Ciaossu!
aki dejandole nuevamente el cap, vaya que hice mucho lemmon, pero pues ya mejor esperaré XD
gracias para Nadia* Kaila maya the water* frida kahló*
etto... hoy no llegaron muchos reviews, pero ya saben, si lo piden se los doy!!
wueno ps ya aki dejamos explicación sin antes decir que los personajes son de mi tio Masashi Kishimoto menos Susuky muahahaha
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-¿Qué es lo que vamos a lograr con esto? Digo, ¿Vamos en la dirección correcta?
Ni idea de que me estaba hablando, pero parecía saber sobre lo que había acontecido esa tarde; la sangre se me bajó de la cabeza, me empezaba a marear, ¿Qué era exactamente lo que quería?
-Ve al grano – no quedaba más que me dijera que sabía lo mío con lo de su pequeño hermano. Soy culpable.
-Había sospechado esto, pero hoy mismo lo he confirmado…-se quedó en silencio unos instantes – ya no quiero ser tu amigo, quiero algo más.
Nuestros caminos se separarían justo en el momento en que dijera Sasuke y sé lo que hicieron.
-Itachi…
-Susky… demos un paso más ¿aceptas tener una relación más seria conmigo?
No era precisamente lo que yo me esperaba, esto me tomó de sorpresa.
-¿Te refieres a ser novios?
-¿Aceptas?
La respuesta era sencilla, pero me costaba tanto trabajo decirla.
-Tu cara ahora es color carmesí.
Tapé mis mejillas, esto me apenaba.
-Estas llena de sorpresas. – volteé mi mirada hacia él y justamente me recibía con un beso.
Me erizó hasta la punta del pie y de regreso, me sentía caer por la pérdida de mi conciencia
-Estoy algo cansada… - Detuve el beso
-¿te parece si te llevo a tu casa?
Solo esbocé una leve sonrisa que él tomó como un si.
Al llegar a mi hogar, él bajó primero del coche para abrir la puerta de mi lado; me dio la mano para ayudarme a bajar.
-Itachi, yo… - no sabía exactamente que era lo que diría- gracias.
Su sonrisa fue más radiante aún, denotaba felicidad; me abrazó fuertemente pero con delicadeza a la vez.
-pasaré mañana por ti, después del colegio – me dijo al oído para después soltarme.
Me dirigí hacía el umbral de mi casa y desde ahí despedí a Itachi.
No sabía que era, pero me sentía confundida, ¿a caso será por la existencia de los Uchiha en mi vida?
No quería pensar y mejor me fui a dormir.
Ya era la hora de salida y esperaba a Sakura casi en la entrada del colegio.
-Hola, Sasuke – la voz me era familiar
-Te dije que me iría yo solo
-No vine a recogerte a ti – me confundió – Vine por alguien más – Dirigió su mirada hacía adentro de la preparatoria – oh! Aquí está.
Volteé en la misma dirección en que señalaba la mirada de mi hermano, ¿era ella?
-¿Itachi? – dijo ella confundida
-Te dije que vendría por ti – la besó en la mejilla.
Me enfurecí, ¿Por qué hacía eso frente a mí? ¿A caso me restregaba en la cara un premio?
Respiré y me tranquilicé. No puedo estar así, yo tengo a alguien más.
-Perdona por la tardanza – se detuvo un momento a mirar hacia donde yo lo hacía - ¿Es tu hermano verdad? Hace linda pareja con esa chica
-Sakura – la llamé
-¿Qué sucede, Sasuke?
-Vamonos.
Pasaron tres meses y decidí ir a buscar a Itachi a su departamento, sería una sorpresa.
Toqué a su puerta, pero abrió Sasuke.
-Disculpa, ¿Se encuentra Itachi? – no quería ser descortés.
-No, no está, en un momento llega ¿Quieres entrar?
-De acuerdo.
Entre y me senté en el sofá después de la indicación de Sasuke. Eso fue un error.
-¿Quieres algo?
-No, estoy bien. Gracias.
Sasuke se sentó a mi lado, yo no lo tomé en cuenta y jugaba con mis dedos.
-así que, ¿Tú eres mi cuñada?
-Sí – dije a secas, me mantenía seria ante todo.
-¿Amas a mi hermano?
Lo miré con desconcierto ¿A que venía la pregunta?
-Ocúpate de tus asuntos
-Tú eres mi asunto
-No entro en tus planes…
-¿Qué sabes tú de mi?- se acercó demasiado que lo tenía a diez centímetros de mí cara – eres mi fruta prohibida, eres una necesidad; como fresca agua en el seco desierto.
No podía creerlo, mi estómago se empezó a retorcer como la sensación de mariposas.
-Necesito de ti – acariciaba mi rostro con su nariz hasta llegar a mi cuello.
Caí recostada en el sofá y él sobre mí; empezó a besar mi cuello, a lamerlo y mordisquearlo; colocó una de sus manos en mi espalda baja y la tenía bajo mi pecho.
Las cosas empezaban a subir de tono y no hacía nada otra vez para detenerlo, mi cuerpo lo deseaba, incluso lo llamaba. Sabía que lo que hacía estaba mal; pero aún así lo quería.
Tomé su rostro entre mis manos y lo besé; sus labios son deliciosos, cálidos. Tan ricos que me dio por morderlos.
-Te gusta jugar, ¿He?
Se quitó la playera y se abalanzó sobre mí.
-Deseo estar entre tus piernas, una vez más.
Empezó a besar, mordisquear y lamer el lóbulo de mi oreja; antes pude haber pensado que era algo asqueroso, pero no lo era. Se sentía bien.
Me estaba estimulando y dejé escapar un pequeño gemido que le demostraba que me estaba complaciendo.
Metió por debajo de mi blusa su mano y desabrochó mi sostén. Por mi parte yo me saqué las tiras bajándolas por mis brazos, así le hice mas fácil el trabajo; sacó la prenda dejándome con la blusa puesta, sin embargo, fue desabotonándola y besando cada parte que dejaba al descubierto.
Llegó a mi ombligo e introdujo su lengua juguetona en el. Me ponía tan ardiente. Bajó sus manos por mis vaqueros desabotonándolo. Mientras me lo quitaba besaba mis piernas. Mis zapatos cayeron sin hacer esfuerzo, me tenía en su control.
La tenía sólo para mí. Su piel embriagadora de deseo sería mía.
Quería que supiera lo que se perdería de seguir con mi hermano, lo que tendría conmigo; por eso quise que lo disfrutara por largo tiempo.
La dejé solo con esas diminutas y sexys bragas blancas de corte cachetero.
Aproveché y me quité el pantalón quedándome sólo con mis bóxers ajustados, que demostraban como estaba tan abultada la parte de la entrepierna. Logré ponerme entre sus piernas pegando mi miembro a su parte íntima.
Subí sus excelentes piernas hasta quedar a nivel de mi cintura para que lo sintiera más. Su respiración era entrecortada, toda ella estaba húmeda desde sus labios hasta su parte íntima. Aún tenía esa blusa blanca casi transparente; besé y humedecí la parte donde están sus pezones haciéndolos notar bajo esa blusa.
-¡Ah! Sasuke… me estas excitando
-Tú ya lo hiciste, mira como me tienes- Tomé de su mano y la puse en mi miembro.
Enseguida comenzó a masajearlo, se sentía excelente a pesar de la ropa.
-Eres excelente – no podía articular más palabras.
La besé e introduje mi lengua en su cavidad bucal. Su aliento era delicioso, sus labios tan suaves. Un manjar exquisito.
Bajé mis manos a su trasero y las introduje por dentro de sus bragas, pellizcando uno de sus atributos. Ella gimió y me calenté aún más.
La levanté, quería cambiar de posición, la cargue y la llevé hasta la gran mesa del comedor, en seguida; el vidrio que cubre la mesa se empañó.
Yo empecé a bajar y besé la hendidura de sus piernas, le daba mordiscos y ella temblaba. Lo noté por el movimiento de sus piernas.
-Ven acá – me jaló de los antebrazos y me acostó sobre ella, me volteó dejándome abajo para después sentarse sobre mí.
Frotaba sus nalgas contra mi miembro, se movía excelente, me hacía desear estar dentro de ella. Mi deseo crecía más y más. Me levanté nuevamente, aún con ella encima. Me besaba con rudeza ¿Cómo es que podía ser todo a la vez? Víctima y victimaria, me encantaba; me volvía loco. Desabotoné su blusa y se la quité al fin. Quería sentir su piel.
-Que perfecta vista.
-No te acostumbres.
Sus pechos estaban a mi vista, empecé a besarlos. Un poco salados por el sudor. Mordía poco a poco la punta de sus pezones y ella solo gemía más y se pegaba a mí, acariciaba su espalda desnuda, ella empezó a besar y lamer mi cuello. Me seguía erectando.
Seguía moviendo su cadera, apretaba sus muslos y dentro de ellos mi miembro. Era una sensación fabulosa, sentí que atravesaría mi ropa interior, eso me incomodó.
Susuky sonrió, su mirada tenía el toque de la perversión, bajó su mano hasta mi miembro y junto con ella su boca, lo besaba por fuera de la ropa. Esa lluvia de sensaciones hizo que me levantara.
-Quitame el bóxer.
-De acuerdo – me bajó de la mesa tomando mis manos, me besaba, mordía y succionaba mis labios. Metió sus manos dentro del bóxer y poco a poco lo fue bajando, se colocó detrás de mí y bajó a la brava la prenda. Sabía que era mi turno, y como lo soñé. Quité su ropa con mi mano en un extremo y en el otro con mis dientes, iba rozando sus piernas, sentía sus escalofríos.
La puse nuevamente contra la mesa, pero ahora me introduciría en ella. Susuky me daba la espalda; la penetraría por atrás.
Acariciaba su trasero con mis manos pasándolas después por la parte de adelante. Toqué delicadamente su anatomía, su parte íntima. Sus piernas flaqueaban; notaba que quería que la penetrara.
Gemía sin parar. Yo estaba demasiado excitado y mi miembro muy erectado. Lo introduje en ella poco a poco, la cavidad era estrecha. Poco a poco empezamos con ese vaivén, sacaba y metía. Mis nervios estaban a flor de piel; le acariciaba los pechos, el vientre, cada pequeña parte de su cuerpo.
Los movimientos se hacían frenéticos y bruscos después de haber comenzado lento
-¡Ah! ¡ah! Me viene…
Lo hice más rápido y fuerte, sentí nuevamente la exquisita sensación de un orgasmo. Me quedé inmóvil y luego me posé sobre ella. Entrelacé mis dedos con los suyos, besaba su cuello salado y su cabello aún desprendía su delicioso olor al igual que su cuerpo. Me era adictivo.
No quería separarme de ella, estaba seguro que la amaba.
-Te amo…
Soltó mis manos y me quitó de ella. Todo fue tan rápido que a penas me ponía los pantalones, cuando ella ya había salido, tomé mi camiseta y corrí tras de ella. ¿¡Qué demonios le sucedía!?
"Te amo" Fue como un balde de agua helada cayendo sobre mí.
-Tengo que irme
Lo quité de mí, me vestí lo más rápido que pude y salí corriendo del lugar. Las palabras retumbaban en mi cabeza "te amo". Estaba tan asustada que no me dí cuenta que tan avanzada estaba la noche
Logró alcanzarme y me dio la vuelta.
-Susuky espera, ¿Qué pasa contigo?
-Es que no lo ves… no puedes amarme; yo estoy con alguien más al igual que tú. No me hagas esto difícil, ni siquiera sé porque me acosté contigo… Fue un error.
¿Un error? ¿Un maldito error? ¿A caso está jugando conmigo?
-Me cuesta tanto entenderte – dije confundido – siempre me das alas y cuando más alto empiezo a volar es cuando decides cortarlas.
¿Qué quieres? ¿Qué te ofrezco?... ¿Qué demonios quieres?
No podía pensar con claridad, había tanto enojo y confusión dentro de mi cabeza, no dejaba de ver esos ojos retadores, buscaba tan solo una respuesta, ¡UNA!
-Deja de engañarte, sabes que no funcionará.
¡Maldita mi suerte! Al decirme eso acabó con la poca pasiencia que me quedaba, el modo en como lo dijo; tan tranquila e inocente ¡LA ODIO! No sabía que decirle, la quería besar, matarla… dejarla tal vez como si nada. Quería explotar.
-No tienes idea de lo que pienso
-Sólo… aléjate de mi, Sasuke.
-Dime, ¿soy un error? – Mantuve la calma, pero al ver que no contestaba grité- ¡Por un carajo, Susuky! ¿Por qué lo haces?
-¿Qué sucede aquí?
Lo que me faltaba, ahora Itachi aparece…
-Itachi, dile a Sasuke que los neutrófilos no provienen de las células madre mieloide – fue lo único que pude mencionar.
-miel… ¿qué? No sé de qué me hablan
-Es de la clase de biología – aún la cara de Sasuke era de desconcierto
-Escuchen, es muy tarde para discutir sobre eso. Susuky, voy a llevarte a tu casa
-De acuerdo.
Sólo miré de reojo a Sasuke, me dolía tanto dejarlo así…
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OMGosh! Susuky, por lo menos pagale a Sasuke =D
jajaajaja, wueno ps ahí le dejo y continuaré más tarde
pobre Sasuke, a ver si no le da diabetes XD
cuidence y se les aprecia mucho
Bye beeeee
