Los cálidos rayos del sol dieron contra su cara, sus ojos poco a poco se fueron abriendo notando la pequeña línea de humo producto de una fogata ya extinta, observo levemente a Valkyon quien el daba la espalda alistando sus cosas y las de ella, clara señal de que partirían apenas la de orbes azules despertara. Lentamente se fue incorporando sobre el césped inhalando el fresco aire de la mañana.
-Aun queda tiempo antes de marcharnos.- dijo él, Calaeena estiro su cuerpo lo que para ella poco después sintió como un error fatal, la cabeza le punzo, comenzando también a sentir algo amargo en su garganta, en su rostro se plasmó una evidente mueca de asco, que por lo bajo proboco que le jefe de Obsidiana esbozara una pequeña sonrisa.
-No es para nada gracioso.
-Lo sé, lo lamento.
-Tampoco es necesario disculparse.- poniéndose de pie, respiro un par de veces comenzando a sentirse mejor, odiaba despertarse al amanecer.- ¿Podemos irnos ya?
-Recién te has despertado, no tenemos mucha prisa por llegar.- de una de los pequeños sacos que cargaban extrajo un trozo de pan que le extendió a la sílfide, ella lo tomo y comenzó a comerlo, aquello amargo en su garganta rápidamente fue pasando.- insisto en que deberías regresar.
-Y yo insisto en seguir, Miiko NOS confió la misión.- Valkyon sabía que como el día anterior insistir seria en vano, ella no cambiara de opinión.
Tras un par de minutos terminaron de alistarse y reanudar su caminata, Valkyón como siempre caminaba por delante mientras que Calaeena caminaba por atrás marcando algunos árboles, era una extraña manía la de ella, siempre que salía a alguna misión se encargaba de dejar algunas marcas como señal de orientación por si llegaban a perder el camino, cosa que hasta ahora no había pasado, para su suerte.
Roxan se miraba al espejo retirando con cuidado el parche de su cuello, el adhesivo pegaba muy bien, tanto que al quitarse el parche, tras largos minutos aguando el dolor de tirar de su piel, al final lo único que quedo fue una marca rectangular roja en su cuello, las marcas de los puntos habían desaparecido, Ewelein tenía razón, lo había exagerado. Las marcas rojas en su piel habían desaparecido a la mitad del día anterior y con Nevra fuera del C.G no habría ningún problema o que sospechara de ella.
En cuanto termino de alistarse, se sentía de un humor tan agradable que no le importaría si la misión del día era pasear a los familiares mientras sus dueños estaban fuera, nada podría arruinar su perfecto humor. Su familiar daba ligeros saltos en dirección a la cómoda, arriba se encontraba una caja de cristal con lo que parecía ser un criadero de orugas cremosas, la castaña sonríe tiernamente acercándose para tomar una de las orugas y dársela a su familiar que no tardo ni un segundo en comer al pequeño animalito. Al abrir la puerta de su habitación detuvo sus paso de forma seca, haciendo un gracioso movimiento quedando con un pie fuera de la habitación, un ramo de flores azules había sido dejado al frente de su puerta.
-¿Flores?- se preguntó, regreso al interior de la habitación sin cerrar la puerta tomando una de las flechas de su arco comenzado a picar el ramo, esta vez no sería tan tonta como para caer en otra broma, una vez confirmo el ramo era inofensivo lo tomo entre sus brazos.
Nunca antes alguien le había regalado flores y menos rosas azules, era la primera vez que las podía ver de forma natural, en su mundo algunos floristas las pintaban y eso ocasionaba se marchitaran mas rápido, sus sentidos captaron de forma inmediata un dulce aroma, algo parecido al dulce y la menta al mismo tiempo, dicho aroma emanaba de las flores, entre ellas pudo observar un trozo de papel.
De: Nevra.
Roxan no pudo evitar que una sonrisa se formara en su rostro, era un gesto muy lindo, sin duda seguía atormentándose, pero no, lo dejaría sufrir por un poco más antes de encontrar la mejor forma de llegar a un acuerdo, claro sin que él se enterase de que todo fue una broma. Al parecer ese día tampoco había demasiadas misiones, y más que una misión la castaña quiso ocupar su tiempo siendo de ayuda en la biblioteca para Kero.
-Pensé que no habría nadie, pero me eh encontrado con un ratón de biblioteca.- la voz de Ezarel el hizo levantar la mirada, el elfo estaba de pie en el marco de la puerta mirándole de manera neutral.
-¿Necesitas algo?- pregunto de la misma forma, ese día se había propuesto que nada, si siquiera él arruinarían su perfecto día. Ezarel saco la mano del bolsillo de su pantalón sacando una especie de pelota amarilla, algo parecidas a las pelotas de gel de su mundo.
Ezarel comenzó a mirar los estantes de libros hasta tomar uno en particular lo abrió por la mitad al parecer leyendo, Roxan por su parte se preguntaba sobre lo que él tenía planeado, fue hasta que Ezarel pareció comenzar a susurrar algo y ese algo hizo que aquella cosa amarilla comenzara a entrar al libro como si estuviera cruzando algún tipo de portal, cuando termino con aquello cerro el libro y lo dejo en su lugar, para después salir silbando como si nada hubiera pasado.
La castaña se mordió la lengua, maldecía su curiosidad ¿Qué era lo que hizo? Y ¿Por qué lo hizo? Haciendo uso de todo su control se quedó clavada en la silla siguiendo registrando los libros que Kero le había confiado, no se arriesgaría a caer en su broma, si es que lo era. Asado unos minutos Kero cruzo por la puerta de la biblioteca.
-¡Kero!- exclamo, el pobre dio un respingo en su lugar, no se esperaba aquel "recibiendo" por parte de la chica.- perdón ¿te asuste?
-Un poco si.- dijo acomodándose las gafas.- ¿Paso algo?
-Si, Ezarel vino hace un rato y de su bolsillo saco una especie de pelotita, tomo uno de los libros y la dejo dentro, no sé qué hizo.
Kero enarco una ceja en señal de fastidio, Ezarel podría hacer muchas cosas, pero sabia y por orden directa de Miiko que sus tontas bromas debían estar lo más lejos posible de la biblioteca, la información de ese lugar era más valiosa que la vida del propio elfo. Roxan el indico que libro había tomado, uno que al tener de cerca se notaba era antiguo por sus gruesas pastas de un azul oscuro casi negro, bordes color cobre que posiblemente en su tiempo fueron dorados y sus hojas amarillentas, cuando Kero abrió el libro pudo escuchar el leve crujir de esas hojas. Nada, a pesar de que Kero paso cada una de las hojas con cuidado no había nada ¿se equivocó de libro?
-¿Qué hizo exactamente?- le pregunto.
-Dijo algo que no escuche y la pelota se fue hundiendo lentamente hasta que cerro el libro.- explico, Kero suspiro regresando el libro a su lugar.- ¿Qué pasa?
-Creo que ya se… fue un "traslado".- ella le miro con sorpresa, obviamente no comprendía nada.- un hechizo por así decirlo, generalmente se usa para mandar mensajes a otros lugares, siempre y cuando el lugar tenga una conexión en específico.
-¡¿Podría usar ese traslado para enviar un mensaje a mi mundo?! ¡¿Por qué no me lo dijeron antes?!
-Roxan escúchame por favor, te eh dicho que son lugares específicos, puedo darte un ejemplo… si tu sales de misión y te llevas una bolsa tejida con lana de Crylasm, yo puedo mandarte un mensaje en un otro de pergamino a través de una manta tejida de la misma lana del Crylasm, ambos objetos tiene la misma conexión por que vienen del mismo lugar, mandar a un mensaje a tu mundo sería por demás complicado ¿me entiendes?
-Sí, ya entiendo.- Kero se sintió mal al verla desanimada, él pensaba que con el tiempo que ya tenía en Eldarya posiblemente se abría acostumbrado y dejado de echar de menos su lugar natal.
-Tranquila, mejor sigamos con el trabajo.- palmeando su hombro ligeramente los dos regresaron a sentarse a la mesa donde una montaña de libros aún les esperaban, la duda sobre a donde mando ese mensaje y que conexión tenía con ese libro seguía en su mente, dudaba que fuera para Nevra, las únicas veces que congeniaban como buenos amigos era para gastar bromas.
Un par de horas después a Roxan ya le ardían los ojos, jamás pensó que leer tanto y solo para organizarlos, la mayoría estaban escritos en una lengua muy rara, una mescla del italiano con el ruso y el Alemán con el portugués, dentro ella no podía evitar soltar una pequeña risita, era muy mala para los idiomas el inglés se le dificultaba sobre todo. Por suerte la montaña de libros disminuya con la ayuda de Kero, Roxan tomo uno de los últimos libros sobre la mesa, uno casi idéntico al que Ezarel había tomado a diferencia que este parecía más "moderno" sus hojas no estaba amarillentas, sus pastas no parecían ser de cartón viejo y el dorado de los bordes se mantenía siendo dorado. Lentamente abrió el libro solo debía anotar en las hojas un numero con el cual estaba marcado, pero al abrir el libro una especie de gas amarillo salió disparado.
Kero se alarmo al ver aquello, se levantó de un golpe intentando ver lo que había ocurrido, pero no lo hizo rápidamente retrocedió comenzando a toser mientras que con la mano se cubría la nariz y boca evitando soltar arcadas en señal de asco.
-¿Qué fue…?- se preguntó ella, había visto el humo salir disparado contra de ella, pero solo lo sintió como como una brisa de aire, seguro el libro estaba encantado o algo así.- ¿Kero?
-Ezarel.- logro decir de forma estrangulada.
-¡¿El traslado?! – Exclamo ella.- ¿Kero que paso? ¡Dímelo!
Ezarel dentro de la sala de alquimia miraba unos cuantos tubos de ensayo, mientras un matraz frente a él calentaba una sustancia color lavanda, a una distancia prudente un grupo de reclutas de su guardia miraban atentos cada movimiento de su jefe.
-Existen criaturas que aparentan ser inofensivas, pero incluso su piel puede ser venenosa.- dijo con total neutralidad.- se puede hacer un antídoto temporal, pero no cura el envenenamiento, solo se otorga un poco de tiempo más para generar el antídoto correcto.
-¿De cuánto es ese tiempo?- pregunto uno de los reclutas, Ezarel le miro sin expresión alguna.
-Tres minutos, depende de cuánto se esté expuesto, de ser más tiempo se contaría solo con unos segundos, hacer un uso excesivo de este antídoto puede acelerar el proceso de muerte.
Algunos de los reclutas comenzaron a hacer caras raras, otros más se cubrían la boca desviando la mirada haciendo ruidos como los que alguien aria cuando tiene ganas de vomitar, de la mesa el elfo tomo una especie de pelota más pequeña que la que había llevado a la biblioteca solo que de color verde.
-¡EZAREL!- la puerta se abrió casi de golpe, una furiosa humana que más que respirar parecía gruñir le miraba de manera desquiciada desde la puerta, algunos rieron, otros retrocedieron. Pero Ezarel la ignoro regresando la mirada a su mesa de trabajo.
-Cuando se les mande de misión puede ser mandados a lugares desagradables, por lo tanto yo hago algunas capsulas de lavanda, menta y un poco de miel para hacer que el lugar sea más "agradable"- dicho eso, Ezarel tomo la pelotita verde y la lanzo contra de Roxan generando una pequeña explosión de humo del mismo color dejando en libertad un aroma a frutas que duro muy poco.- claro que los efectos no son permanentes. ¿Alguna pregunta?
-¡¿Qué demonios te pasa?!- grito ella.
-Se mas especifica.
-¡Ya me canse de tus estúpidas bromas! ¿Por qué lo hiciste? Ni con mil dichas me quitare este olor a… a… ¡A LO QUE SEA QUE HICISTE!
Ezarel no parecía querer darle importancia a ese asunto se dio media vuelta para seguir con lo suyo, los demás presentes casi terminaron por pegarse a la pared, el olor era asqueroso, y se preguntaban por qué su jefe no parecía morirse del asco, Roxan se miró por uno de los espejos de la sala, no solo apestaba sino que toda incluso su ropa estaban tenidas de amarillo y verde.
-Podrías marcharte, a diferencia tuya tengo cosas que hacer.
-¡Idiota!- grito saliendo de la sala.
Caminaba por los pasillos de manera furiosa, todos los que llegaban a pasar junto a ella le miraron con asco y no por ser humana sino por el desagradable olor que expedía, como si se hubiera pasado toda la vida debajo de los montones de basura y aguas pantanosas. En su habitación su adorable Plumobec se escondió bajo la cama, incluso ella no soportaba el olor de su dueña, esta vez se vengaría, pasara lo que pasara se vengaría de ese maldito elfo.
Su baño duro más de dos horas, horas en las que agradecía nadie más entrara las duchas y soportara las miradas de las chicas y reproches de estas, su piel se encontraba irritada por tallar con fuerza esperando el color desapareciera por completo. Definitivamente la ropa debería quemarla y comprar algo más en el mercado. Ahora si Ezarel se las pagaría completamente, la idea de hacerle lo mismo que Nevra era sumamente tentadora, no, nada de eso, lo aria y posiblemente aun peor; termino de alistarse colocándose un vestido ligero para después encaminarse a la cantina. Para buena o mala suerte el elfo estaba en ese lugar solo.
-Imagino que te sientes mal por no tener a tus amigos ¿verdad?- le dijo con cierta burla, él le miro sin interés alguno regresando a comer de su plato.
-¿Piensas que eso me afecta?- le pregunto.- al contrario de ti no necesito de nadie para sentirme "querido" o llamar la atención, eso sucede con naturalidad.
-Naturalmente la chica que se fije en ti, debe o estar muy loca o desesperada.
-Y me lo dice quien hasta hace un rato llamo la atención de todo el C.G por su apestoso aroma.- las mejillas de la castaña se inflaron de modo infantil mostrado nuevamente le carmín natural producto del coraje.
-¡Esta me la vas a pagar!- exclamo sentándose frente a él.- ¡Ya no te soporto!
-¿Cómo piensas hacerlo? Tienes cero probabilidades contra de mí.
-No eres perfecto y lo sabes, debes tener un punto débil y lo voy a descubrir.
-¿A sí? Me gustaría verlo.- dijo con burla.- soy, listo, tu tonta, y técnicamente soy más fuerte que tú, así que dime ¿Cómo será esto?
-Hasta el más inteligente tiende a cometer errores.- Ezarel hasta ahora no había reparado que la humana llevaba consigo una pequeña caja de madera, la cual al abrirla comenzó a sacar varias piezas negras y blancas.- En el instituto fue primer lugar en estrategias de este juego.
-Realmente ¿Qué piensas demostrar con eso?- al tomar una delas piezas supo rápidamente que se trataba de un juego de ajedrez, soltó una risa irónica ¿Enserio? ¿Enserio lo creía tan idiota?- tu cerebro del tamaño de una nuez no te deja pensar claramente, nadie ni siquiera Keroshane ha logrado ganarme en una partida de ajedrez.
-Busco una forma más "civilizada", si yo gano vas y no solo de palabra sino por escrito y firmado con sangre si es posible a dejar de usar como bufón personal.- dijo con determinación, Ezarel se cruzó de brazos sin borrar la sonrisa de su rostro.
-Y si yo, que es en su mayoría probable que gane ¿Qué ganare?
-Lo que quieras.
-Me parece justo.- la sonrisa en su rostro se tornó un poco más macabra, cosa que le hizo sentirse nerviosa.- prepárate porque a partir de ahora será un infierno eterno.
Con todas las piezas en su lugar ambos comenzaron la partida, alguno que otro curioso les miraba desde una distancia prudente, y por sus mentes pasaba que la chica humana era estúpida pues nadie era buen estratega como Ezarel y ganarle estaba lejos de sr posible aunque sea una vez en la vida, la partida duro menos de una hora, a los cinco minutos Ezarel había acabado con sus alfiles, caballos y la mayor parte de los peones, Roxan apenas había podido comer tres peones y un alfil.
-jaque.- dijo él, la de orbes lila mordió su labio el caballo de Ezarel sea pro donde sea que lo moviera terminaría comiendo l rey y mover este a donde fuera sería inútil.- jaque mate.
-¡Dos de tres!- exclamo, Ezarel encogió los hombros, le daba lo mismo, ella había perdido y lo aria dos veces más, por lo tanto dejaría darle esperanzas nulas con otras dos partidas.
-La próxima vez, has ratos que sepas podrás ganar.- Roxan dejo caer la cabeza contra la madera de la mesa, había perdido tres partidas seguidas.
-Bien ¿ahora qué? Técnicamente me tienes de "sirvienta bufón"
-Cierto, de momento no se me ocurre nada para ti, ya es de noche y me gustaría estés en forma para la tortura de mañana… ahora tráeme agua miel y tu pagaras.
Roxan se levantó de mala gana preguntándose de manera interna ¿Por qué le dejaba las cosas tan fáciles? Pidió en la barra la bebida del tirano elfo y como la vez pasada con Nevra vertió tres gotas de la pócima, regreso a la mesa con lo pedido y además con un vaso extra de lo que parecía ser jugo de frutos rojos, el cual le fue desagradable ya que era muy salado. Ezarel bebió todo sin rechistar, sonrío de medio lado y se levantó para marcharse dando como despedida ligeras palmaditas en la cabeza de la chica. Ella sonrió cuando él se fue, ahora solo debía esperar un poco.
Al llegar la media noche, salió de su habitación con mucho sigilo, había hurtado una cuchara de la cantina para hacer marcas en su piel y si Ezarel estaba profundamente dormido aprovecharía para hacerle unas cuantas a él también. Para suerte suya, la habitación no estaba cerrada con llave, entro haciendo el menor ruido posible asegurándose de que nadie le viera entrar a la habitación… el lugar estaba tenuemente iluminado por cristales color violeta, ella quedo impresionada era como si esa habitación fuera un pequeño bosque y sobre lo que parecían ser grandes almohadones se encontraba Ezarel dormido, su rostro se coloro tenuemente al ver que solo dormía en ropa interior, la ropa del elfo estaba perfectamente acomodada sobre una mueble al tomarlas comenzó a tirarlas por todos lados, al igual que su ropa quedando en ropa interior antes de tomar la camisa de Ezarel comenzaría a hacerle marcas con la cuchara, pero cuando se acercó, había pisado algo que parecía un trozo de madera el cual no le dio importancia.
Un sonido similar al que hacen los reptiles la dejo helada, aquel trozo de madera que había pisado se estaba moviendo, tras de ella pudo ver una especie de lagarto similar a una iguana, solo que este tenía alas en donde las patas delanteras debían estar, seguramente era el familiar de Ezarel, su cuerpo se congelo, ella tenía un terrible miedo a los reptiles, el familiar por su lado se lanzó contra de Roxan en el intento de proteger a su amo, el familiar le perseguía por todos lados alcanzando a rasguñar su piel con sus patas y causando un desastre aún mayor en la habitación, en un intento desesperado por huir del familiar Roxan salto al otro lado de la cama y el familiar termino dando un zarpazo en el pecho de Ezarel, ambos parecieron verse muy asustados pero el elfo no despertaba. Retomaron su persecución hasta que y son saber cómo la humana logro encerrar al familiar en un armario.
Nuevamente se acercó para hacer su cometido, deshizo la coleta de Ezarel y lentamente se fue acercando hasta él, cuando y sin quererlo tropezó nuevamente, de milagro logro sostenerse con sus brazos justo encima de él y no caerle de golpe o todo se arruinaría. Cuando respiro con alivio algo más pasó. Los brazos del elfo le rodearon el torso pegándola contra de él.
-Nonononono.- se repetía intentando zafarse de su agarre.- no, Ezarel suéltame…suéltame….
Era inútil, estaba muy, pero muy dormido, Roxan batallo por largo rato pero él parecía no querer soltarla. Los dos en ropa interior, abrazados y sobre la cama…El oráculo debía odiarla, solo a ella le pueden pasar ese tipo de cosas, al final y para muy a su pesar no supo en que momento de tanta lucha por liberarse quedo dormida.
Notas finales:
Algo aquí salió mal xD y bueno ahora fue el turno de Ezarel, la verdad que la pelea de Roxan contra el familiar de Ezarel me la imagine más cómica que esto pero bueno ustedes decidirán si quedo bien o mal jajaja. Ahora nos falta la reacción de Ezarel cuando despierte ¿será peor o igual a la de Nevra? Esto se esta poniendo súper interesante jaja
Espero les gustara el capitulo.
Dudas, preguntas, aclaraciones lo que sea todo es bienvenido.
Hasta la próxima actualización n.n
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