Podía quedarse allí con él, por esa noche. Quizás por la mañana le molestaría, pero él mismo se lo había buscado, que no se hubiera quedado dormido. Lo tapó y se puso las braguitas y la camiseta y se acostó a su lado. A él lo dejaría desnudo. Había que decirlo, la vista era interesante.
Capítulo 07: La nueva cámara de gravedad.
Bulma sabía que en cuanto despertara y le dijera a Vegeta el código, no lo vería en días. La sala de gravedad nueva que había creado era especial para Vegeta, sin darse cuenta. A pesar de todo, ella sabía los problemas e imperfecciones que tenía su obra, pero estaba dispuesta a soportarlos, por ahora. Ya estaba cansada.
Abrió los ojos y para su sorpresa Vegeta seguí a su lado, mejor dicho, la estaba abrazando dormido. Era una ricura. Pero no quería discutir con él. Estos días había estado tan metida en su trabajo que ni siquiera había tenido tiempo de discutir con él como lo hacían antes. No sabía si echaba eso de menos o simplemente estaba más apática que normalmente.
Intentó zafarse del abrazo del sayan. Por suerte, éste no estaba haciendo fuerza, pero sus brazos pesaban. De manera silenciosa y tranquila, salió de la cama y le dejó una pequeña nota en la almohada. En ella ponía el código de la sala. Decidió que eran mejor la notitas. Salió de la habitación intentando no hacer ruido para no despertar al príncipe. Sin embargo, ella no sabía que él ya estaba despierto hacía rato.
- Se ha ido sin más. - pensó algo apenado Vegeta.
Se levantó y se quedó mirando unos instantes al vacío que había dejado Bulma. Allí mismo donde había aparecido una nota amarilla en su lugar.
- Código puerta principal: 5005, Cámara de gravedad: 8529.
En silencio se levantó y se vistió. Todavía tenía la nota en la mano. Se dirigió a la cocina y vio que la comida estaba servida y que era la Sra Brief quien cocinaba.
- ¿Y Bulma? - Pensó Vegeta.
- Oh, querido Vegeta. Bulma se ha tomado un desayuno rápido y ha dicho que tenía recados. Qué lástima, ¿verdad?
Vegeta engulló y se fue a su nueva cámara. Estaba algo ansioso.
Cuando llegó delante de la puerta del supuesto laboratorio, tecleo lo que Bulma le había puesto y la puerta se abrió. La sala que él había conocido como laboratorio ya no existía. Ahora era todo totalmente distinto. Lo primero que vio fue otra puerta que daba a la cámara de gravedad y mirando a su izquierda y a su derecha unos pasillos que seguía la curva del edificio. Dedujo que la estructura de todo era que dentro del edificio circular había otra sala circular cocéntrica que sería la de gravedad y donde había la diferencia de áreas, se creaba como unos pasillos que daban a otras puertas. El "pasillo" de la izquierda daba una puertecilla que parecía un armario, en ella había una nota: Armario con trajes especiales, pruébalos y dime. En el "pasillo" derecho había otra puerta donde había un cartel de WC y una notita "Tiene ducha, toallas y botiquín", pero antes de llegar a ella pisó una notita: "Puerta a mi laboratorio subterráneo". Miro a su derecha y vio otra puerta. Vegeta se quedó con la curiosidad de verlo, pues tenía más por entrar a su nueva sala.
Marcó en el teclado el otro código y entró. Esa sala era espectacular. Quizás era el doble o el triple de grande que la otra. Justo en el centro había el generador de gravedad. Parecía potente. En frente de donde había una especie de puertecilla, parecía de un armario. Delante de éste había una notita amarilla: "Robots de entrenamiento". Lo abrió y vio un gran arsenal de bichos que parecían serle útil. Se dirigió hacia el generador y leyó la notita que había encima. Ésta era más extensa que las demás: "Este generador funciona como el otro, no tendrás problemas. Es capaz de generar 600G en 2 segundos máximo. Puedes ajustar esa rápideza." Siguió la vista y leyó otra notita: "El material de toda la sala es de la aleación de los metales que me estuviste trayendo. Descubrí que si los unía se creaba un material altamente resistente y flexible, lo que significa que no se partirá fácilmente." Siguió leyendo: "He puesto magnetismos especiales como los de robots de entrenamiento cubriendo toda la sala, lo que conservará mejor la instalación ya que parte de tu ki será rebotado."
Debía admitirlo de nuevo. Esa humana era una genio. ¿Desde cuándo llevaba investigando eso? Lo más impresionante es que lo había llevado a cabo en muy poco tiempo. ¿Sería esto primeramente para Kakarotto? Eso sí que le daba rabia. Se percató de otra notita: "Tu sala está comunicada y puedo enviarte mensajes como en la otra, tanto de vídeo como de voz, pero tú también puedes comunicarte con mi laboratorio y el de mi padre."
¿Y si se ponía a entrenar? Tenía ganas de probarlo todo, de destrozarlo y demostrarle a esa humana que debía de hacer algo más bueno para él. Arrugó todas las notitas, las tiró a la papelera de fuera y abrió el armario de los trajes. Se fijó que ponía en un lado "pesados" y en el otro "ligeros". Cogió uno pesado y entendió el por qué había puesto ese nombre. Simplemente eran aumentadores de peso. Se puso los ligeros. Ahora mismo prefería esos. La gravedad ya le daría peso. Se puso los guantes y los zapatos. Realmente el traje completo era algo más cómodo y le permitía hacer mejor sus movimientos.
Empezó con algo menos de la gravedad que se había quedado. Quería comprobar si funcionaba bien. Puso 300G. En menos de dos segundo un golpetazo de peso cayó sobre Vegeta. Éste se quedó chafado en el suelo, pensativo y adaptándose al cambio. Ya había trabajado a esa gravedad, así que se pudo levantar y mirar los comandos.
- El problema no es la gravedad ahora mismo, sino la rapidez con la que se activa. Esta máquina es un monstruo. He recibido un ataque de casi 18 toneladas de golpe.
Buscó el botón de la regulación del tiempo. La otra máquina tardaba al menos 2 segundos en activarse y 10 o 15 en llegar a la gravedad deseada. Reguló la máquina a 15 segundos y después augmentó la gravedad a 320G. Ya lo iría cambiando a medida que fuera incrementando su fuerza.
Ahora empezaba su entrenamiento de verdad. No quería arriesgarse a matarse por probar demasiada cosa pero ya había perdido mucho tiempo fuera. Ahora le tocaba entrenar y entrenar sin parar. Tenía que conseguir sin falta el estado super sayan. Él era el mejor guerrero de su especie. No podía permitir que un vulgar como Kakarotto le pasara y menos un niñato de pelo lila llegado del supuesto futuro. No se podía permitir el lujo de morir y dejar de luchar. No. Él iba a ser el más fuerte. Y probó de lanzar una gran Energy Ha, ésta dio la vuelta al generador y atacó de espaldas a Vegeta, quien lo esperaba para contrarrestarlo. Tenía que desprender más poder, mucho más poder.
- ¡Aaaaaaaaaaaaaaaaaah!
Bulma ya había llegado de su recado. Llevaba una bolsa con ella.
- Voy al laboratorio. Me imagino que Vegeta estará en la cámara de gravedad.
- Pues curiosamente no. Se ha ido hace rato.
- Qué raro que no la quisiera probar...
- ¿Probarla? Si la reparé hace días. Ya la había probado, ¿o le has hecho algo?
- ¡Ah! Es verdad, no te conté. Le construí una nueva cámara de gravedad. Mira te enseñaré donde y mi nuevo laboratorio.
Cuando llegaron el padre se quedó muy sorprendido por la gran hazaña de su hija. Tenía talento y estaba claro que sería la próxima heredera de Capsule Corp y que no pararía de crecer. Ojalá tuviera un nieto o una nieta que fuera como ella de inteligente.
Efectivamente Vegeta entrenaba en la nueva cámara.
- Mira papá, éste es uno de los accesos a mi laboratorio. Otro lo tienes en el tuyo, en la nueva puerta que hay.
Bajaron unas escaleras y ella encendió una luz. El laboratorio era grandioso, más grande que la planta del edificio construído encima. Las partes que daban al jardín estaban tapadas con vidrieras para que entrara algo de luz natural y las otras con fluorescentes especiales que no cansaban tanto la vista.
- Increíble, hija. Definitivamente parece tu espacio perfecto.
- Pero todavía tengo que ampliarlo y mejorarlo. Allí donde ves los cristales que dan al exterior quiero poner una trampilla que permita subir los materiales o productos nuevos al exterior. Como puedes ver primer acceso no es muy grande ni cómodo.
- Claro, claro, hija. - su padre estaba embobado, pero de golpe le vino una pregunta a la cabeza - ¿Y si explota la cámara de gravedad?
- Lo tenía pensado y aunque el sistema no es muy bueno, al menos no moriré.
- ¿Cómo?
- La cámara de Vegeta está formada por una aleación especial del metal F5 con el metal H2. He conseguido un material altamente resistente y flexible. Lo he llamado FH52 Todo este laboratorio tiene dos capas medianas de este material y la sala de gravedad dos más pero gruesas. Le será muy compliado destrozarlo así como así. Además he creado un sistema de magnetismo y energías que provocaría las explosiones de manera superior e interior. Quizás el más perjudicado sea Vegeta, pues el mismo crearía una pequeña implosión, pero ambos sabemos que no muere fácilmente y que él se lo busca todo solito. Además este laboratorio es subterráneo, lo que significa que está más protegido de cualquier otro ataque.
- Increíble.
- Y hay nuevos robots de entrenamiento. Los que tiene ahora son de metal D3, el que normalmente utilizamos. Es algo más resistente a los metales convencionales que damos al usuario común, pero no es lo suficiente para Vegeta. Igualmente he creado 3 modalidades de robot: el rebota-ki (el que tu creaste pero algo modificado), el perseguidor y el rápido. Y una pequeña sístesi de los tres con el material FH52, pero ese todavía tengo que acabarlo. - Y le mostró la bolsa que llevaba encima.
- Vaya. Lo tenías todo pensado.
- ¡Muahahahaha, soy una encantadora chica, guapa e inteligente! Mira, te enseñaré los planos y también la nueva ropa de Vegeta.
Vegeta a penas había salido para comer y para su suerte y gusto no se cruzó con nadie más que con el gatito negro del Sr. Brief. Ni siquiera se preguntó por qué. Comió y siguió entrenándose.
Se hizo de noche y salió agotado de la cámara. Se había quedado sorprendido con la resistencia de la nueva ropa. Ya estaba destrozada y él tenía todo el cuerpo mellado, pero había resistido mucho. No sabía si eso era bueno o malo. Un sayan aumentaba su fuerza cada vez que estaba a punto de morir pero también a medida que transcurría un duro combate. Los sayanes se intentaban superar a sí mismos continuamente, ya fuera de manera consciente o inconsciente. Había que decir, que al notar menos dolor durante más tiempo, le había permitido estarse más horas seguidas dentro de la sala.
También se dio cuenta de algo. A pesar de apenas aparecer, aquella pesada terrícola no lo había molestado por el intercomunicador. Eso sí que era raro.
Al subir a la cocina la vio, allí de pie haciendo más cena para el hambriento guerrero.
- Mis padres ya se han ido a dormir. Mañana se van a no sé qué.
Se giró y puso más platos sobre la mesa. Luego puso los platos en el lavavajillas que había reparado y modificado. El anterior no pudo soportar el ritmo de tantas lavadas ni la capacidad, así que el modificado era capaz de sorportar más cantidad de platos y diferentes tamaños y de lavarlos más rápido. Si veía que funcionaba bien, quizás le pedía a su padre de hacer similares para su producción y posterior venta.
- Está muy tranquila. Es cierto que estos días discutimos poco, en parte lo echo de menos... ¡pero qué digo! Me estoy volviendo loco.
- ¿Qué, te gusta la nueva sala de gravedad?
Ahí no le podía mentir. Estaba bastante satisfecho.
- No está mal.
Y Bulma sonrió.
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Comentarios de la autora
Los capítulos del 4 al 7 me salieron de una sentada. Estoy bastante satisfecha del resultado. A pesar de que no era la idea del princpio, creo que he podido encaminarlo a algo mejor de como estaban redactados los dos primeros capítulos.
Espero que os guste y me deis tiempo para continuar.
Peny hdez: Si te fijas, tanto Vegeta como Bulma son unos dominadores, una vez lo es uno y otra vez es la otra. Lo que pasa que Bulma tiene más condiciones a su favor: residencia, comida y cámara de gravedad (XD) Me alegro que te guste y tranquila, hay más capítulos :) Si te gusta ver a Bulma dominadora, lee la otra historia que tengo de Dragon Ball, es un one-shot sobre Bulma y Vegeta. Te gustará o eso espero.
Saludos.
