Ayyy como lo siento! He pasado milenios sin escribir, tuve un bloqueo increíblemente FEO! Al final del cap les explicaré bien para no hacer spoilers :( Perdónenme, si quieren tirarme tomates, lechugas, tamales, lo que sea lo acepto, y de nuevo les pido disculpas por la demora :S Espero les guste este capítulo :)
Capítulo 7
Ha pasado ya bastante tiempo, los Mugiwara ya terminaron todo lo relacionado con la Isla Gyojin y se dirigían a la siguiente isla, y mientras estaban en su tarea recibieron una llamada por el caracolófono, al parecer algo sucedía cerca, y como característica de Luffy, decidió ir a ver qué pasaba.
Luego de unas pocas horas de navegación llegaron a una isla lo bastante extraña, propia del Nuevo Mundo, con la mitad de la isla incendiada en fuego y lava, y la otra mitad congelada, era muy poco probable que existiera alguna forma de vida, pero aún así decidieron investigar la Isla en busca del emisor de ese extraño mensaje.
Nami y Zoro no cruzaron alguna palabra en todo ese tiempo, a pesar de haber resuelto la situación que suponía que los 2 ya habían descubierto sus sentimientos, ninguno se atrevió a decir lo que sentía, y a pesar de no hacerlo, intentaron conservar la "normal" relación que llevaban antes.
Continuaron con su misión, encontrando de paso al viejo conocido de Luffy, Trafalgar Law, quien aceptó hacer un trato con ellos para derrotar al usuario de la Gas-Gas no Mi, cuando al final este intentó escapar, fueron Nami y Usopp los que pudieron terminar con él, por lo que la pelirroja se ganó cierta simpatía del peli negro.
Y de nuevo a bordo del Sunny continuaron su camino, al parecer todo había vuelto a la normalidad, a excepción de cierto espadachín al que no le gustaba la idea de que "Torao" como suele decirle Luffy, estuviera para arriba y para abajo detrás de la navegante. "¿Pero qué diablos se cree? Se la pasa todo el día detrás de ella… Ja, como si le fuera a poner atención a ese Jajaja Qué idiotez" Después de haber pensado eso escuchó a Sanji llamar a todos para ir a comer, e ignorando todo, se adentro en la cocina, para descubrir una no tan agradable escena.
Mientras todos se divertían, y por todos quiero decir todos menos el peli verde, veía a la navegante sentada junto a Law, ella, riéndose ya que Law había confesado que no le gustaba el pan, le hacía mucha gracia el saber que alguien tan serio como él no le gustara algo tan simple como el pan, y este, sonrojado ya que la pelirroja le había hecho tanta gracia que terminó contándoselo al resto de la tripulación, no pudo evitar sonreír, porque, si bien cierto era, le había cogido mucho cariño a Nami, si no es que había terminado enamorándose de ella, y el primero que había notado esto era, por supuesto, Zoro.
Los días se habían vuelto interminables para el espadachín, casi siempre veía a la pelirroja acompañada del peli negro, para todas partes, y le molestaba de sobremanera, al punto de soñar que mataba a Law. "Si le hubiera dicho todo antes-… No espera, ¿Qué estoy pensando? No tengo porqué decirle algo a esa bruja, ella es la que tiene la culpa, ¿Quién la manda a tener a ese tipo detrás todo el día como idiota? Tendrá que darse cuenta algún día… Agh" Aquellos pensamientos tenían nublada la mente de Zoro, así como bajaba su estado de ánimo al punto de ni siquiera tener ganas para entrenar, por lo que subió al punto de vigía y se sentó para dormir un poco, pero escuchó que alguien venía, por lo que intentó mantenerse calmado.
-Marimo… -"Maldición, creí que era… No, nadie" Se cruzó de brazos mientras torcía su rostro en un gesto de fastidio aún con su ojo cerrado.
-¿Qué quieres cocinero pervertido? –
El rubio se sentó a su lado, sacó un cigarrillo de la caja y lo colocó en su boca, para luego encenderlo y exhalar el humo. –Estás muy raro últimamente… -Comenzó, atrayendo la atención del espadachín. – ¿Se puede saber qué te pasa? –
Zoro abrió su ojo lentamente, y mirando al suelo respondió. –Nada que te importe imbécil. –
El rubio soltó un bufido, ya esperaba que el peli verde hiciera algo como eso. –Bueno, tienes razón en eso… Así que ¿Por qué no le cuentas a alguien que no le importa tus problemas? A lo mejor te sientes mejor. –Zoro se sorprendió ante aquella declaración. Jamás espero que el cocinero le dijera algo así, pero no se dejó tentar.
-Idiota. Lárgate más bien. –Le dijo de mala manera, pero Sanji no se inmutó.
-Sabes yo… -Al parecer Zoro no se había explicado bien, más sin embargo escuchó lo que su compañero tuviera que decir. –Odio a ese tipo. –Terminó algo fastidiado. "¿Tipo? ¿Qué tipo?"
-¿Ah? –El espadachín desvió su vista hacia el rubio, quien estaba mirando al cielo con un gesto de rencor en su rostro.
Sanji expulsó el humo y respondió. –Trafalgar Law. –Sólo con escuchar ese nombre hacia que al peli verde le recorriera un ardor en su cuerpo, producto de la furia. –Nami-san no debería juntarse con alguien como él. –El cocinero sentía que le hervía la sangre de sólo recordar las veces que la veía con el peli negro. –Hasta preferiría verla contigo. –Dijo como ultimátum.
-¿Qué? –La voz del espadachín salió ronca, por no decir que le tembló. Inmediatamente se aclaró la garganta, mientras sentía la mirada disimulada del rubio.
-Que ya lo sé todo, marimo idiota. –Cruzó los brazos detrás de su cabeza y volvió a mirar al cielo, sintiendo la mirada del peli verde. –No creas que porque me preocupe más por una mujer no entienda el corazón de un hombre… No eres nada disimulado, ¿Lo sabías? –Sonrió y lo miró inquisitivamente, para luego levantarse y mirarlo desde arriba, con una mano en el bolsillo. –Deberías adelantarte y hacer algo al respecto, o te aseguro que la perderás. –Y al haber terminado se fue, dejando a un muy pensativo Zoro. "Tiene razón. ¿Por qué me estoy comportando así? Antes era un hombre de hechos, y ¿Ahora no puedo decirle a la chica que me gusta que me guste? Esto es ridículo… y me siento más ridículo por pensar que estoy siguiendo un consejo de ese cocinero idiota" Justo después de haber pensado aquello se dirigió a la cocina, donde se suponía que estaba la peliroja haciendo nuevos mapas, pero justo antes de entrar escuchó unos ruidos bastante peculiares, que alteraron el humor del espadachín.
-¡Espera!... ¡Ah! ¡Me duele!... Sácalo… -Pudo oír la voz de la navegante en un tono que Zoro confundió… pero lo que vino después lo enfureció aún más.
-¡Lo siento! Ya lo saco… Agh ¡Quédate quieta! No puedo hacerlo bien si te mueves… -"Ese imbécil… ¿Qué se cree que está haciendo con ella?" Y con toda la rabia que pudo acumular abrió fuertemente la puerta, asustando a los dos ocupantes de aquella casa, quienes estaban parados uno enfrente del otro, sintiendo la intromisión de un nuevo ocupante causó que Law perdiera el equilibrio y cayera sobre Nami. Al ver esta escena el peli verde por poco y pierde la cordura, agarró al peli negro por el cuello de la camisa y lo lanzó al otro lado de la habitación, sin importarle la fuerza con la que lo hacía.
-¡Zoro! ¡¿Qué haces?! ¡Espera! –Lo detuvo Nami a tiempo antes de que este hiciera una locura.
-¡¿Por qué me detienes?! ¡Si este imbécil se fue encima de ti! ¡¿Y aún así lo proteges?! –Lo señaló con el índice al tiempo que Law se levantaba del suelo.
-Entendiste mal… -Alcanzó a decir el peli negro para desviar la atención de Zoro.
-¿Cómo que entendí mal? ¡Si yo vi cuando te le mandaste encima a Nami! ¡Y esos ruidos que…!—El espadachín se detuvo al haber dicho esas palabras, pues le resultaba un poco vergonzoso admitirlo.
-¿Qué ruidos? –Nami confundida hizo que Zoro la mirara, y se dio cuenta de que se sujetaba la mano derecha.
-¿Qué te pasó? –Olvidando todo a su alrededor, el peli verde tomó las manos de la pelirroja, en señal de protección, cuando escuchó la voz de Law.
-Por eso te dije que entendiste mal… -El espadachín desvió su vista hacia él mientras escuchaba pacientemente su explicación. –Estábamos haciendo mapas, a Nami se le acabó el papel y fue a buscar más en aquella caja –Señaló una pequeña caja en la esquina de la habitación y continuó. –Pero se clavó una astilla en el dedo e intenté quitársela, hasta que llegaste. –El peli verde miraba anonadado al que se suponía que era el atacante de su querida Nami, pero al haber escuchado su historia, se sintió sumamente estúpido. –Bueno, te veo mañana Nami, iré a dormir. –Le sonrió y se fue dejando a la pelirroja y al espadachín sin habla.
Zoro se giró para ver a la navegante y notó que ésta aún seguía tratando de quitarse la astilla, lo cual le pareció sumamente tierno, y sin pensárselo dos veces tomó su mano y la acercó a su rostro, sacando la astilla por ella, y cuando lo logró, vio que el rostro de la pelirroja estaba más que sonrojada viéndolo.
No se sintió él mismo después de eso, y acercó aún más a Nami, tomándola de la cintura con su mano derecha, y su mejilla con la izquierda, mirando fijamente los labios de ella.
Parecía que el tiempo se detenía, y Nami no podía mover ni un solo músculo… Tan sólo… Unos centímetros más… Comenzó a cerrar sus ojos esperando el momento que tanto anhelaba, pero pensaba que jamás podría vivirlo, hasta que…
Bueno, ahora sí... Resulta y pasa que yo estaba muy juiciosa escribiendo este cap, pero cuando llegué a la escena en la que Sanji y Zoro hablaban no supe qué hacer después, como si no supiera que poner, Jue horrible, jue horrible! *Inserte tono de burro de Shrek aquí* Pero bueno, luego de 2 largas semanas de bloqueo pude terminar este, de seguro hay muchisimos errores porque no podia definirme bien, pero les aseguro que será la primera y única vez que lo haré, lo prometo :D
#Shivisdivis: Holaaaaaaa, tiempo sin escribirte, espero me predones por la tardanza, y espero te guste este capítulo :D Pronto subiré el extra de Frobin, ya lo tenía listo, no te preocupes :) Jajaja y aquí Sanji no es tan malo xD Muchisimas gracias por leer esta historia, que alegria que te guste :D Besos *3*
#Antoinette Gray: Jajaja muchas gracias por leerla, al parecer la señorita inspiración se me fue un momento pero ya regresó, espero te guste :D
#iris-zky: Gracias por leerla, espero te guste, saludos :D
#Lutisag: Muchas gracias :)
#Rina: Jajajaja paciencia, paciencia! :D Pronto será no te preocupes, espero te siga gustando la historia :D
