Capitulo 6: un día con mi hermana mayor.
Sora en todo el camino a su casa miro a sus padres sin saber que pasaba pero veía en sus caras que lo que paso hoy les preocupaba y mucho, apenas llegaron al departamento Michiru tomo a Sora en brazos revisando que no tuviera ni un solo rasguño, suspiro al ver que no le paso nada; por su lado Haruka una vez que Michiru la reviso y vio que estaba bien, la tomo en brazos y la abrazo con todas sus fuerzas, claro que sin hacerle daño.
– Sora ¿estas bien, hija? – dijo Haruka cuando se sintió más tranquila.
– Si papá, estoy bien – dijo mientras le daba una sonrisa – "ahora ya se porque tenían esas cara, estaban asustados" – pensó muy feliz, por saber que no estaban enojados con ella.
– ¿Sentiste mucho miedo, mi niña? – dijo una muy preocupada Michiru.
– No mamá, solo un poco cuando me ataco esa cosa por sorpresa y me desespere cuando no podía hacer nada – dijo muy tranquila la pequeña.
– Que bueno que estas bien mi angelito – dijo una feliz Haruka, en ese minuto recibe una llamada – hola Haruka Tenou al habla… jeje… si los años no pasan en vano… a eso, si sigue en pie… si ella igual puede venir… no, no creo que se oponga…. mmm… no te preocupes, creo que seria bueno que se conozcan, igual y en un futuro lo harán pero de otra manera… si, si, pero no me grites… ok nos vemos en la cena, bye bye – y cuelga, mira a su hija y a su esposa – eran Setsuna y Hima-chan querían confirmar la invitación a cenar.
– Será bueno ver a Setsuna, hace mucho que no hablo con ella – dijo recordando que apena hace un año volvió a Tokio y no sabia nada más de su amiga, de lo que pasaban por la tele – Sora, mi amorcito vete a arreglar hoy venda una amiga de nosotras y nuestra hija adoptiva ¿ok?
– Ok mamá – dijo mientras se iba para su cuarto, pero pensando quien podría ser su hermana mayor.
Una vez que Sora desapareció de sus vistas tanto Haruka como Michiru se giraron para verse mutuamente, siendo Haruka la que acorto la distancia que separaba sus cuerpos, el abrazo que se daban una a la otra hacia que todas las emociones de ese día desaparecieran y pudieran tener paz nuevamente.
– Creí que la perderíamos, creí que no había nada que hacer… oh Haruka ¿qué hubiera pasado si no podíamos salvar a nuestra niña? – dijo con mucha angustia Michiru.
– Ya, eso ya paso Michiru y no volverá a pasar, ni lo de trasformarnos en sailors ni que le hagan algo a nuestra niña, eso déjamelo a mi ¿ok? – dijo Haruka segura de sus palabras.
Michiru miro a Haruka con mucho cuidado y cuando fijo su mirada en la de Haruka noto que algo aparte de la situación recientemente vivida pasaba por su cabeza. Por otro lado Sora todavía no sabia que eres eso que ataco la escuela ni porque sus padres tenían esos trajes tan raros, ni por que esas personas las conocían de casi toda la vida.
Horas más tarde Haruka hablaba por teléfono con la secretaria de la doctora Ami Mizuno, quien le paso la llamada apenas se desocupo.
– Buenas tardes doctora Mizuno, llamo porque necesito que nos haga el mismo tratamiento de la vez pasada – dijo Haruka de manera puntual y directa.
– Buenas tardes para ti también Haruka, ¿tu y Michiru quieren tener otro hijo, verdad? – dijo muy amable Ami sabiendo que Haruka era distante por lo que había sucedido ese día en tarde.
– Pues la verdad es que si, lo que pasa es que Sora se parece demasiado a mi… sin querer la verdad – dijo con un pequeño sonrojo, mientras veía como Sora y Michiru ponían la mesa; Michiru voltea a verle un segundo y se ríe un poco por su pequeño sonrojo – ¿pondrías hacernos ese favor Ami?
– Por supuesto Haruka, no tendré ningún problema en ayudarlas… eso si tendría que ser hoy en la tarde ya que mañana estaré muy ocupada como para atenderlas – dijo en su tono habitual.
– No hay problema, es más me parece perfecto – dijo muy feliz Haruka mientras una sonrisa que no hacia desde hace muchos año se instalaba en su cara – es más me parece perfecto, ¿entonces nos vemos como a las 20 horas?
– Si como a esa hora estaría bien, bueno nos vemos después, chao – dijo muy amable Ami.
– Si hasta pronto Ami – finalizo para después cortar la llamada.
Haruka fue para la cocina donde vio a madre e hija cocinando, bueno por lo menos sus dotes en la cocina no los había sacado, lentamente se acerco por la espalda de Michiru para besarla en la mejilla para después sonríele con un brillo único en los ojos; pero justo cuando le iba a dar las nuevas noticias suena el timbre, informando que sus invitadas habían llegado.
– Yo voy a abrir la puerta, Uds. sigan en lo suyo – dijo mientras se dirigía hacia la puerta y la abría sin mayor preocupación – Hola de nuevo Hotaru y Hola Setsuna ¿cómo están? y ¿quién esta bella señorita?
– Hola también para ti Haruka, senota que los años no te han cambiado mucho – dijo mientras le daba un beso en la mejilla – ella es mi hija Akane.
– Mucho gusto en conocerla señorita Akane – dijo Haruka sacando a relucir su aire de galán del milenio, en eso llegan Michiru y Sora; Michiru al ver esto mira de un modo amenazante a Haruka – bueno señorita le presento a mi esposa Michiru y a nuestra hija Sora.
– Mucho gusto en conocerte Akane, y un gusto de verlas de nuevo chicas, por cierto la cena esta servida – dijo mientras se acercaba a Haruka y le pegaba un pequeño codazo que si le dolió.
– Mucho gusto – fue todo lo que dijo Sora para ir detrás de su mamá.
Haruka miro a su hija y sonríe con nostalgia, recordar que cuando era bebe solo tenia ojos para su madre.
– Parece que eso nunca cambiara – pensó en vos alta – por cierto Hotaru ¿de verdad, no hay problema en qué te dejemos a cargo de Sora por unas horas?
– No para nada, pero ¿se pueden quedar Akane y mamá-Setsuna conmigo? – pregunto tímidamente Hotaru.
– Si no ahí problema, bien vamos a la mesa a comer, creo que Michiru nos esta esperando – dijo mientras la guiaba al comedor.
Al entrar al comedor vieron una elegante cena tradicional japonesa impresionando a sus invitadas, Haruka solo les indico que se sentaran a comer.
– Y dinos Hime-chan ¿por qué te volviste profesora? – dijo calmadamente Haruka a Hotaru mientras le servia a Sora, quien miraba a su papá muy interesada en lo que decía.
– Bueno la verdad es… que desde que mamá-Michiru me empezó a enseñar a tocar el violín decidí que eso era lo que quería hacer en mi futuro – dijo muy sincera y algo avergonzada Hotaru.
– He… ¿fue por esas clases? – dijo algo incrédula Michiru – no creo que yo pueda dar ese tipo de inspiración.
– Yo creo que si puedes dar esa impresión Michiru – dijo Setsuna muy animada y riendo un poco – si le pudiste enseñar a Haruka algunas cuantas cosas pues ¿por qué dar inspiración a alguien para ser un profesor?
Tanto Haruka como Michiru se ruborizaron por el comentario, Setsuna solo se río por la reacción de sus amigas, Hotaru solo sonríe y niega con la cabeza. Justo en ese momento suena el celular de Haruka, Haruka se levanta y va hasta la sala de estar.
– Haruka Tenou al habla, ¿con quien tengo el gusto? – dijo calmadamente.
– Hola Haruka, soy Ami te llamaba para avisarte que ya esta todo listo para tu llegada, - comunico Ami mientras reía un poco – solo te quería decir una cosa, espero que tengas niñera para por lo menos tres o cuatro horas, ya que tenemos que asegurarnos de que funcione, ya eso es todo adiós.
– Adiós y gracias por avisar, y sobre lo otro lo voy a confirmar, bueno nos vemos –dijo con una sonrisa en los labios.
Haruka vuelve a la mesa con una sonrisa que llama la atención de todas, provocando que sus nervios estén de punta pero igual sigue como si no pasara nada. La cena termina sin más entretiempo que unas conversaciones y unas cuantas risas.
– Hotaru ¿te acuerdas del favor que te pedí? – pregunto Haruka con calma total, Hotaru asiente con la cabeza – pues espero que no te moleste esperar algo más que tres horas.
– No ahí problema papá-Haruka, mamá-Setsuna y Akane no les molestara quedarse un poco más de tiempo pero... – dijo mirando como Sora se quedaba muy apegas a Michiru y lo más lejos posible de tanto Setsuna como de Akane.
– Si lo se, pero eso no se le quitara hasta que sea adulta, su mamá es lo más valioso, la adora y admira mucho; aun cuando era solo un bebé siempre se salía de la cuna para ir al lado de Michiru, y créeme que aun no sabemos como lo hacia – dijo Haruka tranquilamente mientra miraba a su hija – bueno será mejor que nos vayamos si quiero que lleguemos a tiempo, te la encargo mucho ella es lo más valioso para nosotras Hotaru.
Haruka se acerco a Sora y la tomo en brazos esta solo la miro y empezó a llorar cosa que provoco que Michiru se le acercara.
– Ya mi angelito, no llores solo será por un momento, se que ya te diste cuenta de lo que planeo pero en verdad necesito que te quedes acá en la casa mientras salimos ¿ok? – dijo Haruka muy preocupada ya que Sora era la única persona que podía hacer que Michiru no la siguiera a ella – se que no te gusta que salgamos a estas hora pero te prometo que si nos dejas salir veras una sonrisa que no conoces de tu mamá – Sora mira a su mamá un segundo y luego asiente con la cabeza –buena niña, ya veras que te la pasaras bien con Hime-chan y Akane-san, no se si Setsuna sea muy entretenida pero es buena compañía, ya mi angelito nos vemos más tarde – le da un beso en la mejilla para después despedirse de las demás.
– Pórtate bien mi niña hermosa, y hazle caso tanto a Hotaru como a Setsuna ¿ok? – dijo Michiru mirando a esos ojitos azules que le hacían dudar de irse con Haruka, le dio un beso en la mejilla y se acerco a Haruka – más te vale que sea importante el motivo de que salgamos a estas horas, mira que en lo de manipuladora y convencedora tu hija te gana.
– Eso ya lo se, después de todo tiene la misma forma de ser que su mamá – dijo mientra salían de la casa, Michiru le mira de forma extraña – ser algo impulsiva y podrá moverse tan rápido como yo, pero… ella es igualita a ti amor, el viento que provoca al correr es más semejante al oleaje del mar que al viento que corre por los cielo – dijo cuando el ascensor abrió sus puerta para que subieran – solo ahí algo más que tiene de mi, expresividad… créeme Michiru en un futuro nuestra hija sacara a relucir sus dotes artísticos pero necesitará de una gran maestra para hacerlo, y que decir sobre su capacidad de nadadora, solo tienes que mostrarle un poco de tus talentos y ya veras que en casi todo es igualita a ti.
– Pero Haruka hace años que no nado, casi ni pinto y que decir de componer música con mi violín, en verdad ¿crees qué yo le pueda enseñar esas cosas? – dijo algo incrédula y dudosa de sus capacidades.
Haruka no le respondió con palabras solo la beso en los labios unos pocos minutos antes del que el ascensor se detuviera y abriera las puertas, para que se bajaran de el, caminando lentamente fueron hasta el auto, como de costumbre Haruka le abre la puerta a Michiru como todo un "caballero", Michiru sonríe a pesar de que habían pasado muchos años desde que salían en auto las dos solas Haruka no perdía en nada la costumbre de ser muy atenta con ella; Haruka se sube en unos pocos segundo, pone en marcha el auto para salir a una velocidad decente para ella. Desde el departamento se ve salir a un Ferrari amarillo del estacionamiento y perderse a lo lejos, Sora ve como se alejan sus padres, cuando eso pasa empieza a corre desapareciendo en segundos de la vista de las visitas.
– A ¿Dónde fue la pequeña Sora? – dijo Setsuna asombrada por la velocidad que tenia.
– No lo se, mamá-Setsuna, ella estaba ahí en la ventana mirando hacia fuera y derepente desapareció – dijo Hotaru algo preocupada.
– Esto no me gusta para nada, ojala que no sea como Haruka en eso de correr y esconderse – pensó una muy preocupada Setsuna.
Mientras en un auto deportivo camino al hospital general de la ciudad, iban tranquilamente Haruka y Michiru sin pensar que cierta niña ya había hecho de las suyas.
– Espero que Sora no se haya desvanecido como es costumbre cuando ahí extraños – dijo Michiru como sabiendo que ya lo había hecho.
– Tranquila de seguro fue para la alberca, ahí es donde va cuando hay extraños en la casa – dijo con toda tranquilidad Haruka, y sonriendo ya que ella sabía de memoria que le gustaba nadar sola y cuando iban extraños a la casa se esconde en el agua, como si fuera su fiel protector.
– Vaya a eso te referías con que se parecía más a mi, de lo que yo creía – dijo recordando que cuando pasaba por ahí, no sentía la presencia de nadie era como si estuviera vacío.
Una vez que estuvieron al frente del hospital, Michiru se preguntaba el ¿por qué estaban ahí?, pero aun así no pregunto porque de seguro lo sabría cuando llegaran a donde quería ir Haruka; caminaron un rato hasta llegar a una puerta que tenia una placa que decía "Doctora Mizuno".
– Te preguntaras ¿qué hacemos aquí?, pues muy simple… – hizo una pausa para tocar la puerta y entrar en compañía de Michiru – quiero que tengamos otro hijo – dijo mientras le sonreía con mucha calidez.
Michiru no se lo podía creer, Haruka había planeado eso desde que ella se lo dijo ese día en la mañana, unas lagrimar corrieron por su rostro por la enorme felicidad que sentía en ese momento.
– Bien si les parece comencemos para que vuelvan a casa lo más porto posible – dijo Ami para comenzar con su trabajo.
Mientras en el departamento de la familia Tenou, Setsuna, Hotaru y Akane buscaban por todos lados a la desaparecida Sora que a pesar de haber revisado todo el departamento, incluyendo la alberca pero no la encontraban, con forme pasaba el tiempo empanzaban a preocuparse, cuando estaban por ver la alberca llegaron Haruka y Michiru que al ver la cara de preocupación de su amiga y su hija adoptiva se alarmaron, pero de repente Haruka siente que le tiran del pantalón, miro de donde provenía el jalón y ahí estaba Sora con su traje de baño toda empapada, Haruka solo le sonrió al saber cuál fue el motivo de tanta preocupación.
– Sora, ¿otra vez te metiste en la parte más profunda de la alberca? – dijo con una pequeña sonrisa de diversión.
Michiru sonríe y toma en brazos a Sora, comprobando de paso que si había estado en la alberca, para luego dirigirse con ella al baño para dale un buen baño caliente ya que estaba muy helada; por otro lado Haruka se despedía y pedir disculpas a su amiga e hija adoptiva por el pequeño susto que le había provocado Sora, y que esperaba volver a verlas muy pronto.
Después de despedirlas se fue al sofá de la sala de estar, para poder pensar en cómo sería su siguiente hija, se la imaginaba con el cabello del mismo color que el de su sirena, y su temple para las situaciones difíciles pero con toda su tenacidad; se la imagino de tantas maneras que nunca noto cuando se quedo dormida; Michiru se acerco con cuidado de no despertarla ya que sonreí de una manera que solo vio cuando Sora iba a nacer; se acomodo entre sus brazos mientras la y se cubría con el pequeña frazada, mientras le sonreía a un mañana muy prometedor.
CONTINUARA…
NA: Hola mundo, jejejeje lo se me tarde muchisisimo pero es que ahora ando en la u y de paso trabajo medio tiempo, por lo cual creo ya saben porque no he escrito en este último tiempo, pero bueno espero estén bien y que me perdonen la demora, bye bye.
