LOS PERSONAJES SON DE Y LA HISTORIA ES ORIGINAL MIÁ ESPERO QUE OS GUSTE.

CAPITULO 6

BPOV

Había pasado una semana desde la ultima vez que había visto al chico de los ojos verdes, aún no sabia su nombre por ese motivo le llamaba así. Sabia que estaba mal que pensara en él ya que me había prometido no volver a verlo ni acercarme, pero era inevitable, todo en él me llamaba y en lo más hondo de mi alma no quería perderle, quería conocerlo.

Pero en esta sociedad una amistad entre nosotros era imposible. No quería que se metiera en líos por buscarme, le quería lo mas lejos posible de mi para protegerlo, pero a la vez lo quería cerca para sentir su peligrosidad. Mi cabeza estaba llena de contradicciones. Otro suspiro salio de mi, ya no sabia cuantos habrían salido de mi cuerpo mientras mi cabeza daba vueltas una y otra vez en la ultima vez que nos vimos.

Su pañuelo aún le guardaba en uno de mis cajones sin lavar, no quería que se le fuera el olor a él, pero tampoco quería que alguien de mi familia lo encontrara, aunque casi nunca ellos entraban en mi habitación, solo Rosalie y era para indicarme como debía comportarme con sus amigos y repetirme una y otra vez que no la dejara en vergüenza. Después de que me pillara hablando con el chico de ojos verdes me lo repetía demasiadas veces.

Jacob era otro personaje, no dejaba de perseguirme por todo el instituto desde la entrada hasta la salida, a veces me sentía agobiada por su insistencia de tener otra cita, y las escusas se me estaban acabando para evitarlo, solo esperaba que aguantara un poco más para que se decidiera por otra chica de su grupo y a mi me dejará en paz.

Pero al parecer mi suerte no estaba conmigo, hoy viernes se daría una fiesta en la casa de Jessica una de las chicas del grupo, y claro al estar en su grupo yo tenía que ir con Jacob ya que mi prima se iría con Royce, todo el mundo estaba como loco, al parecer las fiestas de Jessica eran memorables, había contratado a un disk jockey que ahora no recordaba como se llamaba y los litros de alcohol se servirían por toneladas.

-Hola Alice- como siempre al llegar de clase mi amiga me estaba esperando en mi habitación para ayudarme a quitar este horrendo uniforme de instituto y elegir la ropa que me pondría. Era increíble como le gustaba a esta mujer la ropa, pero lo que tenía que reconocer es el exquisito gusto que tenía, siempre acertaba con lo que tendría que ponerme.

-Hola cariño, ¿que tal instituto?- dijo mientras me daba un abrazo.

-Regular-me senté estilo indio encima de mi cama mientras la veía buscando algo en mi armario-Alice, necesito tu ayuda hoy-ella saco la cabeza de allí y me miro-hoy habrá una fiesta en la casa de los Stanly.

-Pero eso es genial-dijo ella con entusiasmo pero al verme la mueca que yo hice rectifico-no, no es genial.

-No, no lo es- me senté más en el centro de la cama encogiendo mis piernas para rodear las con mis brazos y Alice vino a sentarse a mi lado-primero por que tengo que ir con Jacob, ese chico me saca de mis casillas.

-No puede ser tan malo-yo alce una ceja mirándola-si, si lo es. Le he visto como trata a la gente que trabaja en esta casa, y la verdad es que no tiene los mejores modales.

-Por que no viniste a la "cita" conmigo-dije moviendo los dedos al pronunciar esa palabra que aún me daba escalofríos.

-No me la contaste-dijo ella cruzando sus brazos mientras me hacia un puchero-me has contado de tu vida en Forks, de tus amigos allí incluso del misterioso chico de ojos verdes, pero aún estoy esperando que me cuentes tú cita con Jacob después de una semana.

-¿Que quieres que te cuente?, no me dejo apenas hablar y su conversación solo abarcaba un mono tema-me levante para dar más realismo al relato-mírame que guapo soy-me puse las manos en la cadera inflando el pecho y sacando los dientes en una sonrisa-mira cuando dinero tengo-puse mi mano como si tuviera un fajo de dinero-mira que coche conduzco-hice el amago de manejar un volante-y mi padre es el más poderoso de todo Chicago-me tire de nuevo a la cama y volví a mi posición de antes-y trato a todo el mundo inferior a mi por que no tienen mi dinero-Alice empezó a reírse a carcajadas por mi imitación y yo la seguí.

-De verdad que eres muy graciosa-dijo ella limpiándose las lagrimas de sus ojos-entonces no te fue muy bien.

-Para nada, por eso ahora le intento evitar, no me apetece tener otro monologo de él-dije con un suspiro-me aburre, y encima no me deja ni hablar me siento como una mujer florero a su lado de las que te sacan a pasear para que todo el mundo te vea que vas acompañado.

-Quizás al que necesites para una buena cita es al chico peligroso-dijo subiendo y bajando sus cejas.

-!Que dices! si le vuelvo a ver y me pillan me meteré en un lio, y a él también. Sabes como son mis tíos con eso de las amistades, y ni digamos Rosalie. Todas las noches entra en mi habitación para darme sus indicaciones de como comportarme, de que hablar, de que no y como debo vestir.

-Bella-me acaricio la mejilla al ver como mi semblante se iba entristeciendo.

-Ojala no hubiera venido nunca aquí, echo de menos a mis padres, a mis amigos y a mi vida-sentí como una pequeña lagrima recorría mi mejilla-mi vida allí era más sencilla, podía ponerme unos vaqueros y un jersey y no destacaba con nadie, podía hablar con cualquiera y no era mal visto-la mire y vi que ella no había despegado sus ojos de mi- aquí en cambio solo te tengo a ti de amiga, todos son fríos conmigo, nadie quiere conocerme como de verdad soy, solo miran cuanto dinero tienes en la cuenta, que coche conduces y con quien te juntas. Esto no es para mi Alice.

-Cariño, no te pongas así, piensa que podría a ver ido peor y hubieras acabado en el orfanato-dijo con una pequeña sonrisa.

-¿Quien me dice a mi que esa opción era la peor?-la mire y ella tenía una cara de terror-aquí prácticamente estoy sola igual.

-Gracias por la parte que me toca-dijo ella de manera sarcástica.

-Sabes que no va por ti, pero todo cambia cuando voy al instituto y nadie me habla, o voy de compras de forma obligada con mi tía y mi prima, y no puedo ir a las tiendas que me gustaría ir.

-¿Pensé que Jacob te seguía por todo el instituto?-dijo ella de manera interrogante.

-Y lo hace desde que me encontré con ese chico en el campo de fútbol, pero intento evitarlo todo lo que puedo, prácticamente en todos los descansos me escondo en la biblioteca para que no me encuentre-dije con una sonrisa.

-Eres mala, así el chico se va a cansar de seguirte-yo la sonreí ya que esa era mi intención- o quizás al hacerte la difícil le intereses más-hice una mueca de asco por su siguiente comentario.

-Espero que te equivoques-dije con una sonrisa.

En ese momento se escucho la puerta de la habitación de Rosalie, ya venia con alguna de sus charlas. Alice prácticamente salto de la cama y se volvió a meter dentro del armario y yo corrí al cuarto de baño donde abrí las llaves de la ducha para que creyera que me estaba bañando. Pero aún así me quede con el oído pegado a la puerta para escuchar lo que le decía a Alice.

-¿Donde esta Isabella?-pregunto la rubia.

-Esta en la ducha señorita Rosalie, ya me a dicho lo de la fiesta y quería empezar a prepararse para ella.

-Espero que la busques algo a tono donde vamos, no la busque colores llamativos, que sea un blanco o un negro-dijo ella, ya estaba igual que cuando fuimos a buscar mi ropa para la fiesta de bienvenida.

-Si señorita-dijo Alice.

-También dile que Jacob vendrá a buscarla sobre las ocho que este preparada y no le haga esperar-después de dicho esto, su voz no se volvió a escuchar pero si unos toques en la puerta del cuarto de baño.

-Ya se fue-dijo la voz de Alice, yo asome mi cabeza-déjame lo de la ropa a mi, y tu vete a duchar.

La hice caso y me metí en la ducha, si tenía que salir con el pesado de Jacob tendía que estar lo más relajada posible y que mejor que una buena ducha con agua caliente para relajar los músculos. Una vez que me lave con mi champú favorito de fresas y me aclare todo el cuerpo, vi que el corte que me había hecho hace una semana casi estaba desaparecido. Los recuerdos de ese día volvieron a mi cabeza, y una sonrisa tonta se volvió a instalar en mi cara ¿que estaría haciendo él ahora?.

Pero no tenía tiempo para eso, al ver la hora en mi reloj de pulsera me di cuenta que solo tenía una hora para arreglarme, y seguramente Alice estaría desesperada por que saliera de allí para ponerme en su diabólicas manos, por que aunque me encantaba como Alice me dejaba después de su sesiones de belleza como las llamaba ella, primero tenía que pasar por su pequeña tortura de tirones de pelo y estarse quieta mientras me maquillaba.

-Por fin, pensaba que tendría entrar a buscarte -dijo una impaciente Alice mientras golpeaba con su pequeño pie el suelo.

-Me entretuve un poco lo siento-dije yo mientras me sentaba en la silla enfrente del tocador.

-Bien, hoy jugaremos un poco con el color azul de tu vestido-yo solo afirme con mi cabeza y me deje hacer. Como siempre la tortura tardo casi una hora, cuando estaba ya maquillada y peinada con una coleta alta que me hacia parecer más joven, me fije que encima de mi cama había un hermoso vestido de color azul de gasa con el escote de palabra de honor que no llegaría más haya de por encima de mi rodilla. Yo mire a Alice preguntándome de donde habría salido ese vestido ya que yo nunca lo había visto en mi armario.-es un pequeño regalo de mi parte.

-Alice-la regañe.

-No me cobraron nada, lo compre en la tienda de mi madre-dijo con una pequeña sonrisa.

-Es precioso Alice-le cogí para mirarlo para mirar mejor los pequeños detalles que había en la zona del pecho donde el corte acababa debajo de este y luego caía de manera suelta.

-No es de una marca importante pero al menos la tela no es de mala calidad-intento empezar a justificarse pero no la deje.

-Alice, me encanta y no me importa que no sea de un diseñador famoso, me lo pondré con mucho gusto.

Me ayudo a ponérmelo con cuidado de no estropearme ni el peinado ni el maquillaje. Cuando ya estuvo bien colocado me fije lo hermoso que se veía el color en mi piel, escuche como Rosalie salia de la casa dos minutos antes de que la puerta volviera a sonar, Jacob había venido a buscarme. Baje las escaleras para encontrarme con él y como siempre su egocentrismo salia a flote. Se estaba mirando en un espejo que había en la entrada mientras hacia posturas de viejo galán de película.

-Buenas noches-dije para hacerme notar.

-Hola Isabella-me ofreció su mano para ayudarme a bajar el ultimo escalón, pero aunque espere a que me hiciera algún tipo de alago este nunca llego.

-¿Nos vamos?-él me miro como si le hubiera hablado en otro idioma-a la fiesta Jacob.

-Así, si vamos, nos llevara mi chófer hoy posiblemente beberé algo de alcohol y no tengo ganas de conducir después para traerte a casa-me ayudo a subir a un Mercedes negro con lunas tintadas que nos esperaba en la puerta de casa de mis tíos.

El viaje no fue muy largo, pero a mi se me hizo eterno, intente establecer algo de conversación con él para darle una pequeña oportunidad pero acabamos hablando de que cuando terminara la universidad, trabajaría con su padre para aprender el negocio familiar. Ganaría millones. Donde posiblemente su futura esposa no tendría que trabajar y podría quedarse en casa para poder criar a sus hijos.

Dios, que machista llego a ser con ese tipo de comentarios, cuando le comenté que me gustaría estudiar literatura en la universidad, él se empezó a reír diciéndome que esa era una carrera para estúpidos, y que si quería llegar algo en la vida tendría que estudiar empresariales para algún día poder trabajar y heredar las empresas de mis tíos. Algo que a mi jamas me hubiera interesado.

Al llegar a una enorme casa blanca, casi todos los estudiantes de mi instituto estaban allí bailando al son de la música que sonaba por unos altavoces que un disk jockey pinchaba. Las copas de chapan iban de un sitio para otro y se veía como la gente ya estaba un poco más alegre de lo normal.

Jacob me sujeto de la cintura y me llevo donde los chicos de su grupo estaban esperándonos. Rosalie al verme el color del vestido al parecer no le sentó muy bien, pero como siempre la ignore, me coloque entre Jacob y una chica del grupo que al menos tenía una mirada algo amable hacía mi.

-Estas muy guapa-dijo en un susurro a mi lado.

-Gracias-dije con una sonrisa sincera.

No volvimos hablar en toda la noche, por que siempre que quería acercarme a ella para volver hablar, su novio Ben o alguna de las amigas de mi prima se la llevaba sin que yo tuviera la oportunidad de acercarme. La noche seguía pasando y la gente cada vez estaban más borrachos, al ver la cantidad que también que ingería Jacob y ver como ignoraba mi presencia decidí salir de escena.

Cogí una copa de champan y vi un puerta que daba a uno de los balcones de la casa, cuando salí por ella me fije que tenía una hermosa visión de todo el cielo que se podía ver en Chicago. Hoy era una noche bastante despejada donde se podía ver casi todas las estrellas. Echaba de menos mi antigua casa, aunque allí posiblemente estaría encapotado y a punto de llover como casi todos los días, ya que Forks era uno de los pueblos donde más llovía de todos los Estados Unidos.

Pero aún así no me desagradaba su clima, ya me había habituado a él, y aunque toda mi ropa fuera de invierno, me seguía sintiendo más cómoda con los grandes jerséis, las botas de agua y los vaqueros largos.

Escuche como se formaba un poco de jaleo en el salón, pero no le dí importancia seguramente ya estarían tan borrachos que les daría igual por que se peleaban. Seguí mirando el cielo pensando en mi antiguo hogar mientras daba un trago a la copa y al poco tiempo escuche como la puerta del balcón era abierta algo que tampoco le di importancia. A los pocos segundos una deliciosa caricia recorrió mi espalda que me hizo estremecer, pero no quise girarme al creer saber quien era.

-Jacob de verdad estoy bien, solo necesito respirar un par de minutos-dije de manera cansada, ¿Por que tenía que perseguirme por todos lados?.

-Nunca es bueno estar tanto tiempo sola-dijo alguien que no era Jacob detrás de mi.

Mi sorpresa fue monumental al verle así vestido nunca habría creído que pudiera ser un pandillero si la primera vez lo hubiera visto vestido de esa manera, pero al escuchar su voz fue como un bálsamo de alegría que recorrió mi cuerpo, pero como siempre todo lo bueno tenia su parte mala, si en este momento alguien nos descubría juntos, nos meteríamos en un verdadero problema.

-Estas muy hermosa mi princesa-dijo cogiéndome la mano y besando la parte interior de mi muñeca.

-No deberías estar aquí- dije mientras miraba por detrás de su hombro por si veía a alguien conocido, y así fue, Jacob se dirigía hacia el mismo balcón, y al parecer me estaba buscando-mierda necesitamos escondernos.

Cogí su mano y tire de él para llevarlo detrás de unos arbustos que había al lado del balcón. Le apoye contra la pared y yo me acerque lo más que pude. Él me abrazo por la cintura y como si fuera posible me acerco más a él. Pude notar como se tensaban todos los músculos de su pecho y como algo iba creciendo poco a poco en su parte inferior, quise reclamarlo por acercarme tanto a él, pero la voz de Jacob sonó al segundo.

-¿Isabella?-La voz de Jacob sonó un poco distorsionada por el alcohol que había bebido -¿Isabella donde estas?, -Su voz se iba acercando y mi cuerpo por instinto se puso a temblar, nos iba a pillar, por que aunque en esta parte estaba oscuro, el color de mi vestido se distinguía lo suficiente bien para saber que era yo.

Pero algo ocurrió, el chico de ojos verdes me giro dejándome apoyada a mi en la pared y sin pensarlo me beso, al principio me pillo desprevenida pero como si lo hubiera estado esperando durante mucho tiempo mis labios por si solos empezaron a moverse al ritmo de los de él.

Tenía un sabor delicioso, a menta con un toque de tabaco, pero no lo hacia desagradable. Me deje llevar por sus deliciosos labios donde su traviesa lengua pidió permiso para adentrarse en mi boca y así poder jugar con la mía, pero cuando más estaba disfrutando el beso la voz de Jacob rompió la burbuja.

-¿Isabella?-volvió a preguntar ahora más cerca de nosotros algo que me tenso en el momento-¿Isab...? huy lo siento tío pensé que estaría mi chica aquí-dijo la voz de Jacob más cerca de nosotros. Él se separo solo unos milímetros de mi cara y respondió a Jacob sin dejar de mirarme.

-¿No ves que estoy ocupado? Lárgate por donde has venido aquí no esta tu chica- dijo de manera muy grosera, volvió acercarse a mi y sus labios volvieron hacer contactos con los míos mientras escuchábamos como los pasos de Jacob se escuchaban cada vez más lejos.

Habían pasado muchos segundos desde que las pisadas habían desaparecido, pero al parecer ninguno de nosotros quería separarse, cuando sentí que lo hacía yo mantuve mis ojos cerrados mientras aún disfrutaba de la sensación tan maravillosa de sentir sus labios sobre los míos, una sonrisa tonta se instalo en mi cara hasta que escuche de nuevo su voz.

-Ha sido un placer ayudarla bella dama, estoy deseando verla en nuestra siguiente cita y por si le interesa saberlo me llamo Edward-me dijo dándome otro beso más pequeño en los labios.

Escuche como una moto daba un acelerón y Edward después de una sonrisa desaparecía a través de las puertas, en un primer momento quise seguirlo, pero sabia que no podía hacerlo. Solo tuve que resignarme a la próxima vez que nos viéramos que seguramente sería pronto. Se que la ultima vez que le había visto me jure separarme de él, pero ya no tenía fuerzas para cumplirlo le necesitaba en mi vida como un drogadicto a su droga.