Capítulo 6

Libro 1

Mein Herz Brennt

(Mi corazón arde)

SASUKE UCHIHA

A tientas y con muchas dificultades, cómo pude me moví y me hinqué de una manera rápida, parece ser que aquella última (y ridícula) acusación me había dado la energía que necesitaba para realizar ése costoso trabajo, (y con "costoso" no me refiero precisamente al dinero).

Los dos buenos para nada que flanqueaban a la pelo de chicle se acercaron hacia mi y yo por reflejo levanté las manos algo torpemente, las esposas no me permitían hacer más precisos mis movimientos, lo que hizo que ellos retrocedieran.

-¡¿pero es que se han perdido en el tiempo o qué demonios les sucede?!-exclamé desesperadamente -¡La última vez que vi el calendario según yo no marcaba precisamente siglo 17!- terminé ésa última oración con un dejo de ironía.

Cambié la mirada de los intentos de soldaditos hacia la hipócrita de Sakura, y tan sólo verla, de la rabia que me provocaba me animé a continuar hablando con una mirada retadora -Y tú, no tienes derecho alguno de irrumpir en la propiedad de éste clan cómo si nada y... -Itachi Uchiha- Interrumpió la haruno mostrando ni el más mínimo rastro de educación y aún con su vocecita monótona de anuncio oficial, y continuó leyendo el pergamino -Has sido acusado de práctica ilícita de las artes ninjas prohibidas, posesión de documentos prohibidos y artes viles. Quedas bajo custodia del Nuevo Orden hasta que se celebre tu juicio- En cuanto terminó de pronunciar aquella última palabra, levantó la vista del pergamino y fulminó a mi hermano con la mirada, quién todavía estaba tirado en el suelo. Mi ser interno empezó a rebosar de furia hacia la pelirrosa por su osadía y la miré con odio, ¿cómo se atrevía a llamar a mi hermano así?

De no ser por las esposas, las cuerdas y los brazaletes esa niñita malcriada ya estaría salpicando sangre en el suelo, hecha ya un cadáver.

-Sasuke tiene razón ¡ustedes están locos!- voltée a mirar a mi hermano y para mi sorpresa ya estaba de pie al igual que yo. Puedo jurar haber visto en los oscuros ojos de mi hermano destellos rojos llenos de rabia. -¡La hechicería no es más que un mito! ¿De qué hospital psiquiátrico te fueron a sacar?-

Luego miré preocupadamente a mis padres. Parecían horrorizados, pero para nada sorprendidos. De pronto, por alguna razón desconocida miles de recuerdos de mi infancia empezaron a aflorar en mi mente, Sobre la forma en la que mis Padres nos enseñaban a Itachi y a mí a "focalizar". Itachi y yo habíamos llegado a la conclusión de que ello era acerca de cómo concentrar el chakra en los ojos para mejorar el Sharingan, aunque jamás estuvimos cien por ciento seguros. También sobre los pergaminos que nos decían que guardáramos pero que aún no los leyeramos, los extraños personajes sobre los que nos hablaban... Cuando fui creciendo me hice a la idea que tal vez eran personas que sólo los Uchiha los conocían y por que eran importantes para nuestro clan y habilidades. Que por eso no los vimos en la academia. Entonces, por un momento dudé, pero ¿es que acaso estaba pensando que todo ello tenía relación a aquel asalto a nuestro hogar?

-Según el Único que da los códigos reglamentarios, cada uno puede llevar consigo una de sus posesiones personales. Aunque a mí no me parezca- soltó un bufido, cómo si fuera una niña berrinchuda de 4 años. Al escuchar eso, inmediatamente mi mamá volteó la mirada a mi papá cómo si se pudieran comunicar telepáticamente, aún, del cuello hacia abajo inmóviles. -Elijan lo que se llevarán por que no tengo toda la noche.- dijo la haruno, otra vez, burlonamente. Entonces mi mamá llamó mi atención -Sasuke, ¡Sasuke! Ven para acá- dijo nerviosamente. Sin preocuparme de los soldaduchos, avancé torpemente hacia ella debido a las cuerdas de mis tobillos. Todos ellos se pusieron en posición de ataque cómo si planeara golpearlos. O cómo si pudiera hacerlo.

Cuando estaba muy cerca de mi mamá me dejé caer de rodillas. Aunque eso me dolió, no di señales de ello. Mi papá y mi hermano me observaban mientras acercaba el oído a la cara de mi mamá.

-Busca en el libro, cómo debe morir un shinobi,ábrelo y llévatelo. ¡Apúrate!-

dijo con dificultad y con los ojos vidriosos. Yo obedecí inmediatamente y cómo pude, me levanté y caminé (o mejor dicho di brinquitos) hacia el librero de la sala. Ya había visto ese libro bastante grande ahí, pero jamás me dió la suficiente curiosidad cómo para hojearlo. Todo lo que mamá me dijo me pareció extraño, pero no me quedaba de otra. Tomé el libro tontamente, lo apoyé sobre la mesa y lo abrí. Las páginas estaban perforadas, y en esas perfectas perforaciones estaba situada una clase de vara larga. Algo gruesa, me pareció cómo una de esas varas que utilizan algunas cocineras para mezclar la sopa. Me regresé hacia el salón principal. Entonces mi mamá giró la cabeza y me dijo con una lágrima en los ojos -Por favor, llévate la baqueta. Llévatela, cariño. Te quiero-

Desconcertado, miré la 'baqueta' que me dió mi mamá. Entonces la voz ronca de mi papá irrumpió el silencio. -Itachi, acércate- Dijo lo suficiente alto y mi hermano en seguida se acercó con pasos aún más torpes que los míos. Hizo lo mismo que yo y se tiró al suelo de rodillas cerca de mi papá, quién le susurró algo. Entonces, Itachi sacó una clase de libreta no muy grande y con aspecto viejo de un bolsillo secreto del chaleco de papá.

Papá le susurró algo a Itachi, algo que no alcanzé a escuchar. Peró sorprendió demasiado a Itachi a juzgar por su expresión. Lo siguiente que sentí fue una mezcla de ácidos estomacales, envidia y nostalgia al observar la escena, pero Itachi enseguida se movió del lugar y se levantó con el doble de tiempo de lo que me costó a mí levantarme del suelo. ¿Una baqueta y un libro viejo? Ok, eso definitivamente no es normal. La haruno se acercó a inspeccionar la baqueta y el libro, que para nuestra sorpresa estaba en blanco. Entonces me regresó la baqueta y a Itachi el libro, pero a él se lo regresó con una bofetada. Él reaccionó e inmediatamente se lanzó hacia ella, pero seis guardias mucho más grandes que Sakura lo detuvieron.

-llévenlos a la furgoneta- dijo ella con tono despreocupado. Los guardias nos tomaron a Itachi y a mi de las manos atadas y nos jalonearon. -¡NO! ¡mamá! ¡papá!- grité sumergido en desesperación. Volteé y vi los rostros de mi mamá y de mi papá, que ya los habían puesto de pie otros guardias. MI papá tenía cara de preocupación, y mi mamá esbozó una sonrisa falsa al tiempo que se le salía una lágrima. Esa imagen en mi cabeza quedó grabada de por vida, y antes de que nos lograran sacar de la casa sentí cómo si mi sangre empezara a hervir. Empezé a sentir furia y rabia, que inundaban mi cabeza y me pareció que la habitación había pasado de unos agradables 17° Centígrados a unos 400° infernales.

Empezé a sudar y de repente oí un zumbido extraño. Lo siguiente no me lo vas creer, Pero es verdad, lo juro.

Vi (y sentí) cómo grandes llamas emanaban de cada poro de mi cuerpo.

Estimadísimos Lectores.

Gracias por el rating que le han dado a mi historia hasta ahora. Me da la impresión que les está agradando la adaṕtación. Espero y de verdad sea cierto eso. Lamentablemente por ciertos contratiempos no podré publicar los capítulos diario, pero lo haré lo más seguido que pueda.

De nuevo gracias, por tomarse su tiempo para leer.

Recuerden dejar sus Reviews y sus PM's, que yo me encargo de leer y contestar todos.

También den follow y fav, que les juro que ni yo ni la historia les vamos a morder por ello.

Nos leemos pronto! Ciao.