Este capítulo está dividido en dos partes porque es excesivamente largo.

Capítulo VI: Cerrando ciclos.


Dos años y casi diez meses después estaba empezando a aceptar que Sam no volvería.
Era la primera vez en todo ese tiempo en el cual yo admitía que eso era lo más probable.
Ella no dio señales de vida. Ni siquiera una sola.
Sam simplemente se fue y dejó un gran vacío en la vida de todos nosotros. Especialmente en la mía.

Después de que ella se marchó costó que todos saliéramos del shock inicial. Pero ya aunque me doliera aceptarlo, al único que de verdad le seguía afectando de la misma manera desde el primer día, era a mí…

Carly intentó que saliera con otras chicas pero todas notaban el poco interés que despertaban en mí y nadie quería perder su tiempo con alguien que no hace el mínimo esfuerzo por intentar algo.

Spencer se casaría en una semana y yo quería creer con todas mis fuerzas que Sam aparecería.

Siempre intuí que Sam y Spencer no habían perdido la comunicación y que por algún motivo él no me lo decía.
Quizás ella amenazó con dejar de llamar o algo por el estilo.

Yo creí que mi madre se volvería loca cuando supiera acerca de la relación que teníamos Sam y yo.
Ella me encaró el mismo día que ella se fue.

Yo había llegado abatido y emocionalmente agotado y por lo que noté, al llegar a casa, ella había estado revisado las cintas de video de las cámaras de vigilancia… y nos vio a los dos. En el mejor de los casos sólo habrá visto besos apasionados, o al menos eso espero…
Mi morbosa mente lo único que pudo pensar era que había un video de la última noche que la vi… y no podía quitar mis ojos de la pantalla.
Mi madre seguía mirándome de esa forma inquisitiva y yo me percaté de que se preguntaba a si misma en qué estaría pensando yo.
Aún recuerdo la conversación…

- Fredward Benson ¿Qué significa esto que estoy viendo?
- Yo quería responderle pero era tan evidente lo que se veía que no tenía sentido desmentirlo o corroborarlo… cuando estaba por abrir la boca mi madre continuó hablando…

- ¡Toda esa ropa tirada en el pasillo! No hagan desorden ¿de acuerdo?

Quedé con la boca abierta. Ella no me dijo nada referente a lo que realmente importaba. No podía evitarlo. Me moría de la curiosidad.

- ¿No me preguntarás nada?
- ¿Qué podría preguntar?
- Sobre Sam y yo…
- Como si hubiese algo que preguntar, Freddie…
Sam y yo a veces desayunábamos juntas cuando se iba por las mañanas.

¿Sam y mamá? ¿Juntas? ¿Por qué Sam nunca me lo dijo?
Ella me seguía el juego cuando nos escabullíamos por la casa, y me ayudaba desconectando cámaras, buscando los posibles micrófonos y en el intertanto aprovechando los puntos ciegos para besarnos a escondidas…
Otro misterio salía a la luz. Sam siempre supo que mi madre estaba enterada de lo nuestro…

- ¿Siempre lo supiste? ¿Por qué no me dijiste nada?
- No parecía que quisieras que me enterara... estaba esperando a que me contaras tu…
- ¿Y Sam? ¿Por qué no me dijo?
- Ella dijo que le gustaba tener una relación furtiva… o al menos que tu pensaras que lo era.

Eso era una respuesta muy propia de ella.

Mi madre al notar que Sam no venía más me preguntó la razón y le conté parte de la verdad. Nunca saldría de mi boca el motivo verídico.
Ella no volvió a preguntar más.

Después de rendir el examen SAT y de aplicar en distintas universidades elegí la Universidad de Washigton.
No era mi primera opción especialmente después de que me aceptaron en Berkeley. Pero no tenía ánimos de irme tan lejos…

Aunque pasaran los años aún me gustaba ir a Groovy Smothie y como de la nada se me antojó uno, fui sin pensarlo dos veces.
Me acerqué al mesón y sin siquiera abrir la boca ya tenia en mi mano el smothie de siempre. T-Bo ya ni siquiera me preguntaba si quería algo diferente…

De hecho pocas cosas en mi vida eran distintas desde que ella se había ido, incluyendo mis gustos y mis preferencias.
Un intento inútil de aferrarme a un pasado que había sido mejor.

No tenía ganas de sentarme ahí en una mesa solo, por lo que decidí que mejor me iba a dar una vuelta.

Cuando llegué a mi carro noté que no tenía las llaves. Grandioso. Seguro se me habían quedado encima cuando saqué la billetera para pagar el smothie.

Al devolverme tuve un presentimiento que se confirmó cuando escuché una voz conocida. Luego aún más cuando vi que estaba en la caja pagando estaba una chica rubia embarazada, con una niña que no parecía de tener más de dos años en un cochecito. Una chica que de perfil lucía igual a… Sam.
Comencé a sentirme mal. Tenía frío y me sentía débil. Desee salir corriendo de ese lugar pero mis llaves estaban ahí, encima, justo al lado de ella. Podía verlas desde dónde me encontraba.
Sam había tenido una hija y venía otro en camino…
Ella había rehecho su vida mientras yo dejaba pasar la mía, mirando como todos avanzaban y yo me quedaba atrás…
No me importaban las llaves tenía que irme.
Cuando estuve a punto de lograrlo T-Bo me vio y yo supe que no podría escapar de esa situación horrible e inevitable.

- ¡Oye chico iCarly! ¡Mira quien volvió! ¡Y se multiplicó! – dijo con una gran sonrisa en su rostro.

Sam se volteó y al verme vi como casi quedó en shock.

Estaba tan cambiada, su pelo no era como lo recordaba estaba liso y amarrado, sus ojos no eran los mismos que atesoraba en mi mente y ese vientre definitivamente no estaba antes…
Ella no era la Sam que yo esperaba volver a ver…

- ¿Y tu quién eres? – Oí que ella hablaba, su voz era parecida pero podría asegurar que era un tono más agudo.
- ¡Ahora nos desconoces! Ha pasado el tiempo pero nunca tanto…
- Me estás confundiendo con Sam. Yo soy Melanie, su hermana gemela.

¿Su hermana gemela? ¿Realmente pensaba que podría volver a confundirme con eso de nuevo? Si quería evitar un reencuentro… simplemente nunca debió volver.
No quería acercarme, no quería estar ahí. No debí levantarme esta mañana.
Ella me miraba como si buscara algo en mi rostro.
No tenía escapatoria. Tendría que acercarme.
Cuando estaba casi a dos pasos de llegar hasta donde ella, oí a T-Bo de nuevo y al mirarlo a él noté que tenía su vista fija en la puerta.

- ¿Pero qué diablos? ¡Son dos! ¡En serio eran dos!

Miré hacia atrás y me encontré con los ojos que si brillaban tal y como los recordaba.
Al verla me emocioné pero fui incapaz de reaccionar. A ella si la pude reconocer como a quien añoraba hasta en sueños. Era ella ¡de verdad era Sam!

Sam no bromeaba cuando me dijo que tenía una hermana gemela. Melanie siempre existió ¡La misma Sam me confirmó que no tenía una hermana! Pero ya veo que lo dijo sólo para que dejara de molestar.
Cuando nos miramos a los ojos volví a sentirme el chico de diecisiete años enamorado de su mejor amiga. Sentí como si esos casi tres años en la que no la vi no hubiesen pasado porque me sentía igual ahora que en ese entonces teniéndola tan cerca de mí…

Sam sonrió y yo le sonreí de vuelta.

- Freddie…

La oí susurrar mi nombre con esa voz que amaba...
Un poco temerosa se acercó y me abrazó y yo la abrace de vuelta.
Su olor no era igual a como lo recordaba… era incluso mejor…

- Cómo ha pasado el tiempo, Freddie. Es un gusto volver a verte. ¿Cómo has estado?

Esa voz… ¡cuánto quería escuchar esa voz!
Pero después de tanto tiempo… me hubiese gustado escuchar algo diferente… quizás incluso que me dijera cuanto se arrepentía de haberse ido y que había vuelto por mi…

- Gracias. He estado bien ¿Y tú?
- Me ha ido bien…

La situación se estaba tornando incomoda porque no fluía con naturalidad. Fue entonces que me di cuenta de que ninguno de los dos sabía cómo enfrentar el reencuentro. Cuando estaba por decirle que me iba, oí la voz de la pequeña en el coche.

- Mama.

Entonces por primera vez me fije en la niña. Era realmente preciosa y sonreía hacia donde estaba yo.
Me llamó la atención que Melanie no le prestara atención cuando la llamaba su hija. Más curioso me pareció el hecho de que no fue ella quien acudió. Fue Sam.
En aquel momento comprendí que no me sonreía a mi sino a Sam, su madre, que había estado justo a mi lado.
Sam levantó a la niña que la abrazó como si la hubiese extrañado por años… las miré a ambas aún incrédulo de que Sam haya logrado olvidarme, rehecho su vida y que tan joven fuera madre. Me sorprendió que cuando ambas se miraron parecía que estaban enamoradas la una de la otra y que no notaban nada fuera de ellas mismas en las inmediaciones.

Era más de lo que podía soportar. Superaba con creces cualquier preparación previa que imaginara en mi mente cuando fantaseaba sobre nuestro no tan probable reencuentro. Pero en ningún escenario había habido un niño de por medio. Jamás lo había sopesado.

Capté la incomodidad de Sam cuando notó cómo la miraba y traté de aquietar todos los pensamientos y sentimientos mezclados dentro de mí, para fingir, aunque sabía que no podría por mucho tiempo, que no me estaba deshaciendo internamente…

- Tienes una hija…
- Ella es Lily.

Noté cómo Sam bajó la mirada.
Al mirar a la niñita, y aunque era la literal personificación de lo que era para mi una traición, era innegable de que era una bella…
No sabía que decir.

- Es hermosa…
- Lo es…
- ¿Qué edad…?

Me quedé con la pregunta en la boca. Y era una pregunta importante… para saber cuánto había tardado en olvidarme…
Justo en ese momento entró un tipo muy alto que se veía un poco mayor que nosotros y se acercó a Sam y a la niña.
Yo creí que había rebasado con creces mi nivel de tolerancia a la adversidad. Ver a Sam con una perfecta familia feliz, cuando yo aún difícilmente dejaba de pensar en lo que habíamos vivido juntos…. Me hacía sentir enfermo y me daban ganas de correr lejos y sin rumbo.

- ¿Cómo estás hermosa Lily?

El tipo le dio un beso y ella rió.
Pero de nuevo quedé pasmado cuando el hombre que pensé que era el padre de la bebé se acercó a Melanie y la besó.
Al menos no tuve que verla con otro sujeto…

- Sami. Melanie y yo te esperamos en el estacionamiento.
- Yo los alcanzo en unos minutos.

El hombre se llevó también a Lily y sólo quedamos Sam y yo.
Cogí mis llaves y Sam y yo caminamos juntos a la salida.

- ¿Qué te trajo de vuelta?
- El matrimonio de Spencer. Él me pidió que viniera...
- ¿Todo este tiempo tuviste contacto con él? -
pregunté de manera casual aunque por dentro estaba irritado.
- Tenía que saber de alguna forma que ustedes estaban bien…
- ¿Sabes que hay cosas de las que tenemos hablar, verdad?
- Lo sé. Pero ahora tengo que irme...
- No te irás de la ciudad de nuevo ¿cierto?
- Prometo no irme sin hablar antes contigo.

Se fue despidiéndose apenas con un gesto.
Después de ese encuentro sólo tenía la certeza de dos cosas: Sam tenía una hija y ella volvería a irse…
Ahora era capaz de ver como había perdido mi tiempo esperándola.
Ella había tenido un bebé y los bebés no se hacen solos…

Estaba muy decidido a empezar a vivir de nuevo. Aunque me costara. Tenía que cerrar ese ciclo de mi vida y si bien había esperado casi tres años, podía esperar unos días más.
Era imposible dejar de sentir cosas por ella de la noche a la mañana y esa niña no dejaba de dar vueltas en mi cabeza…hacía que estuviera todo el tiempo recordando la vez que pensamos que tal vez tendríamos un hijo y a ese hijo siempre lo imaginé así, rubio como su madre… tal como lucia su hija…

Era Sam la que se había ido. Ahora dejaría que ella fuera la que me buscara a mi…
Ahora sabía también que Sam siempre estuvo al tanto de nosotros.
Spencer siempre supo de ella y nunca fue capaz de decirme algo…

Los días pasaban rápido y el matrimonio sería en tres días.
Y de Sam no se sabía aún nada.

Estaba en la sala leyendo mi correo electrónico cuando de pronto oí un grito que pude reconocer como el de Carly. Mi madre y yo salimos a mirar qué ocurría cuando, para nuestro alivio había sido sólo un grito de emoción. Lo deduje porque vi a Carly y a Sam abrazadas como sólo las había visto esa vez que estuvieron peleadas y habían dejado de ser amigas y después de un susto-y peligro- de muerte, ellas pudieron limar sus asperezas.
No parecieron fijarse en la presencia de nadie más.

Yo busqué con la mirada a la niña, pero al parecer Sam había venido sola.
Mi madre sonrió al verla.

Finalmente se separaron y a ambas se les veía felices de volver a estar juntas. Carly desvió la mirada hacia nosotros y nos saludó.
Sam se volteó.

Ante la mirada asombrada de todos, mi madre la abrazó y algunas cosas le dijo al oído que hicieron que Sam se sonrojara furiosamente y me mirara fija a los ojos. Hizo que me latiera el corazón aceleradamente.
¿Cómo iba a desenamorarme de ella si ahora volvía a tener esos ojos azules de nuevo mirándome?
Luego mi mamá se entró y yo iba a imitarla, cuando Sam se paró en frente de mí.

- ¿Puedo venir a verte más tarde?

Me lo pidió de una forma en la que ella sabía que no podría negarme. Siempre supo como conseguir de mi lo que quería cuando me pedía las cosas así.Yo sólo asentí.

Me sentía apabullado. En unas horas más terminaría una etapa de mi vida que estaba llena de interrogantes y que sinceramente no me dejaba tomar una decisión convincente acerca del futuro, más bien... de mi futuro.

Sam y Carly entraron al departamento pero antes de cerrar la puerta por completo Sam me miró de nuevo y me perdí en sus ojos unos segundos. Luego sólo oí el sonido de la puerta cuando se cerró.

Mi madre se fue al trabajo y me quedé solo.

El tiempo se me hacia eterno, y ya cuando unas horas habían pasado, empecé a sentirme nervioso. En cualquier momento Sam llegaría.
Finalmente oí el sonido que me indicaba que ella estaba justo atravesando la puerta y al instante mi corazón se palpitó agitado. Abrí y la invité a sentarse en uno de los mismos sofás qué más de alguna usamos para nuestros despliegues amorosos… y sus mejillas sonrosadas me indicaron que ella también recordó lo mismo.

- Sam…
- No sabes lo que me cuesta estar aquí ahora. Frente a ti…
Spencer me dijo que lo sabías… y que intentaste impedir que me fuera… ¿No me odias Freddie?
- ¿Por qué no me lo dijiste Sam? Me dejaste sufrir meses pensando en qué había hecho para que dejaras de quererme… incluso abiertamente reconociste que yo ya no era importante para ti.
- Estabas tratando de protegerte.
- ¿Y no pudiste darte cuenta entonces de que de lo único que yo necesitaba protección era de ti y de tus malas decisiones? Decidiste por ambos sin preguntarme, Sam. Tú te equivocaste conmigo. A mi no me importó entonces de quién eras hija, no eras tu la que tenía las manos manchadas con sangre y yo te amaba. No me malentiendas, yo no lo olvidé y nunca lo haré, pero apenas fui capaz de asimilarlo supe que ni eso ni nada iba a hacer que yo dejara de desear estar contigo. Sin embargo… yo no pude opinar al respecto. Siempre decidiste por los dos haciendo lo que mejor haces. Alejar a la gente y ocultar cosas.
Te fuiste de aquí dejándome devastado y sin mirar atrás...
¿Alguna vez pensaste en volver?
- No había un día en el que yo no pensara en regresar.
- ¿No vas a rebatir nada de lo que te dije?
- Tú eras demasiado bueno para alguien como yo… Creí que con el tiempo entenderías eso y qué conocerías a alguien que no cargue con el mismo estigma social que yo.
- Ni tú te crees eso.
En este tiempo descubrí muchas de tus mentiras.
- ¡Yo nunca te mentí!
- ¡Nunca me dijiste que mi madre sabía de lo nuestro!
- ¡Omitir no es mentir!
- ¿Sabes todas las cosas que pasaron por mi mente para justificar que dejaras de amarme de un día para otro? Si es que realmente me amaste, claro.
- Nunca dudes eso, Freddie.
- Yo te amaba Sam y nunca se me pasó por la cabeza abandonarte. Yo quería estar contigo y eso es todo lo contrario a prescindir de alguien. Para ti fue tan fácil simplemente desaparecer…
- ¿Crees que para mi fue fácil? ¿De verdad?
- Si hubiese tan difícil, hubieses vuelto.
- ¿Y volver a dónde? ¿A vivir con Carly y Spencer? Yo escuché cuando Carly hablaba con Spencer sobre postergar un año la universidad para no dejarme sola. Y todo me decía que tú harías lo mismo. ¿Por qué iban a tener mis amigos que posponer sus sueños y sus metas por relacionarse con la persona equivocada?
- Yo no perdí un año, Sam. ¡Fueron casi tres! –
no quería decirle eso casi salió de mi boca sin aviso.

Sam tenía la cabeza inclinada hacia abajo y las lágrimas caían. Tuve el impulso de secárselas, pero logré contenerme.
Yo no lloraba pero estaba extenuado. Tanto que esperé este momento y ahora quería que se acabara lo más pronto posible.

- ¿Tres años? ¿En todo este tiempo tu no…?
- No, Sam. Me gustaría poder decir que yo he ocupado muy bien el tiempo. Tanto como tu.
- ¿Qué sabes tú de si lo he pasado bien o no?
- Tienes una hija...
- Es cierto. Tengo una hija.
- ¿Y el padre? –
escupí con rabia y sin querer saber la respuesta.
- El padre es un imbécil que no la reconoce.
Me tengo que ir. Es tarde.
- Si… ahora por fin veo que es tarde en verdad.

Ella claramente entendió a qué me refería en realidad.
Sam se levantó del sofá y caminó hacia la salida y antes de marcharse de mi casa, y yo creí también que de mi vida, me dijo algo que me dejó pensando.

- Yo nunca te mentí, Freddie. Sólo no hablaba las cosas. Si cometí el error de seguir ocultándolas, aún cuando estaba contigo… fue porque crecí en un ambiente dónde nadie debía saber nada de sobre ti porque eso podría ser usado en tu contra. Es difícil cambiar un método de sobrevivencia efectivo que adoptaste como forma de vida desde cuando eras pequeña. Es un mundo hostil allá afuera. Creí que tu por sobre todas las personas entenderías que yo no actúo por hacer daño. Hasta que conocí a Carly y después a ti… nunca tuve que preocuparme que mis acciones pudieran dañar a alguien.
Hay cosas que simplemente no sabía… y sigo sin saberlas.

Luego cerró la puerta.

De repente me acordé de que mi mamá algo le había dicho a Sam al oído y la curiosidad era muy grande.
Me paré rápidamente corrí hacia la salida, y para mi suerte, Sam aún estaba afuera. Apoyada en la pared.

- ¿Qué fue lo que te dijo mi madre?
- Si hubiese querido que lo escucharas, ella lo habría dicho en voz alta.

Y siguió su camino.

Carajo…
Había esperado tres años… ¿para ahora yo sentirme culpable? ¿Cómo Sam puede dar vueltas las cosas a su favor de esa forma? ¿Cómo podía volver a confundirme así?
¿Qué habrá vivido Sam en todo ese tiempo? ¿En dónde habrá estado?
Por lo que entendí ella criaba a su hija sola.
Pero andaba con Melanie y quien parecía ser su pareja.
¿Se volvería a ir luego del matrimonio de Spencer?

Pensé que una vez que finalmente le dijera todo lo que tenía que decirle a Sam me sentiría liberado y listo para empezar una nueva etapa en mi vida. Pero para variar pequé de iluso.
Tenía que aceptar el hecho de que yo era el que no estaba dispuesto a dejarla ir. Sin embargo yo ya no tenía fuerzas para insistir o para luchar.
Además cuando ella me dijo que nunca pensara que ella no me había amado, le creí.
Sam tenía razón en algo, ella no mentía… aunque yo sabía cuan bien lo hacía. Sólo se quedaba callada.

Por primera vez me puse a analizar en qué habría hecho yo si hubiese sabido que fue mi padre el que obró mal… y debía aceptar que debió ser difícil para ella imaginar cual podría ser mi reacción. Yo habría estado muerto de miedo de que ella no pudiera soportarlo…
¿Cómo habrá sido crecer en ese ambiente en el cual Sam se desenvolvió? No confiar siquiera en quién te dio la vida… no poder mostrarte débil porque alguien podría tomar ventajas de eso, de seguro te convierten en una persona reservada y hosca.
¿Cómo lo haría ella para cuidar de su hija?
En el breve momento en que las vi juntas yo noté el amor que ambas se tenían.
¿Cómo un padre podía desentenderse así de su hija?
Si ella fuese mía…
Entonces volví a la realidad. Ella no era mía. No era mi problema.

Sam me había roto el corazón una vez más. Porque yo quería ser el padre de sus hijos…

Al otro día salí en la mañana y volví después de la hora de almuerzo.
Me encontré con el novio de Carly, Preston, en la entrada del edificio y subimos juntos en el ascensor.
Yo iba a entrar a mi departamento pero él me invitó a que los acompañara un momento. Como no se me ocurrió algo rápido para negarme no me quedó más que aceptar.
Estuvimos conversando un poco pero Preston recibió una llamada urgente del trabajo y tuvo que marcharse.
Carly estaba en su habitación buscando algo que no entendí qué, cuando de nuevo tocaron la puerta y ella me gritó que abriera.

Al abrir, Sam en persona estaba frente a mí.
Ella me miró pero tan pronto como nos vimos a los ojos, ella bajó la mirada.
Esta vez si estaba con su hija.

- Freddie…
- Sam.
- ¿Dónde está Carly?
- En su habitación.
- Can you take care of her for a while? Carly does not know
anything about my daughter and… I want to tell her before she starts to scream or something like that…

Sam me habló en un fluido ingles y eso me dejó atónito. No alcancé a decir nada cuando ella me dejó a solas con la niña y ella subía rápidamente las escaleras.
Me sentí incomodo. Pero luego me di cuenta de lo absurdo que era que me sintiera intimidado por una niña pequeña.

La mocosa miraba y yo la miraba a ella. Hasta que comenzó a reír y su risa era tan linda y pegajosa que yo no pude evitar empezar a reír con ella.
Ella me dio su mano y me llevó hacia el sofá.
Su mano era pequeña y calida.

- ¿Cómo te llamas?

Pero ella no respondió.
Puse un canal de niños y pareció interesarse más por los dibujos animados que en mí.

Repentinamente escuché como alguien bajaba rápidamente las escaleras, no me hacía falta mirar para saber que era Carly.

- Oh por Dios, ¡Sam! ¿Cómo pudiste tenerla tanto tiempo lejos de mi? Es la niña mas hermosa que he visto ¡No puedo creer que seas madre y que yo no lo supiera hasta el día de hoy!

Sin tomar en cuenta que podía asustarla, Carly la tomó en brazos, la abrazó y la besó.

La muchachita no pareció asustarse sino que sonrió cuando Carly comenzó a darle vueltas en el aire.

- ¡La amo y sólo la acabo de conocer!

Sam sonrió.
Se notaba que estaba orgullosa de su hija.
Yo también lo estaría…

Carly al darse cuenta de la efusividad que estaba demostrando y que tal vez eso me estaba haciendo daño, bajó el nivel de entusiasmo.
El silencio dominaba el lugar.

Lo mejor que podía hacer era irme de ahí, así que me despedí de Carly, le hice un gesto con la mano a Sam y cuando iba a tocarle la cabeza en forma de despedida a la infanta, que estaba con Carly en ese momento, estiró los brazos para que yo la tomara y puedo asegurar que me dedicó una mirada coqueta.
Yo no quería. Pero hubiese sido feo de mi parte no acceder.
Sam estaba pasmada y quizás hasta un poco desagradada.
Cuando intentaba devolverle la niña a Carly o a Sam ella se aferraba a mi camisa.
Sam me pedía disculpas con los ojos. Yo sabía que ella no tenía la culpa…
Ella cansada de que la cría no me dejara ir, decidió que no podía ser tan obstinada, ah… dulces ironías de la vida… y a la fuerza la tomo en brazos. A la niña no le gustó nada.
Iba a empezar llorar de frustración cuando me di cuenta de que yo no quería que eso pasara, así que la volví a tomar en brazos y me senté con ella a ver televisión.
Sam sencillamente se quedó con la boca abierta.

Aunque pasara el tiempo… me gustaba descolocarla y me caía bien esa mocosa aun cuando en primera instancia la odiara un poco. Ni siquiera era a ella… era lo que representaba.
Carly y Sam se sentaron a conversar en la cocina y de vez en cuando yo notaba la mirada de ellas hacia a mi. Y yo trataba de ignorarlo.
Afortunadamente la niña se estaba quedando dormida y yo podría marcharme.

Sam fue al baño y en ese momento Carly se sentó al lado de nosotros.
De pronto se nos quedó mirando fijo a ambos y empezó a tocar sus dedos como si estuviera contando y pude ver como se formaba una gran cara de sorpresa en su rostro.
Como yo lo único que quería era largarme le entregué la cría adormilada, que no notaría quien la tenía en brazos, y me fui.

Pasado un rato, cuando estaba sentado en el sofá oí un gran portazo proveniente de la puerta de enfrente.

Spencer a sólo un día de su boda hizo un gran anuncio.

Él había tomado la decisión de que quería que el departamento lo conservara Carly. Y que él y su futura esposa vivirían en una casa no muy lejos de ahí.

Me costaba disculpar a Spencer. El que él siempre supiera que Sam estaba bien y que se comunicaran cuando él sabía por todo lo que yo pasaba me hizo darme cuenta de que él me era desleal.
No quería volver a pasar lo que pasé con Spencer hace unos años así que opté por aclarar las cosas con él.

- Spencer
- ¡Mi buen Freddie!
- Necesito que me aclares algo.
- Cuando hablas en ese tono sólo se puede tratar de alguien...
- ¿Por qué no me dijiste que ella te llamaba?
- Ah…
- ¡Responde! Tú me veías mal, Spencer. Tú pudiste ayudarme. Dejaste que me siguiera engañando con ella. Pudiste decirme al menos que ella ya me había olvidado.
- Para el carro, jovencito. ¿Qué sacaba con decirte de Sam si ella nunca me dijo dónde estaba? Sólo iba a ponerte más ansioso. Ella especificó que no quería que nadie supiera de sus llamadas esporádicas. Y yo ya la había traicionado una vez. No me iba a arriesgar a que se fuera definitivamente de nuestras vidas. ¿Qué ella te olvidó? Apenas contestaba el teléfono me preguntaba por ti, Freddie.
- Si, ya lo creo. Tan interesada estaba en mi que hasta tiene una hija…
- ¿Qué Sam tiene…? ¿Qué?
- ¿No lo sabías?
- ¡No! Ella nunca me lo dijo. ¿Por qué no me diría algo tan importante? A no ser qué…

Spencer salió corriendo sin decirme nada.
Al menos me quedaba claro que él no sabía nada de la hija de Sam.

El día de la boda llegó y yo que pensaba que Sam y Carly volverían a ser el par inseparable estaban sentadas en primera fila en lados opuestos.

Busqué con la mirada la muchachita y la encontré en unas filas más atrás con la hermana de Sam.
Me parecía increíble ver a Sam y a su hermana en un mismo lugar.
¿Cómo no noté las diferencias entre ellas cuando las tuve cerca hace años? Ahora parecían tan evidentes… Aunque en ese entonces yo estaba supuestamente interesado más en Carly que en Sam. Pero la verdad es que ya en esa época yo ya sentía algo por ella.
Pero en cuanto las volví a ver yo noté la diferencia.
Cuando vi a Melanie yo sabía que ella no podía ser mi Sam. No podía ser ella porque cuando la vi no sentí nada. Y me aterró la idea de haber perdido mi tiempo con un recuerdo sobrevalorado. Pero cuando vi a la verdadera Sam de nuevo, tuve la certeza de que ningún recuerdo era lo suficientemente poderoso como tenerla tan cerca que podía tocarla…
Estaba tan perdido en mis pensamientos que no noté cuando ya la ceremonia había terminado.

Una vez que ya estábamos en la recepción yo noté a Sam un poco alterada.
Observé que estaba buscando algo y cuando miré a Melanie y a su novio y vi que no estaba su hija, supe de inmediato qué era lo que le ocurría a Sam.
Vi como le preguntaba a todos los que conocía si la habían visto.
No sé por qué pero comencé a sentir su angustia y decidí ayudarla.
Yo sabía que nada le pasaría, sólo había gente conocida pero si podía imaginarla asustada al verse sola.
Después de unos minutos finalmente di con mi madre, que también se había perdido y para mi sorpresa tenía a la mocosa con ella.
Me alegré de ver que la niñita estuviera bien.

- Mamá ¿Qué haces con ella?
- Se cayó y se lastimó la rodilla. ¿La conoces?
- Algo.
- ¿Es muy bonita verdad?
- Lo es. Pero su madre la está buscando. Tengo que ir a dejarla.

Antes de que pudiera siquiera alzarla Sam llegó a donde estábamos nosotros.

- ¡Lily! ¡Te he dicho que nunca te alejes de mí!

Mi madre quedó desconcertada al ver que Sam se la arrebataba de las manos.

- ¿Te caíste?

La niña sólo musitó un débil si.
Sam se veía intranquila. Quizás por el susto de haber perdido de vista a la traviesa.

- Es una niña valiente. Ni siquiera lloró cuando le curé la herida.
- El problema no es ese mi Lily no es llorona. Sino que cuando se ha caído me ha costado detener el sangrado…

No. ¿Era sólo una coincidencia? Por Dios… no quería hacerme ilusiones.

- ¿Es tu hija, Sam?

Noté como mi madre adoptó un tono de voz menos exagerado del que suele tener a uno más serio.

- Se llama Lily. Dale las gracias a la señora Benson por haberte ayudado.

La niña no dijo nada pero se acercó a mi madre y con su mano izquierda le hizo cariño en la frente.

No de nuevo... ¿Otra coincidencia?
Si, lo era. No significaba que por ocupar esa mano en ese momento significara que ella pudiera ser zurda. Además a esa edad no tienen definido qué mano usaran… eso me llevaba a ¿Qué edad tiene ella?

Sam se marchó con su hija y nos dejó a mi madre y a mi solos.
Mi mamá parecía triste.

- Yo creí, cuando la volví a ver, que ella había vuelto por ti…
- Sólo volvió por el matrimonio de Spencer.
- Siempre pensé que ella y tu…
- Si. Ya. Es tiempo de seguir adelante.

Había surgido una inquietud en mí.
No había pensado en la posibilidad antes porque no creía que tuviera algo que ver. Pero la reacción nerviosa de Sam al ver a mi madre y a su hija juntas me llamó la atención.

Quizás… ¿cabía una posibilidad o me quería engañar a mi mismo? Propensa al desangrado, posiblemente zurda, sus ojos castaños, su piel aunque más clara que la mía era un poco más oscura que la de Sam…
Tenía que saber su edad. Carly podría ayudarme con eso.

La busqué por todos lados y no la encontré. Imaginé que estaría en el baño y la esperé afuera.
De improviso oí una discusión.

- ¡Vas a tener que decírselo! ¡O lo haré yo!
- No te atrevas, Shay.

La voz amenazante de Sam. Nunca la había oído utilizarla con Carly antes.

- ¡No dejaré que te vayas!
- ¡Tú no eres nadie para impedírmelo!
- Puede que yo no pueda impedirlo. Pero si sé quien podría.
- Si haces eso no te lo perdonaré nunca.
- Yo soy la que nunca te perdonará si haces lo que pienso que harás.

Parecía un asunto serio y me fui antes de que ellas salieran de ahí y me encontraran escuchando.

Al rato me encontré con Carly que estaba bailando con su novio y no parecía particularmente feliz.
Le pedí a Preston si me dejaba bailar con ella y el gustoso aceptó.

- Hay algo que necesito saber y tú me puedes ayudar.
- ¿Qué puedo hacer por ti?
- Responderme algo.
- Dispara.
- ¿Por qué estás enojada con Sam?
- ¿Por qué preguntas eso? – dijo notablemente disgustada.
- Oí una discusión en el baño.
- ¿No te han dicho que es de mala educación escuchar las conversaciones ajenas?
- Yo no quería oír. Pero ustedes no fueron muy discretas que digamos.
- No voy a hablar de eso.
- ¿Sam se marchará? ¿Cuándo?
- No lo sé.

Advertí que Carly se entristeció cuando le pregunté al respecto.

Repentinamente sentí la mirada penetrante de Sam en nosotros. Sabía que era ella porque ya había tenido esa sensación antes.
La busqué con la mirada y la encontré.
Parecía vigilar algo.

- ¿Sabes por qué Sam mira hacia acá de esa manera como si quisiera asesinar a alguien?
- Sam está loca.
- Carly… ¿Qué edad tiene la hija de Sam?

Entonces ella se detuvo.
Supe en ese instante que había preguntado algo que no debía preguntar. Y no supe qué pensar...

- Deberías preguntarle a ella.
- ¿Por qué no me dices tú? No es una pregunta terrible.
- Yo no me voy a meter en esto.
- Carly, estas reaccionando de manera exagerada. Es sólo una pregunta.
- Freddie, por favor. Detente.
- ¿Qué es lo que no me estás diciendo? ¿Qué es lo que me ocultas?
- ¡Deja de preguntarme!
- Carly… ¡responde!

Yo sabía que si seguía presionándola Carly hablaría. Ella no sabe mentir bien y mucho menos ocultar las cosas cuando van en contra de lo que ella cree y me estaba empezando a hacer la idea...

- Lily es tu hija, Freddie.


Hola

Espero que estén muy bien.

Había decidido cambiarle el título pero me parece que igual ya es un poco tarde...
Cómo ya expliqué al principio tuve que dividir el capítulo en dos partes porque estaba quedando MUY largo. Aunque también tengo que decir la verdad y es que aún no está terminado. Pero tardaría mucho más si hubiese decidido subirlo por completo y también se les haría a ustedes mas tediosa la lectura.
Se me ha hecho particularmente difícil este capítulo y me ha costado concentrarme...
Muchas gracias por los reviews que recibo, cada review es muy importante para mi.
Un saludo especial a mis lectores habituales (Ustedes saben quienes son... los que siempre y en cada una de mis historias me dejan su comentario)
¡Queda tan poco para iLost my mind!
Espero que me dejen sus comentarios y me digan su opinión.

Ah por cierto... aclaraciones del capítulo.
*En el capítulo que no sale Sam de la temporada tres "No cancelaré el show" Freddie menciona a "la hermana de Sam" entonces eso me lleva a pensar que Freddie sabe la verdad acerca de Melanie. Pero decidí uno usar ese dato
*Cuando Sam habla en inglés (y por favor si hay un error me dicen) era porque no quería que su hija escuchara.
*Respecto a los SAT y la entrada a la universidad yo soy de un país muy diferente en ese aspecto y aunque investigué un poco al respecto decidí obviarlo un poco y apenas mencionarlo si está mal pido las disculpas correspondientes. Trato de ser lo más fiel posible en ese sentido a la realidad.
* Los zurdos (como lo somos muchos) tienen más posibilidades de serlo cuando uno de sus padres es zurdo y aunque he visto que Freddie usa ambas manos he notado que escribe con la izquierda.

Muchas gracias a todos por leer
Nos leemos en la próxima actualización (que si será el último capítulo...)
y ya saben, si quieren un especial desde la perspectiva Sam... no olviden mencionarlo en su review...