Aclaración: Naruto no es mío, es de Masashi Kishimoto, si fuera mío Konoha ya tendría corriendo a, por lo menos, tres niños de cabello oscuro con ojos jade; y dos niñas rubias con byakugan. ^^

Advertencias: Universo Alterno.

Recuperando El Amor

Capítulo 7: Enemistad

Ambos estaban seguros que pudieran haber pasado toda una vida de esa manera sin darse cuenta. Solo observándose, hundiéndose en los ojos del otro. Nada importaba, ¿A quien le importaría algo si estas con la persona que quieres? ¿Abrazados? ¿En el piso?.. Bueno, ni que eso tuviera tanto que ver, había sido por accidente. Por el bendito accidente que los había dejado en esa posición.

Sasuke decidió romper el silencio. Sin saber que decir exactamente, abrió su boca para encontrar que Sakura se adelantó a él.

- Esto no esta bien, Sasuke-kun.

Esa frase lo dejó helado. ¿Cómo que no estaba bien? ¿Querer a alguien no estaba bien? ¿Volver, poco a poco, a sentir amor? ¿O el hecho de que estaban en el suelo? Que alguien le explicara, porque no entendía que no estaba bien.

Su mirada se transformó inmediatamente en intriga y arqueó las cejas.

- ¿Que no está bien, Saku? – preguntó desconcertado.

- Esto – repitió quitando sus brazos de alrededor del cuello de Sasuke – Yo… esto no tendría que ser así porque… somos distintos… venimos de mundos distintos y… - se vio interrumpida por la sonrisa de su captor, la cual la dejó sin aire.

- ¿Realmente piensas que no está bien por eso? – La muchacha asintió tímidamente y el chico rió – Molesta, eso no es verdad.

En un movimiento, se acostó a su lado en el suelo y la abrazó contra su pecho, permitiendo que ella se acomodara a su antojo.

- Venir de mundos diferentes… no tiene nada que ver – comentó Sasuke mirando el techo como si éste le brindara la inspiración que necesitaba para decir las ideas desordenadas que tenía en su mente. – Como si el dinero o la clase social separaría a dos personas que se quieren…

- Pero a veces sucede – agregó la muchacha apretándose más contra su –todavía- amigo. – Yo no tengo familia, Sasuke-kun, tampoco tengo dinero…

- ¿Cómo que no tienes familia? ¿Y nosotros que somos? – inquirió Sasuke bromeando a estar ofendido.

La muchacha sonrió.

- ¿Y crees que me importa que no tengas dinero? A mi… - pasó saliva antes de hablar – A mi me gustas tú, Saku… aún si estuvieras rodeada en dinero, seguiría queriéndote a ti, no a tu dinero.

- Eso lo dices porque tu estas rodeado de él – rió ella. – Pero…

- ¿Pero?

- Pero a mi también me gustas tú, no tu dinero. – completó la Haruno sintiéndose tranquila con la charla. Sasuke-kun tenía razón, lo que ella sentía por él no estaba mal.

El silencio se apoderó de la habitación por unos momentos. Era un silencio cómodo, que ambos necesitaban para reorganizar sus ideas. Sasuke comenzó a acariciar la corta cabellera de Sakura para luego suspirar.

- Saku… ¿Qué me estas haciendo? – pensó en voz alta.

Ella levantó su cabeza para mirarlo sin entender. ¿A que se refería?

- Bueno, tenía pensado hacer pollo con ensalada y…

La melodiosa risa de Sasuke interrumpió su oración. Y lo miró, sorprendida. En sus casi dos semanas en la que estaba en esa casa, nunca lo había oído reír de esa manera. Era sencillamente perfecto.

- ¿Qué sucede?

Sasuke acalló su risa y miró a su acompañante.

- No me refería a eso…

- ¿Y entonces?

El moreno se incorporó para alcanzar su rostro y besarle la frente.

- No importa, Saku – contestó aún algo divertido.

- ¡Sasuke-kun! – se quejó ella haciendo un puchero que enterneció al Uchiha. ¿Enterneció? Sasuke sonrió recordando que Sakura había hecho que recuperara el cariño, no entendía como en esos escasos días podía quererla tanto.

La volvió a abrazar y se volvieron a acostar en el suelo, tranquilos. No había nada que les impidiera pasar un tiempo de esa forma.

- ¡Ototo-baka ábreme la puerta, olvidé mis llaves!

Ambos cruzaron miradas y suspiraron resignados. Se levantaron del suelo con parsimonia y Sakura enchufó la aspiradora mientras que Sasuke se dirigía a abrirle a su inoportuno hermano mayor, el cual entró casi corriendo.

- ¡Uff, afuera hace demasiado frío! – tiritó sacándose el abrigo. Sakura lo sujetó con una sonrisa en el rostro.

- Hola Itachi-kun.

- ¡Hola Saku! ¿Cómo estuvo tu día? ¿El Baka de mi hermano te molestó con su actitud?

Los ojos de Sakura se desviaron hasta encontrar la figura de Sasuke, el cual continuaba apoyado en la puerta ya cerrada, con los brazos cruzados y sonriendo.

- Nos supimos entender – comentó sonriendo inocentemente, aunque Sasuke sabía el significado exacto de esas palabras.

- Me alegro. ¿Qué hay de comer, hermanita? – preguntó revolviéndole el cabello.

Al recordarlo, Sasuke comenzó a reír nuevamente, ganándose la mirada sorprendida y ¿asustada? De Itachi.

Sin dejar de carcajear, Sasuke caminó negando con la cabeza hasta la escalera, por la cual subió y desapareció por el pasillo superior.

El Uchiha mayor volvió la vista hacia Sakura quien lo miró fingiendo ingenuidad.

- Sakura… ¿Qué le hiciste?

La menor iba a contestar cuando recordó que Sasuke había dicho: Saku… ¿Qué me estas haciendo? Se sonrojó levemente. Ahora entendía el porque de esas palabras. Y se golpeó mentalmente. ¡Tonta, y ella le había hablado de la comida!

- ¿Yo? Nada. – respondió negando con la cabeza.

- ¿Y porque reía así?

La Haruno enfocó su mirada en las escaleras en donde había desaparecido Sasuke para sonreír disimuladamente.

- No tengo idea.

///

- ¡Ya voy, maldición!

Sasuke bajó las escaleras a toda prisa. El teléfono no dejaba de sonar y él había pensado que Itachi atendería. Pero cuando escuchó a su hermano preguntarle que demonios hacía que no contestaba el teléfono, se apresuró a dirigirse a la planta baja.

- ¿Hola?

- Hola hijo – saludó Fugaku del otro lado de la línea – Escucha, se me hizo algo tarde, tal vez no llegue para la cena, estoy estancado en un jodido embotellamiento… así que no se preocupen por mi, coman tranquilos. Dile a Sakura que me guarde un poco. Tal vez salga rápido de aquí pero tal vez no.

- Muy bien, papá. Le diré.

- Saluda a todos de mi parte. Nos vemos.

- Adiós.

Cortó la comunicación y se dirigió a la cocina en donde Itachi se encontraba revoloteando detrás de Sakura, observando lo que la muchacha cocinaba.

- ¡Itachi-kun, ya falta poco, se paciente!

- ¡Pero tengo hambre, Saku! – excusaba el mayor mirando como el pollo se asaba. Prácticamente se le hacía agua la boca.

- No seas idiota aniki y siéntate en la mesa a esperar. – pidió Sasuke haciendo él lo que le había dicho a su hermano.

- ¡Como si tu no tuvieras hambre! – burló Itachi sentándose frente al menor.

- Claro que si pero eso no me hace estar babeando como si no hubieras probado bocado en diez días…

- Bah, Sasuke, hasta por esto me regañas. ¡Y eres mi hermano menor! Tienes que ser un poco más divertido.

- Y tu un poco menos tonto – replicó Sasuke sonriendo de lado.

- ¡Tonto un cuerno, Sr. Hmp! – batalló Itachi.

Sakura rió ante la discusión de los Uchiha. El timbre sonó en la mitad de la "charla" pero los hermanos no parecieron enterarse; por lo que Sakura se dirigió a abrir la puerta luego de limpiarse las manos.

Abrió lentamente la cerradura y asomó un poco la cabeza. Eran 10:25 de la noche. ¿Quién hacía una visita a esas horas?

Divisó la figura de un hombre pero no había prendido la luz del recibidor, por lo que alargó la mano y alcanzó el interruptor.

La luz bañó el rostro del hombre y el color de la piel de Sakura se escapó.

- ¡Al fin te encuentro, mocosa! – expresó su padre abriendo la puerta de un golpe y sujetándola del brazo.

Sakura lanzó un pequeño quejido ante la fuerza puesta por el hombre en su brazo. La acercó a su rostro y le habló con voz amenazadora.

- Escúchame bien, eres mi hija… no permitiré que te metas con los Uchiha, ellos llevaron a la ruina mi negocio… ¿Entendiste?

Las primeras lágrimas se hicieron aparecer en las mejillas de Sakura, quien intentó soltarse en vano.

- M-me lastimas…

- No importa. Tú ahora vienes conmigo. Te necesito para resurgir la compañía hotelera Haruno, niña… Al fin servirás para alg-…

A continuación, Sakura sintió que la presión de su brazo desaparecía y vio como su padre era lanzado hacia atrás.

Volvió la cabeza para toparse con los hermanos Uchiha, ambos con los ojos destellantes de ira.

Itachi avanzó hasta el hombre y lo levantó del cuello de la camisa.

- Maldito bastardo, ¿Qué le estabas haciendo a Sakura? ¡No te atrevas a acercarte a ella! – le gritó en la cara, visiblemente enojado.

- Soy su padre – balbuceó el hombre, sin percatarse el hilo de sangre que corría desde su labio.

El Uchiha mayor lo lanzó al suelo.

- Un padre no trata así a su hija. – replicó retrocediendo dos pasos. Sasuke apretó los puños pero se dedico a abrazar a Sakura, quien trataba de secarse las lágrimas en vano.

- Yo la trato como quiero, maldito crío – murmuró el Haruno, quitándose la sangre producto del primer golpe de Itachi.

- ¿Qué dijiste, malnacido? – reaccionó Itachi sujetándolo nuevamente.

- ¿Qué es todo esto?

Las cuatro personas presentes giraron el rostro para encontrar a un serio Fugaku Uchiha, quien al mirar a quien estaba agrediendo su hijo, pareció entender todo.

- Claro… Toshiki Haruno. – murmuró entre dientes.

Sakura arqueó las cejas. ¿De donde conocía el Sr. Fugaku a su padre?

- Itachi, ya es suficiente. – al escuchar el comentario de su padre, Itachi soltó automáticamente al hombre, quien calló de seco al suelo.

Toshiki se levantó rápidamente y miró a Fugaku con desprecio.

- Hola otra vez, Haruno – murmuró el Uchiha – No puedo decir que es un gusto encontrarnos nuevamente porque no lo es… Así que, como no es un gusto, no entiendo que estás haciendo aquí.

- Vine a llevarme a esta mocosa – respondió volviendo a mirar a Sakura. Se estiró para agarrarla del brazo pero Sasuke se puso delante de Sakura.

- No la toque – ordenó con la mirada oscurecida del odio.

Fugaku sonrió de lado, orgulloso de la actitud de su hijo y se volvió a centrar en su enemigo.

- Me temo que no se la puede llevar, Sr. Haruno.

- ¿Cómo que no? – Sonrió Toshiki – Es mi hija, yo soy su tutor legal.

La sola idea de irse con su padre hizo que Sakura palideciera y comenzara a temblar.

- Lo lamento, pero ahora ella esta bajo mi cuidado – respondió Fugaku – Y a la justicia no le va a caer en gracia la historia de usted. Abandonar a una familia y luego venir a reclamar a su hija, de forma tan violenta…

Toshiki se vio entre la espada y la pared. Murmuró unas inaudibles cosas en voz baja y luego levantó la cabeza, manteniendo en alto el poco orgullo que le quedaba.

- Muy bien… la mocosa se queda por ustedes por ahora… pero no me voy a rendir… - señaló a la chica y la miró fijamente – Solo tú puedes resurgir la empresa Haruno… y te voy a obligar Sakura… así como me llamo Toshiki Haruno.

Tras dedicarle una mirada de odio a todos los presentes, se dio vuelta para luego caminar hasta desaparecer.

Fugaku miró a todos los que quedaban.

- Adentro chicos, tengo que explicarles muchas cosas.

Itachi fue el primero que ingresó, seguido de su padre. En cambio, Sakura no se movió de su lugar y Sasuke tampoco.

- ¿Estás bien, Saku? – preguntó él pasando sus brazos por encima de los hombros de ella.

Sakura dudó en contestar pero luego miró a Sasuke y asintió débilmente.

- Eso creo…

El muchacho no tardó en rodearla en un abrazo y susurrarle al oído.

- Todo saldrá bien Saku, no te preocupes… no estas sola, yo estoy aquí…

Ella apretó su ropa y escondió su rostro en su cuello. No estaba sola…

- Gracias Sasuke-kun.

Al separarse, suspiraron y entraron tomados de la mano. ¿Qué tendría Fugaku que decirles? Sea lo que fuera, estaban preparados para lo que viniera. Porque estaban juntos.

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Oh yeah, 7º capitulo terminado! XD me sorprendo por haberlo hecho tan rápido, pero así salió. Y no tuve que trasnochar! Y bueno, hoy no les dejo tanta nota al final. Salvo que espero que les haya gustado el capi!

Igual el veredicto lo dan ustedes queridos lectores. Así que, si son tan amables de apretar el botoncito verde de abajo y dejarme un review, me harían muy feliz!

Nos leemos pronto!

Hikari x Takeru