Jacob me metió al salón con un ligero golpe en la espalda. Yo seguía con la boca abierta. No sabía que decir y el atuendo de Jacob me robaba el aliento. Llevaba un lindo traje negro con una camisa de color azul cielo y un pequeño pañuelo de satín del mismo color que mi vestido.

-Jake, ¿cómo lo supiste? – dije y acaricié con las yemas de mis dedos su pañuelo. Él tomó mi cintura y me hizo avanzar. Subimos un piso y había cientos de plataformas colgantes, Jacob me llevó a una que estaba decorada con un tema del bosque. Era lindo. Enfrente había una que tenía el tema de una playa fría.

Jacob rió al ver mi expresión de asombro.

-Es como el bosque de Forks y la playa de La Push, me gustaría saber cómo hubiera sido nuestra relación estando ahí. Es lo más cercano que tengo y, te vi comprando tu vestido hoy. Supuse que lo usarías. Alice me obligó a acompañarla de compras y alcancé a verte de lejos, contemplabas el vestido. Estuve a punto de comprártelo y pasar a tu casa antes del evento sólo para dártelo, pero en eso entraste y lo compraste.

Me apené un poco y me puse roja como un tomate. Al parecer, había visto el vestido como una lela por un largo período de tiempo.

-Te ves linda cuando te sonrojas y bajas la mirada, pareces la chica más inocente del mundo.

Sonreí y sentí que mis mejillas tenían más intensidad.

-Gracias, por defenderme de ese tipo. Supe que había sido un error haber salido con él casi en el mismo instante en el que entré al lugar.

-Lo supuse, se notaba en tu rostro Ness y no hay de qué. Estaré aquí para ti. ¿Recuerdas?

Yo sonreí y asentí.

-Bueno, muchas gracias por venir coordinado conmigo – dije un poco risueña. El se rió conmigo y no dijo nada.

Se recostó y puso sus manos debajo de su cabeza, me estaba acostumbrando a esa pose suya. Se veía tan relajado, tan despreocupado, simplemente era él. Y entonces, mi mente se incendió con cientos de ideas, yo quería saber quién era, qué le gustaba y qué no, quería saber todo de él.

-Jacob –dije y empecé a sonreír con malicia-, quiero saber más de ti. ¿Me dejarías jugar a 20 preguntas?

-Di las reglas niña

Me senté a su lado y él se levantó un poco, no estaba sentado sino que se recargaba en un brazo para soportar su peso. Me pareció encantador de pies a cabeza.

-Yo hago veinte preguntas y tu las respondes, no las puedes evitar – él rió divertido -, no puedes mentir, no puedes usar sarcasmo ni darme el avión, tampoco se vale la ironía.

Él seguía riendo y escuche que susurraba "oh por dios" al parecer no sabía qué hacer, encontraba todo esto muy divertido por alguna extraña razón que no entendía yo. Pero no importaba él era feliz y su alegría se me contagió.

-Está bien- accedió él, todavía divertido -. Lanza tus mejores preguntas por qué después será mi turno.

Después de decir eso se sentó y quedamos frente a frente.

Me quedé pensando un rato y luego le dije.

-Quiero saber la historia de tu vida

-Esa no es pregunta, Ness

-¿Me pondrías contar la historia de tu vida?

-No

-Jacob

-Está bien, sólo no te enojes.

Le saqué la lengua.

-No sé qué decir. Nací el 8 de enero. Tengo 17 años. Soy irresistible ante las mujeres – ambos reímos, aunque sabía que era verdad.

-Dijimos sin sarcasmo.

-Bien, bien continúo. Mi padre es Billy Black, es uno de los ancianos más respetados de la reserva, se puede decir que es el líder de la reserva. A veces Quil, Embry y yo bromeábamos acerca de que yo algún día llegaría a ser el macho alfa igual que mi padre- él rió, quería saber quiénes eran Quil y Embry-. He vivido toda mi vida en Forks, realmente en la Push. Me parece un lugar increíble y no me hubiera mudado de ahí sino me lo hubiera pedido Charlie.

Levantó su mirada y me vio.

-No me arrepiento – se encogió de hombros-. Mi madre se llama igual que mi hermana, Rebecca. Murió en un accidente de auto, mi padre siempre nos sacó adelante, yo era muy pequeño. Mis hermanas, Rebeca y Rachel ayudaron a mi padre cuando quedó en silla de ruedas debido al accidente, lo ayudaron a cuidarme junto con la madre de Quil. Cuando crecimos mis hermanas salieron de la reserva para estudiar, no creí que yo llegaría a hacer lo mismo, pero aquí me tienes.

Se quedó callado, pensaba qué más decirme.

-Cuando René, la madre de Bella y Charlie, su padre, aún vivían juntos, estaban en Forks a unas cuantas casas. Billy, las chicas y yo – supuse que se refería a sus hermanas- íbamos a visitar a Bella y ellas solían jugar juntas, a veces me incluía en el juego. De ahí la conocí.

Todo de vuelta a Bella.

-Después Bella se fue, cuando venía en los veranos, la veía en algunas ocasiones, no siempre. Y cuando volvió creí que era la chica para mí. Me he dado cuenta de que no es la naturalidad con la que deberían salir las cosas, lo poco que ha pasado entre nosotros ha sido muy forzado.

Yo intenté sonreír. Quería saberlo todo acerca de la historia de Bella y Jacob. Quería saber a qué me enfrentaba, pero aún así quería simplemente saberlo, que toda la información llegara a mi cerebro sin tener que oírla de los labios de Jacob.

-A pesar de que Bella es una vieja amiga de mi infancia, Quil y Embry son los chicos que han estado conmigo desde el principio. Son mis mejores amigos, sé que estarán conmigo hasta el final. A veces, me dan ganas de regresar sólo para estar con ellos. No sé porque, pero son como mis hermanos. Crecí con ellos, Ness. Son indispensables en mi vida.

Yo sonreí de manera natural, él era un chico normal, tenía amigos que eran para él su vida. Sabía que su lealtad siempre estaría con ellos. Jacob era especial.

-Ayer hablé con ellos. Siempre se burlaron acerca de que creí que cuando encontrara a la chica ideal para mí ella eclipsaría mi existencia, yo no tendría ni que saber su nombre, sólo sabría que era ella. Empecé a creer que eso era una babosada cuando conocí a Bella y nada de eso pasó. Pero, el día que te conocí, esos pensamientos regresaron a mi mente. Ahí estabas, parecías estar sola, pensando, triste, indefensa y a la vez noté toda la fuerza que había dentro de ti. Quería saber más de ti, quería saber cómo se sentiría tener tus labios rozando los míos, quería abrazarte, quería saber quién eras. Por eso fui a tu encuentro. Ayer que hablé con Quil y Embry no me creían que por fin todo fuera bien para mí. Fue… raro tener que confesárselos, pero tenía que hacerlo. Quil me contó la vez que conoció a Claire, dice que la ama con toda su alma. Es una linda chica, aunque un poco menor que nosotros. Él está dispuesto a esperar a que sea mayor para estar con ella. Es sobrina de Emily, la prometida de Sam, un chico de la reserva. Es dos años más chicos que nosotros. Aún es una niña.

-¿Y Embry?

-Bueno, Embry, él puede ser medio hermano mío. O de Quil, o de Sam. No sabemos. La gente cree que es medio hermano de Sam, porque él los abandonó a él y a su madre y nunca fue un buen padre. Sea como sea, yo lo considero mi hermano, nos una o no un lazo de sangre.

-¡Ey, Jake! –gritó una voz desde otra plataforma. Estaba decorada con todo tipo de telas de colores rosas y naranjas. Había seda y tul y centenares de cojines de todos tamaños y formas. Tenía una decoración estilo mi bello genio y en el centro había una pareja. Una chica pequeña de ojos enormes en color gris me veía a mí y a Jake. Llevaba un lindo vestido que me recordó mucho a los dioses de la antigua Grecia. Era blanco. Suponía que era de seda.

El vestido era strapless y por la cintura se ceñía al perfecto cuerpo de aquella chica. La parte de la falda era desigual, caía de manera diagonal, la parte más corta estaba en el lado izquierdo e iba descendiendo poco a poco hasta terminar en su rodilla. Tenía pequeños pliegues y realmente recordaba a la antigua Grecia. En la cintura tenía otro tipo de tela más delgado y que dejaba entrever la piel de la chica, era como si fuera un tirante que cubría su hombro izquierdo y caía finamente con cortes irregulares hasta la altura de la falda. El otro tirante estaba hecho con seda y cruzaba desde la cintura como una fina tira de "miss universo" inversa hacia su hombro derecho. Se veía muy linda. Tenía el cabello negro, corto y con las puntas volando por todas partes, llevaba una diadema con mucho brillo, delgada. Se veía divina.

El chico a su lado usaba un traje muy parecido al de Jacob, salvo que su camisa era blanca y tenía un pañuelo de seda color blanco. Yo creía que el traje se veía mejor en Jacob. Él era alto, pero más bajo que Jake, de ojos en color miel y una linda sonrisa y tenía el cabello rubio. Supuse que eran Jasper y Alice.

La chica se paró de su asiento y llevaba a Jasper detrás, iban agarrados de la mano. Saltaban ágilmente las plataformas y esa pequeña chica parecía una bailarina de ballet. Caminaba con mucha gracia.

En ese momento me di cuenta de que las plataformas estaban muy separadas.

-Oh por Dios, Jake – dije asustada el parecía divertido conmigo pero aburrido de que ellos se acercaran-, ¡Alice te vas a caer!- grité alertándola

Ella empezó a reír con una voz de soprano celestial. Jasper la sujeto por la cintura y le susurró algo, ella pareció enlelada y su risa se perdió en el aire. Él la sujetó con fuerza y la tomó entre sus brazos como una damisela en peligro.

Saltaron las plataformas que faltaban y llegaron a donde estábamos.

-¡Vaya Jacob, tienes buen gusto, debo admitir que es linda! – dijo Alice al llegar y se sentó. Jasper se sentó a su lado.-Ahora entiendo porque el color de tu pañuelo. Combinan a la perfección.

Jacob entornó los ojos. Alice rió divertida. Jacob rugió quedamente y yo tuve que evitar reír. Volteé a ver a Jasper, él mantenía la calma.

-Hola- dijo Alice dirigiéndose a mí y extendiéndome su mano-. Soy Alice Cullen, un placer conocerte…

-Reneesme, pero prefiero que me digas Nessie.

Estreché su mano y sonreímos.

-Nessie – murmuró Alice-. Bueno, al parecer ya sabías mi nombre. Supongo que Jacob te lo dijo.

Asentí.

-Yo soy Jasper Hale – dijo él-. Un placer conocerte Nessie – apretó mi mano y sonrió medianamente. Era agradable y había algo en él que hacía que Alice controlara su carácter impulsivo.

-Igualmente-dije sonriendo.

-Así que –dijo ella vacilante tomando la mano de Jasper-, ¿nos acompañaras al brindis? A Bella le encantaría que fueras.

En ese momento la cara de Alice se trastornó por un segundo pero Jasper le dio un pequeño apretón y ella recobró la compostura. Y su sonrisa. Tal vez había creído que había dicho algo de más. Pero, yo ya había escuchado demasiado de Bella. No me dieron ganas de discutir. Fue sólo la mención de su nombre, como la mención de algo más.

-Bella puede llegar a ser muy egoísta, Alice- volteé a ver a Jacob con los ojos abiertos. ¿En realidad, él, había dicho eso?

Se encogió de hombros cuando volteé a verlo así.

-Es la verdad, tiene a Edward. No puede tenerlo todo, además, soy mucho para ella.

El tono presumido en su voz hizo que no pudiera contener más mi risa y resonó en la pequeña plataforma. Alice volteó a ver a Jasper alarmada. Al parecer creían que estallaría en celos.

-Es mi amiga, Alice, sólo eso – dijo Jacob.

Alice sonrió y Jasper le pasó su otro brazo alrededor de los hombros. Ella parecía más relajada.

-Bueno, ¿vendrán?

Noté como su pregunta había cambiado. Ahora me estaba invitando.

-La decisión es de Ness, no quiero ser el responsable de que atavíen a Ness con preguntas toda la noche.

Volteó a mirar a Alice con mirada penetrante. Ella bajo la mirada y volteó a ver a Jasper.

-Te puedo prometer que todo estará bajo control Jacob- dijo amablemente Jasper.

-Entonces, ¿aceptas Nessie?

Volteé a ver a Jacob. Me sentiría mal de decirle que no a Alice. Ella parecía tan… entusiasta.

-Es tu decisión Nessie

-Todo depende

-¿De qué? – preguntó Alice dispuesta a hacer todo para que fuéramos.

-De si Jacob seguirá respondiendo las preguntas que le faltan, sólo he hecho una.

-Jacob – dijo ella prácticamente rogándole

-Sabes que lo haré- dijo Jacob sonriendo.

Alice casi gritaba pero se contuvo. Ella y Jasper se levantaron y saltaron a otra plataforma, después voltearon a vernos.

-Tenemos algunos preparativos que hacer, nos vemos en la cocina- dijo Alice.

Jasper nos sonrió y luego se fueron.

-Disculpa- dijo Jacob sonriendo-. Alice es muy, entusiasta, y sonríe demasiado. Jasper es demasiado tranquilo para estar con ella. Pero se complementan. Creo que Jasper controla secretamente las emociones de los demás. Sino probablemente Alice gritaría con cada pequeña buna noticia que le dieran.

-Vamos, no fue tan malo. Esperaba que me colmaran con rosas o algo así. Después de todo lo que me has dicho.

-Alice no es tan mala, sólo que no le aguanto el ritmo. No tengo nada en contra de Jasper pero es muy distante a mí. El verdadero problema aquí son Rosalie y Edward, espero que le destroces el cuello a esa rubia en cuanto la veas.

-¿Tan mala es?

-Cree que soy su perro.

-La asesinaré.

-Gracias, tengo un problema. No golpeo a mujeres, sino estaría decapitada.

Reí.

-Emmet, es muy buena persona.

-¿Su novio?

-Su esposo

-¿Está casada?- dije gritando- ¡Sólo tiene 20!

-Estaba esperando ansiosamente sus 18 años. Ahora quiere fervientemente un pequeño retoño. Está chapada como una mujer de los 50´s. Algo así. Es el polo opuesto de Jasper y son hermanos gemelos.

-Tiene 20 – musité.

-Podrías ser su hija

-¡Oh basta Jacob!

-Vamos, bajemos, sino mandaran a la rubia a buscarnos.

Ambos bajamos haciendo bromas tontas acerca de los chicos raros que veíamos y unas modelos extremadamente delgadas que tenían pintura azul en todo su cuerpo y apenas un pequeño y delgado vestido del mismo color que su piel.

-Lo ves Nessie, si dejas de comer por mucho tiempo, adelgazas pero te pones de color azul metálico.

-Por eso yo como.

Ambos reímos

-Si por eso tu pelo es rojo.

Le saqué la lengua.

Jacob y yo atravesamos el salón principal, él iba adelante por unos pasos y yo lo seguía tomada de su mano. Llegamos hasta el final y había una puerta de vaivén y salían cientos de chicos y chicas con pantalones negros, camisas blancas y chalecos negros que llevaban bebidas y alguna que otra botana. Supuse que eran meseros. La puerta era de madera y tenía una ventana en forma de círculo con un marco de metal. Todo lo que se veía del otro lado eran muebles blancos.

Alcé la cabeza y miré al techo. Las plataformas en las que estábamos tenían la forma de un lobo en un bosque congelado visto desde abajo.

Jacob volteó y me notó observarlas.

-Bella, sugirió que era una idea de hacerme sentir en casa. – Había dicho las palabras lentamente.

-¿Te gustan los lobos?

-Son animales sagrados en la reserva. Son muy nobles. Por eso la broma del macho alfa.

Sonreí. Seguimos caminando. Ahora todo tenía más sentido.

Chica lobo – recordé que me había llamado así. Reí para mí misma. En ese momento entramos en la cocina. Todos los muebles eran blancos y estaban pulcros de cualquier lado que se mirarán. Había copas de cristal, platos de porcelana, cubiertos de… ¿plata? Había de todo ahí. En una enorme mesa con cientos de copas llenas de uvas verdes y moradas se encontraban tres parejas.

Estaban Alice y Jasper y los que suponía que eran Rosalie y Emmet. Ella lucía radiante con un vestido en color esmeralda que tenía un escote en V y en la cintura había una cinta que hacia resaltar la esbelta figura de la rubia. El vestido era de un solo color que parecía muy sólido, sin tener mucho brillo. Pero la rubia lo hacía lucir espectacular, le llegaba arriba de las rodillas y llevaba unas medias de red negras. Lucía espectacular. Podía destruir la autoestima de cualquiera. Incluso la mía.

Emmet, llevaba una playera de lycra de manga larga del mismo color que el vestido de su… esposa. Y unos pantalones formales negros. Lucía más joven de lo que era y sin ningún compromiso alguno. Exceptuando el anillo en su mano que Rose también llevaba. Ambos lucían como dos jóvenes modelos y más Emmet por la manera en que la playera hacía lucir los músculos de su abdomen. Aún así seguía en el equipo de Jacob.

La otra pareja no la conocía pero no eran ni Bella ni Edward. Parecían más grandes. No pasaban de los 35. La señora usaba un vestido negro recto que le llegaba arriba de la rodilla y en el pecho tenía seda gris encima. Era el único adorno del vestido. La tela gris se juntaba en el centro por una pequeña cadena de diamantes que hacía resaltar la buena figura que la dama tenía. Tenía la cara en forma de corazón y un brillante pelo ondulado de color caramelo y unos lindos ojos cafés. Él, por su parte tenía ojos azules, era un poco mayor y tenía aspecto de querubín. Era de cabello rubio y usaba un traje negro, sobrio y con una camisa gris debajo. Al parecer, Alice agrupaba a las parejas por colores.

-Jacob-susurré mientras nos dirigíamos a la mesa de fondo, donde estaban-, ¿quiénes son…ellos? – dije y ladeé un poco la cabeza a la pareja desconocida.

-Esme y Carlisle Cullen, los padres de todos menos de Bella y míos.

-Son muy jóvenes

-Carlisle tiene 35, Esme tiene 30. Adoptaron a los chicos. A los Cullen y a los Hale.

-Oh.

Cuando llegamos con ellos Alice nos hizo señas de que nos sentáramos en un par de bancas que había ahí.

-Es mejor esto a estar allá afuera. Todo está fuera de control – dijo ella dirigiéndose a mí y me sonrió.

Estábamos todos sentados alrededor de la mesa blanca. Los meseros quitaron todas las copas de uvas después de varios viajes de ida y vuelta y sólo quedaban seis en la mesa.

-Deberíamos dejar unas para Bella y Edward – dijo Jacob cuando vio que un mesero se iba y faltaban para la pareja ausente.

-Jake, ellos no vendrán. – La voz de Esme Cullen me hizo sobresaltarme, ella era tan linda. Toda una dama.

-Alice dijo…

-Sé lo que dije Jake, Edward decidió llevarse a Bella después de que, le dije que traías a una chica.

-Se puso como histérica hermano- dijo Emmet sonriendo.

En ese momento me di cuenta de la manera en que estábamos sentados. En uno de los extremos más largos de la mesa estábamos Alice, Jasper y yo, en uno de los extremos más cortos estaba Jacob. A mi lado. Sólo nos separaban unos centímetros y la manera en que su silla estaba acomodada, formando un ángulo de 90° con mi silla. Enfrente de nosotros, en el otro extremo estaban Emmet, Rose, Esme y finalmente Carlisle sentado frente a Jacob, en el otro extremo corto. Sentí que estábamos acomodados de manera que el carácter explosivo de cada uno no se mezclara con el carácter explosivo del otro. Como un punto neutro, y no sabían donde acomodarme aún.

-Te dije que era egoísta – dijo Jacob dirigiéndose a mí. Aún no sabía que decir. Esta vez esto no era una broma.

-Supéralo Perro – dijo Rosalie.

Apreté los puños sobre la mesa y ella lo notó pero lo dejo pasar. Era muy linda para ser tan… desesperante.

-Ella es sólo una amiga, ¿por qué Bella reaccionó así?

-Alice le dijo que era linda – dijo Emmet.

-¡Emmet, cállate! –gritó la chirriante voz de Alice.

-No entiendo porque Bella no te deja tener amigas, ella jamás te deseara, está muy fuera de tu alcance – dijo Rose, señalándome.

-No hables de mí como si no estuviera aquí – volteé y le dije a la Rubia. Todos voltearon a verme.

-No querida, es sólo la verdad. Bella tiene que superarlo y aceptar que el perro tiene una vida.

-Eres demasiado linda como para ser tan irritante –dije y salí del cuarto a toda velocidad.

Escuché como Jacob se paraba pero Carlisle – o al menos era la única voz que no había escuchado- le pidió que se sentara. Jasper se ofreció a seguirme. Me molestó un poco más.

Salí del cuarto y en ese momento sentí la mano de Jasper sujetándome por el brazo. Por un segundo mi ira se empezó a calmar pero no estaba contenta aún.

-Escucha – me dijo cuando me giré para encararlo-, sé que mi hermana no se lleva bien con Jacob y sé que a él tú le agradas y él te agrada a ti. Sé que estuvo mal la reacción de Bella, pero todo lo que a ella le molestó fue que cuando llegó al baile un empleado de la puerta le dijo que eras – su voz se detuvo, supe a donde iba esta conversación-, tú sabes, una chica de la calle y le dijo que venías con Jacob. Ella se molestó e intentó buscarlo y en ese instante Alice apareció diciendo que te había conocido. Que eras muy linda, etc.

Bufé. Estaba impaciente.

-Bella se molestó porque creyó que, Jacob estaba perdiendo la cabeza, se echó la culpa, empezó a ponerse histérica. Edward decidió sacarla antes de que el también perdiera la cabeza por el ataque de celos que tenía. Si no te lo dije en la mesa es porque no quería ofenderte con afirmaciones falsas.

-Bella es egoísta- escupí cuando él acabó.

-Ness – dijo y sus brazos se posaron en mis hombros.

-No me vengas con eso Jasper. Bella tiene a Jacob a sus pies y no puede decirle que es bueno para él y que no cuando sabe que sólo le da alas en vano y que si está aquí es por ella. Está en un lugar en donde él no quiere estar. Es decir, Jasper, míralo, el no encaja con ustedes fuera de la belleza que todos poseen. Él es muy diferente y tiene una vida totalmente distinta.

-Lo sé

-¿Entonces?

-Tú lo dijiste, él está aquí por ella. Bella no quiere que él pierda el rumbo mientras está aquí, porque sabe que en su casa estaría bien. No quiere que por estar aquí, que por ella, él destruya todo lo que pueda llegar a construir. Y por eso no quiere que Jacob se junte con alguien de… un barrio bajo. Pero tú no eres así.

-¿Y que si lo fuera?

-Bella enloquecería.

-Ya enloqueció.

-Ness- dijo cuando bajé la mirada y me obligó a volver a mirarlo-, dime algo, ¿lo eres?

-Si – dije bajando la mirada de nuevo -. Pero te juro que todo cambió cuando conocí a Jake, yo jamás he querido esto. Perdóname Jasper. No les digas, no les digas – estaba suplicando.

-Nessie, te creo. No has intentado nada con nadie y además eres muy dulce. Suelo confiar en la gente hasta que me dé razones para no hacerlo.

Sonreí.

-Ahora, vamos adentro ¿sí?

-No quiero volver ahí, sólo lo haría por Jacob.

-Hazlo por mí, mantendré a Rose bajo control.

-Es tu hermana, no tu barbie.

-Ella sabe cuándo es hora de detenerse. Y si no yo se lo haré notar.

-Eres muy buena persona conmigo y aún no me conoces, ¿por qué lo haces?

-Por la manera en que Jacob se comporta contigo, vales mucho para él. Aunque diga que son solo amigos, yo no quiero que algo… tan especial, se acabe solo por tonterías.

-¿No les dirás acerca de…mí?

-No

-¿Cómo puedo estar segura de eso?

-Te doy mi palabra. Soy un caballero, jamás falto a ella. Rose y yo estamos chapados a la antigua.

-Ya me lo han dicho.

Ambos reímos un poco y él me ofreció un su mano. Después entramos y él me dejo pasar primero.

-Nessie- Jacob gritó desde que me vio entrar y sus ojos brillaron. Él se puso de pie pero no se movió. Lo vi sonreír. Y me encontré a mí misma sonriendo también.

-Jacob

-Te dije, tienen una conexión especial. Creo que sería difícil de romper, aún si lo intentáramos.

Yo sonreí.

-¡Oh, apresúrense! – Dijo Alice- Ya casi da la media noche, no quiero perderme de nada.

Jasper soltó una pequeña risa y aceleró el paso. Hice lo mismo. Volvimos a nuestros asientos y entonces…

¡10…9…8…!

El sonido venía de fuera.

-Salud –dijo Alice entusiasta y todos alzaron sus copas con uvas, yo los imité.

-Salud- se oyó de vuelta.

¡7…6…5…4!

-Coman sus uvas y pidan 12 deseos – dijo Alice

Todos obedecimos, aunque Jacob y yo nos miramos mientras comíamos las uvas, estaba segura que no tenía ningún deseo en mi mente. Sólo pensaba en Jacob y deseaba que el próximo año estuviera lleno de él.

¡3…2…1!

¡Feliz año nuevo!

El sonido provenía de fuera, pero tan pronto como acabó, todos en la sala repetimos en coro "¡Feliz Año Nuevo!".

Alice me sonrió antes de que Jasper la abrazara. También Esme y Carlisle mientras se abrazaban y noté una leve sonrisa en Emmet pero los brazos de Jacob me impidieron ver más allá.

Me abrazó y vi como todos los demás se besaban, aún no sabía si sería lo adecuado, después de todo, sólo éramos amigos en ese momento y frente a ellos.

Él tomo la iniciativa y sentí como sus labios rozaron los míos, por un momento no supe cómo reaccionar y después le seguí el beso.

-¿Sólo amigos?-dijo Alice cuando regresé a este mundo. Tenía sus manos en la cintura y había enarcado la ceja.

Yo solté una risa.

-Sólo amigos- contesté.


Sé que dije que actualizaría ayer, pero, realmente quería tener un buen capítulo. Muchas gracias a todos por sus rr´s y Conii gracias por tu apoyo, sí, estoy bien. El amor tiene sus altas y sus bajas. Pero todo va bien.

Oh, por cierto, quiero decir que... el nombre de la madre de Jacob jamás aparece en el libro por lo que tuve que usar el de Rebeca, que es una hermana de Jacob, por lo que, si, hice que se llamaran igual. También es una versión de todos pero en humano es como si tuvieran esos talentos especiales que se notan en la vida diaria pero aún no están bien definidos. Ustedes saben, Alice vidente, Jacob y Quil imprimados, Reneesme tan transparente como el agua porque emite sus pensamientos. Todo eso. Bueno, lo que yo ya no recordaba lo saqué de Wikipedia, no quería inventar nada. Excepto el hecho de que Claire no es una bebé de dos años sino es dos años menor. Ustedes saben. Espero lo entiendan y, bueno siempre tuve la idea de que Nessie si algún día crecía su don se iría haciendo más fuerte y no sería sólo los dones inversos de Bella y Edward sino que ella podría tomar los dones de quien quisiera y retorcerlos y hacerlos más poderosos. No sé, como, algo así como si ella pudiera absorber los dones de los demás y usarlos a la inversa o normales y con toda la fuerza posible. Así que, desquitaré mi trauma aquí, aunque claro con Nessie como humana. Denme ideas y díganme que les parece ¿si?

Espero que se la hayan pasado muy bien ayer y que hayan disfrutado con todos sus seres queridos, amados y familia. Sólo quiero darles las gracias, porque siempre he querido escribir una historia acerca de Ness y Jacob y me encanta poder lograrlo al fin. Gracias por leerme. Les deseo lo mejor y mis mejores deseos para este 2011 que viene.

Fer. Dejen rr´s los quiero.