Hola!

Perdón por la tardanza. Aquí les dejo el siguiente capítulo. Espero que sea de su agrado.

Saludos


Capítulo 7. Conexión desconocida

Debían ser cerda de las 3 de la tarde pues el sol me daba de lleno en la cara obligándome a cerrar un poco los ojos por la intensa luz que se colaba por la ventana. Afuera, el paisaje cambiaba según la velocidad a la que nos trasladábamos ahora mismo. En el asiento de al lado mi compañero de clases leía concentrado uno de los tantos panfletos tomamos de la central de autobuses.

-De acuerdo a la información del folleto llegaremos justo a tiempo para alcanzar el último tour para subir al campanario. ¿Tenemos mucha suerte no crees? – escuché que me preguntó con gran entusiasmo.

-Mmm… sí… eso parece – le contesté de la forma más amable y atenta que pude fingir. Al parecer él percibió la mentira, pues inmediatamente se tornó preocupado preguntándome si había cambiado de parecer con respecto a esta cita – No… para nada, es sólo que estoy un poco preocupada pues no le avisé a mi madre a dónde iría - …Vil mentira, en realidad estaba decepcionada y triste al saber lo diferente que habían resultado las cosas. Sí, yo quería visitar este lugar pero siempre me imaginé que mi acompañante sería otro… alguien que vestía un atuendo color rojo muy antiguo y en cuya cabeza plateada se encontraban unas hermosas orejas de perro.

-Tienes razón… yo tampoco lo hice… Podemos hablar a nuestras familias una vez lleguemos a la estación – me ofreció como alternativa.

- No… en realidad no hay problema – lo que menos quería era tener que explicarle a mamá qué hacía 100 km fuera de Tokio… aunque, pensándolo bien, no debería haber ningún problema ya que mi madre y toda mi familia pensaban que me encontraba en la época del Sengoku, pues de acuerdo al plan no regresaría esta noche a casa. Sólo esperaba que Inuyasha no fuera a buscarme ahí porque entonces sí me metería en problemas…pero, dado los eventos suscitados, era poco probable que aquél ingrato fuera a buscarme.

-Aún así no te preocupes Higurashi, yo estaré contigo, ante cualquier peligro yo te protegeré…

¡Crack! Al decir esto, inmediatamente mis emociones contenidas emergieron despavoridas reflejándose en mis ojos, amenazantes en darse a conocer por medio de lágrimas que logré contener con muchísimo esfuerzo… Sólo una persona solía decirme esto y cuando lo hacía me hacía sentir inmensamente tranquila y feliz… pero ahora…

-¿Qué sucede? ¿Dije algo malo? ¿Higurashi… te encuentras bien?

Yo desvié la mirada tratando de contener el llanto que me ahogaba internamente. No quería llorar. Ya no. Me lo había prometido a mi misma - No es nada… además, es una historia muy larga que contar… yo no quiero aburrirte… - le dije una vez que encontré mi voz, la cual estaba algo quebrada. Lo que no esperaba era su respuesta tan determinada y nuevamente esa mirada y esa sonrisa tan cálida que me invitaban a confiar en él.

Nos resta una hora de camino y yo no iré a ningún otro sitio. Me quedaré a tu lado… Kagome.

El escuchar por primera vez mi nombre pronunciado de sus labios fue como un hechizo que me hizo hablar.

-Pues verás… es… es por un chico…- la verdad es que estaba segura que Houjo-kun no era precisamente la persona más indicada a la cual contarle sobre mi relación con Inuyasha pues sabía que él albergaba sentimientos por mi, pero ya no podía más… tenía tantas ganas de desahogarme y de poder platicar esto con alguien que…

-¿Te refieres al chico celoso con el que sales? – me preguntó tajantemente pero sin perder ni un momento la cordialidad.

-Eee… ¿cómo… cómo sabes sobre ese chico? –cuestioné dudosa.

-Tus amigas me lo contaron cuando les pregunté si era oportuno invitarte a salir - me dijo despreocupado.

Con que esas chicas eh? Más tarde me encargaría de eso – Anoté mentalmente – Pues verás, Ayumi y las chicas piensan que ese chico es mi novio pero, en realidad, él y yo sólo somos amigos… pero yo… yo… estoy enamorada de él… estoy enamorada de Inuyasha.

Silencio… creo que no era necesario haberle dicho eso pues casi escuchaba su corazón fragmentarse, pero tenía que ser sincera con Houjo y conmigo misma. Además, no le contaría exactamente todo… tal ves omitiría ciertas partes relacionas con mis viajes en el tiempo, los mounstros y demonios y la perla de Shikkon.

Tras su silencio lo miré a los ojos y vi en su expresión algo muy parecido al dolor y me sentí la chica más cruel del planeta. Pero entonces, él hizo un gesto que me invitaba a continuar con la historia, así que lo hice.

-El detalle es que Inuyasha no ha podido olvidar a la mujer de la que estuvo enamorado en su pasado y sufre mucho por eso. Ellos dejaron de verse por muy largo tiempo pues terminaron su relación de una manera abrupta y dolorosa, pero aún así, él nunca dejó de pensar en ella. Hace poco Inuyasha y Kikyo volvieron a encontrarse y cuando lo hicieron ella le hizo saber lo mucho que lo seguía odiando y eso fue un golpe muy duro para él. Tras ciertos acontecimientos, ambos descubrieron que todo lo que pasó entre ellos fue un malentendido causado por un hombre despiadado que estaba obsesionado con Kikyo y que hizo que Inuyasha y Kikyo se odiaran traicionándose el uno al otro. Al descubrir la verada, Kikyo confesó que seguía amando a Inuyasha y que deseaba estar con él.

Houjo escuchaba atentamente lo que le contaba, tanto que ni yo misma m acordaba que alguien me estuviera escuchando…tan solo las palabras fluían fuera de mi, aliviando de cierta manera la pena que me embargaba.

-Pero entonces…¿Inuyasha y Kikyo no están juntos ahora? – me preguntó sacándome de mis propias cavilaciones. Aquí iba la peor y cruel parte, la cual me involucraba a mí. Pero ¿cómo explicarle que Inuyasha no podía estar del todo con Kikyo porque ella era un cadáver cuyo cuerpo hecho de huesos y barro fue resucitado con una parte de mi alma porque yo era su reencarnación en este mundo?

-Inuyasha y yo nos conocimos antes de que él se encontrara nuevamente con Kikyo. En un principio él y yo no éramos buenos amigos ya que yo le recordaba mucho a aquella mujer pues al parecer, Kikyo y yo nos parecemos mucho físicamente. Con el tiempo, Inuyasha y yo nos fuimos conociendo mejor y nos hicimos buenos amigos. A pesar de su carácter desconfiado y agresivo, él aprendió a confiar en mi y yo en él. Yo he tratado de ayudarlo en todo lo que puedo y él siempre se encuentra cerca cuando lo necesito… y sin darme cuenta, me fui enamorando de él. Entonces apareció Kikyo y sucedió todo lo que te he contado y pude darme cuenta de que Inuyasha sigue estando enamorado de ella.

-Lo siento pero no me queda claro…

-Tras conocer la verdad, aquél hombre cruel y despiadado llamado Naraku ha vuelto a aparecer y nuevamente su objetivo es causarle daño a Kikyo. Inuyasha quiere protegerla y también derrotar a este hombre, pero Kikyo no acepta su ayuda porque quiere hacerlo a su manera, prometiéndole a Inuyasha que sólo cuando haya cumplido su objetivo contra Naraku estará nuevamente con el y entonces le hará cumplir su promesa, pues cuando todavía estaban juntos y eran felices, Inuyasha le prometió a Kikyo estar con ella para siempre. Es por esto que Inuyasha siente que le falló al no confiar plenamente en ella y ahora sólo quiere demostrarle lo mucho que la quiere y que la va a proteger. El problema es que Inuyasha necesita mi ayuda para poder derrotar a Naraku y creo que eso es algo que le impide estar con Kikyo. Inuyasha me pidió quedarme a su lado por lo que yo le prometí que nunca lo abandonaría aún cuando conozco sus sentimientos por Kikyo. Y se que es muy egoísta de mi parte pero no puedo evitar sentirme triste y enojada cada vez que él se encuentra con ella… yo… - sin poder contenerme más patéticamente me eché a llorar.

-No es egoísta KAgome… eso se llama ser humano

-Yo… yo sólo quiero que sea feliz ¿sabes? – traté de darme a entender entre sollozos – quiero verlo sonreír… pero quiero también dejar de sentir este dolor cuando lo veo con ella… ya no quiero sufrir por él… quisiera poder dejar de amarlo tanto… - nuevamente el llanto me controló por completo y mi compañero de clases me abrazó tan fuerte que me sentí de pronto libre… y ahí me quedé aferrada a su cálido y sincero abrazo dejando salir en forma de lágrimas desde lo más profundo de mi alma, todas aquellas emociones que yo misma me había obligado a contener en más de una ocasión.

Tras largos minutos mi llanto pareció calmarse y poco a poco fui deshaciendo el abrazo apartándome algo apenada por semejante comportamiento… entonces Houjo por fin habló:

-Nunca pensé que tu vida fuera tan complicada Higurashi… - me dijo en tono de broma con una de sus hermosas sonrisas.

-Sí… tienes razón… ¡apesta! – dije más tranquila esbozando una risita mientras me sorbía el moco – Gracias Houjo… por esto… me siento mejor – le dije sonriendo mientras pegaba mi cabeza a su hombro instintivamente en agradecimiento.

-No hay de que… para eso somos los amigos ¿ o no?

Y en ese par de asientos traseros de aquél autobús con rumbo al monte Fuji, le abrí mi corazón a mi compañero de clases del salón B Houjo-kun, tanto que sin planearlo y sin siquiera pensar que fuera posible entre nosotros dos, se estableció una conexión de sincera amistad que estaba segura perduraría para toda la eternidad y me sentí segura a su lado, como alguna vez me sentí al lado de mi querido Inuyasha.


Hola!

Se que este es un capitulo algo pequeño pero digamos que el capitul es la versión de Kagome de cómo se siente al respecto! Por lo que el siguiente será la versión de nuestro querido Inu!

Gracias a todas y todos aquellos que me han mandado reviews y que me han agregado a sus alertas y favoritos! Espero puedan perdonarme por mi enorme tardanza! T_T

Les mando saludos, y nos vemos pronto!

Arigatou!