Nunca he escrito una escena erótica antes, así que espero que sean comprensivos conmigo. bye, bye,.

Quiero amarte, quiero estar contigo.

Gyu Won fue temprano a buscar a Tae Joon. No hizo muchos comentarios acerca de la fiesta la noche anterior, aunque sus padres sabían bien que había salido con Se Joo. Claro, madre todavía no había visto a Se Joo, pero su padre y Jung Hyung le habían dicho que era exactamente a Lee Shin, y Gyu Won no podía imaginar que sentiría ella al verle.

Jung Hyung se lo había tomado como era de esperar en ella. ¿Cómo alguien podría reemplazar a su hermano? El que fuera alguien físicamente iguala él, sólo lo convertía en una afrenta mayor. Por consiguiente, odiaba a Gyu Won.

Justamente, luego de que volviera a ser grosera con Gyu Won, fue cuando su madre sacó el tema a flote.

- No te preocupes por ella. Es algo que Jung Hyung no puede comprende aún ya que no ha estado enamorada de verdad. Sin embargo, pronto encontrará a alguien y entenderá. Gyu Won, lo que me preocupa es que estés engañándote. Incluso si ese hombre se perece a mi Shin, no es él. Temo que cuando lo descubras vayas a sufrir.

- No te preocupes, madre. Yo sé que Se Joo no es Shin. Al principio, me sentía muy impresionada. Es diferente ahora, sé que Se Joo es muy distinto: él es tal vez menos cariñoso, pero es muy cálido, él no tiene el mismo interés por la música sin embargo él está más inclinado a llevar a su compañía al éxito. Pero es un buen hombre, y me hace sentir feliz.

- Gyu Won, ¿crees que estás enamorándote de él?

- Lo siento, madre – dijo ella, bajando la mira.

La mujer sonrió.

- No lo sientas, Gyu Won. Lee Shin fue muy feliz contigo, y por ello te estoy muy agradecida. En alguna parte, él es feliz, y somos nosotros quienes lo extrañamos. Durante todo este año luego de la muerte de mi hijo, fue muy doloroso verte sufrir. Nosotros nos preocupamos mucho por ti. – le dijo, tomando sus manos - Eres una mujer joven, con toda una vida por delante. Por favor, en nombre de mi hijo, te pido que seas muy feliz.

Gyu Won sonrió.

- Muchas gracias. – dijo abrazándola.

- Ahora, vamos a ver a Tae Joon. Es un poco injusto que cada vez que lo traigas, el señor Lee y Jung Hyun acaparen toda su atención.

En realidad, era una verdadera competencia entre esos dos. Jung Hyun de niña había sido caprichosa y mimada por Shin, y en cierto modo no había cambiado al crecer; por lo general no era una persona cariñosa, pero cuando se trataba de su sobrino, ella se transformaba completamente.

Se Joo llegó a la casa de su abuela luego de dejar a Gyu Won y a Tae Joon en su casa. Habían ido a un parque de juegos infantiles y luego a cenar a un restaurante, y para él la tarde no pudo haber sido mejor de ninguna otra forma, así que se encontraba bastante satisfecho.

- Buenas noches, abuela.

- Se Joo, ya parece que no vives en esta casa, ni siquiera vienes a verme.

- Lo siento, abuela. Ayer fue la fiesta de compromiso de Na Mi Rae, y hoy también estuve bastante ocupado.

- ¿Na Mi Rae? ¿Tuvo el descaro de invitarte a su fiesta de compromiso? Y tú, ¿eres un tonto o qué? ¿Cómo puedes asistir al compromiso de una mujer que te rechazó?

La sonrisa de Se Joo se ensombreció, amenazando con llevarse su buen humor.

- Mi Rae seguirá siendo mi amiga, abuela. Es mejor que te acostumbres a la idea. – se sentó en un sofá junto a la ventana. – además, era una oportunidad perfecta para que Gyu Won conociera a mis amigos.

- ¿Lee Gyu Won?

La mención de la joven cambió el humor de la abuela. Lee Gyu Won había causado una impresión muy favorable en ella, pero luego su nieto había sido muy específico diciendo que no existiría esa clase de relación entre ellos, lo que fue una nueva desilusión.

- Entonces, la llevaste a ella como tu pareja.

Se Joo no respondió. No quería adelantar nada como había hecho anteriormente, pero la verdad es que deseaba poder decirle a su abuela que sí, que Gyu Won se quedaría a su lado y si por él fuera, sería para siempre.

- Dime la verdad Se Joo, no tortures a tu abuela de esta forma.

- Si te digo, prometes no interferir y dejar que yo lo resuelva?

- Te lo prometo.

- Estoy enamorado de Gyu Won, y creo que ella también siente algo por mí; por ahora, me quedaré a su lado, e intentaré que ella se enamore de mi.

- Se Joo, ¿No te parece algo repetitivo todo esto?

Allí estaba su nieto, siendo tonto de nuevo. Ella había prometido no interferir, pero por supuesto…. Si de verdad quería que Gyu Won se convirtiera en su nieta, algo debería hacer.

- Abuela, esta vez es diferente.

Se Joo no sabía por qué, pero sabía que era verdad. Para empezar, Gyu Won no era Mi Rae, y él tampoco era el mismo que cuatro años atrás.

Recordó de nuevo los besos que había dado a Gyu Won, y se llevó los dedos a los labios, imaginando de nuevo esos labios suaves y dulces, que sabían corresponder a sus besos con igual pasión.

Sí, con Gyu Won era diferente.

El lunes, el director llamó a Gyu Won para decirle que ella tenía el papel principal de la obra. Mientras ella iba hasta la casa del director, a donde la profesora Yoon Soo les había invitado a comer, ella pensaba en cómo diría lo que había estado rondando su cabeza toda la noche y la mañana.

En sus manos, ella tenía unos papeles archivados. Todas esas eran canciones que Lee Shin había compuesto para el último musical en el que había trabajado, canciones que todavía no habían sido oídas por el mundo a excepción de ella.

Nunca se sintió lo suficientemente fuerte para poder hacerlo, pero lo que Lee Shin merecía era que su preciosa, su amada música fuera conocida por todos, por personas que pudieran deleitarse con cada nota.

- Director, quiero que utilice estas canciones en su musical – dijo ella, luego de que hubieran almorzado y mientras los tres estaban sentados en la sala y los niños jugando en el cuarto de juegos de Seok Jo. – Por favor, son canciones de Lee Shin, y estoy segura de que él hubiera querido dárselas a usted. Sólo me hubiera gustado que quien las cantara fuera Gi Yeong-oppa.

- Él hubiera querido que tú las cantaras – el director tomó las canciones y miró a su esposa, que también le estaba sonriendo – Gyu Won, tú eres realmente una mujer muy afortunada. Todavía no tengo claro el concepto de este musical, solamente que tú y Gi Yeong serán los actores principales. Ayer él me ha confirmado su participación.

Gyu Won, incapaz de creerlo, abrazó primero al director y luego a la profesora Yoon Soo.

- ¡Muchas gracias! ¿En verdad ha llamado a Gi Yeong-oppa? No sabe lo mucho que esto significa para mí.

- No tienes nada que agradecer, Gyu Won. – dijo la profesora - Lee Shin era también muy querido por nosotros, y hace tiempo deseábamos hacer un musical en homenaje a él. No nos atrevíamos porque tú todavía no lo querías así.

- Lo siento mucho, por haberlos preocupado a todos. Todavía la herida era muy reciente y yo estaba sufriendo mucho. Supongo que no pensé en lo que los demás debían estar sufriendo.

- Es completamente normal. Nos alegra tenerte de vuelta, Gyu Won.

Gyu Won sonrió, y sonrió pensando en una persona.

Se despidió de la pareja y volvió con Tae Joon a casa luego de hacer unas compras en el supermercado, preguntándose qué estaría haciendo Se Joo en esos momentos. Él seguramente estaría en alguna reunión importante o en la radioemisora.

Cuando llegó al portal de su casa y lo vio allí, no pudo ocultar su sorpresa.

- Papá, papá – empezó a llamar Tae Joon, pidiendo ir con Se Joo.

Ella no había podido quitarle la costumbre de llamar de ese modo a Se Joo, sobre todo cuando él estaba todos los días con ellos. A Se Joo no le importaba, de hecho sonrió y cargó en brazos a Tae Joon, y la escena conmovió de tal manera el corazón de Gyu Won que por unos instantes ella no supo qué decir.

- ¿Un día agitado? – preguntó Se Joo.

- Creo que necesitaré una niñera para Tae Joon, ahora que debo volver a ensayar. He estado tanto tiempo alejada del escenario que tal vez me haya oxidado, así que debo trabajar muy duro. Y tú, ¿no deberías estar trabajando?

- Hoy he tenido una de las reuniones más estresantes de mi vida con el consejo. En verdad necesitaba relajarme un poco.

Ella sonrió y abrió la puerta.

- ¿Una reunión estresante? ¿Qué puede ser tan malo para acabar con Park Se Joo?

- Más bien, yo he acabado con ellos. Aún así, resultado duro mantener mi postura a lo largo de toda la reunión. Ellos querían disminuir considerablemente el dinero destinado a los sueldos y a los programas de la tarde en la radioemisora, pero finalmente no lo han conseguido. Uno de los accionistas, Kim Young Do, fue el hueso más duro de roer. Él parece estar en contra de cada decisión que quiero hacer, volviéndolo todo más difícil. Por otra parte, habrá que conseguir una inversión extranjera para los hoteles, pero hay una empresa en Nueva York muy interesada en asociarse a nosotros. – explicó él.

- Vaya. Tal vez sí necesites relajarte. Te prepararé un té, pero luego de que prepare el baño de Tae Joon. ¿Puedes esperar?

- ¿No necesitas que te ayude en nada? – se ofreció él, aflojando un poco su corbata.

- ¿Juegas con Tae Joon mientras tanto?

- Eso es fácil. A él le gusto, ¿no te has fijado? – luego él recordó que ella había mencionado algo sobre una niñera antes – Pensé que solías dejarlo en casa de tu abuelo cuando debías salir?

- Ah, sí, pero esas son pocas ocasiones, casi nunca en realidad. Me da miedo pensar lo que sucedería si Tae Joon pasa días enteros con Jung Hyung y mi abuelo peleándose por mimarlo.

- ¿Qué tal una guardería?

- No es mala idea. De hecho, no lo había considerado antes pero sería lo mejor.

Gyu Won se llevó a Tae Joon para bañarlo y luego vestirlo. Se Joo entró al cuarto del niño, donde no había estado antes, sorprendiendo a Gyu Won.

- ¿Qué haces? – preguntó ella.

- Ve y date un baño. Relájate un poco. Yo lo cuidaré mientras.

Ella miró a Se Joo y luego al pequeño y de nuevo a Se Joo, como evaluando qué tan confiable era eso.

- Vale. Gracias.

Se Joo sólo tuvo que pasear un rato al niño alrededor del cuarto para que éste se quedara dormido. Se Joo se fijó que en que sobre el mueble de la ropa esta a una guitarra. La guitarra de Lee Shin. Definitivamente, porque entre a ella estaba un retrato de Gyu Won y el otro joven igual a él, con Tae Joon en brazos, cuando todavía era un bebé pequeño.

- Eres una competencia dura, amigo. Si tu estuvieras, yo probablemente no tendría cabida en su vida, pero ya que las cosas son de este modo, espero hacerlos muy felices.

Dejó a Tae Joon en la cuna, el niño dormía con una sonrisa agotada.

- Mira, lo hiciste dormir – dijo Gyu Won, que ya había vuelto.

Ella sonreía, su largo pelo castaño estaba mojado y le caía sobre los hombros, y llevaba un fresco vestido blanco y los pies descalzos. ¿Por qué le hacía eso? Era terrible de ver, porque sólo quería acercarse y besarla. Y besarla, y besarla y besarla.

- Estaba muy cansado.

- Ven, prepararé un té para ambos. – dijo mientras salían de la habitación.

- Mejor un café – dijo él.

- ¿Un café? No podrás dormir en toda la noche.

- Tal vez… - él se acercó a ella, cerrando la puerta de Tae Joon. – en realidad, sólo hay una cosa que en verdad quiero ahora – su voz sonó ronca, mientras le susurraba a Gyu Won cerca del cuello, y ella se estremecía.

Había pasado mucho tiempo desde que sentía a alguien tan cerca suyo. Su piel había quedado dormida, y ella aceptó que se marchitaría más pronto de lo que debía, pero ahora volvía a sentir todas esas sensaciones de nuevo, sólo con escuchar la voz de Se Joo.

Fue ella quien lo envolvió con sus brazos alrededor de su cuello, ella lo besó pero él llevó ese beso a los límites, probando el sabor de su boca tanto como se le pudiera antojar. Al mismo tiempo la iba haciendo retroceder hasta la otra puerta, el dormitorio de ella.

Sólo dejó sus labios para besar su cuello, su hombro, su clavícula, provocando que ella gimiera levemente. Siguió acariciándola bajando sus manos desde el centro de su espalda hasta más abajo. Gyu Won se aferraba fuertemente a él, primero sólo dejándose acariciar. Sintió cómo una de las manos de Se Joo ahora acariciaba su pierna. El vestido se había subido por completo, y él tenía más acceso a ella, a su piel.

- Gyu Won…

Volvió a besarla en los labios y Gyu Won se dejó llevar por el torrente de emociones y sensaciones que la estaban invadiendo.

Ella quitó la corbata y comenzó a desabrochar su camisa, para poder tocar su cuerpo también. Se Joo entendió, y al mismo tiempo se deshizo del vestido. Gyu Won yacía en la cama, los ojos cerrados, los labios hinchados, su cuerpo ahora visible sólo para él. Él se acabó de quitar la ropa y besó de nuevo su clavícula y el valle de sus senos con veneración, antes de penetrarla.

- Te amo – le dijo cuando llegaban al clímax juntos, sin dejar de besarla.

Al escuchar esas dos palabras, ella cerró los ojos, una lágrima se deslizó por su mejilla.

Se Joo no supo cómo interpretar eso. Había dicho lo que sentía por ella, ¿y ella lloraba? Lo único que pudo hacer al ver sus lágrimas fue abrazarla.

- Gyu Won, yo…

Ella puso un dedo sobre los labios de él, para que callara.

- Yo también te amo, Se Joo – le dijo, sonriendo. – Te amo, y estoy muy feliz de que hayas llegado a mí. Me haces sentir viva otra vez.

Se quedaron abrazados un largo rato, simplemente sintiendo el calor del cuerpo del otro. Era real. Entre ellos, era real.

Hicieron el amor más veces esa noche, y Se Joo se quedó a dormir con ella esa noche. Durmieron abrazados, y despertaron abrazados, y mientras Se Joo se maravillaba con el aroma a flores del cabello de Gyu Won, y ella sonreía al sentir los brazos de él que la abrazaban por la cintura, juntándola más a él, pudieron verse amaneciendo de esa forma todos los días.

Ella se giró hacia él, y le dio un beso rápido en los labios antes de levantarse, pero él tiró de su brazo y le dio un beso mucho más largo y satisfactorio.

- Iré a ducharme – dijo ella.

- Iré contigo.

Cuando ella preparaba el desayuno, y escucharon a Tae Joon haciendo ruido en su cuarto para avisar que ya estaba despierto, pudieron verse de ese modo todos los días. Como una familia.

Llegar a casa luego de un día de trabajo y reconfortarse mutuamente, cuidar a Tae Joon y llevarlo a la guardería y luego a la escuela. Sería una vida ocupada entre funciones de teatro, cenas y galas de negocios, y una pequeña parte para su vida doméstica. Pero sería una vida feliz, justo de la era en que había sido hasta ahora.

Gyu Won le dio a Se Joo otra ropa para cambiarse.

- Tal vez no es tan buena como la tuya, pero sin duda es mejor que llegar con la ropa de ayer.

- No te preocupes por eso. Es temprano así que pasaré primero a mi casa a cambiarme.

Ella simplemente se encogió de hombros mientras terminaba su café.

- Hoy dejaré a Tae Joon con Jung Hyung, no tengo ora opción porque debo ir a los ensayos. Pero comenzaré a buscar ya mismo una guardería para Tae Joon.

- No te preocupes por eso. Le diré a uno de los secretarios que nos dé una lista de las mejores guarderías de Seúl, una que quede cerca de la casa.

- No puedo permitirme algo demasiado costoso – dijo ella.

- Te dije que no te preocuparas, yo me encargaré de eso.

- Pero…

- No hay peros – dijo él, levantándose y besando su frente.

- ¿Vienes a cenar hoy? – preguntó Gyu Won antes de que él se fuera.

Él sonrió.

- Por supuesto.

Ella también sonrió.

- Te estaré esperando. Que tengas un buen día.