Death Note y sus personajes no me pertenece sino a Tsugumi Ōba y Takeshi Obata

Kandrak y a electroma89, gracias por sus rewins! Me animáis mucho u/u

Capitulo 6: Llegamos a una mansión.

Podía ver a través de la ventanilla del coche aquella vieja mansión. La silueta de esta, estaba contra la luz del sol, escondida entre los árboles y arbustos de aquel pequeño bosque. En menos de un minuto, estuvimos frente a la reja, que nos separaba del edificio por unos pocos metros. El camino que iba hasta el portón, estaba rodeado de espinosos y cuidados rosales, de rosas blancas y rojas. El suelo de piedra, desgastado. Luego unos pequeños escalones, también de piedra, que daban lugar a la entrada, con unas puertas enormes de madera, que me intimidaron.

Ahsley, tras bajarse del coche, se dirigió con decisión al costado izquierdo de la verja, donde había un timbre. Lo pulsó sin titubear y susurró cerca del aparato algo que no pude oír. Tras esto, las puertas empezaron a abrirse.

Empezamos a caminar. Una de las puertas del portón empezó a abrirse. Tras esta y con una gran sonrisa, apareció un hombre mayor, de unos sesenta y tantos años, con una sonrisa bonachona y amigable. Pude ver tras las gafas y el gran bigote un extraño brillo. Mello, que estaba a mi lado, se apresuró a acercarse con otra sonrisa. A su vez yo y Ahsley corrímos, al reconocerle: era Watari. No había cambiado nada. Aunque tenía más arrugas.

-Joven Mello, bienvenido.-saludó el anciano.-Joven Matt, señorita Ahsley, sean bienvenidos también. Es un placer tenerles aquí. Erald esperaba vuestra llegada ansioso.

-Watari, cuanto tiempo. No ha cambiado nada.-dije yo, al estar suficientemente cerca.- Este lugar parece genial. ¿Pero...?

-Las preguntas para después.-interrumpió con una risilla.

-Vamos Matt.-llamó Mello desde dentro.

-¿Y las maletas?-contesté yo a su vez, asomando la cabeza por la puerta y frunciendo el ceño. Mello sacó un chocolate de su bolsillo y apartó la mirada, ignorándome.-Mello.-le llamé en un tono más serio.-No seas crío y lleva tus cosas a la habitación que te corresponda.

Mello suspiró. No parecía muy de acuerdo y no le gustaba que le dijese lo que tenía que hacer. Me encaró enfadado, con la vena hinchada. De definitivamente eso no le había gustado.

-¿Que acabas de decir?-preguntó con su usual tono de voz.

-Mello, estamos en casa ajena y en una investigación, no seas crío. Además...

-¿Pasa algo?-interrumpió una voz calmada y monótona voz en la conversación. Me giré repentinamente hacía el hombre. Era alto, un metro ochenta aproximadamente, de pelo azabache y desordenado y con unos grandes ojos marrones con ojeras. Se mantenía curvado hacia nosotros, rascándose la pierna con el pie con sorprendente equilibrio. Se llevó el dedo pulgar a la boca y nos miró pensativo. Yo observé un rato más, sin creerme a quien veía. L. No, ya no. Era Erald Coil. Ya no podía confundirme más.

Pero...

El echo de que este hombre este enfrente mío, parecía inimaginable. Su presencia ante mi impone. Es como si tuviera que inclinarme ante él, pero sería ridículo. Por alguna razón no podía moverme de mi sitio. Sus ojos me observaron insistentemente, esos tan oscuros que parece que veía el cielo nocturno, vacío y sin estrellas.

Al lado mío, Mello, se quedo petrificado, como yo. Ninguno se atrevía a decir nada. Por mi parte esperé que el detective dijera algo, pero para mi sorpresa, no fue una voz masculina la que hablo.

-Hola, Ryuzaki.-saludó Ahsley, entrando con su maleta a rastras. El chico sonrió al ser nombrado y caminó hacia la chica, pasándonos de largo.

-Ahsley, bienvenida. Veo que has cumplido con tu misión sin contratiempos-nos miró de solsayo-, al menos menos de lo que supuse. Ese sesenta y tres porciento fue demasiado. Pero es mejor ser precavido.

-Problemas hubo bastantes, luego te entregaré el informe. Ahora creo que deberíamos poner en situación a Mello y a Matt.

-Estoy de acuerdo. Chicos-hizo una seña con la mano-seguídme.

Nos llevó a una pequeña sala, con tres caros sofás rojos de terciopelo. En el centro había una mesa de café. Y en las paredes, adornando junto a bonitos paisajes, vitrinas. Ese detalle me pareció curioso. Además de los cuadros había un gran jarrón en una esquina. No pegaba demasiado con Ryuzaki. Era todo demasiado elegante y lujoso.

Nos hizo sentar en uno de los sofás y él se puso en el contrario. Poco después, entró Watari con un carrito, lleno de pasteles, tazas, chocolates, bombones, entre otros dulces.

-Bien, empecemos.-dijo Ryuzaki llevándose un bombón a la boca. -Seguramente Ahsley os habrá informado de las desapariciones. Las víctimas fueron halladas en Carnaby Street, en condiciones deplorables. Las primeras víctimas fueron Kate Jerferson, una estudiante ejemplar de diez y siete años, y Johannes Davis un psicólogo de California que vive aquí desde hace tres años. Tanto Kate como Johannes vivían solos. Y no tienen familia cercana aquí.

-Ya veo.-alegó Mello mordisqueando otro bombón.- ¿Son ingleses?

-Si, ahora Watari traerá el expediente.

-Por su puesto.-declaró su tutor, saliendo de la sala.

El detective, Ahley, Mello y yo nos quedamos solos. Ahsley aprovechó el momento para coger un trozo de pastel de chocolate y yo me vi tentado a seguir su ejemplo, pero solo cogí una taza de café. Aunque no lo admitiéramos, el ambiente era pesado después de tanto tiempo sin verlo. Antes Mello solía hacerle llamadas y le consultaba cosas. Yo solo hablaba con él en las charlas de la Wammy's House, donde solo se escuchaba su voz distorsionada y las risas de los niños. Se hacia extraño tenerle enfrente y no llamarle L. Su antiguo grupo de investigación pensaba que estaba muerto. Ellos creen que quien dice llamarse Erald, es Near, el chiquillo que participó en el caso Kira con el nombre de N.

Poco después de tener la taza entre mis manos me quedé pensativo.

Al poco apareció Watari con los documentos. Nos los entregó a mi y a Mello. Yo tenía los de Kate Jerferson. Inspeccioné minuciosamente cada palabra del texto. Luego me fue entregada la foto de la chica. Era bastante guapa, de pelo rubio y ojos azules. Media 1,65.

Kate estaba sola en el departamento de su tía, quien se había ido del país por trabajo. Ya llevaba dos meses.

Miré a Mello, quien se encontraba pensativo.

-Ya veo.-declaró el de la nada.

-¿El que?-pregunté al instante. Mello me miró con esos ojos azules, llenos de emoción.

-Por donde comenzar.

-¿En serio?

-Si. Es obvio.-alegó arrogante, con una sonrisa de lado. Suspiré cansadamente. Nunca cambiará.

-No has perdido facultades, Mello.-dijo el mayor sonriente.-Pero, será mejor que descanséis por hoy. Mañana empezaremos.

Asentí. Mello, Ashley y yo nos levantamos, dispuestos a ver nuestras nuevas habitaciones.

-Además...-escuchámos la voz del detective.-Él aun no ha llegado.

-¿Quien?-dijimos al unísono Mello y yo sin girarnos.

-Near...-respondió Ahsley cruzando la puerta.

-¿La bola de algodón también? Y yo que esperaba que no iba a venir.-dijo sarcásticamente el rubio, siguiendo a la chica.-¿No es un asco, Matt?

-Bueno...

-Señorita Ahsley, joven Matt, joven Mello-llamó Watari desde el piso de arriba-¿Quieren ver sus habitaciones?

-Por su puesto.

Subimos los tres al mismo paso la escalera. Justo al final nos esperaba Watari, con su buena sonrisa. Hizo un gesto con el brazo y nos llevó por un pasillo repleto de puertas.

-Estas dos serán para Mello y Matt-señaló las dos del lado izquierdo.-La de enfrente de Matt será para usted señorita Ahsley. Al lado de la de Mello esta la de Erald. La mía esta al costado de la de Matt. Si hay algún problema no dudéis en decirlo. Las maletas están ya en sus respectivas habitaciones.

-Gracias Watari.-dijo Ahsley con una sonrisa.

-Es un placer.-se inclino el mayordomo, haciendo una reverencia.-A las nueve estará la cena. Por favor sean puntuales.

-De acuerdo.

Fin capitulo 6. Espero que os haya gustado. Ryuzaki es tan genial! Matt y Mello discuten por todo. Habrá mucha pelea a partir de ahora xD Y mas cuando venga Near *-* La semana que viene le tendremos aqui. Ah! Habra tambien otro personaje! A ver si lo adivinais xD por que en el pasillo hay muchas puertas...muajajajakkajs (?

Se me va la olla. Y tengo mucha hambre. Por cierto alli donde estas(ya tu sabes) que hora es? Vas a comer? Has comido? Que has comido? Me da curiosidad.

¡Rewins, por una verdadera crisis mundial! ¡La extinción de los pelirrojos!

Rewiiiiiins :3