Bueno aquí estoy después de muchos muchos meses xD He de decir que la idea de este fic es únicamente MÍA por si alguien no se había enterado. Ahora bien... el capítulo esta basado en los puntos de vista de Aya y de Sendoh por lo que los separo con una línea espero que no os confunda y os guste :D Empieza con Sendoh. Besos!
-Todo el tema este me está matando, es demasiada información y sucesos juntos, sentimientos descubiertos hacia Aya, nuevamente novio de Hikaru por un chantaje, omisión de la verdad hacia Aya... a veces no se porque mi vida es tan complicada, y ahora mucho mas ya que la persona que a la que de verdad quiero y la única que me comprende es directamente parte del problema.
No entiendo porque está pasando... estoy cabreada, impotente al no saber nada y no saber qué hacer respecto a todo esto, triste y... destrozada, toda esta mezcla de sentimientos me está mareando. Sendoh había vuelto con Hikaru... ya era un hecho, aún después de asegurarme de que cortaría con ella de una vez, a ver... algo no me cuadra... él no es así de mentiroso, eso es lo que no entiendo, que me haya mentido y engañado. De nuevo la imagen de Sendoh y Hikaru besándose o cogidos de la mano, cruzó mi mente, y... era como si me clavaran mi puñales en el pecho... pero quizás si trato de ignorarlo y no se... interesarme en algún otro chico, tal vez... me ayudé a apartar este vacío que siento... pero estoy segura de algo. Nadie, puede lograr jamás ocupar el lugar que Akira Sendoh tiene en mi corazón. Solté un suspiro de cansancio y aburrimiento para desgraciadamente seguir en mis deberes.
-Llegué a casa, (y no, no es a mi apartamento sino la casa de mis padres) ya que había salido a dar una vuelta, para despejarme. Cuando entré en el salón estaban mis padres y mi hermana Kanae con un semblante un tanto...serio diría yo, el primero en hablar fue mi padre.
-Hijo, he hablado con el decano de la facultad de economía.
Oh..no ya sé por donde va a ir esta conversación, lo que me faltaba hoy en serio.
-El decano parece muy interesado en conocerte hijo... así que he concertado una entrevista con él. Es dentro de un mes, y quiero que prepares un discurso increíble para impresionarlo, hazme sentir orgulloso.
Dicho esto, mis padres se retiraron del salón, dejándonos solos a mi hermana y a mí.
-Akira, tenemos que hablar.
-¿Qué quieres Kanae? De verdad, no tengo ganas.
-Creeme, que si las tienes.
No me negué.
-¿Qué pasa con la estúpida rubia oxigenada esa? ¿En qué tipo de lío te ha metido para que vuelvas con ella?
-Tú...¿ como sabes eso? -pregunté muy sorprendido.
-No sabía que llegaras a ser tan ingenuo, hermanito... Sabes de sobra que yo no lo soy tanto.
-Bueno...vale tienes razón, te lo contaré, supongo que tarde o temprano te lo tendría que contar. Me tendió una trampa, una prima suya o yo que sé tiene algo que ver con el director de admisiones de la Universidad consiguió unas fotos de Aya por Shibuya con unos viejos, que yo creo que es un montaje, por lo que pondría en peligro la entrada de Aya.
-Entiendo... ha sabido jugar bien sus fichas, es muy astuta.
-Vaya, no me digas... ya me había dado cuenta.
-Cállate un rato, y dejame pensar.
Kanae se sentó en el sillón, de manera pensativa.
-¿Qué planeas? Esa cara tuya... me da mala espina- dije impaciente y emocionado al ver que alguien al menos me ayudaría. Bueno que...¿se te ha ocurrido algo?
-No te preocupes hermanito, deja todo en mis manos-sonrío.
Al día siguiente, me estuve repitiendo durante todo el camino que podía verlo sin ningún problema..además no hay nada que temer ¿no?
-Aya-dijo una voz, detrás de mi. Aquella voz que tanto me gustaba, por lo que de repente me dio un escalofrío por todo el cuerpo.
-S-sendoh...-tartamude-
-Akira-kun! amor!-gritó de repente una voz chillona, muy conocida por los dos.
Hikaru llegó con su tipíca cara de buscona, pegándose al brazo de Sendoh e intentando besarlo, cosa que él esquivo... por un momento me ha hecho sentir bien.
-Vaya...vaya...Aya Suzumiya- me dijo con un tono de voz desagradable y dirigiéndome una mirada despectiva- Que horrible sorpresa.
-Vaya...vaya..-imité su tono de voz- Hikaru...¿cuál era tu apellido? ¿Zorra?
Hikaru intentó responderme, pero de su boca no salió ninguna palabra, supongo que ha sido demasiado difícil para su cabeza hueca. Me fui de allí, encontrándome con Kaori y Miyu, que habían salido mas tarde de casa.
-Me ha gustado la forma como le has contestado a la perra esa, Aya...estoy orgullosa de ser tu prima.
-Ya... era hora de que alguien le contestará algo así... estoy harta de ella.
-Pero...Aya...¿estás bien con todo esto? -me dijo Kaori-
-Por supuesto que sí, nunca he estado mejor, necesito olvidarme de todo y empezar de nuevo.
-Lo que tu digas...-añadió Miyu.
Ambas sabían que estaba mintiendo. Mientras estábamos en el patio charlando... se nos acerca un chico, que bueno... me suena de haberlo visto por ahí. Era alto, con el pelo oscuro liso que le caía sobre unos profundos ojos negros, y para que negarlo, era bastante guapo. Se dirigió a mí.
-Así que...tú eres Aya Suzumiya ¿no?
-Pues claro que sí, ¿ves alguna otra Aya por aquí?
-Vaya... entonces...tú eres la que le ha causado tanto revuelo a Sendoh... no eres para tanto.
¿Qué? Pero que se ha creído!
-O sea que ¿sólo has venido a decirme esa chorrada? Pues ya te puedes ir yendo, no tengo ganas de escuchar tus tonterías.
-No me malinterpretes, no eres para tanto...pero tienes algo. Me gusta, por cierto me llamo Ren Aizawa, y voy a la misma clase que Sendoh, así que ya sabes dónde buscarme, bonita. Ya nos vemos por ahí-me dijo guiñándome un ojo y se fue.
-¿Qué acaba de pasar?-pregunté con los ojos como platos por el suceso se ahora mismo.
-A mí me ha caído bien... no sé te divertirás un rato al menos-me dijo Miyu.
-Ya claro... divertime. Vamos a clase que ya es hora.
Habían pasado dos semanas, desde el encuentro con Ren, vale era un pesado, que estaba todo el día pidiéndome salir, por supuesto yo no lo tengo en serio, este tipo de chicos sólo se dedican a salir con chicas y después dejarlas, pero de momento me divertía cuando hablaba con él. Solamente eso, nada más. En cuanto a Sendoh y a Hikaru... era un inferno.
-¡Buenos días Aya-chan! ¿Qué tal un besito de buenos días?
-Me parece que no Ren... siempre estás igual-dije entre risas. A todo esto Sendoh nos estaba observando.
Dos semanas, desde que me enteré que Ren se había acercado a Aya, y ya iban diciendo por ahí que era su nueva novia no lo soporto, estaban juntos en cada momento, el idiota seguía haciéndole cariñitos (que ella rechazaba he de decir) y riéndose babosamente. Aya parecía incómoda, podía darme cuenta de ello por los gestos y miradas que hacía cada vez que Ren la intimidaba, pero aún así estoy muy intranquilo, estaba con ese mujeriego, pervertido que cambia de chica como si de calzoncillos de tratara y ahora intentaba hacer lo mismo con Aya, mi Aya. Y aquí estoy mirándolos fijamente echando chispas, estrujando una rodaja de limón que tenía dentro de mis puños, ignorando todo mi alrededor, incluyendo a mi "todavía" molesta novia Hikaru.
-Y le dije al peluquero, o sea! a ver quiero que me hagas unas mechas color miel, para que mi pelo se vea aún más fabuloso! Y luego..o sea...
Eché un bufido con tono de burla, Hikaru sólo hablaba de estupideces, su horrible cabello de rubia oxigenada, su nueva ropa, con la que parecía una zorra barata, o sus supuestos admiradores, cosa que no creo.
-Hikaru, me voy, después te veo. -dije con fastidio.
-Espera un momento, Akira- dijo Hikaru con un claro cabreo.
-¿Qué demonios quieres ahora?
-Bésame-dijo con un tono autoritario.
No puede ser...¡¿ahora justamente? Joder...Justo en ese momento Aya miraba en nuestra dirección, mi vida no puede ser peor.
-Ahora te he dicho-dijo Hikaru con una voz aún mas mandona .
Me acerqué con una notable molestia y coloqué mis labios sobre los de Hikaru y me separé rápidamente sin ni siquiera mirar a Aya,no podía, así que salí de allí pitando.
Cuando vi esa escena... sentí un gran dolor en mi pecho... aunque... seguro que hacían mas que eso, el simple hecho de ver a Sendoh ver a esa tipa, me hacía sentir impotente.
Ren seguía hablando de sus aficiones, de su música, y ese tipo de cosas... A veces es un chico agradable pero debo admitir que si estoy con él es por el simple hecho de sacarme a Sendoh de una vez por toda de su cabeza basándome en el dicho "un clavo saca a otro clavo". Aunque sé muy bien que eso era más difícil que ver la piel de Rukawa de color moreno chulo playa. Aún sueño con él, aún sigo yendo más tarde a por el tren para encontrarmelo... Para que negar lo obvio aún sigo completa y perdidamente enamorada de Sendoh.
-Y de esta manera... conseguí mi preciosa guitarra... ¿qué opinas? -me dijo con una encantadora sonrisa.
-Esto... Ren tengo clase, ya nos vemos-dije alejandome de él.
Me encontraba en el vestuario para salir a calentar un poco antes del partido de baloncesto que haríamos en gimnasia, y para mi alegría en el equipo contrario se encontraba Ren, mientras me estaba cambiando escuchaba como alardeaba de muchas cosas entre ellas de Aya su "nueva adquisición", mis ganas de partirle la cara eran únicas pero debo mantenerme en calma, primero que nada Aya odiaba las peleas y si se enteraba de que le había partido la cara a su "amigo" las oportunidades de volver a hablar con ella serían nulas, y en segundo lugar debo comportarme hasta ser admitido en alguna universidad, no puedo manchar mi espectacular expediente.
Al salir del vestuario, me di cuenta de que alguien me llamaba.
-Pero que...hace ella aquí...
Caminé hacia las gradas, y allí estaba mi hermana.
-¿Qué quieres Kanae? No tengo todo el día-dije bruscamente-
-Ey ey, hermanito deja esa agresividad para el partido, además hoy es tu día de suerte.
-¿Qué traes?-pregunté intrigado-
-Te traigo querido hermano, el fabuloso chantaje para asegurarnos de que las fotos que tiene la molesta zanahoria de tu novia no tengan ningún efecto en el proceso de admisión en la prestigiosa universidad de Tokyo.
-Bueno...muchas gracias hermana, no sé que haría sin ti. -sonreí.
-Lo sé, ya te cuento los detalles en casa. Y se fue.
Todos empezaron a calentar, botando el balón y demás... el gimnsio se iba llenando de gente.. entre las cuáles pude distinguir a Aya, y sin poder evitarlo sonreí al verla ahí.
Habían pasado 15 minutos desde que el partido había comenzado, y he de decir que el partido está algo agresivo para mi gusto, Sendoh se movía excelentemente, como siempre al igual que Ren... que estaba en el equipo contrario, en especial los que estaban agresivos eran ellos dos.
-Maldicion!- grité levantándose como un demonio y a punto de pegar a Ren que me acababa de empujar.
-Sendoh, detente!- me gritó Koshino- te van a expulsar si sigues así.
-Oh vaya, pero si hasta te tienen que defender- me gritó Ren.
-Tu cállate imbécil- le dije.
-Sendoh contrólate- Dijo la voz de Koshino algo molesto por la situación.
-¿A caso me quieres pegar Sendoh? Te veo las ganas- soltó Ren con su sonrisa arrogante.
Respiré hondo, sé que Aya está viendo todo, y además los dos equipo se están aglomerando alrededor de nosotros dos.
-No digas tonterías Ren- solté-
-Gallina- me dijo.
Me giré inmediatamente… ¿Gallina?...
-¿Cómo me has llamado?- pregunté con un tono de voz poco habitual en mi.
-Ya me has oído…G-A-L-L-I-N-A…
-Sendoh déjalo ya- dijo Koshino colocándome una mano en el pecho para que me calmara.
-¿Qué ESTA PASANDO AQUÍ?- dijo el profesor con una cara de notable molestia.
-No es nada señor- dijo Fukuda tratando de calmar la situación.
Miré con odio a Ren, mientras él caminaba sonriente hasta su posición.
Vaya... nunca había visto jugar a Sendoh de esta manera, con tanta pasión... tanto empeño y he de decir que estoy maravillada con este juego.
Al bajar las gradas Ren me detuvo.
-Tenemos que hablar- dijo algo molesto.
-¿Qué pasa?
-Dime Aya, ¿tú eres la novia de Sendoh o algo?
-No digas tonterías.
-Pues si son tonterías no entiendo porque el idiota ése me tiene tanto odio de la noche a la mañana, nunca hemos sido de los mejores amigos, pero nos llevábamos bien.
-Sendoh no tiene nada en contra tuya, así que deja de comerte la cabeza por un estúpido partido.
-En fin, te creo. Esta noche hay una fiesta en mi casa, ¿vienes no?
-Supongo que sí..traeré a Miyu y a Kaori si no te importa.
-Para nada, cuantas mas gente mejor. Nos vemos allí.
Entonces, Ren me tomó del brazo y me dio un beso en la mejilla, y se fue. Sendoh tenía la mirada fija en Ren.
Me encontré a Kaori y a Miyu saliendo del instituto.
-¿Os apetece venir a una fiesta esta noche en casa de Ren?
-Claro que sí! -dijeron las dos emocionadas.
-Ya es hora de un poco de alegría! -dijo Miyu. Vamos rápido que nos tenemos que cambiar.
Cuando llegamos a casa, subimos rápidamente a mi cuarto, para mirar ropa, en un abrir y cerrar de ojos el cuarto estaba lleno de ropa... y las tres eligiendo la ropa. Al final de tanto revuelo nos decidimos. Miyu llevaba unos shorts negros con unas medias negras tambíen, unas botas, una camiseta blanca con un print que ponía punk y una chupa de cuero, muy a su estilo, en cambio Kaori llevaba una blusa azul vaporosa y bastante bonita, unos pantalones blancos y unas bailarinas doradas y yo me puse un vestido de tirantes color amarillo por encima de las rodillas, y unas sandalias blancas. He de decir que las tres nos veíamos bastante bien.
-Por fin llegas -me dijo Kanae al llegar a casa con una sonrisa.
-Me he entretenido.
-En fin aquí tienes -dijo lanzándome un sobre.
Lo abrí y en el interior encontré unas fotos que no desearía haber visto en la vida.
-¿Qué es esto?-dije malhumorado.
-Sabía que dirías eso, ahora te explico esas fotos obscenas que tienes en tus manos, son nada más y nada menos que de la guarra prima de tu "novia" y su jefe, es decir, el director de admisiones, tengo copias que fueron enviadas a ambos con una nota de chantaje, si Hikaru llega a enviarle las fotos de Aya al jefe de admisiones y el inepto decide no admitirla, muy mal, porque estas fotos llegarán a manos de su esposa la cual esta embarazada sin contar los 2 hijos que el matrimonio tiene, colocando en desgracia a la prestigiosa familia, despidiendo a la zorra secretaria y manchando el nombre del director. Fin de la historia y tu hermana Kanae es una genio, tranquilo no me beses los pies hermanito- me dijo sonriendo.
-Eres una maldito genio - dijo lanzándome contra mi hermano y besándola en la frente.
-Ya está Akira, para por favor- dijo ella
-Ahora, si me disculpas, tengo unos asuntos de los que debo ocuparme.
Porque tengo una fiesta a la cual asistir, una novia que dejar y a una nueva que ocupe ese título.
Y aquí está el capítulo espero que os haya gustado! el próximo lo colgaré en breves creo, reviews? Owari!*
