La noche había avanzado y Jaspe esperaba impaciente a que llegara su compañera para la misión ¡La había esperado más de media hora! Su impaciencia se transformaba en rabia y parecía odiar todo en ese momento. Su expresión incluso espantaba a cualquier persona sospechosa que se acercara, muchas veces intimidó a alguna y después de golpear a tres borrachos, vio a Lapislázuli acercarse.
-¿Por qué tardaste tanto?
-Hacía unos retoques-Respondió, colocando un croquis en el suelo:-Mira, mira esto Jasper, déjame explicártelo. Este es el croquis de la casa de Diamante Amarillo, es inmensa y tiene animales y sistemas de vigilancia, como ves, tiene un cerco eléctrico que nos imposibilita ir por arriba, la puerta principal tiene vigilantes y cámaras, la trasera tiene detector de movimiento. Además de los diferentes guardias que hay...No podemos simplemente avanzar así como así.
-¿Cómo entraremos entonces?
-Sólo hay una manera: Alcantarillas. Sí, es asqueroso pero es la única manera. Mira esto, logré robar unas cintas de vídeo de las cámaras de seguridad...
-¿Cómo?
-Tengo mis contactos-Sonrió.
-¡Ja! "Informante" es una manera disimulada y encubierta de decir "Espía secreto".
-Tal vez-Se alzó de hombros:-Pero ahora, mira esto-Los guardias del patio siguen un patrón para poder vigilar todo eficientemente y sea inquebrantable su seguridad, pero tienen un punto débil. Cada veinticinco minutos un alcantarillado en el patio queda expuesto por tres minutos, ¡tres solamente! Si trabajamos eficientemente, podemos entrar al alcantarillado y llegar allá en esos minutos, saldríamos y nos meteríamos aquí, mira: La ventanilla del sótano. Normalmente esta cerrado y sólo. De aquí, Jasper tú serás vital, deberás noquear en el pasillo a los guardias antes de que nos vean siquiera, correremos entonces acá, segundo piso, en el despacho de Diamante Amarillo. A esta hora ella debería dormir.
-¿Cómo sabremos que funcionara?
-No lo sabemos, confía en mi, Jasper, es lo único que podemos hacer por ahora-Se pausó, nerviosa:-¡Vaya! Sincronicemos relojes, ven Jasper. Vamos, amarra tu cabello y colócate el pasamontañas.
Sincronizaron sus relojes entonces y caminaron por la calle hasta llegar al alcantarillado más cercano de la casa Diamante amarillo, revisaron los matas de las vías de desagüe, confirmando que ese era el que tenía conexión. Esperaron unos minutos y entraron, tenían máximo diez minutos para entrar, se alumbraron con unas linternas, lograron pronto encontrar el desagüe dentro de la mansión. La subida se hizo estrecha y el cuerpo voluminoso de Jaspe tuvo dificultades al final. Cuando los relojes marcaron las doce y veinticinco minutos, con algo de esfuerzo, Jaspe, quién iba de primero y apachurrada contra las paredes, empujó la tapa hacia arriba y hacia un lado. Sacó la cabeza, brazos, hombros y cuando le tocó sacar la cadera, se dio cuenta que estaba trancada.
-Maldita sea.
Maldijo, haciendo esfuerzo mientras Lapislázuli le empujaba desde abajo, con esfuerzo durante casi un minuto, Jaspe logró soltarse y salir de un brinco, miró abajo y rápido, subió a Lapislázuli, colocando la tapa en su iban dos minutos y medio consumidos y les faltaban treinta segundos, ellas corrieron desesperadas a la ventanilla baja del sótano y se tiraron allí dentro al encontrarla, para un segundo después, sentir a un guardia pasar por allí.
Respiraron aliviadas pero con algo de dolor, habían caído sobre unas cajas que ahora lastimaban su cuerpo. Decidieron rápido incorporarse sin hacer ruidos, pero parecía es que no importase cuanto silencio intentaban hacer, terminaban haciendo un escándalo.
Revisaron el plan de nuevo. Debían subir al pasillo y tomar el camino de la derecha. Lapislázuli había elaborado un inteligente "mapa de coincidencias" de horas en las que dos guardias se cruzaban y cuando se dejaba un punto muerto. El punto muerto más cercano era el de las doce y cuarenta. Repasaron varias veces y una vez llegada la hora, abrieron la puerta y corrieron a la derecha, sabían que algo era seguro, pronto dos guardias se interceptarían, y al cruzar la esquina, los vieron, de inmediato Jaspe se les abalanzó y los golpeó a los dos tan fuertes que los desmayó. Continuaron el plan hacia adelante. Subieron a la segunda planta. Vendría un punto muerto en diez segundos, lograron llegar a tiempo y cruzaron a la izquierda, había una intercepción de guardias. Jaspe los desmayó antes que ellos se dieran cuenta. Siguieron adelante, Lapislázuli tomó ventaja y al cruzar dirigirse a la puerta de la oficina, se detuvo de golpe, haciendo una seña para que Jaspe hiciera silencio.
-Diamante Amarillo está allí-Se tapó la boca:-Con alguien.
-¿Qué haremos ahora?
Lapislázuli sacó de su bolsillo una grabadora, y estirando una mano por la fina abertura de la puerta, la llevó al lado de adentro, disimulándola detrás de la pata de una mesita de madera. Se limitaron a escuchar las dos voces.
-Por suerte sacamos a tiempo todo antes que la policía llegara.
-Sí, lo sé. Estaba toda la información hecha un desastre. Que bien que he tenido contacto con la policía y me avisaron antes.
-¿Y? ¿De quién sospechas? Estoy segura que sospechas de alguien.
-...Sí. Sospecho, sólo existe un estudiante que sabía de eso.
-Oh, la chaparrita ¿No? Peridoto, creo...
-Ella, apuesto que lo habló con su grupo. Pero, he notado que se han juntado con uno al cual no le hablaban antes, casualmente, el otro grupo son siervos de RoseQuarzo.
-Que interesante ¿Cómo puedes estar segura de que es ella? ¿No has dicho que la familia de Peridoto es una familia que vive bajo el nombre de tu familia? No creo que alguien así te traicione...
-Te recuerdo que está rodeada de dos personas que no son lacayos míos, uno de esos es Lapislázuli, esa enclenque sierva de Diamante Azul. Diamante Azul y yo no hemos tenido la mejor relación ¡Ahora manda a una escuálida para hacer un lazo con una de las familias a cual protejo! ¿No te suena raro? Supuestamente era para formar una alianza que los beneficiara a los dos, pero tener a esa escuálida es quizás demasiado. Por otro lado están las asquerosas familias protegidas por Rose Quarzo, Peridoto es "amiga" de uno de ellos-Hizo mención especial en la palabra "amiga", con un tono de voz despreciativo y frío-¿Quién te asegura que su amistad no influya en sus decisiones? Peridoto es una enclenque, una prodigio bastante idiota, que no importa cuántos grados se saltase en la escuela o cuantas maravillas logre hacer, siempre será influida y engañada fácil. La tonta cree cada palabra que le digo y estoy segura que dispondrá en ayudar en un plan contra mí. Seguro está relajada en este momento pensando que todo está bien, que todo está a salvo, pero lo que no cree que realmente sé que fue ella.
-¿Y que planeas hacer entonces? Tú familia ha cuidado de la familia de ella durante generaciones e inclusive, sus padres son fieles a ti y es por ello que tú estás donde estás.
-Ah, bueno, hay accidentes, querido, accidentes de accidentes.
-¿Que planeas hacer?
Hubo silencio, pero ellas estaban más que segura que Diamante Amarillo sonreía malévola desde su sillón, se la imaginaron con sus labios arqueados hacia arriba enseñando sus dientes afilados que pintaban en esos ojos amarillos ese mal que llevaba por dentro. Aquellas palabras habían sido muy hirientes, y aunque Lapislázuli no sentía gran afecto hacia ella, esas ofensas le hirieron el doble, el primer puñal llegó con "Escuálida" y "Enclenque", el segundo vendría con los horrores que había dicho de su amiga. Jaspe estuvo a punto de entrar y golpearlas, pero se detuvo y retrocedió.
-Oh, mira la hora que es, debo irme.
-Te acompaño a la puerta.
Al escuchar eso, corrieron por el pasillo para escapar, pero al cruzar la primera esquina observaron al camino lleno de los guardias noqueados en el suelo. Se alarmaron y Jaspe rápido los fue recogiendo en sus fuertes brazos y arrastrando a ellos hacia el sótano. Escuchó los pasos de Diamante Amarillo y detrás de ella los pasos fuertes de esa misteriosa persona que le acompañaba ¿Quién sería? Aún así corrieron a toda velocidad y los tiraron todos al sótano y se escondieron allí dentro. Lapislázuli abrió ligeramente la puerta y sacó con cuidado un pequeño espejo por donde veía la situación: Diamante Amarillo salió tranquila de la mansión sin extrañar la ausencia de guardias. Cerró la puerta de entrada, no identificó al acompañante.
Jaspe abrió la puerta a toda velocidad y las dos corrieron hacia arriba a toda velocidad y en silencio. Se asomaron por las ventanas, ocultas entre la cortina y vieron que Diamante Amarillo se había quedado hablando con aquella misteriosa persona de pasos fuertes. Aprovecharon. Llegaron al despacho casi sin aliento y empezaron a revisar en todos lugares, Lapislázuli tomó la grabadora oculta y la guardó. Sacaron papeles, documentos, fotos y hurgaron en la computadora con bastante detalle. Jaspe sacó varias fotografías de todo lo que encontró, procurando que fuera legible.
-¿Sacaste toda la información de la laptop?
-No, estoy intentando obtener las claves del sistema de seguridad y el circuito de vídeo de la mansión. Intenta tú abrir aquél archivero y saca lo importante de allí-Respondió Lázuli, concentrada.
Jaspe tomó el archivero e intentó abrir sus gavetas, pero estaban trancadas. Buscó entonces las llaves en todo lugar hasta encontrar un llavero de llaves pequeñas. Probó cada una de ellas, las más grandes, las más pequeñas, abrió gaveta y gaveta, sacaba y tomaba fotografías, ¡No había tiempo para leer! Cuando iba por la penúltima, escucharon los ligeros pasos de Diamante Amarillo. Se horrorizaron.
-¡Ya viene! ¡Hay que escapar!
-No puedo, todavía la información no termina de pasarse-Chilló Lapislázuli.
-¡No importa! ¡Vayámonos!
-Sí mira los vídeos, nos atrapará y será el fin, Jasper, que no entre.
Jaspe corrió hacia la puerta y con cuidado la cerró, en pánico, empezó a buscar algo con qué detenerlo. Así que miró en todos lados y en el escritorio, en una esquina, estaba el teléfono de Diamante Amarillo, lo agarró rápido y a una velocidad casi tan rápida como la luz, probó varias formas hasta encontrar la correcta: Un rombo. Buscó en contactos y encontró el número de la casa. Llamó y de inmediato, sonó el teléfono en planta baja. Las pisadas se detuvieron frente a la puerta y luego comenzaron de nuevo, alejándose de ellas. Respiraron aliviadas. Pronto, escuchó la voz en el celular:
-Buenas noches.
No contestó nada por segundos, luego dijo tapándose la boca y cambiando la voz por una más gruesa:
-Eh, señora, mala muerte llega hoy.
-Señor Borracho, no llame a esta casa.
-No estoy borracho, estoy ebrio, qué es otra cosa.
-Rastrearé la llamada y daré orden de captura.
-Decir eso es una táctica barata...
-Colgaré.
-¡No me interrumpa! ¿Acaso no es usted una maleducada? ¡Oiga! ¡Espere! Si cuelga, la mataré, la encontraré y le...-Escuchó entonces que había colgado:-Ni quería seguir hablando con ella-Se excusó ofendida, usando su voz normal.
-¡Listo Jaspe! ¡Listo! ¡Debemos salir de aquí ahora! ¡Debemos ir al cuarto de seguridad!
Escucharon los pasos muy cerca. Dejaron todo en su lugar y Jaspe tomó a Lapislázuli por la cintura y salió con ella por la ventana, escalando hasta el techo y haciendo silencio. Esperaron segundos enteros y vieron asomarse a Diamante Amarillo por la ventana. Ésta miró el jardín unos segundos y se regresó, cerrándola. Notaron que la luz fue apagada y escucharon la puerta cerrarse, pero no se movieron, esperaron un poco más y fue cuando Lapislázuli susurró:
-Si entramos por el pasillo de la derecha iremos más rápido.
-Entonces vamos.
Jaspe cargó a Lapislázuli todo el trayecto, apretándola en sus brazos mientras iba sigilosa por el techo, para después tener que bajar con cuidado al pasillo. No habían guardias en esa área. Corrieron entonces a toda velocidad, bajando las escaleras a saltos, llegando a la planta baja. Buscaron la puerta siguiente a la puerta del sótano y entraron: Allí se encontraba todo el cerebro del sistema de seguridad.
-Me tardaré diez minutos más o menos en entrar al sistema, borrar los vídeos, desactivar las cámaras y el cercado eléctrico para poder escapar-Avisaba Lapislázuli:-Una vez que lo haga, tendremos sólo diez minutos para escapar porque eso es lo que se tarda en activarse todo nuevamente.
Se sentó frente a las computadoras, Jaspe se colocó en la puerta, pegando su oreja a la madera y escuchando el silencio al otro lado. No había nada que alarmarse por los primeros cinco minutos, hasta que escuchó unos pasos ligeros, automáticamente y fue casi sin pensar, le metió seguro a la puerta.
-¿Dónde se metieron todos?
Diamante Amarillo se había percatado de la ausencia de vigilantes. Los pasos se detuvieron de repente y Lapislázuli se apresuró mientras que Jaspe comenzaba a tensionarse, la manilla giró de repente, pero no daba la vuelta completa por el seguro, se sorprendieron, vieron que Diamante Amarillo hacía esfuerzo por entrar, pero el seguro lo evitaba.
-¡Claro! ¡Las llaves!
Los pasos se escucharon alejándose hasta desaparecer completamente.
-¿Cuánto te falta?
-Cuatro minutos-Contestó Lapislázuli:-Jasper, ¿Cuántas llaves traía el llavero?
-Un montón.
-Puede que ahí se encuentre la llave de este lugar ¿Las colocaste dónde las encontraste?
-Ah, no, las coloqué sobre el estante...
-Tu desorden nos dará minutos preciosos. Gracias. Faltan tres minutos.
El tiempo avanzó lento en ese instante, un segundo parecía una eternidad, y aunque Lapislázuli hacía todo lo que podía, sentían cada vez más cerca a Diamante Amarillo, aunque ella estuviese buscando las llaves arriba todavía. Jaspe siguió recostada a su pared, escuchando el silencio de afuera y sintiendo más ruido en su pecho. Fue entonces que empezó a escuchar los pasos de Diamante Amarillo y Lapislázuli se levantó de la silla:
-Terminé, Jaspe, yo abriré la ventana, tu baja los brequers de la brequera, eso apagará toda la energía de este lugar y nos dará más chance. Según mis cálculos, ya es hora que dejen esta zona sin protección, así que correremos hacia la cerca y nos montaremos en menos de tres minutos ¿Entendido?
Jaspe se acercó de un salto a la brequera, que estaba cerrada con llaves ¡Pero las llaves la tenía Diamante Amarillo! Con rabia y ya cansada de las cerraduras, abrió la puertecita con la fuerza de sus músculos y bajó todos los brequers...Las luces se apagaron y quedó sólo el resplandor de la luna entrar por la ventanilla. Lapislázuli salió primero, luego le siguió Jasper que logró no atorarse de nuevo, mientras escuchaba la cerradura abrirse. Con un minuto y medio para escapar, movieron sus piernas hasta que estas ardieron y saltaron a la cerca escuchando el ladrido de los perros a la distancia. Pronto llegarían junto a los vigilantes. Estando casi arriba, Jaspe miró como Lapislázuli intentaba subir, pero ella no era buena escalando, así que la tomó del brazo y la alzó, y con más fuerza, la arrojó a la calle y luego se lanzó al suelo. No esperó nada, alzó a Lázuli en sus hombros y continuó corriendo como si de eso dependiera su vida, y a decir verdad, de eso dependía.
Corrió hasta no saber más, el plan había sido un éxito, Lapislázuli se tiró al suelo y respiró profundo, para entonces mirar a Jaspe que inhalaba y exhalaba con rudeza por el cansancio, notó de inmediato que el traje negro que ella traía se había roto y faltaba entonces un pedazo, fue a decirle, preocupada, cuando sintió algo extraño en su pie. Miró entonces y abrió bien los ojos dándose cuenta del fatal error: Su tobillera y ella habían estado tanto tiempo juntos que ya no sabía cuando la traía y cuando no, pero ahora faltaba y ella no se la había quitado ¿Cuál era el problema con esa tobillera? Que tenía el símbolo de Diamante Azul.
Personaje del Capitulo:
Nombre: Jaspe (Jasper)
Color: Anaranjado.
Edad: 17 años.
Tamaño: 1.80mts
Hobby: Pelear, golpear, hacer deporte y malhumorarse.
Amigos: Lapislázuli (Lázuli)y Peridot.
Situación sentimental: ¡El amor es una táctica barata para que la gente más débil se vuelva más fuerte!
Holis, pos aquí yo reportando otro cap de este fic, espero que les guste y lo hubiesen disfrutado, salió muy largo, planeaba que fuese más corto pero bueh! Así salió!
¡Hasta pronto!
