Wola, bueno soy nueva en hacer fics, de anime, así que si no me sale, perdón.

Bueno este fic, es compartido, entre 4 amigas, Karla, Mariana, Celina y yo Marisol, disfrútenlo.

Título: ¡Atrapados en mi época!

Capítulo VII

Aome: Bien, ahora podremos ir al parque de diversiones…

Inu/San/Mir/Rin: ¿Parque de diversiones?

Inu:
¿Y qué es eso?

(Karla.- Ah, pues es donde te subes a muchos de juegos mecánicos
Mariana.- Donde hay juegos para ganar bonitos premios como peluches
Celina.- Donde hay mucha comida
Todas.- Siiiiiiiiiiiiiiiii jajaja)

Aome: Lo sabrás cuando vayamos, por lo mientras vamos a casa

San: Si, pero antes, hay que ir por algo de cenar

Aome: Tienes razón, bueno vamos entonces al mini súper

Una vez que todos llegaron al mini súper todos empezaron a buscar algo que les gustaría para cenar, como es obvio Inuyasha pidió bolsas y bolsas de papas fritas. Y Sesshomaru pidió litros y litros de helado de chocolate, de vainilla, de fresa y de algún otro sabor que aún no haya pasado por la boca de este imponente youkai, cuya debilidad descubrimos que es el helado.

(Karla.- Ah estos hermanitos si que les gusta la comida chatarra

Mariana.- Tienes razón

Marisol.- Engordaran a ese paso

Celina.- Pero no entienden

Todas.- Ni modo)

Después de haber tenido una muy "nutritiva" cena, todos se fueron a dormir para así prepararse para el tan esperado día en el que irán al parque de diversiones, aunque claro, nunca faltaba los que tenían más ganas de ir que otros. Como por ejemplo, Inuyasha la verdad, no tenía nada de ganas, preferiría quedarse en casa a ver la televisión, Sesshomaru solo acepto ir porque Aome le prometió que habría mucho helado ahí, Sango como no tenía la menor idea de lo que significaba un parque diversiones no tenía grandes ganas de ir, en cambio Aome estaba muy emocionada con la idea y Rin como solo quería salir un rato no se quejaba demasiado.

Hasta que al fin llego el día y todos estaban en sus propios mundos, Aome pensando en que el día será muy divertido.

(Karla.- (suspiro) no hay nada mejor que pasar una buena y divertida tarde con tus amigos en el parque de diversiones)

Inuyasha, pensaba en que… tenía hambre.

(Celina.- Que novedad… (¿Se noto el sarcasmo?))

Miroku pensaba en las lindad señoritas que de seguro vería ese día, y estaba pensando en una forma de que alguna de ellas, le diera ese hijo tan deseado por él. Y Sango pensaba en la forma de mantener en calma a ese monje pervertido.

(Mariana.- Pobre Sango, tener que aguantar a alguien tan desesperante como Miroku)

Sesshomaru tan solo pensaba en cuanto helado podría comer y Rin pensaba en la forma de estar cerca todo el día de su lindo señor Sesshomaru, aunque le incomodaba la idea de que este solo pensara en el helado, hasta Rin llegaba a pensar que si a Sessh le preguntaran que es lo más importante para él, él respondería: "Primero el helado, y luego Rin".

(Marisol.- La verdad si, no te sorprendas si un día en serio pasa eso)

En fin, todos salieron de la casa y se encaminaron hacía el parque de diversiones, y nuevamente todos fueron vestidos como ese día en el que fueron al centro comercial y luego al bar ese donde se vio a Sesshomaru bailando la macarena.

(Todas.- Jajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajaja

Jajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajaja

Marisol.- Todavía nos morimos de la risa al recordar eso)

Y como el parque de diversiones no estaba lejos se fueron caminando, lo que les recordó a esos días en los que caminaban sin un rumbo fijo en el Sengoku, y se empezaron a preguntar, ¿Cuándo demonios podrían regresar al Sengoku? Pero ni modos, había que aguantarse hasta que encontraran una solución, tanto Inuyasha, como Miroku, Sango, Sesshomaru, Rin, Shippo, Kirara y Jaken estaban atrapados en la época de Aome y no había de otra más que esperar.

(Mariana.- Y a todo esto ¿alguien sabe donde están Shippo y Kirara?

Todas.- …………………………………………………..(silencio)

Celina.- ¿Dónde se metieron?

Marisol.- No lo se

Karla.- Y todavía tampoco tenemos noticias de Jaken

Todas.- ¿Y ahora qué hacemos?)

Bueno, eso no importa por ahora, volvamos a donde estábamos, una vez que todos llegaron al parque de diversiones, todos excepto Aome quedaron impactados ante las imagen que tenían frente a ellos, veían grandes cosas de metal que se movían a gran velocidad con personas arriba de esas cosas y las hacía gritar, y pensaron que se traban de gritos de horror, lo que no sabían es que esos gritos eran producto de la adrenalina que se siente sobre el juego mecánico.

San.- Esto es horrible

Mir.- Sango tiene razón

Aome.- ¿A qué se refieren?

Inu.- ¿Qué no los escuchas? Toda esa gente esta gritando de espanto

Aome.- ¿Ehhhh?...

Inu.- No hay tiempo que perder

Mir.- Tienes razón Inuyasha (y Miroku sale corriendo)

Aome.- Espere monje Miroku, ¿a dónde va?

Pero ni tiempo tuvo para poder detenerlo, pues Miroku (al igual que en su casa y en el centro comercial) se puso a pegar pergaminos como loco por todos lados, pero más en la cosa de metal más grande que vio, y que la confundió con un monstruo o algo así.

Mir.- Muere maldita bestia, muere

Aome.- Monje Miroku, pero ¿qué cree que hace? (pregunta Aome cuando ya lo alcanzan)

Mir.- Tratando de exorcizar a esta bestia señorita Aome, ¿no trajo usted su arco y flechas purificadoras? Nos serían muy útiles

Aome.- ¿Pero qué esta diciendo? (grito Aome roja de la vergüenza, pues todo el mundo los miraba) esto no es un monstruo, es un juego mecánico, se llama montaña rusa

Mir.- ¿Montaña rusa?

Aome.- Si, y no lastima a nadie

San.- Pero Aome, todos escuchamos a esa gente gritar de terror ante esta cosa

Aome.- Eso es por la emoción que se siente arriba del juego, ¡NO PORQUE ESTÉN EN PELIGRO!

Todos.- Ahhhhhh…

Una vez que toda la conmoción paso, todos querían saber lo que se sentía estar sobre un juego mecánico, así que Aome los llevo a la montaña rusa, para que se les fuera esa idea de que era un monstruo, aunque claro, Miroku todavía no confiaba, pero una vez que todos se fueron hacía el carrito y se montaron el él, vieron que no era tan malo, y fue cuando se empezó a mover y a subir hasta arriba de manera lenta.

Sessh.- ¿Y ahora qué?

Aome.- Espera a que lleguemos a la cima

Y todos esperaron pacientemente hasta llegar, donde admiraron la vista por un momento, antes de sentir como el carrito se movía más rápido y de repente, sintieron esa tremenda bajada y ahora entendían el motivo del grito, bueno excepto Sesshomaru, quien no encontraba nada de emocionante esa bajaba, ya que el saltaba y bajaba alturas más altas que esa y más rápidamente.

(Marisol.- Claro, Sesshomaru siempre ha de ser el que arruine lo emocionante del juego

Mariana.- Bueno, no puedes culparlo ¿o si?)

Tampoco Inuyasha encontraba mucha emoción al juego, pero en parte también sentía la adrenalina, tal vez por su mitad parte humana, Sango y Miroku si le encontraron lo emocionante, hasta gritaban como si le tuvieran miedo a las alturas.

(Marisol.- Pues espero que no sea así, sino tendríamos un problema

Celina.- ¿A qué te refieres?

Marisol.- Si le tuvieran miedo a las alturas, entonces ¿cómo Sango aguanta montar y volar sobre Kirara?

Karla.- Mhnm, buena observación)

En cambio Aome y Rin disfrutaba mucho el juego, gritaban como locas y les encanto tanta vuelta y velocidad, aunque fuera una pena que el juego terminara tan pronto.

Aome.- Eso fue divertido

Rin.- Si

San.- Fue muy interesante y espectacular

Mir.- Bueno ¿y ahora?

Aome.- Vamos a otra atracción

Rin.- Estoy de acuerdo

San.- Bueno, ¿y a cuál?

Y se estuvieron divirtiendo de atracción en atracción, hasta fueron a un juego llamado los columpios voladores, donde en un conjunto de columpios que iban dando de vueltas a gran altura a la vez que daban un movimiento ondular, Rin sentía que volaba y ese fue el juego que más le gusto, al igual que a Sesshomaru, pero a él le gusto pero por poder ver la gran sonrisa de Rin al ir sobre el juego.

(Todas.- Ahhhhhhhhhh… que lindo)

San.- ¿Y ahora?

Aome.- ¿Qué les parece si vamos a la casa del terror?

Todos.- ¿Casa del terror?

Aome.- Si, es esa (y señalo una casa tipo colonial que se veía vieja y desgastada pintada de un color verde claro) les contare, hay una leyenda en un país del continente americano llamado México en donde se cuenta la triste historia de una mujer indígena que se enamoro de un español conquistador, el cual se caso con ella y le dio dos hijos, pero el español luego la rechazo a ella y a sus hijos porque no eran completamente español como él, sino mestizos, y por ello abandono a su mujer, pero ella desesperada por saber la razón una noche lo siguió y vio a su esposo con otra mujer española, y ahí fue cuando entendió todo se volvió loca y mató a sus dos hijos, y por ello los habitantes de la ciudad la mataron y el espíritu de esa mujer vaga por el mundo lamentándose y lo único que dice es "Ahí mis hijos. Mis hijos"

Rin.- Vaya, que triste

Aome.- Así es, y esa casa del terror se llama "La Mansión de la Llorona" en conmemoración a esa leyenda

San.- Que interesante, pues vamos

Aome.- Si, vamos

Y todos se encaminaron hacía la atracción.

(Todas.- Lo sentimos, pero teníamos que poner algo de nuestra cultura en el fic)

Una vez adentro, vieron que el recorrido consistía en ir de dos en dos en un carrito que tenía la forma de un viejo carro colonial de color negro, así que fueron Inuyasha y Aome primero, luego Miroku y Sango y al final Sesshomaru y Rin, y una vez que empezó el recorrido escucharon la voz de una mujer que decía "Que bueno que hayan venido, vengan conmigo" y luego se escuchó la voz de un niño que decía "Por favor esperen en la sala" y todo se volvió más oscuro, y al pasar junto a una puerta se escuchaba claramente como alguien le daba golpes fuertes desde el otro lado intentando salir, haciendo que Rin se asustara y se abrazara al brazo de Sesshomaru, lo que este noto de inmediato pero no intento evitarlo, luego el recorrido los llevo hacía donde sería la sala principal donde se veía una pantalla que tenía la imagen de una niña que esta intentando alcanzarte y luego en otra pantalla se veía a una bella mujer en su vestido de novia para luego tener la apariencia de un cadáver.

Aome/San/Rin.- Ahhhhhhhhhhhh…

Inu.- ¿Por qué gritan tanto?

Después entraron a otra sala donde se veían como unos cadáveres se movían mecánicamente haciendo parecer que estaban lavando y planchando ropa, así como luego entraron a otra sala donde se veía una serie de botellas de vino muy viejas y empolvadas y luego a otra sala donde se veían unos pilares que se movieron dando la ilusión de que se iban a caer encima de ellos.

Aome/San/Rin.- Ahhhhhhhhhhhh…

Y luego tuvieron una subida que fácil se podía interpretar como las escaleras donde se escuchaba el lamento de una mujer que decía: "Ahí mis hijos. Mis hijos". Pero, de un momento a otro la luz se fue, y todo quedó oscuro, y otra vez.

Aome/San/Rin.- Ahhhhhhhhhhhh…

Inu.- ¡Ya dejen de gritar!

(Todas.- Inu insensible)

Mir.- No te preocupes Sango, yo te protegeré (y entonces el mano larga de Miroku puso su mano en el trasero de Sango)

San.- ¡Monje pervertido! (y le da una tremenda bofetada, y ahí fue cuando regreso la luz y otra vez el juego se puso a andar)

Y por último llegaron a una sala donde se veía un viejo órgano sucio, con las teclas completamente rotas, pero a pesar de eso, se escuchaba claramente el sonido tenebroso de ese órgano, y para finalizar al cruzar la última puerta, los recibió la estatua de la llorona que llevaba un vestido negro e iba completamente desarreglada.

Aome/San/Rin/Inu/Mir.- Ahhhhhhhhhhhh…

Aome.- ¿Ahora quién es el que grita?

Inu.- Es que eso fue espeluznante (dijo Inu que en su cara llevaba un tono azul)

Sessh.- He visto cosas más espeluznantes

Inu.- Si, tu cara…

Sessh.- ¿Qué dijiste?

Inu.- Nada, nada

Después de salir de esa atracción, empezaron a andar una vez más, y no fue mucho el tiempo que se necesito para que la fina nariz de Sesshomaru captara… ¡SI! ¡HELADO! Y prácticamente se jalo a todos hacía donde estaban los helados, y Aome le tuvo que comprar un cono de galleta que llevaba muchas bolas de helado encima y todas de diferentes colores.

Aome.- Si que le gusta el helado… ¡que miedo!

Pero bueno, ahí fue donde todos aprovecharon para comer, pues ya se pasaba la hora del almuerzo, y comieron pizza, una nueva experiencia para los demás, y claro a Inuyasha le gusto mucho.

(Mariana.- Ahora nomás falta que éste ahora se haga adicto a la pizza)

Ya se acercaba la noche, por lo que ya solo tenían tiempo para una atracción más, así que Aome decidió ir hacía la rueda de la fortuna, y todos la contemplaron, una gran rueda que daba vueltas lentas mientras que iba gente en sus pequeños asientos para dos, nuevamente se subieron en pareja y todos pudieron admirar la hermosa vista que se veía desde la cima de la rueda, ahí fue cuando Inuyasha captó su atención en el rostro de Aome y pensó: "Se ve muy bonita cuando sonríe y se despreocupa de todo para pasar un buen rato, esperen un momento, ¿dije bonita?, bueno si, si es bonita no lo puedo negar, no es posible que hasta ahora entienda cuanta diferencia hay entre Aome y Kykio, con Kykio me siento bien, pero… con Aome, me siento en paz y me gusta mucho esa paz y armonía interior, creo que es por eso que me gusta mucho Aome"

(Todas.- ¡Ahhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh! ¡Que bonito pensamiento Inuyasha!

Karla.- Bueno querido público, lo sentimos, pero hasta aquí llega este capítulo, en serio perdonen

Mariana.- Así como también perdonen el retraso de publicación

Marisol.- Pero hacemos lo mejor que podemos, en fin, envíen sus reviews con sus comentarios

Celina.- Cuídense

Todas.- ¡Adiós!)