Dame tu amor y otra oportunidad
Resumen: Sesshomaru tiene que salvara a quien lleva su sangre y quien es la misión que le encomendó su padre. Por lo que atravesará un pozo y este lo llevará a un lugar donde pueda encontrar una nueva oportunidad.
Categorías: Inuyasha, Naruto
Personajes: Inuyasha, Minato Namikaze (Yondaime), Sesshomaru, Uchiha Itachi, Uchiha Sasuke, Uzumaki Naruto.
Géneros: Acción, Humor, Romance.
Clasificación: NC-17
Advertencias: AU=Universos Alternos, Chan=Adulto/Menor, Crossover, Mpreg=Embarazo Masculino, Lemon.
Capítulo: 7/
Completa: Sí
Disclaimers: Ninguno de los personajes o descripciones de estos me pertenecen, sólo la situación en que los ubicó para mi propia diversión y de quienes lo leen.
Locura
Sesshomaru abrió la puerta del baño lentamente, para que el hombre dentro del cuarto no se percatara de su presencia. Caminó hasta estar cerca de la puerta y lentamente fue sacándose la ropa que traía puesta. Su cuerpo, hormonalmente controlado, se despertaba al ver la silueta de Minato a través de la puerta de la ducha.
Minato escuchó cuando Sesshomaru entró al baño y cuando cerró la puerta con el pestillo. Sabía que era lo que hacía fuera de la puerta, pero no quería adelantarse a nada. Sabía que atraía a Sesshomaru y que seguramente el verlo esta noche con tan poca ropa lo había revolucionado. Aunque el chico fuese un demonio, habían estado conviviendo todo el día desde hace un poco más de un mes, por lo que lógicamente algo tendría que pasar en algún momento, pero la pregunta radicaba ahí ¿Era capas de apagar el fuego de ese cuerpo, teniendo tan poco tiempo de viudo? Por que él amó muchísimo a Kushina, por algo la hizo su esposa y tenía un trocito de ella en una cuna a unas cuantas puertas de ahí. Pero también estaba el hecho de que era un hombre y aunque Sesshomaru fuera un chico, este era capas de engatusar a cualquier hombre que se jactara de ser heterosexual.
Sesshomaru tomó aire y abrió la puerta, encontrándose directamente con la mirada de Minato, que estaba parado como esperándolo.
Se miraron por un buen rato, dando miradas de soslayo al cuerpo ajeno. Dándose una idea de lo que podrían disfrutar con el otro. Hasta que Minato lo atrajo contra su cuerpo. Sesshomaru nunca dejó de mirarlo a los ojos, pero tuvo que cerrarlos cuando sintió que Minato comenzaba a besar su cuello dando lametones y mordiendo, seguramente al otro día tendría un gran morado en esa área.
Minato subió a la altura de su oído.
— ¿Estas seguro con seguir?
Su aliento chocaba contra el oído de Sesshomaru y le daba mil descargas eléctricas, las cuales iban a parar a su miembro, endureciéndolo al acto. Sesshomaru no contestó con palabras, pero restregó su miembro contra la pelvis del rubio logrando arrancar un gemido que le sonó a locura.
Minato no fue muy consiente de lo que pasó a continuación. No tenía ningún tipo de experiencia en lo que al sexo con otro hombre se tratara, pero le ayudaba bastante en que su sensei le haya relatado uno que otro morboso encuentro con chicos de dudosa edad.
Dio vuelta el delgado cuerpo de Sesshomaru y lo estrelló contra la muralla. Podía ver el agua de la ducha caer por su pálida piel y como llegaban a su trasero adentrándose en sus nalgas, creando un suculento río que estaba más que dispuesto a desbordar.
Pasó una mano por delante hasta agarrar el miembro del menor y comenzó a masturbarlo, mientras seguía devorando su cuello. Con su mano libre tomó la barra de jabón y lo pasó entre las nalgas logrando que quedara completamente jabonoso. Lo dejó caer al suelo y con el dedo medio empezó a abrirse paso en su reducido ano.
Sesshomaru jadeaba al sentirse invadido y al sentir como la mano que cubría su miembro, aumentaba considerablemente la velocidad.
Minato metió otro dedo simulando envestidas y sintió cuando el menor se corrió en su mano. Siguió empujando contra él y abrió los dedos en forma de tijeras para ensanchar aun más la pequeña entrada.
—Agr… entra de una vez. —Le exigió mirando hacía atrás y dándole a Minato la visión más erótica que pudiera haber visto.
De más esta decir, cuanto encendió al hombre el ver a Sesshomaru tan apurado. Sacó los dedos y colocó su miembro en la entrada del menor. Fue entrando lentamente en él, logrando arrancarle un quejido que fue acallado rápidamente por lo gemidos de absoluto placer que sintió al apreciar como el miembro en su interior tocaba un punto que lo hizo delirar.
Sesshomaru tuvo que poner las manos como soporte para que su frente no diera contra la muralla. Fue en ese momento en que sintió como Minato lo tomaba y lo hacía girar para terminar haciendo que pasara sus piernas por su cintura para que su agujero quedara expuesto y Minato lo volviera a penetrar, esta vez, llegando más adentro.
Minato se sentía en la cúspide del placer, nunca en su vida había sentido lo que estaba viviendo con ese cuerpo. No le importaba para nada el que Se-chan le estuviera rompiendo la espalda con sus uñas. Sólo sentía los gemidos del menor que llegaban a sus oídos, pidiéndole más y él estaba gustoso de dárselo. Arremetió contra él y volvió a llevar su mano al miembro de Sesshomaru para igualar sus embestidas con la friccionaba de su pene. Lo estuvo haciendo por unos minutos más, hasta que sintió la corriente recorrerlo por completo y en un grito, ambos se derramaron en el otro.
Siguieron apoyado el uno en el otro por un tiempo más, hasta que Minato salió de su interior, pero no lo bajó. Con una mano apagó el agua que seguía cayendo sobre ellos y lo guió en brazos hasta la habitación del menor. Lo dejó sobre la cama y trató de irse, pero Sesshomaru lo sostuvo del brazo. Minato lo miró a los ojos y para su sorpresa entendió lo que quería. Se acostó a su lado y atrajo al menor para apoyarlo en su pecho.
Ninguno dijo nada, sólo se durmieron juntos, por primera, pero no por ultima vez.
