¡Unas niñas que no dejan de sorprender!
Phoebe y Sophie las bellezas más dulce y tiernas del mundo de la moda muestran todo su encanto en la semana de la moda de New York estas adorables niñas de tres años lucieron exclusivos atuendos de los más destacados diseñadores.
A pesar de que ambas tengan su encanto algunos tienen su preferencia un ejemplo de ello Tom Ford el famoso director creativo de Gucci el cual nos dio su opinión sobre "¿cual consideraba más dulce, eh ideal para la marca Gucci?"
A lo que él respondió "Ambas son sencillamente hermosas, cada una es diferente y tiene su propio encanto lo que hace que cada diseño se vea diferente en ellas, en mi opinión la que se caracteriza mas con los vestuarios de Gucci es Phoebe Cullen ella siempre luce de una manera elegante pero sin perder su brillo"
Por otro lado Kris Van Assche directora creativa de Dior nos dijo "Adora ah estas niñas son únicas y hermosas, pero debo decir que sin duda Sophie logra lucir de una manera tierna y inocente los vestuarios Dior"
Diversas opiniones sobre estas niñas, veremos sin con el tiempo no pierden su encanto.
4 años después...
POV Edward
Enarque una ceja y mire como mi eficiente asistente pensé de forma sarcástica ponía los documentos sobre mi escritorio, la pobre temblaba como una hoja en otoño era realmente estresante.
—Señor Cullen….estos son los papeles de la firma en Buenos Aires y… aquí están las fotos de la última colección Versace —dijo nerviosa, yo enarque una ceja y sus nervios aumentaron aun más.
—Claudia necesito que confirmes mi cita Tom Ford a las cuatro y llama a el equipo de publicidad ahora —le ordene, ella asistió.
—Señor es Clara—me corrigió la mire dándole ah entender que no me importaba en lo más mínimo que como se llamara.
Suspire era un maldito en mi trabajo pero no me importaba ser el peor jefe del mundo esta era la forma de mantenerse en este mundo no debías mostrar tus debilidades o cualquier se aprovecharía de ello y te arruinaría.
—Nos llamabas Edward —dijo Lauren en tono de fastidio otro espectáculo, digno de ver pero en un circo ella venia seguida de Eric ambos eran publicista o mejor dicho unos idiotas nadie sabía cómo hacer su trabajo en esta jodida revista.
—Si Lauren y te recuerdo que tú no tienes corona aquí así que cambia el tono o te largas —le dije en forma amenazadora, ella abrió sus ojos como plato y hizo una mueca de molestia.
—Permiso Edward supuse que me necesitarías —dijo Marcelo entrando yo asentí al menos había alguien útil.
—Bien quiero ver un esquema antes de la reunión para escoger la próxima portada de la revista —le dije a Lauren y Eric ellos se miraron con temor.
— ¿para cuándo sería? —me pregunto Eric intranquilo.
—No lo sé déjame pensarlo cuando tú quieras—dije de forma sarcástica—Si los estoy llamando ahora es para verlo ahora no mañana ni pasado, ni para cuando ustedes quieran par de incompetente.
—Pero Edward es que… veraz ah habido problemas y no está listo —dijo rápidamente Lauren.
—Oh no está listo—dije con molestia —Entonces contéstame una pregunta ¿para que yo mande a mis publicista a Milán hace dos semanas? —les pregunte, estaba a punto de matar ah alguien.
—Sabes que los diseños de Dolce y Gabana son algo complicado—se defendió Lauren le hice un gesto con la mano para que se callara.
—Odio las escusas Lauren y menos de una persona como tu retírense los dos están fuera de esta portada y veremos si no están fuera de la revista —les dije furioso —Por cierto Lauren demanda al cirujano que te opero la nariz porque te la dejo peor que cuando la tenias al natural.
Ella me lazo una mirada de odio y se fue junto con Eric apenas salieron Marcelo estallo en carcajadas y yo también era tan divertido ser yo.
—Eres malo Cullen… no sé cómo te soporto —me dijo Marcelo sonriendo.
—Por dinero, viajes, ropa de marca, fama y por ser el hombre más apuesto del planeta y por supuesto el más agradable—le dije de forma ego centrista el rio entre dientes.
— Que modesto, toma este un esquema que prepare, por supuesto espero ser yo el único que viaje en el próximo evento—me dijo moviendo sus cejas yo asentí y tome las carpetas.
Observe con detenimiento el trabajo era justo lo que quería para la revista este mes un estilo clásico italiano, tomando como protagonista a Dolce y Gabana además de eso la foto especial de las niñas seria en Venecia luciendo unas mascaras de oro y diamante.
—Perfecto señor Marcelo —le dije conforme con el trabajo, el sonrió satisfecho.
—Muchas gracias señor Cullen ahora me retiro debo ver a unas modelos —me dijo y hizo una reverencia a la antigua. Mire mi reloj Rolex eran las tres y media debía irme a ver Tom Ford, Salí de mi oficina y le ordene a mi asistente que confirmara todas las cita de mañana.
—Esos zapatos no combinan con esa blusa—le dije a una de las empleadas ella se asusto al verme típico sonreí con malicia, todos mis empleados temblaban al verme normalmente siempre se escondían—Ese suerte no es para esa falda por favor haz algo con tu cabello parece un nido de aves—le dije a otra.
Salí de la empresa y me monte en mí Lamborghini color plateado era uno de mis autos preferidos. Llegue a el Buddahkan era unos de los restaurantes más lujos de New York, la comida era exquisita y me encantaba el ambiente era ideal para reuniones poco formales.
Tom Ford era el más importante director creativo de Gucci además de ser uno de los socios de la revista, el adoraba a mis niñas por lo cual mis adoradas gemelas siempre tenían diseños Gucci personalizados.
—Buenas tarde Tom —lo salude el dejo su martini a un lado y me devolvió el saludo.
—Creo que no habrá negocio ya que no veo a mis Twins por ningún lado —me dijo en forma de reproche, reí entre dientes.
—Podrás verlas el próximo fin de semana durante la cena que organizado—le recordé. El sonrió satisfecho.
—Amo las cenas de tu revista Edward son únicas y mucho mejores que las de Vogue —me alago con cierto entusiasmo, sonreí mi principal competencia era Vogue si ella decaía yo me beneficiaba.
—Me complace oír eso, ahora Tom cuéntame que tienes para mí —le pedí ansioso. Sería una larga y entretenida tarde.
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Llegue a casa casi alrededor de las doce esperaba que las niñas estuvieran dormidas realmente estaba agotado, luego de la reunión con Tom recibí una invitación a una fiesta privada en unos de los clubes más lujos de New York y Dios llevaba tres años sin ir a una, buena fiesta me merecía un descanso de mi trabajo de padre a tiempo completo.
Subí con cuidado las escaleras procurando no hacer ruido para no despertar a mis princesas, o mejor dicho a Sophie ella tenía un sueño delicado solía despertarse por el más mínimo ruido a diferencia de su hermana que dormía como un oso en invierno, reí entre dientes Phoebe tenía mi carácter era todo una fiera cuando se le despertaba de su sueño.
Me asome a las habitaciones de mis dulce niñas ambas estaban profundamente dormidas, les di un beso en la frete a cada una y me dispuse a prepararme para irme a la cama.
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—Sophie ven anda, está despierto —oía la voz de mi pequeña, entre sueño—Ven tu también despierta.
—Phoebe papi tiene sueño… como yo —dijo en un bostezo, podía jurar que estaba frotando sus ojitos y tenía en su mano a su muñeco que le había dado el idiota de Jacob Tigger era su nombre.
Sentí como la cama se hundía y a dos pares de ojos mirándome con curiosidad, una de mis pequeñas toco mi rostro haciendo muecas con mi cara, esto no era divertido mi hija estaba siendo algo brusca.
—Papi es muy guapo ¿verdad? —le pregunto Phoebe a su hermana.
—Sí, y es el mejor papi de mundo —dijo mi otra hija y me dio un tierno beso en la mejilla. Decidí "despertarme" y abrí mis ojos mis niñas sonrieron al verme y ambas soltaron una risa muy dulce.
—Que hermosa forma de despertarse—dije en forma calidad ellas sonrieron aun mas al oír mis palabras —Mis modelos hermosas.
—Papá —dijeron amabas, me acomode en la cama, y las atraje a mi pecho.
—Buenos días hijas mías —les dije con emoción —La extrañe mucho anoche —les dije ellas se abrazaron a mí con fuerza.
—Buenos días papi —repitieron ellas en coro.
—Papi tengo hambre vamos a desayunar—me dijo Phoebe, impaciente yo asentí y me levante. Phoebe extendió sus brazos para que la cargara como era costumbre mientras que Sophie tomo mi mano libre ella prefería que no la cargara le daba miedo.
Bajamos a desayunar Sue y Claire ya se encontraba en la cocina preparando el desayuno ambas nos saludaron al vernos.
—Buenos días señor Cullen, niñas —saludo Claire con cariño a las niñas estas la abrazaron. Claire se había integrado hace poco a nuestra pequeña familia ella era sobrina de Sue y estaba estudiando repostería así que la había contratado como chef.
— ¿Vendrá Maggie hoy? —me pregunto Sophie con curiosidad negué, Maggie era la profesora particular de mis niñas les enseñaba a leer, las letras, escribir entre otras cosas. Había decidido que mis hijas irían al colegio cuando tuvieran seis años y entrarían a primer grado por ahora tenían a Maggie—Esta bien y ¿la señorita Eleonor?
—No mi amor hoy es sábado es su día libre y el de ustedes también —le explique con paciencia ella me sonrió, Eleonor era su profesora de francés y de arte había empezado hace poco a enseñarle a las niñas, era una joven muy amable.
—Papi ya termine mi desayuno ¿puedo comerme mi chocolate? —me pregunto Phoebe con inquietud yo la mire dudoso chocolate, Phoebe no era una buena combinación demasiada azúcar para mi gusto —Por favor, por favor —repetía, asentí con fastidio.
Ella chillo emociona y dio su baile de felicidad tal como lo hacía su tía Alice, mis hijas tenían muchas cosas de sus tías.
—Phoebe solo un pedazo—le advirtió Sue, con el seño fruncido. Normalmente mis hijas no comían mucho dulce pero recientemente había viajado a Suecia y me habían obsequiado miles de chocolates de todos los tipos y sabores—Despacio mi niña te ágoras.
Estaba distraído con mi otra pequeña quien no paraba de hacerme muecas mientras comía yo reía estaba era su forma de despistarme para que no comer pero eso no iba a funcionar no la dejaría bajar hasta que terminara sus hot cakes.
—Papá —dijo Phoebe con voz débil y ahogada yo me voltee rápidamente y me acerque a mi hija ella se llevo sus manos su cuello apretándolo, comenzó a ponerse roja.
— ¿Mi amor que sucede? —le pregunte preocupado
—No pue…do respirar —me dijo débil.
—Sue dile a Alfred que prepare el auto, llame al hospital y a la doctora Zafrina ¡ahora! —le ordene, me cambie y tome a mi hija en para llevarla al hospital. Apenas llegamos Zafrina nos estaba esperando con una camilla y un grupo de doctores, Phoebe estaba inconsciente y su rostro estaba hinchado.
—Joven Edward ¿Cómo está Phoebe? ¿Qué sucedió, que tiene? —me pregunto Sue, quien venía llegando con Sophie ella al verme se lanzo a mis brazos.
—No lo sé, están examinándola —dije, y me pase las manos por mi cabello nervioso me sentía impotente por no poder hacer nada ¡Demonios! mi hija mi preciosa hija—Todo va estar bien mi amor —le susurre a Sophie y la apreté contra mi pecho ella solloza.
—Señor Cullen soy el doctor Mark —se presento —Phoebe está bien es una milagro que hayan llegado tan rápido no todos los niños de esa edad aguanta un ataque alérgico de esa medida.
— ¿Alérgico? —pregunte confuso.
—Si hable con la doctora Zafrina la pediatra de las niñas ella me dijo que aun les ha hecho la prueba de alergia a las niñas, por ello imagino que Phoebe comió algo que no tolera —me explico en tono profesional — ¿fruta quizás?
—No lo único fuera de lo normal fue un chocolate de nueces—le respondí el asintió.
—Lo más posible es que hayan sido las nueces le haremos unas pruebas alérgicas y sería recomendable que a su hermana también se le practicaran—me aconsejo mirando a Sophie esta se apretó mas a mi —Siendo gemelas sería muy común que ambas sufrieran de las misma alergia.
—Estoy de acuerdo —le dije un poco más calmado— ¿Puedo ver a mi hija? —le pregunte el asintió, le di una mirada de agradecimiento y fui a ver a mi pequeña niña.
Entre con temor a la habitación donde se encontraba mi nena me acerque despacio a ella y Tome con suavidad la pequeña mano de mi hija que se encontraba llena de cables, era desesperante verla conecta a miles de ellos, su carita hermosa estaba cubierta por una máscara de oxigeno su mejillas estaban bañadas de lagrimas. Me partía el corazón verla así era como si una parte se estuviera rompiendo por dentro.
—Te pondrás bien mi vida—le dije, con voz suave y bese su frete —Phoebe te amo mucho mi niña.
Seguí acariciando sus cabellos mientras le tarareaba su nana ella parecía más tranquila y su rostro estaba volviendo a la normalidad, la puerta de la habitación se abrió lentamente y vi como el rostro de de mi otra princesa se asomaba por esta Sophie me miraba nerviosa, le hice un gesto para que se acercara ella me sonrió tímidamente.
—Hermanita…—dijo en un susurro, y vi como una solitaria lagrima caí por su mejilla.
—Estará bien mi amor —le dije en tono paternal, la abrace ella asintió y se sentó junto a su hermana y tomo su mano con delicadeza. Las mire con ternura y adoración mis hijas tenían una conexión especial entre ellas se amaban la una a la otra era hermoso ver como ambas se preocupaban por la felicidad de la otra.
Estuvimos un rato los tres en silencio de vez en cuando Sophie le hablaba a su hermana y le regañaba por haberse comido ese feo chocolate yo reí según Sue y Anne, Sophie era la más centrada de mis niñas, Phoebe era un poco mas impulsiva.
—Permiso señor Cullen tengo los resultados de Phoebe —me dijo el doctor Mark quien venía seguido con Zafrina —Gracias a Dios se le han realizados los estudios ya que Phoebe no solo es alérgica a las nueces.
Me preocupe nadie en mi familia había tenido problemas de alergia ninguno de mis hermanos y tampoco mis padres padecía de alguna.
— ¿A qué otro alimento doctor? —le pregunte, frunciendo el seño.
—Ciertos mariscos como las anchoas, los colorantes como amarillo número cinco, a las plumas de aves y al polvo—me respondió —Estas alergias son controlables y no le afectaran siempre y cuando no consuma o toque algo de esto.
—Doctor ¿a qué se debe esto? —le pregunte con ansiedad.
—Herencia…algunas alergias se heredan ¿usted padece de ellas o alguien de su familia? —me pregunto negué— ¿La madre tal vez? —insistió, buena pregunta.
—Es posible—dije serio.
—Señor Cullen me llevare a Sophie para hacerle la prueba —me dijo Zafrina, yo asentí ella tomo a Sophie de la mano y la llevo. El doctor Mark siguió explicándome sobre el problema de las alergias de mi niña y de su respectivo tratamiento.
Phoebe duro dos días más en el hospital su recuperación fue rápida y satisfactoria al segundo día no paraba de hablar y quejarse de que quería irse de ese horrible lugar. Por otro lado estaba la prensa amarillista todo las revista habían inventado miles de cosas sobre el incidente de mi hija incluso decían que Phoebe había nacido con problema en el corazón debido a su madre consumía drogas.
Típico las revista inservibles no sabían crear un buen articulo era realmente deprimente ver como se desperdiciaba papel por esos editores y periodistas que no sabían crear una verdadera noticia.
—Papi—dijo la voz de mi pequeña sacando de mi ensoñación.
—Dime Sophie, ven ya eh terminado de trabajar ¿Cómo está tu hermana? —le dije en tono paternal.
—Está durmiendo —me respondió con timidez, la tome y la acomode en mi regazo algo le sucedía.
—Amor ¿te pasa algo? ¿Te sientes mal o algo por el estilo? —le pregunte preocupado ella negó rápidamente.
—No es eso… es que quería preguntarte una cosa —me contesto y se mordió el labio tenía miedo solía hacer ese gesto cuando estaba asustada.
—Pregúntame lo que quiera princesa —la anime, ella suspiro y tomo aire.
—Está bien… ¿Dónde está mi mamá? —me pregunto de golpe.
Esas simples palabras que aun no espera escuchar podían destrozar todo mi mundo en un instante.
Hola si… sé que soy un asco por no haber actualizado pero la verdad no fue mi culpa eh tenido demasiados problemas en cuanto el beteo del cap.
Si ahí algún error o fallo de ortografía de verdad disculpen creo que nuevamente me eh quedado sin beta.
Espero que les haya gusta… pronto aparece Bella no se preocupen.
Si alguna conoce una beta interesada y confiable por favor coméntenle.
GRACIAS a todas por sus Reviews son los mejores.
Les dejo un adelanto y prometo subir el cap lo más pronto posible:
Lleve a las niñas a su respectivo salón, habían muchos niños esperaba que mis gemelas hicieran amigos.
—Buenos días soy Edward Cullen el padre de Phoebe y Sophie —le dije a la maestra era una linda chica de cabellos castaños, piel blanca….
