Capitulo n 7:
Fiebre tormentosa
Aquel día era completamente igual que el de mi sueño, la lluvia era de la misma intensidad, que la de aquella vez….
Pensó una mujer de cabellos celestes mientras se acercaba a la gran ventana que estaba al frente de ella, aquel lugar era su oficina, su lugar de trabajo. Luego de ver un poco el tiempo del clima a través de la ventana, se acercó nuevamente a su escritorio y tomo nuevamente asiento en la silla que estaba en frente del escritorio, para poder retomar nuevamente su trabajo matutino
-disculpe, señora- dijo una voz femenina del otro lado de la puerta
-adelante-dijo runo para que la persona pasara
-disculpe señora acaba de llegar Tomi ¿Qué lo hago pasar?-dijo ella mientras
-sí, claro-dijo ella mientras se paraba de su asiento, al escuchar lo que dijo ella, la secretaria se fue y trajo al pequeño Tomi
-¡mami!-dijo el pequeño mientras corría a los brazos amorosos y amables de su madre
-amor-dijo ella mientras abrazaba a su pequeño hijo
-Tomi quiere saber ¿cómo esta mami hoy?-dijo el pequeño mientras se aferraba a su madre
-pues… mami está bien-dijo ella- y dime ¿Cómo te fue hoy en la guardería?-preguntó ella
-pues bien, solo que Tomi se enojó un poco porque un niño me había mojado-dijo el pequeño
-bueno amor, seguramente te lo hizo sin querer-dijo ella
-pues, a Tomi no le gusta que lo mojen-dijo el, mientras hacia un berrinche
-bueno amor, ¿qué te parece si hoy salimos?-dijo ella animada
-pues a ¿dónde?, Tomi quiere saber- dijo el pequeño castaño entusiasmado
-hoy iremos a ver a mis padre, tus abuelitos-dijo ella con una sonrisa
-¿así?-dijo el pequeño mientras movía la cabeza hacia un lado
-sí, hoy cumple dos años de fallecimiento-dijo ella
Luego de unas pequeñas horas de trabajos ella en compañía de su hijo subieron a su auto, para poder ir al cementerio, de camino a ella la tenue tormenta había tomado algo de intensidad, ya que era visible gracias a como el viento movía las hojas de los árboles.
Al llegar a cementerio y al estacionar el auto, ambos caminaban por el camino para poder encontrar a sus seres queridos, ella llevaba a su hijo en brazos mientras en pequeño sostenía un paraguas para no mojarse de la lluvia.
-Tomi quiere saber ¿cuándo murieron?-pregunto el castaño
-pues ellos fallecieron ya hace dos años-respondió ella
-¿así?-dijo el pequeño
-sí, ¿sabes? Ellos te querían mucho, como mami te ama a ti-dijo ella mientras besaba el cachete de su hijo
-sí, Tomi siempre sabe de qué mami quiere mucho a Tomi-dijo el mientras recibía el cálido beso de su madre
-ya llegamos. Dijo ella mientras bajaba de sus brazos a su hijo.
Ambos miraban aquella lapidas, dos para ser exacto, aquellas lapidas decía, señor Misaki; el mejor padre del mundo el mejor abuelo del mundo, y el que acompañaba a aquella lapida decía, señora Misaki, la mejor madre del mundo y la mejor abuela de mundo…
Runo se agacho para poder dejar una rosa amarilla que guardaba en su bolsillo y la coloco entre aquella dos lapidas. En ese momento recordó aquellos preciados momentos que tuvo con su familia…
-vamos amor-dijo ella mientras se paraba nuevamente y secaba algunas lagrimas
-chau, abuelitos-dijo el pequeño mientras se despedía con la mano para luego irse con su madre
Nuevamente se encaminaron hacia el auto, a llegar ambos subieron.
-mami Tomi tiene sueño, ¿puedo dormir aquí?-dijo el pequeño mientras refregaba sus ojos.
-Tomi, ¿está bien?-pregunto ella algo preocupada, era algo raro escuchar que él tuviera sueño que siempre tenía muchas energías
-…-
-¿Tomi?-pregunto ella nuevamente al no obtener respuesta, no le había llevado mucho la atención pero cuando la había dado el beso en el cachete pudo notar que estaba un poco caliente, se acercó a su hijo que estaba dormido, y coloco su mano en la frente para poder comprobar, si Tomi tenía fiebre parecía que era muy alta.
Rápidamente encendió en motor del auto, pero al andar un poco por la autopista el auto se descompuso
-demonios-exclamo ella mientras abría la puerta, la lluvia había pasado rápidamente en una tormenta, el días se había tornado algo oscuro y el viento helado se hacía presente. Cerro la puerta, para luego agarrar su teléfono ´para ser una llamada
-vamos Alice, contesta-dijo ella
-…..-
-contesta-
-…..-
-contesta-
-la llamada no…-es escucho del otro lado antes de que ella cortara
-Tomi amor no te puedes dormir aquí-dijo ella para poder despertar a su hijo
-Tomi tiene sueño, mami-dijo el pequeño mientras se acomodaba en el asiento
Rápidamente llama de nuevo pero esta vez llamo a Shun, pero tampoco contesto. Al pasar algunos minutos la llamo el teléfono no reconoció el número, pero ella no le importo solo quería que alguien la ayudara. Así que contesto la llamada
-¿hola?-dijo ella
-….-pero nadie respondió
-por favor necesito su ayuda, mi hijo tiene fiebre y mi auto se acaba de descomponer-dijo ella y en ese momento alguien la interrumpió
-dime ¿Dónde estás? Y te iré a buscar- se escuchó del otro lado
-estoy al frente del cementerio de la paz, por favor venga rápido-dijo ella antes de cortar la llamada
Las horas y los minutos pasaban y runo hacia lo imposible para bajarle la fiebre a su hijo, en la calle se pudo ver un auto que se estaciona en frete del suyo, alguien bajo del auto con un paraguas la luz de su auto no dejaba ser el rostro, pero eso no le importo a ella solo quería que alguien la rescate, solo eso. Ese alguien se acercó a la ventanilla del lado de donde ella estaba. Ella aun sin poder ver el rostro de ese alguien abrió la puerta.
En aquel preciso momento pudo notar quien era ese alguien…
-… dan…-
-como están…
Yo bien….
Bueno la parte de los padres de runo casi me hace llorar…. T-T
¿Qué tal les pareció?
¿Les dejes con la intriga nuevamente?
Bueno… espero sus comentarios…
Besos y abrazos de chocolate
La caja de pandora (Nadii-chan)
13 de abril de 2013….
