Capítulo 7. Interrogatorio

La primera sensación que tuvo cuando despertó, fue que la cabeza le dolía terriblemente, y no solo la cabeza, la sensación abrumante en su pecho le hacía pensar que estaba siendo aplastado por un gran peso, aunque en realidad no había absolutamente nada sobre ella.

¿Dónde estoy? ¿Qué me ha pasado? Esas fueron las primeras preguntas que le vinieron a la mente. La verdad, no recordaba nada de lo que había sucedido antes de despertar.

Trató de mover sus brazos pero se encontró con la sorpresa de que estaban inmovilizados por encima de su cabeza, a pesar de que tenía la sensación de que en realidad estaba en una posición horizontal, como si estuviera echada sobre una cama, aunque en realidad no estaba sobre ninguna superficie, estaba simplemente… colgada.

"¿Pero qué…?" murmuró cuando se dio cuenta de esa nueva realidad.

La joven abrió los ojos, tratando de determinar mejor cuál era su entorno, una tenue luz azulada bailaba a su alrededor, mostrándole para su consternación, que se encontraba confinada en un espacio bastante pequeño, mirando por hacia arriba, vio sus brazos efectivamente por encima de su cabeza, inmovilizados por una especie de bolas de las que emanaban unos rayos que se conectaban con una especie de arco. Mirando a sus pies, Violeta vio que sus extremidades inferiores habían recibido el mismo tratamiento.

¿Cómo he llegado hasta aquí? Se preguntaba extrañada. ¿Qué le había sucedido? Cerrando los ojos, la joven de pelo oscuro trató de hacer memoria. Recordar qué estaba haciendo antes de acabar… en ese sitio. Concentrándose, recordó haber seguido a su padre, la isla… el robot… ¡Síndrome había matado a su padre! Y después casi murió ahogada, si no hubiera sido porqué el villano la sacó del agua, al parecer… ese hombre quería algo de ella, si no fuera eso, la joven no entendía por qué él la había salvado, no tenía sentido.

De repente un ruido se escuchó, y las paredes frente a la adolescente comenzaron a separarse al mismo tiempo que la rueda en la que estaba atrapada comenzó a girar para ponerla en una posición vertical.

Para Violeta fue un pequeño alivio ser sacada de su pequeño confinamiento, pero su alegría no duro mucho ya que al instante se encontró mirando a Síndrome. ¿Qué iba a pasar ahora?

"Bien, me alegra que estés despierta"

La joven de pelo oscuro no sabía si era por la sonrisa, por cómo dijo lo que le dijo, por todo lo que ese hombre había hecho hasta el momento o una combinación de todo lo anterior, pero una rabia inconmensurable la lleno y sintió que estallaría si seguía mirando el rostro de Síndrome, así que hizo lo único que se le ocurrió, giró la cabeza y miró a la pared de su izquierda, encontrándola tremendamente más interesante.

Síndrome por su parte, no se tomó muy bien el ser ignorado por alguien más joven, así que con voz autoritaria exclamó:

"Eh, ¡te estoy hablando!"

A pesar del tono en su voz, la adolescente no reaccionó, no movió ni un solo músculo para mirar al villano, lo que aún enfureció más a Síndrome. Llevándose las manos a las caderas, el hombre pelirrojo espetó exasperado:

"Oye ¿no te han enseñado que es de mala educación no responder cuando alguien te habla?"

No acaba de decir eso, pensó Violeta, ¿cómo se atrevía? En serio, ¿después de todo cuanto ese hombre había hecho, aun esperaba que ella hablara con él, así sin más? Ni en sus mejores sueños.

La adolescente frunció el ceño y volvió la cabeza para mirar a Síndrome, sus ojos azul violáceos se encontraron con los azul de hielo del villano, su mirada… y su expresión satisfecha, únicamente sirvieron para avivar el fuego interno de la chica de cabello oscuro. Las últimas palabras de Síndrome aun resonaban en la mente de la adolescente, y fueron esas palabras las que hicieron a Violeta romper su silencio.

"¿Y por qué iba yo a hablar con un asesino?" preguntó con voz airada. No sabía qué consecuencias vendrían si hablaba de ese modo, pero le daba igual, el hombre frente a ella no merecía ningún respeto.

Mirando a Síndrome, en un primer momento, el hombre pareció sorprendido por esa declaración, pero pronto se recuperó y hablando con voz tranquila y serena respondió:

"¿Asesino? Simplemente estaba haciendo justicia por lo que Mr. Increíble me hizo"

El ceño fruncido de Violeta se profundizó, ¿Cómo se atrevía ese hombre a hablar de justicia? Lo que él había hecho podía llamarse de muchas formas, pero justicia no era una de ellas, eso seguro.

La adolescente sintió que su respiración se había acelerado, pero no le importó, no iba a consentir que alguien hablara tan a la ligera de una de las virtudes más grandes que tiene el hombre.

"¿Justicia? ¡¿Eso es justicia?!" gritó con indignación.

Síndrome miró a la joven perplejo, no había esperado en absoluto tales muestras de rebeldía y falta de colaboración, más bien había esperado todo lo contrario. Había esperado que la joven estaría tan asustada por la situación en la que estaba que respondería mansamente y con presteza a todas sus preguntas.

Pero no, la niña no parecía en absoluto dispuesta a cooperar, y encima lo único que hacía era mostrar un constante desafío…tal vez… tal vez debería probar otro enfoque con ella.

Síndrome se cruzó de brazos y endureciendo su mirada y su tono, habló nuevamente diciendo:

"Eh, ¡no me hables en ese tono, niña!"

La sombra de una sonrisa apareció en el rostro de Violeta y justo después la joven respondió en un tono desafiante con un toque de… sarcasmo:

"Oh, ¿te ofende que te digan las verdades a la cara?"

Este comentario provocó que múltiples risas, cuyos originadores trataron de sofocar, se escucharan en la sala. A Síndrome no le hizo falta darse la vuelta para saber que muy probablemente todos tenían una sonrisa en su rostro. Su cara se puso roja, pero no de vergüenza, sino de rabia. ¿Quién se había creído esa niña que era para hablarle de ese modo?

El villano se giró para mirar a sus subordinados mientras ladraba:

"Vosotros a callar" a continuación se volvió hacia Violeta y habló nuevamente:

"Y en cuanto a ti, será mejor que controles tu lengua o tu estancia aquí podría ser… desagradable"

La sonrisa de Violeta desapareció de su rostro y con voz seria respondió:

"Solo con tu presencia ya es desagradable" y lo decía en serio, detestaba a ese hombre… mucho, casi se podría decir que lo odiaba, aunque la adolescente detestaba sentir odio por los demás, aunque en el caso de ese hombre, tal vez podría hacer una excepción.

Violeta se quedó mirando a Síndrome, esperando ver como el hombre se ponía aún más furioso que antes, pero contra todo pronóstico, el villano pareció relajarse, y con voz divertida dijo:

"Oh ¿eso crees?"

A continuación levantó su brazo, haciendo una señal a uno de sus soldados. Violeta no tuvo tiempo de procesar lo que estaba pasando, pues al instante su cuerpo se vio sacudido por una potente descarga eléctrica. Jamás había sentido un dolor como ese, y esperaba que no durara mucho más tiempo, pues no sabía si podría sopórtalo.

A pesar de sus mejores esfuerzos, la joven no pudo evitar gritar de dolor. Sentía como si todo su cuerpo estuviera en llamas y le pareció una eternidad antes de que sus captores decidieran finalizar la tortura.

Cuando finalmente la corriente se apagó, la joven quedó allí, colgando y jadeando, tratando de recobrar el aliento. La cabeza le daba vueltas y no sabía si era su imaginación o no, pero notaba movimientos espasmódicos en sus músculos.

Síndrome se acercó unos pasos más a Violeta y con voz satisfecha le dijo:

"¿Lo entiendes ahora? No pongas a prueba mi paciencia pequeña, eso si es que valoras tu vida. Bien ahora pasemos al asunto que nos interesa. ¿Cómo has llegado aquí? Creo que es seguro afirmar que ni siquiera tu padre sabía que habías venido, así que ¡vamos confiesa! ¿Cómo llegaste hasta aquí?"

Aun jadeando, Violeta abrió levemente los ojos para mirar al villano, lo último que deseaba era recibir otra descarga como la que acababa de sufrir, pero tampoco quería poder en peligro a su familia… ¿Qué se supone que debía hacer? Con solo una mirada al villano frente a ella, la joven supo que no pasaría mucho tiempo antes de que el hombre ordenara otra sacudida eléctrica.

Ante esta perspectiva, tragándose su orgullo, la joven comenzó a narrar su historia pero omitiendo cualquier referencia a su familia, pues no quería que ese hombre desquiciado tuviera la tentación de ir a por ellos:

"Cuando volvió de su primer viaje… papá actuaba de un modo extraño, así que decidí descubrir qué estaba haciendo… ese día, él mandó hacerse un supertraje nuevo… y conseguí que me hicieran uno para mí-" explicó con voz derrotada, iba a proseguir pero fue interrumpida por Síndrome quien habló diciendo:

"¿Quién lo hizo? ¿Fue esa diseñadora que hacía supertrajes hace años? ¿Era ella verdad? ¿Pero qué digo? Eso ahora no importa, sigue"

Tras la interrupción de Síndrome, Violeta se tomó unos momentos para reordenar sus pensamientos y poder seguir con su narrativa. Pudo observar que el villano estaba a punto de abrir la boca para exigir que siguiera, pero la chica de pelo oscuro fue más rápida para hablar:

"Cuando papá anunció que tenía que viajar de nuevo, entendí que si le seguía podría descubrir qué estaba haciendo… por eso me subí al avión justo detrás de él" dijo dando a entender que ese era el final de su historia. La joven había procurado eliminar cualquier mención a la ayuda de su hermano o a las sospechas de su madre frente a su extraño comportamiento.

Síndrome había adquirido una postura pensativa tras la explicación de Violeta. Se quedó mirando el suelo, como si estuviera meditando acerca de algo. Entonces sin levantar la mirada, habló nuevamente con la joven:

"Vaya, ¡menuda historia! No sé si decir que eres o muy perspicaz e inteligente o muy traviesa o tal vez todo lo anterior, pero eso me lleva a otra pregunta, ¿hay alguien más de tu familia que sepa que estás aquí?"

Los ojos de Violeta se abrieron ligeramente, aunque al parecer Síndrome no se dio cuenta de eso, lo cual era bueno, pues así podía mantener al villano a oscuras en cuanto a la participación de su hermano en todo el asunto. La joven cerró los ojos para evitar que el villano la mirara y pudiera ver a través de la mentira que estaba a punto de decir:

"No, nadie, ellos piensan que estoy en casa de una amiga… papá también lo creía"

La joven contuvo el aliento, esperando que Síndrome se tragara su mentira, no hacía falta ser un genio para saber que si descubría que todo era una mentira, entonces iría a por su familia, a por su madre… sus hermanos… Violeta saltó cuando la voz del hombre pelirrojo se hizo nuevamente en la sala.

"Oh, ¡maravilloso! En fin, ya que has tenido el detalle de venir a vernos, me alegra decir que serás testigo en primera fila de mi magnífico plan"

Por una parte, Violeta sintió alivio al saber que había tenido éxito en hacer que Síndrome se creyera lo que había dicho, pero por otra parte, la joven de ojos azul oscuro sentía temor e incertidumbre acerca del plan que el villano acababa de mencionar, especialmente si ese plan implicaba, y muy probablemente así iba a ser, a ese robot gigante que había atacado a su padre.

Con voz preocupada, la joven trató de hacer que el hombre de ojos azul claro le contara su plan:

"¿Magnífico plan? ¿Y qué plan es ese? ¿Destruir a todos los supers?"

Síndrome soltó una carcajada mientras miraba a la joven a los ojos, su sonrisa petulante y engreída aún más amplia que antes. Parecía deleitarse ante la preocupación de su prisionera, disfrutando cada segundo de su sufrimiento. Entonces con voz divertida dijo:

"Vamos, vamos, ¿por qué contártelo ahora? No, tendrás que esperar hasta que esté todo listo. Mientras tanto, te dejaremos sola para que te acomodes y descanses"

La joven ahora estaba más confundida qué preocupada, ¿iban a dejarla sola? ¿Enserio?

"¿Qué?"

Como si Síndrome pudiera leerle la mente, se puso medianamente serio y explicó:

"Oh vamos, no creo que puedas escapar, y no voy a permitir que mis hombres pierdan el tiempo vigilándote, en fin, lo que quiero decir es que me temo que vas a quedarte aquí una larga temporada, pero lo larga que sea, dependerá únicamente de cómo te comportes. En fin, tengo otros asuntos que atender, así que ya nos veremos chica, adiós"

Y tras esas palabras Síndrome bajó las escaleras y abandonó la estancia, lo mismo hicieron todos los demás ocupantes, y en menos de un minuto, Violeta se encontró completamente sola. Al menos no la habían vuelto a encerrar dentro de ese pequeño confinamiento, eso era de lo que podía estar agradecida.

Mirando a su alrededor y en especial a sus restricciones, la joven trató de encontrar una manera de escapar, pero Síndrome parecía tener razón, aparentemente no parecía haber forma de liberarse. Las manos de Violeta estaban atrapadas dentro de esas extrañas bolas, lo mismo que sus tobillos. La joven cerró los ojos y bajó la cabeza derrotada.

¿Cómo iba a salir de allí? De repente sus ojos se abrieron nuevamente al recordar su enfrentamiento a Síndrome. Cuando el hombre trató de inmovilizarla con su extraño rayo, su campo de fuerza la protegió, ¿y si podía hacer lo mismo con los rayos que la mantenían suspendida en el aire? Violeta en realidad tenía plena movilidad de sus manos, aunque estas estuvieran contenidas dentro de esas extrañas bolas. Tal vez podía generar un campo de fuerza fuera de ellas… valía la pena intentarlo.

Concentrándose tanto como pudo, la joven generó un campo de fuerza alrededor de todo su cuerpo, y observó con grata satisfacción que esos rayos no penetraban su campo, lo que implicaba que podía salir de allí. Dándose impulso, Violeta comenzó a rodar dentro de su campo de fuerza. De forma remota, Violeta se sintió como un hámster.

Al estar ya fuera del alcance de los rayos del arco, la joven hizo que el campo se desvaneciera. Ahora estaba fuera de esos rayos, cierto, pero aún tenía esas bolas en sus extremidades. ¿Cómo se supone que tenía que quitárselas? La joven se acercó y estudió el panel de control y allí vio un gran botón que sobresalía por encima de los demás ¿Era eso? Sólo había una forma de saberlo. La joven apretó el botón y al instante las bolas se abrieron por la mitad y la adolescente era completamente libre.

Violeta sonrió satisfecha, ahora que estaba libre, tal vez lo que debía hacer era tratar de descubrir cuáles eran los planes de Síndrome para evitar que otros superhéroes sufrieran el mismo destino que su padre.

Con este nuevo objetivo en mente, Violeta se dirigió a la puerta y salió sin hacer ruido, inmediatamente se hizo invisible para que en el caso de que si hubiera cámara, algo más que probable, que no fuera captada por ninguna de ellas. La joven corrió por los pasillos, aunque no estaba muy segura de adónde iba o adónde tenía que ir. En todo momento procuró evitar pasillos por los que viera o escuchara venir a alguien, estaba hipervigilante, casi sintiéndose paranoica, pero en su defensa, era normal que estuviera así si estaba en el corazón del territorio enemigo. Toda precaución era poca.

Avanzando con cuidado, Violeta llegó hasta una antecámara en la que había una puerta doble. ¿Qué había tras esas puertas? Si fuera un centro de mando, unos monitores… o algo que le permitiera tener acceso al sistema, tal vez podría descubrir los planes del villano y ponerles fin.

Tomando una respiración profunda, la adolescente abrió un poco la puerta y miró hacia el interior, al otro lado había una enorme sala con grandes ventanales a un lado y una inmensa mesa en medio. Pero lo que más sorprendió a la joven fue que en el lado opuesto a las ventanas, había una pared que parecía estar hecha de lava, y en sendos lados de esta pared, había unos tótems enormes que parecía estar custodiando esa pared, como si hubiera algo tras ella.

Afortunadamente la sala estaba completamente vacía, algo que Violeta agradeció terriblemente, pues le permitió hacerse visible y tomar un descanso. La joven entró en la sala con pasos cautelosos. La pared de lava realmente había captado su atención. ¿Y si había algo tras esa pared? ¿Había algún modo de abrirla? Si lo había, entonces seguro que en algún sitio había un interruptor. La adolescente de pelo oscuro de inmediato se puso a buscar dicho interruptor, pero se detuvo cuando un pitido comenzó a sonar justo debajo de ella. Mirando hacia abajo, la joven pudo distinguir una lucecita parpadeando en la i de su supertraje. Ahora que pensaba en ello, recordó a Edna mencionando que los trajes tenían un dispositivo de localización. ¿Alguien estaba tratando de encontrarla? Eso era malo, muy malo.

De repente las luces de la sala se encendieron y una comenzó a sonar una voz mecánica que no paraba de repetir: "Alarma intruso, alarma intruso", al mismo tiempo que esto sucedía, el pitido y la lucecita de su traje cesaron su actividad. Temiendo que iba a ser descubierta de nuevo, Violeta se hizo invisible de nuevo y se escondió detrás de uno de los tótems, justo a tiempo, pues nada más esconderse, la mujer rubia que había recibido a su padre cuando aterrizó el avión llegó corriendo, pero en lugar de dirigirse hacia ella, se fue hacia la pared de lava la cual se dividió en dos permitiéndole pasar a través.

La joven de pelo oscuro se debatió entre si seguir a esa mujer o quedarse dónde estaba. Un nuevo ruido cortó sus pensamientos y pronto Síndrome apareció por la puerta seguido de varios de sus hombres. El hombre pelirrojo no parecía para nada feliz, lo cual demostró cuando con voz atronadora rugió:

"¿QUÉ ESTÁ PASANDO AQUÍ?"

La mujer de antes apareció nuevamente y con voz pausada dijo:

"Tenemos un intruso en la sala del ordenador central"

"¿Un intruso? ¿Quién?" exigió el villano.

La mujer rubia parecía reacia a responder al principio, pero al poco tomó una respiración profunda y dijo:

"Se trata de Mr. Increíble"

¡¿Qué?! Eso era lo único que Violeta podía pensar en ese momento. Su padre… ¿su padre seguía con vida? ¿Era eso verdad o era una farsa para obligarla a salir? La noticia dejó a la joven en estado de shock, y al parecer no era la única, pues desde su posición pudo ver como los ojos de Síndrome se abrían como platos, en una extraña mezcla de fastidio pero también de satisfacción.

Cuando superó su leve trance, el hombre de ojos azul claro sonrió petulantemente, Violeta estaba llegando a detestar esa sonrisa, tanto que le hubiera gustado decir algún comentario sarcástico al respecto, pero sabiamente se abstuvo de hacer ruido, pues nadie se había dado cuenta de que estaba allí, de hecho, parecía que nadie se había dado cuenta de que había escapado de su celda.

Síndrome se adelantó hacia el pasadizo abierto en medio de la lava y girándose hacia sus hombres les dijo:

"Cogedle y encerradlo, pero en una celda distinta a la de su hija, no quiero que ella sepa que su padre sigue con vida"

Bueno ya es tarde para eso, pensó la joven alegremente, sabía que su situación no era buena, aun había mucho en juego, pero al menos su padre estaba vivo, ¡estaba bien! Y eso era un motivo de alegría inmenso. Además… si descubrían que había escapado, Violeta siempre podría jugar a la ignorancia, haciendo creer a su enemigo que no sabe la verdad, haciéndoles creer que sigue emocionalmente afectada por haber perdido a un ser querido, aunque no sea cierto.

Otra cosa que animaba a la joven era el hecho que su localizador se hubiera activado, seguro que quería decir que pronto alguien vendría a por ellos, muy probablemente su madre. Pero eso también llevó a Violeta a pensar que, muy probablemente, estaba metida en un buen lío, y que Dash iba a estarlo también, a no ser que ella diera la cara por él, algo que sin duda haría, pues de no ser por su hermano, ella no habría llegado tan lejos. Pero la verdad era que la certeza casi absoluta de un inminente castigo no era nada atrayente, y todo por querer saber qué estaba pasando con su padre.

Aunque visto de otro modo, si no hubiera seguido a su padre, tal vez… tal vez Síndrome sí lo habría matado, o eso o estaría atrapado sin posibilidad de descubrir qué planeaba hacer el villano.

El curso de pensamiento de Violeta se vio interrumpido cuando algunos de los soldados de Síndrome llegaron nuevamente al salón llevando con ellos una especie de carrito con un bulto negro en su interior. ¿Estaba allí dentro su padre? Por el tamaño del bulto, bien podría ser, pero que Mr. Increíble estuviera atrapado en esa sustancia negra y viscosa era cuan menos… desconcertante.

Síndrome por su parte se quedó mirando ese bulto antes de asentir a sus hombres quienes al instante procedieron a seguir con la orden que les había sido encomendada.

Violeta se encontró nuevamente debatiendo acerca de qué debía hacer, ¿debía tratar de seguir y rescatar a su padre o debía seguir a Síndrome, el cual parecía dirigirse al lugar del que acababan de sacar a su padre, y tratar de averiguar su plan?

La joven de pelo azabache cerró por un momento sus ojos. A pesar de que quería mucho a su padre, también sabía que el villano no le mataría hasta que no hubiera consumado su plan. Lo que quería decir que su padre estaría a salvo al menos por ahora.

Habiendo tomado una decisión, Violeta abrió nuevamente los ojos y con determinación renovada comenzó a seguir al hombre pelirrojo. La vida de quién sabe cuanta gente podía depender de lo que ella descubriera en los próximos minutos. Caminó /detrás del hombre, sin hacer ningún ruido. Cuando llegaron al final del trayecto, Síndrome se detuvo al inicio de una especie de puente en medio de una gran sala blanca la cual estaba cubierta de bolas negras por todas partes, bolas que parecían ser de la misma sustancia que cubría el cuerpo de su padre.

La adolescente se quedó observando esa sala, el panel de control que había al final de la misma y la gran pantalla con una cuenta atrás en ella ¿era esa cuanta atrás el tiempo que faltaba para llevar a cabo el plan de Síndrome? ¿Había su padre descubierto ya eso y por ese motivo le habían cogido?

Violeta estaba tan concentrada mirando a su alrededor que prácticamente se había olvidado que el villano estaba allí también, por eso, casi soltó un grito de asombro cuando el hombre pelirrojo habló:

"Vaya hombre, ahora tendré un montón de trabajo para limpiar todo esto. Está claro que los súpers no dan más que problemas"

Luego el hombre vestido de negro y blanco se acercó al panel de control, al mismo tiempo que el muro de lava se cerraba otra vez, y comenzó a teclear en él, Violeta pudo ver desde conde estaba, que Síndrome estaba tratando de averiguar cuanto había descubierto su padre, eso le sirvió de mucho, pues pudo ver que sus suposiciones habían sido ciertas, Síndrome pretendía usar a ese robot para… ¿atacar Metroville? Se había vuelto loco, ¡desatar un robot asesino gigante era no solo criminal, más bien demencial!

Además de eso, al parecer, Mr. Increíble había descubierto que muchos superhéroes habían muerto luchando contra versiones anteriores a ese robot. De acuerdo, la opción de odiar a Síndrome ya era una realidad.

"Vaya, vaya, ¡qué interesante!"

La joven de ojos azul-violáceos, saltó ante esas palabras, pues por un momento temió que Síndrome la hubiera descubierto, pero se tranquilizó al darse cuenta de que no había sido así. La chica permaneció callada mientras el hombre seguía hablando ¿por qué había gente que tendía a hablar sola? Violeta no lo sabía, pero en ese momento lo agradeció:

"Entiendo que hayas buscado la ubicación de tu amigo Frozono, pero ¿por qué has buscado la de Elastigirl? ¿Qué tiene ella de especial para ti Mr. Increíble?"

La joven se quedó atónita al escuchar esas palabras, ¡su padre había tratado de descubrir si Síndrome conocía el paradero de su madre! ¡Eso demostraba cuánto la quería! Violeta se sobresaltó al escuchar ruido provinente de sus espaldas y ver como nuevamente se abría el muro de lava. Afortunadamente al estar en modo invisible nadie la vio cuando se hizo a un lado para dejar pasar a quien fuera que venía.

La mujer rubia… Mirage llegó y hábilmente caminó a través de los pegotes negros hasta llegar al lado de Síndrome. Una vez allí le dijo:

"Mr. Increíble ya ha sido encerrado en una celda distinta a la de su hija. Afortunadamente quedó inconsciente gracias a nuestro sistema de seguridad, por lo que encerrarlo no ha sido difícil"

"Excelente" eso fue lo único que respondió el villano. Mirage se lo quedó mirando y habló nuevamente:

"Bien, ¿qué piensas hacer ahora? ¿Irás a ver a la chica?"

"No, por ahora no. Primero iré a dormir y mañana, le haré una visita a Mr. Increíble, y después… a su hija"

Violeta palideció al escuchar eso, si descubrían que había escapado, entonces comenzarían a buscarla sin descanso, tenía que rescatar a su padre y tenían que irse de ese lugar antes de que alguien se diera cuenta de su fuga. Al menos, sabía que tenía de margen el tiempo hasta que Síndrome se levantara y fuera a ver a su padre. Tenía que encontrarle y liberarle antes de que llegara ese momento.

Esa era su nueva misión.


Hola a todo el mundo, espero que no estéis demasiado enfadados conmigo por haber tardado tanto, lo siento, no era mi intención dejar pasar tanto tiempo entre actualización y actualización, pero la vida… a veces no te da ni un respiro, encontré trabajo, compaginar con la universidad, problemas personales, leves o fuertes bloqueos de escritor, la verdad sea dicha, una mezcla de todo lo anterior no me dejaba con mucho tiempo o ganas de escribir.

Pero afortunadamente poco a poco las cosas se van normalizando y estoy ganando algo de tiempo y energía para volver a ponerme en ello.

Dicho esto, en España aún no ha salido la nueva película de los Increíbles, pero mi hermana y yo estamos contando los días que faltan para poder ir a verla, estamos muy emocionadas y ansiosas por verla. No sin razón dicen que lo bueno se hace esperar :P

Por otra parte, al fin he logrado publicar este capítulo, me llevó bastante tiempo decidir hacia dónde iba para que siguiera con lo que tenía planeado con esta historia, y por otra parte tenía problemas para determinar dónde terminarlo, y al final decidí que ese era un buen punto para hacerlo, espero sinceramente que os haya gustado. Si es así, no olvidéis dejar un comentario, por favor :3 :3 :3

Dicho esto, quiero dar las gracias a todos los que siguen esta historia y/o la tienen entre sus favoritos y en especial quisiera dar las gracias a: guest, SailorFighter y glashgood por vuestros comentarios. En serio muchas gracias, son estos comentarios los que finalmente han hecho posible que saliera este capítulo.

*For the guest, thanks for the review, it doesn't matter if you review in English, you don't need to apologize, in fact I'm really happy that you like my story, so thanks for the review and I hope you enjoyed this chapter :3 *

Espero que el próximo no tardará tanto en salir, aunque no puedo prometer nada.

P.D. procuraré también ir actualizando las otras historias que también tengo a medias. No sé cuánto tiempo puede llevarme pero la idea es terminarlas todas.

Hasta la próxima

Pilyarquitect