Capitulo 7

La mañana del sábado siguiente, Severus estaba bastante ocupado preparando los detalles técnicos y ajustando cada escenario de acuerdo a las clientas de la semana que empezaba. El timbre sonó. Dio unos últimos retoques y salio a ver quien había entrado.

En la oficina del frente, Kingsley Shacklebolt y Nymphadora Tonks, curioseaban con interés. Tonks se rió cuando vio el letrero colgado detrás del mostrador. Tenía varias imágenes. Calaveras de tétrico aspecto con tibias cruzadas a los lados. En el centro un mensaje que rezaba:

SOLO CLIENTAS FEMENINAS!!

Todos los demás serán HECHIZADOS o PEOR!!

"Parece que Severus no es de los que se acuestan con cualquiera", se rió Tonks.

Kingsley hizo un gesto, pero se puso serio cuando Severus apareció en la habitación. El Maestro de Pociones parecía sorprendido de ver a los Aurores. Luego camino alrededor del mostrador hacia Kingsley y le estrecho la mano vigorosamente. Ellos habían servido juntos en La Orden.

"Buenos días Kingsley", le dijo al negro Auror, luego, dirigió los ojos hacia la risueña Tonks. El cabello de la joven estaba peinado en puntas y de color amarillo brillante.

"Buenos días Tonks. Veo que todavía en misión de dejar ciego a todo el mundo mágico", dijo Severus a la bruja con aspecto de hada como saludo.

"Buenos días, Severus", replico ella tocándose el cabello y sonriendo.

"Buenos días Severus", dijo Kingsley con la voz grave, "Me temo que estamos aquí por un asunto oficial del ministerio".

Severus arqueo una ceja.

"No me digas que finalmente deslegalizaron mi línea de trabajo!", dijo Severus al tiempo que señalaba las sillas y los invitaba a sentarse. Ambos Aurores se sentaron.

"Nah…ya se dieron por vencidos en ese asunto. Si cerraran tu negocio, tendrían que cerrar todos los burdeles y, enfrentémoslo…proveen un servicio invaluable", dijo Tonks. "Pero estoy segura que están ocupados en algo.

Escuche que enviaron aquí alguien a espiar y para ver si estabas usando algún tipo de magia ilegal que altere la mente de esas mujeres, pero cuando volvió, nos dijo que la única magia utilizada era la natural"

"En serio?"Respondió Severus, preguntándose cual de las satisfechas mujeres seria la espía. "No, un uso hechizos en mis clientas. No lo necesito"

Tonks le dedico a Severus una apreciativa mirada.

Kingsley la vio y se puso serio.

"Si tienes alguna fantasía que cumplir, Tonks, ya sabes a quien acudir", le gruño el con la voz baja.

Tonks le sonrió.

"Dios, Kingsley! Que celoso!" le dijo ella golpeándolo levemente en el hombro.

"Así es. Así es como soy. Harás bien en recordarlo", dijo el amenazante mientras Tonks le guiñaba un ojo a Severus quien sonrió.

"No te preocupes Kingsley. Tonks fue la primera en aparecer en la lista negra…por principio. Eres un hombre más valiente que yo para liarte con una metamorfomaga. Los dioses solo saben en que se puede llegar a transformar en mitad de un orgasmo", sentencio el Maestro de Pociones, entornando los ojos para observar a la mujer.

Kingsley sonrió con picardía.

"Se pone un poco intensa…si…", dijo el Auror y Tonks se puso escarlata.

Kingsley y Tonks habían sido amantes por varios años, y el pobre hombre había experimentado algunas sorpresas en la cama con ella. Algunas veces casi había sido ahogado y casi aplastado cuando Tonks perdía el control y le aparecían algunos miembros como tentáculos, con todo y ventosas, lo habían envuelto cuando ella se vino. Si…Acostarse con Tonks podía ser bastante peligroso…peo eso mantenía a Kingsley enamorado de la bruja. Ahora que Voldemort estaba muerto, ella aportaba la cuota necesaria de peligro.

"Suficiente de eso", ladro Tonks, todavía de un color rojo subido, "Dile por que estamos aquí, Kingsley"

"Ah, si. Te resulta conocida una mujer llamada Agatha Windelfort, Severus?" pregunto el Auror.

Severus asintió.

"SI. Alguna vez fue mi clienta pero se metió en algunos líos. Recibí una orden de caución de l ministerio par que ya no la atienda",, replico el Maestro de Pociones.

"Ahhh…bueno…todavía se esta metiendo en líos", dijo Kingsley. "Se robo una buena cantidad de dinero de Las Tres Escobas la otra noche. La caja registradora de Rosmerta esta encantada para permitir ver las ultimas tres personas que la abrieron. La srta. Windelforth fue la última. Se llevo alrededor de mil doscientos galeones", dijo el Auror despacio, "La enviarían un tiempo a Azkaban si la atrapan. Creemos que ha estado tratando de verte, digamos…profesionalmente"

"No, ella no ha estado aquí. Reviso a mis clientas con cuidado para asegurarme que hayan bebido multijugos ni que sean…varones…", dijo Severus, con el rostro un poco contorsionado.

Adam había hecho algunos esfuerzos para utilizar las habilidades de Severus, a pesar de la gran advertencia que Tonks leyó.

Por alguna razón, los poderes del vampiro reina no funcionaban con el Maestro de Pociones. Era posible que tuviese efecto solo en los hombres mortales que tuvieran la inclinación de 'pasarse al otro lado' o con curiosidades bisexuales y al parecer, Severus no era ni un caso ni otro.

Había echado al desilusionado vampiro rápidamente prometiéndole atacarlo con el hechizo Solaris. No le hubiese hecho daño al bonito vampiro reina. La luz del sol no tenía el mismo efecto sobre el que sobre los vampiros comunes. Adam podía caminar a la luz del sol mientras la mayoría de los vampiros serian reducidos a cenizas.

"Bueno, si la vez por aquí, por favor, avísanos", dijo Kingsley poniéndose de pie. "Ya tiene acumulada una gran cantidad de problemas con los que definitivamente necesita ayuda. Va a recibir tratamiento mientras este en la cárcel".

Tonks y Severus se pararon.

"Lo haré", prometió el pálido hechicero. No necesitaba mayores problemas con el ministerio. Ya bastante hacían para encontrar el modo de cerrar su negocio.

"Gracias Severus", dijo Tonks. Luego pregunto, "Por cierto…cuanto cobras por una revolcada?"

"Quinientos galeones", respondió Severus, con un brillo especial en los ojos cuando Tonks silbo.

"Eso es un montón de dinero por un poco de sexo!", dijo ella meneando la cabeza y dedicándole al Maestro de Pociones la mirada apreciativa d antes. "Por esa cantidad, espero que tenga todas las flores y las luces que quiera, o algo por el estilo!"

"Algo parecido…si", susurro Severus cerca del oído de Tonks. Kingsley maldijo.

"Vamonos Tonks", dijo ya de mal humor. "Nos vemos Severus".

Kingsley tomo a Tonks del brazo y casi la arrastro hacia fuera. Una vez afuera, la acerco mas a si mismo, con el rostro ceniciento.

"Así que te calentaste eh?", gruño.

Tonks lo miro parpadeando.

"Oh, Kingsley, solamente estaba preguntando. Tenia curiosidad, si? Eso es todo", dijo ella temblando un poco contra el cuerpo de el. La sostenía bastante fuerte.

"Así que curiosa, eh? Vamonos ya….vamos a hacer una parada en mi casa antes de volver al ministerio", dijo el auror, "Veremos que se puede hacer con esa curiosidad tuya".

"Kingsley, eres un troglodita", suspiro ella contra su pecho, completamente caliente. Le encantaba que el hombre fuera tan celoso y posesivo.

"Solo aguarda en que estado esta mi garrote", murmuro el mago, desapareciendo con ella.

N/A: Eso es todo por hoy. Mañana estaré subiendo uno o dos capítulos más. Voy lo más rápido que puedo, pero tengo que trabajar y esto de traducir entrecortadamente no me gusta, porque pierdo el hilo y empiezo a escribir cualquier cosa, como habrán notado. Igual, trato de revisar los textos ante, pero se me han escapado algunas barbaridades….pido disculpas por los errores que puedan encontrar.

Muchos saludos a tods y nos vemos en el próximo capitulo!