Notas de Pulpomolcagetero:
Hola aqui de nuevo con otro capitulo, aquí aparecerán algunos personajes que forman parte de la familia de Dende, Saichoro, mejor conocido como el patriarca es un personaje misterioso, su pasado es algo que siempre puede intrigar, desconocemos muchos detalles de su vida antes de la catástrofe que acabo con la mayoría de sus congéneres, aquí lo introduzco a este relato, en el Paraíso las personas pueden tener la apariencia que deseen, no se parecen a lo que se vio en el relleno de DBZ, sino que viven en esferas en donde recrean momentos y lugares de su vida o le dan rienda suelta a su mundo interior, como en la película Mas allá de los sueños, la cual recomiendo ampliamente.
Pulpomolcagetero! 16 de Junio de 2016
Gato de trapo y lágrimas en el Cielo.
En el Templo Sagrado de Kamisama.
Aquella cosa lo miraba con ojos fijos, Kattatsu se preguntaba "¿cómo se mueve si no hay vida en esta cosa?"
-Maow, Maoerrr- Pan maulló un poco más mientras movía más la cabeza del títere de tela y peluche negro, con ojos de canica verdes fijos en el bebé.
"Ella lo mueve, le metió el brazo por un hoyo en donde se supone que es su barriga." concluyo el bebé mientras trataba de quitarle el muñeco a Pan, esta sonrió mientras vio satisfecha el interés de su "primo" en el juguete. "Lo quiero".
- ¿Cómo se dice?- dijo Pan con un rostro serio pero sereno.
"¿Quiero cosa?" la miro con sus grandes y expresivos ojos negros.
-No, debes decir "Por favor"- dijo zarandeando la cabeza del títere.
"Quiero" seguía trasmitiendo ese pensamiento exigente de querer el gato. Después miro a Piccoro y ronroneo "Padre...quiero cosa".
Piccoro miro a su pequeño y después miro el títere. Lo tomo por la cabeza y se lo quito a Pan para dárselo a Kattatsu.
-¡Piccoyo!- fue la frustración de Pan que recurrió a ese nombre de bebe que le dio a Piccoro- ¡no debes darle nada si no lo pide amablemente!
-Kattatsu quiere cosa... Piccoro darle cosa... - dijo sonriendo satisfecho el desorientado padre.
-¡Papa, tío Piccoro no quiere entender!- se lamentó Pan mientras su padre seguía tratando de meter la canasta y cosas del bebé en la parte trasera de su aeronave.
-Pan, no es momento de presionar al Señor Piccoro, recuerda que esto es un día de campo.
"Mío" sonrió codiciosamente Kattatsu al contemplar su reciente adquisición.
-Gohan...-Dende se acercó a su amigo, estaba usando su túnica de Kamisama- gracias por esto que estás haciendo- el dios sentía que estaba abusando de la amabilidad de Gohan.
-No de nuevo- dijo sonriendo- tu sabes que al Sr Piccoro lo consideramos parte de nuestra familia, lo que necesita es un cambio de aires.
-Además- intervino Goku- tú y yo vamos a estar ocupados viajando de un lado a otro.
-Bueno, solo quiero pedirte las siguientes precauciones.
-¿Cuáles?-por algún motivo sintió un escalofrió.
-No los lleves a donde hay seres humanos, Piccoro a penas se está acostumbrando a ustedes, se pone nervioso con facilidad.
-Está bien ¿algo más?
-Sí, solo denle agua, nada de comida, se pondría loco si descubre que puede comer, nada de café, cafeína o bebidas dulces. Evita el ruido o hablar muy alto... Y...
-¡Creo que tendré que apuntarlo!- dijo Gohan muy nervioso.
-Yo, aaah, discúlpame, solo es que...- Dende no se había atrevido a decirle a Gohan o a nadie los detalles de cómo fue que Piccoro recupero parcialmente su capacidad de hablar y comprender otro idioma. La idea de separarse de él le provocaba tanto estrés.
-No te preocupes, será solo un tranquilo día de campo. Nada de cosas demasiado emocionantes para él. Te lo prometo.
Kattatsu trato de jugar con el gato, pero se topó con que era demasiado grande para él, la desventaja de tener el cuerpo de un bebé, después lo dejo caer. Sus manos aun eran un poco torpes.
-Apuua- Se quejó. Entonces miro sus manos y movió los dedos un poco. El gato estaba en el suelo, Pan lo miraba seria y Piccoro estaba distraído viendo hacia la nada. "Quiero la cosa, pero estas manos son débiles, algo más, necesito algo más que estas manos torpes." Entonces estiro sus manos hacia el gato de trapo "Ven a mí, ven, ven, ven."-niiaaaun.
-Seguro quieres estirar tus brazos, aun eres pequeño para hacer esas cosas... -dijo sonriendo Pan ante él bebé frustrado.- si tú quieres puedo dártelo pero tendrás que pedirlo con un...
El gato de trapo salto en los brazos de Kattatsu, él bebé onrió al darse cuenta de lo que acababa de lograr.
-¡Niiaaaun!- grito antes de reír.
-¿Tío Piccoro, viste?- le dijo ella demasiado sorprendida.
-¿Ver qué?- no entendía nada porque estaba distraído.
-¡Niiaaaun, niiaaaun!- exclamo Kattatsu mientras dejaba caer el gato nuevamente, acababa de descubrir algo divertido de sí mismo y quería medirse, volvió a hacer la misma acción estirando sus brazos y teniendo las manos como si quisiera alcanzar su nuevo juguete. El peluche volvió volando a sus manos. Rio a carcajadas.
-Ya puede levitar cosas, apenas tiene unas cuantas semanas, yo hacia esas cosas al año y medio. Bueno...- ella se encogió de hombros- eso me contaron.
Piccoro estaba sorprendido y hasta algo apenado. Había perdido varias habilidades como la materialización, su memoria era una coladera, pero la levitación era algo que conservaba a medias, podía volar distancias cortas, pero no se había atrevido a volar una distancia mayor a diez metros desde su accidente, le daba miedo. Ese tipo de debilidades eran lo que le hacían sentir inferior.
-Piccoro.- Ahora Dende trataba de llamar su atención, el miro y vio su rostro nervioso,-"Ellos va a llevarte a pasear con Kattatsu, te portas bien, diviértete."-entonces Dende abrazo a Piccoro, como el estaba sentado eso le permitió poder acariciar su nuca, el rostro de Piccoro se veía asombrado pero no conmovido.
-¿A dónde vamos primero?- dijo Goku tratando de mantener ese aire optimista.
-Al Paraíso.- Dijo con seriedad, el viento soplo por un instante y su capa azul oscuro voló tan libre que por un instante pareció el aleteo de un ave.
-Dende, eso va a ser complicado,-dijo Goku rascándose la cabeza.-todo ahí está muerto, ni siquiera existe ese ki fantasmal que poseen los muertos en el otro mundo. Por eso jamás pude ir a ese lugar.
-Eso es porque yo no estaba con usted en ese entonces.-sonrió un poco el dios mientras se acercaba a Goku.- Voy a conectar mi mente a la suya.
Por unos momentos Goku se quedó viendo a Dende con una expresión algo confusa.
-Dende, recuerda que estoy casado.- dijo mientras le mostraba el dedo meñique.
-¡Esto no va por ese rumbo!-el joven namekusein estaba poniéndose purpura.-Usted es capaz de ver los recuerdos de las personas al tocar su cabeza, me lo contó Krillin.
-A si, vas a hacer algo así ¿no?
-Similar, así que voy a necesitar que esté tranquilo.
-Bueno.
-Cierre los ojos y despeje su mente.- dijo el guardián del planeta mientras ponía los dedos de ambas manos en las sienes de Goku. Dende cerró los ojos y su ki irradio un poco, su capa estaba flotando un poco a causa de esto.
Por un momento Goku sintió que estaba en un lugar vacío, es más, se sintió uno con este vacío. Entonces lo sintió, ese era Dende, su energía era cálida, era una sensación agradable.
"Esto me recuerda mi entrenamiento con los Yadora."
"Entiendo eso, los Yadora alguna vez visitaron Namekusein." era la voz de Dende directamente en su mente. "Ellos son pacíficos pero no pudimos congeniar."
"¿Porque no?" Goku recordaba que esa gente era amable, no entendía porque no podrían llevarse bien con los namekuseines que también son amables.
"Nosotros éramos una sociedad cerrada, no compartíamos nuestros secretos. Ellos en cambio intervenían con otras culturas, eso no le agrado a nuestros patriarcas."
"Lastima, la tele trasportación hubiera sido..."
"No nos distraigamos" Dende no aceptaría pensar en el hubiera. Solo Piccoro importaba, él era su única prioridad en este momento.
Entonces en medio de ese vacío pudo percibir la infinita red que conectaba cada rincón hasta perderse en la distancia, podía sentir a los namekuseines, podía sentir a los yadora, podía sentir a Jako, podía incluso sentir a los dioses vivos y muertos, lo sorprendente es que pudo sentir a Bills y a Wills en el fin del universo. Dende le estaba permitiendo sentir a los dioses. Es más, no solo podía sentir el ki de las personas, podía sentir el ki de plantas, microorganismos e incluso bacterias, las estrellas también trasmitían energía. Todo en el universo palpitaba e irradiaba un potente ki.
"¿Esto es lo que percibes a diario?, esto es como un avispero alborotado." exclamo Goku mientras le parecía por momentos ver dibujado en rostro de Dende en ese avispero de energía vital.
"Normalmente me limito a la tierra, si intentara sentir esto todo el tiempo sería demasiado estresante." le dijo con un tono tranquilo "admito que aún estoy muy lejos de ser omnisciente con respecto de lo que pasa en la Tierra, me tomara años llegar a la perfección."
Goku no podía imaginar lo complicada que podía ser la vida de un dios, mas considerando que Dende se convirtió en un ser divino a muy corta edad, lo más atinado que pudo sentir fue alivió de haber rechazado ese papel. ¿En qué demonios estaría pensando el viejo Kamisama al proponerle tal cosa como sucederle en el trono de dios de la Tierra? Goku carecía de la disciplina y temperamento inconformista de Dende, quien aun buscaba perfeccionarse en esta habilidad.
"¿Puede sentirlo?" le pregunto súbitamente Dende.
"¿Qué cosa?"
"Hay un árbol en el Paraíso" Dijo con esa voz firme y clara.
"¡Es cierto, es tan claro que puedo alcanzarlo!"
-Entonces vamos a ese árbol.- dijo Dende en voz alta mientras abría los ojos y ponía sus manos en los anchos hombros del saiyajin.
Goku estaba completamente concentrado en el árbol. Puso su dedo índice y el anular justo en medio de su frente. Y ambos se esfumaron en el aire.
En el Paraíso
-¿Este es el Paraíso?- la pregunta conllevaba un tono decepcionado. No se le podía culpar, el paisaje era un prado infinito, en el cual no había nada más que pasto, flores y extrañas cúpulas brillantes, era un paisaje que se volvía monótono demasiado pronto.
Ambos habían aparecido al pie de un gigantesco árbol, el cual era tan alto como un rascacielos, Dende se acomodó su capucha de forma que esta cubrió bien sus antenas.
-Sabes, me parece raro que te cubras la cabeza, el viejo Kamisama no hacia eso.
Dende sonrió.
-Si, por algún motivo empezó a gustarme esto al usar la túnica divina, me hace sentir más fuerte e imponente, es como dicen los humanos, me siento cool.
-¡Aaah!- para cualquiera seria obvio que este comportamiento es algún tipo de efecto secundario del despertar hormonal de Dende, al fin de cuentas él es un adolescente, pero digamos que a Goku no le es tan claro.
Dende necesitaba sentirse audaz, ya que en realidad estaban en medio de un allanamiento.
-Hay que ser cautelosos, si alguien nos descubre seguro Emma Daioh Sama nos hecha vivos al infierno.
-Eso es algo que me pregunto, ¿porque no pediste permiso?
-Lo hice, dijo que me permitirían visitar a mi padre el próximo septiembre, pero dentro de dos años.-dijo lamentándose y chirriando los dientes.- ¡Piccoro no podría esperar!
Entonces vieron a uno de los ogros que se encargan de cuidar los jardines, se escondiera detrás de un árbol. Cuando este se alejó continuaron un poco más su carrera, entonces fue cuando Dende la encontró, era una cúpula resplandeciente de colores verdes, el joven dios sonrió mientras acaricia la cálida superficie.
-Por favor quédese aquí, manténgase vigilando y por favor no toque nada.
-Está bien pero en verdad es algo aburrido esperar.
-Le prometo que si es paciente, Mr. Popo le cocinara un bien almuerzo cuando volvamos.
Goku se relamió sus labios, se sentía tentado, Mr. Popo es un maravilloso cocinero.
-Está bien, esperare.
Dende entonces se fue acercando a la cúpula, hasta que su cuerpo se introdujo como si fuera una burbuja de jabón.
En algún punto las montañas Paoz.
Todo estaba tranquilo y agradable, Kattatsu estaba tomando su siesta abrazando su gato de trapo.
-Seguro levitar cientos de veces ese gato debió agotarlo.-murmuro Pan mientras veía al pequeñito en ese profundo sueño. Entonces Pan contemplo con mas atención al bebé de Piccoro. Debía reconocerse que para ella, que había conocido a Piccoro de toda la vida, su aspecto no le resultaba extraño. Incluso ella había llegado a apreciar la belleza del rostro de un namekusein, igual que la belleza de alguien de otra raza. Entonces ella hizo la pregunta que sería incomoda a la larga.- Se parece a ti ¿pero porque tiene un tono distinto de piel?-solo fue curiosidad, sin malicia alguna.
-No entenderlo-dijo Piccoro algo confuso.
-Pan, no es educado hacer esas preguntas.- le dijo Gohan llamándole la atención.
-¡Estoy segura que tú le hiciste la misma pregunta a Kamisama, Papa!- se quejó Pan. Ella respetaba a Gohan la mayor parte del tiempo, pero si algo no le parecía, ella no es de quedarse callada. En este caso atrapo a Gohan en una situación incoherente.
-No es que se lo haya preguntado directamente, solo fue que se dio la situación de hablar de ello.
-Bueno ¿él te dijo porque su pielecita verde es así?- pregunto algo sínica esta niña.
-No lo sabe, piensa que pudo ser o una mutación o consecuencia de que en la familia del Señor Piccoro nacieron demasiados niños de un solo padre.
Esta respuesta dejo algo enredada a Pan, se le noto en la cara.
-¿Que querer decir niños de un solo padre?-Piccoro pregunto inocentemente.
Fue entonces que Gohan comprendió que estaban en problemas, como tener que explicar a una persona adulta con la mente en blanco sobre un tema delicado como la vida sexual namekusein.
-Ni modo Gohan, tendrás que explicarle.- dijo Goten mientras bebía su cerveza.
-¿Que querer decir Gohan?- volvió a preguntar más resuelto a tener una respuesta.
Gohan estaba rojo de la vergüenza.
-Bueno, cuando dos namekuseines se quieren mucho, ellos tienen...-era notorio que Gohan no sabía cómo explicarle a Piccoro.
-Ellos se aman, se abrazan y se dan calor el uno al otro, es el calor de su amor, es tan fuerte que incluso se llegan a fundir el uno en el otro.- dijo Pan.
-¿Fundir?- Piccoro solo parecía tratar de armar alguna imagen dentro de su mente. Entonces algo apareció, era el rostro de Dende, se veía agotado y con las mejillas encendidas en un color purpura, pero sonreía de una forma rara. Ese recuerdo carecía de sentido para él.- ¿Para qué fundirse?
-Porque se aman- dijo tan simple Pan.
-¿Que es "se aman"?-pregunto curioso.
-Es como mis Padres, ellos se aman, yo nací porque ellos se amaron. Ellos me formaron con su amor.
-¡Pan!-protesto Gohan ya algo tarde, porque en ese embrollo llamado mete de Piccoro se había formado una idea, una bastante incomoda.
-Formen un bebe ahora-pidió el namekusein con una amplia sonrisa.
Todos los demás se fueron de espaldas y Goten se comenzó a reír de tan solo pensar en la petición de Piccoro. ¿Hasta dónde puede llegar la inocencia antes de ser perversión? Pero no había perversión, en la mente de Piccoro había desaparecido cualquier recuerdo que le indicara que su petición era indebida. Fuera del recuerdo de Dende entre sus brazos, no había nada, ni siquiera el recuerdo de las complicadas emociones que nacieron en su corazón por Dende, eso había quedado borrado por completo. Piccoro ahora era un alma pura, pero a un grado de ser disfuncional.
En el Paraíso
El cielo era verde esmeralda, el paisaje tenía una rica gama de colores azules y morados, vida y belleza por doquier, tanto que la mente y el alma del joven guardián se dejaba llevar por la embriagadora belleza de su extinto planeta natal.
Dende camino un poco por este bello paisaje, las flores trasmitían paz a sus sentidos, vio a lo lejos a tres niños namekuseines en medio de un circulo, parecían estar teniendo una pequeña competencia similar a la lucha grecorromana, era extraño considerando que solo son niños de un aspecto tan infantil, el mayor parecía haber cumplido apenas cinco años y los otros dos parecían rondar los tres años. Estos tres niños solo tenían puestos sus pantalones color azul marino y una cinta roja en la cintura, a un lado estaban sus blusones y chalecos.
-Bien Laurii y Chondrii, el que salga de este círculo pierde.- Dijo uno de ellos en un tono serio y autoritario.
-Si hermano mayor.
-Sin mordiscos ni rasguños. Compórtense dignos.
-Si hermano mayor.
-Ahora- dijo dado un aplauso y saliendo del círculo.
Los dos niños namekuseines se encontraron en un fuerte abrazo, sus dientes se veía expuestos en muecas de esfuerzo.
-¡Ríndete, Chondrii, sabes que no me has podido ganar en todos estos años!
-¡Pues hoy cambio eso Laurii, ya caí en cuenta de que tienes un punto débil!- dijo el otro muy sonriente y entonces logro zafar un poco su mano y toco las costillas de su oponente.
-¡Nooo, eso no aaaha jajajajajaja, cosquillas nooo jajajaja!- chillo mientras su hermano lo superba y lograba sacarlo del circulo para seguir haciéndole cosquillas en el suelo.-¡Trampaaa, jajajajajaja, trampaaa!
-¡Ganeeeee!- exclamo Chondrii mientras seguía dándole cosquillas a su hermano.
-¡Tomen esto más en serio! ¡¿Se hacen llamar guerreros con ese comportamiento?!
-A mí me gusta jugar más que pelear-Dijo Chondrii aun atacando con cosquillas a su hermano.
-A mi más tejer o cuidar flores, Ferussa, entiende que no somos como tu.-le dijo Laurii después de quitarse de encima a su hermano.-No somos, lo que es más, tu tampoco. No quieras ser como nuestro hermano mayor Moori.
-Sí, además este es el Paraíso, ni que de repente apareciera un...-Chondrii noto repentinamente a Dende y salto del susto-¡INTRUSOOO!
Esto sorprendió mucho a Dende, en su última visita a este lugar solo existía genuinamente su padre, todo lo demás era una proyección del alma de Saichoro, incluyendo las personas. Estas proyecciones no tenían la capacidad de interactuar con nadie en absoluto si representaban personas. Entonces noto algo más, los niños tenían aureolas coronando sus cabezas.
-¿Quien eres? -Ferussa materializo algo similar a una lanza, era del mismo material de la nave namekiana que trajo al anterior Kamisama. -¡res muy atrevido por invadir el lugar de descanso del alma del Honorable Saichoro! -siseo tratando de lucir intimidante.- ¡Yo me encargare de castigarte!
Hay que ser justos con el pequeño Ferussa, no era su deseo lucirse, pero al menos luchaba por intimidar a un posible enemigo, si su aspecto tierno no le hubiera influido en enternecer y divertir a Dende, seguro lo pudo haber logrado.
También no ayudo que sus hermanos se asustaran y se escondieran tras de él.
-¡Hermano, tengo miedo!
-Ustedes dos ¡no es momento de acobardarse!-dijo mandando Ferussa.
-Está bien...- ambos hicieron aparecer sus respectivas armas, lanzas similares a la de Ferussa.
-Esperen, no deseo pelea, solo necesito hablar con el patriarca.-dijo Dende tratando de no ser tan descortés como reír de estos niños y sus pretensiones de ser guerreros y protectores.
Por un momento los niños se vieron desorientados. Habían reconocido la voz, algo en ellos se despertó.
-¡¿Quién eres tú?!-Ferussa le enseño los dientes.
Dende estaba bastante sorprendido de la voluntad de ellos para vivir.
-Ustedes dicen ser hijos de Saichoro, bueno yo también soy su hijo. En realidad su hijo ciento ocho.
Entonces se descubrió la cabeza y los niños lo miraron sorprendidos.
-¡No puede ser!- Ferussa dejo caer su lanza asombrado, entonces sonrió- El tiempo pasa en un suspiro. Recuerdo que te tuve entre mis manos, eras la cosita más pequeña y adorable. -sus mejillas tenían un rubor purpura muy llamativo.
-¿De verdad eres Dende?- Dijeron los otros con tanto asombro mientras se acercaban.
-Sí, pero... ¿Cómo están ustedes aquí?
-Moori pidió a Puruña que nuestras almas pudieran reunirse con nuestro patriarca. Teníamos la opción de resucitar, pero todos estuvimos de acuerdo en querer estar a su lado para siempre.- dijo Chondrii mientras parecía emocionarse más por la presencia de Dende.
-Todos los de la aldea perdida... ¿todos están aquí?
-Ven, el resto esta aquí.
Dende los siguió hasta al otro lado de una colina, ahí como si fuera un huerto estaban depositados otros huevos.
-Por eso son niños.- Pregunto Dende mientras seguía observando los huevos, todos colocados en canastas formadas por las plantas y el olor de las flores llegando a su nariz. Era una evidente ensoñación de padre todo esto.-Ustedes tres salieron de un huevo como esos ¿no es así?
-Sí, yo salí después de Ferussa, después salió Chondrii. -dijo Laurii poniendo las manos en las mejillas de Chondrii- ¡era un bebé tan tierno!- sonaba más como una niña, su voz ayudaba a esa impresión.
-¡Que cosas dices!-Chondrii estaba apenado.
Dende sintió tanta nostalgia al verlos, ellos eran sus hermanos mayores, eran amables y cariñosos. También recordaba que Moori siempre se feria a Laurii y Chondrii como la Pareja alocada. Ellos siempre haciendo travesuras de niños y de adultos portándose como los cómicos de la familia. Después de lo de Frezeer, su ausencia se hizo notar. Dende no pudo menos que ceder al impulso de abrazar a sus dos hermanos. Estos se sorprendieron pero después regresaron el abrazo. Después los tres vieron a Ferussa, quien sonriendo corrió a los brazos del joven namekusein y se fundieron los cuatro en un abrazo donde incluso hubo algunos besos y caricias.
-¡Los echamos mucho de menos!-Dende derramaba algunas lágrimas, se estaba dejando llevar por la nostalgia por sus amados muertos.
-Y nosotros a ustedes, hermanito, pero no estamos resentidos con nuestro destino- dijo Ferussa limpiando las lágrimas de Dende.
-Vivimos plenamente nuestras vidas, además el Paraíso de la Tierra es un lugar agradable para descansar. - Laurii se restregaba contra el pecho de Dende.
-Es verdad, por favor, no llores más nuestras muertes, creo que hablo por todos al decir que nos gustaría ser recordados con sonrisas.- Chondrii trataba de hacerle cosquillas a Dende.- Porque yo siempre los recuerdo a ustedes felices.
-¿Y bien?- Pregunto Laurii con una sonrisa tan amplia y una mirada maliciosa rara en un niño de tres años.
-¿Mande?- Dende estaba algo confundido por el cambio de actitud de su hermano.
-¡No es propio responder con otra pregunta!- recrimino Laurii, los modales ante todo.- ¡alguien me contó por ahí que has tenido una relación bastante íntima con el Hijo de Kattatsu! ¡Cuéntame los detalles!- dijo disimulando la emoción, no muy bien visiblemente.
-¡Vamos, no molestes al chico con su vida íntima!- Dijo Ferussa tomando una actitud seria y reservada. Aunque después se le dibujo una sonrisa- no tiene que contar los más jugosos detalles, pero si alguno que otro detallito.
Dende puso un rostro tan grave que logro borrar las sonrisas de sus hermanos.
-En realidad es por mi amado que he venido, su mente se ha extraviado, tal vez nuestro padre puede ayudarme a curarlo.
Caminaron un trecho hasta llegar a lo que parecía un hermoso jardín, había toda clase de plantas que Dende solo tuvo la impresión de haber visto en sueños, eran reales, aquí podía incluso olerlas y hasta tocarlas, en el centro se encontraba un namekusein de más de tres metros de altura, de aspecto misterioso cuidando este jardín, su rostro reflejaba una absoluta paz, cuando sus ojos negros, su rostro era lizo, sin un solo rasgo de edad avanzada más allá de los primeros años de la edad adulta, su cuerpo lucia solido a pesar de llevar esa túnica blanca. Era Saichoro, el padre de más de 108 niños. Este voltio al sentir la cercanía de sus hijos y sonrió al ver a Dende.
En cambio el joven Kamisama no pudo contener más sus emociones, comenzó a llorar.
-Dende… ¡¿Qué te sucede?!- le pregunto Saichoro desconcertado, ni siquiera habían intercambiado una sola palabra y su hijo comenzó a llorar.
-¡Es mi amado, él esta…!- Dende estaba abrumado por todos sus sentimientos, como si el simple hecho de ver el rostro de su padre le hubiera despojado de toda la fortaleza de las últimas semanas, su corazón estaba desangrándose por una infinita pena, no se había sentido así desde hacía mucho tiempo, solo recordaba haber llorado así en toda su vida, curiosamente también había sido a causa de Piccoro. ¿Acaso eso es todo, el amor siempre causa este tipo de pena?
Saichoro lo tomo entre sus brazos, lo abrazo y sintió como Dende colocaba sus brazos alrededor de su cuello, su hijo parecía sufrir demasiado y solo podía estar ahí de esta forma.
-Deja fluir tus lágrimas, haz sido fuerte, lo has hecho bien.-murmuro tan dulcemente mientras sentía como las espesas lágrimas de Dende le humedecían el hombro.
Comentarios finales:
Los nombres de los namekuseines están basados en los nombres de varias especies de caracoles, como por ejemplo el nombre de Dende esta badasado en la palabra denden (caracol en japones), aquí el trio tiene el nombre de tres especies de caracoles terrestres.
