Espiral de Arena

No me pertenece Naruto ni Prince of Persia

Capitulo 7

Apenas un sapo mensajero desapareció del despacho de Tsunade, un grupo de ninja de Konoha entró al despacho de esta, el cual estaba conformado por Naruto y sus compañeros de misión.

-Llegan justo a tiempo. Ya Jiraiya me ha notificado el éxito de su misión. Quisiera decir que estoy contenta, pero entenderán que es algo un tanto difícil-explico la también Sannin.

-Lo entendemos, Hokage-sama. Nunca es fácil una misión en la que está involucrado un compañero-dijo Kakashi. –O al menos alguien que lo fue.

-¿Y que pueden decirme de la misión? ¿Hubo contratiempos? ¿Descubrieron algo interesante?

-Hay ciertos detalles que discutir, pero en líneas generales fue una misión que tuvo resultados muy satisfactorios. No solo se elimino al objetivo, sino que se trajeron a la informante y la mujer que iba a ser el cuerpo del occiso.

-La primera se identifica como Karin, una subordinada de Orochimaru que tenía a su mando una base al sur del continente. La segunda se llama Guren, que de igual forma era una subordinada del exlíder de Oto-explico Yamato. -El encuentro con esta kunoichi fue completamente hostil y se requirió usar la fuerza para subyugarla.

-Tengo que mencionar que fue algo particularmente difícil-intervino Kakashi. –La kunoichi en cuestión demostró ser extremadamente ser una luchadora experimentada y contaba con un Kekkei Genkai único que denomina Shoton, el cual le permitía crear y manipular formaciones cristalinas

-¿En donde están?-pregunto Tsunade.

-Karin en las oficinas de la Departamento de Inteligencia siendo interrogada. Guren en cambio fue puesta en custodia, pues su comportamiento se torno agresivo al enterarse de la muerte de Orochimaru. Se esperan instrucciones para proceder con ella.

-Ya veo. Esto será un verdadero montón de papeleo. Retírense y descansen luego me darán más detalles.

-De acuerdo- dijeron Yamato y Kakashi, con lo que se salieron del lugar junto a Sai. Naruto en cambio se mantuvo en el sitio.

-Creo que no quedo clara mi orden, dije que era momento de descansar-dijo Tsunade con más autoridad.

-Lo siento, Hokage-sama. Necesito discutir asuntos muy importantes en este instante.

-Lo que sea, puede esperar.

-He esperado 16 años demás para esto. Hablaremos ahora.

-¿Qué es lo que quieres?-dijo Tsunade temiendo por donde iba el asunto.

-¿Quiero saber hasta cuando planeaban ocultarme que mis padres eran Minato Namikaze y Kushina Uzumaki?

-¿¡Qué!? ¿Cómo es que sabes eso?- pregunto la mujer alterada.

-Me lo dijeron por allí. Ahora responda-dijo el rubio molesto.

-Yo…. Naruto, esto no es asunto en donde yo tenga mucho que ver. Fue Hiruzen el que decidió mantenerte el asunto de tus padres en secreto.

-Eso no significa que usted no pudiera habérmelo dicho. Ni siquiera Jiraiya me hablo sobre el asunto y estoy seguro que él está al tanto.

-Debes entender que se hizo por tu seguridad. Tus padres tenían enemigos que hubieran puesto tu vida en peligro.

-¡He estado en peligro toda mi maldita vida! Desde que tengo uso de razón he tenido que luchar por sobrevivir en un mundo todos me odian por ser un jinchuriki.

-Eso no es verdad. Hay personas que te aprecian.

-Es una posibilidad, pero eso no cambia las cosas.

-Siempre pensé que aquella idea fue una estupidez y aun lo pienso. Te hemos fallado, lo siento- dijo la Hokage afligida.

-Sí. Eso ha hecho. Sin embargo, considero que no es tarde para compensarlo.

-¿A qué te refieres?

-Toda mi vida he pensado que había sido un simple huérfano. Uno al que le pusieron un apellido cualquiera, pero ahora sé que no es así. Quiero que ahora el mundo sepa la realidad.

-¿Quieres asumir el apellido Namikaze? ¿Entiendes cuantos enemigos ganaras?

-No exactamente. Lo que quiero es renacer el apellido Uzumaki, aunque el Namikaze no sonaría mal en mi nombre. Sobre los enemigos. ¿Qué importa? Ya tengo una diana en mi cabeza por mi condición de jinchuriki.

-Esto es un asunto severamente complicado, Naruto-dijo Tsunade muy seria. -No estás creando un clan. Estarías intentando renacer uno. Eso implicaría que tendrías que someterte al Programa de Restauración de Clanes.

-¿El qué?

-¿Acaso no prestaste atención a tus clases en la academia? Es un protocolo que se establece cuando un clan está al borde de la extinción. Aquellos que lo integren deben estar dispuestos a tener múltiples con el fin de renovar los números del clan en cuestión.

-Oh, entonces eso significa que podre…..

-Sí. Tendrías que tomar la mano de varias esposas para poder cumplir dicho fin. Te verías en la necesidad de aceptar varios matrimonios políticos, pues muchos querrán establecer relaciones con tu clan. En mi opinión, es un programa vil. No creo que quieras someter a alguien a él.

-Suena como algo complicado, pero lo asumiré.

-¿¡Hablas en serio!?-expreso la rubia sorprendida.

-Sí, lo hago. No me malinterpretes, pienso que es algo horrible-dijo el chico aguantando la risa por lo hipócrita que estaba siendo. –Pero hay alguien a quien quiero proteger y la única forma que lo podría hacer es asumiendo el control de un clan.

-¿Quién es?

-Te confiare un pequeño secreto. Karin, la chica que hizo de informante en la mision, es una Uzumaki como yo.

-¿¡En serio!? ¡No puedo creerlo!

-A mí también me sorprendió y me costó tomarle la palabra. Entonces me fije en su cabello y este no mentía.

-¿Es pelirroja? Bueno, tienes que tomar en cuenta que eso no es un signo, completamente definitorio de un Uzumaki.

-Orochimaru no pensaba así. ¿Por qué crees que le tenía como subordinada?

-Tienes un buen punto.

-Entenderás entonces que no puedo permitir que ella sea expuesta a los crueles tratos del Departamento de Inteligencia.

-Ella debe ser interrogada. Si pertenece a otra aldea, debemos saberlo.

-Karin ya confía en mí. Su procedencia es de Kusa e incluso puedo decirte que ella participo en los exámenes chunin en donde falleció el Tercer Hokage.

-Eso acelerara varias cosas y complicara otras. Kusa la querrá.

-Por ello necesito tener mi clan en funcionamiento. Siendo parte uno, ellos perderán todo su derecho en reclamarla.

-Estas en lo correcto. Si fue registrada sin un apellido en particular, no se le puede vincular a alguna familia de aquella aldea. Además los Uzumaki tenían relaciones con Konoha- la Hokage entonces suspiro. -Llevare el asunto a una reunión de clanes. Allí se estudiara con detalle y se podría aprobar.

-Confiare en que logres hacerlo.

-Ahora toma esto -dijo la Hokage redactando una nota y sellándola. –Te daré autorización para que la chica en cuestión tenga libertad condicional. Ten presente que tú serás el responsable de cuidarla.

-Lo hare. Gracias-dijo el chico para empezar a retirarse.

-Y Naruto….

-Diga.

-Ponte una camisa-dijo la Hokage con algo de pena.

-Lo hare-dijo el chico para salir de la habitación.

-Maldición, Tsunade. Ya eres muy vieja para esos pensamientos- se dijo la mujer para regresar a su papeleo.

El Uzumaki entonces fue al edificio del Departamento de Inteligencia. Luego de pasar la recepción se dirigió a una de las salas de interrogatorio. Allí encontraría a Karin sentada frente a una pelimorada que estaba más que contenta por la presencia del rubio.

-Y mi campeón hace su aparición- dijo Anko dedicándole una enorme sonrisa al chico. –Sabía que ibas a ser cosas grandes, pero ni por un momento pensé que harías semejante proeza.

-Qué puedo decir. Siempre apunto en grande. Lamento que te haya quitado el placer de matar ese bastardo.

-Es una pena que haya estado ocupada como para ir en aquella misión, pero no te preocupes, con lo que hiciste me has quitado una carga de mis hombros- dijo la mujer llevando su mano al hombro. –Te mereces un enorme beso por esto.

-Lo siento, estoy demasiado grande para algo tan pequeño. Ahora si luego quieres hacer otra cosa.

-En este punto, te mandaría al diablo por el descaro, pero con lo que hiciste y esos pectorales creo que debo pensármelo- dijo la mujer entre risas.- A todas estas, ¿qué te trae a mis dependencias?

-He venido por aquella pelirroja, sino te molesta. La Hokage me ha permitido llevármela-dijo el rubio dándole la nota.

-Interesante. Es una lástima. Pensé que me divertiría con ella-dijo Anko indicándole a la pelirroja que podía levantarse.

-Sera en otra ocasión. Por cierto. Si quieres darme alguna recompensa, estaré en lo que era complejo Uchiha-dijo Naruto abandonando la sala.

-Wow, ese guapote sí que ha crecido. Debo hacer un hueco en mi agenda-pensó Anko antes de buscar otra cosa que hacer.

El paso de Karin y Naruto por Konoha fue silencioso. O al menos para ellos, pues no hicieron falta los comentarios hacia apariencia del Uzumaki que se exhibía a propósito.

No fue hasta que llegaron al actual hogar de Naruto que Karin artículo un comentario.

-Eres descarado al hablar de temas así como así - dijo Karin al rubio haciendo referencia a la insinuación con su interrogadora.

-Deberías acostumbrarte a ello. Eres parte de una serie de sucesos que harán mi vida muchos más placentera-le respondió Naruto con tono lujurioso.

-¿¡Para eso me has traído!?-reclamo la pelirroja entendiendo parte de la insinuación.

-No. No del todo. En verdad quería compensar lo que te dije. Me has abierto los ojos en un asunto bastante importante respeto a mi familia-dijo el joven antes de disponerse a entrar en el antiguo recinto Uchiha.

Karin casi inmediatamente hizo su análisis del lugar y no pudo evitar sentirse incomoda.

-Lo sé, es un lugar deprimente-comento Naruto. -Pronto construiré un algo mejor.

-Eso espero. No me agrada toda la muerte que se siente en el sitio.

-Es normal que lo notes. Aquí murió el clan Uchiha.

-Suena como algo terrible.

-No lo es tanto. Viendo desde el lado bueno, aquí renacerá el clan Uzumaki.

-Tienes un sentido del humor muy nefasto.

-A mi me parece bastante acertado.

-¿Y ahora qué?

-Yo me cambiare. Mandare unos clones para buscar algo de comer y una ropas para ti. Estoy seguro que también querrás tomar un baño.

Naruto cumplió lo dicho y creo algunos Kagebushin para hacer los mencionados recados. Mientras tanto, la joven pelirroja apropio de uno de los baños del lugar.

Karin disfruto mucho de aquel momento, pues necesitaba mucho de él. Necesitaba que el agua corriera por encima de ella para dejar fluir sus pensamientos y relajarse.

En qué clase de situación se había metido se pregunto. Era claro que el chico que la había acogido no era normal y que sus intenciones no eran del todo buenas. Tendría que ser cuidadosa con sus siguientes acciones.

Una vez que su ducha termino, Karin tomo una toalla y se seco. Luego de envolverse con la pieza de tela salió de la habitación en desconocimiento de que le estaban esperando.

-Pechos pequeños, pero esa pequeña figura es bastante ardiente-dijo Naruto dándole una observada a la chica.

La pelirroja sorprendida trato de cubrir su cuerpo a pesar de ya tener la toalla sobre.

Cualquier pensaría que aquella reacción era por mera vergüenza, pero Naruto pudo percibir la verdadera razón tras la incomodidad de la chica.

-¿¡Cómo te atreves a espiar!?-le reclamo Karin.

-Es mi casa y puedo tener los privilegios que quiera-declaro Naruto en tono algo arrogante. -¿Qué son esas?-pregunto señalando la parte superior de los brazos de la joven.

-No te incumbe-dijo la pelirroja apartando la mirada.

-Sí lo hace y tengo curiosidad. ¿Acaso son mordidas? ¿Orochimaru se ensaño contigo?

-No. Estas marcas son por otra razón.

-¿Y me la dirás?

-Acaso no entiendes lo difícil que esto para mí. Piensas que eres mi salvador, pero eres solo otro en la lista y te has puesto en la forma más extraña posible. Sasuke Uchiha, el chico que mataste, el me protegió en los exámenes chunin, por lo que me sentí bastante mal cuando me entere de lo que le sucedió. Orochimaru hizo lo mismo por mí al rescatarme de mi pueblo en Kusa y aunque él no era alguien nada agradable, de todas formas su muerte me afecto. Aun siendo un familiar, no puedes intentar caerme bien tan rápido Naruto Uzumaki.

-No debiste conocer bien a Sasuke, porque no viste la escoria que era y no sé si es siquiera necesario que comente que tal hubiera ido con Orochimaru. Es una pena que todos tus socorristas sean seres viles, pero debes entender que yo soy tu mejor opción.

-He sido una tonta al venir aquí.

-No. Fuiste inteligente-dijo el chico mientras un clon llegaba con una bolsas. –Ten, vístete pronto-dijo para retirarse.

En el recibidor el rubio se encontró otro clon que estaba preparando la mesa, pues ya regresado con el otro recado.

-¿Hay espacio para alguien más?-pregunto una voz que el chico reconoció de inmediato.

-Por supuesto, preciosa-dijo él para encontrarse con el rostro de Ino.

-Fuiste bastante malo al irte sin avisar.

-Lo siento, tenia asuntos que arreglar.

-Veo que sirves para un invitado. ¿Debo preocuparme?

-Jamás. Sabes que tú tienes un lugar privilegiado- dijo el chico dándole un beso a la chica, bastante profundo, mientras la abrazaba y acariciaba el cabello. -Aunque tengo que advertirte que viene siendo hora de compartir.

-Es una pena. Quería tener para mi sola un rato más.

-Podemos arreglar algo para más tarde si así lo deseas.

-Tengo el resto del día libre. Lo aprovecharemos bien-dijo la chica para darle un beso al rubio.

Karin había bajado en este instante y presencio bastante incómoda la escena. Entre las ropas que le habían facilitado estaban un short corto vinotinto y una playera rosa, sin mangas. Ella ignoro la última prenda y opto, por una camisa blanca de mangas largas, la cual dejaba un escote bastante pronunciado.

Naruto noto al pelirroja y deshizo el beso para presentarla a la rubia.

-Ino, quiero presentarte a alguien que conseguí. Ella es Karin Uzumaki.

-Un gusto- respondió Karin secamente.

-¿Son primos o algo así?-dijo Ino.

-Ni idea- respondió Naruto.

-Bien, sería raro verte algo incestuoso.

-No sé cómo responder a eso. De por si ella es bastante bonita.

-Ya lo creo, pero no puede competir contra mí-dijo la Yamanaka muy segura de sí.

-Tienes razón.

-Hey, estoy segura que soy mucho más atractiva que tu- reclamo la pelirroja.

-Eso quisieras, zanahoria.

-No es necesario pelear. Cada una tiene lo suyo. Tú tienes un cuerpo perfecto-dijo el chico señalando a la rubia. -Y tu, que puedo decir, ese atuendo es espectacular con tu lentes- dijo mientras se imaginaba a la pelirroja solo con la camisa y los lentes encima de una cama pidiendo por él.

-No me refería a que quería estar contigo-dijo Karin algo molesta.

-Créeme que te equivocas, querida. Luego de la primera estocada, tu solo querrás se parte de la vida de este guapo.

-No lo creo.

-Primero comamos que me estoy muriendo del hambre. Luego definiremos quien tiene la razón-dijo Naruto.

-Pero dijiste que este sería mi día-dijo Ino en un puchero.

-Lo siento, hay que abrirle los ojos a nuestra invitada.

Karin solo podía pensar en el descaro del chico, cosa que evito que pudiera disfrutar por completo aquella comida que le habían traído. Aun con la molestia se sintió muy a gusto con el tazón de ramen que le dieron. Su puesto como subordinada de Orochimaru le dio algunos privilegios, pero por lo general las comidas resultaban muy malas en los escondites del Sannin.

Luego siguió la situación mas incomoda de su vida.

Si espacio a protesta, Karin fue sentada en un mueble que había en la recamara matrimonial que ocupaba Naruto. Allí tendría que apreciar el espectáculo que darían los rubios.

No podía negarse, pues el rubio le advirtió que si no lo hacía, sería llevada de nuevo con el Departamento de Inteligencia. La pelirroja por un momento pensó que aquello no podría ser tan malo. La tortura resultaría menos embarazosa que lo que estaría por presenciar.

Cuando Ino entro a la habitación casi completamente desnuda, solo una medias blancas translucidas que llegaban a sus muslos. La cara de Karin se puso del color de su cabello e inmediatamente se puso a tartamudear.

-T-tu acaso no t-tienes decencia. dijo la Uzumaki.

-Esas cosas son opcionales en este lugar-dijo Ino riendo.

-¿P-pero no te da vergüenza exponerte así ante mí?

-Un poco, pero si lo pide Naruto-kun, hare lo que sea.

-¿Hablaban de mí?-dijo el Uzumaki entrando al lugar.

La mandíbula de Karin cayó al suelo al ver el arma del joven Uzumaki. No es que hubiera visto muchas con anterioridad, pero sabía que aquella verga no podía ser real. Superaba por mucho la media de numerosos hombres.

-Ino, hoy me siento creativo. Así vete preparando mentalmente-dijo Naruto seductoramente mientras abrazaba a la rubia y recorría su cintura con sus manos.

-¿Y qué tienes en mente?-pregunto la chica complacida por las caricias.

-Ya verás- Naruto entonces se sentó en la cama y le dio indicaciones a la rubia para que se acercara de espaldas.

-Pero así es demasiado pronto. Quiero jugar primero-dijo la Yamanaka en un puchero.

-Y mira que lo haremos- el rubio tomo a la chica y la sentó sobre sus piernas para luego extender estas y exponer la intimidad de Ino ante Karin.

-Naruto, esto es vergonzoso-dijo la rubia con un fuerte sonrojo.

-Tu preocúpate de disfrutar-dijo el chico acercando su pene al agujero posterior de la rubia.

-¡Espera! ¿No pensaras en ir por allí?

-Si lo hare.

-Pero si no lo hemos hecho de esa forma.

-Solo así podremos causar mayor impresión-dijo Naruto para entonces levantar a Ino.

-¡Me vas partir en dos!-advirtió la chica en un intento de que su compañero desistirá. Claro que aquello no iba a pasar.

-Hasta el fondo- dijo el rubio para entonces empujar su miembro a través del culo de la chica, para la desconcierto de la pelirroja.

-Esto es…..-dijo la rubia que tenía problemas para formular palabras.

-¿Qué tal te sientes?-pregunto Naruto que a pesar de lo dicho, solo había dejado entra una fracción de su miembro en la rubia.

-Es algo raro, pero…

-Entonces sigamos- dijo él para entonces terminar insertar su masculinidad en la chica, que dio chillido como respuesta.

Antes empezar con un movimiento de vaivén, Naruto dio algunas caricias al estomago de la Yamanaka con el fin de aliviar el dolor del momento. Tras uno minutos en acción, Ino pudo superar la molestia inicial y atarse a la sensación que le proporcionaba el sexo anal.

Karin no sabía en lo absoluto que estaba experimentado la Yamanaka. En primer momento parecía incomodo, pero la chica expresión de placer empezó a convencerle de lo contrario.

Lo otro que llamo su atención fue el claro panorama que tenia de la intimidad de la rubia, que a pesar de no ser estimulada directamente, era el origen de un mar de líquidos. Unos que tentaban a la pelirroja.

Un observador ajeno podría interpretar que la chica tenía gustos pocos ortodoxos, pero el culpable allí era Naruto y el Chakra del Kyubi que dispersaba con cada estocada en Ino.

-¿Quieres probarla?-le pregunto Naruto a la chica de lentes sacándole un rubor muy fuerte. Ella entonces se hizo un ovillo en el mueble y trato de apartar la mirada de la cama. -Entonces vayamos al nivel dos-dijo Naruto mientras hacia un sello de manos.

-¿Cuál es el…..?-Ino entonces se percato al ver a otro rubio frente a ella– ¿Bromeas? No podre con dos al mismo tiempo-dijo ella algo nerviosa.

-¿Cómo lo sabes si no lo has intentando?-le dijo sensualmente Naruto al oído.

-Tienes razón. Vale la pena intentarlo. Hazlo-dijo ella para recibir un segundo miembro en su intimidad.

Karin quiso fundirse con el mueble a la vez que empezó a oír los gemidos de placer de la pareja. "Más, más, más" era lo único que escuchaba de la rubia, quien jadeaba como una perra por todo el placer que recibía de los dos Naruto.

-Aquí voy-advirtió el rubio.

-Lléname- dijo la chica mientras también llegaba al climax y los fluidos de ambos se mezclaban.

Naruto entonces acostó a una Ino agotada en la cama, quien todavía se estremecía por el orgasmo y tenía su intimidad rebosante de semen. El jinchuriki le había dicho al Kyubi que se mantuviera al margen esta vez. Quería que Karin viera como quedaba alguien luego de coger con él.

-¿Qué te ha parecido?-pregunto Naruto a Karin, quien luchaba por no sucumbir a la tentación de estimular su propia intimidad.

-….- la chica no quiso contestarle con el miedo de que su cerebro le traicionase con una respuesta que no quería decir.

-Hagamos algo. ¿Por qué no pruebas el producto antes de recibirlo directamente?-le Naruto dijo a la chica que en primer momento no entendió.

Fue cuando fue guiada a levantarse y acercarse a la joven jadeante en la cama que la pelirroja se dio cuenta de a qué se refería el Uzumaki.

Aun cuando no quería agacharse, sus rodillas terminaron traicionándole y su rostro fue gentilmente llevado a intimidad de Ino. Ya allí no tuvo que recibir ninguna orden para empezar a lamer la fina piel de la rubia y apropiarse de los fluidos para sí misma.

Ino no puedo evitar sentirse a gusto por la lengua de pelirroja, la de Naruto estaba bien, mas aquella era pequeña y delicada, lo que hacia la experiencia muy distinta.

-¿Sabes? Nos justo que tu tengas algo de mí y yo no tenga nada- dijo Naruto para bajarle los short a Karin dejándola expuesta. –Parece que no te gusta la ropa interior- señalo el chico a tener visión de la parte trasera de la pelirroja.

-No es como si me hubieras traído algo-reclamo Karin sonrojada.

-Me parece que te ves mejor así-dijo Naruto para entonces llevar sus dedos la zona baja de la chica y empezar a acariciarla.

-Espera, no….- la Uzumaki no pudo decir nada más por lo gemidos que amenazaban con salir de ella.

Tres dedos del chico acariciaban su vagina con una habilidad que chica no pensaban que fuera real. El rubio entonces alterno la acción con su lengua haciendo que los sentidos de la pelirroja empezaran a nublarse.

Ino estaban a punto de quejarse por el que le sacaran de la acción, pero entonces un clon del rubio hizo aparición y le acerco su miembro a la cara, el cual Ino gustosa empezó a chupar.

Eventualmente Karin llego a su punto límite y bajo un gran pena sintió como el chico disfrutaba los jugos de su corrida.

-Tiene un sabor espectacular. Me pregunto si tendrá que ver por el hecho de que seas una Uzumaki-dijo Naruto lascivamente.

-No digas cosas así-se quejo la pelirroja.

-¿Por qué no? Somos especiales en muchas cosas. No dudo que poseas cualidades que otras chicas no tiene- entonces el Uzumaki levanto a la chica y la deposito en la cama, en donde Ino ya estaba haciendo de vaquera sobre el clon. –Ahora si me permites.

-Por favor no seas tan rudo-dijo Karin a sabiendas de que ya no podía soportar la excitación que le recorrió.

La pelirroja entonces apretó las sabanas mientras sentía como el miembro de Naruto ingresaba a ella. Otra vez se pregunto si aquello era real, pero conforme el órgano se adaptaba a su propia anatomía le importaba cada vez menos.

Luego de que Naruto viera como la intimidad de la chica sangraba y se diera cuenta de que había anotado otra en la cuenta, empezó a moverse con mayor velocidad, lo que causo que Karin tuviera más espasmos por cada movimiento. La chica tuvo que maldecirse al tener que admitir que la rubia tenía razón.

A Naruto en verdad le gusto el atuendo que tenia de la pelirroja con su camisa blanca y los lentes. Le hacía ver condenadamente sexy.

Entonces el chico se recostó sobre ella y se le acerco al oído. -No importa que no quieras decirme que son esas mordidas, Karin-chan. Igual podemos hacer que se vayan.

La pelirroja no entendió muy bien lo que le dijeron. Había cierta cosa que nublaba por completo su juicio, al punto ni si quiera pudo avisar al rubio cuando llego al clímax.

Fue allí cuando la joven sintió como algo empezaba quemarle en el interior. Un repentino vigor que le lleno de energías y puso sus sentidos al máximo.

Naruto entonces vio complacido como las marcas en los brazos de Karin desaparecieron por el efecto del factor de curación Uzumaki, el cual fue activado por el Chakra del Kyubi.

El rubio sonrió complacido al ver como la expresión de Karin paso a ser una de deseo. A sabiendas de que la pelirroja estaría dispuesta a un par de rondas más, Naruto realizo un par de clones adicionales. Fue entonces cuando llego una invitada al lugar.

Con una entrada como solo podía hacer ella, había aparecido Anko, quien ahora se encontraba apoyada en el marco de la puerta de la habitación. Allí luchaba por no caerse pues sus piernas temblaban tal gelatina. La pelimorada sudaba a mares, jadeaba como si el aire le faltara y su mirada estaba completamente perdida.

-Y aquí llego la Mitarashi-dijo el Kyubi riendo. –Me repites que fue lo que hiciste.

-Fue fácil-dijo Naruto. –Ahora que tengo los de Orochimaru y el de ese tipo maniático pude darme cuenta que ella aun conservaba su sello maldito. Planeaba quitárselo, pero luego pensé que sería un desperdicio. Lo de allí fue una prueba que hice para ver si tenía alguna clase de conexión con ella.

-¿Entonces le mandaste algunas oleadas de placer para mojarla? ¿Sabes que eso pudo haber hecho que saltara sobre cualquiera?

-No, no lo hubiera hecho. Después de todo ella tenía que buscar la fuente de eso que ahora desea.

-Buena jugada.

Karin entonces se acerco a Naruto y le abrazo.

-¿No seguiremos, Naruto?

-Lo siento, seguiremos después. Ve y juega con Ino y los clones mientras tanto-la pelirroja inmediatamente accedió y entonces se dirigió a darle un beso a la rubia, que fue correspondido con un juego de lenguas. –Al menos se que no se aburrirán cuando no este. Ahora vayamos al plato fuerte-dijo el rubio dirigiéndose al pelimorada.

-Muchacho travieso. Si hubieras dicho que planeabas una orgia, hubiera venido más rápido-bromeo Anko.

-Fue algo espontaneo-dijo él para quitarle el abrigo a la mujer. Ella por su parte dejo caer la falda que llevaba para dejar expuesto la malla que cubría todo su cuerpo con excepción de su intimidad que al igual que Tenten exponía la madurez de esta. De igual forma sus senos se veían claramente.

-De verdad que no entiendo cómo es que sigues soltera-comento Naruto.

-Soy difícil de domar.

-Tomare el reto.

Naruto empezó masajeando los pechos de la mujer, cosa que a Anko le molesto un poco pues no quería juego alguno. Ella quiera esa arma que colgaba del rubio.

Pero Naruto no permitirá que ella tuviera el control de la situación. Con varios clones le rodeo y la empezó lamer por diferentes partes de su anatomía. Brazos, espalda, axilas, estomago, vagina, piernas y pie. La mujer fue asaltada de tal forma que no se dio cuenta cuando fue acostada en la cama.

-Por favor no me hagas esperar más-dijo la pelimorada revolcándose. –Me vas a volver loca si no me das tu cosa.

-No, no, no. Eres parte del Departamento de inteligencia. Deberías aguantar algo de tortura-dijo el chico para verla a los ojos mientras activaba su doujutsu y le aplicaba un Genjutsu.

Anko pronto se vio en lugar oscuro sentada en el suelo completamente desnuda. Allí empezó a escuchar gemidos de todas las direcciones. Las paredes entonces empezaron mostrar las imágenes de decenas de mujeres siendo penetradas por Naruto de distintas formas.

La mayoría de las féminas eran simples imágenes de personas que el rubio había visto por allí. Sin embargo la Mitarashi no pudo evitar reconocer las caras de varias kunochi, las cuales incluían a las jóvenes que eran contemporáneas como el joven. Ella intento avanza hacia uno de esos Naruto para que le atendieran, pero no pudo hacerlo. Su cuerpo no respondía como ella queria.

-Lo que ves son mis planes. Debes entender que si te involucras conmigo te veras inmerso en todo esto-le dijo el Naruto real apareciendo detrás de ella.

-Eres muy malvado-dijo en todo juguetón.

-Tengo intereses que cuidar, si no te gusta…

-No refiero a eso. ¿No puedes dejar esta tontería para después? En serio te necesito.

-Me gusta esa iniciativa- dijo Naruto mientras deshacía el Genjutsu para encontrarse a la Mitarashi en cuatro esperando por él.

El rubio no se hizo esperar y de una inserto su miembro en la vagina de la mujer sacándole un chillido. Naruto se extraño ante el hecho de que la intimidad de la mujer sangro de la misma forma que paso con Karin e Ino. Era algo muy difícil de creer. Anko trataba a todos de una forma tan lasciva y seguía siendo virgen.

En ese momento Naruto se sintió como el bastardo más afortunado del mundo.

Haciendo un lado ese detalle, la situación llevo al chico a experimentar sintió la ventaja de follar a alguien de la edad de Anko. Podía moverse con una mayor libertad que la que tenía con Ino o Karin. Era una sensación bastante placentera, aunque claro la estreches de la otras dos también era lo máximo.

Luego de intenso vaivén, Naruto se corrió dentro de la mujer que profirió un grito con el nombre de rubio. Definitivamente era bueno vivir apartado del resto de la aldea. Se tenía libertad para muchas cosas y privacidad.

-Ahora es mi turno-dijo Ino abrazando al rubio.

-No. Me toca a mí- reclamo Karin.

-A un lado, mocosas. Mi turno no ha acabado-dijo Anko.

-Tengo una mejor idea. Mejor todas al mismo tiempo- dijo el chico sacando un batallón de clones.

[A la mañana siguiente]

Naruto despertó rodeado con las chicas que se encontraban rendidas en la cama con un líquido blanquecino cubriendo por completo sus cuerpos.

-Espero que te haya gustado tu noche, gaki-dijo el Kyubi.

-Creo que ha sido la mejor que he tenido. ¿Y sabes que fue lo mejor?

-¿Qué?

-Que fue en la cama de los padres de aquel cretino. Sasuke debe estar revocándose en el infierno.

-Jajaja. Ya lo creo. Lo de aquí fue un espectáculo digno de recordarse.

-Y habrán muchos más-le dijo él para levantarse con cuidado para no despertar a la mujeres.

Naruto tomo una ducha y luego busco en sus cosas un pergamino en donde tenía sellado las cosas que había recolectado en la base de Orochimaru.

En los últimos días había recibido una fuerte carga de información. Su pasado le dejo sin palabras. No podía creer que su padre fue el Cuarto Hokage. Era increíble que de todas las personas justo el que lo había condenado a una miserable vida fuera su progenitor.

Claro que en ese instante no podía quejarse de nada, pero de todas formas sentía bastante furia en su interior. Si no fuera por que Hiruzen estaba muerto, le daría una buena paliza.

Entre las explicaciones que le había dado el Kyubi, se dio cuenta que había obtenido el Mangekyo Sharingan, el siguiente nivel que tenía su doujutsu y la principal razón por la que Sasuke quería matarlo. Al parecer el sentimiento de perdida que había tenido antes de cambiar su modo de pensar había generado la evolución de sus ojos. Una interesante mejora que solo requirió unas lagrimas que ahora eran más que falsas.

La habilidad de Juugo le permitía reunir pasivamente energía natural, la cual le hacía mucho más fuerte de lo que ya era y seguramente le permitiría hacer cambios en su cuerpo como lo hacia el maniático.

Por otro lado Orochimaru le había dado una regeneración aun mayor y como era de esperarse, control sobre las serpientes. Era una lástima que no pudiera absorber de forma directa todos sus conocimientos para el acceso a sus técnicas.

Los pergaminos que consiguió hablaban más que todo sobre los experimentos que realizaba el Sannin y su aprendiz. Nada que le interesara. Una que otra técnica de retención y otras de Ninjutsu medico.

Entonces entre las notas de Kabuto, Naruto dio con algo que llamo su atención. Hablaba sobre todos los requerimientos y condiciones para usar una técnica muy poderosa. También incluía información sobre unos sellos especiales para aumentar su eficacia.

El Uzumaki no puedo sentirse maravillado por ella, mientras pensaba todas las posibilidades.

-Edo Tensei ¿Qué tanto podre sacar de esta técnica?-dijo mientras una sonrisa siniestra se dibujaba en su rostro.

Fin de Capitulo.