Respuesta a los comentarios 7u7

jbadillodavila: Gracias :3 Espero que te siga pareciendo genial :3

Akime Maxwell: Sí, ellos son cannon… algo así como en secreto, solo falta que Kishi diga: ¿Es que nunca se dieron cuenta? ¡Ese par se ama! Ah no 7n7

uchiha-hyuga love: Ellos en su faceta de padres será lo más hermoso que hay en el mundo 7u7

Capitulo siete

.

.

Disclaimer: Naruto no me pertenece, su propiedad es de Masashi Kishimoto.

.

.

Aviso: Soy una romántica empedernida, pero tambien suelo ser trágica, eso es por lo que puede pasar en este y/o capítulos posteriores.

.

.

Espero que les guste.

.

.

El hombre de cabello purpura giró la daga entre sus manos ensuciando sus dedos de sangre. Apretó sus dientes afilados con ira.

― ¡No me sirve! ―exclamó a sus hombres, uno de ellos se acercó y le quitó el cuerpo muerto del hombre pelirrojo de en frente― ¡¿No y que los Uzumaki tienen el cabello rojo?! ¡Los tres que me han traído no me han servido!

― ¡Señor! ―escuchó el hombre y se dio la vuelta a la voz que venía.

― ¿Qué?

―Al parecer necesitamos un Uzumaki que sepa romper los sellos, tal vez uno de sangre pura… ―el hombre de cabello purpura examinó a sus hombres

― ¿Qué sugieres?

―Sugiero que hagamos una investigación más profunda, es decir, los tres que hemos traído solamente le vimos el cabello rojo y listo, creo que debemos investigar si en verdad son Uzumaki.

― ¿encontraste algo interesante mientras hacías guardia? ―el subordinado asintió

―Una chica iba rumbo a la playa, pelirroja y de ojos rojos.

― ¿Por qué no la atrapaste?

―Era una sensor, además pensé que éste le serviría.

― ¡Inepto! ¡No te asesino porque tú eres el que conoce a la chica! ¿Crees que viva en la Aldea de la Hoja?

―Podría ser, señor.

―Necesito que alguien se infiltre y me busque información de algún Uzumaki en Konoha.

― ¡sí, señor!

― ¡Bien! ¡Tambien necesito que me busquen más pergaminos! ¡Estamos en un escondite del Clan Uzumaki! ¡Debe haber algo que nos sirva! ¡Muévanse! ―sus subordinados se movieron, él se sentó en la silla –parecida a un trono― que estaba en la sala. Sonrió malévolamente admirando el pergamino que había abierto en sus piernas.

―será el comienzo de una nueva era.

.

.

― ¿otra vez ramen? ―dijo Suigetsu somnoliento, miró el reloj, eran las 3:00 AM

―Sí… ―dijo Karin acariciándose el vientre de seis meses de embarazo.

―Son las 3…

―No me importa, tengo antojos―Suigetsu se estiró y se levantó rascándose la cabeza

― ¿Hay ramen instantáneo abajo?

―No, ya me lo comí.

― ¿Entonces como quieres que te consiga Ramen?

― ¡No me importa! ―exclamó Karin sentándose en la cama― ¡Solamente busca por toda la maldita aldea! ―Suigetsu pudo percibir el aura asesina que la pelirroja despedía ― ¡Camina, cara de pez!

― ¡Estás loca, Zanahoria! ―dijo Suigetsu saliendo de la habitación, se metió las manos en los bolsillos de su pantalón de pijama mientras salía de la casa.

"Las Kunoichi en estado de embarazo son muy sensibles, pero así como son sensibles tambien son peligrosas. Sus emociones cambian rápidamente" las palabras que la doctora le había dicho aparecieron en la mente de Suigetsu

―Agh, maldita sea―se dijo mientras se restregaba los ojos―Cuando llegue va a estar muy sentimental― Suigetsu buscó por toda la aldea una tienda de ramen abierta y no fue hasta las 5 que pudo encontrar una, pues la acababan de abrir. Suigetsu compró varios platos instantáneos y corrió hacia su casa, calentó un plato y se le llevó a Karin a la habitación―Eh, Karin―la pelirroja estaba dándole la espalda―Eh pelirroja, te traje el ramen.

―Ya no lo quiero―dijo Karin, Suigetsu colocó la comida en la mesa de noche

―se que fui…

―No quiero escucharte, imbécil ―Suigetsu colocó los ojos en blanco y fue a tocar el hombro de su esposa ― ¡No me toques! ―gritó haciéndolo sobresaltar

―Karin…

― ¡Que no me toques! ―Suigetsu levantó las manos y rodeó la cama para acostarse, Karin al verlo se dio la vuelta otra vez dándole la espalda, Suigetsu sonrió traviesamente y sin tacto le dio la vuelta a Karin y la abrazó― ¡Que me sueltes, idiota! ―ella gritó golpeándolo, pero Suigetsu se volvía agua en donde ella le pegaba― ¡Te dije que no me tocaras! ―Suigetsu siguió abrazando a Karin hasta que la pelirroja se cansó

― ¿ya dejaras de gritarme? ―le preguntó Suigetsu

― ¿ya me soltaras?

―Te suelto si me dices que hablaremos―Karin colocó los ojos en blanco

―suéltame―Suigetsu la soltó ― ¿de que quieres hablar?

―Perdona si fui brusco…

― ¡JA! ¿Qué si fuiste brusco? ¡Claro que lo fuiste!

―No te estaba preguntando si lo fui, yo sé que lo fui. Solamente te estoy pidiendo perdón.

― ¿crees que te daré el perdón? Estoy embarazada, se supone que debes ser sensible conmigo―ella le pinchaba el pecho con el dedo

―No estoy acostumbrado a hacerlo ―Suigetsu compuso una sonrisa torcida

―Pues deberás aprenderlo a hacer―Ella se sentó en la cama y tomó el plato de ramen, empezó a comerlo― ¡Por Kami! ¡Este bebé me va a matar! ―ella se colocó la mano en el vientre y sonrió, dejó su plato de nuevo a un lado y tomó la mano de Suigetsu

― ¿Qué haces? ―preguntó el peli celeste, Karin no respondió sino que colocó la mano de su esposo en su vientre. Suigetsu sonrió mientras sentía como su hijo se movía, Karin siguió comiendo viéndolo sonreír. A ella le encantaba ver ese brillo en sus ojos violetas. Recordó al chico triste que vio cada vez que iba a los laboratorios a molestarlo y lo comparó ahora con el hombre con brillo en sus ojos.

Karin decidió que no quería ver ese brillo irse.

.

.

―Definitivamente es una mala idea―dijo Suigetsu cruzándose de brazos.

―No lo es―dijo el Mizukage―necesitan un ninja médico.

― ¡Pues que la hoja mande uno!

― ¡Pidieron ayuda de la niebla! ¡Al parecer no confían en la hoja!

― ¡Pues mande a otro médico!

― ¡Ya! ―exclamó Karin, que había estado callada todo este tiempo

―Mizukage―dijo Suigetsu―ella está embarazada, se supone que no hace misiones peligrosas.

―Esta no es peligrosa.

― ¿Por qué tiene que ser ella? ―Karin puso los ojos en blanco, hablaban como si no estuviera.

―Ella es la ninja médico más experimentada, debido a que sabe técnicas medicinales de otra aldea, por eso―Suigetsu soltó un gruñido―Karin, partirás mañana.

― ¡Sí, Mizukage! ―Suigetsu salió de la oficina

―Karin, lo siento por mandarte en tus condiciones pero…

―No se preocupe―dijo Karin sonriendo―embarazada no quiere decir débil―la pelirroja tomó el pergamino de su misión y salió, ahí la esperaba Suigetsu, ambos salieron de la torre.

―Yo me se cuidar―dijo Karin―el Mizukage lo dijo, no es una misión peligrosa―se encogió de hombros―además, estamos en tiempos de paz y tú serás mi guardia―ella sonrió. Suigetsu la miró y le miró el vientre crecido, suspiró.

―Iremos despacio―dijo Suigetsu, Karin enarcó una ceja y se cruzó de brazos―tomaremos descansos en los que yo seré el guardia, tu trabajo como sensor será las 24 horas, será tu único trabajo, no te expondrás a peligros, si sientes dolores me avisas, si te sientes mal me avisas, si…

―Ya basta―dijo Karin sonriendo―estaremos bien.

.

.

Suigetsu colocó lo ojos en blanco cuando halló vacía la cantimplora.

― ¡Karin! ¿Te tomaste el agua? ―le preguntó a su esposa

― ¿eh? Oh si―respondió ella y tomó agua de su propia cantimplora

―Nos quedaremos sin agua si sigues tomándotela tan rápido―Karin soltó una risita― ¿de que te ríes?

―Yo te decía lo mismo cuando viajábamos con Taka, ya ves como se siente.

― ¿lo estás haciendo a propósito?

―no, al parecer el bebé me deshidrata―ella se encogió de hombros―es Hozuki después de todo.

―Hmp―siguieron caminando, Suigetsu se dio cuenta que ya estaba oscureciendo y todavía faltaban horas para llegar a la aldea en donde era su misión―descansemos―dijo cuando vio una cueva, Karin asintió. Suigetsu tomó unas ramas que encontró y no tardó en hacer una fogata para cocinar los peces que anteriormente había pescado.

― ¿Ves que no es tan difícil ni peligrosa la misión? ―le dijo Karin―No hemos tenido contratiempos.

―Si no contamos las incontables veces que has ido al baño, o las veces que te da mareo o me gritas por un antojo que no te puedo satisfacer debido a que no se encuentra en el bosque… no hemos tenido contratiempos―dijo Suigetsu soltando una risita, Karin frunció el ceño.

―Eres un idiota―Suigetsu sonrió.

―haré guardia―dijo―descansa―le dio un pequeño beso en la frente, Karin suspiró

― ¿te recuerdo que no puedo detectar chakra mientras esté dormida? Déjame hacer guardia a mí.

―No, estás embarazada, debes descansar.

―No seas idiota, tu igual.

―Zanahoria… estoy bien, tú necesitas descansar más que yo―Karin colocó los ojos en blanco, no iba a poder convencerlo. Sacó la bolsa para dormir y se metió en ella, Suigetsu se sentó en una roca que había afuera de la cueva.

Ya pasada las dos de la madrugada Suigetsu se estaba durmiendo, en verdad necesitaba descansar. Miró a Karin envuelta en el saco de dormir. Sacó su katana y la clavó enfrente suyo para recostar la cabeza sobre sus brazos en el mango.

"Dormir un poco no hará daño" se dijo y permitió que sus ojos se cerraran.

.

.

Dos figuras sonrieron cuando notaron que el "Guardia" se había quedado dormido.

―Podemos asesinarlo―dijo uno―luego atrapar a la chica.

―No―dijo el otro―no estamos autorizados para matar, solo capturarla.

― ¿pero y si nos persigue?

―Ahí si lo mataremos, pero mientras tanto no―Salieron de su escondite, sus pasos no hacían sonido contra el piso y con cuidado entraron a la cueva. Le taparon la boca a la chica y la sacaron e la bolsa para dormir logrando despertarla.

Karin al verse atacada intentó golpear a su atacante, lo pisó y lo golpeó en el estomago con el codo. El hombre con un solo movimiento le amarró las muñecas en su espalda, Karin mordió la mano de su atacante logrando hacerlo gruñir de dolor, dejándole la boca libre.

― ¡Suigetsu! ―gritó Karin lográndolo despertar

― ¡Agárrala! ―gritó uno de los hombres, el otro la subió a su hombro y escapó mientras el otro empezó a pelear con Suigetsu. Éste desesperado al ver que se habían llevado a Karin no disfrutó desmembrando a su víctima, sino que solamente le cortó la garganta y corrió en busca de su esposa.

―Soy un idiota―se dijo―No debí dormirme.

Karin sonrió detrás de la tela que cubría su boca cuando sintió el chakra de Suigetsu acercarse, pero se asustó un poco al sentirlo tan frio. Estaba furioso.

―Nos serás de mucha utilidad―dijo el hombre que la estaba cargando, otro se le unió, siguieron saltando por los arboles

―Veo que la capturaron―dijo sonriendo

―Sí, el inepto de su guardia se durmió, ya debe estar muerto―Karin frunció el ceño y se empezó a sacudir― ¡Quédate quieta! ―el hombre le dio un golpe en su vientre haciendo que sus ojos picaran por las lágrimas.

―Está embarazada ¿el jefe la querrá así?

―La necesitamos a ella, no al bebé, lo más probable es que no nazca―se rieron mientras Karin abrió los ojos de par en par. Sonrió un poco más amplio cuando sintió el chakra de Suigetsu acercarse aun más, y casi suelta la carcajada cuando el kunai se clavó en la mano del último hombre que había llegado

― ¡Nos atacan! ―exclamó, ambos se bajaron de los arboles― ¡aparece! ―gritó el hombre tratando se arrancarse el arma de la mano, se quedó paralizado cuando sintió el metal frio en la garganta

―Yo que tú, no me muevo―dijo Suigetsu en una voz calma y fría, luego miró al otro hombre―Bájala o se muere―el otro hombre se encogió de hombros y soltó a Karin como si no fuera nada, ella cayó al suelo y soltó un grito ahogado al golpearse el vientre, los ojos de Suigetsu brillaron con ira.

― ¡Imbécil! ―grito el hombre al que Suigetsu tenía amenazado― ¡El jefe nos la pidió viva!

―No está muerta―le dio una patada logrando hacerla gritar aun más, Suigetsu apretó los dientes y sin más preámbulos cortó la garganta del hombre que tenía amenazado, se fue a adelantar pero el otro hombre tomó a Karin por el cabello y la hizo arrodillarse. Karin lo miró, los ojos brillándole por las lágrimas y el miedo. Ella era una ninja médico y una sensor, no era muy buena en el campo de batalla. Se maldijo a sí mismo por haberse quedado dormido―te mueves y…

―dijeron que la necesitaban viva… ―lo interrumpió Suigetsu

―Me la pidieron viva, mas no sana―dijo el hombre, con un kunai cortó la mejilla de Karin, luego dirigió el arma a su vientre― tampoco me pidieron un bebé―Suigetsu apretó los dientes y miró a Karin, no podía perderla, no podía perderlos, ya había perdido a muchas personas cuando él era joven y ahora que había empezado a formar una familia otra vez se atrevían a querer quitársela.

― ¿porque tanto interés en ella? ―el hombre rió

―Te daré una advertencia para que le informes al resto del mundo. Esta era está por acabar y una nueva está por empezar. Los Uzumaki son especialistas en sellos, necesitamos romper uno. —el hombre tomó más fuerte el cabello a Karin logrando hacerla gritar detrás de la tela, Suigetsu apretó los dientes―ahora suelta la espada o le haré más daño, a ella y a la criatura―Suigetsu trataba de idear un plan, buscó los ojos de Karin para brindarle apoyo y tranquilizarla, pero solamente se desesperaba por verla así.

Su cabeza hizo click con un plan, no podía fallar.

—Me rindo—dijo tirando su katana al suelo, Karin lo miró con más lágrimas. Suigetsu sonrió cuando el hombre empezó a bajar el arma y con una extraordinaria velocidad que solamente un asesino experimentado podría tener, tomó otra vez su katana, se colocó detrás del hombre y la clavó en su espalda atravesando su corazón—Nunca—le habló Suigetsu amenazante—Nunca se atrevan a tocar lo que me importa—sacó la katana y el cuerpo del hombre cayó. Suigetsu enseguida le quitó las cuerdas a Karin y ella cayó en sus brazos, sus hombros sacudiéndose, estaba llorando—Tranquila, Karin. Fue mi culpa—ella negó con la cabeza, Suigetsu la abrazó y ella gimió de dolor y se tocó el vientre

—Me duele… —dijo, Suigetsu se preocupó y la cargó en sus brazos

—Estamos a unas horas de la aldea más cercana, pero lo que necesitamos es un médico, así que iremos a Konoha—Karin sintió y se mordió el brazo, pensó que el dolor se iría, pero no. Envolvió sus brazos alrededor del cuello de Suigetsu para no caerse mientras el chico iba a toda velocidad por los arboles.

.

.

Otro de los hombres salió de los árboles para ver a su compañero muerto.

—Ya van tres—se dijo, había visto a uno unos metros antes y ahora a esos dos. Se puso alerta cuando uno se movió, se acercó pero se dio cuenta que no viviría mucho. Tenía un agujero en la espalda que al parecer había alcanzado su corazón—Bueno—dijo el hombre colocando sus manos en las sienes de su compañero—al menos servirás para brindarme información.

Antes de que su compañero muriera, el hombre le sacó toda la información que iba a compartir con su jefe.

—Después mandaré a alguien a buscar los cuerpos—dijo y se alejó rumbo a la guarida de los Uzumaki en donde estaba su jefe.

.

.

Suigetsu no tardó mucho en llegar y antes de que los guardias en las puerta le dijeran algo él entró en la aldea rumbo al hospital. Ahí la dejó en la camilla, había quedado inconsciente en el camino y Suigetsu suplicaba porque estuviera bien. Unos enfermeros se la llevaron y le dijeron a Suigetsu que contara lo que había pasado. Terminando de contar la historia, llamaron al sexto Hokage.

—Señor Uzumaki—dijo una doctora rubia—puede pasar—Suigetsu pasó a la habitación y encontró a Karin dormida—ella y el bebé están bien, los golpes no fueron tan fuertes para hacerles daño.

—Gracias doctora…

—Yamanaka—dijo la rubia sonriéndole y salió, Suigetsu se sentó en la cama al lado de Karin, la calma duró poco cuando Sakura, Naruto y el sexto entraron a la habitación

—Suigetsu, supe lo que pasó—dijo Naruto, Sakura acomodó a la bebé que tenía que sus brazos.

— ¿están bien?

—Sí, la doctora Yamanaka dijo que los golpes no fueron muy fuertes para causarles daño.

— ¿Qué fue lo que pasó exactamente? —preguntó el Hokage, Suigetsu procedió a contarles la historia. El Hokage miraba con su rostro serio—Esa amenaza es extraña.

—Los Uzumaki tenían muchas cosas selladas en sus pergaminos—dijo Sakura—Tal vez tienen algo muy poderoso, por eso buscan a un Uzumaki.

—Al parecer no tienen la suficiente información—dijo Suigetsu—Pues al parecer solamente se guiaban de que el Uzumaki tenía el cabello rojo.

— ¿Porqué lo dices? —preguntó el sexto

—El Uzumaki más conocido es Naruto—dijo Suigetsu—Creo que así estaría más seguro de que conociera el sello.

—Yo no sé romper sellos—dijo Naruto

—Y porque es el más famoso fue que no lo buscaron a él—dijo Sakura—Todo el mundo se daría cuenta de su ausencia, en cambio con Karin sería diferente, la Niebla lo pensaría como un accidente por la misión—Miró al sexto— ¿Qué dice usted, Kakashi-sensei?

—Necesitan un Uzumaki que sepa romper los sellos. Debo comunicarme con los otros Kages.

— ¿Por qué? —preguntó Naruto

—Los sobrevivientes de la aldea del torbellino están esparcidos por los países, hablaré con cada Kage para que los investiguen y los aseguren, no podemos arriesgarnos a que tomen un Uzumaki para sus fines.

—Mi madre me enseñó muchas técnicas y secretos del clan—dijo una voz ronca, todos se giraron para ver a Karin—Ella dijo que el legado del clan no se debía perder.

— ¡Karin! ¿Cómo estás? —preguntó Suigetsu, ella le sonrió sentándose en la cama

—Creo que ellos investigaron sobre mí.

—O simplemente se sentían con suerte—dijo Sakura encogiéndose de hombros.

—Creo que deberían quedarse en la aldea mientras el bebé nace—dijo Naruto, Karin negó con la cabeza

—Creo que es mejor que volvamos a la niebla—dijo—No creo que vuelvan a atacar, ya saben que estamos en guardia.

—Tiene razón—dijo Kakashi—Mandaré a unos ninjas a investigar, pero Karin, es mejor que descanses unos días aquí en Konoha. Mandaré un mensaje al Mizukage avisando que es mejor que cancele su misión―Karin asintió. El Hokage sonrió detrás de su máscara, asintió y salió.

― ¿Cómo están Hinata y el bebé? ―preguntó Karin a Naruto

― ¡Está n genial! —Naruto se colocó los brazos en la nuca—Si quieres cuando salgas del hospital puedas cenar con nosotros, a Hinata le encantaría verte.

—Claro, me encantaría—Karin sonrió, Naruto se despidió y salió. Hasta ese momento Karin no se había dado cuenta que Sakura tenía a una bebé en brazos— ¿esa es tu niña? —dijo Karin brindándole los brazos para que Sakura dejara cargarla, Sakura sonrió y le puso su bebé en brazos de Karin. La pelirroja sonrió a la bebé y la consintió.

—Estás enorme—le dijo Sakura burlándose de ella.

—Lo mismo dije yo—dijo Suigetsu sonriendo

—Callense—dijo Karin frunciendo el ceño—Cara de pez ¿Por qué no duermes? Te vez cansado.

—Olvidalo—dijo Suigetsu con cara seria, por él haberse quedado dormido Karin y el bebé habían estado en peligro

— ¿Ino no les dijo el sexo de su bebé? —preguntó Sakura, ellos la miraron extrañados pero se dieron cuenta que ella estaba analizando el historial clínico de Karin

— ¿Ya se sabe qué es? —preguntó Karin

—Sí, cuando te hicieron la ecografía para ver si el bebé tenía daño lo vieron. Tendrán un niño—dijo Sakura sonriendo, a Suigetsu le brillaron los ojos.

—Se llamará Mangetsu—sentenció enseguida, Karin lo miró sorprendida, ella ni siquiera había pensado como lo llamaría. Sakura soltó una risita y tomó a su bebé, se despidió de la pareja y salió. Ella sabía que en debates de nombres es mejor que estuvieran solos.

— ¿Mangetsu? —preguntó Karin acariciándose el vientre.

—Pues sí… Como mi hermano mayor…

—Oh… —Karin sonrió—está bien, me gusta—Suigetsu le dio un beso en la frente

—Lo siento—dijo—si no me hubiese quedado dormido no hubiese pasado nada de esto.

—No te preocupes—le dijo Karin—lo importante es que estamos bien—le sonrió—nos salvaste. Es una paga por las veces que te he curado-_Suigetsu sonrió—Ahora es mejor que descanses, así cuando volvamos no te quedes dormido.

—Tú no me mandas—dijo Suigetsu empujando suavemente la cabeza de su esposa, Karin soltó una risita. Suigetsu se dirigió a un sofá que había en la habitación

—Descansa, cara de pez—dijo Karin volviéndose a acostar.

—Descansa bruja… Mangetsu… —Karin sonrió cuando sintió al bebé patear en respuesta.

.

.

El hombre con la información llegó a la guarida de los Uzumaki. Su jefe estaba sentado en el trono girando un kunai entre sus dedos.

— ¿Dónde está la chica? —dijo con una voz fría. Llevaban tres meses buscando a la Uzumaki de ojos rojos y cuando uno de los guardias avisó verla todos se habían alegrado.

—No pudieron capturarla, señor—El hombre de cabello purpura le dio una sonrisa torcida

— ¿Les dio pelea una mujer? ¿Dónde están los otros?

—Muertos, señor.

—Explícate.

—Cuando llegué a verificar el porqué tardaban tanto encontré a dos muertos y a uno agonizando, como no podía hacer ya nada por el que agonizaba lo que hice fue entrar en su mente y transferir la información. La Uzumaki estaba embarazada.

—Se supone que es más fácil.

—Se equivoca señor. Ellos capturaron a la Uzumaki, pero resulta que ella estaba con un guardia, él fue el que mató a los tres.

—Wow, sin duda debe ser un gran asesino. Creo que la Uzumaki vive en la Niebla, los mejores asesinos son de esa aldea. Descríbeme al guardia—tomó de su cantimplora con agua

—Cabello blanco casi azul, ojos violetas y dientes puntiagudos—el jefe escupió el agua que estaba tomando. El subordinado miró sorprendido a su jefe que tenía una sonrisa deprededadora— ¿señor?

—Supe que Suigetsu andaba vagando por los países, pero no pensé que había vuelto a la niebla—soltó una risa—mi plan de venganza ahora está conectada con mi plan de capturar al Uzumaki—miró a su subordinado—Quiero que te infiltres en la Niebla y me investigues qué relación tiene Suigetsu Hozuki con la Uzumaki ¡Ahora!

— ¡Sí, señor! —dijo el subordinado y se alejó. El hombre de cabello purpura volvió a tomar de su botella de agua

—Ah ¿Quién iba a pensar que estaría tan de suerte?

.

.

"Mangetsu llegó corriendo al hospital cuando lo sacaron de la academia.

Corrió más rápido de lo que un niño de cinco años podía correr, llegó al hospital y enseguida fue a la recepción.

¡Señora! —dijo levantando su mano para que la enfermera lo viera, ya que el muro que separaba la recepción era más alto que él

Dime pequeño—dijo la enfermera con cariño

¿Dónde está Akane Hozuki? —la enfermera sonrió con ternura, buscó la habitación en su registro y le indicó al niño. Mangetsu hizo una reverencia de agradecimiento y corrió hacia la habitación. Abrió despacio la puerta y encontró a su madre sentada en la cama y a su padre en una silla aparte. Akane Hozuki le sonrió a su hijo mayor y le señaló con la cabeza que se acercara, el niño se acercó notando el bulto en los brazos de su madre.

Ven cariño—dijo la mujer—acercate y salúdalo—Mangetsu tragó y se acercó hasta subirse en la cama donde estaba su madre para ver por primera vez a su hermano menor. El niño sonrió cuando el pequeño bebé de cabello celeste abrió los ojos.

¡Son violetas como los míos! —dijo el niño, Akane rió

Y como los míos—dijo

¿Cómo lo llamaron? —el niño le dio su mano a su hermano y el bebé apretó su dedo en su puño

Suigetsu—dijo su padre, Mangetsu sonrió y le dio un beso en la frente a su hermano, desde ese día que lo vio por primera vez había jurado protegerlo."

.

"— ¡Niisan! —Mangetsu se giró hacia la voz, pero ésta estaba lejos— ¡Niisan! ¡Te buscan en la puerta!

Tch—Dijo Mangetsu y se bajó del banco que usaba para alcanzar la estufa, se limpió las manos y se quitó el delantal que casi se arrastraba. De camino a la puerta tomó la espada que sus padres le habían dejado para defensa. Él le había dicho millones de veces a Suigetsu que cuando sus padres estaban de misión no abriera la puerta a nadie, pero su pequeño hermano de tres años ni caso le hacía. Mangetsu solamente tenía ocho años, pero sabía pelear lo suficiente para defenderse, pero no sabía que iba a hacer si capturaban a su hermano pequeño.

Cuando llegó a la puerta se relajó solo un poco al ver a una jounnin de la aldea, pero luego su corazón se rompió al verle el rostro: Era lastima y dolor lo que había en el rostro de la Jounnin, Mangetsu era pequeño, pero él sabía lo que esa mirada significaba. Mangetsu dejó la espada a un lado y se colocó al lado de Suigetsu frente a la Jounnin, el niño más pequeño miraba a la Jounnin con curiosidad brillando en sus ojos violetas.

Mangetsu-kun—dijo la Jounnin—debo hablar contigo.

Sui… —dijo Mangetsu—ve a jugar al patio—Suigetsu frunció el ceño, detestaba que lo dejaran fuera en las conversaciones.

Pero Niisan…

¡Vete! —Exclamó Mangetsu mostrándole los dientes afilados a su hermano, el niño se encogió, asintió y se dirigió al patio arrastrando la espada de madera detrás de él.

Creo que ya sabes que venía a decir—dijo la Jounnin que había presenciado todo en silencio.

Cuando tus padres están de misión y un Jounnin viene a tu casa con la lástima en su cara solamente te va a decir que tus padres no volverán—Mangetsu intentó mantener las lágrimas fuera de sus ojos, se los secó al ver que no podía

Yo… lo siento tanto.

Es lo que todos dicen…

La aldea pagará su alimentación y las cosas que necesiten—dijo la Jounnin—Me imagino que seguirás en la academia—Mangetsu asintió—Bueno, los de… —No pudo terminar de hablar porque Mangetsu le cerró la puerta en la cara. Mangetsu se apoyó en la puerta y se dejó caer, para después colocar las rodillas en su pecho y llorar sobre ellas

El funeral será esta tarde—escuchó, pero no le importó mucho, él solo siguió llorando hasta que unas pequeñas manos le estaban tocando la cabeza

Niisan… Niisan… ¿Qué pasa? —Mangetsu levantó su cabeza para ver a su hermano menor preocupado ¿Cómo iba a decirle? Además él no entendería. Lo único que hizo fue tomar a su hermano y abrazarlo, era lo único que le quedaba y no quería perderlo."

.

"Una capa de vapor blanco inundaba la aldea de la niebla. Varios shinobi estaban reunidos en el cementerio brindado duelo a los últimos caídos. Mangetsu ya había dejado de llorar y mantenía su rostro serio mientras sostenía de la mano a Suigetsu que no entendía mucho que hacia ahí. Le habían dicho que sus padres no volverían, pero él no entendía el porqué, le dijeron que cuando creciera lo entendería"

.

"Los truenos reventaban los tímpanos. Los rayos coloreaban el cielo. Suigetsu cerró los ojos cuando otro rayo iluminó su habitación.

Había estado llorando silenciosamente, un llanto que aunque no se escuchara normalmente su madre llegaba y lo abrazaba. Pero nadie llegaba ¿Dónde estaba su mamá? Su hermano mayor le había dicho que ella no volvería, que ella se había ido para siempre ¿Por qué lo había dejado? ¿Acaso ya no lo quería? Suigetsu se arropó más con la sabana al sentir el otro rayo. Decidió levantarse e ir corriendo a la habitación de su hermano, pero él no estaba ahí. Así que se dirigió al cuarto de sus padres para encontrarlo.

Suigetsu se acercó a la cama de sus padres y vio el bulto del cuerpo de su hermano. Suigetsu se subió en la cama.

Niisan—dijo el niño zarandeando a su hermano, Mangetsu abrió los ojos enseguida

¿Qué pasa Sui?

Tengo miedo—dijo el niño, Mangetsu sonrió y le palmeó el colchón a su lado, SUigetsu enseguida se acurrucó en su hermano mayor. Mangetsu tomó la sabana y arropó al pequeño niño, luego lo abrazó como si pudiera librarlo de sus miedos."

.

" Mangetsu sopesó el dinero sobre sus manos y luego miró al Yondaime Mizukage.

Bien hecho, Mangetsu—dijo el Mizukage—fue un trabajo rápido y según las fuentes no sospechan nada de la Niebla.

Sí, señor—dijo Mangetsu haciendo una reverencia

Dime algo, Mangetsu. He notado cierto interés en ti de entrar en los espadachines ¿Por qué?

En cada generación de mi familia debe haber un espadachín—dijo Mangetsu—Mi padre fue uno, por ejemplo—El Yondaime sonrió—Además, siempre ha sido mi sueño.

Sigue así y estarás muy pronto en los espadachines—Mangetsu sonrió y fue a salir—Oh Mangetsu, para que no te sorprendas, tu hermano está de misión—Mangetsu se quedó paralizado

Yondaime… Solo tiene seis años, ni siquiera es Gennin.

Hay un espadachín que mostró interés en él—dijo el Mizukage—Tu hermano es un prodigio, deberías alegrarte por él.

Lo haría, pero desde que mis padres murieron me prometí protegerlo y aun creo que está muy pequeño para hacer misiones.

Créeme que él estaba muy entusiasmado, puedes irte—Mangetsu salió de la torre y enseguida se dirigió a su casa. Frunció el ceño al verla vacia como había dicho el Mizukage.

Yo a su edad estaba lanzando Shurikens de juguete en la academia—se dijo mientras dejaba su mochila en el sofá y se dirigía al baño. Se desvistió y entró en la ducha rascando la sangre seca pegada en su piel y en su pelo blanco. No podía evitar sentirse preocupado por su hermano menor ¿Y cómo no? Él mismo sabía cómo eran las misiones, sabía la fama que poseía la aldea de la niebla –O como ahora la llamaban, la Niebla Sangrienta- Él sabía que la niebla era peligrosa y había jurado proteger a su hermano, tenía la esperanza que Suigetsu despertara su sed de sangre cuando fuera mayor, no tan pequeño. Suspiró, Suigetsu se parecía más a su padre y él a su madre.

Mangetsu salía del baño cuando escuchó la puerta de abajo abrirse

¡Niisan! —Escuchó— ¡Niisan! ¡El Yondaime me dijo que ya habías llegado!

¡Aquí arriba! —Gritó Mangetsu, escuchó los pasos de su hermano por las escaleras, se sobresaltó cuando lo vio todo sucio y con sangre seca en su cabello y piel— ¿Qué carajos…?

¡Estaba entrenando! —dijo el niño

¿Y esa sangre?

¿Esta? —el niño se tomó un mechón de cabello—Es una larga historia

Al baño, ahora—Suigetsu hizo un puchero y dejando su espada en el suelo se dirigió al baño, Mangetsu lo siguió

¡Niisan! ¡Yo se me bañar solo!

¡Entra! —Suigetsu frunció el ceño y se quitó la ropa mientras llenaba la bañera, se metió en ella y empezó a quitarse la sangre seca de la piel. Sintió un movimiento detrás suyo y se giró para ver a Mangetsu entrando a la bañera detrás de él y empezándole a quitar la sangre del cabello—Ahora sí, habla.

¡Maté a una persona! —dijo el niño sonriendo, Mangetsu abrió sus ojos de par en par

¡¿Qué?! —No es que le pareciera malo, él también había matado a varias personas, solamente le pareció impresionante que su hermano de seis años lo dijera con tanta facilidad.

Pues, estábamos entrenando, luego mi sensei dijo que nos adentráramos en el bosque, entonces alguien nos atacó, sensei lo derrumbó y me dejó matarlo—el niño sonrió—no lo maté enseguida, sino que primero le corté los brazos, luego las piernas y luego la cabeza—el niño rió—Kisame-sensei se echó a reir.

¿Kisame-sempai? —preguntó Mangetsu

Sí, él fue el que me dijo que entrenara con él… ¡Niisan! ¡Quiero entrar a los espadachines de la niebla! —Mangetsu soltó una risita

Pues imagínate que yo ya estoy a punto de entrar—El niño frunció el ceño

¡Te superaré, Niisan! —Dijo Suigetsu— ¡ya verás! —Mangetsu soltó otra risita.

Ya limpio, Mangetsu salió de la bañera y le dijo a su hermano que también saliera. Desppues de ambos ponerse la pijama se acostaron en el cuarto que había sidoel de sus padres. Suigetsu tomó una foto que había en la mesa de noche: Una hermosa mujer de cabello azul y ojos violetas era abrazada por un hombre de pelo blanco y dientes afilados.

No me acuerdo de ellos—dijo Suigetsu mirando a su hermano

¿Qué?

No me acuerdo de mamá y papá, si no es por esta foto ni los reconocería.

Tú te pareces más a papá—dijo Mangetsu—Su personalidad es muy parecida: Activos, sarcásticos, burlones; mamá discutía con él y él solamente se reía. Y mamá, bueno ella era preciosa, era amable y humilde, totalmente lo opuesto a papá—Mangetsu suspiró—Pero ambos se complementaban—Suigetsu tenía un brillo en los ojos, le gustaba escuchar sobre sus padres pues no se acordaba bien de ellos—Bien, Sui, vamos a dormir.

Sí—dijo el niño acostándose al lado de su hermano mayor."

Notas y aclaraciones: Adoré! En verdad adoré escribir este capitulo! Lo escribí con tanta pasión!

No se sabe como fue la relación de Suigetsu y Mangetsu, pero me gustaría que hubiese sido algo parecida a la de Itachi y Sasuke antes de la masacre… Pes Suigetsu cada vez que se refería a él lo hacía con admiración y respeto 7u7

Desde qie inicié este fic siempre he deseado escribir ese momento en el pasado de Suigetsu y Mangetsu 7u7

Espero que les haya gustado, yo personalmente amé escribirlo 7u7

Espero sus reviews!

Pd: Los invito a entrar en mi página personal

SilvinLewisUchiha?ref=bookmarks