Capítulo 7
Se despertaron entre arrumacos y caricias, tenían el tiempo justo para buscar a Meg, pero ninguno de los dos podía despegar el cuerpo del otro.
Decidieron almorzar afuera y luego volvieron a su hogar, Meg tenía mucha tarea pendiente y ambos la ayudaron, por suerte Kurt se había tomado esos días, sino hubiera sido imposible quedarse en casa, Derek lo llamo varias veces durante la mañana pero ni siquiera presto atención al celular, toda su atención estaba en Blaine y en su momento de amor. Realmente parecían recién casados, todo era puro amor, Meg estaba feliz y ellos también, disfrutaban los tres solos, en familia, mientras la niña les contaba todo lo que hizo en el colegio y como le contó a todos sus compañeros y maestras que su papá había vuelto a vivir con ellos, el único inconveniente fue a la hora de ir a dormir, Meg quería dormir con ellos nuevamente y el matrimonio tenía otros planes.
-Pero porque?!.- dijo Meg dando zapatazos al suelo. -Yo quiero dormir con ustedes!.-
-Meg, eres una niña grande, debes dormir en tu habitación, además...hay que descansar bien para mañana levantarse temprano.- dijo Kurt intentando convencer a su hija.
Meg hizo un berrinche, y Blaine negó con la cabeza.
-Amor tienes que dormir en tu cama, si?, vamos a lavarnos los dientes y a ponerte el piyama.- dijo Blaine caminando con ella hacia el baño.
Kurt suspiro aliviado, Meg estaba cada vez mas consentida, y los berrinches se habían convertido en un clásico, él sabía que en parte era por su separación y la distancia de Blaine, le hacía mucha falta su padre y él la consentía en todo intentando suplir su error.
Blaine se quedo con ella, leyéndole un cuento hasta que se quedo dormida, Kurt aprovecho a limpiar y dejar todo preparado para el día siguiente.
-Se durmió.- dijo Blaine abrazándolo por detrás.
-Te dije que sería difícil convencerla.- dijo Kurt guardando unos platos.
-Ummm...tendremos que hablar con ella, nunca la vi hacer tantos berrinches juntos.- dijo Blaine apoyando su mentón en el hombro de su esposo.
-Es mi culpa, ella te necesitaba mucho, lloro dos semanas cuando llegamos a New York...nunca voy a perdonármelo.- dijo Kurt con pesar.
-No te lo reproches mas, dijimos que empezaríamos de nuevo, no?, pues ya no quiero que sigas pensando en eso.- dijo Blaine girándolo para verlo a los ojos.
-Sí, pero ella es la que más sufrió...soy el peor padre del mundo...y el peor esposo.- dijo Kurt con un nudo en su garganta.
-Shhh, no. Ambos somos responsables de ésto, de lo que sucedió y de éste momento, decidimos volver y apostar a nuestra relación, aún después de nuestros errores, y Meg es feliz, pronto olvidara todo lo que sucedió.- dijo Blaine acariciando el rostro de su esposo con dulzura.
Kurt tenía sus ojos llorosos, Blaine lo tomo por el rostro y lo beso hasta que se tranquilizó.
-Vamos a dormir.- susurro Blaine entre besos.
Kurt sonrió, y camino abrazado por la cintura de su esposo, aunque él esperaba que Blaine no quisiera dormir, literalmente.
-En verdad quieres dormir?, estas muy agotado?.- preguntó Kurt mordiéndose el labio, ni bien entraron a su habitación.
-Mmm...Porque?, tenías pensado otra cosa?.- preguntó haciéndose el distraído Blaine.
-Pues...no es que este desesperado por hacer el amor de nuevo...- dijo Kurt sonriendo y acercándose a su esposo, pasando sus manos por sus hombros y pecho. -pero te deseo mucho.-
Blaine sonrió y lo tomo de la cintura para besarlo con amor, Kurt pasó un brazo por detrás de su cuello y profundizó el beso, asegurándose que a Blaine entendiera sus intenciones.
Se desnudaron en silencio, ente sonrisas picaras y besos, Blaine hizo que Kurt se recostara y se diera vuelta quedando boca abajo, beso toda su espalda, acariciándolo, adorándolo mientras Kurt se mordía el labio para no hacer ruido.
Después de varios minutos, Blaine se busco un preservativo y comenzó a penetrarlo. En una perfecta sintonía, ambos disfrutaron de esa conexión única entre ellos, entre movimientos suaves ambos se entregaron a su amado.
...
-Meg!, busca tu chaqueta que hace frío!.- dijo Kurt buscando las llaves de la casa.
Se habían quedado dormidos, Blaine estaba guardando los útiles de Meg en su bolso mientras ella buscaba unos cuadernos, el taxi tocaba bocina, , entre corridas lograron salir de la casa rumbo al colegio de su hija.
Luego de dejar a Meg, el matrimonio decidió caminar por la ciudad, pasear tomados de la mano, la ciudad brillaba, vistiéndose para las fiestas, Kurt cayó en la en la cuenta que debía comprar todo nuevo para navidad ya que los adornos de la anterior casa quedaron olvidados en Washington. Blaine estaba emocionado, él sólo lo observaba enamorado como la primera vez, como cuando esos ojos se posaron en él, en un simple camarero en una pequeña cafetería.
-Que sucede?.- pregunto Blaine mirándolo con algo de curiosidad.
-Recodaba la primera vez que hablamos.- dijo Kurt sonriendo.
-Ah, cuando te encontré en el suelo, esa noche?.- pregunto divertido Blaine.
-No!, ese fue el momento más vergonzoso de toda mi vida.- dijo Kurt haciendo una mueca y sonriendo.
-Te veías adorable.- Blaine sonrió y beso su mejilla.
-No te creo, nadie puede verse adorable cuando esta desparramado en el suelo...y yo que quería alcanzarte para hablar contigo termine dando un espectáculo.-
-Querías hablarme, por eso tropezaste?.- preguntó Blaine.
-Salí corriendo detrás tuyo, y termine en el suelo.- dijo Kurt sin mirarlo, aun sentía vergüenza por eso.
-De verdad?, siempre creí que había terminado tu turno y...simplemente caíste, de todas forma tuve la excusa perfecta para acompañarte a tu edificio.- Blaine recordaba bien ese momento y sonrió al ver la sonrisa de Kurt.
-Me hubieras invitado a salir si no hubiera...-
-Si!.- respondió Blaine antes que Kurt terminara la pregunta. -tal vez...un par de semanas después...cada vez que te veía, pensaba dentro mío que te diría y luego entraba en pánico y terminaba diciendo "buenas noches", "gracias", "si, lo mismo de siempre". Era frustrante y patético.- dijo Blaine negando con la cabeza.
-No, eso es adorable, patético es caer frente al chico de tus sueños y que tenga que ayudarte a levantarte.- dijo Kurt.
Ambos rieron, Kurt le dio un pequeño beso en los labios a su esposo, sonriendo, enamorados nuevamente como hacía años atrás.
Volvieron a su hogar, aún quedaban cosas por hacer, pero se tomaron un par de horas para seguir amándose, luego desempacaron las cosas de Blaine que habían quedado en cajas, mientras su esposo acomodaba su ropa en los cajones del mueble de su habitación, Kurt se sentó en el suelo sacando algunos papeles, ropa y los recuerdos a los que se aferro Blaine para mantenerse cuerdo mientras estaban separados, entre las cosas había una foto de ellos tres, una playera vieja de Kurt que él había olvidado cuando se fue con Meg, eso le recordó cuando Sebastián le contó como encontró a Blaine después de beber tanto. Un dolor cruzo su pecho, por más que Blaine lo había perdonado, él no podía hacerlo, no podía perdonarse haber sido el causante de tanto dolor, para su esposo y su hija, en esa caja, también estaban los papeles del divorcio, firmados y en una carpeta.
-Están firmados.- dijo Kurt mirando a su esposo.
-Si...no tenía nada que ofrecerte...no iba a retenerte si podías ser feliz con alguien más.- dijo Blaine acercándose a él.
-De verdad crees eso?.- pregunto Kurt con los ojos llorosos.
-Kurt...siempre quise tu felicidad, aún quiero que seas feliz, y en ese momento...yo no pude darte lo que necesitabas, ni a ti, ni a Meg...-
-Pero me hubieras dado el divorcio?.- pregunto angustiado Kurt.
-Sí...con todo el dolor de mi alma, te hubiera dejado ir.- dijo Blaine con pesar, Kurt sollozo y él tomó los papeles rompiéndolos. -pero hoy no, hoy quiero mi familia, te quiero a ti, y a Meg en mi vida, y voy a trabajar a diario para no volver a perderlos.-
Kurt lo abrazo, entre lágrimas.
-Yo también lucharé a diario por nosotros.-
Blaine se aparto de él y limpio sus lágrimas con la mano, le sonrió de lado y tomó su rostro para besarlo con amor.
-Terminemos con esto y prepararé el mejor almuerzo de la historia.- dijo Blaine.
Kurt asintió con la cabeza, se puso de pie y tomo un portarretratos donde estaba él y Meg, quitó la foto y coloco la que tenia Blaine donde estaban los tres, Blaine sonrió mirándolo con ternura.
-Te amo.- dijo Blaine acercándose a él y abrazándolo.
-Yo te amo también.- dijo Kurt abrazándose más a su esposo. -nunca voy a arrepentirme de haberme casado contigo.-
Blaine sonrió y lo beso hasta que ambos quedaron envueltos nuevamente en su nube de amor.
-Vamos, antes que Mariel tome el control de la cocina y no puedas preparar nada.- dijo Kurt con una sonrisa.
Blaine sonrió y camino junto a su esposo hacia la cocina, empezó su trabajo justo cuando Mariel llegaba y los observo con las cejas alzadas.
-Señor, si usted hace la comida que voy a hacer yo?.-
-Sentarte y tomar un té conmigo.- dijo Kurt buscando dos tazas.
-Quédate a almorzar y así me dices que te parece mi comida.- pidió Blaine.
Mariel miro a Kurt y éste le sonrió.
-Bien.- dijo ella. -pero prepararé la cena.-
Ambos esposo sonrieron, Kurt sabía que a Mariel no le gustaba no poder preparar la comida.
-Está bien, pero hazle a Blaine ese postre tan rico que haces.- pidió Kurt.
-Sí, claro, va a quedar redondo después de eso.- dijo ella haciendo reír a ambos.
La mañana se les fue volando, Kurt fue a buscar a su hija mientras Blaine terminaba de preparar el almuerzo con ayuda de Mariel.
-Me alegro de verlos tan felices, no conocía esa sonrisa del señor Kurt y sé que es por usted.- dijo Mariel.
-Yo también estoy feliz de estar aquí.-
Ni bien entro Meg corrió hacia Blaine abrazándolo y muy feliz.
-Aprobé el examen papi!.- dijo Meg dando saltos.
Blaine la levanto y la sentó sobre la mesa, luego la lleno de besos en el rostro.
-Mi hermosa hija es muy inteligente.- dijo Blaine.
-Aún me quedan dos.-
-Vamos a estudiar mucho, mucho, mucho.- dijo Kurt sonriéndole.
Los cuatro almorzaron juntos y luego le dedicaron toda la tarde a Meg, ayudándola con las tareas y a estudiar para los exámenes, estaban felices, rearmando su familia y disfrutando de esta nueva etapa.
