Disclaimer: Naruto, asi como sus personajes le pertenecen enteramente a Masashi Kishimoto-sensei, el otro día trate de disuadirlo para que me regalara los derechos con el fin de crear un mundo shinobi completamente yaoi pero se escapo mientras le decía sobre la idea de cómo quería lemon en el manga, ya se lo diré para la próxima ¬¬… no hago esto con fines de lucro, simplemente es por entretención mía y de quienes me leen.

Capitulo 7 Pensativo

Era de mañana cuando me desperté y el sol ya asomaba por mi ventana, así que no me quedaba más remedio que prepararme para las clases de este día, lo que más me preocupaba era el cómo debía enfrentar a Sakura-chan y a Sasuke juntos.

Me avergonzaba pensar en la plática que había tenido con mi amiga el día de ayer, sin pensarlo termine desahogando antiguos sentimientos y me sentía tan estupido porque sabía cómo se sentía Sakura con respecto al idiota de Sasuke, aunque ella se negara a aceptarlo.

Teniendo todo aquello en mi cabeza me dispuse a tomar un baño y a vestirme con el uniforme escolar, que según Deidara-ni, me quedaba muy bien, ya que el pantalón a cuadros color azul hacia juego con mis ojos del mismo color y la camisa blanca con la corbata azul en conjunto con el saco negro hacia que mi cabello de tono rubio resaltara ampliamente. Claro que mi loco hermano también le comento a Sasuke que el uniforme le encajaba también muy bien pero no tanto como a mí, argumentando que siempre debía defender a su familia aunque alguien más le ganara en aspecto, dando por entender de que Sasuke era mejor parecido que yo, detestaba esa parte de mi hermano, cuando quiere defenderme pareciera que solo busca una pelea conmigo.

De vez en cuando se le escapaba mencionar que ambos hacíamos una excelente pareja. Siempre que se atrevía a mencionarlo mis mejillas se tornaban color carmín y Sasuke terminaba enojado con mi hermano alegando que lo que decía era una completa estupidez.

Con mi uniforme listo y ya habiendo desayunado me dispuse a salir de la casa, echando llave al picaporte y despidiéndome temporalmente de mi hogar. Al caminar por la calle no pude evitar echar un vistazo por la casa de mi disque enemigo, aunque el normalmente esperaba a que yo saliera de mi morada para poder acompañarme en un eterno camino hacia la preparatoria, esta vez no vi rastro de su presencia por ningún lado. Algo muy raro en el.

Por un momento me preocupe, esta forma no era la apropiada para su habitual comportamiento, no importaba cuántas veces habíamos peleado; en el pasado, el siempre se presentaba ante mí,al día siguiente, con una brillante sonrisa y un humor burlesco; lo cual me hizo suponer que esta vez era grave la discusión que tuvimos ayer.

Al entrar al salón de clases me percate que la mochila de Sasuke ya se situaba en su lugar correspondiente, dirigí la mirada al asiento de Sakura-chan; estaba vacío, observe la hora, era demasiado tarde para que llegara, con un suspiro de resignación camine a mi butaca; el día de hoy la pasaría solo, aunque eso no era lo que en verdad me preocupaba.

Las clases iniciaron una a una, en esta ocasión parecieron largas y estaba tan distraído que no me di cuenta cuando el timbre que anunciaba la hora del almuerzo sonó a todo lo que daba.

-¿no saldrás a comer?—pregunto alguien con aire preocupado.

-si… comeré aquí: dentro del salón—conocía esa voz. Era la cual el día de ayer tanto ansiaba escuchar. Los ojos preocupados de Sai no dejaban de mirarme.

-y… si vamos juntos… ya sabes… afuera a almorzar.—hablo dubitativo como si esperara una negativa de mi parte.

-si por supuesto-dattebayo—acepte sin dudar un segundo.

Un poco de aire fresco, tranquilidad y comida no me sentarían nada mal.

Ambos caminamos a paso lento hacia aquel lugar verde, mi lugar favorito en la escuela, en ningún momento le regale una mirada tímida a Sai, estaba absorto en mis pensamientos, que al parecer mi acompañante noto en creces.

-¿te preocupa algo?—Sai rompió el silencio del ambiente.

-¿se nota mucho?- le mire expectante a su respuesta.

-no estás con el ánimo de siempre.—dijo sin dudar al responder, como si me conociera de toda la vida.

-ayer…- hice una pausa mientras hablaba; no sabía si era correcto contarle de mis problemas con Sakura y más cuando su primo estaba de por medio- … ayer tuve una discusión con mi amiga.—le dije sin revelar la razón de la discusión.

-¿fue algo muy fuerte?—espero a que respondiera, pero se percato de que no tenía la intención de hablar, así que prosiguió, ignorando mi silencio—Sakura no vino el día de hoy, fue extraño que no te recibiera gritando tu nombre y saludándote, ha estado todo muy tranquilo, lo más seguro es que nos hallamos acostumbrado a su carácter animado—lo ultimo lo dijo acompañado con una risa ligera al hablar.

-si… - me esforcé en sonreír un poco al recordar lo ruidosa que era Sakura-chan en cuanto me veía entrar al aula—la extraño mucho, y eso que no la he visto en unas cuantas horas—Baje mi cabeza, era mucha la tristeza que me inundaba, la personalidad animada y descontrolada de Haruno me hacía falta, después de que mi amistad con el bastardo de Sasuke ´´terminara`` la única razón de mis sonrisas , a excepción de mi hermano, fue la intrépida de mi amiga.

-no tienes que contarme si no te sientes cómodo con esto—me dijo en cuanto noto que empecé a titubear.

-bueno… no es que no quiera contarte… ya sabes son cosas algo personales- simule unas comillas haciendo ademanes con las manos en cuanto pronuncie la palabra ''personales''.

-lo único que quiero es que la sonrisa regrese a tu lindo rostro, si fuera un chico el que te hiciera sentir así ten por seguro que tendría que pedir una ambulancia para que lo trasladaran al hospital más cercano—lo dijo de una manera muy seria, por lo que no dude en que decía la verdad; por suerte no le comente que Sasuke estaba involucrado en esta pequeña disputa, no quisiera que siendo familiares terminen golpeándose el uno al otro.

-te aseguro que no es nada preocupante, es algo que solo se solucionara hablando—le dije al momento que simulaba una sonrisa para alejar la preocupación de él, debía de mostrarle que no soy la clase de persona que se desmorona con situaciones como estas.

Además de que sonreír forzadamente se estaba volviendo una gran molestia.

Al menos tenía la esperanza de poder hablar con Uchiha para arreglar todo este asunto y volver a como estábamos antes, hacer borrón y cuenta nueva; todos amigos de nuevo.

-bueno como digas, ya no me preocupare—lo dijo bajando la mirada y desviando su rostro para que no viera la expresión que ponía.

Por un momento me tranquilice, trate de tomar aire y pensar detenidamente las cosas; primero abordaría a Sasuke, le obligaría a explicarme todo lo sucedido y si era necesario haría que se disculpara con Sakura. Después hablare con mi amiga, y tendríamos una ``charla amistosa´´, seré completa y totalmente sincero con ella, ya no le escondería nada… nada en absoluto.

-el timbre a sonado, es mejor que volvamos a clases—Sai se levanto y me ayudo a levantarme también, así ambos podríamos ir juntos al salón de clases.

Pero por algún extraño motivo (aun si ya no necesitaba su ayuda para mantener el equilibrio mientras me incorporaba) no soltó mi mano, su palma permaneció unida a la mía hasta que las butacas que ocupábamos nos separaron cruelmente; fue entonces que me percate de la mirada atenta de Sasuke; y este al observar que lo seguía con la mirada, poso sus ojos negros en los míos sin siquiera titubear, un sentimiento extraño se apodero de mi y no supe identificarlo. Desvié la mirada, como de costumbre no soporte la presión de su mirada.

Odiaba la forma en cómo fijaba sus pupilas a las mías, incluso si esa mirada no fuese la primera vez en clavarse en mi, había algo que la diferenciaba de las anteriores; esta vez era dura y fría.

Tan pronto como entro Kurenai-sensei, la maestra de literatura, me libre del hechizo de sus orbes oscuros, mi corazón latía desbocadamente, incluso con mas salvajismo que cuando me encontraba con la sonrisa de Sai. Pero no sabía exactamente si iba dirigida a mí, porque en el instante en que Sai se dio cuenta de nuestra pelea silenciosa, volteo a verme, sé acerco un poco para que pudiera oírlo y me susurro despacio `` no te asustes, no es una amenaza para ti´´.

Como si pudiera tranquilizarme después de haber sido técnicamente asesinada por esos ojos oscuros despiadados.

Ya estaba decidido, precisamente hoy sería el día en que hablaría con Sasuke y le pondría fin a esta ridícula pelea. Solo quedaba esperar la hora de salida.