Kaho Mitzuki.

Me desperté sobresaltado con las palmas llenas de sudor. Tuve otra vez ese agradable sueño pero esta vez el sueño se transformó en una escena que no quería ver: me encontraba en un castillo antiguo, nos encontrábamos en la azotea y del piso salía un rayo de luz que parecía poseer una gran cantidad de energía. En el centro se encontraba una persona, una niña; que parecía atar dos cuerdas imaginarias.

-Lo siento Shaoran-es lo que me dijo.

"Si no la proteges el olvido y el dolor será su destino" –se oía al final del sueño.

Eso me dejo algo estaba muy en claro: yo la conocía y ella a mí. Iba a seguir sumido en mis pensamientos cuando me di cuenta de la hora que era. Era hora de ir a la escuela. Hoy era lunes.

Me pare refunfuñado, preguntándome como todas las mañanas el porque me encontraba en Japón. Había venido aquí por una simple nota que se encontraba anotada en mis brazos:

"Shaoran tienes que viajar a la tierra, a Japón para conocer a quien libró a todos de la oscuridad., ella se encuentra en Tomoeda."

Salí de mi apartamento y camine hacia la escuela. ¿Qué motivo tenía aparte de aquella extraña nota? Lo curioso es que no recordaba haberla anotado en ningún momento. Es más no recordaba qué había estado haciendo en todo el tiempo que estuvo sellado. Lo único que recordaba era que el fénix había concedido deseos a todo el mundo y que mientras estaban en un profundo sueño los habían acomodado de tal manera que estuvieran al lado de una persona a la que querían. También que a él lo habían dejado solo durante mucho tiempo, aunque llegó un día en el que lo acomodo con alguien, pero cada vez que intentaba recordar con quién me empezaba a doler la cabeza así que mejor no intentaba recordar. Llegue a la escuela y mire el salón. La mayoría de mis compañeros habían llegado pero Kinomoto y Tukusama todavía no. De Kinomoto no me sorprendí ¿Pero de Tukusama? Me senté en mi lugar y otra vez quede sumido en mis pensamientos.

Para encajar bien en esta escuela, tuve que crear recuerdos falsos a casi todos en la escuela así todos creían que había estado con ellos desde el principio del año; aunque entre 2 semanas antes de que se acabara el ciclo escolar. Le afecto a todos, casi todos. Kinomoto era a la única a la que no le afecto. Eso me llevó a pensar que ella podría ser la princesa. Era lo más lógico ya que, según mis registros, no encontraba ninguna criatura mágica por la zona.

(Desde el puno de vista de Sakura)

El despertador sonó. Me levanté tarde como siempre.

-¡Hay se me hace tarde, se me hace tarde, se me hace tarde!-era lo que decía mientras me levantaba de la cama y me cambiaba. Kero salió de un cajón de mi escritorio con un gorrito de dormir que le había regalado Tomoyo. Esa era su cama cuando se encontraba en mi cuarto. Al principio tuvimos problemas respecto a eso, pero ahora él duerme ahí. Hasta construyo su propia habitación miniatura ahí.

-Otra vez con lo mismo de todas las mañanas-me dijo.

Salí de mi habitación a toda velocidad ignorando el comentario de Kero. Me senté en la mesa y devore a toda prisa mi desayuno. Luego fui hasta la entrada y me puse los patines. Salí de mi casa, patinando a toda velocidad. Iba admirando los arboles de sakura que se encontraban floreciendo. Pronto se llevaría a cabo el "Hanami" (festival en el que se hace un recorrido para admirar el florecimiento de los árboles de sakura), estoy pensando en invitar a Li esta vez a el picnic de mi familia junto Hayato y Tomoyo, para agradecerle todo lo que ha hecho por mí. Seguí admirando los arboles cuando mi mirada se cruzó con Hayato, quien también estaba con sus patines (*Como que estoy sospechando que ese encuentro no fue casualidad XD*).

-¡Hayato!-le grite para que volteara. Cuando volteó lo salude con la mano y el me devolvió el saludo. Me acerque a toda velocidad con el.

-¡Hola Sakura!

-¡Hola Hayato! ¿Cómo estás?

-Bien Sakura. Bueno este…-hizo una pausa- este me preguntaba ¿de qué hablaste con Li ayer? ¿Por qué te tardaste tanto?-me sonroje tantito.

-Este… es que me lo encontré por pura casualidad un día antes en la calle y en eso me tropecé y me raspe. El solo quería saber cómo me encontraba.

-Así que solo era eso.

-¡Así es!

Seguimos platicando un poco más hasta que llegamos hasta la escuela y entramos al salón. Ahí busque a Tomoyo y se me amplió la sonrisa al verla sentada en su asiento. Camine hacia ella y la abracé diciéndole:

-¡Tomoyo que bueno que ya regresaste!

-¡Si Sakura, que bueno volver verte!-me dijo al momento que me devolvía el abrazo. Se sentía bien volver a estar con mi amiga. Nos separamos y me dijo-Sakura ahora que estuve en Berlín se me ocurrió un nuevo diseño para tus trajes. ¡Qué felicidad!

-Tomoyo tu nunca cambiaras. Por cierto-le dije al momento que me acercaba para decirle algo al oído-¿estás libre después de clases? Para lo de ya sabes que-ella asintió con la cabeza-oye y… y ¿no te importa que venga Li?

-Bien niños todos a sus asientos-nos interrumpió el profesor Terada.

Me senté insatisfecha por no terminar la conversación con Tomoyo. La mire pidiéndole que me contestara. Ella solo sacudió la cabeza para decirme que no le importaba. Me alegre y pensé en la noche anterior. Cuando regrese del templo Tsukimine me sentía agotada y llegando luego luego me dormí en mi cama. Dormí más de lo normal, aunque esta vez nadie de mi familia me vino a despertar. Ese día tuve entrenamiento con Yue para aprender a identificar las presencias, a petición mía. También me aclaró el asunto de Yue y Yukito. Al parecer para permanecer cerca de mí Yue tomo esa falsa identidad. Yukito no sabe nada, pues Yue es capaz de separar su conciencia de su falsa identidad. Lo mismo pasaba con Kero, por eso tenía la forma de peluche alado.

Lo que más me inquietaba de todo era el sueño que tuve ayer en la noche: en el que yo me encontraba en el mismo castillo. Pero esta vez estaba suspendida en un rayo de luz que provenía del suelo. Yo estaba atando las cadenas que me separaban del destino de nuevo. En ese sueño decía:

-Lo siento Shaoran-el cual estaba a fuera del rayo de luz con una cara de preocupación.

Acabo la escuela y me quede de ver con Tomoyo y Li en el parque de Tomoeda a las 4:30. Ella llevaría un pastel de vainilla para Kero. Llegue a mi casa y comí, conviví con mi familia y vie el reloj: era la hora de irse. Me fui de la casa, sintiéndome culpable por no pasar mucho tiempo con mi familia. Siempre que pensaba eso me recordaba que era por el bien de ello, que era para protegerlos de todo mal. Patine para dirigirme al punto de encuentro pero perdí el control de mis patines y cuando me iba a estrellar una mujer me detuvo.

-Hola ¿te encuentras bien?-me preguntó. Yo asentí con la cabeza y me aparte un poco de ella. La mire. Ella era una señorita de unos veinte tantos con cabello rojizo y ojos de casi el mismo color, solo un poco más claros. Es alta, como de un metro sesenta y algo (*la verdad es que no sé cuánto mide*). Es bonita.

-Me alegro que te encuentres bien. Nos vemos luego-se alejó. ¿Por qué habrá dicho que nos veríamos luego? Bueno eso ahora no importa. Tengo que apresurarme si no voy a llegar tarde. Patine más rápido, esta vez tratando de no perder el control. Llegue justo a tiempo, al parque y Kero ya se encontraba ahí, no sé en qué momento me abandonó por el pastel de vainilla. Kero era un glotón.

-Entonces les explicare la situación-dijo Kero mientras comía una rebanada de pastel. Tomoyo se encontraba a mi lado, sentada y comiendo su rebanada. Li estaba de pie, recargado en un árbol, él también estaba comiendo una rebanada a pesar de que iba de colado.

-Sakura se ha estado cansando debido a que ha estado transformando las cartas utilizando sus propios poderes.

-Pero ¿no es lo mismo que hizo el mago Clow para crearlas?

-No. ¡Y no interrumpas mocoso! El mago Clow utilizo su energía, por eso no fue tan difícil crearlas. Sin embargo Sakura ocupo sus propios poderes, eso sí es algo agotador.

-Eso es todo lo que quería saber, entonces ya me voy-dijo Li, yéndose a no sé dónde.

-Espera mocoso…-Li se paró-este… no es fácil decirlo pero este… gracias por ayudar a Sakura en el festival.

-Yo no recuerdo haberla ayudado pero de nada-después de esto se fue. El resto del día me la pase con Tomoyo, Kero y Yue. Primero con Tomoyo: probándome 3 vestido nuevos y luego en el entrenamiento con Yue.

Al día siguiente, en la escuela, nos dieron una noticia:

-Ok niños les quiero informar que la maestra de matemáticas ha decidido que se va a jubilar de una buena vez-se escucharon murmullos-así que habrá una profesora sustituta en su ausencia. ¡Pasa por favor!

En el salón entro la misma mujer que había visto el día anterior.

-Niños esta es la profesora Mitzuki, espero que la acepten todos.

-Encantada de conocerlos soy Kaho Mitzuki y seré su profesora de matemáticas el resto del año.

Avances:

-Sakura ¡No!-dijeron Kero y Yue al momento que me empujaba, para evitar que una sombra me atrapara. Pero en consecuencia, se vieron envueltos en una sombra que los mantenía presos.

Próximo capítulo: Aun con mi verdadera forma…