Waazzaaaaaa!!

Subo ya el capitulo que podría ser el final o no de este fic, ya que estoy metido en otro proyecto que la verdad me interesa más que este, pero si ustedes lectores no están satisfechos y desean que la historia se extienda más ( por que aun no relato cómo Vegeta logra convertirse en supersaiyan ) pues ustedes pidan y yo escribo, me alegra que les haya gustdo mucho el capitulo anterior, aunque yo siento que le faltó algo... pero en fin P

Disclaimer:
Los personajes de DBZ no me pertenecesy fueron creados por
Akira Toriyama como todo el mundo sabe.
Dedicado a:
La maldita de Zely que espero se mejore pronto para que regrese
o comenzaré a buscar mis dosis de inspiranzía™ por otro lado haha
Agradesco a:
todas las personas que se han tomado la molestia de leer mi fic
y espero que las que no dejan review comiencen a hacerlo,
pues se que debe haber algo que no les agradó en este fic.


Prince's Heart

(Capitulo 7)

Ataque

Con los ojos cerrados, Bulma buscó con su mano el cuerpo de Vegeta a su lado, recorrió la suave sábana por debajo de las cobijas, recorrió hasta más de la mitad de la cama y abrió los ojos, sentándose en la cama bruscamente. Vegeta no estaba a su lado. A su mente llegaron imágenes de lo que podría ser la razón por la cual Vegeta se había marchado, y todas ellas no eran muy alentadoras, recostada sus lágrimas comenzaron a inundar su ojos. Ella pensó que la noche anterior con Vegeta había sido especial para él también, se había equivocado, pues claro¿cómo se le ocurrió pensar que Vegeta podría tener sentimientos como esos?

Mientras Bulma comenzaba a dejar que sus lágrimas rodaran fuera de sus ojos, resbalando por sus mejillas como señal de la inmensa tristeza que la embargaba en medio de su completa soledad, Vegeta se encontraba en la cámara de gravedad, sin hacer nada, aparentemente. Sus pensamientos y los sentimientos nuevos que estaba descubriendo dentro de él encarnizaban una fiera batalla.

¿Por qué lo había hecho?, se preguntaba furioso, debió de haberse controlado¿cómo era posible que él, un príncipe guerrero haya caído ante los deseos más profundos de su ser? Y peor aun… que lo haya disfrutado y siga pensando en eso y en ella, se estaba volviendo más humano… no humano no, "débil". Si, eso era, estaba perdiendo su fuerza interior, a ese ritmo, pronto dejaría de ser un guerrero de elite y se convertiría en la burla de todo el universo. Primero había sido el bienestar que sentía de vivir tranquilamente en la Tierra, y ahora la atracción sentimental por una terrícola.

No, claro que no, todo eso eran alucinaciones suyas, por supuesto, no podía sentir nada, nada más que odio por una terrícola gritona cómo Bulma, no sería como el estúpido de Kakaroto que dejo que una Terrícola lo dominara y mucho menos tendría un hijo con una especie tan débil como los humanos. Dejando eso claro… hora de continuar con el entrenamiento.

Decidió que no era necesario esforzarse tanto entrenando con una gravedad aumentada 300 veces, por lo cual redujo la gravedad hasta 200 veces, sus movimientos eran rápidos a pesar de lo mucho que su cuerpo pesaba, lanzaba puñetazos al aire, patadas, brincaba, corría, lanzaba poderes que él mismo detenía o recibía, elevaba su "ki", lo disminuía por completo y lo volvía a elevar lo más rápido posible para bajarlo de nuevo y no gasta5r tanta energía con cada uno de sus movimientos y golpes, para liberar únicamente el necesario durante la batalla.

- ¡¡Demonios!! – masculló al fin, enfadado consigo mismo, el rostro de Bulma acudía a su cabeza una y otra vez, era imposible seguir entrenando con esa mujer, qué estaba claro no le importaba, en la cabeza, comenzó a enfadarse más y más consigo mismo, y entre más lo hacía, más recordaba la noche anterior, su cuerpo sus caricias y ese beso eterno que ahora parecía sólo había durado un par de segundos, el movimiento de sus caderas y su voz entrecortada jadeante. Todo eso vino a su mente en un segundo, lo cual, lo hizo enfadar más.

Para liberar su furia elevó su "ki" sin pensar en las consecuencias.

Fuera, toda la Corporación Capsula comenzó a temblar junto con la capital del Oeste, la gente se aterro ante el intenso movimiento de la tierra bajo sus pies, algunos edificios se cuarteaban y a unas cuantas ventanas les explotaban los cristales de una manera violenta, varios árboles cayeron estrepitosamente destruyendo algunos autos, el caos se expandió por toda la capital.

En la cama de Vegeta, Bulma pensaba que su casa caería sobre su cabeza, pero eso era imposible debido a que la circunferencia es la estructura más poderosa del mundo, sin duda, su padre era muy inteligente y pensó en todo cuando comenzó a construirla, después de todo, el sonido se propaga mejor en un medio circular. Bulma se levantó y vistió lo más rápido que pudo para bajar hasta la cámara de gravedad.

Una vez estando allí, llamó a Vegeta a través de la puerta reforzada, pidiéndole que se detuviera o terminaría destruyendo al mundo entero, el cual… estaba tratando de proteger.

- ¡Cállate, no me molestes! – gritó el saiyan desde dentro.

- Por favor detente, lastimaras a mucha gente – gritó Bulma, pero su llamado más que parecer una suplica, tenía tono de orden.

- ¡No me interesa lo que pueda pasarle a los humanos, por mí que se vayan al infierno todos de una buena vez! – gritó el príncipe y elevó su "ki", desafiando a Bulma, ella, a gran velocidad tecleó la clave para poder entrar a la habitación, al instante, Vegeta sintió el descenso rápido de la gravedad en la parte de adentro.

- Si abres esa puerta y entras¡juro que te mataré! – Amenazó Vegeta, extendiendo su brazo en dirección a la puerta, con la palma apuntando hacia ella. Lentamente, la puerta se abrió y detrás de ella apareció Bulma, con expresión entre enfadada y asustada, al parecer Vegeta no mentía, su expresión y su mano levantada lo confirmaban todo, con las manos sobre el pecho, Bulma dio el primer paso que la introdujo en la cámara, Vegeta no cambiaba su expresión, Bulma dio otro paso, Vegeta elevó su "ki" olvidando que Bulma no sabía detectar el "ki" de los demás, entonces Bulma pensó que él no le haría daño alguno y caminó más aprisa, estando a la mitad del trayecto entre Vegeta y la puerta, se detuvo, llena de terror en los ojos, Vegeta había cambiado su expresión totalmente, a una llena de odio en los ojos que atormentaría por años a cualquiera, en su mano levantada comenzó a resplandecer una enorme cantidad de energía y sin esperar nada más… disparó contra Bulma.

( N. del H.S.: Lo bueno es que Bulma no puede morir… ¿verdad? )

Bulma despertó en una cama rodeada de mucha gente, entre ellos su papá y su mamá, a las demás personas no los conocía, pero todos ellos llevaban batas blancas, lo cual los hacia ser doctores, el cuarto en el que se encontraba apestaba a medicina y hospital, se dio cuenta donde estaba, sentía dolor en todo el lado izquierdo, no quiso levantar la mirada para observarse el cuerpo, tenía miedo de lo que podría ver, así que aguantó las ganas.

- ¿Qué sucedió? – preguntó parpadeando repetidas veces para aclarar su vista, su padre y madre, la miraron tiernamente.

- Vegeta te trajo al hospital después de que te desmayaste – explicó el Dr. Brief

- Pero… él intentó matarme – dijo Bulma recordando lo sucedido.

- Pues que extraño… - reflexionó su padre – vino muy molesto y amenazó con destruir el lugar si no te atendían de inmediato – terminó de decir el papá de Bulma.

- Entonces ¿qué me pasó? – quiso saber Bulma

- Al parecer… Vegeta intentó matarte – respondió su papá

- ¡¡¡ESO ES LO QUE YO TE DIJE!!! – gritó Bulma enfadada provocándose un dolor que le recorrió el cuerpo.

- Vamos hija, no te esfuerces demasiado, tienes que guardar energías para que los dos estén bien

¿Los dos?

- ¿Quiénes dos? – preguntó Bulma

- ¡Hay hija!, estamos muy emocionados – interrumpió su madre – de que por fin hayas decidido hacernos abuelos

Las palabras de la mamá de Bulma resonaron en sus oídos como cuando alguien grita a todo pulmón dentro de una cueva completamente vacía, Bulma abrió los ojos desmesuradamente y perdió el conocimiento.

Él se lo había advertido, si se le ocurría entrar, la mataría¿por qué no le creyó?

- ¡Demonios! – masculló Vegeta, caminando de un lado a otro dentro de la cámara de gravedad, no podía ocultarlo, bueno, no había a nadie a quien ocultárselo allí dentro de la cámara, sólo a él, pero él ya lo sabía, estaba preocupado por la salud física de Bulma, en el momento en el que lanzó su poder, no pensó en las consecuencias, la verdad no le interesaba lo que pudiera pasarle a la terrícola, pero en el último segundo, vio en sus ojos una expresión cálida que le hizo recordar todo lo que había pasado con ella desde que decidió vivir en su casa y una chispa dentro de él prendió un fuego tan intenso que sus llamas se extinguieron apenas regresó del hospital.

Por muy poco, no alcanza a desviar por completo su energía, la esfera pasó a pocos centímetros de la mujer, pero fue tan rápida y tan poderosa que la onda expansiva del aire que desplazó a su paso, golpeó a Bulma tan bruscamente que eso fue lo que provocó su desmayo, al verla derribada, Vegeta recordó inmediatamente donde se encontraba el hospital y voló a máxima velocidad hacía allá. Cómo todo el mundo estaba anonadado por cómo había llegado el saiyan, volando, nadie reparó en la mujer lastimada que cargaba en brazos, así que para que lo tomaran en cuenta, comenzó a amenazar a todo el mundo con que derribaría el lugar y destruiría el mundo entero si no atendían a Bulma, así los de la recepción supieron quien era la joven y llamaron de inmediato al dueño de la Corporación Capsula.

Cuando los papás de Bulma llegaron al hospital, Vegeta había regresado ya a la Corporación Capsula y se metió de nuevo a su inseparable cámara de gravedad.

Bulma regresó a casa una semana después, estaba tan emocionada por la estupenda noticia que le dio su madre, que corrió de inmediato al único lugar donde Vegeta podría estar para darle la buena noticia, no se detuvo un segundo a pensar en la reacción del príncipe saiyan, lo que le importaba era compartir la noticia con el padre del hijo que cargaba en su vientre.

La cámara de gravedad tenía una gravedad normal, lo que le indicó a Bulma que podía pasar y echar un vistazo dentro, para cerciorarse de que Vegeta estaba ahí, así lo hizo y efectivamente, Vegeta estaba dentro, sentado con las piernas cruzadas y las manos sobre las rodillas, apuntando los codos hacía arriba con los ojos cerrados en una expresión altamente pensativa.

- ¿Qué demonios quieres? – preguntó el saiyan sin inmutarse en absoluto.

- Quiero platicar contigo un momento – pidió Bulma

- No tengo tiempo, márchate – indicó Vegeta y escuchó cómo la puerta se cerraba – Te dije que te marcharas.

- Pues no lo haré hasta que me escuches – atajó Bulma con voz decidida, se acercó a Vegeta sin vacila y se arrodilló frente a él.

- No quiero escuchar nada de lo que vengas a reprocharme.

- No tengo nada que reprocharte – confesó Bulma intentando suavizar su voz, cosa que no consiguió. – Al contrario, tengo una excelente noticia para ambos.

Vegeta la miró con más interés, bien ya había llamado su atención, ahora venía la parte difícil, respiró hondo y lo soltó.

- Vamos a tener un hijo.


«- H.S -»

Disculpa: Lo siento mucho, y quiero agradecer a Karo por el dato, tuve un pequeño error, no puse cuanto tiempo transcurrió entre el ataque y cuando Bulma desperto, y se entiende que fue al día siguiente pero... sería imposible, a menos que los saiyan tuvieran un periodo de incubación mucho menor, lo cual yo no sé. En fin, desde el ataque hasta que Bulma desperto en el hospital pasó un mes. Disculpen las molestias, no volverá a pasar ¡nn

PD. Sakura Niwa: No puedo hacer que Vegeta deje de ser el mismo tempano de siempre... pues el siempre ha sido y será el hielo más frío del universo, al menos cuando alguien lo ve.