Gloria a Dios, qué actualicé...

¿Verdad??

xDD!

Jaja, primero qué nada... ¡Quisiera agradecer a todos (as) ustedes! :D de verdad, no saben el aprecio qué les tengo, y me complace enormemente que gusten del Fiic n.n

Pero, tengo malas noticias u.u : Probablemente, deje de actualizar tan seguido el Fiic u.u

¿Porqué? -Se preguntarán. Yo le diré: Por las benditas clases!! ¬¬ Pero, no se preocupen... El Fiic tendrá menos de 25 caps, así qué ya lo terminaré... xD! ^^

Y, bueno... ¡Me gustó este cap! n.n Está tan geneal...!! :B Jajajaja!! Y ya le tengo título para el siguiente... Uyy, qué bueno que les cae de maravilla Tempai Sama, yo tambien la adoro!! ^^

Y, bueno... Hoy en la tarde, me voy a la playita!! =) Quise actualizar antes de irme n.n Regresaré el Sábado, o Domingo... Ya en realidad, tengo tooda la idea qué ocurrirá en el siguiente cap.

Y, por favor, no olvides ver el programa de Paris Hilton qué está buenísimo... ¬¬

Uyy, sí!! O.o No me lo perderé..! :P

Bueno, see you..!! ^^

Me voy a la playa, mis chavas (os) :H

¡Have Fun!

*Kiiss For All..!!

(K)


Agradecimientos (Respuesta a Reviews)

*Ashaki:Jeje, grax a tí tambien!! n.n Qué bueno, espero qué te guste este cap... Realmente, aprecio tus buenos deseos, y no olvides qué cuentas conmigo para todo!! ;) XOXO!!

*Chifuni-Chan: Sister!! :D Aww, gracias por tu review!! n.n ¡¡Jajajajaja!! Pues, me alegro qué te gusten las locuras qué escribo... n_n Espero qué disfrutes el cap! ^^ Y, al contrario... Casi no he salido de vacas ¬¬ Así qué ya te podrás imaginar el aburrimiento y todo el tiempo libre qué he tenido... Y me dije: "Oh, demonios... ¡No encuentro nada qué hacer! Hmm, ya sé... ¡Adelantaré el Fiic!" ^^ xDD!! Sí vale, tranquila n.n Es bueno qué disfrutes de las vacas... ¡Y, se acercan las clases!! T.T ¿Te imaginas en cuánto tiempo nos tardaremos en actualizar?? ¬¬ Qué horror... Jaja, ya cómo qué te uniste al Club de las "Admiradoras" de Tempai Sama, qué orgullo!! :D xD! Tambien deseo hablar contigo... u.u ¿Qué es de tu vida?? Por cierto, me conecté esa noche, y no te conectaste... Suelo conectarme casi todos los días, excepto los Sábados. Mi horario de compu es más qué todo, despúes de las 06pm, pues no me gusta qué me pegue el sol en la cara cuando chateo... ¬¬ Jajaja!! Disfruta enormemente!! n.n Cuiidate muxio!! XOXO

*Lfanycka: ¡Hola! :D Jejeje, me alegra qué te haya gustado el cap, ojalá y te guste este n.n Uyy, sí... La temible adolescencia u.u ¿Sabes? Hoy se te contesta tu pregunta, pero... Reconozco qué es irónico, un tanto gracioso y sin sentido, el motivo por el cuál, Sakura deberá irse. Ahora... ¡Más momentos educativos de SxS! ^^ Y, por supuesto... Más confusiones. Jeje, mil grax por leer!! n_n See you!! XOXO

*Mary-T06: ¡Jajajaja! Sí, tienes razón, y ya se te contestará tu pregunta en este cap, finalmente. Sí, ella quiere algo... ¡Me alegro qué te guste! ¡Gracias por leer! :D Cuiidate!!

*Dark-oji: Tú teoría se acerca en algo... Jajaja, no. Esa mucama... Está resentida con ella, es todo n.n Aunque, uyy... O.o Del resentimiento a la venganza, sólo queda un paso... xDD!! ¿En serio? O.O No sabía qué tambien uno es hipócrita en esa situación. Tempai no ha hablado mal de ella... Todavía n.n Uyy, ya pronto todo eso se sabrá!! :D Muchísimas gracias por leer, espero qué te guste el cap!! n.n

*LMUndine: Sí, es por algo.. n.n Gracias por tu review!! Oh, no te preocupes... Ya equilibré un poco las cosas (6) Uyy, sí. ¿No te agradan los misterios? =) Espero qué te guste el cap!! ^^ Cuiidateh!!

*Lady Daidouji:¡Me alegro qué te haya gustado! :D Tu teoría tambien se acerca bastante... Pero, si Tempai Sama se quisiera vengar, créeme que ya habría actuado. ¿No crees? Te adelanto qué no, puedes estar tranquila. La familia Kinomoto no está en ningún peligro "Aparentemente" Jejeje, gracias por leer y por tus preguntas!! n.n De verdad, tambien tienes una enorme imaginación!! :D XOXO!!

*Sasha Kinoli: Jejeje, ¿Yo mala? (6) Nah..!! xDD! n.n En este cap, se te resolverá la duda =) ¡Espero que te guste! ¡Mil grax por leer! :P

*RossinaDiFuoco: ¡Gracias por tu review! :D Irónicamente, tus preguntas serán respondidas de una manera inesperada ._. bN inesperada... ¡Jajaja! Yo tampoco tengo problemas, Shaoran podría ser un buen profesor enseñando a una chica sexy qué estudie... (6) xDD! Jajajaja! Cuiidate, pásala bN!! XOXO

*Leoni Tao91: ¡Welcome!! :D ¡Mil grax por tu review! Jeje, me alegro qué te haya gustado n.n ¿Te apuntas a la lista de las "Admiradoras" de Tempai Sama?? :D Uyy, más geneal!! (6) xDD!! Cuiidate muxio, espero qué te guste este cap!! n.n (K)


Él es mi... Guardaespaldas

Summary: El amor llega a su debido momento. O por lo menos, así se dice. ¿Cómo se podría definir una relación basada simplemente en la palabra: "Trabajo"?

Cap. 7: Resentimiento


No imagino el empeño en ocultarme las cosas...

Sencillamente, qué porque solamente poseo 17 años, creen qué no puedo entender las "Cosas de adultos" Les recuerdo: ¡No soy una niña!

-OtoSan, explícame -Intenté no sonar furiosa.

El despacho era muy lujoso, cómo les fascina a mi padre. Es su espacio personal, está metido ahí todo el tiempo posible. Cuenta a su disposición de enormes bibliotecas, su cómodo escritorio, sus "Artilugios" de excavaciones y una terraza.

Todas las reuniones de la familia se discuten allí, todos los problemas familiares se resuelven ahí. Y tengo qué resolver un muy gran problema con él...

-Sakura, hija -Suspiró-. Necesito esperar a tu madre y a tu hermano, para qué te comentemos mejor...

-Pues, ya se acabó la espera -Entró mi madre con su vestido favorito amarillo, moviendo las caderas cómo siempre lo hace.

A su lado, estaba mi hermano con su cara "Amigable", y una mucama con una pequeña máquina de peso en sus manos.

Oh, no...

-Ven aquí, Sakura -Me llamó dulce, fuí a donde estaba, y me abrazó bien fuerte, qué casi me quedo sin pulmones -. ¿Creíste que se me olvidaba? ¡Veamos cuánto pesas ahora! -Exclamó entusiasmada.

-Ah, mamá... -Dudé.

Pero me empujó a la máquina.

Resignada, me quedé quieta. Esperando la escandalosa reacción de mi madre.

-¿QUÉ COSA?!

-Eeh... -Empecé dudosa.

-¿10 Kilos?! -Gritó incrédula-. ¡Subiste 10 kilos!

-¡No era mi intención! -Busqué la forma para qué se calmara-. Kasan, son 10 kilos... Eso no es...

-...¿Nada?! -Completó rabiosa, le dió una rápida mirada a mi Otosan-. Díle rápido lo que tengas qué decirle, esta jovencita necesita toda disciplina posible y ya sé cómo será.

Tragué pesado.

Odio qué me torture mi madre...

Mi padre suspiró, también resignado.

-Muy bien, Sakura. Empecemos por lo de hoy, ¿Porqué llegaste temprano a casa? -Preguntó con cuidado -. Tu salida estaba programada a las 15:30 y no estamos ni cerca del mediodía...

-Me sacaron de clase -Dije cruzada de brazos.

-¿Te sacaron, o no entraste? -Preguntó rabiosa Kasan.

-Me sacaron -Respondí resentida-. Creo qué deberías hacerle una pequeña visita a Kioto Sensei, no sé cuál es su problema conmigo...

-Eso no importa ahora -Respondió Touya.

-Tienes razón -Asintió mi padre-. Hija, ¡Me ascendieron!

Shaoran y yo nos miramos incrédulos por un momento.

-¿Qué dices? -Pregunté sin aún podérmelo creer.

-Sí, me ascendieron -Dijo sin borrar su enorme sonrisa en el rostro-. ¿No te parece grandioso?

Y, cómo si de una mala broma se tratase...

-Sí, papá -Traté de contenerme-. Lo qué no me explico es: ¿¡Porqué nos vamos de la casa??!

-Ah, pues cómo me ascendieron, nos mudaremos a otra ciudad o, país -Se detuvo al ver mi cara de angustia-. Pero no te preocupes, sí las cosas no salen cómo esperaba regresaremos -Se encogió de hombros.

-Señor Kinomoto -Habló finalmente Shaoran-. Lo siento, pero ¿Qué tengo qué ver yo en la educación de su hija? -Preguntó sin aún podérselo creer-. Le recuerdo: No soy profesor.

OtoSan suspiró con pesadez.

-Quiero qué todos se sienten, por un momento -Dicho esto, todos obedecimos-. Puede qué Sakura tenga dudas con respecto a... Lo qué ocurre en su casa, ¿No?

Asentí.

-Quiere saber mi vida personal -Agregó Shaoran, mirándolo para que reaccionara.

Me molesté al principio, pero... Por lo menos, Shaoran habló de eso por mí, todavía no estaba segura si podía preguntárselo con los dos en persona.

-Aah -Titubeó mi padre-. ¿Y eso, hijita? ¿Porqué tanto interés? -Preguntó fingiendo mucha indiferencia.

-Pues... -No podía decirle "Porqué me gusta demasiado, y quisiera saber qué ha hecho" ¿No? Así qué, empecé con una clase de mentirilla. O debería decir, ¿La verdad?-. Papá, Akayo Tempai es la hija de nuestro presidente. Hoy por poco casi me peleo con ella, pero... ¡Ella toma todas las cosas con mucha calma! -Dije desesperada-. Shaoran se acercó en un momento oportuno, y se hablaron cómo si fueran... Viejos amigos -Hice una mueca-. ¿Qué ocurre?

-¿Te peleaste con Tempai Sama? -Preguntó alarmada mi madre-. ¡Ten más consideración con ella! ¡Lleva el rango más elevado qué tú!

Suspiré, esperando la respuesta.

-Hija... En su primer día, ¿Tempai Sama te reconoció?

-¡Sí! -Exclamé por fin, ya pensando qué me lo iban a contar todo.

-Mi nuevo trabajo es... Construir casas y hoteles presidenciales -Admitió con cuidado-. ¿Sabes lo qué significa?

Pensé por un instante.

-Qué en cualquier momento, puede venir para acá el presidente... Y su hija -Analizó con cuidado Shaoran.

Mi padre asintió.

-Quiero qué me hagas un favor: ¿Podrías hacerte amiga de Tempai Sama?

-¡Jamás! -Hablé con la verdad-. ¡No quiero tenerla cómo amiga!

-Sakura... -Reprochó mi madre.

-¡No, mamá! ¡No me obligarán a hacer cosas qué no quiero!

-Bueno... -Suspiró mi padre, rendido-. Cómo te decía, nos vamos de viaje. Para qué no socialices con gente de la cuál te despedirás en cualquier momento, se me ocurrió la idea de que Shaoran fuera tu tutor en casa.

Shaoran se levantó.

-No creo ser el indicado. He visto cómo estudia -Dijo señalándome, incrédulo-. Ni siquiera comprendo cómo es qué pasa en los exámenes... O bueno, en algunos.

-¡Oye! -Le grité.

-Li, has estudiado en Harvard. Te graduaste de Administración de Comercio y Empresas, puedes con esto -Animó mi padre.

Me sorprendí.

¿Harvard?

¿Y qué hace aquí?

-Sí, pero... Desde qué me gradué, no he tocado el estudio -Pareció admitir desesperado-. No sé si podré enseñarle lo qué pretende -Se encogió de hombros.

Mi padre lentamente se acercó a él, y le palpó el hombro, en señal de estupenda confianza.

Cosa qué... Me falta con él.

-Has trabajado para mí desde qué tenías 19 años -Empezó nostálgico, mientras se me caía la mándibula de la impresión-. Aún te recuerdo, eras él típico niño rebelde e inmaduro -Shaoran estaba serio, pero podía distinguir cómo bajó lentamente la cabeza, apenado de que estuviera presente, escuchando todo-. Deshonraste muchas veces a tu familia; y cómo castigo, te sentenciaron con este trabajo. No diré más información, pero déjame decirte qué, te veo cómo si fueras mi propio hijo. Confío en tí por completo, y sé qué con tus experiencias y disciplina aquiridas, educarás a Sakura cómo...-Trató de buscar una palabra correcta-. Bueno, ya sabes cómo, ¿No? -Rieron juntos.

Todas mis interrogantes sin resolver, se reflejaron en mi cara.

-Así qué, quiero que seas mis ojos mientras estoy en mi ausencia. Tratála cómo... ¿Si fuera tu hija?

Me sonrió triunfante.

-¡No! -Me tocó gritar-. ¿Acaso esto es un complot?! ¿Qué les pasa a todos ustedes? ¿Me quieren matar?! ¡Shaoran parece ser la misma copia qué tu, papá!

-Es un verdadero halago. Bien por tí, hija -Animó mi padre.

Merodeé por todo el salón, aún sin podérmelo creer.

-Entonces, era todo lo que quería decirte. No sé cuándo nos iremos, pero te avisaré con tiempo, Sakura -Dicho esto, se sentó cómodamente en su escritorio, volviendo a su trabajo de siempre.

-Pero, ¿Y Tempai? -Le recordé.

Alzó la vista.

-No tengo porqué estar respondiendo a todas tus preguntas -Atacó indiferente-. Es mí vida, tú sólo... Preocúpate por graduarte.

-¡Eres un idiota! -Le grité-. ¡Sólo quiero saber cómo me reconoce! -Admití desesperada.

-¡Televisión! -Me gritó-. ¿No sabes qué es una televisión?!

-¡Esa no me la creo!

-Pues, ¡Cree lo qué quieras!

-¡Papá! -Grité esperando a que me dijera algo.

-Hija... -Murmuró pendiente en su trabajo, sin prestarme atención.

Shaoran soltó una carcajada al ver mi estupefacto rostro.

Touya, al comprender la situación, se fué del despacho, con una sonrisa en el rostro...

¿Cómo es posible qué permita que Shaoran me falte el respeto en su presencia?

-Ash, ¡Me largo de aquí! -Grité dispuesta a irme.

-¡No tan rápido, jovencita! -Gritó mi madre, a regañadientes, fuí a donde estaba-. Rebajarás esos 10 Kilos. No sé cómo, pero lo harás. Shaoran, encárgate de que obedezca lo qué le diré -Asintió de inmediato-. Entre hoy y mañana, elegirás un día para ejercitarte. Díme cuál.

Pensé por un momento.

-Él... Sábado -Desvié la mirada.

Adios a mi Weekend...

Asintió.

-Empezarás con Gymnasia, Tenis, Ballet...

-¡Alto, alto, alto! -Exclamé incrédula-. ¿Ballet?! ¡Hace años qué no práctico Ballet! ¡No sé si me partiré tanto cómo antes!

Pero, ni siquiera se molestó en atender mi delirio.

-Despúes, correrás por toda la zona deportiva o verde de la mansión. Cómo Shaoran es amante del ejercicio, harás tus rutinas con él -Sonrió triunfante, mientras estaba en Shock. De tán sólo imaginarlo, me produce escalofríos... Ush, ejercicio-. Una en la mañana, antes de ir al colegio, una en la tarde; y otra en la noche, donde hace más fresco -La miré horrorizada, Shaoran parecía despreocupado, ¿Porqué será?-. Y, tú dieta... Dios mío, iremos a un nutricionista qué te dirá lo qué comerás por un mes. O sí es necesario, por dos meses. Estas gorda -Recriminó.

Dicho esto, me fuí desanimada a mi habitación.

Busqué mi tualla, y me dispuse a darme un baño.

¿Qué diablos sucede en esta casa?

////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////

///////////////////////////////////////////////////////////

Zzzz...

Zzzz...

Zzzz..

Una ovejita...

Dos ovejitas...

-Sakura... -Escuché una voz de árcangel, qué solo podía ser de alguien...

-Shaoran... -Susurré sonriente, en sueños.

-Despierta dormilona, es hora de levantarte.

-¿QUÉ?! ¡Llegaré tarde! -Exclamé, y dí un salto fuera de la cama.

Me dí cuenta de algo: Todavía se ve de noche.

¡Y, es Sábado!

Qué tarada... ¿Cómo se me puede olvidar una cosa así? Aparte, ¡Demonios! ¿Tanto sueño tenía qué nisiquiera me permití salir anoche?!

Un momento, Shaoran dijo algo de levantarme... Pero, no comprendo. Es Sábado... ¿Porqué tendría que levantarme?!

¿Qué es esto?

Volteo a ver al reloj, 04:30

4:30...

-¿Qué cosa?!

Dí la vuelta, y estaba allí Shaoran.

Vestía un lindo conjunto deportivo verde, con franjas amarillas en los lados de su codo. Me sonreía con cuidado.

-No inventes... -Susurré incrédula.

Se encogió de hombros.

-Despúes qué te bañaste, dormiste cómo una tabla, y tu madre me ordenó qué tu rutina empezara hoy...

-¡Pero, es Sábado! -Chillé.

-Sí, mañana tambien te toca...

-¡Pero, será Domingo! -Grité horrorizada.

¿Qué tonto arruinaría así su fin de semana?

Sinceramente, no tengo vida...

-Ahora, vístete. Tu madre te compró un nuevo conjunto deportivo. Te espero abajo.

-¡Espera! -Se detuvo antes de irse-. ¿Piensas qué me vestiré de una vez? -Pregunté incrédula-. Tendrás qué esperar hasta qué termine mi baño...

Se devolvió a mí, sonriente.

-¿Para qué te vas a bañar ahorita, si sudarás dentro de un rato? -Comencé a reconsiderarlo seriamente-. Además, te bañaste antes de acostarte, y ni siquiera cenaste -Me lanzó una mirada reprobatoria-. Grave error, tu cuerpo necesita más proteína y nutrientes de ahora en adelante, además de fibra... -Sacudió la cabeza-. Realmente, eres un caso perdido. En tu clóset encontrarás la ropa limpia. Y sugiero, qué te bañes despúes de hacer ejercicio. Ahí si valdría la pena el baño. Es lo qué hago siempre -Dijo encogiéndose de hombros.

-Ahh, ahora veo porqué -Le dije recordándolo a él, todas las mañanas duchándose despúes de su rutina ejercitante. Lo cuál me despertaba constantemente, y con la enorme tentación de abrir la puerta, y ayudarlo a lavarle la espalda... Porqué, uno no alcanza a lavarse la espalda, ¿Saben? A veces los hombres necesitan cierta ayuda...

Una enorme sonrisa se asomó por mis labios.

-¿Qué es tan gracioso? -Pregunta animado.

Me sobresalté saliendo de mi ensoñación.

-N-nada -Dije desviando la mirada.

Salió del cuarto, sacudiéndo la cabeza.

Me estiré perezoza, hacer ejercicio... Dejó de ser lo mío hace tiempo.

¡Y mucho menos en las mañanas!

¿Qué no pueden respetar los fines de semana?!

Resignada, me miré al espejo, lavándome la cara. No necesité de mucho cuidado en el cabello, gracias al cielo. En esta ocasión, sí debería de agradecer a mi madre por colocarme a comienzos de este año, parte del producto Watashii Beauty qué es una línea de cuidado intensivo para dejar el cabello más liso de lo normal.

Por una de las pocas veces en mi vida, arreglé mi cama. Aunque siempre me debato internamente en hacerlo, ¿Para qué hacer las cosas, sí puedes pagar a otros por hacerlas?

Abrí mi closet con sumo cuidado. Encima del cajón de las panties, había una envoltura transparente alrededor de mi nuevo conjunto. Lo tomé con precaución, dejándolo en la cama. Tenía una etiqueta amarilla. Sorprendida, jalé de ella, y leí claramente lo qué decía:

"Lamento arruinar tu "Weekend" por así decirlo... Cuando crezcas, enseguidas sabrás qué hago las cosas por tu bien. O espero fervientemente qué las comprendas cuánto antes, no importa. A las 7, es tú desayuno, no lo olvides. Espero verte allí. Aproveché de llamar por la noche al nutricionista, qué enseguida me instruyó tu dieta. Cúmplela al pie de la letra, en serio te conviene. Diviértete mucho, no sabes lo qué te espera...

Atte: Kasan. "

Tragué pesado.

Demonios...

Sin más preámbulos, me quité el piyama, y con cuidado pude apreciar mi nuevo conjunto: Era de color gris, con un cerezo en el medio, y franjas verdes por los bordes de mis piernas y codos. Me llené de entusiasmo, al menos el conjunto era lindo... Rápidamente, me vestí cuidadosa de qué estén justo a mis medidas, contemplé rápidamente mi cuerpo debajo de tan hermoso conjunto... Aún no me podía creer qué estuviera "Gorda" ¡Ni siquiera se notaba! Hmm, podría aceptar qué me digan "Rellena" qué es otra cosa bien distinta...

Con cuidado, empecé a colocarme mis Skechers deportivos. ¡Son hermosos! Tengo miles de ellos, me costó decidir cuál es el qué me pondría para esta ocasión. Pero, me decidí por unos color blanco, con bordados azul cielo en los lados.

Me maravillé al verme. Ahora sí, ¡A ejercitarme con estilo!

Abrí la puerta, y bajé con cuidado, las escaleras.

Me sorprendí al ver qué en la sala, tenían todas las luces prendidas.

Realmente, nunca noto esto. Porque mi cuarto queda en una esquina, y en realidad, mi habitación es una verdadera cueva; por las paredes azules y las cortinas oscuras qué suelo poner...

Lo vi aburrido, esperándome en la puerta.

Me compadecí de él, y bajé más rápidamente. Finalmente me apuré, y cómo todavía no notaba mi presencia, decidí colocar una mano en su hombro.

Se sobresaltó de inmediato, y se relajó al verme.

Caminamos en silencio, sumidos en nuestros pensamientos. Me moría de ganas por saber qué había detrás de todas las cosas qué comentó mi padre. Ya más o menos me estoy idealizando la idea de quién es Shaoran, pero estoy consciente de qué una cosa es adivinar, y otra tener toda la certeza de saber.

-Estas muy callada -Parecía contemplarme bajo la aún luz de la luna qué apenas nos alumbraba. De muy en cuando nos tropézabamos con luces artificiales del jardín qué teníamos para alumbrarnos en la densa oscuridad.

-Tú lo estás más -Respondí con infinita tristeza. El sólo hecho de recordar qué ÉL, la persona más importante para mí, me dice qué no tengo derecho de estar en su vida, me deprime constantemente.

Sí supiera lo... Mucho qué siento cuando estoy a su lado.

Sí supiera qué mis emociones me dominan sin querer, y qué hago y digo cosas de las cuales me arrepiento muy a mi pesar.... Oh, Shaoran, ¿Porqué no terminas de entender qué esto me quema por completo?

Shaoran dejó de caminar en cuánto nos detuvimos a la enorme cancha de Tenis, una de las cuántas cosas qué exigió mi padre al momento de comprar esta Mansión.

Lo miré espectante.

-Sí Sakura, trotaremos aquí -Adivinó con una leve sonrisa.

Me reí amargada.

-¿Y piensas que YO trotaré en plena madrugada en una cancha de Tenis? Estás cómo qué loco...

Meneó lentamente la cabeza.

Y sin más, me jalaba mientras entrábamos.

Estaba a punto de reprochar, pero... Me sentí inmensamente felíz al sentir nuevamente su tacto.

-Ok, quiero qué prestes atención -Me dijo interrumpiendo mi ensoñación-. Daremos 10 vueltas en total. 3 caminando, 2 trotando, 1 saltando, 2 vueltas laterales; 1 corriendo, y por último, haremos la del paso del pollo.

-¿Ah? -Ni siquiera intenté disimular mi enorme confusión.

Soltó una carcajada.

-Se supone qué eres muuy buena en los Deportes -Hizo ese énfasis con sumo sarcásmo-. ¿Qué te pasó?

Me encogí de hombros.

-Soy demasiado buena para los demás, decidí darles una oportunidad para ver si me podían reemplazar...

Rodó ojos, mientras comenzaba a caminar. Imitaba todo lo qué hacía.

-Ayako es muy buena en los Deportes... -Presumió tratando de hacerme enojar, ¿Y saben qué? Está funcionando... -. Por tu bien, aléjate de ella. No la conoces -Sonrió, mientras a lo mejor, recordaba algo.

-Entonces, supongo qué tu sí... -Afirmé.

Qué tarada, ¡Por supuesto qué se conocen!

Pero, ¿Cómo?

-Estas muy lenta, Sakurita. ¿Podrías dejar de pensar mientras haces ejercicio? Ten la mente aquí.

Resoplé, mientras comenzaba ya a sudar...

-Te crees tan gran cosa...

***********************************************************************

7:00

Qué horrible.

Sí, horrible el hecho qué despúes de hacer ejercicio, te priven de tu baño sólo para poder desayunar... Créanme, no tengo prisa por comer. Igual, podría hacerlo despúes, ¿No?

-¡Oh, Kinomoto Sama! -Exclamó la misma mucama qué presenció el "Incidente" de la cercanía con Shaoran-. ¿Tiene hambre tan temprano? Me sorprende verla por aquí...

-Créeme, yo tambien -Mascullé mientras me sentaba en la mesa. Shaoran me hizo el favor de pasarme mi botellón rosa de agua, le agradecí con cuidado-. ¿Y mi madre? -Pregunté directa.

-Enseguida le aviso, mi señora -Hizo una leve reverencia, y a regañadientes se fué.

Pude ver qué antes de que saliera, nos miraba con... ¿Resentimiento?

Sacudí la cabeza, siempre yo, imaginándome cosas...

-¿Cómo te sientes? -Preguntó animado.

-¿Qué como me siento? -Repetí incrédula-. ¡Me siento cómo si nunca hubiese trotado en mi vida! ¡Me cansé horriblemente rápido!

-Claro, si eres una floja qué no hace nada de ejercicio, es obvio qué te sentirías así... -Murmuró.

-¿Qué cosa?! -Estallé.

-Ups, creo qué volví a decir en voz alta lo qué pienso -Se "disculpó" bromista.

Desvié la mirada, tratando de no reir...

-¡Oh, aquí están! -Exclamó felizmente mi Kasan-. Ay, Sakura ¡Qué hermosa te ves! Sí, cómo siempre acerté en ese atuendo. Sabía qué era el correcto -Dijo glorificandose.

-Ash, madre... -Reproché.

Asintió con cuidado.

-Aquí está la lista qué el Nutricionista me recomendó para tí. Leela con suma atención.

En efecto, así hice.

Pero... La comida, no me gusto en absoluto.

"Desayuno: Té de hierbas o jugo de naranja. Cereales de dieta, tizana, Onigiri; o preferiblemente, una fruta. Puede ser manzana, níspero, banana, uvas... Frutas jugosas, mientras más naturales sean éstas, mejor.

Almuerzo: Sí la chica posee un apetito feroz, puede comer todo y no en exceso. Hay qué evitar enormemente qué se atragante de comida. Cómo máximo, tiene qué comer 4 veces. Las 3 comidas reglamentarias, más una merienda. Esta última puede ser opcional... Hay un NO rotundo a la comida chatarra. Para adelgazar, se debe evitar toda comida qué se ingirió en su proceso de destrucción a la belleza física...

Merienda: Es importante destacar, qué se eliminarán todos los dulces qué ha ingerido a lo largo de su vida. Además, eliminará las espinillas. Véanlo así, es mejor no sufrir de acné... Si la chica quiere hacer tambien la merienda, qué sea con un yogurt de frutas, podría acompañarlo con cereal de dieta... Una rica sugerencia: Bananas rellenas de leche condensada. Ese líquido es una terrible amenaza, pero ella puede quemarlo rápidamente a su rutina de ejercicios, de modo qué no habría problema.

Finalmente, la cena: Una ensalada es lo mejor. Es rica, y es muy básica para las dietas. ¿Ha oído hablar del atún? Podría acompañarlo con aceite de oliva y también se lo podría comer con galletas saladas. La sal restante, la botará con el sudor, así qué no habrá problema si ingiere debida sal... O, ensalada con pollo, también está la sopa de miso, qué es deliciosa... Existen muchas maneras de llevar la dieta en paz y sanamente. ¡Mucha suerte!"

Doblé el papel qué tenía en mis manos....

¿Qué se cree?

Finalmente, cuando alcé la vista, Kasan venía preparada trayéndose consigo, un cereal horrible de dieta. No es por nada, pero tengo una repulsión tremenda hacia esos cereales... ¡Saben cómo al demonio mismo!

-Qué asco... -Recriminé tan pronto vi con indiferencia, mi tazón en la mesa.

Shaoran volvió a sentarse en la mesa, con un plato de... ¿Hamburguesas?!

-¿Y porqué el no? -Lo señalé un poco infantil-. ¡Claro, claro! ¡Qué el coma lo qué se le venga en gana, mientras yo... Me pudro en mi dieta! -Grité.

-¿Qué vocabulario es ése, jovencita? -Reprochó mi madre-. Creo qué volveré a llevarte a una escuela de modales...

Me crucé de brazos, furiosa.

-No te desanimes, Saku -Dijo mientras movía la hamburguesa con movimientos arriba-abajo, sólo para burlarse de mí-. Me ejercito porque quiero, no porque estoy en dieta. Puedo romperla cuando desee -Sonrió complacido-. Tú disfrutaste de toda la porquería qué comiste. Es hora de rebajar toda la grasa qué tienes...

-¡No estoy gorda! -Volví a gritarle.

-¡Y no se grita en la mesa! -Gritó con más fuerza Kasan-. ¡Ahora, cállate y cómete de una vez el desayuno!

Miré el cereal con total desprecio.

¡Era negro!

¡Qué asco! ¡Ni sabía qué existían los cereales negros! Qué horror...

Con mucha paciencia, llené mi cuchara de esa... Horrible comida, llevándomelo a la boca.

Inmediatamente, quería vomitarlo.

-No, no, ¡Te lo tragas! -Ordenó mi madre, al mismo tiempo que ayudaba a qué no lo vomitara...

-¡Sabe horrible! -Intenté decir, aún con la boca llena...

Pude ver a Shaoran mirándome... ¿Triste?

Aparté rápidamente, mis ojos de él...

Volviendo a despreciar ese cereal...

*******************************************

*****************************************

Tortura de Sakura, día 1: Comenzada.

Me gustó al menos, ese sarcástico y representativo título para mis próximos meses.

Sinceramente, no comprendo cómo una persona se puede alterar tanto por subir o bajar 10 kilos... ¡El mundo no se muere por eso! Pero, claro... Estoy hablando de la maniática e histérica de mi madre, así qué... No hay alternativa.

Despúes de una relajante ducha.... Me relajé completamente en mi cama.

No sé qué se hizo Shaoran, pero en este momento, no me importa. A lo mejor se está bañando en la otra ducha...

Ash, estoy tan cansada...

Minuto despúes, entró Shaoran con su... Esmoquín laboral.

Lo miré incrédula.

No pienso salir hoy...

-Dos noticias: Una buena, y una mala. ¿Cuál es la primera qué quisieras escuchar? -Me preguntó con cuidado, sentándose en mi cama.

Dudé por un momento.

-Hmm, ¿La mala?

Asintió.

-Tu madre tiene todo un sinfín de actividades especiales para tí... Al parecer, se obsesiona profundamente cuando tiene algo entre manos. Eso es temerario -Dijo estremeciéndose.

-Lo sé -Sonreí comprendiendo su emoción.

-Así qué... Vístete qué yo te esperaré afuera -Sus mejillas adquirieron un tono rosa. Me pregunté porqué, y recordé que todavía estoy prácticamente desnuda, cubierta sólo con una bata de baño blanca...

Sin remordimiento ni pena alguno, me acerqué más a él.

Retrocedió con cautela.

-Y, ¿Cuál era la buena? -Me regocijé al verlo un poco nervioso debido a la situación... Apoyaría la idea de desnudarlo también...

-Aah, p-pues... -Se aclaró la garganta, desviándo la mirada-. Si te portas bien... Podría invitarte a escondidas, un brownie...

Me emocioné de alegría con tan sólo pensarlo.

Pero...

-Si no me porto bien, ¿Me enseñarás a hacerlo? -Me lancé sin vergüenza a sus brazos, quienes me recibieron con cuidado.

Rápidamente, posó una mano en mi mejilla, y... Se adueñó de mis labios.

Gemí de satisfacción, rodeando su cuello con mis brazos, y anulando todo distanciamiento entre nosotros...

Me llené de puro gozo, cuando acariciaba tiernamente mi espalda. Colocó sus manos en mi cadera, y me atrajó mucho más a él... Mis senos aún cubiertos por la bata, chocaron con su pecho, qué sorprendentemente se podían sentir esos deliciosos músculos por encima de la ropa... Hmm.

Inevitablemente, me sentía muy nerviosa, y... Ansiosa. Muy, muy ansiosa... ¿Será este nuestro gran día?

-Shaoran... -Suspiré largamente, al sentir sus labios en mi cuello.

Mis piernas y mis brazos comenzaron a perder fuerza, y gracias a Dios qué el me está sujetando. Porqué de lo contrario, ya estaría en el piso.

Con suma gracia y facilidad, logró cargarme hasta depositarme suavemente en la cama. Se quitó el chaleco negro, y lo lanzó rápidamente. Se me posó encima, y volvimos a besarnos...

Definitivamente, estoy en el cielo sin haberlo tocado... Shaoran es tan lindo conmigo, qué desde un principio me dijo qué no solamente quería mi cuerpo, sino qué me quería. Me quiere cómo soy... Y eso, definitivamente es algo qué no pueda comprender... Pero, ¿Me está importando eso en este momento? ¡Jurálo! Ya me arrepentiré despúes...

Comencé a desabotonarle la camisa blanca qué tenía, y continuó besándome el cuello... Aumenté desesperada, el ritmo para quitarle la prenda, y finalmente, quedé... Prácticamente hechizada por esos muy bien formados músculos, ¡Parecían de acero! Mi respiración se agitó mucho más en cuánto más recorría mi mirada en su pecho, sonrojándome por lo prohibido. Shaoran me miraba muy tiernamente... Cómo si estuviese esperando qué siga el siguiente paso, cómo si quisiera qué esta locura continúe...

-¿Ya están listos los dos? -Preguntó mi madre, tocando la puerta.

A la velocidad de la luz, Shaoran y yo nos separamos agitados. De verdad, qué no esperábamos esto...

¡Qué buen momento de interrumpir, mamá!

¡Estaré agradecida de por vida!! ¬¬

-No, no lo estoy -Mascullé enojada por su atrevimiento. ¿Cuál es el apuro?!

-¿Cuánto te falta? -Preguntó con un deje de tristeza.

-Mucho -Entrecerré los ojos, rencorosa-. Ahora, déjame. O no saldré jamás...

-Está bien... -Suspiró pesadamente-. Pero, apresúrate...

Y pude oír cómo se alejaba...

-¡Demonios! -Murmuré enojada.

Shaoran se colocaba rápidamente la camisa.

Me aproximé un poco más a él...

-Shaoran... -Susurré.

-Sakura -Suspiró pesado-. Esto es un error. No puedo permitir qué ese error se me salga de las manos, por favor... Distancia. Eso es lo qué necesitamos. Distancia... -Parecía repetirse más para sí esas palabras, convenciéndose...

La cólera me invadió al instante. Pero, se desvaneció al imaginar mi vida siempre metida en esa situación con Shaoran.

-¿Porqué? -Pregunté con la voz quebrada. Shaoran sería el primer hombre con el cuál de verdad, haya roto lo que queda de mi corazón...

-Sakura -Dijo con brusquedad, sus ojos estallaban de la furia-. Lo nuestro no puede ser. Simplemente no puede ser. ¡Entiéndelo, por favor!

-¿Porqué?! -Demandé con lágrimas, furiosa-. ¡No te entiendo, Shaoran! ¡Me dices una cosa, y despúes... Me demuestras otra! ¡Decidéte ya!

-Yo ya me decidí, y sé cuál es mi lugar -Se me acercó mucho más, tratando de intimidarme-. ¡Sí dices qué sabes a la perfección tu lugar, entonces demúestralo!

-Sí mides el amor por las diferencias sociales, no me importa -Susurré-. Yo te acepto tal cómo eres, no me importa si no eres millonario -Me derrumbé en el llanto-. Eres un idiota, Shaoran. Un verdadero idiota... Pero, igual te quiero por eso...

Su rostro estuvo lleno de miseria.

Comprendí entonces, qué él mentía.

-Y-yo tambien... Te quiero -Admitió con suma vergüenza-. No es nada personal, pero en realidad... -Dudó por un momento-. No es qué me interese las clases sociales, no tengo nada qué envidiarle de ellas -Se encogió de hombros-. Es sólo... Qué en mi vida hay abundante peligro, más del qué te llegarías a imaginar. Ya estas cargada de tus propios problemas personales, y tienes peligro por doquier... Siendo la hija menor de tus reconocidos padres, por supuesto. No deseo ni voy a aumentar más el número de problemas para tí -Me miró con cuidado.

-¿Es sólo eso? -Pregunté esperanzadamente incrédula.

-¿Qué cosa?

-¿Sólo por eso no me quieres a tu lado?

Se ruborizó aún más.

-Cómo te decía, no es nada personal, pero... No me gusta el compromiso -Admitió avergonzado-. Créeme, te fijaste en el hombre más equivocado y con demasiados defectos en el mundo -Sacudió la cabeza-. En pocas palabras, te enamoraste de una mentira.

Cómo no dije nada, prosiguió:

-Resido en Hong Kong. En realidad, toda mi familia está allá...

-Ah, con razón... Tu acento es un poco raro -Comprendí finalmente.

Nos reímos.

Shaoran se sentó en mi cama, yo hice lo mismo.

-¿Y cómo es Hong Kong? -Pregunté animada-. ¿Es muy bonito?

Sonrió cómo si lo estuviese recordando...

-Sí, pero ya habrá más tiempo para qué podamos hablar de eso -Me acarició la mejilla. Tomé su mano con firmeza. Segundos despúes, frunció el seño-. Sí fueras más inteligente... Te alejarías por completo de mí.

-Pero no lo soy, así qué no importa...

Sacudió rápidamente su cabeza.

-Tengo que irme -Sentenció.

-¿Y, porqué?

-Porqué tienes que cambiarte... Y yo, debo pensar.

Acto seguido, cerró la puerta.

¿Y ahora, qué mosco le picó?

Mientras trataba de comprender sin éxito qué demonios sucede con los hombres hoy en día, me dispuse a vestirme de una manera normal: Jeans desteñidos, una blusa de tirantes roja, y unos Vans con cuadritos rojo-negro. Cómo me siento de un buen humor, decidí cambiar un poco mi peinado: Me puse unas minicoletas qué solía ponerme en 5to de Primaria. Hmm, me veo tierna, se me ven bien.

Para no desentonar con el atuendo, decidí qué llevarme una cartera color roja de Prada es la mejor opción. En efecto, acerté. Se me ve increíble...

Despúes de "Narcisear" tanto en el espejo, decidí qué ya era hora qué saliera de mi habitación.

Abrí la puerta, me extrañé al no ver qué mi guardaespaldas no estuviera allí.

Miré el reloj, 10:29.

Vaya, la mañana sí que se va rápido...

*********

-No, no lo he olvidado -Escuché decir a Shaoran mientras hablaba por su celular-. Esa "Aparición" cómo le llamas, no debió suceder -Hizo una pausa-. No era mi intención, ¿Ok? ¿Podrías olvidarlo?! -Comenzó a alterarse... Me parece ya saber con quién está hablando, de modo que me escondí detrás de una de las paredes, escuchando atentamente-. También me alegré mucho volver a verte, Ayu. Pero... -Suspiró pesado-. Sí, lo sé. Lo sé, lo sé... Eso también lo sé. Conozco el riesgo, estas hablando conmigo -Pareció decirle con sarcasmo-. Eres la propia reencarnación de la palabra "Misterio", ¿Sabías? -Preguntó frunciendo el seño-. Sí, claro... Ok, hablamos despúes. Ten cuidado, ¿Eh? Jugarás con fuego... -Dicho esto, colgó finalmente.

Yo no tenía palabras, ¿Qué es esto?

-¡Ahí están! -Exclamó escándalosamente mi madre, sobresaltandonos por completo.

-Sakura, ¿Qué haces aquí? -Preguntó percátandose de mi presencia -. ¿Desde cuánto tiempo hace qué estas...?

-Acabo de llegar -Lo atajé con avidez.

Asintió con cuidado.

Los 3 descendimos con cuidado, llegando a la puerta principal.

Sonó el Blackberry de mi mamá, y atendió enseguida. Era papá. Cómo siempre, se iba a demorar hablando por teléfono. Así qué aproveché el espejo de la sala para "Narcisear" otro rato...

Mientras qué pensaba: "¿Qué demonios pasa entre Tempai y Shaoran?" Ush, de veras... ¡Ella causa problemas!

Pero, nisiquiera te ha molestado...

No me importa eso. Igual es una amenaza...

Volteo a ver a Shaoran. No estaba a mi lado, ¿En donde está?

Y cuando lo veo, estaba conversando tan animado con esa... Mucama, mientras ella se reía tímidamente y se ruborizaba. Shaoran le guiñó el ojo.

-¡Shaoran! -Grité interrumpiendo la "Escenita" de ambos.

A regañadientes, se despidió de ella y venía a mí con pesadez. La mucama prácticamente me dijo con la mirada: "Me las pagarás, zorra" Y yo le devolví otra qué podría interpretarse cómo: "Estoy a punto de hacer qué te despidan otra vez... Puta" ¬¬

Por última vez: ¡Respeten las cosas ajenas, caray! Yo me conseguí primero a Shaoran, si ella quiere uno... Qué lo busque por su cuenta. Pero, qué no me arrebate lo qué es mío, porqué ahí sí que respondo... Y muy bien feo.

-¿Qué pasa? -Me preguntó un tanto molesto.

-¿Qué hacías hablando con... Esa? -Pregunto tratando de que mi molestia no se hiciera tan notoria.

Bufó.

-Esa tiene nombre. Por Dios, Sakura. ¿Habrá alguna manera de qué seas amable con otros?

-Yo soy amable con la gente qué se lo merece -Dije cruzada de brazos-. Tú no le has visto la mirada diábolica qué tiene esa mucama cuando le recuerdo constantemente su deber en esta casa -Me estremecí de tan sólo recordarlo.

Pareció pensar.

-Consideraré tu punto de vista...

-Aléjate de ella -Ordeno bruscamente.

-Saludos de tu padre, dice qué te diviertas enormemente -Se aproxima contenta mi madre-. Bien, ya le dí la dirección a Wei, los llevará para allá.

-¿A donde? -Pregunté con cautela.

Odio cuando hacen planes sin contar con mi opinión...

-Al estudio de Ballet -Suspiró alegremente-. ¿Recuerdas cuando prácticabas Ballet? Qué tiempos aquellos...

-Mamá, eso fué cuando tenía 12 años -Dije volviéndola bruscamente a la realidad-. Despúes, lo dejé. ¿Para qué ir otra vez?!

-Sabes los enormes beneficios qué un Deporte así plantea. Por ejemplo, cuando tengas novio, y lo hagan... Soportarás mucho más, porqué eres flexible.

-¡Kasan! -Grité alarmada... Tratando de no reír.

Pero, Shaoran sí se atracó de la risa...

Mi madre tambien soltó una carcajada.

-Es el ejemplo qué creo que podría motivarte más, hija -Sonrió complaciente-. ¿Recuerdas a Franchesca Sallas? Ella te instruirá las lecciones...

-Oh, no... -Lamenté.

Franchesca Sallas es una estúpida vieja gruñona qué me arruinó parte de mi infancia, cuando practicaba Ballet. Tiene una gran experiencia y mucho talento en ese ámbito, lo admito. Pero... Me exigía demasiado. Desde los 8 años, la he tenido como mi profesora del Ballet, hasta los 12, qué fué que lo dejé, gracias a ella; y porqué en realidad... Ya me aburría del deporte. Es una malagradecida perfeccionista qué manipula las vidas de otros. Me hiso pasar muchas vergüenzas de las que consideraba mis "Amigas" en sus clases, y siempre seguirá tratando de hacerme quedar en ridículo frente a los demás. Incluso, tuve clases privadas con ella para mejorar las técnicas... (Pues en realidad, soy una amenaza para el Ballet, en realidad, no es lo mío. Es cómo decirle a un pavo real que vuele, completamente imposible). ¡Y me hacía quedar en rídiculo frente a los Guardaespaldas!

Así qué, sí Shaoran estará conmigo (Qué lógicamente, sería lo más probable) Me dará muchísima vergüenza si esa vieja hará otra de las suyas...

Nos despedimos de mi madre, subimos al auto.

En todo el trayecto, Shaoran y yo hablamos de cosas sin importancia. Cómo el clima, las vacaciones... Los lugares a los qué nos gustaría ir... Es un chico muy interesante, se nota qué sabe demasiado y tiene mucha cultura.

*************************************************

Finalmente, llegamos al endemoniado estudio.

Todo estaba completamente igual a la última vez que estuve: Piso de mármol, paredes rosa pálido y enormes espejos de cuerpo completo, con sus carácteristicos tubos de práctica. Para torturar mejor las piernas...

Retrocedí de inmediato.

-Hey, tranquila -Me dijo sosteniéndome en los hombros-. Es Ballet, no es para tanto...

-Pues, por eso... Me dolerán horriblemente las piernas -Me estremecí de tan solo imáginarmelo-. No quiero hacerlo.

-A veces en la vida, tenemos qué complacer a terceras personas -Sacudió su cabeza-. Tu madre estará infinitamente agradecida, no sabes cuánto te quiere y se preocupa por tí...

-Sí, claro -Dije sarcástica-. Se preocupa tanto, qué cree que no es gran cosa que no camine más gracias a esto...

Rodó ojos.

-Deja de ser tan dramática.

-Buenos días, bienvenidos a la Academia Charlest-Swan -Anunció muy creídamente ella-. ¿En qué les puedo servir? -Dicho esto, me miró fríamente-. Ah, tú...

Le lancé una mirada a Shaoran para qué viera cómo es de malvada. Aproveché tambien en todo el trayecto para acá y actualizarle de lo sucedido.

Sencillamente, se encogió de hombros. En realidad, el no podría hacer nada...

Y tenía completamente la razón.

-Tu madre me llamó ayer. Es increíble qué las personas a las qué nunca deseas ver, aparecen de la nada. -Decía mientras nos conducía más al fondo del salón.

Me impacté de inmediato.

¡Hay chicas prácticando Ballet!

No voy a pasar la vergüenza del siglo...

Me escondí inútilmente detrás del hombro de Shaoran.

Me miró curioso, observó al frente, y despúes comprendió.

-No hay motivos para preocuparte, no dejes qué te intimiden -Murmuró con ternura-. Yo estoy aquí, estoy contigo...

Asentí levemente.

-Disculpe pero, ¿Usted es el novio de Kinomoto? -Preguntó con curiosidad la vieja.

Shaoran se tensó.

Y yo rogando, para qué así fuese...

-N-no. Tan sólo soy su... Guardaespaldas -Se aclaró la garganta, y mantuvo la vista al frente.

Franchesca asintió.

-Bien. Aunque... Nunca en mi vida había visto un guardaespaldas tan... Cercano -Empezó a dudar de su cargo-. Usted es el Señor, Li. ¿O me equivoco?

-Está en lo correcto -Afirmó sin vacilar.

-Bueno, siéntese por allá -Le indicó el cómodo sofá qué quedaba bastante lejos de mí, para al menos verme. Se fué de inmediato, deseandome en silencio, la mejor de las suertes...

Suspiré pesadamente.

Esta mujer es el demonio...

-Kinomoto sabes perfectamente qué con esa ropa no se práctica Ballet. Ve y cambiáte de inmediato -Me indicó el vestidor-. Veo qué has ganado algo de barriga, pero no te preocupes. Rebajarás con mucha rápidez -Me asustó su mirada... En serio-. Debe de haber algún tutú que te quede a la perfección... -Dicho esto, se fué rápidamente a gritarle a una niña de apenas 7 años qué hiso mal la voltereta...

Suspiré resignada.

Qué vieja tan obsesiva.

Shaoran me hacía señas a los lejos de buena suerte, y yo le respondía con una cálida sonrisa.

Despúes de todo... Al menos me ve él, y sólo él.

¡Haré mi mejor esfuerzo!

**********************************

Era un hermoso Tútu, al menos.

Parecía la propia Barbie Cascanueces, pero no se puede negar qué me veía bien.

Las torturosas zapatillas eran blancas y de tela. Todo el tutú era rosa, pero tenía 3 colores de rosa distintos...

-Kinomoto, ¡Despierte! ¿Otra vez en la luna?! -Me regañó nuevamente.

Ya perdí la cuenta de todas las veces en las qué me ha regañado...

Suspiré nuevamente, tratando de doblar todo mi cuerpo sostenida en ese tubo con fino agarre.

-¡No, no! ¡Así no hace! -Reprochó-. ¡Dóblate más!

-¿Está loca?! -Inquirí perdiendo la postura, e incorporándome de pie. Pude ver a Shaoran cubrirse la cara con la mano-. ¡Me duele la espalda! ¡Las piernas no las aguanto! No puedo sopórtarlo...

-Oh, cariño, lo siento. No sabía qué eras tan sencible... -Se burló con su carácterístico tono hipócrita y meloso.

Acto seguido, todas las demás se burlaron de mí.

-¡Eres una bebé, Kinomoto! -Reprochó una.

-Sí, ¿Qué haces aquí? Tú no sirves para esto... -Acusó otra.

-Regresa a casa con papi, no soportarás tanta presión -Respondió la hermana de Franchesca, qué tambien es otra... Vieja.

Ignoré sus... Crueles comentarios, y me concentré en lo mío.

Volví a intentar doblar mi cuerpo, y por poco lo logro...

De pronto, siento unas manos arrugadas empujarme con brusquedad.

Caí acostada al suelo, asustada.

Franchesca Sallas me empujó.

-No tienes fuerza en tus piernas, trabajarás el doble de eso -Volvió a mirarme fríamente, antes de gritarle a otra chica.

Me quedé perpleja por un momento.

Tenía los ojos dilatados, por la vergüenza y el susto que he pasado.

Vi con tristeza a Shaoran, quién estaba cruzado de brazos, dirigiéndole una de sus peores miradas a Franchesca.

Me costó mucho incorporarme, pero lo hise.

Me desanimé aún más...

Obviamente, él presenció el espéctaculo.

************************************************************

**************************************************************

-No tiene derecho a tratarte así, ¡Sencillamente no lo tiene! -Rugió mientras estábamos en el carro, camino a casa.

-Ya olvídalo, Shaoran. No fué nada -Fingí indiferencia mientras me inspeccionaba las muñecas en busca de un cruel moretón.

Estaba profundamente triste, y... Dolida.

Bufó.

-Sí, claro... Hazte la indiferente. Y yo, cómo un propio tonto, ¡Sólo me quedé sentado observándote! -Se molestó consigo-. Te juro qué si no estaría el riesgo de que me saquen a patadas, le habría puesto las manos encima a esa anciana...

Sonrío un poco desganada.

Lo importante, es qué le importo...

/////////////////////////////////////////////////////////////////////

//////////////////////////////////////////////////////////////////////

/////////////////////////////////////////////////////////////////////

Finalmente, Lunes.

El Domingo no fué agradable tampoco: Corrí por la mañana, y volví al estudio de Ballet.

Franchesca me humilló más delante de todos, si eso era posible...

Mi autoestima comienza a bajar rápidamente...

-Tranquila, no es para tanto. Relájate -Trató de animarme mientras caminábamos a mi salón.

Asentí cabizbaja.

Me gruñía el estómago. Y es qué, una manzana cómo desayuno, no llena...

Me depositó un beso en la frente, antes de irse lejos.

Si no fuera porque el Instituto no permite la presencia de guardaespaldas en el aula de clase, estaría conmigo...

Deslizo la puerta, desganada.

Tempai estaba limpiando el agua de las rosas.

-Buenos días, Kinomoto -Dijo cómo si no le importara si estuviera allí o no.

-Buenos días -Respondo de igual manera.

Dejé el bolso en mi asiento correspondiente, y me dispuse a arreglar el salón...

Me debato entre preguntarle o no más información de Shaoran... Despúes de todo, ella debe saber.

Deberías considerar en serio, la idea de ser su amiga...

No soy hipócrita, no voy a fingir simpatía por nadie.

Nuevamente, en silencio hicimos el servicio.

Traté de pensar en otras cosas, qué no sea hablar con ella...

Finalmente, sonó el timbre. Me sobresalté de inmediato. Ella pareció no incomodarse con la entruendosa campana, pero inmediatamente se sentó en su asiento.

Acto seguido, llegaron mis compañeros. Saludé a Tomoyo mientras ésta discutía por teléfono. Le dí una mirada reprobatoria a Eriol, cuando empezó a babear por Tempai.

Y, claro, cómo él se sienta a su lado...

Meneé rápidamente la cabeza, ese asunto no debería de incumbirme tanto...

Justo cuando me iba a sentar, Tempai se incorporó y me miró... Inquisitivamente.

Yo me asombré, ¿Se puede ser más rara todavía?

Sacudió la cabeza con cuidado y se sentó.

Ok... -Me dije.

Esperé a qué ella empezara algún tipo de conversación...

Pero, no. Es cómo decirle a un ciego qué vea, sencillamente imposible.

Tempai Sama, es un verdadero misterio...


Ok, este fué un cap... Algo normal. Quería agregarle más escenas a la vida cotidiana de Saku, sus preocupaciones, sus miedos... En fin. ¿Cómo les pareció? ^^ Ya estoy empezando a escribir el próximo, pero no les garantizo qué lo subiré pronto...

¡Mil grax por leer! ^_^

¡Sigamos escribiendo! n_n

(K)