-Zorro & Mono-
Capítulo 6: ¡La fantástica aventura inicia! ¡El Ejercito Listón Rojo!
A solos unas horas de viaje desde la salida ya estaban en una aventura. El dúo de discípulos del Maestro Roshi se había encontrado con un pequeño oasis paradisiaco adecuado para refrescarse en el precioso lago que estaba rebosante de agua limpia. Lamentablemente este descanso fue efímero ante un grito de auxilio. Era Nam, el participante del torneo que había perdido ante Jackie Chun. Su pueblo se encontraba en el desierto contiguo a la ciudad del torneo y por una temible sequia, Nam fue forzado a participar en el torneo para conseguir agua. A pesar de su derrota, Jackie le había ayudado otorgándole agua gratis en una capsula de contención. Lamentablemente esto era solo una solución provisional mientras buscaban el verdadero problema por lo que se vio obligado a salir de su pueblo en busca de la causa, solo para encontrarse con un lagarto volador.
Con gran habilidad, ambos rescataron a Nam, este le explico el motivo y rápidamente los dos muchachos se ofrecieron a ayudar.
Ahora, el nuevo trio, montados en la Nube Voladora, fueron en busca del motivo por el cual el rio estaba seco. Así que fueron cuesta arriba, y en tan solo unos minutos a la velocidad de viaje de la Nube Voladora ya habían dejado el seco desierto atrás. Estaban en un frondoso bosque, lleno de vida y animales, pero lo que resaltaba era la gigantesca represa creada con un extraño material morado. Esta impedía el paso de la mayor cantidad de agua, dejando solo una pequeña parte la cual no alcanzaba a llegar muy lejos sin ser absorbida por la tierra o evaporada.
El grupo se sorprendió de encontrarse con criaturas similares a Giran, el primer oponente de Goku en las finales del torneo y que él mismo era el líder del grupo. Inicialmente intentaron atacar a los invasores, dejando a Nam, Goku y Naruto listo para la defensiva, pero el líder les noto e inmediatamente hizo retroceder a su grupo. Tenia un gran sentido del honor y el haber perdido contra el muchacho de cabello negro les otorgaban el respeto de ser escuchados por ellos.
"¿Quieren que destruyamos la represa para dejar pasar el agua?" Cuestionó Giran la petición del grupo. "No se puede." negó rápidamente y de inmediato intentaron reclamar, pero había una razón más, no egoísmo de tras de este comentario. "La represa esta hecha de nuestra goma especial, no puede ser destruida. Ni siquiera nosotros podemos moverla."
"¿Nos dejarían intentar romperla?" Pidió Goku.
El reptil de gran tamaño, líder de los demás, levanto una ceja curioso ante la petición del niño. "Seguro, si es que son capaces."
Los tres visitantes bajaron hasta la parte frontal de la represa artificial de goma, donde se encontraba el resto del valle. Naruto hizo tronar los huesos de sus nudillos, preparándose para la actividad que pronto iba a realizar.
"Lo haré, solo necesitare mi Rasengan." Aviso el rubio preparándose.
"¡Espera!" Le detuvo Nam bastante nervioso. "Por lo que vi en el torneo, solo se utiliza a corta distancia. Si lo haces quedaras aplastado por las rocas y el agua." Sabiendo que tenía razón la preocupación de Nam, su ánimo cayó drásticamente.
"Entonces lo derribare con mi Kame Hame Ha." Agrego Goku, tranquilizando al par de acompañantes.
"Ah, pero quería ayudar'ttebayo." Era inevitable para él soltar su tic verbal en esta ocasión.
"Entonces te enseñare el Kame Hame Ha." Apretó Goku su mano con entusiasmo. "Solo me tomo un intento aprenderlo y sé que tu también puedes hacerlo, después de todo somos estudiantes del mismo maestro." Afirmo. Naruto pareció maravillado por unos instantes, pero rápidamente se recupero.
"Eso… …suena fantástico, pero no justo, ¿Y si te enseño el Rasengan a cambio?" Intento persuadir. Goku era su amigo y compañero, no podía sacar provecho de tal forma sin nada a cambio. "No estoy seguro de como lo hago pero…"
"No." Negó el pelinegro rápidamente. "…esa técnica es tuya y de proviene de tu pasado. Es muy valiosa y no quiero aprender algo que no me corresponde. El Kame Hame Ha es una técnica de nuestro maestro, creo que es correcto que la aprendamos." El pelinegro se paralizo por unos instantes para llegar a una conclusión repentina. "Aun así yo la aprendí sin permiso, creo que me disculpare con el maestro cuando lo volvamos a ver, pero por el momento te la enseñare."
"¿Estas seguro?" Preguntó Naruto asegurándose de la decisión de su amigo.
"Si, prepárate esto es lo que tienes que hacer."
Goku le explico paso a paso la posición de la técnica, así como la sensación que debía sentir, cosa que tardo varios minutos debido a la falta de comprensión tanto de Goku de como Naruto. Tuvieron que repasarlo un par de veces hasta que llegaron al primer intento de Naruto.
"¡Aquí voy'ttebayo!" Grito el rubio patilludo asumiendo la posición que Goku indicó. Sus brazos a un costado de su cadera, mientras sus pies iban levemente doblados de forma lateral para resistir el retroceso de la técnica especial. "Kame Hame..." Dotado de enorme concentración pronto el resplandor se formo entre las manos posicionadas para acumular el poder. Justo en este punto Goku se le unió en el propósito del ataque.
"Kame Hame…"
Los dos resplandores de Goku y Naruto aparecieron brillando en sintonía mientras Nam miraba asombrado por la demostración. No le cabía la menor duda en su mente de que estos dos muchachos eran los verdaderos discípulos del legendario Maestro Roshi. Finalmente el ataque se concentro lo suficiente para terminarlo.
"¡Ha!"
El grito de ambos a la vez sonó como un eco en todo el valle y el resplandor se volvió un verdadero misil de luz yendo directamente hacia un punto en la represa. Fue todo un golpe que básicamente desintegro una de las rocas recubiertas con la goma especial y que amenazo de inmediato la integridad estructural de toda la represa. Se desmorono como una montaña de domino dejando al agua fluir libremente rio a bajo rumbo a la aldea nativa de Nam. Había estado bien para el primer intento de la técnica del Maestro Roshi. No fue tan potente como el de Goku, pero sirvió para el cometido.
"¡Eso estuvo increíble'ttebayo!" Grito el patilludo completamente lleno de entusiasmo por el nuevo poder que le fue dado por su amigo.
Con esas palabras dichas, la incredulidad de los reptiles voladores y la gratitud eterna de Nam, este ultimo y los dos discípulos del Maestro Roshi regresaron en la Nube Voladora al pueblo de Nam, viendo que todos ellos gozaban del agua recién recibida por el rio restaurado. Pero antes de que pudieran declarar una fiesta de victoria, una tormenta de arena vino para alterar todo. Tuvieron que pasar la noche ahí porque al día siguiente se encontraron con una sorpresa a la distancia breve del pueblo: el mismo oasis en el que Goku y Naruto habían estado el día anterior se había movido a la cercanía del pueblo. Este suceso correspondía a la leyenda que se contaba sobre el oasis que se movía, y que en esta ocasión llego al pueblo gracias al buen corazón de Nam que protegía la aldea.
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Con la buena acción realizada, Goku y Naruto continuaron con su viaje en busca de las Esferas del Dragón. El clima era tranquilo junto al sol brillante, y con la brisa fresca otorgada por el viaje en la Nube Voladora todo era más pacifico. De paso encontraron otro lugar para descansar buscar alimentos y refrescarse en un lago, sin esperar que alguien hubiera estado espiando en todo ese tiempo. Cuando los dos regresaron por sus ropas se sorprendieron de que todo hubiera desaparecido.
"¡Mi ropa, el radar y mi báculo sagrado no están!" grito Goku alarmado.
"¡Mi ropa y collar tampoco están!" Secundo Naruto.
Ese collar era importante, casi como una parte de él siendo un fragmento de su pasado desconocido. Ninguno de los dos estudiantes de Roshi iba a dejar que robaran sus cosas valiosas, en especial porque Goku perdió el báculo sagrado, regalado por su propio abuelo y el radar que permitiría encontrar las esferas del dragón.
"¡Goku, ve por aire en la Nube Voladora! Yo intentare buscar por tierra." Dijo aceleradamente el rubio, Goku asintió llamando a su querida nube amarilla. Naruto siguió en el bosque e instintivamente siguió un rastro dejado. No tenia idea de como lo sabia, que indicios buscar o detalles extraños, simplemente seguía lo que su subconsciente le indicaba. El presunto ladrón llevaba bastante tiempo de ventaja a los dos, no estaban seguros de cuanto. Entonces Naruto escucho el grito de Goku.
"¡Crece Báculo Sagrado!"
En cuestión de segundos el bastón resaltaba por sobre los arboles y curiosamente estaba en el mismo camino en el que Naruto marchaba. Bien, no marchar, el brincaba de árbol en árbol, casi como su hubiera nacido para hacerlo. No era como un mono, él iba de rama en rama, incluso usando la inercia para brincar de tronco en tronco. En solo un segundo había alcanzado a Goku y a las cosas que el ladrón estuvo forzado a abandonar: sus ropas y el báculo sagrado.
Lamentablemente no estaban ni el Radar de Bulma o el collar de Naruto.
El par de estudiantes del Maestro Roshi continuaron con el la búsqueda, esta vez gracias a un zapato abandonado y al increíble olfato de Goku, aunque no había mucha maravilla debido al intenso mal olor que este despedía. No fue sorpresa que en poco tiempo encontraron un pueblo en los alrededores al seguir el rastro. El olor salía del pueblo guiándolos hasta el desierto en donde se ubicaba atrás de un cactus. No pudieron acercarse demasiado porque el muchacho pareció reconocer las ropas que él mismo había intentado robar.
La persecución fue breve. De un salto Naruto sobrepaso al niño mientras Goku se encargo de evitar que escapara en la dirección contraria. Viéndose acorralado, el muchacho cayo de rodillas suplicando misericordia. Aunque era comprensible, porque era la primera vez en un largo tiempo que él disfrutaba de una buena comida gracias al dinero obtenido por el radar y el collar entregados en una tienda de segunda mano. Con esta información dada los dos fueron hacia la tienda nombrada en el pueblo dejando al muchacho disfrutar de su comida a una distancia segura, el olor que despedía era del mismo nivel que el zapato encontrado.
El pueblo era pequeño, por lo que buscaban era fácil de encontrar y a la vista.
La tienda se veía modesta y con gran cantidad de cosas. Antes de que pudieran entrar a preguntar sobre sus objetos robados se encontraron inmediatamente con el Radar que estaba sobre una mesa en el exterior de la tienda. Goku reviso su funcionamiento que al alivio de los dos no mostraba daños. Pero más importante, ya estaba encendido marcando un destello naranja justo en esta posición.
"¿Eso significa que la esfera esta aquí?" Cuestiono Naruto al entender un poco como funcionaba. Goku asintió.
Naruto iba a entrar a preguntar sobre su collar y la ubicación de la presente esfera, pero antes de dar un paso adentro se tuvo que apartar porque dos personas salían: un sujeto enano de extraño color azul quien parecía proteger una caja excesivamente, pero con una enorme sonrisa de oreja a oreja y tras él, una mujer alta de cabello negro quien parecía complacida de la felicidad del sujeto enano.
"¡No puedo creer lo fácil que fue!" Decía el enano con completa felicidad. "Con este ritmo podremos conseguir cada una de las esferas rápidamente."
El enano azul y la mujer miraron de reojo a Naruto, quien les esperaba pasar para poder entrar. El problema fue que al ver al rubio no pudieron evitar ver a Goku que estaba a sus espaldas, el pelinegro también pareció verles al escucharles hablar. Los tres, salvo Naruto gritaron al instante.
"¡Tu… tu eres el marciano!" Acuso Goku señalándole.
"¡Tu eres la bestia de la ultima vez!" Respondió el llamado marciano.
"¡Esto es mio! Acabo de comprarlo a un precio muy alto acabándome todo el dinero que tenia." Protegió el marciano la caja celosamente de Goku.
"Espera, ¿Esa es la Esfera del Dragón?" Pregunto el pelinegro señalando a la caja que sostenía.
"¡Cállate!" Se defendió el marciano. Antes de que Goku pudiera hacer algo, la mujer pelinegra comenzó a atacar a Goku con su pistola, logrando distraerle mientras se alejaba junto al enano azul. Naruto no estaba seguro de lo que sucedía.
"Goku, ¿Quiénes eran ellos?" Pregunto a su amigo, quien ya se disponía a seguirlos.
"¿Recuerdas la historia que te conté sobre el marciano que quería conquistar el mundo con las esferas?" Pregunto rápidamente Goku. Naruto asintió recordando que esa historia fue contada mientras viajaba en la Nube Voladora. "¡Son ellos!"
"Entonces ve tras ellos, yo me quedare para encontrar mi collar." Indico Naruto para evitarle perder tiempo a Goku.
El pelinegro asintió y se fue corriendo, no sin antes gritarle al marciano: "¿Cuántas estrellas tiene la esfera?" Antes de poder alejarse para no oír lo suficiente el dueño de la tienda salió al exterior. Era moderadamente obeso y llevaba unos lentes.
"Es la de cuatro estrellas." Explico. Y sin más Goku se alejó.
Naruto quedo presente justo frente al dueño de la tienda. "Señor, no hace mucho alguien nos robo a mi y a mi amigo un par de objetos. Uno de ellos era mi collar, este tiene un cristal pequeño y alargado de color verde. Él nos dijo que lo trajo a esta tienda de empeño."
"¿Collar dices?" Cuestiono, aunque parecía estar encubriendo la sorpresa. "No me ha llegado nada como lo que describes."
Desde un inicio Naruto notaba algo extraño, pero fue confirmado cuando el dueño parecía tener algo en su mano empuñada, se podía ver una parte del collar. El rubio no podía creer lo hipócrita y descarado que era el dueño de esta tienda. No tardo en expresar sus pensamientos.
"Entonces, ¿Qué es lo que tiene en su mano?" Preguntó desafiadoramente.
El dueño de la tienda de empeño estrechó sus ojos furioso al rubio, ciertamente no iba a soportar ser desafiado por un mero niño. Antes de que pudiera realizar cualquier acción unos pasos a la espalda de Naruto llamo la atención tanto suya como la del dueño. Eran tres hombres, dos que se ubicaban a los lados vestían de soldados de uniforme tono color tierra, mientras que el del centro resaltaba con un abrigo de color azul y de cabello pelirrojo.
"¿Dónde esta la Esfera del Dragón?" Pregunto sin rodeos el hombre de abrigo azul.
"¿Esfera del dragón?" pregunto el dueño de la tienda. "Por supuesto, deme un momento."
Naruto iba a hablar sobre el hecho de que esa persona ya había vendido la esfera a otro, pero estaba más curioso sobre aquellos uniformados y por el vendedor que supuestamente aun tenia la esfera del dragón. Todo se volvía demasiado sospechoso. Si la esfera estaba aquí, ¿Qué tenia aquel enano azul? ¿Era una falsificación? ¿Esta también lo era? El radar de Goku indicaba que la esfera estaba en esta tienda, ¿El dueño estaría ocultándola?
Todos estos razonamientos llego a un abrupto final cuando el hombre de abrigo azul llamo su atención.
"¿Qué haces parado ahí mocoso? Estamos en un asunto oficial, vete." Ordeno severamente.
"Estoy esperando que el dueño me atienda, nada más." Gruño de vuelta el rubio sin mostrarse intimidado por la presencia de comando que emitía dicho personaje. Hubiera seguido pero el dueño de la tienda regreso y a su sorpresa tenia en sus manos un objeto esférico. Naruto nunca lo había visto antes, pero concordaba con lo dicho por Goku: era una esfera del dragón y tenía cuatro estrellas, la misma que le había dicho el dueño que había comprado el enano.
El soldado básicamente arrebato la esfera para analizarla el mismo. La miro con detenimiento, dándole la oportunidad a Naruto de verla del mismo modo a una distancia segura. Antes de que pudiera ver más detalles, el soldado la soltó para quebrarse al contacto con el suelo.
"Es falsa, ¿Dónde esta la verdadera? Sabemos que esta aquí." Los hombres a espalda del presunto soldado de rango mayor apuntaron con unos objetos desconocidos al vendedor, quien se vio bastante asustado.
Naruto no sabia mucho sobre este mundo, pero recordaba las armas que usaba Lunch así como la de la mujer que uso en Goku minutos antes. Estos tipos también parecían conocer las esferas, lo que significaba que estaban detrás del deseo. De inmediato recordó las palabras de Goku durante su viaje en la Nube Voladora.
"Hay hombres malos que quieren las esferas que desearían el control del mundo, y el deseo se los puede dar."
"¿Quiénes se creen para intimidar a la gente así?" Naruto intervino furioso.
"Mocoso, no te metas o terminaras muerto." Gruño el soldado de alto rango.
Los hombres insistieron en señalar sus armas al vendedor y este, en defensa, saco un arma propia dispuesto a eliminarlos. Antes de que este terminara de sacar su arma, el hombre del abrigo ya había sacado otra y le estaba apuntando. Antes de que lograra apretar el gatillo, Naruto lanzo cuatro Shuriken logrando dañar el cañón de cada arma, incluyendo la del vendedor y con la fuerza que llevaban, fueron forzados a soltarlas por la fuerza bruta. Antes de decir algo más, Naruto estaba frente al vendedor en una posición de ataque.
"No dejare que se maten, aunque no tendré piedad en lastimar a alguien de ser necesario." Alerto Naruto a los soldados.
"Mocoso, ¿Tienes idea de a quien te enfrentas?" Preguntó el soldado de chaqueta azul lo que ocasionó que Naruto levantara una ceja no intimidado por las palabras de él. "Soy el Coronel Silver, del Ejercito Cinta Roja. Supongo que ahora que te lo he dicho te apartaras de nuestro camino."
"No se quienes son y no me intimidan, tan solo márchense." Insistió sin titubear. Aunque al mirar de reojo observo que el vendedor estaba con la cara pálida dando por entendido que el si conocía este ejército.
"Se nota que no eres mas que un mocoso. Pero si tanto insistes, te matare. ¡Solados!" Ordeno Silver sin pena o remordimiento.
Los soldados sacaron pistolas más pequeñas e inmediatamente apuntaron a Naruto. Nuevamente se movió antes de que apretaran el gatillo. Con una velocidad sorprendente salto al soldado de la derecha otorgándole un solido golpe en el estomago para usar su brazo izquierdo y golpear el brazo que sostenía el arma, lanzándola lejos. Sin perder tiempo se abalanzo contra el soldado del lado izquierdo con una fuerte patada en el estomago y remato con otra contra su mandíbula, cayo como una tabla. Rápidamente arrebato su arma que estaba en el suelo con el pie, lejos de la tienda.
"Admito que tienes habilidades, pero…" Silver estaba impresionado, pero como Coronel del Ejercito Cinta Roja no podía quedarse paralizado ante la golpiza de sus soldados por un mero niño. Con sus habilidades de boxeador ataco por la espalda con un severo gancho derecho contra la cabeza del rubio. Ni siquiera pudo tocarlo, Naruto se movió como si supiera que el golpe venia. Frustrado intento con un gancho izquierdo, pero el rubio lo volvió a esquivar. Naruto se volteo para verle, viendo que este intento nuevamente con un gancho derecho se quedo quieto logrando acertarle en la cara. "…eso te enseñara a no meterte con el Ejercito Cinta Roja."
"¿Qué? ¿Se supone que no estas jugando?" Cuestiono Naruto confuso, ciertamente pensó que el golpe seria mucho más potente que eso, pero ni siquiera le hizo cosquillas. "¡Así es como debes golpear'ttebayo!"
Silver ni siquiera alcanzo a poner una defensa contra el golpe directo que recibió en el estomago. Se le fue todo el aire al general y cayo de rodillas respirando dificultosamente. Naruto vio que había usado la misma fuerza que contra los soldados y estos habían quedado inconscientes al instante, parecía que Red era un poco más fuerte que ellos para resistir eso.
"Lo siento, pero aquí se acaba todo." Naruto le dio un golpe en la nuca dejándolo inconsciente. Seguido a esto se limpio el polvo de sus manos para mirar al dueño de la tienda. "Bien, ahora que esta todo solucionado, ¿Me puede regresar mi collar?" Sin siquiera pestañar el dueño le regreso el collar al instante y Naruto se lo puso feliz alrededor de su cuello, donde debía estar. Naruto se volteo para ver a los soldados y medito la situación, no podía dejarlos aquí o al despertar cobrarían venganza contra el vendedor, además la Esfera del Dragón aun estaba aquí.
Sorprendentemente un mensaje llego a la radio de Silver. Naruto tomo la radio, inseguro de como funcionaba presiono el botón rojo, de inmediato noto que estaba transmitiendo. De inmediato intento una voz lo más similar al Coronel posible. "Aquí Silver."
"¿Coronel Silver?" Cuestiono la voz al escuchar la voz del hombre.
"Estoy resfriado, tan solo dime por qué llamas." Intento ser lo más rudo que pudo.
"Co-Coronel, la Esfera del Dragón se dirige al Noroeste, sígala inmediatamente." Al parecer su imitación había funcionado, incluso se escucho nervioso del otro lado.
"Entendido." Presiono el botón rojo nuevamente parando la comunicación. Una sonrisa de zorro se formo en su rostro, como una especie de travesura que acababa de idear. En algún lugar en otra dimensión todo un pueblo tembló al sentir la invisible presencia del bromista numero uno por unos instantes. "Señor," Naruto se dirigió al vendedor. "¿Tendrá una red que me preste para capturar a los soldados?"
El vendedor saco una red de pesca que estaba en el mostrador, era una de las ventajas de que fuera una Tienda de Segunda Mano, habían cosas de todo tipo.
Naruto atrapo a los soldados en la red de pesca y los arrastro hasta las afueras del pueblo. Sobre un alto cactus los dejo colgando y se alejó cuidando de borrar sus huellas en la tierra para mirar con tranquilidad. Goku no estaba presente y se había llevado el radar. Si el encontraba la esfera del dragón, forzosamente se encontraría con Goku una vez más y para llevarlo acabo tenia el radar del Ejercito Cinta Roja para realizar el trabajo por él, lo único que tenia que hacer era seguirlos.
Minutos más tarde Red se despertó primero gracias a un nuevo llamado de su radio y con una cuchilla guardada logro liberarse para contestar. "Aquí Silver."
"Hace diez minutos le contactamos Coronel y no se ha movido de su sitio, la Esfera del Dragón que estaba en su posición mantiene el curso hacia el Noroeste."
"Bien, voy en camino." Con eso corto la comunicación. "Sé que debí haber mencionado al niño, pero seria una humillación además ni siquiera ve tras las esferas. Una vez que el Ejercito Cinta Roja domine el mundo pagara." Maldijo en voz baja sacando su estuche de capsulas, aventó una y una maquina voladora se materializo al instante.
"¡Es ahora!" Se dijo Naruto avanzando con cuidado mientras Silver abría la cabina. Cuando este se subió, Naruto ya estaba desde el lado opuesto de la nave y antes de volver a cerrar la cabina, el rubio se subió en el asiento trasero, manteniéndose agachado para no ser visto por el Coronel. Con cuidado se asomó por la ventana viendo que sus hombres seguían inconscientes. "¿Ni siquiera se preocupa por ellos? ¿Qué clase de ejercito es este?"
Sintiendo como la nave se elevaba, Naruto se volvió a esconder abajo, mirando por una de las ranuras del asiento hacia el frente, era una suerte que Silver no se podía voltear o que no habían espejos para ver hacia atrás.
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"El radar esta marcando algo." Silver se dijo en voz baja al ver más atento hacia adelante. Puso la nave en piloto automático para usar los prismáticos y ver con mayor claridad. "Ahí esta la esfera, nunca pensé que la tomaría un ave." Justo en aquel instante un reptil volador devoró al ave con Esfera del Dragón incluida e inmediatamente después una roca golpeo al reptil derribándolo en el acto. "¿Qué demonios acaba de suceder?" Hablo impactado Silver al ver tal incoherencia.
Naruto se encontraba en la misma circunstancia al a verlo visto desde la ranura del asiento.
Silver se levanto del asiento provocando que el rubio oculto se refugiara más profundo. El Coronel uso los prismáticos para ver hacia abajo, de inmediato notando el gigante que llevaba el reptil sobre su espalda con completa facilidad.
"Ese parece ser Ox Satán, esto será más difícil de lo que creí." Silver encendió el comunicador de la nave mientras desactivaba el piloto automático. "Aquí Silver, regrese a la base. Encontré la esfera del dragón." Sin más que decir la nave voladora dio media vuelta y comenzó a descender.
En cinco minutos ya estaban en tierra y Naruto repitió su misma estrategia, evadiendo la visión del enemigo. Habían más soldados en tierra lo que hubiera dificultado su facultad de escondite, pero gracias a los enormes tanques, Naruto tenía una buena forma de esconderse abajo de estos por intervalos de tiempo mientras estaban quietos. Finalmente se decidió esconder por debajo de un automóvil todoterreno.
Veinte minutos más tarde habían llegado a una aldea y despiadadamente los tanques y los soldados comenzaron a atacar. El rubio estaba asombrado por el poder destructivo, pero mayor era su sorpresa por el nivel de crueldad de los soldados: habían mujeres, ancianos y niños. A la sorpresa el mismo gigante que había derribado al reptil, minutos atrás, ahora estaba protegiendo la aldea que atacaban, con facilidad levantaba los tanques y los destruía. Estaba seguro de a quien tenia que ayudar, recordándose que las apariencias engañan.
Se soltó del automóvil y al quedar detrás este dio un salto alto en dirección hacia el frente, desde el aire pudo ver a los diversos tanques que atacaban con claridad y mientras comenzaba a descender por la gravedad llevo sus manos hacia el costado de su cintura, tal y como Goku le había enseñado días atrás.
"¡Kame Hame Ha!" Naruto movió sus palmas al frente liberando la onda de energía pura que destruyo un tanque con facilidad, para aterrizar a tiempo junto al gigante.
"Esa fue la técnica del viejo maestro Roshi, ¿Eres Goku?" No había tenido oportunidad de ver al forastero, solo el ataque, además de que según su pensamiento Goku estaba en su casa metros atrás. Por supuesto que aquel no era Goku y este tampoco.
"No, pero estudie junto a Goku bajo el mismo maestro." Naruto señalo el símbolo de la tortuga impreso en su traje dado por el maestro. No pudieron seguir la charla porque el Coronel Silver había lanzado un proyectil por medio de una bazuca en dirección a Ox Satán. Bajo puro instinto saco un Kunai y lo lanzo en aquella dirección, el proyectil estallo al contacto. "¡Les dije que dejaran de atacar gente!"
"Es el mismo mocoso, ¿También esta detrás de las esferas?" El Coronel Silver detuvo el automóvil en que viajaba al ver que el gigante y el niño les impedían el paso. "Te enseñare de una vez a no meterte en el camino del Ejercito Listón Rojo. ¡Tanques, ataquen!"
Viendo que ahora él era el objetivo de aquellos ataques decidió moverse rápido. Con facilidad evadió las explosiones de los misiles, uno primero luego otro. Entonces, a un costado de los tanques, momentáneamente fuera del rango de ataque hasta que los tanques movieran los cañones a su dirección, cargo su técnica más antigua y lo hizo mientras corría hacia el tanque.
"¡Rasengan!" La fuerza del impacto de la técnica más la fuerza de Naruto que llevaba, remeció todo el metal externo del tanque doblándolo en trozos hacia adentro para luego estallar impulsado en dirección hacia los otros tanque que se encontraban alineados. Los restos del primer tanque chocaron con el segundo tanque, y manteniendo el impulso los dos restos se sumaron para chocar contra el tercero. El peso más el poder de ataque hizo imposible volver a activar el tanque restante para atacar otra vez. Al mismo tiempo Ox Satán acababa con otros dos.
Molesto el Coronel Silver iba a reaccionar en contrataque, pero hubo algo que llamo la atención de todos.
Una gigantesca nave aterrizo, Naruto reconoció al mismo enano azul de la tienda de segunda mano llevando la esfera del dragón en sus manos y al parecer esta vez era la verdadera. No pudo reaccionar a tiempo, ya que mientras observaban al marciano el Coronel Silver saco una capsula de nave para continuar la persecución de la esfera por aire, siguiendo a la otra gigantesca nave que había abordado el enano de color azul. El problema es que aun quedaba un buen número de soldados en la ciudad, lo bueno es que aunque el Kame Hame Ha hubiera gastado la mitad de su energía y el Rasengan un doceavo, aun tenía bastante para seguir luchando contra ellos.
Junto a Ox Satán no tardaron en reducir los números enemigos, y para cuando quedaban escasamente seis Goku junto a una chica habían llegado, derribando a los restantes.
"¡Goku, finalmente te encuentro'ttebayo!" Saludo Naruto a su amigo, este respondió con un apretón de manos.
"Lamento haberte dejado atrás. Pensé que ese marciano se había llevado la esfera…"
"…pero resultó ser falsa, dattebayo." Completo Naruto, ganando una mirada sorprendida de Goku. "El dueño de la tienda creaba replicas de la Esfera del Dragón. Poco tiempo después que te fuiste llego el Ejercito Listón Rojo en busca de la esfera que según su radar aun estaba en la tienda. Fue cuando el dueño saco otra esfera de cuatro estrellas y el Coronel Silver la reconoció como falsa."
"¿Ejercito Listón Rojo? ¿Coronel Silver?" Pregunto Goku viendo todo lo que había averiguado su amigo.
"No creerás todo lo que hice mientras no estabas, dattebayo." Concluyo divertido el rubio patilludo, fue interrumpido por un rugido del estomago de Goku.
"¿Podrías contarme mientras comemos? ¡Tengo hambre!" Se quejo recordando su estomago vacío el pelinegro.
Riéndose, Ox Satán invito a pasar a los dos jóvenes a su casa, o lo que quedaba de ella, para darles algo de comer. Aunque estaba extrañado ya que Goku había estado ahí antes y había dicho que no tenia apetito. Esto ocasionó que siguieran con la charla adentro entendiendo el ataque al pueblo, la búsqueda de la esfera y el impostor por parte del marciano.
"Lamento todo estos problemas el día de tu boda Goku." Se disculpo Ox Satán sinceramente al muchacho pelinegro nombrado, mientras que la muchacha que los acompañaba y quien se había presentado como la hija de Ox Satán: Milk, se sonrojo completamente. Por supuesto hubo una reacción más además de la duda de Goku.
"¡Bo-bo-bo-Boda Dattebayo!"
