Cáp. 7: Vida color de rosa.

Despertó siendo zamarreada por alguien, no quería despertar, estaba soñando que Brad Pitt le decía que era la más hermosa del mundo y le pedía ser su novia. Suspiro entre sueños, el si sabia ser sexy…

-Kagome despierta…-le gritaba alguien, no era su madre…-

¿Quién diablos era? Juraría que lo mataría fuera quien fuera por despertarla, se giro y abrió sus ojos mientras pestañaba varias veces.

-¿ya?.-volvía a hablar.

Se rasco la pierna y se sentó en el borde de la cama bostezando, su cabello estaba revuelto y tenia sus ojos hinchados, parecía una bruja, bruja pero bonita.

Miro a su lado, había una muchacha de cabello color caoba, ojos tremendamente verdes y su piel era blanca y estaba vestida toda de rosa.

-¿y tu quien eres?.-pregunto asquerosamente, la muchacha extraña rolo los ojos y Kagome frunció el ceño.

-¿tu prima Hitomi…?.-decía moviendo su cabeza de forma extraña, Kagome se rasco la cabeza sin recordar.- primas inseparables…¿the best friends forever?.-

Otra niña plástica sin cerebro, suspiro cansada, la había recordado, era hija de la hermana perdida en el triangulo de las bermudas de su madre, su prima Hitomi era una chica bastante dramática, todo lo opuesto a ella, era una niña consentida, mimada, odiosa y… pesada con sus palabritas en ingles que ni siquiera sabia.

-por dios, péinate pareces una bruja…-exclamaba con horror.

-Y que… ¿haces aquí?.-pregunto directamente, su prima sacudió un lugar de la cama, arreglo su pantalón y se sentó haciendo una pose bastante rara.

Seguramente en su futuro seria una modelo profesional con problemas de anemia, si… claro.

-bueno, te lo diré brevemente, mis padres están a punto de divorciarse y como están de aquí para allá y no tengo con quien quedarme, entonces mi madre dijo…-junto sus manos y sus ojos verdes tuvieron un brillo extraño.-por que no ir a la casa de tu prima favorita…-

Kagome suspiro, pobre… cuando eran niñas, Kagome le había dicho que era su prima favorita para que se valle de una vez de su casa, y se ve… que aun lo recordaba, pobre ingenua…

-aja… de todos modos… ¿Qué haces aquí?.-volvió a preguntar, su prima se levanto y comenzó a observar su cuarto.

-vengo a pasar un tiempo con tu adorable familia…-decía sonriendo, Kagome arrugo la frente.

-te vuelvo a preguntar… ¿Qué haces aquí?-pregunto ya fastidiada, Hitomi se giro y sonrió mostrando sus perfectos dientes.

-me presentaras a la sociedad, tendremos muchos friends, iremos a partys súper wow.-decía haciendo una seña con sus manos.- y… nos divertiremos como buenas primas que somos…-dijo sonriente, en cambio Kagome estaba con una cara echa por el mismo demonio.

-no te dije que ibas a hacer, te pregunte… ¿Qué haces aquí?-pregunto perdiendo la paciencia, su prima puso una mano en su hombro y suspiro mirándola con tristeza.

-haré que cambies esa cara de mono por una parecida a muua…-decía apuntándose orgullosa.

-mira, no se que parte de ¿Qué diablos haces aquí? No entiendes¿acaso debo explicarte palabra por palabra o que?-pregunto molesta, Hitomi se acerco a sus cd's de música y comenzó a mirar.

-ya te dije a pasar un tiempo con tu adorable familia…-contesto.- no.-negó, sacando otro cd de una caja.- oh por dios, no…-exclamo con horror.-¿eres satánica o que?-pregunto girándose, en su rostro se reflejaba el miedo, Kagome rolo los ojos y se levanto quitándole el cd de sus manos.

-mira, vete a ver si en la cocina ahí una hebilla transparente para mi cabello ¿quieres?.-pregunto con ironía, Hitomi asintió como una tonta y se fue. Kagome suspiro y cerró la puerta de un portazo.

Bien… ¿un regalo mas? Claro, su día… era… perfecto, bueno, por lo menos era viernes y según su nuevos amigos, aliados anti-Kikio que eran… Sango, Ayame, una pelirroja que la conoció en el salón de música, Kouga, el futbolista que jugaba en defensa de su escuela y Miroku, un mujeriego que era buena onda. Le habían dicho que había fiesta en lo de Bankotsu, un chico de cabello negro trenzado con ojos azules oscuros. Claro que ya sabia.

El la había invitado, ya que una tarde, luego de la salida del instituto Kikio se cruzo por el camino de el y se hizo la enamorada, el tratando de escaparse de ella, miro a Kagome que los miraba burlonamente y corrió hacia ella, abrazándola y diciendo que era su novia. Claro que Kagome le siguió el jueguito y el… en forma de agradecimiento la invito a la fiesta.

Se cambio, y se peino su cabello, dejándoselo suelto, se miro al espejo y sonrió para luego salir de su habitación.

Abajo estaban su madre, sota y… la barbie desayunando, se sentó aun lado de Sota y su madre le sirvió algo de te y… galletas.

-Kag… -llamo su prima, ella la miro mientras tomaba te.- no pude encontrar tu hebilla, sorry…-dijo con un eje de tristeza, Kagome carraspeo y miro a su madre, quien la miraba con reproche.

-si, si, ya se…-dijo dejando su taza, miro a su prima quien tenia sus ojos verdes llenos de lagrimas.-lo siento Hitomi, mi perro…-dudo un toque y miro a Sota.-

-rokitambilano.-dijo riendo, Kagome lo reprocho con la mirada y miro a su prima.

-mi perro ano se la trago por error, ahora que lo recuerdo..-si! Mintió, su madre carraspeo y ella la miro.

-¿ano?.-pregunto frunciendo el ceño.

-si, el apodo de nuestro perro, se llamaba ankitalano ¿te acuerdas, madre?.-preguntaba, su madre suspiro.

-si, si… lo recuerdo como un ídolo…-decía Sota en tono dramático.

El tampoco soportaba a su prima, por que… emm.. no tenia razones, solamente odiaba esa forma de hablar. Su madre en cambio amaba a Hitomi, la adoraba como buena tía que era.

-¿enserio?.-pregunto Hitomi, Kagome y Sota asintieron emocionados.

-lo recuerdo como si fuera ayer…-dejo soñadora Kagome.

-ano… estaba en el patio… haciendo sus cochinadas… y cuando terminaba se la comía…-decía orgulloso.

-oh! Pero que cochino…-decía con asco Hitomi.

-cochino pero mas limpio que tu…-murmuro Kagome.

-Kagome se te hace tarde para la escuela…-dijo su madre interrumpiendo, ella asintió, se levanto y recogió su mochila. Se despidió de cada uno y salio de su casa.

-¿y que mas Sota¿Qué mas hacia?.-preguntaba interesada Hitomi, el sonrió.

-pues, una vez, yo estaba triste, muy triste y…-

-Sota llegas tarde…-interrumpió nuevamente su madre.

-no tía! Quiero escuchar que paso…-se quejo Hitomi, ella suspiro y se levanto de la mesa.-¿Qué paso después, Sotita?.-

-bueno, estaba en mi cuarto y ano apareció con un estomago, grandeeee muy grandeeee.-decía exagerado, Hitomi abrió su boca con asombro.- entonces… yo que estaba triste, muy triste… fui… y le pegue una patada en su estomago…-

-pobrecito!!.-

-entonces, de su boca salio un niño de barro!!.-dijo exaltado, ella se asombro.

-¿y que paso?.-

-no se, cuenta la leyenda que vive debajo de la habitación de tu cama…-dijo serio Sota.

-¿era una leyenda?-pregunto frunciendo el ceño.

-eeem… yo que see…-dijo cansado.- chau madre!!.-grito.

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-ey Kougis!!.-le grito corriendo, el morocho de ojos verdes se giro encontrándose con Kagome, le dio un beso en la mejilla y luego de que recuperara la respiración comenzaron a caminar.

-¿Cómo estas Kag?.-pregunto el pasando un brazo por sus hombros.

-eeem… mal..-dijo cansada mientras suspiraba, el entonces se inclino y la miro.

-¿Qué te sucedió?.-

-mi prima vino de visita.-dijo rolando los ojos.

-aah.. ¿pero que tan malo puede ser?.-pregunto burlonamente.

-es como tener un Clom de Kikio en mi casa.-contesto, Kouga dijo un leve 'aaaahh' y quedaron en silencio.

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-madre volví!.-grito Sota entrando a su casa, su madre salio de la cocina preocupada.

-¿Por qué volviste¿no tenias clase?.-pregunto.

-no, me olvide de algo…-murmuro.

Subió las escaleras, fue a su cuarto, busco el libro perdido y cuando lo encontró paso por el cuarto de Kagome, la puerta estaba abierta y nunca lo estaba. Se asomo y se encontró con Hitomi revisándole todas sus cosas, tirándole los cd's que no le gustaban en una bolsa negra. Sota se sorprendió y salio con una sonrisa, iría a decírselo a su hermana…

Rió entre dientes del solo imaginarse la cara de enojo de su hermana… aaah… abría una guerra mundial.

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-entonces, el gusano solitario…sale por el agujero del…-explicaba la profesora de largo cabello negro y ojos celestes.-

Kagome estaba mirando con los ojos entre abiertos, estaba aburrida ¿desde hace cuanto que no habría un maldito libro?

-ey Kag…-la llamo alguien, ella se giro y se encontró con los hermosos ojos azules de Bankotsu.

-¿Qué sucede?.-pregunto sonriendo.

-¿iras?-pregunto, ella asintió.

-¿Kikio ira?-pregunto.

-no, no está invitada…-murmuro.

-señorita Higurashi…-la llamo la profesora ella se giro.-valla por un reporte.-ordeno.

-¿y ahora por que? No hice nada! Ban me estaba preguntando algo!!.-exclamo, la profesora suspiro.

-mira señorita, me sorprende su cambio de actitud, pero no me gusta nada, ah bajado sus notas, entrega exámenes en blanco y… molesta en clase.-le espeto la profesora, ella rolo los ojos.

-no molesto…-negó ella.

-encima contesta a sus superiores, esto deberé de hablarlo con la directora, además de que llamaremos a su madre.-dijo en tono autoritario.-ahora… vallase por un reporte.-volvió a ordenar.

Kagome suspiro y se levanto, pero justo la puerta se abrió, dejando ver a Sota todo agitado y con cara de preocupación.

-Kag! Hitomi esta revisando tus cosas!.-exclamo, todos miraron a Kagome quien lo miraba sin hacer gesto alguno, en otras palabras… no caía.-tirando tus cd's y… llamo a un pintor para que pinte tu pieza de rosa fuerte.-dijo exaltado.

-¿usted es hermano de Higurashi?-pregunto la profesora, el la ignoro.- ¿Qué diablos tengo para que me ignoren todos?-exclamo cansada sentándose en la silla de su escritorio.

-también estaba leyendo un diario tuyo de…-vio como Kagome apretaba sus puños y caminaba hacia el a pasos acelerados.

-Higurashi, le dije que valla por un reporte!.-le grito eufórica la profesora, ella salio dando un portazo y comenzó a correr acompañada por Sota.

-Kag yo que tu la mato…-comento agitado Sota.

Llegaron a la puerta y estaba cerrada, alado había un guardia, claro estaba ahí para que no saliera nadie.

-¿va a salir señor?.-pregunto el guardia, Sota asintió y el le abrió la puerta.

Kagome siguió a Sota por detrás, pero cuando iba a salir un brazo le impidió el paso,

-usted no puede salir.-negó, era del guardia

-no, pero debo ir a mi casa!!.-exclamo.

-lo siento, si quiere retirarse debe venir un mayor a retirarla…-dijo.

Kagome se mordió el labio inferior.

-tratare de decirle que pare de hacer eso por que tu la mataras…-dijo Sota del otro lado. Kagome asintió y no le quedo otra que volver adentro del instituto.

Apenas entro a la institución, comenzó a caminar de un lado a otro mientras se comía las uñas. Estaba furiosa, mataría a Hitomi del solo hecho por pisar su cuarto y por hacer cosas raras.

-Higurashi… creo haberle dicho que valla por un reporte…-ella levanto la vista sorprendida y se encontró con la profesora.

-aah…-balbuceo.-me olvide, gomen…-murmuro apenas.

-debería de sentir vergüenza, su comportamiento en inaceptable en este lugar…-reprocho la profesora.

No tenia tiempo para sus reproches o sermones, tenía que inventar una excusa para irse a su casa o mejor aun… crear un problema para que llamen a su madre y así poder salir.

-usted debería de tener vergüenza …-dijo desafiante, la profesora frunció el ceño.- ¿usted cree que es correcto abusar de una pobre muchacha como Kikio?.-pregunto.

-mire Higurashi, no tengo tiempo para sus estupidese…-dijo suspirando, la sujeto de la muñeca y la comenzó a llevar hacia dirección.

Iba enojada, el plan no le salio, el timbre sonó, haciendo que todos salieran como unos desquiciados. Sonrió ampliamente y se soltó del agarre, comenzando a correr por los pasillos como una loca desquiciada riendo.

Salio al patio, en donde empujo y choco con los estudiantes, en una de esas gira su cabeza para ver por donde venia la profesora, la vio que le gritaba y le corría apenas. Volvió a girarse y choco con alguien, haciendo que ese alguien cayera al suelo, su gaseosa se le cayera encima y esa persona gritara…

No paro, siguió corriendo… al frente de ella estaban Inuyasha y Bankopsu riendo y comiendo una hamburguesa, Inuyasha la vio y sonrió. No vio como hizo pero el la sujeto de la muñeca atrayéndola hacia el y abrazándola, ella respiraba agitadamente, ni fuerzas para separarse tenia.

El la sujetaba de la cintura con una mano, ya que con la otra tenia la hamburguesa. Kagome quedo con la cara aplastada en el pecho de el, en donde sentía latir el corazón de el, como subía y bajaba su pecho por su respiración y sentía el aroma de su loción varonil.

Se aparto de el, y giro su cabeza, encontrándose con la profesora a metros de ella, caminando tranquilamente.

-¡¡suéltame Inuyasha!!-dijo exaltada, el la apretó mas hacia el.

-amigo la vas a asfixiar…-dijo burlonamente Bankopsu.

-naah, déjala así…-murmuro el.

-señorita Higurashi, hágame el favor de acompañarme…-dijo la profesora seriamente.

Inuyasha y Bankopsu miraron a la vieja sin entender.

-¿Qué hizo?-pregunto Inuyasha.

-no hace caso a los superiores y escapa de mi, debería de ser castigada como hacían antes, pegarle con la regla, pero a los adolescentes de hoy en día no se le puede hacer eso…-dijo suspirando, se acerco a Inuyasha y la sujeto fuertemente del brazo.

-¡¡oiga me duele!!-exclamo haciendo una mueca, su brazo se estaba poniendo rojo.

-así aprenderá a no faltarme el respeto...-le espeto apretando mas su brazo, ella gimió de dolor.

-deberían de encerrarla en un loquero…-murmuro apenas Kagome.

-eehhh… profe… ¿quiere que yo la lleve?-pregunto inocentemente Inuyasha, Kagome lo fulmino con la mirada.

-claro Sr. Taisho.-dijo sonriendo la profesora. Inuyasha la elevo como si fuera una bolsa de papa y comenzaron a caminar a dirección con la profesora a su lado.

-¡¡Inuyasha¡¡Se le ve la ropa interior!!-grito Bankopsu.

Pero a el no le importo, Kagome comenzó a pegarle con los puños en su espalda, patadas y hasta quiso gritarle en el oído para que la baje, pero el parecía ¡inmune! No le hacia caso.

-señorita Higurashi, usted debería ser como Taisho, servicial y educada.-dijo orgullosa la profesora, Kagome rolo los ojos dejando caer todo su peso en el, pero al parecer ni siquiera lo noto… ¿tanta fuerza tenia?.

-claro, usted dice eso por que no lo conoce, pero en su tiempo libre hace cochinadas con Miroku su amigo…-dijo seria Kagome, escucho un gruñido por parte de Inuyasha y comenzó a reírse.

-¿Dónde quedo la joven callada, educada y estudiosa?.-pregunto a la nada la profesora.

-encerrada en el placard, con llave, cerrojo y candado.-contesto con burla Kagome.

Luego de caminar por los pasillos, siendo observados por todos; Inuyasha la bajo de una forma bruta, le dio un beso asqueroso en la mejilla, le pego en el trasero y se fue, ella le saco el dedo del medio y miro a la profesora, quien golpeaba la puerta.

Se escucho un… 'adelante' y la profesora la sujeto del brazo haciéndola entrar de mala manera, la obligo sentarse y ella quedo parada alado de ella.

-bien, profesora Sukiomi. ¿Qué sucede?.-pregunto extrañada la directora bastante pasada de edad, debería de jubilarse.

-Higurashi esta rompiendo las reglas de la institución.-contó Sukiomi.

-las reglas se hicieron para romperse…-murmuro apoyando su brazo en su rodilla y poniendo su cabeza en la palma de su mano y entre cerro los ojos.

-¿Higurashi¿usted es Higurashi?.-pregunto sorprendida la directora Kagome asintió apenas.- no lo puedo creer, hasta hace un mes atrás usted era la mejor alumna de toda la institución, en promedio, respeto y…-

Kagome suspiro cansada.

-esa Kagome no la conozco.-respondió, la profesora carraspeo molesto.

-¿ve? A eso mismo me refiero…-dijo molesta.

Kagome rolo los ojos y miro a otro lado, fijándose en el color de pintura del lugar que era amarillo clarito, estaba lleno de estantes, con cuadros, libros y ¿una espada?. Trago saliva y miro a la directora quien la mirada con desilusión mientras llamaba por teléfono a su madre. Suspiro, estaba en problemas…

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Miraba con horror su habitación, su prima Hitomi estaba a su lado con una esplendida sonrisa, dejando ver que estaba orgullosa por su trabajo. Su tía le había felicitado y Sota salio corriendo a vomitar.

Era el mundo rosa, del país rosalandia, no estaba loca, se iba a volver loca…

ahora si tenia una vida de color rosa, y valla vida...

Paredes: rosa chillón.

Almohadas, frazadas y sabanas: rosa de princesas.

Escritorio: rosa claro.

Su puerta: un gran póster de Hingh School Musical.

(What!!? Así se escribe? U.u yo no miro eso eh! Solamente… dije.. ¿algo fresa? Y salio la propaganda de esa cosa, ya los dejo leer… gomen )

Gimió tapándose la boca, iba a llorar, estaba apunto de llorar, se acerco con miedo al estante en donde tenia sus hermosos cd's.

Saco uno y…

-aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaahhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh.-grito fuertemente.

-ahí no grites plizzz…-decía Hitomi tapándose los oídos.

-¿Qué sucede Kagome?.-decía su madre apareciendo agitada y asustada.

Ella se giro con los ojos llorosos y con la expresión pálida.

-¿Qué demonios es esto?.-pregunto mostrando un cd de dance, puro dance.-

-ah, es un cd de…-

-ya se que es pero… ¿Qué paso con mis cd's?.-pregunto molesta.

-Kagome, estas comportándote como una niña chiquita.-le regaño su madre.- te decoro y arreglo tu habitación, no se por que te molestas si…-noto como Kagome apretaba el cd que tenia en su mano hasta que se rompió, entonces decidió callar.

-aahhiii Kag… cuando vengan mis amigas dentro de un rato se van a emocionar…-decía saltando de alegría.

-¿amigas?-su flequillo tapo sus ojos marrones…-yo…-murmuro.

-¿tu?-pregunto Hitomi animándola a seguir.

Levanto su cabeza mirándola enojada, sus ojos cafés brillaban de odio y rencor.

-yo…-volvió a murmurar.

-Kag tranquilízate…-dijo su madre, ella la ignoro.

-¡¡yo te mato!!-le grito acercándose, Hitomi se asusto comenzó a retroceder.

-te tirare por la ventana, te abriré el cerebro y te sacare la lechuga que tienes ahí dentro, te tirare en un basurero lleno de ratas…-decía molestan mientras se acercaba a ella, Hitomi retrocedió hasta salir de su habitación y chocar contra la pared del pasillo.

-¡Kagome Higurashi!-le grito su madre.-

Kagome se acerco a la puerta y la cerro de un portazo, dejando con las palabras en la boca a su madre y a Hitomi llorando del susto.

Maldita y mil veces maldita, había echo de su hermosa habitación a una habitación para putas y perras hipócritas, otra razón para matarla en el futuro.

Miro con horror su cama y saco brutalmente las frazadas y las sabanas, tirándola en el suelo y se acostó en el colchón mientras suspiraba.

Eran las 7 p.m. y a las 8 era la fiesta de Bankopsu, su madre seguramente no la dejaría ir.

Se reprocho a si misma, debería de haberse quejado al otro día! Pero no, ella y sus impulsos, se giro quedando boca arriba, hasta el techo era rosa.

Se levanto y miro toda su habitación.

Rosa rosa mundo rosa.

Se dejo caer al suelo mientras agarraba su celular y marcaba el número de Kouga.

¿Hola?

-ey Kougiss…-decía animadamente Kagome.

Hola princesa¿Qué sucede?

-necesito que me hagas… un favorcito…-decía, escucho un suspiro de el y luego un '¿Cuál?'.- quiero que vengas a mi casa y digas que necesitas ayuda con la escuela…-dijo.

¿Escuela¿Y eso para que?

-es que me mande una y mi madre no me dejara ir a la fiesta de Ban…-dijo tristemente.

¿Pero no crees que tu madre sospechara?

-no, le diré que en tu casa estaba Sango y ella me invito a quedarme a dormir a su casa…-

¿Te creerá?

-ahí ya¿me ayudas o no?-pregunto cansada.

Bien, bien… dentro de media hora voy para allá…

-gracias Kougisss..-decía emocionada.

Corto la llamada y salio de su habitación para ir a bañarse, paso por el cuarto de su madre y escucho un leve sollozo. Se acerco y pego su oreja en la puerta.

¡Ella me odia tía!

No te odia, solamente esta enojada por que pintaste su habitación de rosa y ella odia ese color…

Despego su oreja, su madre siempre tan compresiva, claro que la odiaba y no simplemente por lo que le hizo a su habitación.

Abrió la puerta del baño y cuando se iba a meter Sota salio de su habitación.

-ey Kag…-la llamo, ella se giro.- ¿a donde iras?-pregunto interesado.

-Qué te importa

Se metió al baño, se saco la ropa y se metió debajo de la ducha…

20 minutos después…

Salio vestida con una pollera negra que le llegaba por debajo del muslo, una remera con escote, aunque no muy grande y con la toalla en su cabeza.

Se metió a su habitación se peino y se seco el cabello con la secadora y se puso unas chatitas negras.

Bajo las escaleras y se encontró con Sota jugando a los videos juegos y a su madre preparando algo de cenar. Entro a la cocina y trago saliva.

-ma…-murmuro, ella se giro y la miro molesta.

Ups… iba a ser difícil…

-este… Kougisss… digo… Kouga necesita ayuda en mates y dice si…-

-dice si nada, estas castigada ¿lo recuerdas? Y mas con esta rebelión hacia tus profesores…-dijo con reproche, Kagome suspiro.- pensé que este cambio tuyo seria positivo, pero no… ¡mírate!-exclamaba.- te pareces unos de esos… raros que visten de negro… jamás pensé que escuchabas esa clase de música… Kag… eras mi niña… mi niña buena, la que ayudaba a los demás sin importar lo demás, mi niña tímida…-Kagome carraspeo y su madre callo.

-eeh… madre… si no cambiaba me iban a hundir…-dijo seria.

-no es verdad… tenia unos excelentes amigos, todos buenos, te ayudaban siempre…-dijo sonriendo.

-eso te decía yo...-murmuro.

-¿Qué?

-mira madre…-

RRRIIIINNNN el timbre sonó y se escucharon pasos corriendo y a Sota hablando, suspiro, no saldría…

-Kag tu novio te busca…-dijo Sota, Kagome frunció el ceño seguramente Kouga había dicho eso. Miro a su madre como pidiéndole permiso.

-te dejare que lo ayudes pero no llegues tarde…-dijo tranquilamente. Kagome embozo una sonrisa y la abrazo dándole un beso en la mejilla.

-¡gracias!-murmuro saliendo de la cocina.

Salio a la calle pero se encontró con otra persona que no era Kouga… era….

Como prometi, aqui les traje la conti, gracias por sus firmitas ahora pongo conti de esposados!!!