Ni Evangelion ni Star Wars me pertenecen. Pertenecen a sus respectivos autores.

Zafir09: gracias. En este capítulo sale el nuevo color.

Edge Maverick: muchas gracias por la ayuda, de verdad. El color saldrá ahora.

shinji zastin: a que te refieres con vaya comparación? Y raro soy un rato jejeje.

zastin arcturus: no dejare ningún fic atrás para favor de otro.

Zaid-Kun: jejeje, lo hicieron por algo. La verdad es que yo también estoy esperando para llegar a ciertos puntos jejeje. Muchas gracias por la ayuda. Quiero intentar que el tiempo de ambos mundos este en sincronía. Habrá misterios que resolver con el tiempo. En cuanto a los sables, se verá ahora XD.

netokastillo: no te preocupes, aun así gracias XD.

Este fic contiene/contendrá violencia, palabrotas y demás. Leedlo bajo vuestra responsabilidad, que yo ya lo he puesto en categoría T.

Yo hago esto por simple diversión, sin ánimo de lucro.

-comentarios

-"pensamientos"

-*conversaciones por teléfono, comunicador, etc.*

-Habilidades de la Fuerza


Os invito a leer mis demás historias, buscadlas en mi perfil


Capítulo 6:

VUELTA A LA TIERRA


Diecisiete años. Esa era la edad que tenían ahora Shinji y Asuka. La Guerra Clon parecía equilibrada. Tanto los Separatistas como la Republica no daban su brazo a torcer. En Coruscant, Shinji y Asuka seguían con su duro entrenamiento. El castaño había tardado en acostumbrarse a su brazo mecánico. Para su suerte, este apenas necesitaba mantenimiento. La ventaja de sentirlo, pero no sentir dolor era algo que agradecía mucho en las batallas. Podía sentir cuando alguna parte de su brazo mecánico no funcionaba, pero no con dolor. Al haber perdido sus sables láser en el enfrentamiento con Darth Navd, ambos Padawan se habían fabricado los suyos propios. Tardaron varias semanas, pero lo consiguieron. Ambos recordaron las palabras de sus Maestros mientras añadían el cristal al sable.

-El cristal es el corazón de la hoja. El corazón es el cristal del Jedi. El Jedi es el cristal de la Fuerza. La Fuerza es la hoja del corazón. Todos están entrelazados: cristal, hoja, Jedi. Son uno. Tú eres uno.

Shinji uso la empuñadura curva. Los sables láser de empuñadura curva son un diseño estándar para la práctica de la Forma II, la que usa Shinji. Este tipo de empuñaduras permitían movimientos más precisos y una flexibilidad razonable durante el combate. La empuñadura curva era desafiante para quienes se defendían contra ella, pues el usuario podía atacar con un ángulo ligeramente diferente al de una empuñadura normal. El problema era que era más compleja y sus cristales eran más difíciles de alinear. Fue por eso que Shinji tardo más en terminar su sable láser.

Asuka, en cambio, uso la empuñadura forjada por electrum. Un sable laser con empuñadura forjada en electrum dorado era llamada sable láser electrum. El electrum le daba al sable láser una apariencia majestuosa y real. La verdad es que a ninguno le sorprendió aquello, ya que Angeline tenía una empuñadura también forjada en electrum.


Templo Jedi

Sala de entrenamiento del Templo Jedi.

FWSSSSSS

FWSSSSSS

Ambos estaban con sus típicas ropas Jedi. Se encontraban frente a frente a pocos metros. No tenían sus túnicas ya que se trataba de su entrenamiento diario. Ambos Padawan habían activado sus sables láser.

El sable láser de Shinji era de un color azul marino. El de Asuka era de un color amarillo anaranjado.

Ambos tomaron posiciones mientras se miraban fijamente.

VUM-VUM

CHIN-CHIN

VUM

CHIN - CHIN - CHIN

VUM

CHIN Su entrenamiento de negociaciones agresivas había empezado. Shinji atacaba y se defendía con movimientos fluidos y elegantes. En cambio los ataques de Asuka eran más directos y cortos. Sin duda cada uno se adaptaba a su Forma. Por momentos parecía que Shinji tenía la ventaja, pero era en esos momentos donde Asuka mostraba sus mejor conocimientos de la Fuerza. En estos combates de entrenamiento, ambos usaban tanto sus sables láser como sus conocimientos de la Fuerza. Desde que perdieron contra Darth Navd, ambos Padawan empezaron un proceso de entrenamiento más duro. Faltaba nada para que ambos fueran enviados a la Tierra para su enfrentamiento contra los Ángeles.

Pero había un gran problema. Navd sabía sobre su misión. Eso incomodo enormemente al Consejo Jedi. Esta era la segunda vez que alguien ajeno a los Jedi trasteaba en la base de datos del Templo. Ahora tenían una doble preocupación. El único alivio era que los datos y la información sobre la nave capaz de viajar a través de agujeros de gusano la tenía exclusivamente Vin, y el jodio genio loco lo tenía tan escondido que nadie sería capaz de encontrarlos. Con la nave era algo parecido. La nave estaba escondida en el sitio más seguro de la galaxia. A ese lugar solo tenían acceso Vin, Torn, Angeline, Asuka, Shinji, Yoda y Windu. Ningún otro ser tenía acceso al lugar. Además, en caso de que pudieran acceder a la nave, tendría que pasar por muchos lugares antes de poder salir a la superficie.

Ese era un problema que intentarían solucionar con el tiempo.

VUM

CHIN - CHIN

VUM

CHIN - CHIN - CHIN

Mientras esos dos seguían con su entrenamiento, Torn y Angeline se dedicaban a observarlos desde la puerta de entrada a la sala. Ambos mantenían su rostro serio mientras observaban como ambos Padawan luchaban en una especie de baile. Después de una media hora de combate, ambos Maestros decidieron dar por acabado la sesión de la mañana.

-Shinji, Asuka, el tiempo ya se ha terminado. – hablo Angeline.

-Pero maestra, aun podemos continuar.

-Nada de peros, Asuka. No debéis sobre esforzaros. Que yo sepa un combate no dura horas. Si tenéis suerte podréis terminarlo en menos tiempo que este.

-¿Y sino?

-Sino, pues mejor que tengáis una muy buena condición física y buenos conocimientos de la Fuerza.

-Entiendo.

-Por cierto, sabéis que vuestra misión comenzara dentro de un par de semanas, ¿no?

-Lo sabemos, maestra.

-Eso es bueno. Será mejor que a partir de ahora vayáis de vez en cuando con Vin. Tiene varias cosas que enseñaros sobre la Tierra.

-¿Cosas?

-Exacto. Cultura, lengua, costumbres y demás. Simplemente no podéis ir allí, vivir durante meses sin saber nada de nada.

-Ya veo. – la pelirroja miro al castaño – Sera entretenido pasar más tiempo con Vin.

-Cierto… siempre y cuando no nos meta en uno de sus experimentos.

Ambos Padawan temblaron ante ese pensamiento. La última vez que el loco de Vin los metió en uno de sus experimentos acabaron medio calvos. Asuka sin duda fe la que peor se lo tomo. Shinji aseguro a Angeline que parecía que Asuka se había vuelto al Lado Oscuro después de verla más enojada que nunca. Por un momento parecía que fuese a meterle su sable láser por el culo a Vin.

Durante un par de semanas, el loco y querido de Vin había estado explicando a ambos chicos lo suficiente como para que pudieran desenvolverse en la Tierra. Cuando llego el momento de partir, ambos Padawan fueron llevados hasta el Consejo Jedi.

-Joven Ikari, joven Langley, hoy partiréis a la Tierra para llevar a cabo vuestra misión más importante. – empezó a hablar el Maestro Windu – Habéis sido preparados para poder cumplir esta misión con éxito. Esta será vuestra prueba.

-Perdón Maestro, ¿pero que se refiere con nuestra prueba? – pregunto Shinji sin entender.

-Sencillo es. Esta misión las pruebas de Caballero Jedi tendrán. Prueba de la Habilidad, Prueba del Coraje, Prueba del Espíritu, Prueba de la Carne, Prueba de la Perspicacia, Prueba de Conocimiento, Prueba de Sabiduría.

-Pero Maestro Yoda, las dos últimas pruebas no las realizaríamos. – hablo Asuka.

-Jejeje. ¿Quién dice que no, joven Padawan? – sonrió el anciano Maestro Jedi verde.

Ambos Padawan e miraron sin entender las palabras del Maestro más viejo.

-No tenemos más que decir. Tened cuidado y no os dejéis llevar por el Lado Oscuro. Tendréis pruebas que os pondrán a prueba y debéis superarlas. Si conseguir terminar esta misión, seréis nombrados Caballeros Jedi.

-Pero Maestro Windu, aún son muy jóvenes. – interrumpió Torn.

-Es cierto. Normalmente esta prueba se pasa con veinte años o más. – hablo Angeline.

Yoda negó con la cabeza.

-La edad importancia no tiene. El Jedi está preparado cuando está preparado. Maestro Torn – miro al rubio – tú las pasaste cuando tenías veintidós años, y tú, maestra Angeline, las pasaste con veinte.

-Pero…

Yoda alzo su mano, callándola.

-Por eso, superar esta misión deben. Esta misión más peligrosa que cualquier otra eso. A mí me parece suficiente.

-Concuerdo con el Maestro Yoda. Si consiguen terminar esta misión habrán pasado las pruebas.

-Entendido, Maestro.

-Bien. Podéis retiraros. Que la Fuerza os acompañe.

Los cuatro hicieron una reverencia y salieron de la sala ante la fija mirada de los miembros del Consejo. Ninguno de los dos Maestros dijeron nada sobre la decisión del Consejo. Sabían que tenían razón. No importaba la edad, solo si se estaba preparado para las pruebas. Por otra parte, tanto Shinji como Asuka estaban flipando ante las palabras del Maestro Yoda y el Maestro Windu. No esperaban ni por asomo el poder convertirse en Caballeros Jedi tan jóvenes.


Nave transgalactica de Vin

El científico loco, ambos Maestros Jedi y ambos aprendices iban en la nave espacial rumbo al extremo de la galaxia para llevar a ambos Padawan de regreso a la Tierra. Ambos Padawan estaban en pequeñas habitaciones mientras se cambiaban su atuendo normal de Jedi a las ropas que se usan en la Tierra.

-La verdad es que no me siento demasiado incomodo usando esto. Más bien me extraño.

Shinji fue el primero en aparecer en el puente de la nave. Llevaba una camiseta blanca básica de manga corta, vaqueros azules oscuros y un calzado negro cómodo. Su antebrazo mecánico estaba cubierto por un guante negro.

-La verdad es que sí que es raro usar esto.

Asuka también salió. Llevaba la misma ropa que Shinji, solo que femenina.

Ambos se pusieron sus sables láser en el cinturón de sus pantalones.

-Es la ropa más normal que se suele usar en el planeta. En Japón suele ser verano todo el año, por lo que hace calor. Esas ropas no os asaran. Yo mismo las he modificado. – hablo con orgullo Vin – Por cierto, he de daros esto. – el científico loco se acercó a ambos con un par de documentos. Le entrego uno a cada – Esto es un certificado de emancipación. Con esto nadie tendrá control sobre vosotros. Gendo no podrá presionarte con lo de ser menor de edad ni su hijo.

-Entiendo. Esto es beneficioso.

-También os he redactado una serie de condiciones e historia.

-¿Condiciones? – pregunto la alemana.

-¿Historia? – pregunto el castaño.

-Exacto. Antes de nada deberéis hacer un contrato con Gendo, ya que NERV de Japón es la más importante de todas las NERV que hay. Con estas condiciones en vuestros futuros contratos ni NERV ni SEELE ni nadie podrá haceros algo. Lo más posible es que al principio no acepten y tengáis problemas con los sables láser y tu brazo mecánico y el donde habéis estado durante trece años sin que nadie supiera de vosotros.

Asuka llevo su mano inconscientemente a su sable láser mientras que Shinji la llevo a su antebrazo derecho mecánico.

-¿Qué pensareis que quieran hacer ellos cuando vean tu brazo y vuestros sables láser? Intentaran quitaros los sables y hacer pruebas, y no sé qué quieran hacer con tu brazo. En cuanto a la historia, creo que no necesita explicación.

-Entiendo. Con esto estaremos seguros. – susurro Asuka.

-Exacto. Además, a ti te mandaran a Alemania, donde tienen el EVA 02. – señalo a Asuka, luego a Shinji – Y a ti te llevaran a Japón, donde está el EVA 01.

Ambos Padawan pusieron caras nostálgicas ante la mención de sus EVAS.

-No os dejéis llevar por los malos sentimientos, chicos. – comento seria Angeline.

-Cierto. Debéis tener cuidado. Con todo lo que pasa ahora no me gustaría que fuerais por el camino incorrecto. – comento Torn.

-Lo sabemos Maestro.

-Cuando lleguemos a la Tierra tendremos que dejaros con rapidez. Según Vin, los terrícolas han detectado todas las veces que Vin ha venido a este planeta. Pocos segundos después de que lleguemos nos detectaran. Os dejaremos y tendréis que salir corriendo lo más rápido posible. Vin desconectara sus satélites durante una hora para evitar que os localicen. – explico la castaña.

-¿Y dónde nos dejareis? – pregunto el castaño.

-En un lugar cerca de Sídney, Australia. – explico el rubio – Por cierto, poneos esto.

El rubio les paso el mismo aparato que había usado Vin hace trece años para que ellos entendieran su idioma. Un escalofrió le recorrió la columna a ambos Padawan.

-Tranquilos, no hay peligro. – ambos se lo pusieron y Vin lo activo – Creo.

-¡Maest…! ¡Ahhh!

Desgraciadamente les dolió muuuuuuuuuucho.

-¡Bien! ¡Hemos llegado! ¡Abrochaos los cinturones que volvemos a la Tierra! – grito con alegría Vin mientras ignoraba el dolor de ambos Padawan.

Ahora que estaban en el punto de partida, Vin activo el circuito que se ocupaba de crear el agujero de gusano. A los pocos segundos este aparecía y la nave lo atravesaba, cerrándose al instante.


La Tierra

El planeta azul. El tercer planeta del sistema solar. Nuestra madre. La que nos vio nacer. El lugar donde se librara una guerra divina. Ese era el lugar a donde se dirigía la nave de Vin. A una distancia de trescientos mil kilómetros, apareció algo. Ese algo era algo que los científicos terrícolas habían estado intentando estudiar durante los últimos trece años. Ese algo era un agujero blanco, del cual salió la nave de Vin. A una velocidad superior a los quince mil kilómetros hora, la nave se encontraba dirigiéndose al planeta azul, más concretamente a cierta isla gigantesca. Esa isla era conocida como Australia. Los tripulantes de la nave se estaban preparando para un aterrizaje rápido, con hackeo incluido de los satélites.

-Shinji, Asuka, preparaos. En cuanto aterricemos os bajáis. Mientras Vin hackeará el sistema de satélites para que no os busquen. – ordeno Torn a los mandos.

-Entendido.

XXXXX

En un país no muy lejano, cierta alarma volvió a sonar. El lugar era la ciudad de Tokio 3. Tokio 3 es una ciudad muy avanzada construida en Hakone, destinada a sustituir a Tokio 2 como la nueva capital de Japón. Esto puede haber sido sólo una excusa para financiar sus astronómicos costos de construcción, debido a que la ciudad misma fue diseñada en realidad como una fortaleza para contrarrestar la amenaza inminente de los Ángeles.

Localizada en la superficie del Geofront, posee edificios que se retraen hacia la parte subterránea del nivel del suelo por motivos de seguridad. Otros edificios contienen pistas de lanzamiento y contenedores de armas para las unidades Evangelion. Aunque varios residentes viven en Tokio 3, la mayoría son empleados de NERV.

Aunque, para ser más específicos, el lugar donde sonó dicha alarma fue en cuarteles de NERV, situados en el Geofront.

El Geofront es una masiva cavidad subterránea esférica ubicada bajo la ciudad de Tokio 3. Es una esfera de 13.75 Km de diámetro con su interior casi totalmente enterrado, excepto una pequeña porción vacía en su polo superior que conforma una cueva en forma de cúpula. En el interior de la caverna se hallan extensos bosques y un gran lago, que simulan las condiciones exteriores. Esto es permitido gracias a enormes espejos que canalizan la luz solar a través de grandes ventanas en la superficie de la caverna, resultando en una extensión del ciclo diurno y nocturno exterior. También hay montañas en su interior.

En fin. Ahora mismo nos encontramos en el Dogma Central de los cuarteles de NERV. Es la primera sección del cuartel general de NERV, donde se halla el centro de mando y los superordenadores MAGI. El centro de mando es una gigantesca sala abierta con varios niveles y dominada por un enorme sistema holográfico, debajo de la cual está el triple sistema de MAGI. La pared principal de la sala posee una enorme pantalla.

En el centro de mando se encontraban los tres técnicos principales. Ellos eran Makoto Hyuga, Shigeru Aoba y Maya Ibuki. Todo estaba bastante tranquilo. Hacia poco que habían hecho las pruebas de sincronización de los Evangelion 00 y 03 en la cámara Pribnow Box y no tenían más trabajo que hacer, o eso fue hasta que sonó cierta alarma. Makoto fue el primero en reaccionar. Con gran rapidez empezó a teclear en su ordenador para verificar el tipo de alarma que era. Para su relax no se trataba de la alarma de un Ángel, pero al caer en cuál era su tensión volvió.

-¡Doctora Akagi, la alarma Z se ha activado! – informo el hombre de gafas.

A paso apresurado, cierta mujer rubia teñida se acercó hasta el hombre para comprobarlo. Cierto fue cuando se dio cuenta de que si se trataba de ella.

-Comandante, ha vuelto. – el tono de voz de la rubia era muy serio.

En lo alto del centro de mando, las figuras de Gendo Ikari y Kozo Fuyutsuki se imponían al del resto del personal, como muestra de su posición.

-Entendido. Informe a la Sección 2. Quiero saber dónde está y a donde se dirige. – ordeno Gendo, el Comandante.

-Lo más posible es que la ONU, OTAN y demás ya se hayan dado cuenta. – comento Fuyutsuki, el Sub-comandante.

-Lo más seguro.

Después de un par de minutos, la información llego.

-Al parecer está a unos diez mil kilómetros del planeta y su dirección es Sídney, Australia. – informo Aoba, el melenas.

-Entiendo. Quiero que envíen a nuestros hombres allí. – ordeno Gendo.

-Pero comandante, no tenemos jurisdicción para enviar militares a un país neutro como es Australia. – le dijo Maya.

-Eso me da igual. Los quiero fuera ya.

-Entendido, señor.

XXXXX

Después de un tiempo, la nave espacial de Vin aterrizo en el Parque Nacional Kanangra-Boyd, cerca de Sídney. Shinji y Asuka habían cogido unas pequeñas mochilas y habían bajado rápidamente de la nave. Mientras, Vin empezaba a hackear con toda la alegría del mundo los sistemas de seguridad de los satélites en órbita.

-¡MUAJAJAJAJAJAJA! ¡TEMED MI SUPER INTELECTO SUPERIOR! ¡MUAJAJAJAJAJAJA! – se reía como desquiciado.

Mientras ambos Maestros veían con lastima al científico, ambos Padawan ya estaban en tierra.

-Shinji, Asuka, tomad.

Angeline les había lanzado un par de teléfonos móviles a ambos.

-¿Y esto? – pregunto la pelirroja.

-Es en lo que Vin ha estado por culero desde hace trece años. Son dispositivos que crean mini agujeros de gusano que permiten que las señales atraviesen los agujeros y lleguen a nuestra galaxia. De este modo podremos comunicarnos sin que tengamos que estar viniendo. – explico Angeline.

-Impresionante. Este tío no para de asombrarme.

-Algo bueno tiene que tener que esté completamente loco, ¿no?

-Cierto.

-Bueno, nos vemos muchachos. Que la Fuerza os acompañe. – se despidieron ambos Maestros.

-Que la Fuerza os acompañe, Maestros.

-¡TERMINADO! – anuncio Vin mientras la trampilla de la nave se cerraba.

Pocos segundos después la nave volvió a despegar y salir del planeta para volver a la galaxia de procedencia. Ambos Padawan se quedaron mirando durante un rato el cielo azul. Luego miraron a su alrededor. El lugar era montañoso y boscoso. Podían ver el azul del mar desde la altura a la que estaban.

-No podemos quedarnos mucho tiempo aquí. Será mejor movernos. – hablo Shinji, recibiendo un asentimiento de la pelirroja.

Ya que no tenían satélites espiándolos, ambos emprendieron su camino hacia la ciudad más cercana.

XXXXX

De nuevo en NERV, Gendo Ikari se encontraba levemente frustrado. Después de varios años sin saber nada sobre ese desconocido objeto y esa perturbación en el espacio cercano al planeta, los satélites habían dejado de funcionar en el momento más inoportuno. Según le había informado Makoto y Ritsuko, alguien había hackeado todos los sistemas de seguridad de los satélites, dejándolos inactivos durante una hora. Makoto intentaba recuperar el control, pero le era imposible. El que lo hubiera hackeado estaba sin duda muy por encima de cualquier otro informático en la Tierra.

Eso le daba a entender a Gendo que, o bien alguien había encubierto a ese extraño objeto o alguien iba en ese objeto y decidió divertirse un rato a su costa. En fin, no importaba. Sea lo que fuere había conseguido escapar otra vez. Eso le frustraba demasiado.

-¿Qué hacemos ahora, comandante? – pregunto Misato Katsuragi.

-¿Han partido ya?

-Si.

-Perfecto. Quiero que cuando lleguen a la zona donde estuvo por última vez ese objeto desconocido me informen de cualquier cosa.

-Entendido señor.

Una vez dada la orden, Gendo y Fuyutsuki salieron del centro de mando.

-Esto es demasiado extraño. Nunca antes había hackeado los satélites. – murmuro Aoba.

-¿A qué te refieres? – le pregunto Maya.

-Me refiero a que esta no es la primera vez que los alienígenas vienen. Pero si es la primera vez que nos hackean.

-¿En serio? ¿Aliens? – pregunto incrédulo Makoto.

-¿Y porque no? Nos vamos a enfrentar a unas criaturas increíbles. ¿Por qué no pueden existir los extraterrestres? A lo mejor son como ET.

-…

Tanto Makoto como Maya simplemente se dieron la vuelta, ignorando al melenas.

-Tsk, aburridos.

Por otro lado, Misato había ido hasta las duchas de los pilotos, donde Rei Ayanami y Touji Suzuhara ya se encontraban cambiados con ropas habituales.

-¿Que ha sido eso, Misato? – pregunto el chico.

-Na. Cosas sin importancia. ¿Qué tal la prueba de sincronización?

-Bah. Aburrida, como siempre. – se quejó el castaño.

-Nada nuevo que decir. – hablo Rei con su voz monótona.

-Bien. En ese caso ya podéis iros.

-Genial. Ya tengo ganas de salir de este lugar. – sonrió Touji mientras caminaba rumbo a la salida.

-Nos vemos, Katsuragi.

-Ya te he dicho que me digas Misato, Rei.

-Eso sería inapropiado.

La peli azul también empezó a caminar en dirección a la salida de los cuarteles, dejando a una aburrida Misato suspirando.

-Esta chica. ¿No va a cambiar nunca?

XXXXX

De vuelta a Australia, Shinji y Asuka habían salido con rapidez del Parque Nacional Kanangra-Boyd rumbo a Sídney. Al parecer las Fuerzas Militares Australianas habían ido hacia dicho Parque en busca del extraño objeto, sin encontrar nada. Gracias a sus poderes, ambos Padawan habían conseguido esquivarlos. Según Vin, quedaban menos de una semana para el ataque de Sachiel.

Ahora debían encontrar un transporte que les permitiera llegar hasta Tokio 3. Seguramente los agentes secretos de NERV ya estarían de camino a Australia, pero sería mejor no encontrárselos hasta llegar a Japón. Sería demasiado violento.

Según les habían dicho antes de llegar, debían coger un vuelo desde la capital australiana hasta la capital japonesa. Lo único que llevaban ambos jóvenes era su ropa, sus sables láser y una pequeña maleta con un par de ropa de recambio. También llevaban dinero y un carnet de identidad con falso nombre. No sería buena idea que supieran sus verdaderos nombres hasta llegar a Japón. Lo que ambos jóvenes no entendían es que diferencia había entre que los encontraran en Australia a que los encontraran en Japón. En fin, si Vin decía eso entonces caso le harían.

-Bueno, será mejor ponernos en marcha.

-¿Sabes dónde está el aeropuerto?

-Espera un momento.

La alemana saco su teléfono móvil y, tal y como les había enseñado Vin, abrió una aplicación donde salía el mapa de la ciudad. Prácticamente era como Google Maps pero mucho mejor y más detallado.

-Vale. Al parecer estamos en Orebon. Debemos coger un vehículo hasta llegar al aeropuerto de Sídney.

-Bien.

Ambos Padawan podían ver a gente paseando por las tranquilas calles del pequeño pueblo. Asuka se acercó hasta una anciana pareja.

-Disculpen, ¿saben cómo podemos llegar hasta Sídney?

-Oh cielo, estáis bastante lejos. Lo mejor será que consigáis un taxi. – hablo la anciana.

-¿Y dónde podemos conseguir uno?

-Id a la estación. Esta un par de calles hacia allí. - señalo detrás suyo – Ahí podréis conseguir uno.

-Muchas gracias.

-De nada, hija.

Asuka miro a Shinji y le hizo un gesto. Al final ambos acabaron caminando hasta llegar a la estación de taxis. Una vez allí, pidieron un taxi y fueron hasta el aeropuerto de Sídney. Después de una media hora, y atravesar la colina donde habían estado antes, llegaron hasta la capital australiana.

Al final acabaron llegando a Sídney, capital de la isla más grande del planeta. Debido al Segundo Impacto, la isla había perdido bastante territorio, al igual que todos los países que tuvieran costas. La antigua ciudad de Sídney ahora estaba bajo el agua, aunque podían verse los edificios más altos desde la nueva capital. En su caso se llamaba como la original, no como Tokio 2 y Tokio 3.

A pesar de que ambos habían vivido en un lugar altamente civilizado y con tecnología por ahora inalcanzable para los terrícolas, el ver por primera vez una ciudad de ese planeta era algo que los asombro. La estructura de los edificios no era demasiado distinta a la de varios lugares de Coruscant. Fue más bien los vehículos lo que les llamo la atención. Se quedaban mirando tanto coches como camiones, motos, tranvías, etc. También cuando podían ver a los aviones por el cielo y a los barcos en el mas.

-Vaya. No son tan atrasados como creía. – murmuro Shinji.

-No sé por qué te sorprendes tanto. Recuerda que hemos estado estudiando sobre ellos.

-Sep. Pero no es lo mismo estudiarlo que verlo.

Después de otra media hora, el taxi llego hasta el aeropuerto, su destino.

-Son dos cientos dólares. – hablo el taxista.

Después de pagarle con parte del dinero que les habían dado sus Maestros y Vin, ambos bajaron del taxi y se adentraron en la terminal de pasajeros. Durante varios minutos estuvieron dando vueltas, hasta que al final se acercaron a un guardia.

-Disculpe, ¿dónde podemos conseguir tickets de avión? – pregunto amablemente la pelirroja.

-Debéis ir hasta allí, - señalando la terminal – dais vuestros carnets de identidad y/o pasaportes y ya está.

-Ok. Muchas gracias.

Una vez llegaron hasta la terminal, compraron dos tickets para el próximo vuelo hasta la capital nipona. Para desgracia de ambos, el próximo vuelo salía dentro de una hora, por lo que deberían esperar allí. Tampoco podían llevar sus sables láser en su cinturón, por lo que tuvieron que guardarlos en las maletas.


Coruscant

En alguna parte de la ciudad de Coruscant, cierto Sith se encontraba conversando con su Maestro.

-Maestro, ¿por qué no puedo ir a por ellos? Sería bueno.

-Tranquilo, mi joven Aprendiz. Cuando todo empieza podrás tomar contra de esa nave. Por el momento te sería imposible hacerte con su control. Además, si no tenemos esa nave no podrás ir hasta la Tierra.

-Podríamos capturar al científico y hacer que nos construyera otra nave.

-No. Conozco a ese científico. Ni torturándolo conseguiríamos que nos construyera una. Además, su mente no es para nada débil. Nos es imposible. También hay que decir sobre la protección que tiene los Jedi sobre él y la nave.

-Entiendo, Maestro. Deberemos esperar entonces.

-La paciencia es una virtud. Ya tendrás el momento de enfrentarte a ellos dos y conseguirnos una nueva galaxia.

-¿Y los Ángeles?

-Ellos están por encima de nuestro poder. Lo mejor será dejar que esos dos niños se ocupen de ellos.

-¿Está diciendo que esos Ángeles son más poderosos que tú? – pregunto Navd con los ojos entrecerrados.

-No lo sé. Nunca he visto uno. No conozco el verdadero alcance de su poder. Pero si de algo estoy seguro es de que son muchos más poderosos de lo que cualquiera podría imaginar.

-Entiendo. ¿Qué hacemos mientras?

-Esperar. Aun no es el momento.


Japón

Shinji y Asuka habían conseguido subir al avión sin ningún problema y tampoco habían tenido ninguno con su equipaje. Después de varias horas, el avión había llegado hasta la capital japonesa. Shinji y Asuka habían dedicado ese tiempo al a meditación, ya que no llevaban nada encima para entretenerse. Cuando llegaron a Tokio 3, ambos miraron por la ventana para observar la ciudad fortaleza. Después de que aterrizaran, cogieran sus maletas y salieran de la terminal, ambos pudieron observar mejor la ciudad. Lo que les sorprendió no fueron los pocos rascacielos, sino los sistemas de defensa. Había lanzacohetes, tanques, etc. Demasiadas medidas de seguridad para intentar para algo que no podría ser detenido por munición humana.

A pesar de tener la estación veraniega durante todo el año, ninguno de los dos tenía calor por su ropa. Es más, se sentían frescos como una lechuga. Debían darle las gracias al loco de Vin más tarde.

Ambos empezaron a moverse. Sabían que las cámaras de seguridad del aeropuerto, siendo manejadas por MAGI, ya habría 'visto' sus caras y no tardaría mucho en comparar sus caras actuales con la de cuando eran niños.

XXXXX

En NERV una pequeña alarma empezó a manifestarse en el ordenador de Maya. La castaña, que estaba jugando una partida de ajedrez con Aoba, se dio cuenta de dicha alarma. Se acercó a su ordenador y empezó a comprobar datos. Cuando se cercioro de que no había error alguno, se alteró. Era la segunda vez que se asombraba en menos de un día.

-¡Comandante! ¡Tiene que ver esto!

El potente grito de la castaña llamo la atención del resto.

-¿Qué es lo que ocurre? – pregunto confundido Fuyutsuki al ver la cara de su subordinada.

-El… ella… ellos…

-Hable claro, señorita Ibuki.

-¡MAGI acaba de localizar a Shinji Ikari y Asuka Langley Soryu!

Ahora todos estaban en shock. Gendo abrió sus entrecerrados ojos para después volver a entrecerrarlos y sonreír bajos sus manos, ya que estaba en su clásica pose marca registrada.

-¿Dónde están ahora? – pregunto nervioso Fuyutsuki.

Desde la desaparición de Shinji, el anciano profesor había estado nervioso. A pesar de los planes que Gendo, NERV y SEELE tenía con los elegidos, el anciano le tenía un pequeño cariño al hijo de su mejor discípula y antigua amiga. El saber que ahora tanto el como la hija de Kyoko estaban bien le alegraba profundamente.

-Acaban de salir del aeropuerto.

-Envíen a nuestros agentes. Quiero que los traigan aquí. – ordeno Gendo.

-Entendido.

Misato se había mantenido cayada todo el tiempo mientras observaba al comandante y al sub-comandante. Se sintió un poco malhumorada al no ver ninguna buena expresión en la cara de su superior.

-"¿Es que no se alegra de saber que su hijo está vivo y sano?"

Saliendo del centro de mando, Misato se dirigió hasta la entrada de NERV. Estaba ansiosa por ver a ambos jóvenes, aunque también sentía lastima por el futuro que ambos le aguardaban. A la hermosa mujer no le gustaba que chicos tan jóvenes tuvieran que luchar para salvar a la humanidad, aunque ella lo que quería era venganza contra los Ángeles por sus propios motivos.

XXXXX

Ambos Padawan habían sacado sus sables láser de las maletas y los habían vuelto a poner en sus cinturones. Los agentes de la Sección 2 se estaban acercando. Podían sentirlo. Decidiendo no alargar más la espera, ambos se quedaron quietos en el parque principal de la ciudad. Después de diez minutos, un grupo de veinte hombres armados se acercaron a ambos jóvenes.

-¿Shinji Ikari y Asuka Langley Soryu? – pregunto el que parecía el líder.

Ambos asintieron.

-¡Arrestadlos! – ordeno.

Dos hombres iban a acercarse para golpearlos con sus armas, pero nunca se esperaron lo que sucedió.

Ambos jóvenes levantaron sus manos, apuntando con la palma a ambos militares, y estos salieron volando varios metros, cayendo de espaldas. Para extrañeza de los militares, ambos jóvenes no habían hecho ningún movimiento.

Claro que el resto les apunto a ambos con sus armas.

-¡Las manos arriba! – ordeno el líder.

Para extrañeza, aun mas, del grupo militar, Shinji hizo un pequeño movimiento de mano.

-Bajad las armas.

Lo dijo lo suficientemente bajo como para que solo el líder pudiera escucharlas.

-¡Bajad las armas!

Los demás militares se quedaron dudosos ante la orden de su superior.

-¡He dicho que bajéis las armas!

Esta vez si las bajaron.

-Acompañadles hasta los vehículos sin ponerles un dedo encima.

-¡Acompañadles hasta los vehículos sin ponerles un dedo encima!

Sin dudar de su superior, el grupo dejo de rodear a ambos Padawan para hacerles un camino hacia los vehículos.

-Adelante.

-¡Adelante!

El líder fue el primero en avanzar hacia los vehículos de la Sección 2. Shinji y Asuka cogieron sus maletas y caminaron detrás del líder del grupo. Seguidos de ellos fueron el resto de militares. Una vez que todos estuvieron subidos en los vehículos, estos pusieron marcha hasta los cuarteles de NERV en el Geofront.

XXXXX

Después de atravesar la ciudad, los vehículos de la Sección 2 se metieron en un túnel que daba al Geofront. Entonces aparcaron en una especie de ascensor para coches, que consistía solamente en una enorme placa de acero que lo sujetaba. Des de los cristales Shinji y Asuka pudieron asomarse levemente para poder ver bien el lugar. Esta vez sí se impresionaron levemente. Sin duda era la mayor cúpula hueca que habían visto. Si bien habían edificios gigantescos en varios planetas que tenían edificios muchos más grandes que ese lugar, pero no eran huevos. Tenían su soporte para evitar que se cayeran. En cambio, ese lugar tenía el equilibrio perfecto. Suportaba la ciudad de Tokio 3 en la cima de su cúpula, pero los edificios estaban bien sujetos para evitar que se cayeran. Sin duda era una gran obra de ingeniería.

Después de bajar por el ascensor, ambos jóvenes bajaron de los vehículos acompañados por los militares. En la puerta del piramidal cuartel de NERV-Japón, se encontraba Misato Katsuragi. La mujer vestía sus típicas ropas mientras sonreía al ver al grupo llegar, pero se impresiono enormemente al ver a ambos jóvenes delante suyo. Nunca espero que fueran así. Sin duda ambos jóvenes serían muy populares con los del sexo contrario, y alguno del mismo sexo. De Asuka le impresiono sus rasgos y su pelo rojo como el fuego, que caía por su espalda. De Shinji le impresiono que no se pareciera tanto como esperaba a su padre, para bien por supuesto. Supuso que se parecía más a su madre, pero con rasgos masculinos. Pero lo que más llamo su atención fue el guante negro en mano y antebrazo derecho del castaño. Asuka era tan alta como ella mientras que Shinji era varios centímetros más alto. Misato le llegaba por la nariz.

-¿Vosotros dos sois…? – empezó a preguntar la impactada mujer.

-Mi nombre es Shinji Ikari y ella es Asuka Langley Soryu.

-Un placer.

-El placer es mío. – sonrió alegre la mujer ya repuesta del shock - ¿Sois novios? – pregunto con su típico tono travieso.

Esa pregunta provoco que ambos jóvenes se mirasen para luego sonreírse y mirar a la mujer.

-No.

La contestación dejo dudosa a Misato.

-¿No? Pues lo parece.

-Es por otro motivo. Más bien somos como hermanos. – comento la pelirroja.

-Ahhh.

-Disculpe, señorita Misato…

-Puedes decime Misato, Shinji.

-Entendido. Entonces, Misato, ¿por qué estamos aquí? Que yo sepa no hemos hecho nada malo.

Ambos jóvenes sabían perfectamente porque estaban ahí, pero tenían que hacerse los desentendidos. La mujer dejo su sonrisa jovial para pasar a una mirada seria.

-El Comandante ha sido el que os quiere ver.

-Entiendo. Podría haberlo pedido por favor. – dijo con sarcasmo la pelirroja.

-Bueno, ¿me acompañáis?

Ambos asintieron y empezaron a caminar, siendo seguidos por los de la Sección 2. Durante varios minutos el grupo estuvo caminando por los interminables pasillos del gigantesco cuartel piramidal.

-Esto, Misato, ¿no hemos pasado ya por este lugar? – le preguntaba Shinji.

-Me temo que es cierto, capitán Katsuragi. – hablo el líder del grupo militar.

-No. Que va. Jejeje.

A ambos Padawan le causo gracia la actitud nerviosa de la mujer. Claramente se había perdido, pero no quería que se notara, fracasando notablemente. Al final acabaron llegando hasta una puerta, donde apareció cierta mujer rubia teñida.

-Misato. – la voz de Ritsuko sonó muy cansada.

-Jejeje. Hola Ritsuko. ¿Cómo te va?

-Otra vez te has vuelto a perder. – comento mientras suspiraba.

-No. Pero que dices. Paaaaara nada.

-Ya. – la rubia miro a ambos jóvenes – Vosotros debéis ser Shinji Ikari y Asuka Langley Soryu. Un gusto. Soy la doctora Ritsuko Akagi.

-Un gusto. – saludaron ambos.

-¿Vas a ver al comandante? – pregunto a Misato.

-Sep. – sonrió.

-Pues temo decirte que te has equivocado de camino.

Misato abrió los ojos como platos mientras los demás la miraban con lastima.

-¡Eso es imposible! ¡Sé que era por aquí! – grito mientras hacía gestos con los brazos ridículamente.

-Pues no. Es justo hacia el otro lado.

-¡!

-Ahhh. Tantos años trabajando aquí y aun no sabes dónde está su despacho. – la rubia teñida empezó a caminar al lado contrario al que iba el grupo – Seguidme, por favor.

El grupo dio media vuelta, siguiendo a la rubia. Misato tardo varios segundos en reaccionar y correr hasta ponerse al lado de la rubia, que se reía de su mala orientación.

-Ahora que lo digo, ¿qué es eso que lleváis en vuestros cinturones? – pregunto la rubia sobre su hombro.

-Nada en especial. – contesto seria la pelirroja.

-Sera una nueva moda juvenil.

-Ya.

Durante varios minutos, el grupo estuvo caminando por diferentes pasillos y ascensores hasta llegar a las puertas del despacho. Dos de los militares fueron quienes abrieron las puertas. Tanto Shinji como Asuka no se sorprendieron al ver el despacho del Comandante de NERV. Estaba bastante oscuro. Tenía pintado el Árbol de la Vida. Eso era lo que más destacaba. Al fondo había un escritorio. Gendo estaba sentado con su típica pose mientras que Fuyutsuki estaba de pie a su lado, con rostro serio. El grupo avanzo hasta estar frente al escritorio. Shinji y Asuka estaban en medio. Ritsuko al lado de Asuka y Misato al lado de Shinji. Los militares estaban varios metros detrás de los cuatro.

-Ha pasado tiempo, Shinji. – la voz del mandamás de NERV resonó en todo el lugar.

-Si. Ha pasado tiempo, Gendo Rokubungi.

Los ojos de tres personas se abrieron como platos, mientras que los de Gendo se entrecerraron.

-Es Ikari. – corrigió Gendo al castaño con un gruñido. Su tono de voz era agresiva y su rostro se volvió molesto.

Shinji simplemente se encogió de hombros.

-¿Por qué estamos aquí? – pregunto la pelirroja.

-Ambos desaparecisteis durante trece años. Como padre tengo…

-Me temo que no eres mi padre. – le corto Shinji.

Todos, bueno casi todos miraron incrédulos al castaño.

-¿A qué te refieres? – pregunto el Comandante.

El castaño busco entre su maleta, ante la atenta mirada de todos, para sacar ciertos documentos. Una vez los tuvo en mano se los paso a Gendo. Este empezó a revisarlos mientras sus ojos se iban entrecerrando. El comandante se los paso a Fuyutsuki, que se quedó impactado.

-Están correctos. No son falsificados. Realmente están emancipados.

-¿Qué significa esto? – pregunto mucho más serio que antes.

-Es un documento donde pone claramente que estoy emancipado. Ni tu ni nadie tiene control sobre mí. Con Asuka pasa lo mismo.

La pelirroja realizo la misma acción que el castaño. La única diferencia es que en su caso no era de Gendo de quien se independizaba, sino de su padre americano, el señor Langley.

-Ahora, si no tiene nada más que decirnos, nos retiramos.

Ambos jóvenes estaban por darse la vuelta e irse, pero la voz de Fuyutsuki los detuvo.

-En realidad, hay algo más que queremos deciros.

-¿De qué se trata? – pregunto la alemana.

Gendo miro a Misato, la cual entendió.

-Seguidme, por favor.

Ante la petición de la mujer, ambos jóvenes abandonaron el lugar, dejando a Gendo y Fuyutsuki. Una vez que estuvieron fuera y las puertas cerradas, el anciano pudo sacar el aire que tenía dentro en un suspiro.

-No me esperaba esto. Ahora no tienes control como padre.

-Eso es irrelevante. Mientras Shinji pilote el Evangelion 01 no habrá problemas.

-¿Y qué pasa si no consigues controlarlo? ¿Qué pasa si esta no es la única sorpresa?

-Ya veremos que hacer, Fuyutsuki.

-¿Y la Segunda Elegida?

-Es un obstáculo. Pero parece que tiene una profunda relación con el Tercer Elegido. Habrá que estar atentos a esos dos. Si la Segunda Elegida se vuelve un obstáculo demasiado incordiante, entonces habrá que eliminarla.

-Algo me dice que eso no sería nada fácil. Tengo la sensación de que nos aguardan varias sorpresas.

XXXXX

Mientras, el grupo volvía a caminar por los pasillos del gigantesco cuartel. Misato miraba de vez en cuando a ambos jóvenes por encima de su hombro. Lo que había ocurrido en el despacho del Comandante era algo que sinceramente no se esperaba. La actitud de ambos había sido serena todo el tiempo. No habían mostrado debilidad en ningún momento desde que los conoció. El enfrentarse al mandamás de NERV era algo que nadie, salvo Fuyutsuki, podía hacer sin recibir un castigo.

Por su parte Ritsuko también se había asombrado. Nadie le había plantado cara al Comandante de esa manera. Pero lo que más le llamaba la atención era el objeto que tenía cada uno en su cinturón. Le causaba curiosidad por su forma. Su instinto científico le decía que debía investigarlo.

Después de caminar durante varios minutos, Ritsuko se detuvo. Entonces las luces se encendieron. Frente al grupo apareció el Evangelion 01. Ambos Padawan habían sentido a la Unidad 01 desde antes de entrar en los cuarteles. También sentían a la Unidad 00 y 03.

Tanto Ritsuko como Misato esperaban que ambos jóvenes estuvieran asombrados e impactados, pero se sorprendieron, otra vez, al ver como Shinji tenía una pequeña sonrisa nostálgica.

-Chicos, esta es la Unidad Evangelion 01. El mayor logro tecnológico de la humanidad. Shinji, queremos que tú seas el piloto. – hablo la rubia.

Shinji no contesto. Siguió mirando a los ojos del EVA morado.

-Mama.

Fue un susurro. Uno tan bajo que solo Asuka pudo escucharlo. Lo que paso tampoco se lo esperaban. La Unidad 01 se activó. Sus ojos brillaron. Había reaccionado al llamado de Shinji.

-¡¿Qué demonios?! – grito Misato - ¡¿No se supone que NO esta activa?! – le recrimino a su amiga, remarcando el NO.

Ritsuko solamente estaba en shock mirando el Evangelion y a Shinji.

-"A reaccionado a su hijo." – fue el único pensamiento de la rubia – Debo analizar esto.

Esas palabras causaron confusión en la peli morada.

-Si tengo que pilotar esto, quiero que sea bajo mis condiciones. – hablo Shinji mirando fijamente a la rubia.

Ritsuko asintió con la cabeza para mirar a Asuka.

-También tenemos otra Unidad. El Evangelion 02, pero está en Alemania. Deberás ir allí.

-Entiendo. En ese caso aceptare bajo las mismas condiciones que Shinji.

-De acuerdo. Volvamos con el Comandante para hacer vuestros contratos.

Mientras el grupo ponía rumbo de nuevo al despacho de Gendo, Shinji echo una última mirada al Evangelion 01.

-"Nos vemos pronto, madre."

Una vez llegaron al despacho, Shinji y Asuka empezaron a explicar sus condiciones.

-Bien, este es vuestro contrato. Podéis poner vuestras condiciones. – explico Fuyutsuki mientras les pasaba el contrato.

Ambos jóvenes lo leyeron concienzudamente. Había varias cosas que querían cambiar para poder tener total libertad y no estar bajo el yugo de NERV o SEELE.

-Entendido. Estas son nuestras condiciones. – empezó a hablar Asuka mientras ponía su contrato en el escritorio, siendo imitada por Shinji – Primero, no estaremos bajo el yugo de NERV. Seremos completamente independientes. Solo deberemos venir para luchar contra lo que quiera que vayamos a luchar y a las pruebas físicas, médicas y demás.

-Entendido.

-No se nos preguntara donde hemos estado ni que hemos hecho. Si quieren revisar o hacer pruebas de cualquier cosa nuestra que no tenga que ver con los Evangelions, deberán tener nuestro permiso.

Esa condición extraño mucho a Gendo y compañía, pero decidieron aceptarlo. Con eso se asegurarían de que no les quitarían sus sables láser y no estarían por culeros con el brazo mecánico de Shinji. Durante varios minutos, ambos Padawan estuvieron modificando sus contratos hasta que estuvieron tal y como les había explicado Vin.

-Bien. Vuestras condiciones ya están. ¿Ahora aceptáis?

Una vez que leyeron atentamente sus contratos, evitando vacíos legales o alguna trampa, ambos aceptaron. Lo extraño es que Asuka firmo con el nombre de Asuka Zeppelin Soryu.

-¿Por qué ha firmado con ese nombre, señorita Soryu? – pregunto extrañado Fuyutsuki.

-Porque son los apellidos de mi madre.

-Pero su padre…

-Como ya ha visto, no tengo padre.

Lo que sorprendió a todos fue el tono sereno con el que dijo aquellas palabras. Esperaban un tono más agrio, más acido o más agresivo, pero no fue así.

-Bien. Si no necesitan nada más, nos marchamos.

Dicho esto, ambos jóvenes empezaron a caminar hacia la salida de los cuarteles.

-Piloto Ikari. – lo llamo Gendo – Mañana a las nueve horas tendrá sus pruebas de sincronización. Piloto Soryu, usted tendrá preparado un avión para viajar a Alemania a las veintidós horas de esta noche.

-Entendido. – respondieron al unísono.

Después de echar una última mirada a su Comandante, Misato salió a paso rápido detrás de ambos jóvenes. Una vez fuera del despacho, Fuyutsuki, Gendo y Ritsuko se pusieron a hablar sobre ambos jóvenes.

-Estos contratos nos complican aún más las cosas. No podemos ponerles la mano encima, no podemos espiarlos, no podemos amenazarlos ni nada. Prácticamente tenemos control nulo sobre ellos.

-Cálmate, Fuyutsuki. Simplemente es otra complicación, pero no nos desvía de nuestro objetivo. – el hombre barbudo miro a la doctora - ¿Qué ha sido esa reacción del Evangelion 01, Doctora?

-No sabría como explicarlo, Comandante. Simplemente el Evangelion reacciono a Shinji. No sabría que más decir.

-Bien. Puede retirarse.

La rubia hizo un gesto y salió del despacho.

-¿Crees que Yui ha reaccionado a su hijo?

-No lo sé. Pero tampoco es malo. Sabíamos que tarde o temprano reaccionaria.

-Pero no esperaba que fuera ya.

-Es irrelevante.

-Eso espero.

XXXXX

Por otro lado, en los pasillos del cuartel, ambos jóvenes iban hablando con una alegre Misato.

-Entonces Shinji, ¿dónde vas a quedarte?

-No lo sé, Misato. Supongo que con el dinero alquilare alguna habitación.

-¡De eso nada! ¡No puedes vivir solo! – entonces una idea le vino a la cabeza - ¡Ya se! ¡Vivirás en mi departamento!

Ambos Padawan pararon de caminar al escuchar las palabras de la mujer.

-¿Perdón?

-Pues eso. Vivirás conmigo. Y cuando Asuka vuelva a Japón también. Viviremos los tres juntos.

Ambos jóvenes se miraron entre ellos. No esperaban esa propuesta por parte de la Capitán de NERV.

-Esto, señorita Misato…

-Dime Misato, Asuka. Solo Misato.

-Entendido. Entonces, Misato, ¿no le parece demasiado… raro?

-Paaara nada. No es bueno de un adolescente viva solo.

-¿Tu que dices, Shinji?

El castaño pensaba seriamente en lo que hacer. Misato no parecía mala persona. No lo sentía. Pero sabía sobre su pasado y lo de su padre. Puede que convivir con ella no fuera del todo malo. Claro que tendría sus problemas cuando descubriera su brazo mecánico y su sable, pero eso acabaría pasando tarde o temprano.

-Bueno, no veo porque no.

-Bien entonces. Yo me preparare para mi viaje. Saldré dentro de dos horas. Hablaremos cuando llegue a Alemania.

-Entendido. Que la Fuerza te acompañe, Asuka.

-Que la Fuerza te acompañe, Shinji.

Dicho esto, Asuka empezó a caminar hacia el hangar de NERV mientras Shinji caminaba rumbo a la salida de los cuarteles.

-Oye Shinji, ¿qué ha sido eso? Esas palabras, digo.

-Ah. Eso. No es nada. Una forma de despedirnos.

-Entonces, ¿vosotros no tenéis ninguna relación romántica?

-Jejeje. No. Para nada. Somos como hermanos. Además, no nos está permitido.

-¿Permitido? – pregunto confusa.

-Nada. Olvídalo. Ahora, ¿podríamos ir a tu departamento?

-¿Eh? ¡A sí! ¡Por supuesto! ¡Seguro que te encantara!

Pero el castaño tuvo un mal presentimiento.

-"Creo que no ha sido tan buena idea esto de vivir con ella." – pensaba un poco nervioso mientras veía a la mujer delante suyo, que tenía una gran sonrisa en su rostro.

-Seguro que a Pen Pen le agradaras.

-¿Pen Pen?

-Jajajaja. Ya lo conocerás cuando lleguemos.


Alemania (NERV 03)

La tercera rama de NERV. Las dos primeras se encuentran localizadas en EEUU. Esta en cambio se encuentra en alguna parte de Alemania, posiblemente en Hamburgo o Berlín. En el centro de mando de sus cuarteles se encontraba el mandamás de esa rama de NERV mientras hablaba con sus subordinados.

El comandante era un hombre de unos cuarenta años. Rubio, de ojos azules y alto. El subcomandante era canoso de ojos azules y más bajo que el otro hombre.

-Escuchadme. Al parecer NERV-Japón ha encontrado a la Segunda Elegida y al Tercer Elegido. La Segunda Elegida, la señorita Asuka Zeppelin Soryu, va a coger un avión para venir aquí. Quiero que la Unidad 02 esté preparada para su llegada.

Una vez terminada la explicación a sus subordinados, el Comandante de esa rama de NERV se sentó en su cómodo sillón.

-Señor, nos ha llegado el contrato de la Segunda Elegida y otro documento. – informo el Sub-comandante.

-Bien. A lo mejor así me explican lo del cambio de apellido.

El Comandante abrió un archivo de su ordenador y empezó a leer. Sus ojos se abrieron bastante mientras leía el contrato y el otro documento.

-Vaya. Con esto prácticamente la chica podrá hacer lo que quiera y nosotros no podremos hacer nada. Es interesante. Y esto otro también. Estoy seguro de que al señor Langley no le gustara saber sobre esto.

-¿Le importa la opinión del señor Langley?

-Para nada. Sabes que el motivo por el cual se divorció y lo que ocurrió después no es de mi agrado. La Doctora Kyoko era alguien admirable. Fue una tragedia lo que paso. Estoy seguro de que se hija será alguien impresionante.

-Eso lo veremos dentro de unas cuantas horas.

-Estoy ansioso. Yo mismo iré a recibirla. – sonrió con alegría el Comandante, de nombre Jeth Müller.

-Entendido. – asintió el Sub-comandante, de nombre Frank Himmler.


Bueeeeeno, aquí estamos. Por fin he acabado exámenes y trabajos… los mu cabrones.

Lo colores he intentado contentar a todos, pero es difícil. Con Shinji me pedían el azul marino y el morado. En Asuka amarillo, naranja, cobre, etc. Al final me he decidido por el azul marino para Shinji y el amarillo anaranjado para Asuka.