UNA VIDA DIFERENTE

Como siempre ONCE y sus personajes no me pertenecen.

De nuevo gracias por todos sus comentarios, quienes se unieron para seguir la historia y a quienes la han hecho su favorita.

UNA VIDA DIFERENTE

Capítulo 7

Era la cita semanal de Emma y Regina para almorzar juntas, esa era una costumbre que habían adquirido desde que comenzaron oficialmente a salir. Realmente no tenían un día específico para hacerlo, simplemente dedicaban un día a la semana a sacar un espacio de almuerzo sólo para ella, y eso no era negociable, salvo en casos fuera de lo común como cuando Emma tuvo que alejarse del pueblo para ser jurado en aquel juicio; ni siquiera de llegada de Claire había cambiado esa rutina.

El lugar tampoco estaba definido, bien podían ser en la oficina de Regina, la Comisaría, Granny's, una banca en el muelle; eso no era lo que importaba, lo que realmente contaba para ellas, era la posibilidad de pasar tiempo juntas, alejadas de todo lo demás salvo ellas mismas. Ese día en particular habían planeado algo diferente, saldrían del pueblo, ambas se tomaron la tarde libre, así que saldrían a otro de los pueblos cercanos, tomarían el almuerzo y se divertirían un poco; los niños estarían con sus abuelos después de clases así que no tenían de qué preocuparse.

En su búsqueda, habían encontrado un pequeño restaurante cerca del puerto, el cual se veía bastante agradable y decidieron probar el lugar, la comida parecía agradable para ser aprobada por Regina, a Emma realmente eso no le importaba mucho; consiguieron una mesa con vista al mar, ordenaron y se dispusieron a pasar una tarde agradable.

- Emma cariño, esa es una buena idea, sería el regalo perfecto – le decía Regina mientras probaba un bocado de pescado.

- regalarles su propio caballo Regina! – le respondió Emma – creo que es un regalo demasiado ostentoso

- ellos ya montan, Henry ya tiene un par de años de experiencia y Claire ha evolucionado mucho, casi lo hace mejor que tú – le dijo recalcándole lo poco diestra que era para la equitación – tiene perfecto sentido que tengan su propio caballo

- no quiero que nuestros hijos sean un par de malcriados que pueden tener lo que desean con sólo pedirlo – le dijo Emma.

- pero cariño, ellos pueden tener lo que deseen con pedirlo – dijo Regina – son realeza y en su defensa, ellos no han pedido nada – sonrió Regina, ella estaba acostumbrada desde sus tiempos en el Bosque Encantado a tener todo lo material que necesitara, fue una princesa y luego una reina.

- no estamos en el Bosque Encantado Regina – le respondió Emma – quiero que ellos aprendan el valor de las cosas, yo lo aprendí de mala manera pero creo que es algo importante que ellos deben saber – finalizó

- cariño – dijo Regina tomando la mano de su esposa, quien se tornaba sensible cuando experiencias de su pasado salían a relucir – no pienses en eso, ¿si? – Apretándole la mano – además tienes razón el que deben aprender el valor de las cosas y la responsabilidad ante las mismas, así que ¿Quién crees que debe encargarse del caballo? – le preguntó alzando una ceja

- ¿podríamos pensarlo un poco más? – le preguntó Emma – un caballo no es lo mismo que un nuevo PS4 o una bicicleta – le sonrió

- claro cariño – le dijo – pero te aseguro que un caballo en Storybrooke costaría mucho menos que un PS4 – sonrió.

Continuaron disfrutando de su almuerzo y cuando terminaron, decidieron dar una vuelta por el puerto, caminaban tomadas de la mano cuando sus celulares comenzaron a sonar al mismo tiempo, hecho que de inmediato las alarmó, pues todos sabían que ellas estaban fuera del pueblo, y el que las estuvieran llamando a ambas solo podía significar problemas, algo malo había pasado.

- hola mamá – habló Emma

- hola David – habló Regina

- Mamá puedes hablar más despacio, no entiendo nada de lo que estás diciendo – dijo Emma

- Qué! – dijo Regina – estamos a una hora y media de Storybrooke, saldremos de inmediato, gracias David – dijo cortando la llamada y viendo hacia su esposa que parecía aun tratando de entender lo que su madre le estaba diciendo por teléfono.

- ok, vamos para allá, gracias papá – dijo finalmente terminando la comunicación – qué pasó Regina? Mamá estaba demasiado alterada y papá dijo que ya había hablado contigo

- estaban almorzando en un picnic en los establos y Claire se puso mal – hablaba Regina tratando de mantener la compostura – al parecer al parecer algo que comió de causó un shock anafiláctico, tenía problemas para respirar y la llevaron al hospital, cuando llegaron estaba inconsciente.

- puedes correr con esos zapatos? – le preguntó Emma – si no es así quítatelos, debemos llegar al auto lo más pronto posible.

Regina simplemente asintió y ambas mujeres corrieron hasta el restaurante donde habían dejado estacionado el vehículo, afortunadamente habían ido en el Mercedes por lo que podrían ir a una mayor velocidad.

Al llegar al vehículo Regina le entregó las llaves a Emma, en ese momento no se sentía en la capacidad de conducir, en su cabeza daban vueltas las palabras de David, problemas para respirar e inconsciente, y esa combinación no era buena, su pequeño swan estaba en un hospital y ella no se encontraba a su lado acompañándola.

- ella va a estar bien Regina – le dijo Emma al ver el rostro angustiado de su esposa – Claire va a estar bien – aquello lo decía no sólo para su esposa, sino también para ella misma; su pequeño renacuajo no tendría problemas.

El viaje de regreso se hizo eterno, Emma estaba segura que estaba sobrepasando los límites de velocidad, afortunadamente, la carretera que conducía hacia Storybrooke era poco o no transitada, lo que evitaría que se encontraran con algún policía que les retrasara aún más.

Durante el camino trataron de comunicarse con Snow o David, pero los teléfonos habían perdido la señal, eso era algo común cuando se estaban aproximando al pueblo, una vez cruzaran la línea todo regresaba a la normalidad. Pero el no saber nada las estaba angustiando aún más, el estar a "ciegas" en cuanto a qué estaba sucediendo con su hija; sabían que sus abuelos estaban cuidando bien de ella, pero no era igual, ambas mujeres deseaban con fuerza llegar pronto al hospital y estar al frente de la situación.

- falta poco – dijo Emma

- ¿podrías ir más rápido? – le preguntó Regina

- si lo hiciera dañaría el motor y tendríamos que llegar hasta la línea a pie para poder utilizar los teléfono o magia – le respondió Emma.

- crees que podamos utilizar magia para llegar al hospital? – preguntó de nuevo Regina

- sería más seguro que siguiéramos en el auto, sabes que la magia no siempre funciona bien cuando recién estamos de regreso – le dijo

Regina pareció resignarse y contaba impaciente los minutos que faltaban para llegar a su destino.


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Después de ver la reacción de Claire, Snow, David y Henry, tomaron el camión y corrieron lo más rápido posible rumbo al hospital; la niña evidentemente tenía problemas para respirar y ninguno de los tres sabía qué hacer, su única opción era apresurarse a llevarla a la sala de emergencia; pues los labios de la niña se estaban tornando azules, evidentemente no estaba respirando.

- David Apresúrate! – le decía Snow – Claire no está respirando!

- voy tan rápido como puedo Snow – le contestaba el hombre quien trataba de mantener la calma pero se observaba extremadamente preocupado.

Henry mientras tanto lloraba en silencio, pensando en los peores escenarios, no quería perder a su hermana, ellos ya eran un equipo, compañeros de crimen.

- Regina va a matarnos – decía Snow – y Emma va a ayudarla – decía en medio de su shock temporal.

Finalmente arribaron al hospital y David corrió con la niña en brazos pidiendo ayuda, de inmediato las enfermeras salieron a su encuentro para auxiliarlo y Whale llegó instantes después, al ver el estado de la paciente solicitó de inmediato una inyección de epinefrina para comenzar a diezmar el efecto del shock anafiláctico, mientras ingresaban con Claire a unas de las salas de emergencias y tratar de estabilizar sus signos vitales, pues a este punto, la niña no estaba respirando, y a este punto, el médico no tenía idea de cuánto tiempo llevaba en ese estado, las vías respiratorias estaban cerradas casi por completo, pero lograron encontrar un espacio para intubarla. Whale trabajaba bajo total presión en este caso, no podía darse el lujo de perder a esta paciente, lo menos que deseaba era verse indirectamente involucrado en la muerte de la niña si no llegaba a superar la crisis. Pero es sonido emitido por la máquina del corazón en fibrilación lo hacía ponerse aún más nervioso, lo que paradójicamente lo ayudaba a seguir trabajando.

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Snow, David, Henry e incluso otras personas del pueblo se encontraban en la sala de espera cuando Emma y Regina habían finalmente llegado al hospital, la presencia de tantas personas las alarmó e instintivamente se tomaron de las manos esperando lo peor, de seguro algo muy malo había pasado si todos ellos se encontraban reunidos en el lugar. Las marcas dejadas en el rostro de los tres, señal de que habían llorado.

- mamá, papá? – habló Emma temerosa - ¿dónde está Claire? – preguntó Emma.

Sin dar una respuesta, Snow se apresuró a abrazar a Emma mientras Henry corrió a abrazar a Regina. En ese momento los cuerpos de ambas mujeres se helaron, ambas estaban tan temerosas que no se atrevían a preguntar de nuevo.

- lo siento Emma – le decía Snow – no teníamos idea.

- Emma, Regina – habló el doctor Whale – me alegro que hayan llegado, la pequeña princesa acaba de despertar y está preguntando por sus mamis – dijo el médico sonriendo. Y debo decir que está bastante demandante al respecto – continuó el médico – si gustan seguirme.

Emma y Regina estaban realmente aliviadas al escuchar las palabras de Whale sin decir nada a las personas que estaba en la sala, se apresuraron a seguirlo

- ella está bien? – preguntó Emma – qué, qué fue lo que pasó?

- una reacción alérgica, casi mortal a la soja – le dijo

- soja? – preguntó extrañada Regina

- así es cuando logramos estabilizarla, entrevistamos a Snow y David sobre lo que habían comido y lo que había pasado en su día de campo – habló – todo parecía normal, lo único diferente es que en lugar de leche convencional, utilizaron leche de soja; así que hicimos algunos estudios y el resultado fue positivo, he de decirles que su alergia a este alérgeno es mortal, fue un milagro que la pudiéramos traer de vuelta – finalizó

- qué quieres decir con eso Whale? – le preguntó Regina de nuevo – cómo que traerla de vuelta?

- oh – dijo Whale dándose cuenta de su error – cuando Claire fue ingresada, básicamente no estaba respirando, su garganta estaba tan cerrada que no permitía el paso de oxígeno, tuvimos suerte de lograr intubarla, tuvimos que hacer RCP porque su corazón dejó de latir

- Oh por Dios! – dijo Emma llevándose las manos a la boca, Regina procedió de inmediato a abrazarla, pues necesitaban consolarse una a la otra.

- pero no se preocupen ella está bien ahora, es una niña fuerte y se recuperará – les dijo – afortunadamente, logramos mantener el cerebro oxigenado, por lo que no habrá ninguna consecuencia en sus habilidades o su desarrollo, bien aquí estamos – mostrándoles la habitación donde estaba la niña.

Tan pronto ingresaron vieron tendida en la cama la pequeña figura de Claire con una máscara de oxígeno que prácticamente le cubría todo el rostro, tenía los ojos cerrados y su te estaba más pálida que lo habitual, podían también escuchar el sonido del bit bit que salía de la máquina, indicando que el corazón latía con normalidad.

Rápidamente se acercaron a la cama, Regina comenzó a acariciar la cabeza de la niña y se inclinó para besarle la frente, luego le cedió un poco de espacio a Emma quien depositó un beso en la cabeza de la niña a lo que está reaccionó abriendo los ojos.

- hola renacuajo – dijo Emma

- mamis? – preguntó la niña con una voz demasiado ronca para ser su habitual, pues su garganta estaba irritada tanto por el episodio anafiláctico como por el procedimiento médico – mamis – dijo la niña evidentemente feliz de verlas, intentó sentarse en la cama y quitarse la máscara

- con cuidado mi pequeño swan – le dijo Regina apresurándose a auxiliarla – como te sientes cariño? – le preguntó – te duele algo quieres que llame al médico?

- mamis, mi garganta me duele mucho – dijo la niña con dificultad haciendo pucheros – quiero ir a casa.

- está bien cariño, mamá hará algo y ya no te dolerá más – le dijo Emma quien de inmediato miró a Regina y le dio a entender que era lo que estaba pensando.

- cierra los ojos cariño – le dijo a la niña y cuando esta lo hizo colocó su mano cerca de la garganta de Claire y comenzó a curarla con magia. En la actualidad eran pocas las veces que utilizaban magia, aunque aceptaban que era parte de lo que eran y de sus vidas, no veían la necesidad de utilizarla en su vida diaria – que tal te sientes ahora? – le preguntó

- ya no me duele mami! – se emocionó la pequeña – cuándo podemos ir a casa? – les preguntó

- vamos a preguntarle al doctor y lo sabremos – le respondió Emma – vamos a llamar a Henry y a tus abuelos para que se queden contigo, está bien? – a lo que la niña asintió.

Ambas mujeres salieron del cuarto, ahora que sabían que Claire estaba bien Emma pensaba con más claridad sobre una duda que rondaba su mente.

- Regina – comenzó a hablar – yo no soy alérgica a la soja – le dijo - si se supone que Claire es como yo, que ya sabes a lo que me refiero – tratando de no sacar el tema del clon – cómo es que ella padece la alergia? – Preguntó – además – prosiguió Emma – no es lo único que he notado, sé que Whale dijo que todo está bien, pero me gustaría que le hiciera más exámenes.

- bueno querida – le respondió Regina un poco sorprendida por lo que acababa de escuchar – hagamos esas pruebas y tal vez es tiempo de que visitemos a Gold.

Continuará…

Los errores son todos míos. Querían drama, pues ha llegado el drama todos su comentarios son bienvenidos.