Disclaimer: Kuroko No Basket no me pertenece, le pertenece a Tadatoshi Fujimaki
La noche que ella vino a verme, no me resistí y la invite a salir, medite esos días que no fue a clases, esa nostalgia por verla no es normal, creo que me gusta, esta cita es para confirmarlo, Ah, mierda, no me puedo aguantar para verla, ¿Por qué putas llegue 40 minutos antes?, así no soy yo, es culpa de Daiki que me haya vuelto tan malhablada, ahora que lo pienso, debo hacer las paces con ese idiota.
Dure 30 jodidos minutos dando vueltas sin hacer nada interesante, solo quiero verla, me estoy volviendo como una acosadora.
Llegue al sitio indicado nuevamente, sentándome en un muro bajo de la estación, observando a la gente por 10 minutos, creo que estoy empezando a entender el gusto de Tetsu por observar personas.
Y entre todo aquel mar de personas que salía de la estación estaba ella, como iluminada por un faro invisible, se veía precisa, un jean claro y desgastado, camiseta rosa pálido, un sweater ajustado blanco y unas botas de trenzas por la mitad de la pantorrilla, se veía muy linda.
— Hola, ¿como estas?— dije levantándome del muro donde estaba sentada.
— Hm, Bien, ¿y tú?— dijo ella mientras se acercaba a mí un poco más.
— Bien...— fue todo lo que pude decir, joder, estoy nerviosa, con este silencio tan incomodo comenzamos a caminar sin un rumbo fijo, si la miraba por error, ella desviaba la mirada, esto no está yendo bien.
Caminamos durante u rato, entre eso de desviar la mirada y el jodido calor que hace, me estoy fastidiando, y como si fuera por arte de los dioses, vamos por la calle donde esta mi heladería favorita, de solo pensarlo se me hace agua a la boca.
— ¡Vamos a esa heladería!— dije tomándola de la mano, ella me dio una hermosa sonrisa.
— Vale — fue lo único que dijo, apretando un poco mi mano, luego de caminar un poco mas estábamos frente a ese lugar, una gran ventana que te deja ver al interior, paredes rosadas y unas cuantas cornisas blancas en la parte superior.
— ¿Que sabor quieres? — le pregunte a Riko mientras me acercaba a la vitrina, por suerte el lugar estaba vació.
— Una barquilla de vainilla con un cono de chocolate, oh, y Chispas de colores con un sorbete de chocolate — me dijo con estrellas en los ojos, es una respuesta bastante específica para una pregunta que acabo de hacerle.
— Disculpe — dije llamando la atención de un empleado que estaba en la vitrina. — Quiero una barquilla de vainilla con un cono de chocolate, Chispas de colores con un sorbete de chocolate y un helado de vainilla con galletas para mí por favor. — dije, luego me di cuenta de algo, y aprovechando de que nadie estaba mirando.
— No me molesta que me tomes la mano, pero sino ¿cómo busco el helado?— dije besando delicadamente su mano, ella la retiro de inmediato con la cara muy sonrojada, como un tomate, por lo que considerare el plan como un éxito.
Sonrojada como estaba, fue a sentarse en una mesa que daba a la calle, mientras se sentaba puso cara de molesta.
— Umm... ¿Señorita? — me dijo el chico que me estaba atendiendo con ambos helados en la mano, al parece me quede demasiado concentrada en Riko, tome un helado, con la otra mano le pague y luego recibí el helado y camine lentamente a la mesa donde ella estaba y se lo entregue.
— Gracias — fue lo único que dijo. Ahora que me doy cuenta, ella eligió la misma mesa que cuando yo venía con todos, cuando nos sentábamos aquí a compartir, esos tiempos ya están un poco lejos.
— ¿Estás bien?— me pregunto Riko extremadamente cerca de mí rostro, estaba tan ensimismada con mis pensamientos que no me di cuenta cuando se acerco tanto, ¡como jodidos no me di cuenta, ya tiene medio cuerpo sobre la mesa!
— S-si — respondí retrocediendo, esos acercamientos no son buenos para mi corazón, casi me da un ataque.
— Estabas como perdida, y se te va a derretir el helado — me dijo Riko volviendo a su asiento y apuntando con su dedo a mi helado, me di cuenta de que estaba algo derretido, por lo que comencé a lamer con rapidez, pero me detuve al su mirada en mi, por lo que la encare, me miraba con cara de sorpresa.
— ¿Por qué me miras así? — le dije mirándola directamente.
— ¡Por nada!— dijo ella comenzando a comer su helado de nuevo y desviando la mirada, es momento de hacer una pequeña jugada, aun con lo poco que he hecho hasta ahora, prueba la efectividad de las películas de seducción.
Termine de comer mi helado rápidamente, y me quede viendo como ella se terminaba el suyo.
— ¿Q-qué miras? — me lanzo de nuevo lo que yo le dije hace un rato.
— Nada, absolutamente nada — respondí poniendo una sonrisa que aparentemente la desconcertó, ah es tan linda.
Ella termino su helado, por lo que nos levantamos de los asientos y comenzamos a caminar fuera de la heladería.
Continuamos nuestro recorrido por la misma calle de la heladería, tiendas de ropa que ya conocíamos pero de las cuales comentábamos, algunos comentarios graciosos seguidos de silencios agradables.
Caminábamos por una gran plaza llena de verdes arboles y pavimentada con piedras, era un lugar realmente encantador, llegamos sin decir una palabra a la parte central, que contaba con una gran fuente que estaba apagada, había algunos niños corriendo, pero lo que me llamo la atención era un chico que estaba tocando la guitarra por lo que le hice un ademan con la cabeza a Satsuki indicándole que quería ir allá.
Nos quedamos escuchando entre las muchas personas que había, las personas secreteaban entre sí por lo que era un poco difícil entender la letra, así que nos movimos un poco más adelante entre la multitud, quedamos casi al frente y pude apreciar lo que quedaba de la canción en toda su magnitud, la letra era muy triste, trataba de la distancia de las personas que amamos, voltee a ver a Satsuki al darme cuenta de que me sujetaba la mano con algo de fuerza, tenía la vista fija al piso y presionaba la mandíbula para no llorar, por lo que tome fuertemente su mano y la lleve a fuera de la multitud, a una parte algo solitaria de la plaza donde tire de ella lo suficientemente fuerte como para sentarla en una banca.
— ¿Por qué parece que fueras a llorar? — le pregunte mientras ella se miraba los pies.
— Lo siento — me dijo en voz baja levantando su rostro mientras dos lágrimas se escurren de sus ojos, las cuales fueron seguidas de muchas más.
Pase mis brazos por su cabeza y la abracé, acurrucándola en mi pecho mientras la escuchaba sollozar.
— ¿Por que lloras? — pregunte encorvándome un poco para quedar cerca de su oído.
No me respondió, solo escuchaba sus sollozos mientras se aferraba más a mí.
— Respóndeme, por favor — le susurre mientras seguía llorando.
— Soy inútil...para mis padres...para Daiki...también en la secundaria era igual — Dijo con la voz distorsionada por el llanto.
— E incluso...contigo — me dijo antes de que fuera capaz de responder, ¿por que se sentía inútil, que le ha hecho pensar eso?
— ¿Qué te hace pensar eso? — me separe un poco de ella para ver su rostro. Quiero saber que ocurre.
Se seco las lágrimas con el dorso de la mano y trato de detener sus sollozos, se levanto y me tomo de la mano para que la siguiera, porque ahora que lo noto, hay algunas personas mirándonos; seguimos hasta otra fuente donde no había personas. Ella se sentó en la orilla de la fuente y empezó hablar mientras yo me quede de pie.
— Mis padres jamás están en casa, no es una situación que acaba de ocurrir, han pasado años en esto, prácticamente me crié con la familia de Dai-chan, cuando ellos volvían, me trataban como...como si yo no existiera — dijo con la vista fija en el piso y sé que esté llorando de nuevo, su voz esta distorsionada —, solo me hablaban para recordarme que era una inútil, que nunca me quisieron, que querían a un hijo varón en vez de a mi — comenzó a llorar un poco más fuerte, me siento terrible por ella, no quiero que siga recordando si le duele de esta forma.
— N-no tienes porque seguir contando, por favor no llores — me acerque un poco más a ella, pero me encaro aun con su rostro lleno de lagrimas.
— ¡No! — ese grito me sorprendió un poco, pero antes de que pudiera objetar ella siguió hablando — Te lo quiero decir por...porque eres i-importante para mí — me termino de decir, con una pequeña y casi inexistente sonrisa.
— ¡N-no digas cosas como esas de repente! — le grite mientras sentía mi rostro muy caliente, de seguro estoy muy sonrojada, y ella solo reía secando sus lagrimas con el dorso de la mano.
— Hay un parque de diversiones por aquí cerca, ¿quieres ir? — dijo aun sujetándose el estomago mientras dejaba de reír y me extendió una de sus manos.
— Bien, vamos — dije sonriéndole mientras tomaba su mano y la levantaba de donde estaba sentada... y me asegure de no soltarla en todo el camino.
— ¡Camina más rápido!, que la fila se hace más larga — me dice Satsuki haciendo un puchero mientras tira de mi brazo para ir a la montaña rusa.
— Vale, ya voy — le dije caminando un poco más rápido llegando por fin a la fila.
— umm, Momoi-chan ¿estas s-segura de que quieres subir? — Le pregunte con algo de miedo.
— Primero, dime Satsuki — dijo volteándose hacia mí y acercándose peligrosamente — ¿No me digas que te dan miedo? — continuo con una sonrisa maliciosa.
— B-bueno, no son mi atracción favorita así que — corte la oración abruptamente al ver que ella me arrastraba dentro de los vagones para empezar el recorrido.
— Asegúrense con la barra metálica por favor — decía el empleado a cargo con una voz muy aburrida.
— ¡Aunque sea pudiste haber sido menos brusca! — le grite a Satsuki mientras me colocaba la barra metálica.
— ¡Que emoción, va a ser muy divertido! — exclamo muy feliz y con una sonrisa maliciosa, estoy perdida, puedo discutir con todos los chicos de mi equipo pero no puedo con ella.
— Quiero bajarme de aquí — murmure asustada mientras subíamos la primera de muchas colinas en la montaña rusa, tenía un pánico un poco extremo, así que lo primero que hice fue intentar tomar de la mano a Satsuki, lo cual a duras penas logre antes de que el carrito llegara a la parte más alta de la empinada colina, mientras bajábamos a toda velocidad grite como nunca antes lo había hecho, y antes de que me diera cuenta llegamos a un bucle, donde en la parte cumbre el carrito estaba volteado y podía ver toda la pista, avanzamos durante un par de colinas mas y volteé a verla, gritaba como el resto de las personas pero también sonreía.
Para mi suerte, después del bucle final seguimos un camino recto, y al fin llegamos al punto de inicio, en cuanto bajamos agradecí solo haber comido un helado, mi corazón latía demasiado rápido, pero en cambio Satsuki solo tenía una gran sonrisa en la cara, como si acabara de hacer una travesura.
— Fue divertido, ¿no crees, Riko-chan? — dijo eso con una sonrisa, me abalance sobre ella y le apreté las mejillas mientras ella balbuceaba tratando de soltarse.
— ¡Divertido y una mierda! —le grite soltándola finalmente.
— ¿Por qué te molestas? Fue solo una travesura — murmuro haciendo un puchero y sobándose las mejillas.
— Da igual — dije algo sonrojada por lo lindo que había sido su puchero — Ahora me toca elegir la siguiente atracción — mencione con cierta malicia.
Elegí la casa de los espejos, primero entramos por un pasillos lleno de espejos en los que se veían nuestras formas distorsionadas, luego comenzó a dividirse en tres pasillos y la luz parpadeaba dándole un aspecto algo macabro a los túneles, Satsuki parecía no dejarse intimidar, tomamos el pasillo del medio ya que parecía el mejor iluminado.
— Nee, Riko, ¿Por qué elegiste esta atracción? — Pregunto dando algunos pasos atrás— ¿No te da algo de?- Kyaaaa — Grito estrepitosamente mientras apareció una figura detrás de ella, resulta que si habían más personas en el recorrido.
— Disculpa, no fue mi intención asustarte, solo que se fue la luz en la otra parte de la atracción así que todos estamos saliendo por aquí — después de que un chico le dijera eso a Satsuki me voltee y vi a unas 5 personas, en eso la luz parpadeo y termino fundiéndose, causando que hubiera una obscuridad total.
Sentí a una persona al lado mío y Satsuki se apego mas a mí, poniéndome nerviosa, me acostumbre a la obscuridad lo suficiente como para notar una puerta, el chico al lado mío busco a tientas una cerradura, finalmente abriéndola, todos nos encandilamos un poco ya que hay poca luz debido a que el sol empieza a esconderse, apenas terminamos de salir se nos acerca una empleada.
— Lo sentimos, hubo una repentina falla eléctrica en la atracción, lamento las molestias — dijo haciendo una reverencia.
— No importa ¿Cierto? — pregunto un chico con barba.
— No hay problema, hasta fue un poco divertido — dijo una chica a mi lado.
— ¡Me alegro!, pero aun así perdón por las molestias — dijo la empleada retirándose.
Los chicos se fueron burlándose de la empleada, Satsuki me tomo suavemente de la mano y me jalo un poco cuando comenzó a caminar, sacándome de mis cavilaciones — Nee Satsuki, ¿Podemos quedarnos un rato mas aquí? — Pregunte tirando de ella un poco hacia atrás.
— Claro — me dijo sonriendo y colocándose a mi lado.
— Nee, Riko, ¿No te gusta el atardecer? — pregunto acercándose un poco haciendo que nuestros hombros se rocen, nos quedamos contemplando el atardecer hasta sus últimos momentos, estoy tomando valor para decírselo, que me gusta.
— Si... — dije un poco ida, terminando de tomar valor para mi confesión.
— Satsuki, ¿puedo pedirte algo? — murmure muy avergonzada.
— Claro Riko — dijo sonriéndome.
— Cierra los ojos por favor — dije con algo de vergüenza.
— ¿Así? — me pregunto ella girando sobre sus talones hacia mi dirección.
— Perfecta — dije acercándome lentamente a sus labios, fue un roce completamente superficial en el que disfrute su suavidad, hasta que Satsuki tomo mi nuca y me acerco con más fuerza a su rostro, de la sorpresa abrí la boca, en ese momento ella aprovecho para meter su lengua y buscar la mía con desespero, trate de seguirle el ritmo a su lengua comenzando una danza realmente caliente, hasta que perdí el aire, creo que Satsuki lo capto así que se separo de mi.
— ¡Se supone ibas a quedarte quieta!— le grite mientras jadeaba un poco.
— Tu no dijiste nada sobre cooperar — me dijo mientras se doblaba a tomar aire. Permanecimos así mientras el sol nos entregaba sus últimos rayos y se tendía un manto de estrellas sobre nosotras.
— Y... Ese beso, ¿Que significo?— me pregunto volteando al cielo.
— ¿No es obvio? Significo que me gustas. Y esa cooperación, ¿que fue? — le respondí volteando a ver la noria, tenía miedo de su respuesta.
Ni siquiera me di cuenta cuando se acerco a mí, solo sentí sus finos labios en mi cuello — Significa que me gustas — susurro muy cerca de mi oreja para luego morderla suavemente, haciéndome jadear.
— No soy un juguete para que me muerdas— dije estirándome un loco para alcanzar su cuello y lamerlo superficialmente.
— ¿P-porque me lamiste? — me respondió un poco sonrojada.
— Porque es divertido, ya es algo tarde ¿Quieres ir a mi casa? — pregunte con una doble intención, ese cuello, esos labios, me encanto su sabor, quiero probarlo todo.
— umm, vamos, ¡Guíame por favor!— me dijo invitándome a tomar su mano.
Caminamos por las frías calles del centro repletas de personas, mientras nos dirigíamos a los suburbios, tomamos un taxi que nos dejo en la calle frente a mi casa, vimos las estrellas antes de entrar, todas las luces de mi casa estaban apagadas, perfecto, mi padre no esta
— ¡Con permiso! — grito Satsuki pensando que había alguien luego de que yo cerrara la puerta y ambas nos quitáramos los zapatos.
— Estamos solas en casa — dije acercándome por detrás y abrazando su cintura.
—Eso es buena noticia — me respondió mientras se separaba y me encaraba para luego besar mis labios y sumirnos nuevamente es esa caliente sensación.
Hola! he durado desaparecida un monton de tiempo, lo se, pero ahora subire el ultimo capitulo (el siguiente) maximo hasta el otro domingo, encontre una forma de escribir en la escuela :3, agradezco un monton las notas en forma de documentos (owo), probablemente desde ahora solo suba one-shots, y el siguiente capitulo,Lemmon! muchas gracias por su paciencia :3
