Bella POV:

— ¿Señorita Swan? Estoy esperando la respuesta.

—No estaba prestándole atención, ¿podía repetirme la pregunta por favor?

—Claro que no me estaba prestando atención, ya van dos veces a la tercera la sacó, ¿me oyó señorita Swan?

—Si

Me puse a escribir lo que estaba dictando para que no me regañaran de nuevo, sentí que me dieron un codazo.

— ¿Qué te pasa Bella?, hasta yo he estado hablándote y no me haces caso.

Bien, muchachos, pueden retirarse y no se les olvide la tarea ya que eso vale la mitad y el examen la otra mitad, ahora, gente, largo de aquí.

Con victoria recogimos nuestras cosas y nos fuimos a la cafetería, mi bebé me estaba pidiendo comida. Agarre un zumo de naranja y un emparedado de jamón y nos sentamos en la mesa más alejada que había, pues queríamos platicar sin que nos interrumpieran.

—Estaba pensando en la cena de ahora Vic, no sé qué ponerme y estoy nerviosa, estará ahí y no sé qué decirle, merezco que no me hable.

—Primero, por lo que me ha contado Rosalie, no parece ser una persona rencorosa, ahora, explícale tus motivos y seguro te entenderá, mereces ser feliz con tu bebe y el amiga y si yo puedo ayudarte lo haré.

—Si, por eso organizaste el ir a cenar con tu prima con el pretexto de conocer a su novio.

Y es que una semana atrás Victoria se enteró de que iba a venir el novio de Rosalie y organizo una cena en casa de su prima para conocerlo, y de pasada que yo conociera a Jasper ya que nomás había conocido a Rose y no quería que pensará que era una traidora o algo así. Ya ahora aquí estaba mortificada y nerviosa por cómo se desarrollaría la cena.

—Sí, sí, lo que digas, lo hice porque tú eres una cobarde y volverías a huir de él si te lo encontrarás de nuevo.

—a veces eres tan pesada, no sé cómo te quiero y eres mi mejor amiga.

—porque nos complementamos y somos iguales.

Muy maduramente me saco la lengua

Terminamos de desayunar y cada quien se fue a sus respectivas clases, mi bebé estaba muy inquieto, se me encajaba en las costillas y dolía como los mil demonio, se calmaba cuando le hablaba o me sobaba la barriga. Cuando terminaron mis clases y las de mi amiga nos fuimos al centro comercial, ordenes de ella, ya que decía que no tenía nada decente que ponerme y que ya era hora de comprar ropa de maternidad.

Salí con un vestido azul cielo de maternidad muy bonito y sencillos y zapatos bajitos blancos, ya que con mi torpeza solo conseguiría caerme si utilizaba zapatillas, ella se compró un short de mezclilla, una blusa de color rosa con estampados en color lila y rosa claro. Fuimos a comer ya que se nos hizo tarde, de ahí nos fuimos a la casa, ya que estaba cansada y quería dormir un ratito.

Cuando llegamos fui a dejar mis cosas en el cuarto y me acosté un rato, mi bebé se empezó a mover.

— ¿también estas nerviosa por la cena cariño?, sabes ahí va a estar papá, ahora lo vas a conocer mi vida. — le hablaba a lo bebé mientras me sobaba la panza. —espero que te parezcas a él, que tengas sus ojos verdes y esa sonrisa Hermosa.

Le estaba contando como lo conocí, pero me quedé dormida.

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—Bella, cariño, despierta, tienes que arreglarte, ya es tarde, te espero en la sala.

Oí la puerta cerrarse y suspiré. Me levanté arregle la ropa que me iba a poner y me metí a bañar, me seque el pelo y me lo deje suelto, me lo agarre de los lados con las horquillas que mi mamá me regalo para mi cumpleaños, me puse el vestido, los zapatos, un poco de maquillaje y estaba lista. Me pare frente al espejo y me dieron ganas de llorar, lo primero que note fue mi bultito, mi bebé estaba ahí, creciendo, fuerte y sano, con una última pasada a mi reflejo me aleje y salí a la sala con Victoria

—ya estoy lista Vic, cuando estés lista nos podemos ir.

Me estaba dando la espalda, cuando se dio la vuelta se tapó la boca con la mano.

— ¡Bella! Esta hermosa, se nota más mi sobrinita, te miras tan bonita.

—Ya, Vic, porque me harás llorar, no es para tanto.

—Obviamente estas ciega, pero en fin, pongámonos en camino.

Agarramos nuestras cosas, cerramos la casa y nos montamos en el carro. Cuando llegamos delante de mí estaba una hermosa casa decorada a la perfección, árboles frondosos rodeaban la casa, era simplemente espectacular. Nos bajamos y Victoria toco el timbre.

—Isabella, quédate en paz, mis tíos no te dirán nada, son buenas personas, así que deja de ser una bebé llorona y afronta esto de una jodida vez.

Me quede con la boca abierta, Victoria jamás me hablaba así, salvo cuando la estaba cansando y enfadando.

—Lo siento, no puedo evitarlo, y además no me dijiste que iban a estar tus tíos.

—Obviamente iban a estar, lo siento por no decirte se me olvido, ellos no te harán nada bella, son muy amables belle, mejores abuelos no le pudieron tocar a la bebé, junto con tus papás y mis tíos mi sobrina es muy afortunada, te lo digo ahora, ellos son muy unidos, se cuentan todo, así que no te caiga de sorpresa que sepan de tu embarazo y que Edward sea el papá. Ahora quita esa cara y disfruta de la cena, todo saldrá bien Bella, ten un poco de fe en nosotros. — dijo sonriéndome y guiñándome el ojo

No tuve tiempo de responderle, porque en eso una hermosa mujer muy parecida al susodicho nos abrió la puerta y nos regaló una hermosa sonrisa cálida.

Victoria la saludo

—Hola, Tía Esme.

¡HOLA! hola, disculpen la tardanza pero es que estoy en exámenes y trabajos finales y la escuela me absorbe mucho tiempo. Pero por fortuna pude tomarme un tiempo y darles este capítulo que espero les guste, sin más los dejo.

¡A DISFRUTAR!

Besos y abrazos😊