Hacia poco que había abierto sus ojos, pero no los había cerrado por mucho tiempo esa noche.

Pasó buena parte, para ser más exactos toda la noche pensando en Hermione. Nada parecía darle un resultado satisfactorio. La idea del perfume de su hermana había resultado desastrosa, tendría que buscar un momento en el que nadie estuviera cerca de el para quitarle esa fragancia a todas sus prendas.

¡Olía a Víctor! Uugghh olía a la persona que mas odiaba.

Y buenas razones tenia para odiarle, el tenia todo…y el nada. El tenía el cariño y el amor de Hermione, era un excelente jugador de Quidditch, Rico, exitoso…. ¿Y el que era? Solo el simplón de Ronald Weasley.

Rodó hacia su izquierda, pero tubo que detenerse al ver que si seguía un poco mas aplastaría a la castaña. Se había olvidado por completo de que habían dormido juntos…dormido, tan claro como lo decía la palabra, nada mas había sucedido entre ellos.

Recostó la cabeza sobre el interior de su brazo y se quedo observándola detenidamente. Era la mujer más hermosa con la que se había despertado. Se sonrojo levemente mientras la imagen, de la única y ultima noche que había pasado con lavender, se mostraba fugazmente delante de sus ojos.

Apretó sus parpados fuertemente, aquello había sido un error…uno muy grande, y había sido muy cuidadoso de que nadie lo supiera…hasta ahora solo lo sabían ellos dos. Lentamente volvió a abrir sus ojos.

Hermione estaba sobre su costado, mirándole a el…aunque aun permanecía dormida. Sus pestañas acariciaban suavemente sus mejillas. Sus labios estaban levemente abiertos. Algunos de sus rizos caían libremente sobre su espalda, mientras que otros cubrían su hombro. El mismo se sorprendía de su control… ¿Como no abalanzársele a tal hermosa criatura? ¿Como podía refrenar el deseo que cada célula de su cuerpo pedía a gritos ser saciado, una y otra y otra vez? Se mordía la lengua con una fuerza inimaginada, sin producirse herida alguna, solo para evitar que su declaración no arruinara las cosas. Ella no podía saberlo, no ahora…quizás un par de días antes de la boda…Si…eso haría…días antes le diría que la amaba, y si ella le correspondía podría cancelar la boda. Pero debía atenerse a la furia de víctor, sabia que no la dejaría ir así como así…pero no le importaba, estaba decidido a pelear por ella.

Giro su cabeza hacia un costado, aun era temprano…demasiado temprano, pero aun así sabia que no podría dormir mas. Cuidadosamente, intentando no despertar a Hermione, se levanto de la cama. La madrugada era una buena hora para nadar en el lago.

El reloj acababa de dar las nueve, Ginny y Harry estaban sentados en la sala, mirando a nada en particular. Ginny pensando alguna forma de acercar más a su hermano y a Hermione…Harry, probablemente debatiendo sus pensamientos entre Quidditch y la noche que había pasado con Ginny.

Llegaba a sentirse frustrada en ocasiones…nada de lo que planeaba parecía tener resultado…quizás si las cosas se daban en un ambiente familiar, quizás si estaba rodeada por la gente que estuvo a su lado por seis años…quizás así se daría cuenta de todo lo que perdería si se iba a Bulgaria… ¡Eso era! Estaba jugando mal su mano de cartas!…la prioridad no era que se enamorase de Ron…si no hacerle ver cuanto perdería si realizaba ese matrimonio…Ron incluido.

No habría pasado mucho más tiempo desde que Ginny juntaba las piezas de su plan y que Hermione bajaba las escaleras.

'Buenos días, Ginn…Harry' Saludo sentándose en el suelo. '¿Que ocurre?' pregunto al ver el silencio que había en la sala.

'Nada…no dormimos muy bien que digamos' murmuro Ginny.

'Oh… ¿Escuchaban los ronquidos de Ron?' pregunto riendo.

'No…estem…digamos que no dormimos del todo' comento la pelirroja sonrojándose.

'Oh…veo…' dijo intentando cortar el silencio incomodo que se había adueñado de la sala. Todos giraron sus cabezas al escuchar el ruido de la puerta. Hermione tuvo que estirar su cuello para poder ver quien entraba, dado que la luz de la mañana penetraba detrás de la persona, marcando una figura alta y bien formada. Conforme se iba acercando al centro del lugar, se fue distinguiendo que Ron estaba empapado de pies a cabeza y traía una pequeña toalla en su mano derecha.

Hermione no pudo evitar sonrojarse, y si hubiese sido invisible probablemente habría corrido a chocar su cabeza contra la pared. Sus ojos habían reparado en cada forma de los músculos del cuerpo de Ron, desde sus tonificados y fuertes brazos, hasta su plano y tentador abdomen; no se atrevió a bajar su vista, aunque iba con un bañador azul, su mente le jugaría varias tretas que le impedirían mantener la calma. ¡Estaba volviéndose loca!

Ron, pareció notar aquel leve rubor en las mejillas de la castaña, por lo que prefirió aprovechar la oportunidad.

'Ohmm…Hermione…¿No me traes un toallon? Me confundí' Dijo mostrando la toalla de manos que sostenía. En poco menos de un minuto Hermione bajaba con un toallon de color azul, y extendió sus brazos para alcanzárselo. De un ágil movimiento Ron tomo las muñecas de la castaña y la acerco a su cuerpo. Rápidamente deslizo sus brazos alrededor de ella y apoyo su cabeza sobre su castaña melena; empapándola todo lo que podía.

'¡Ron!' grito la joven intentando safarse de sus brazos. El pelirrojo reía ante lo poco que ella parecía intentar alejarse. '¡YA BASTA!' grito, pero para alegría del corazón de Ron, esta vez su voz vibraba musicalmente, era un grito acompañado de una risa. Pero procuro no presionar la cuerda y la soltó. Hermione se miro a si misma y luego a Ron. '¡Merlin! Mereces un ataque de cosquillas por esto' dijo mirándolo maliciosamente.

Ron soltó una carcajada y se dio vuelta para escapar de la segura tortura que le esperaba; no podía quejarse, nunca tuvo cosquillas, solo lo fingía para sentir las manos de ella sobre su cuerpo. Pero al correr detrás de el Hermione resbalo con el charco de agua que había dejado Ron al entrar en la casa y su cuerpo hubiera chocado duramente contra el suelo, si no se hubiera agarrado de algún lugar que amortiguo un poco el golpe de la caída.

Detrás de ella sintió el estallido de las risas de Harry y de Ginny. Hermione abrió sus ojos lentamente, mirando a sus manos; aun sostenía fuertemente aquella especie de paracaídas azulado.

Se quedo helada al ver unas piernas enganchadas entre su paracaídas.

'¿Te importaría soltarlo?' gruño una voz arriba de ella. Hermione alzo su vista, deseándolo por una minúscula fracción de segundo no haberlo echo - muy en el fondo sabia que deseaba poder detener el tiempo - sus ojos subieron por las piernas de Ron, topándose con una porción descubierta de piel, de la cual alejo sus ojos instantáneamente al darse cuenta de que se trataba del trasero del pelirrojo. Sus manos rápidamente soltaron el bañador y fueron directo a sus ojos, mientras se arrodillaba en el suelo.

Harry y Ginny lloraban de la risa, mientras que cada tanto intercambiaban algún comentario. La castaña aun no se atrevía a mirar a nadie, cuando sintió una mano en su hombro.

'¿Te lastimaste?' le pregunto Ron suavemente, escondiendo una risa, sin olvidar que todo sucedió por que ella estuvo a punto de darse un buen porrazo.

'No…OH...Ron, lo siento' murmuro espiándolo a través de sus dedos. Viendo que Ron estaba "presentable" las quito por completo de su rostro.

Se contemplaron unos segundos en silencio, intentando ver que sentía el otro, cuando pasados unos momentos se unieron a las risas de sus amigos.