¡Hola, hola! Antes que nada, feliz año, feliz día de reyes(?) espero que todos sus deseos y propósitos de año se cumplan.
Nuevamente lamento la tardanza pero aquí les traigo capitulo nuevo :D
Daniella Wollkat, van, Assenavira, HeartInvalid, muchas gracias por sus reviews, me hacen muy feliz y a todas aquellas adorables y hermosas criaturitas que siguen esta historia de verdad se los agradezco. Valen milochomil(?) Por cierto a las personas que leyeron mi primer Ereri, gracias, prometo mejorar.
Por último pero no menos importante, he decidido abrir una página en Facebook para todas aquellas personas que quieran hacerme alguna pregunta, sugerencia o simplemente platicar un rato, contar un chiste, etc; ahí también subiré algunos dibujos ya sean de acuerdo a mis fics o algo random. Les dejaré el nombre de la página al final, ahora sí a leer.
Shingeki no Kyojin no me pertenece.
-CELO-
-Quiero ver a Eren, déjame entrar.
-Lo siento, Rivaille me dijo que no dejara entrar a nadie, además Eren no está en condiciones de recibir visitas por ahora-Petra frunció levemente el ceño plantándose firmemente en el marco de la puerta.
-Mikasa, lo mejor será que regresemos después- un muchacho rubio con corte de hongo se aferraba con fuerza al brazo de una furiosa azabache.
-No, quiero ver a Eren-empujó a Petra con el afán de entrar en el apartamento de la omega-ahora.
-Te digo que no se puede, entiende-suspiró con pena-escucha si te resistes tendré que llamar a la policía y acusarles por allanamiento de morada.
-Pero…Eren-Mikasa detuvo su forcejeo, observó detenidamente a la pelirroja frente a ella. Era menuda y un poco más bajita que ella, sin embargo, estaba dando todo de si por defender a su querido amigo.
-Vámonos, Mika, anda que volveremos después-Armin palmeó la espalda de la chica en señal de apoyo, posteriormente enfocó su mirada en el par de ojos ambarinos que le devolvían el gesto con agradecimiento.
-Me imagino que son los amigos de los que tanto me ha platicado Eren, les prometo que en cuanto él esté más…dispuesto, les llamaré para que vengan a visitarlo, ¿Les parece bien?
-Suena bien, te dejo mi número-Armin le pidió un papel y lápiz dejándole tanto su número como el de Mikasa-cualquier cosa nos llamas.
-De acuerdo- sonrió tomando el papel. Posteriormente el blondo se llevó a tirones a una no muy convencida alfa, sin embargo nada podía hacer, lo menos que necesitaban en esos momentos era meterse en algún problema legal.
Petra largó un suspiro de alivio cuando cerró la puerta y se recargó en ella, Eren tenía unos amigos increíbles pero estaba segura de que el castaño se sentiría incómodo si ellos lo veían en estado de celo. Por otra parte, nadie esta tan consciente de sus acciones estando en esa etapa además le había prometido a Rivaille que cuidaría a Eren durante esos días y una promesa nunca se rompe.
Acomodó un poco la sala y una vez conforme con el resultado se dispuso a lavar la ropa que Eren había utilizado el día anterior. El joven iba ya por su segundo día de celo y vaya que lo compadecía, más al escuchar sus gritos y quejidos.
Mientras tanto el castaño se retorcía entre las sábanas de la cama, encerrado en la habitación de huéspedes del departamento de la amable pelirroja. Resoplaba inquieto, removiéndose, tratando de apaciguar ese calor que nacía en su vientre y que le ocasionaba espasmos en todo su cuerpo.
Su cabello revuelto y húmedo por el sudor se adhería a su frente, temblando volvió a mecerse sobre la almohada que había estado utilizando para aplacar un poco sus deseos de ser poseído, no obstante, esa deliciosa fricción no era suficiente. Admitía que al principio se había mostrado algo renuente a la idea de pasar el celo en casa de la joven pero no le había quedado de otra.
Vagamente recordaba que luego de despertar en el hospital-de nuevo- Levi había entrado al cuarto con un semblante poco alentador, una vez que el hombre le mostró su teléfono entendió la razón de su cara. La noticia de la reciente muerte de su tío lo tomó por sorpresa, ciertamente lo detestaba pero jamás le había deseado la muerte, al menos no de verdad, así que el pobre chico no sabía si llorar o reír ante dicha noticia. Es decir, ahora que su tío estaba muerto ya no tenía nada que temer, pero se había quedado sin hogar, sus cosas, tanto documentos importantes como ropa y demás, se habían perdido en la supuesta explosión.
Levi le había dicho que no se preocupara que él personalmente se encargaría de todo y que en cuanto estuviese mejor, se iría vivir a casa del pelinegro donde no le faltaría nada. Eren se encontraba tan consternado que únicamente atinó a asentir. Logró salir de la estupefacción antes de que el alfa abandonara la habitación, lo detuvo y con vergüenza y un notable sonrojo le comentó que su celo estaba próximo.
-Lo sé- esa fue la escueta respuesta del azabache y después de una pequeña discusión y una que otra amenaza por parte de Hanji hacia Levi, se acordó que el castaño pasara el celo en casa de Petra, quien amablemente se había ofrecido como voluntaria para cuidarlo durante esos tortuosos días. ¿Por qué? Simple, el alfa le había comentado que aún era muy pronto para marcarlo y que aunque lo aceptaba como pareja, no se sentía listo para dar ese paso. Respuesta con la que Eren no podía estar más de acuerdo. Si bien, de igual manera había aceptado de cierta forma al alfa, tampoco iba a dejarse marcar por un alfa que no sabía si tendría las mismas tendencias violentas que el difunto Zeke. Además, era probable que Mikasa se volviera loca y tratara de asesinar a Levi en cuanto se enterara de que el malnacido ese había osado tocar a su pobre e indefenso hermano del alma.
-Ngh- jadeó volvió a la faena de restregar su miembro contra la almohada, simulando pequeñas estocadas, rápidamente llevó dos de sus dígitos a su rosada y ya dilatada entrada. Mordió las sábanas tratando de amortiguar los gemidos que luchaban por salir de su boca, empalándose a sí mismo, buscando aquel manojo de nervios que le otorgaría un placer mucho mayor se movió con fuerza, enterrando sus dedos en su apretada entrada.
-Ugh, no-no ya no pue-do-se vino, sin duda se había corrido por tercera vez en el día, manchando tanto las fundas de las almohadas como su vientre. Dios, qué vergüenza, no sabía cómo rayos vería a su reciente amiga a la cara. Maldito Levi, si estuviese con él en esos momentos, él no estaría pasando por aquello, mucho menos sufriendo porque un par de dedos no eran suficiente para apaciguar el fuego que le quemaba hasta las entrañas.
-Le-Levi-gimió quedadamente. Basta, no podía continuar así, necesitaba…no, debía encontrar algo que llenara adecuadamente sus requerimientos. Cerró los ojos tratando de calmarse un poco. Fue en ese momento cuando una brillante-no en realidad- idea pasó por su cabeza. Se levantó de la cama y hurgó en los cajones de la mesita que se encontraba al lado de la cama, sonrió cuando encontró un par de pantalones de chándal y una playera deportiva, ambas prendas olían un poco a humedad pero eso era lo de menos. Una vez "vestido" se dirigió con pasos torpes a la puerta, la cual para su sorpresa estaba cerrada con llave.
Tal vez no era tan buena idea salir y buscar a Levi o en su defecto alguien que lo complaciera apropiadamente. Negó con la cabeza, le había llegado un instante de lucidez-¿En qué estoy pensando? No puedo hacerle eso a Levi, Dios, me doy pena…pero-un nuevo espasmo se hizo presente, el sonrojo en sus mejillas aumentó y perdió nuevamente la cordura. Se giró y observó la ventana. Perfecto.
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-Mikasa, debes estar tranquila, la señorita Petra es muy buena y Hanji dijo que no debíamos preocuparnos-el de ojos azules revolvió el cabello de su amiga en un gesto cariñoso.
-Lo sé, pero no puedo evitar pensar en Eren, ahora que el desgraciado de Zeke está muerto, ¿Qué será de él?
-Nos tiene a nosotros, además Levi ha estado al pendiente de él en todo momento.
-Ese maldito enano, estoy segura de que solo quiere aprovecharse de la inocencia de Eren- el ceño de la pálida chica estaba fruncido a mas no poder.
-¡Achu!- Levi sacó un pañuelo y limpió su nariz, posteriormente se desinfectó las manos con gel y siguió leyendo los papeles que se encontraban en su escritorio-Tsk.
Armin viró los ojos y sonrió. A veces Mikasa podía llegar a ser un poquito-demasiado- protectora en cuanto de Eren se trataba. Pronto su semblante se tornó serio.
-Aunque todo este asunto de la muerte de Zeke me parece muy extraño, es decir, siendo uno de los altos mandos de la policía sería obvio deducir fue víctima de un atentado por parte de los rebeldes- Mikasa se limitó a escucharlo, ella opinaba lo mismo, no obstante, Armin era mejor resolviendo esa clase de cosas- pero tú y yo sabemos que estaba coludido y si bien era de los buenos, también tenía una alianza con los traficantes de omegas, por lo que contaba con su protección.
-Entonces la explosión no pudo haber sido causada por un terrorista o alguien que odiase a Zeke- concluyó la muchacha.
-Exacto.
-Eso quiere decir que…-ambos jóvenes intercambiaron miradas.
-El departamento de investigación se niega a dar los resultados- Erwin entró a la oficina de Levi con algunos documentos en la mano. El más bajo arqueó una ceja y se cruzó de brazos. Algo no pintaba bien.
-Es claro que tratan de ocultar algo, ¿Revisaron el cuerpo?- Erwin también trabajaba en la policía, sin embargo en un área totalmente distinta a la de Zeke, puesto que él se encargaba de investigar a los grupos que se dedicaban a la trata de omegas en los barrios más bajos de la ciudad.
-No, dijeron que era pérdida total y que no tenía caso ya que las causas de muerte eran demasiado obvias.
-Tsk, esos cerdos corruptos, estoy seguro de que alguien más quería a Zeke muerto o hacernos creer que murió- Erwin levantó las cejas sorprendido, si bien él también sospechaba de una cosa así, no se tenían las pruebas para demostrarlo y que Levi pensara lo mismo daba mucho que decir.
-Entonces también crees que sigue vivo, pero ¿Por qué fingir su muerte cuando pudo haberte denunciado por agresión dentro de su propiedad? Claro que llevaba las de perder por agredir a tu omega-ante la mención del daño hacia Eren, el azabache chasqueó la lengua molesto y apretó los puños- pero también pudo perjudicarte porque aún no lo has marcado.
-No lo sé, tampoco puedo asegurar que está vivo, puede que el bastardo si este ardiendo en el infierno, pero el hecho de que no quieran abrir una investigación y hayan decidido cerrar el caso, es bastante…intrigante.
El rubio estaba totalmente de acuerdo con su amigo, algo grande tenía que estar ocurriendo como para los del departamento de criminología estuviesen tan negligentes con respecto a la muerte de uno de los superiores.
El celular de Levi comenzó a sonar, rompiendo la atmósfera de incertidumbre en la que ambos hombres se habían sumergido.
-Diga- Erwin se sobresaltó ante el brinco que dio Levi cuando se puso de pie-¡¿Cómo que no está?! –el alfa frunció el ceño y apretó la mandíbula tratando de calmarse-Voy para allá- colgó y con furia tomó el saco que descansaba en el respaldar de su asiento-Mierda, mataré a ese mocoso.
-¿Qué sucedió?-el blondo imitó al azabache y lo siguió al salir de la oficina. Levi iba maldiciendo por lo bajo mientras daba grandes zancadas.
-Eren no está donde Petra- sacó las llaves del auto cuando llegaron al estacionamiento.
-Ya, pero ¿Cuál es el problema?-Eren estaba herido, sí, pero no entendía la furia de Levi, no es como si el pobre muchacho tuviese que estar encerrado toda la vida.
-Está en celo-oh, eso sí que era un problema.
-Te ayudaré a buscarlo, cualquier cosa me llamas- el azabache asintió y arrancó el motor pisando el acelerador salió a toda velocidad del estacionamiento.
-Mo-co-so-masculló entre dientes, manejando como poseso por las calles. Y una mierda si se pasaba los altos, su prioridad ahora era encontrar a Eren.
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Petra había terminado de colgar las prendas recién lavadas en los tendederos de la azotea del edificio cuando decidió echarle un vistazo a Eren, servía y de paso le dejaba algo de comer y llevaba algunos supresores para aminorar sus síntomas.
Preparó una sopa sencilla de verduras ya que probablemente el joven ni siquiera tuviese tanta hambre. En una bandeja colocó un plato con una ración pequeña de sopa y una botella grande de agua junto con un par de píldoras –supresores- que Hanji le acababa de dar para Eren.
Se extrañó al no escuchar ruido alguno provenir de la habitación, sin embargo, no era muy posible que el castaño se hubiese dormido, ella lo sabía por experiencia, el celo era brutal y más cuando se estaba en soledad. Encogió los hombros y entró sin más.
-Eren, te traje al- el sonido de la bandeja estrellándose en el suelo y regando la comida hizo eco en el departamento de la pelirroja- no puede ser- corriendo se acercó hasta la ventana del dormitorio, la cual se encontraba abierta de par en par permitiendo que el aire entrara libremente al cuarto, se volvió a la recámara percatándose de que los cajones de la mesa de noche estaban volteados. Revisó el contenido de éstos meticulosamente percatándose de que faltaban un par de prendas deportivas que pertenecieron a su progenitor cuando era más joven.
Rápidamente fue en busca de su celular, tenía que avisarle a Levi cuanto antes. Marcó el número de su amigo con los dedos temblorosos. Después de un par de timbrazos el azabache contestó.
-Diga-tragó saliva y suspiró.
-Eren no está.
De alguna manera el castaño se las había arreglado para bajar saltando-cayó de nuevo por la escalera de incendios- iba descalzo y medio cojeaba, en parte esto se debía a que tenía un esguince en el pie derecho y otra parte era causa de la incomodidad que sentía en su húmeda entrada.
Estaba sumido en la inconsciencia, su lado omega lo controlaba por completo, pidiendo a gritos ser tomado. De vez en cuando escuchaba los murmullos a su alrededor en su mayoría eren betas indignados de ver a un omega en ese deplorable estado. Los pocos omegas que pasaban a su lado solamente le dedicaban una mirada llena de pena y angustia. El pobre muchacho era un peligro tanto para los alfas solteros como para él mismo.
Estuvo a punto de cruzar la calle sin siquiera percatarse de que el semáforo estaba en verde. Afortunadamente el bocinazo de un furioso conductor le advirtió del peligro, cayó de sentón al suelo en el momento que un auto frenó causando que las llantas chillaran contra el pavimento.
-¡Fíjate, imbécil!- un hombre mal encarado se bajó de un automóvil-al parecer recién salido de agencia- y de un tirón levantó a un desorientado Eren- ¿Acaso eres ciego? Acabo de comprar el auto, ¿Tienes idea de- el tipo cerró los ojos y acercó su nariz al cuello expuesto del joven- de lo bien que hueles?
Peligro. Una alarma se activó en la cabeza del joven omega.
-Suelta- Eren dio un par de pasos hacia atrás tirando de su mano para librarse del agarre de ese alfa.
-No, ven conmigo, te perdonaré por casi dañar mi auto-el corpulento hombre tiró con más fuerza logrando que Eren trastabillara y cayera de lleno contra su pecho.
-No- no voy- quería ser tomado, sí, pero no por ese desagradable sujeto. No señor, si iba a ser tomado sería por Levi. Al menos el lado "racional" de su instinto omega sabía a quién pertenecía-suel-suélteme.
-Ni lo pienses pequeña rata, pides a gritos ser follado- lo arrastró hasta la parte trasera de su auto. Las personas que pasaban por ahí ni siquiera trataron de ayudar al muchacho, se habían dado cuenta de que estaba en celo y seguramente ese hombre era su alfa que había ido en su ayuda.
Eren sentía su cuerpo caliente y débil, no era capaz de poner resistencia alguna.
-Quita tus inmundas manos de mi omega, escoria- una potente voz atrajo la atención de ambos-alfa y omega-la mirada de Eren brilló con alegría y muy por debajo de esa capa, se encontraba el deseo.
-Levi, Levi, Levi- gimió desesperado, su aroma se intensificó causando que el agarre del otro sujeto se hiciera más fuerte. El azabache no lo dudó ni un segundo y le encestó un poderoso golpe al desgraciado que estaba tocando a Eren. Luego de dejar tirado al susodicho, sin esfuerzo alguno cargó a Eren sobre su hombro, el chico se removía inquieto mientras jadeaba y decía cosas que no lograba escuchar bien. Lo metió a su auto y una vez dentro pisó furiosamente el acelerador.
-Mocoso, ¿En qué mierda estabas pensando?- Eren le respondió con un lastimero gemido, Levi lo observó por el rabillo del ojo y se arrepintió de inmediato.
El muchacho estaba perlado de la frente, sus mejillas estaban sonrojadas a más no poder, sus ojos bicolor dilatados y aguados. Pequeñas lagrimillas comenzaban a formarse, el pecho de Eren subía y bajaba con irregularidad y la cereza de esa erótica imagen era que el mocoso precoz se había bajado descaradamente los pantalones y se tocaba como si no hubiese un mañana. Una de las manos del joven se perdía entre el asiento y su cuerpo, mientras que la otra trataba de darle placer a su palpitante miembro.
-Mier-da- en un santiamén llegaron al departamento del azabache, y entre trompicones y jaloneos entraron en el cuarto de Levi.
-Levi…ngh, tómame, Levi, Levi- mierda y más mierda, tenía una enorme erección y llegados a ese punto no estaba seguro de hacer caso o no a la petición del castaño.
Estuvo a nada, a nada de hacer lo correcto, llamar a Hanji o Petra y que encerraran al mocoso pervertido lejos de él. Pero al ver a Eren recostado en el sillón, penetrándose con sus dedos en un hipnótico vaivén, mandó todo al carajo.
Desabotonó los primeros botones de su impecable camisa, se arremangó las mangas hasta los codos y pasó una mano entre las hebras de su cabello. Cargó a Eren y en volandas se lo llevó hasta su habitación. Lo arrojó sobre la cama sin cuidado alguno y lo aprisionó con su cuerpo.
Eren jadeó de puro gozo al sentir la cercanía del otro, se relamió los labios y pronto buscó los de Levi. Se fundieron en un húmedo beso, sus lenguas batallando por llevar el control, un poco de saliva corrió por la comisura de los labios del castaño. Sus gemidos morían tan pronto querían salir ya que eran ahogados por sus bocas hambrientas del otro.
Con urgencia, el muchacho empezó a mover sus caderas contra la entrepierna del mayor, tratando de aliviar su dolor. Quería correrse, deseaba, necesitaba que Levi lo poseyera.
-Ah, Le-Levi-resopló, estaba tan caliente. Levi de igual manera jadeó, había pasado mucho tiempo desde la última vez que tuvo acción y por Dios que nunca, pero nunca se había sentido así de ansioso. No estaba seguro de si era porque se trataba del mocoso o si era mero instinto pero no le importaba en lo absoluto.
-Tsk, luego no te quejes, mocoso- Eren gimió más fuerte como respuesta. Estaba por llevarse los dedos hacia su dilatada entrada, sin embargo, Levi no se lo permitió. Lo tomó con una sola mano de las muñecas llevándolas sobre la cabeza del muchacho. Simuló una leves embestidas al golpear sus caderas contra el trasero de Eren.
-Ngh, Levi te-te nece-sito- habló entre suspiros. Ni lento ni perezoso, Levi dirigió su mano libre hasta el húmedo ano del castaño, introdujo dos dedos lo cuales resbalaron con facilidad gracias a los fluidos proporcionados por el cuerpo del más joven.
-Ugh, e-eso se siente bien- Eren apretó los párpados, una cosa eran sus dedos, pero ser sometido por Levi era completamente distinto. Se estaba dejando llevar por el placer y la excitación. El de pálida piel no respondió, se dedicó a hurgar en las entrañas de Eren hasta dar con el punto de nervios que buscaba.
El grito que soltó Eren fue como música para los oídos de Levi, el cuerpo del castaño se sacudió y varios espasmos de placer recorrieron cada fibra de su ser. Quería más.
-¡Ah, más!- movió sus caderas contra la mano de Levi en busca de más placer y el azabache-como buen alfa- se lo permitió. Presionando y atacando varias veces ese punto llevó Eren hasta la cima del éxtasis.
Sintió su miembro palpitar. También necesitaba atención y su pantalón comenzaba a asfixiarle, de un rápido movimiento sacó su enorme e hinchada virilidad de entre sus ropas. Con parsimonia agarró el flácido órgano de Eren-quien al sentir el tibio contacto de la mano de Levi tembló y gimió quedadamente-y comenzó a mover su mano, masturbando ambos miembros.
-Se siente bien, ¿Verdad?-Cerró los ojos y apretó la mandíbula, su respiración también se había tornado errática y los sonidos obscenos provenientes de la boca de Eren y de sus cuerpos en sí, lo estaban volviendo loco.
Cuando estaba por llegar a la cumbre soltó las manos del castaño y lo giró, poniéndolo en cuatro. Eren agarró entre sus temblorosas manos las sábanas de la cama y las apretó. Levi alineó su pene con la entrada de Eren, lo iba a tomar en ese mismo instante.
"¿Cree usted en el destino? En efecto, soy su destinado pero ambos sabemos que es mero instinto."
"No creo en el destino y toda esa mierda, pero ya nada será igual."
Como un flashazo recordó la conversación que había tenido con el mocoso días atrás. ¿Qué estaban haciendo? Él no estaba listo para marcar a Eren y dudaba que el chico estuviese en sus cinco sentidos. Esto estaba mal, no obstante, tampoco podía quedarse así.
Cerró las piernas del muchacho y aplicando un poco de presión las dejó así, juntas. Eren se quejó ante esa acción. Él quería que Levi lo tomara a la de ya, por lo que balanceo un poco sus caderas, golpeando con saña el miembro del alfa.
-Tsk, escúchame, Eren- se crispó al sentir el aliento de Levi contra su oído y se estremeció aún más cuando su nombre fue pronunciado por el azabache- quiero que mantengas las piernas cerradas, por ningún motivo las abras, te prometo que esto pasará pronto.
-Uhum- resopló y asintió levemente. Una vez acatada su orden, Levi realizó su siguiente movimiento. Introdujo su pulgar en la apretujada entrada de Eren afirmando así su agarre y asegurándose de que el chico no se movería demasiado o en su defecto terminaría cagándola en grande.
-Maldición-siseó cuando metió su palpitante pene entre las piernas apretadas del joven, de esa manera rozaba con su hombría al miembro de Eren. Dándose placer sin necesidad de penetrarlo, mataba dos pájaros de un tiro.
-Ah…uhg, ¡Levi, más!- los gemidos y gritos por parte de Eren no se hicieron esperar, a dichos sonidos se le sumaron los jadeos y resoplidos de Levi. Su pene resbalaba bastante bien gracias a los fluidos que se habían inmiscuido desde el ano hasta el interior de los muslos de Eren.
Minutos más tarde, Eren llegó a la cúspide cayendo agotado sobre la cama. Levi le siguió con segundos de diferencia, mordiéndose la lengua y tratando de pensar en otra cosa que no fuese morder al chico. Vaya por Dios, eso había estado intenso.
-Mocoso, ¿Estás bien?- había logrado normalizar su respiración, al no recibir respuesta por parte de Eren lo giró, topándose con el rostro apaciguado del chico. Estaba agotado, empero, no podía permitirse dormir así de sucio. Se levantó para ir a tomar un baño, no sin antes tapar bien a Eren, lo que menos necesitaba en esos momentos era que pescara algún resfriado.
Todos sus planes de dormir una siesta se fueron a la mierda, cuando se encontró a Eren dándose placer así mismo. Su pene despertó. Chasqueó la lengua, definitivamente ese sería un largo fin de semana.
(_)
Luego de un acalorado y placentero fin de semana, Levi se había comunicado con sus amigos informándoles que Eren se encontraba con él.
-Me duele todo- Levi arqueó una ceja, observando divertido a la bola de mantas que se encontraba al otro extremo de su mullido sofá.
-¿Oh? Pero, ¿Quién tuvo la fantástica idea de saltar desde un tercer piso?- Las mantas se movieron y de su interior surgió la cabellera de Eren, luego dejó ver sus ojos impares, tenía el ceño fruncido y Levi estaba casi seguro de que estaba inflando las mejillas, logrando un gesto muy infantil.
-¡Levi! No es divertido, yo- salió por completo de entre las cobijas- yo no pude controlarme, además me dejaste solo.
-Eso sí que no, mocoso, te dejé con Petra y tu decidiste escapar.
-Hmp, no es justo, te aprovechaste de mí- suspiró frustrado y ahí estaba. Eren tenía los brazos cruzados sobre su pecho, las mejillas infladas y algo sonrosadas.
-¿Disculpa? Si mal no recuerdo ayer me gritabas y suplicabas que te diera duro-contestó frunciendo el ceño.
-Si eso pasó, ni me acuerdo- Eren se giró hacia otro lado, sí que se acordaba, pero estaba muy avergonzado de sí mismo. Solo causándole problemas a Levi. Sin embargo, estaba agradecido con él, de no ser por Levi, el otro alfa se hubiese aprovechado de él. Sin duda alguna el azabache se había contenido y de ninguna manera se aprovechó de su estado.
Levi viró los ojos, resoplando un poco hastiado se puso de pie, necesitaba un cigarro. No obstante antes de salir de esa habitación una mano lo detuvo. Se giró y se topó con el ceño fruncido de Eren quien miraba hacia otro lado y se encontraba sumamente sonrojado.
-Gracias-levantó las cejas sorprendido, no se esperaba aquello- imagino que también fue duro para ti luchar contra tu instinto de marcarme.
Suspiró y le revolvió cariñosamente el cabello en señal de comprensión. Eren encaró a Levi encontrándose con los labios del mayor semicurveados hacia arriba. ¿Era eso una sonrisa? No estaba seguro, pero aquella faceta de Levi le había provocado una agradable sensación en el estómago. Cerró sus ojos y le devolvió la sonrisa. Quizá vivir con Levi no fuera tan malo.
-¿Tienes hambre?
Okay, fue mi primer intento de lemon, espero les gustara.
Dudas, sugerencias o comentarios son bienvenidos :D
Lamento si se toparon con algún horror ortográfico D:
Y como les dije antes, el nombre de la página que cree en Face es Zenakou Corps, aún no se cómo poner un link :'D lo siento.
Nos leemos pronto!
Zenakou dice ¡Carita feliz!
