Weee... algo le paso al capitulo anterior... se mezclo con este... sorry!! Ya lo arregle, me estoy matando masomenos para escribir este fic... T.T es que ya tengo que rendir las finales, y ahi si no quiero saber nada mas con la secundaria, adios para siempre!!

Ehhhh bueno, volviendo a lo que estaba...

Capitulo 7: Planes frustrados

Reinaba la confusión en el centro: ambulancias, policía, reporteros, camiones de bomberos, todos sobre la calle, donde un montón de hierros retorcidos y humeantes mostraban el lugar donde, minutos antes, había un colectivo estacionado.

-¿Qué ocurrió aquí?- se preguntó Terra en voz alta, y no tardó alguien en contestarle: un coche bomba.

-Miren, son las titanes- dijo alguien. El jefe de policía se adelantó hacia ellas.

-No es nada de qué preocuparse, en realidad- explicó, haciendo un gesto hacia lo que quedaba del bus- Por fortuna no había nadie adentro, sólo estaba estacionado mientras los conductores realizaban el cambio de turno.

Raven asintió, sin decir una palabra, y se acercó a examinar más de cerca. Algunos oficiales del escuadrón de bombas retiraban los restos de una bomba del interior del colectivo.

-¿Pero quien puede querer volar un autobús vacío?- preguntó Terra- Un grupo terrorista…

-O alguien que quería llamar nuestra atención.

Raven súbitamente había tenido un presentimiento, la sensación de que alguien la estaba observando, agazapado entre las sombras. Sentía un par de ojos clavados como un pinchazo en su nuca.

-Alguien nos estaba esperando- Raven miró alrededor, hacia la calle y los edificios, buscando lo que fuera que se escondiera tras estos. Casi podía sentir la presencia, estaba ahí, pero se resistía a ser encontrada, algo la protegía más allá de la percepción de la émpata.

-¿Quien es?- Terra se aproximó lentamente, mirando alrededor con recelo. Kero se asomó por el borde del bolso, aprovechando que todos en la calle estaban distraídos.

-No lo sé- Raven continuó mirando alrededor; quien quiera que fuera, no debía estar más allá de una cuadra de esa misma avenida- Detecto una presencia, pero no se de dónde viene.

-Me parece familiar- comentó Kero, concentrándose en la presencia de la que Raven le hablaba- pero no parece una carta Clow, al menos no del todo.

-Separémonos- propuso Terra- Yo me voy por ese lado, y tu por allá- dijo, señalándole el lado derecho de la calle- Si encontramos algo, nos avisamos por comunicador.

-Bien. Vamos. Si no encontramos nada nos vemos aquí en diez minutos.

-Espérame- Kero salió del bolso de un salto y se escondió en la capucha de la capa de Raven, y esta dio media vuelta y se alejó calle abajo levitando, mientras que Terra hacía lo mismo en la otra dirección, subida sobre una gran roca que había tomado de donde se había levantado el pavimento.

La policía había cortado la calle y no circulaban autos, con lo que podía volar a poca distanciadle piso y a mayor velocidad. Algo la guiaba, y ella sentía que sabría cuando hubiera llegado.

De repente, a unas diez cuadras de donde había partido, la presencia se esfumó por completo. Raven se detuvo en seco y miró a todos lados, desorientada.

-¿Tu también sentiste eso?- Kero se asomó por sobre su hombro, inquieto. Daba igual que se mostrara, la calle estaba desierta.

-Si. Lo que quiera que fuera, acaba de irse.

-Yo no estaría tan seguro- Kero miró en todas direcciones, pero tal como Raven, no vio nada más.

-Pero no puedo buscarlo si no puedo sentirlo.

-¿Ni siquiera con tu empatía?

Raven se detuvo un momento y cerró los ojos, concentrándose con fuerza en esa cuadra y sus alrededores.

-No, es inútil. La calle está vacía, no hay ningún ser vivo aparte de tu y yo aquí.

-Bien, entonces regresemos- Kero sonaba un poco decepcionado.

Raven regresó al punto de partida casi al mismo tiempo que Terra.

-No he visto nada¿y ustedes?

-Tampoco- dijo Raven mientras Kero volvía a meterse al bolso.

-Los otros titanes ya han vuelto a la torre, acabo de hablar con ellos- Terra tenía su comunicador en una mano- Mejor volvamos, seguiremos con esto más tarde.

-De acuerdo- Raven siguió a Terra quien se alejaba calle abajo otra vez, no sin antes echar una mirada recelosa alrededor, preguntándose quién estaría espiándola desde las sombras.

-…Y ese fue otro criminal más que atraparon los Jóvenes Titanes- todos estaban en el living room, atendiendo sus propios asuntos mientras Chico Bestia hacía el relato completo (y bastante exagerado) de cómo habían capturado a los asaltantes, ante un reducido auditorio compuesto por una entusiasmada Terra y una Raven un tanto ausente.

-Como el chico verde dijo, el tipo no tuvo oportunidad- Cyborg acababa de terminar de prepararse un sándwich de varios pisos y se retiró ufano a comérselo al sofá, donde estaban los demás. Starfire estaba en una punta de este, simplemente descansando, y a la par de ella estaba Robin, bastante tenso.

-Cuéntennos otra vez del colectivo- pidió en tono serio.

-Pues eso, que cuando llegamos no quedaba casi nada de él- explicó otra vez Terra, recostándose en el sofá- Nadie vio nada, nadie escuchó nada, simplemente explotó de un momento al otro. Registramos la zona y no vimos a nadie

-Eso es tan extraño. ¿Para qué alguien querría destrozar un autobús vacío?- se preguntó Starfire.

-Es lo que se está preguntando medio departamento de policía- señaló Cyborg, muy ocupado con su sándwich.

-Fue para llamar nuestra atención sobre algo- dijo Raven, hablando por primera vez desde que había vuelto a la torre- La bomba obviamente fue colocada con anterioridad, ya que los testigos dicen no haber visto a nadie cerca del autobús antes de que estallara, pero entonces ¿por qué no se mostraron después? No tiene ningún sentido.

Robin la miró ceñudo. ¿Sabía ella algo que él no? Tenía que averiguarlo.

-Muy bien, en vista de que todo lo que podemos hacer es esperar a que quien quiera que lo hizo de el siguiente paso, propongo que nos relajemos con una… ¡noche de película!- Chico Bestia sostuvo en alto una caja de dvd salida de ningún sitio y los titanes lo miraron con curiosidad. En la caja se leía: "Resident Evil 3"

Los titanes se miraron un momento entre si con duda, y después miraron a Chico Bestia. Al final se encogieron de hombros.

-Traeré las palomitas- dijo Cyborg volviendo a la cocina.

-¡Genial! No se arrepentirán- Chico Bestia empezó a conectar el dvd

Al rato estaban ya todos los titanes en sus lugares de siempre en el sofá, disfrutando de la película. Hasta Raven tenía que reconocer que no la estaba pasando tan mal (después de todo, se trataba de una noche de películas organizada por Chico Bestia, y ya sabemos que esas cosas suelen terminar mal XD) Casi había logrado apartar de su cabeza todo lo sucedido durante la tarde, que era justo lo que necesitaba, pero no era tan fácil con Robin sentado a menos de dos metros de distancia; se las había arreglado para cambiarse discretamente de lugar de modo que sólo Terra la separaba de su más nuevo "enemigo", lo cual sólo la ponía alerta ya que sentía que era exclusivamente para vigilarla.

Confiando en que su líder no sería tan inconciente para intentar nada en presencia de los otros titanes, igual hizo un esfuerzo por relajarse y disfrutar la película, lo cual estaba funcionando de verdad… hasta que se cortó la luz.

-¡¡¡Noooooo, justo en la mejor parteeeee!!!!!- gritó Chico Bestia tirándose de los pelos.

-Otro corte más- se quejó la voz de Cyborg, desde algún punto impreciso a la derecha de Raven- Todavía no he terminado con los cables de la torre, lo último que necesito es más golpes de corriente.

Se escuchó un crujido metálico y el sillón se movió. Cyborg se había ido a verificar el panel del sistema de seguridad que se hallaba junto a la puerta, pero este no respondía. Por un minuto más o menos, como de común acuerdo, nadie se movió ni dijo una palabra, hasta que un potente haz de luz bañó sus cabezas desde atrás. Era el siempre útil foquito en el hombro de Cyborg, que cortaba la oscuridad como la linterna de un explorador en una caverna

-Me temo que estamos sin luz otra vez- sentenció.

Raven reprimió el comentario de "ya lo había notado" y se puso en estado de alerta; bien, eso le brindaba nuevas oportunidades a Robin de… ¿qué¿Quitarle las cartas por la fuerza ahí mismo? No sabía de lo que era capaz, pero sentía que por el momento lo mejor era alejarse de el para no tentar a la suerte.

Rodeó el sillón y se ubicó cerca de la puerta, como quien observa (bueno, no exactamente) lo que hay alrededor. Igual, nadie se fijaba en ella ya que todos estaban preocupados en otras cosas, o así era hasta que algo les llamó la atención a todos: un espeluznante ruido, entre un lamento y un rasguido, que llegaba hacia ellos como desde todas partes de la torre elevándose como un grito sobrenatural. Sólo duró unos segundos, pero alcanzó para ponerles a todos los pelos de punta.

Raven se apartó de la puerta, en una mezcla de sorpresa y precaución, y después de eso nadie se movió por un buen rato hasta que Robin, que no había abierto la boca desde que la luz se fue dijo:

-¿Qué demonios ha sido eso?