Ok, ok admito que tardo bastante, pero comprendan que estoy a mediados de una semana caótica. En primer lugar tengo exámenes, en segundo lugar estoy de los nervios por las Universidades (estoy entre dos aún no sé cuál elegir XD) y tercero, y más importante, es mi décimo octavo cumpleaños (para mayor referencia el 3 de Octubre, es decir, este viernes) Así como verán estoy a full con todo, jaja, pero eso no me impide tener la cabeza trabajando con ideas nuevas para escribirlas y llevárselas a ustedes. ¿Qué dicen me perdonaran por tardar tanto? Ok para que se decidan…
Aclaración: Nada de esto me pertenece, los personajes de Twilight© son propiedad de Stephenie Meyer, cualquier parecido con las novelas de Cris Morena Group© o alguna otra son pura coincidencia, ya que la idea es exclusiva de Lunathicaye Productions© (lo sé ese es el nombre que le he dado a mis producciones XD, tal vez lo modifique luego jeje)
Disfruten…
Yo, Tú, Él, Nosotros, Ustedes… una palabra: Mudanzas.
ALICE POV.
Mierda, mierda y mucha más mierda. ¿Cómo iba a hacer ahora para ver a la cara a Rose? Esto me iba a costar el empleo y mi nueva amiga. Pero demonios, siento que él es quién he esperado toda mi vida.
-¿Estas bien?- me preguntó Jasper con evidente preocupación en los ojos, sabía muy bien que a pesar de llevar máscara se podía notar la tensión que tenía.
-Si… bueno no- me sinceré, él se limitó a mirarme lo cuál me animó a seguir- Ya te dije que soy Alice Brandon, pero yo…
-Eres amiga de Rose- me cortó con una sonrisa en los labios.
-¿Cómo…?- él rió, su risa era música para mis oídos.
-Digamos que mi hermana no paraba de hablar de ti- sonreí al escuchar aquello- No te preocupes, sé que te sientes nerviosa por lo que ha pasado, pero déjame decirte que no me arrepiento y si hace falta que luche con mi hermana lo haré porque aunque suene extraño siento que…
-Permaneceremos juntos eternamente- lo corté, él asintió- Yo me siento igual, no lo puedo describir… es algo…
-Fantástico.
-Si- asentí yo dejando escapar un suspiro.
-Mmm… hablando del demonio, ¿dónde se ha metido?- quiso saber Jasper.
-Ha ido a buscar a Bella, nuestra otra amiga que por alguna causa misteriosa desapareció de la nada.
-Debe de estar ocupada- sugirió Jasper con una sonrisa pícara en los labios, lo miré ceñuda.
-Lo creas o no Bella se postula para monja- le respondí- Es más santa que otra cosa de bueno.
-Entonces debe de estar tomando aire, este no es su ambiente definitivamente si es como tu dices- resolvió el chico con una sonrisa que hizo a mi corazón latir con furia y a mi estómago llenarse de mariposas.
-Si, puede ser, siendo Bella eso es lo que haría… pero- le miré confundida- ¿Cómo sabes dónde puede estar?- él se encogió de hombros.
-Creo que he pasado bastante tiempo al lado de un amigo parecido a tu amiga- respondió luego con aire pensativo- Odia las fiestas, cada vez que intentamos sacarlo entre su hermano Emmett y yo… Edward la pone difícil alegando que sus hijos son primero- yo iba a abrir la boca para alegar que un hombre casado no puede salir con sus amigos todo el tiempo, pero él me cortó antes de que dijera "pío"- Es padre soltero- explicó.
-Momento- dije mientras asimilaba la información obtenida, Edward-padre-soltero-dos-niños esto me sonaba- ¿Cómo has dicho que se llaman tus amigos?
-Emmett y Edward Cullen- respondió ¡Lotería!
-¡El mundo es pequeño!- exclamé, él me miró sin entender ni jota.
-¿Qué tan pequeño?
-Haber si me explico porque debes de saber la información que yo tengo. Primero tú y Rose son hermanos- él asintió- Segundo Rose, Bella y yo somos amigas. Tercero siento algo por ti- me sonrojé al decir esto en voz alta, pero él me invitó a seguir con una sonrisa en el rostro- Cuarto uno de tus amigos es el Doctor Cullen que tiene dos hermosos hijos si no me equivoca llamados Lorcan y Grace. Y quinto mi amiga Bella va a ser la nana de ellos- juro que si Jasper no hubiera estado sentado ya en ese momento se iba de bruces al suelo de la impresión.
-¿Bella, la misma de la que me hablaste recién?
-La misma- reí yo ante la expresión de Jasper.
-El mundo es pequeño- murmuró al fin- Dios, Edward y Bella se van a llevar…
-Van a acabar juntos- le corregí- Apuesto mi carrera en ello.
-De acuerdo en vista de que te gusta apostar- un brillo extraño cruzó por los ojos de Jasper en ese momento- ¿Qué tal si les contamos a Emmett y a Rose lo que ocurre y cada quién hace sus apuestas? Me divierte apostar a costa del melancólico Eddie, principalmente porque algo me dice que esto va a acabar bien, los niños necesitan una madre y no una nana.
-Lo mismo digo- añadí con alegría- Además de que Bella necesita emociones y un poco de aventura, la pobre es tan…
-¿Cabezota y testaruda?- el rió ante mi expresión de perplejidad, la describió tal y como es- ¡Es el alma gemela de Edward en versión femenina! Emmett me debe veinte dólares por esto. Hace una semana atrás apostamos a que no encontraríamos a alguien tan cabezota y testarudo como Edward yo aposté a que lo, mejor dicho, la encontraría- me reí con él ante esto.
-Emmett suena como un tipo muy guay- le dije.
-Pero se mete en cada lío…- dijo Jasper meneando la cabeza- Aún no sienta cabeza…
-¡Tengo una idea!- él me miró con cautela- ¿Y si unimos a Emmett y a Rose? Además de meter un poco de cuchara y ayudar al destino con Edward y Bella, claro.
-No sé si… Emmett y Rose son tan distintos…
-Algo me dice que esto va a salir bien, quieres la felicidad de tu hermana ¿cierto?- él asintió- Bien, pues que mejor con alguien que ya conoces…
-No lo sé tengo mis dudas, él es un Don Juan- se quejó.
-Y Rose, con todo respeto, no es ninguna santa…
-Tienes razón ambos tienen en común eso…- me miró con algo de duda- Esto queda entre nosotros y de aquí no sale ¿de acuerdo?- me tendió la mano.
-Hecho- le dije apretándosela suavemente, mientras sentía una corriente eléctrica recorrer mi mano.
ROSALIE POV.
Ya era la vigésima novena vuelta que daba al lugar cuando la vi. Suspiré con alivio, Bella estaba bajando de las escaleras que daban a la terraza, me percaté de que estaba algo… acalorada, sus mejillas estaban tan rojas como los foquitos de las luces que había en la pista, algo me olía raro en esto.
-¡Bells!- la llamé, la aludida suspiró al verme y avanzó con paso firme hacia mí.
Mientras ella venía pude ver que un hombre bajaba de las mismas escaleras de donde Bella había aparecido, tenía la misma expresión de la cara de Bella, aunque el hombre llevaba antifaz algo en él se me hacía familiar… Un momento lleva la máscara del Fantasma de la Ópera, jaja Bella no es tan santa como aparenta al parecer…
-Rose, siento la demora, estaba con una amiga que no veía desde hace mucho, y luego me puse a tomar aire…- me miró como si dudara un momento sobre lo que iba a seguir diciendo, algo en mí le inspiró esa confianza y luego de suspirar lo soltó- y luego apareció mi jefe.
-¡Bella!- chillé- ¿Te has comido a tu jefe?- la chica se puso más roja de lo que estaba.
-¡NO!- dijo de inmediato- ¡La simple idea es absurda! Pero hice algo peor…
-¿Qué cosa?
-Le hablé mal de sí mismo- no pude evitar soltar una carcajada- ¡No te rías!
-Lo siento, es tan gracioso…- suspiré para tranquilizarme- Bueno, ya que te he encontrado vamos a por Alice para reunirnos con mi hermano ¿te parece?- ella asintió.
Así nos dirigimos a las mesas donde me esperaba una grata sorpresa.
EMMETT POV.
No podía abandonar la mesa hasta que el aguafiestas de mi hermanito se dignara a ser un poco más normal, cosa que no tardaría, lo conocía como la palma de mi mano iba siempre a tomar unos minutos de aire y regresaba aunque igual de gruñón que siempre.
Volteé a observar el lugar con más detenimiento, mientras me bebía de golpe un tequila que había pedido en el bar. Fue cuando la vi, la despampanante rubia de dorado, o mejor dicho la plástica dorada como empezaba a llamarla en mi fuero interno, iba acompañada de una morena… Así que no era al gorila al que buscaba sino a su "amiguita", tenía ganas de ir y reclamarle lo que había hecho, pero mis cavilaciones sobre como enterrar a una rubia loca bajo tierra se vieron interrumpidas con la llegada de Edward a la mesa.
-¡Qué carita!- le bromeé, él no dijo nada, ni siquiera bufó, algo peculiar en él- ¿Eddie, estás bien?- mi hermano seguía con la vista fija en la mesa, perdido en sus pensamientos, odiaba cuando hacía eso, más porque yo no era como él que adivinaba lo que pasaba en nuestras cabezas sin siquiera mirarnos a los ojos- ¡Edward!- blandí mi mano delante de su cara, no reaccionaba- ¡Mierda, te han drogado!- dije con preocupación, este no era mi hermano, sabía que alguna vieja se aprovecharía de él en algún momento, Edward suspiró frunciendo el ceño- ¿Edward?- le volví a llamar, al fin el aludido se dignó a levantar la mirada, sus ojos verdes delataban la tristeza infinita que llevaba dentro, me mataba ver a mi hermano así, pero no pude evitar ver que un brillo de esperanza, aunque muy pequeño, estaba ahí desde hace un par de días.
-¿Me hablabas?- me preguntó.
-¡Mil y un veces y no contestabas!- le reclamé- ¿Dónde diablos tienes tus bolas? Esto no es normal en ti- él bufó- Eso si, pero no lo anterior, escúpelo o creeré que te han drogado.
-Emmett no empieces con idioteces.
-No son idioteces- le dije- Sé como una mujer puede actuar cuando quiere a un hombre…- y que decir cuando es el Doctor Eddie Cullen agregué en mi fuero interno.
-Sé lo que piensas- puntualizó Edward serio, mierda no se le escapa una- No, nunca se me escapa lo que piensas- odio de veras cuando hace eso- y está bien, te voy a contar lo que sucedió, pero no quiero que empieces con tus tonteras- me advirtió en forma de amenaza- sino despídete de Teddy.
-¡No, no prometo ser bueno pero no te metas con Teddy!- supliqué, Teddy es mi osito de peluche favorito, me lo regaló mamá cuando tenía tres años y desde entonces ha sido mi compañero en las noches de soledad. No mal piensen es un oso, sólo eso como Grace tiene a Luna su osita yo tengo a mi Teddy.
-Eres un niño- murmuró Edward con algo de diversión- Esta bien, no le haré nada si no molestas- asentí con cautela, de esto dependía la vida de mi osito, Edward podía ser malo si se lo proponía- Me acabo de topar con la nana de los niños- lo miré con diversión en los ojos, mi intuición empezaba a ser de la mejor calidad- lo más extraño es que… Durante el resto de la semana he soñado con ella, no sabiendo que era ella, llevaba la máscara como ahora…- estaba impresionado.
-¿Y el sueño era algo movidito?- quise saber.
-¡Emmett por favor, claro que no! Además fui tan patético recién que creo que…
-¿Qué hiciste?- suspiró con frustración.
-Chicos- nos llamó Jasper, estaba sonriente, aunque maldije porque hubiera llegado justo cuando menos le necesitaba, no pude evitar ver que Jasper estaba más relajado, más sonriente, más…
-¡Te has ligado a alguien!- exclamé con alegría, ya sabía que Jazz pronto se uniría a mi equipo.
-Bueno… No precisamente, pero creo que… Tienen que conocer a alguien- nos dijo a los dos, Edward lo miró con duda, Jazz se limitó a asentir, mi hermano abrió los ojos con sorpresa.
-Felicidades- fue lo que le dijo mientras le daba un abrazo.
-Momento, no entiendo nada, ¿qué se celebra hoy? ¿Y por qué Jazz tiene esa sonrisa en el rostro cuando…?- ¡carajo!- Dime que es mentira que no te has enamorado…- Jazz sonrió de oreja a oreja.
-¿Quién es la afortunada?- quiso saber Edward, yo estaba sin habla, mi predicción se había cumplido, Jazz enamorado significaba sólo una cosa…
-Se llama Alice Brandon y… es una de las amigas de Rose- no me lo podía creer.
-¿Ella lo sabe?- Jazz asintió- Acabo de decírselo, mi hermana esta contenta por mí, y bueno… le prometí que le presentaría a mis amigos como ella lo hizo con las suyas, aunque Alice ya se adelantó por mucho, pues al parecer Rose estaba buscando a Bella, la otra amiga de ella que andaba perdida la muy pícara…- no se me escapó el echo de que Edward se tensó a la mención del nombre de la chica.- Bueno ¿vamos?- Edward y yo asentimos.
Me sentía nervioso, no entendía por qué, sólo iba a conocer a la hermana de Jazz y a sus amigas… ¡Nada más!
-Rose, Ali, Bells- las llamó Jazz, yo me limité a mirar a Edward que parecía haber visto a un fantasma- Les presento a Edward y a Emmett…
-¿TU?- escuché a una de ellas chillar, levanté la mirada y… ¡oh, por todos los pantalones, es la plástica dorada!, me quedé sin habla momentánea, este sin duda era la peor noche de mi existencia.
-¿Ya se conocen?- preguntó divertido Jazz.
-Digamos que si- dijo su hermana con cierto enojo en la voz, pero aún así era una voz hermosa.
-Yo también ya conocía a Bella- dijo Edward para cortar la tensión, lo cual funcionó.
Miré con perplejidad a mi hermano para luego buscar a la chica "Bella". Supuse que era la de azul, pues se había puesto colorada y asentía, entonces me fijé en la forma de sus labios, su estatura y color de pelo…
-¿Eres la nana de mis sobrinos?- pregunté, Jazz me miró como si tuviera monos en la cara.
-Vaya Em no pensé que lo descifrarías tan rápido- me murmuró mi rubio amigo.
-¿Cómo lo sabes?- preguntaron a la par Bella y Edward, yo reí.
-¡Oh, porque algo me lo confirmo!- Edward se puso rojo, mi hermano entendió a lo que me refería sin ninguna duda.
-Así que esta es Alice- le dijo Edward a Jazz dirigiendo su mirada la más bajita del grupo, para cambiar de tema rápido, pues Bella iba a preguntar algo, Alice tenía facciones de duendecillo que resaltaban con su máscara, su pelo corto azabache botaba en todas direcciones y sus ojos azules brillaban de alegría al igual que los de Jazz.
-Así es- respondió Jazz, Bella sonrió como aprobando a mí amigo, seguramente quería demasiado a la enana.
-En vista de que ya nos presentamos- Rosalie me dirigió una mirada asesina, Dios esta mujer puede volverme loco- ¿Qué tal si jugamos un rato?
-¿Qué tienes en mente?- preguntó Jazz a su hermana con una sonrisa cómplice.
-¡Las veinte preguntas!- exclamó animada Alice, Bella y Edward bufaron.
Los miré con detenimiento, este par tenía más cosas en común de lo que creía.
-Despídete de veinte dólares- me susurró Jazz divertido.
Tragué saliva, entendía a qué iba todo esto. Había encontrado el alma gemela de Edward… Mi predicción nunca estuvo tan acertada.
EBEBEBEBEBEBEBEBEBEBEBEBEBEBEBEBEBEBEBEBEBEBEBEBEBEBEBE
EDWARD POV.
Eran las doce cuando abandonamos el lugar, sin duda alguna el conocer a la hermana de Jazz había sido la experiencia más catastrófica de mi vida, lo peor fue cuando a la "novia" de Jazz se le ocurrió jugar al juego de las veinte preguntas, con alcohol de por medio, debo decir que me mantuve al margen pues yo conduciría esta noche y no quería dejar a mis hijos sin padre, me sorprendió ver que Bella también se rehusó a la bebida, alegando que no le gustaba el alcohol y que además sería mejor que una de ellas estuviera sobria para manejar. Debo confesar que me alivió bastante que hiciera esto, aunque nuestros amigos hicieron puchero para convencernos, no lo lograron. Pronto el juego terminó, para mi sorpresa Rosalie estaba más que enojada con Emmett, lo cuál me parecía gracioso, mi hermano trataba de no hacerle caso, pero sabía que en le fondo el gran oso estaba siendo pisado al fin por alguien del otro sexo.
-¡Demonios Edward!- exclamó Emmett, se veía que llevaba horas aguantando decir esto, Jazz se rió en el asiento trasero- ¡Tu nana esta de infarto!- rodé los ojos.
-Ni lo sueñes- le dije.
-Vamos, tu mismo me dijiste que habías soñado con ella- soltó mi hermano, sentí mis mejillas arder, y esta vez no tenía máscara para ocultarlo.
-¿Soñaste con Bells?- quiso saber Jazz divertido, yo asentí.
-No sabía que era ella, llevaba máscara… pero igual no mal piensen, fue un sueño raro, ella me pedía que la buscara.
-¡Y hombre, qué las has encontrado!- bramó Emmett- Las cosas en tu casa necesitan cambios ¿qué habitación le darás? Espero que sea la que usaba mamá cuando se quedaba a cuidar a los niños con la que comparte baño tu habitación…- los ojos de Emmett brillaron.
-¡Emmett!
-Edward- me tranquilizó Jazz- Emmett tiene razón, pero no por lo de compartir baño- añadió mi amigo- Bella debe estar cerca de la habitación de los niños para cuando tú tengas los turnos nocturnos en el hospital- suspiré mi amigo tenía razón.
-Cierto.
-¿Entonces dormirá allí?- quiso saber Emmett, asentí rendido- Iré a tu casa seguido. Si tú no vas a aprovechar a esta chica…
-¡Emmett!- Jazz le pegó un zape por mi.
-Gracias Jazz- le dije- Ahora bien- cambié el tema- ¿qué tal te fue con Alice?- una sonrisa iluminó el rostro de mi amigo, estaba sin dudas enamorado de ella.
Amor a primera vista… ¿Existía realmente? Pronto la imagen de Bella llegó a mis ojos, sus ojos marrones brillaban de forma exquisita invitándome a nadar en su mar. Sacudí la cabeza al pensamiento, solo es la nana de los niños me recordé, sólo eso. No podía enamorarme, no de nuevo.
El viaje transcurrió con comentarios acerca de Alice, y sobre cómo Emmett había conocido a Rosalie, me doble de risa al escuchar lo idiota que había sido el oso de mi hermano, Jazz estaba igual o peor que yo, por lo que al estacionar el auto en el garaje de mis papás, ambos salimos riéndonos como dos niños, seguidos por un Emmett ruborizado y enojado.
-¡Llegamos!- bramó el oso.
-¡Sh!- le callé- Vas a despertar a…
Escuché a lo lejos las risas de los niños y de mamá, seguida por la música de la televisión. Llegué a la sala seguido por Em y Jazz, en donde mis pequeños veían una película de Disney muy animados. Se habían puesto a imitar a los personajes, detuve a mis hermanos en la puerta conmigo, quería disfrutar de los juegos de los dos.
-Se supone que no debo de hablar con extraños- recitó Grace como la Bella Durmiente, una sensación de deja vú me invadió.
-¡Pero si ya nos conocemos, tú misma lo has dicho!- exclamó Lorcan -Una vez en un sueño.
Emmett empezó a reírse y Jasper hacía un enorme esfuerzo por mantener la compostura, les había contado lo patético de mi encuentro con Bella y ahora me arrepentía de ello…
-Eres tú la dulce ilusión que yo soñé…- cantó Lorcan- eres tú, tus ojos me vieron con ternuras de amor…
Y al mirarme así el fuego incendió mi corazón, y la ensoñación se hará realidad, y te adoraré como aconteció en mi sueño ideal…
Lorcan y Grace bailaban al compás de la música, estaban felices. Al terminar se tiraron al suelo donde empezaron a reír, para luego saludar a sus tíos y finalmente a mí.
-¿Qué tal les fue?- quiso saber mamá en cuanto le di un beso en la mejilla.
-Bastante bien- respondió Jasper con una sonrisa que irradiaba felicidad, mamá rió al comprender el estado de Jasper, pero luego me miró con preocupación.
Supe enseguida lo que pasaba por su mente casi podía escucharla pensar: "Edward, deberías ser tú quién trajera esa cara de enamorado a casa, mereces ser feliz…"
-Me encontré con su nana- les dije a los niños, Lorcan y Grace se miraron con alegría.
-¿Y te saludó?- mamá se puso triste al escuchar la palabra nana, lo pude notar y seguro Emmett y Jasper también, por lo que Jazz le puso una mano en el hombro y le susurró algo al oído que no llegué a escuchar.
-Si, y me dijo que les mandaba saludos y que el martes estará en casa como prometió.
-¡¡EHHH!!- exclamaron ellos a coro, con evidente alegría, me reí de su expresión un rato, eran tan inocentes…
-Bien ma- dije- Creo que es hora de que este par se despida, ya es muy noche y mañana hay bastante que hacer- mamá ahora me sonreía con suma felicidad, seguro algo de lo le que había dicho Jasper la había animado.
-Vayan con cuidado.
Tomé las cosas de los niños y nos despedimos de todos. Lorcan y Grace se quedaron dormidos enseguida luego de contarme que mamá les había echo un pastel de chocolate con dulce de leche y que habían visto la Bella y la Bestia y les había gustado, más porque el personaje de Bella se parecía a Bella, su nana, ya que leía muchos libros, cantaba lindo, era castaña y de ojos marrones como ella…
Suspiré, hoy había sido una noche agotadora y sin duda la semana que se venía iba a ser peor.
BEBEBEBEBEBEBEBEBEBEBEBEBEBEBEBEBEBEBEBEBEBEBEBEBEBEBEB
BELLA POV.
No me lo podía creer, ahora no era la única que se mudaba, sino que también Angela se iba. Ben le había propuesto matrimonio mientras estaban en Washington, de la forma más romántica que ella pudiera haber imaginado. Luego de nombrarme madrina y ponerla al tanto de todo lo que había ocurrido, las chicas y yo comenzamos a empacar… pero para mi sorpresa nada de lo que estaba empacando era mío.
-¡Alice!- grité mientras me dirigía con paso firme a su habitación, con un camisón de seda azul bastante provocativo.
-¿Qué ocurre Bells?- me preguntó de forma inocente.
-Mañana me mudo y tú has decidido cambiarme el guardarropa- me quejé, ella se encogió de hombros- Ali, no puedo usar esto…- dije mientras blandía en sus narices el camisón- Voy a cuidar niños no a alimentar hombres.
-Me lo agradecerás algún día, ya no te puedo regresar tu ropa anterior, porque la quemé- me quedé boquiabierta.
-¡Alice!- chillé, ella rió.
-En serio Bells, tómalo como un regalo de despedida- me dijo con tristeza, no podía decirle que no ahora.
-De acuerdo- suspiré, ella me abrazó- Sólo espero que no me cause problemas y no sean conjuntos muy… llamativos- ella rodó los ojos.
Por la noche las tres salimos a cenar juntas, esta iba a ser la última noche juntas, Angela se mudaba más al centro y Ali y yo nos íbamos un poco más al norte, íbamos a estar relativamente cerca.
-Brindo por la nueva vida que nos espera- sonrió Alice alzando su copa llena de vino tiento.
-Por la amistad- añadí.
-Y por el amor- agregó Angy.
Tomé un sorbo de mi vino, para sentir un nudo en la boca de mi estómago, caí en la cuenta de que mañana TODO cambiaría…
BEBEBEBEBEBEBEBEBEBEBEBEBBEBEBEBEBEBEBEBEBEBEBEBEBEBEBEBE
RIIIIIIIIIIIIIIIING. RIIIIIIIIIIIIIIING.
Un segundo más…
RIIIIIIIIIIIIIIIING. RIIIIIIIIIIIIIIIING.
-¡Arriba Bella Durmiente!- Alice me saltó encima, provocando que me cayera de la cama.
-¡Auch!- me quejé- Eso dolió…- ella rió.
-Jazz llamó y me dijo que me ayudaría con las cosas… Edward vendrá a por ti- añadió como quién no quería la cosa, la miré con sorpresa.
-Pero… ¡quedamos en ir juntas!- me quejé.
-No tengo mucho espacio en el Beetle por eso Jazz me viene a ayudar, se ve que le dijo a Edward y él con los niños vienen a por ti en… media hora- dijo consultando su reloj.
Media hora… ¡MEDIA HORA!
-¡Mierda Alice!- ella rió.
-Ya tienes preparada la ducha…- me sonrió- mañana vienen a ver la casa los de la inmobiliaria, Angela y Ben se encargaran de ello, así que no ensucies demasiado…
Rodé los ojos, sabía que era un poco desordenada, pero nunca fue para tanto. Corrí a la ducha, dejando que el agua caliente me relajara. Para cuando salí, estaba perfectamente despierta. Alice me esperaba con una taza de café, esta sería la última que tomaríamos juntas.
-Buen inicio- dijimos las dos a coro, mientras reíamos.
El timbré sonó en ese momento.
-Yo voy- dijo Alice corriendo con su gracia peculiar hacia la puerta, le di mi último sorbo al café- ¡Edward!- saludó mi amiga, mi corazón dio un vuelco.
Me dirigí a la sala, donde Alice estaba sonriente viendo a mi nuevo jefe y a su par de ángeles.
-¡Bella!- corrieron a saludarme ambos, me arrodillé con los brazos abiertos para saludarlos con un fuerte abrazo, los había extrañado.
-¿Cómo están mis niños favoritos?- les dije mientras los soltaba.
-Contentos- respondió Lorcan, Grace asintió mientras observaba a Alice con detenimiento.
-¿Ella es la Hada Madrina?- me reí.
-Si, creo que si- dije.
-¡Claro que soy!- se quejó ella- ¿Qué clase de Cenibella eres?- me dijo ofendida, me reí.
-Eres muy bonita- le dijo Lorcan mientras se ponía todo colorado, Alice lo miró con ternura, Edward se rió pero intentando ocultar su risa la transformó en una tos.
-¿Nos vamos?- quiso saber él, yo asentí.
Alice y Edward me ayudaron a meter mis dos cajas y la maleta en la cajuela del auto. Los niños estaban felices. Edward se metió con ellos al auto mientras yo me despedía de Alice.
-Te voy a extrañar enana- le dije mientras la abrazaba fuerte, los ojos se me llenaban de lágrimas.
-Y yo a ti mi traga libros- me reí, para luego soltarme, Alice tenía los ojos rojos- Llámame en cuanto puedas- asentí- Nos vemos pronto Bells…
Con esto me subí al auto de Edward, sentí una mano en el hombro, levanté la vista y vi que Edward me infundaba ánimos con una pequeña sonrisa que hizo que mis piernas temblaran, si no hubiera estado sentada estoy segura de que ya me hubiera ido al suelo.
-Gracias- me susurró con su aterciopelada voz.
-No tienes por qué- le dije apartando rápido la mirada de sus penetrantes hermosos ojos verdes.
El viaje a la casa de los Cullen fue un tanto divertido, Lorcan contaba chistes que le había contado Emmett, ese hombre sin duda era un niño enorme.
-¿Por qué los granjeros ponen a Drácula detrás de un tractor?- me preguntó Lorcan.
-Ni idea- le dije con una sonrisa en el rostro.
-¡Para sembrar terror!- respondió feliz Grace.
Me reí como nunca, ese chiste era malo, pero bueno a la vez. Así iba cuando el auto se detuvo, paré de reír en cuanto vi la casa de los niños… ¡Era enorme! Las paredes eran blancas por afuera una escalera llevaba a la entrada de la casa, el jardín delantero era enorme. Me imaginé como debía de ser adentro… Había llegado a una especie de castillo, me sentía como una niña chiquita cuando su mamá le cuenta los cuentos de hadas.
-¡Bienvenida a casa!- me dijeron a coro los mellizos, Edward me miró un rato.
-Bienvenida- me dijo.
Mi corazón latió a mil por hora, sin duda me esperaban un montón de aventuras en esta casa. Nunca volvería a apostar contra Alice…
EBEBEBEBEBEBEBEBEBEBEBEBEBEBEBEBEBEBEBEBEBEBEBEBEBEBEBE
Ok, volví, tarde lo sé. Hoy es mi cumple así que decidí subir este capítulo por ello. Gracias por los reviews. Les aviso que cambiaré la forma de contestárselos, ya no puedo seguir escribiéndoles aquí porque es bastante tiempo así que iré contentándoselos en cuanto pueda. Mil gracias por ellos, me ponen feliz, y ya saben hoy si dejan más será el mejor regalo de cumple XD. Denle al GO! Para que continúe pues tengo mucha inspiración en este Fic… Ya saben las imágenes están en mi Profile, la casa de Edward (por fuera y por dentro también).
EN EL PRÓXIMO CAPITULO DE LA NANA SWAN:
-¡Ahhhhh!- escuché gritar a los niños- ¡Bellaaaaaaaaa!
Mierda no sé como hice para salir del baño sin resbalarme y lograr envolverme en una toalla. Salí como bólido a la salita donde los había dejado viendo la tele. Al llegar sentí que el alma se me venía a los pies. Los niños no estaban solos…
Los espero en el siguiente capítulo.
XOXOX
Aye436.
PD. Ya pronto averiguarán lo de Queque… jaja.
