Capítulo 6
El misterio.
"Tiene que haber una respuesta a todo esto".
- ¡Sakura!
Sakura abrió los ojos. No entendía muy bien lo que pasaba en ese momento, todo era muy confuso. Sentía que no se encontraba ahí. Su cuerpo parecía no querer moverse, no quería ni siquiera intentarlo. Su mente se encontraba en shock. ¿Qué era lo que había visto? ¿Había sido realidad? No entendía nada de lo que estaba sucediendo, y cada día se volvía peor. ¿Cuándo iba a terminar? Era la única pregunta que se repetía en su interior.
De pronto, sintió que algo le tocaba su mejilla. Inmediatamente se levantó de la cama y se alejó de ella unos cuantos metros. En ese momento, sentía su propio corazón latir rápidamente. ¿Qué había sido eso? Trató de tranquilizarse, tenía que averiguar qué había ocurrido. Con mucho valor, se acercó a su cama, mirando cuidadosamente su cuarto. Buscó una y otra vez con la mirada algo extraño, pero no encontró nada. Se acercó rápidamente a la ventana y miró a través de ella. Afuera todo parecía normal. Abrió la ventana y se acercó a ella para ver mejor el exterior, pero todo parecía estar bien. Extrañada, Sakura se sentó en su cama. Tal vez había sido sólo su imaginación. Cerró sus ojos. Definitivamente tenía que dejar de imaginarse tantas cosas.
Sin previo aviso, sintió nuevamente que algo le tocaba su mejilla. Un escalofrío recorrió toda su espalda. ¡Qué era eso! ¿Podría ser… un fantasma? Al instante, Sakura soltó un grito ahogado, estaba muy asustada y comenzó a mover sus brazos por todo su rostro. Tratando de protegerse. De pronto, sintió que su mano había golpeado algo. Sin notarlo, abrió los ojos para ver qué había golpeado. Una figura pequeña color amarilla estaba saliendo de la cortina de su ventana.
- ¿Así me agradeces después de haberte levantado de tu pesadilla?- gritó muy enojado Kero.
- ¡Kero!-dijo Sakura.
-¿Esta vez qué soñaste?
Kero se alejó de la ventana y se acercó a su dueña. Estaba enojado, de eso no había duda. Aunque estuviera algo molesto, en sus ojos se veía que estaba preocupado. Sin embargo, Sakura se alegró mucho por saber que había sido él y no un fantasma. Lo envolvió con sus brazos y lo abrazó fuertemente.
- ¡Sakura suéltame me vas a matar!
- Lo siento- se disculpó Sakura mientras lo soltaba. Olvidaba que era muy pequeño y podía herirlo fácilmente.
- Bien.-dijo Kero- Dime lo que te paso.
- Shaoran de nuevo cayó al agujero.-dijo Sakura recordando las terribles escenas que había visto.- Esta vez fue por la culpa de Tomoyo.-añadió recordando la terrible mirada de su mejor amiga.- Tengo temor de cerrar los ojos y de nuevo ver a Shaoran caer a ese frío agujero.
Kero se acercó a su dueña y con leves movimientos de su brazo, trato de animarla.
- No te preocupes. Sólo fue un sueño. Aunque… -dijo Kero algo triste.- Es muy extraño que lleves mucho tiempo soñando con todo esto, Sakura.
-¿Crees que los sueños continúen?
- No lo sé.-dijo Kero muy angustiado al no darle una respuesta concreta a su dueña.- Pero hay algo más importante y es el resolver el misterio de esa caja.
Kero señaló hacia la caja. Se encontraba sobre el escritorio de Sakura. No pudieron evitar sentir coraje. Frente a ellos se encontraba la respuesta de todas sus dudas. ¡Pero no sabían cómo abrirla! Sakura afirmó con su cabeza mientras recordaba la noche anterior. Sin duda alguna había sido muy peligroso entrar de esa manera al museo. Por fortuna, todo había salido muy bien… pero un sentimiento de culpabilidad le invadía su corazón.
- Lo peor fue que la robamos.-dijo Sakura muy triste.
- No la robaron.-añadió Kero de inmediato.- Sólo la tomaron prestada para averiguar su misterio.-se dio la vuelta y miró el reloj.- Sakura creo que esta vez si te levantaste temprano.
- ¿Por qué lo dices?-dijo Sakura también mirando el reloj. Era las 6:00 am.- ¡¿Tan temprano es?!
- Mejor arréglate porque luego se te va a olvidar.-se burló Kero.
- Lo haré-dijo Sakura algo enojada.- ¡Pero si me acuerdo de las cosas!
Sakura se levantó e inició la rutina que siempre seguía para prepararse para ir a la escuela. Mientras se cambiaba de ropa, ambos siguieron hablando sobre los sueños que había tenido. Tras unos breves momentos, Sakura terminó de vestirse. Se dirigió al espejo y comenzó a cepillarse el cabello.
- Sakura.-añadió Kero.
- Dime
- ¿Quieres que hablemos con Yue de todo esto?
- Si. Tal vez él sepa algo.
- De acuerdo.-afirmó Kero algo serio.- Porque ayer hablé con el joven Yukito y...
- ¿Cuándo hablaste con Yukito?-preguntó Sakura muy sorprendida.
- Ayer.-dijo Kero.- Cuando no estabas, él vino a cenar.-añadió Kero.- Aproveché para decirle que queríamos hablar con su otra personalidad y me dijo que podían ir a su casa hoy en la tarde.
- Que lindo es Yukito.-dijo Sakura muy feliz, recordando aquéllos días cuando estaba enamorada de él.- Se lo diré a los demás.-añadió. El rostro de Shaoran invadió su mente, haciendo que ruborizará.- Kero, lo único que te pido es que también vayas.
Kero le afirmó con su cabeza. Parecía pensar en muchas cosas. Nunca lo había visto de esa manera. En realidad, nunca les había pasado algo similar. Sakura decidió bajar a desayunar, después de todo, debía de comer para poder pensar mejor. Se dirigió a la puerta, mientras se acomodaba el cabello. Abrió la puerta y salió de su habitación. En un instante bajó de las escaleras y llegó a la cocina. Esperaba encontrarse con su hermano, pero no vio a nadie.
- Buenos días mamá.-dijo Sakura muy feliz mientras miraba el cuadro de su madre.
- ¿Eres tú monstruo?-preguntó Touya.
La voz de su querido hermano provenía de la sala. Enojada, se dirigió hacia la sala. ¿Cómo era posible que le siguiera molestando que la llamara así? Llegó a la sala y vio a su hermano acostando en el sillón, viendo las noticias.
- ¿Y eso que te levantas temprano?-dijo con ironía Touya.
- No tenía mucho sueño, así que me levanté temprano.-dijo Sakura enojada.
Se dio media vuelta, muy enojada por el comentario de su hermano y entró a la cocina. En verdad tenía mucha hambre, no había cenado la noche anterior. Comenzó a prepararse el desayuno. Decidió hacer unos hot-cakes. Tras varios minutos, terminó de hacerlos, se sentó en la mesa y comenzó a comerlos rápidamente. ¡Cuánta hambre tenía! Cuando terminó, miró el reloj de la cocina. Era un poco tarde ya, pero si se apresuraba, llegaría temprano. Fue hacia la cocina y comenzó a lavar los platos, mientras escuchaba las noticias.
- Y en otras noticias-dijo la voz de la reportera.- La caja antigua del museo de Tomoeda ha sido robada ayer en la noche.
Sakura se sobresalto tanto que rompió el plato que estaba lavando, haciendo que muchos pedazos cayeran al suelo.
- No hagas tanto escándalo monstruo.-dijo su hermano.
Pero ella no escuchó el comentario de su hermano. Se agachó y comenzó a recoger el desastre que había causado. Agudizó el oído para escuchar las noticias.
- Las autoridades no han descubierto quien es el culpable de este robo.-continuó la reportera.- Aunque un guardia de seguridad nos dijo que tres chicos entraron a altas horas de la noche y robaron la caja. Lo más extraño del caso es que es todo lo que recuerda porque misteriosamente se desmayo. Las autoridades no se van a quedar con los brazos cruzados, ya están investigando al culpable de todo esto. En otras noticias...
Sakura se quedó en el suelo por un buen tiempo mientras escuchaba a la reportera. No podía creerlo. La policía estaba buscándolos. Ahora toda Tomoeda sabía sobre el robo. Tenía que decírselo a alguien. Rápidamente limpió los trozos del plato y subió rápidamente a su habitación. Abrió la puerta y la cerró detrás de sí.
- ¿Qué sucede?-dijo Kero muy extrañado.
- En las noticias pasaron el robo de la caja, si descubren que nosotros la robamos, entraremos en prisión.
- ¿Y que esperabas después de robar una caja de un museo? Son sólo consecuencias que iban a suceder. Pero eso olvídalo, haremos lo posible para ocultarla. Lo que importa es averiguar el causante de las zetas.
- De acuerdo trataré de tranquilizarme.-dijo Sakura respirando profundamente.- Mejor me iré a la escuela.
Tras unos instantes, Sakura se encontraba ya en la cocina, con su mochila en la mano. Notó que su hermano ya no estaba viendo la televisión, ni en ningún otro lugar, tal vez ya había salido.
-Buenos días Kinomoto.-dijo Yamazaki.
Sakura le devolvió el saludo. Había llegado rápidamente a la escuela. Quería cuanto antes llegar a ella. Se dirigió a su asiento y dejo su mochila en él. Se sentó en su lugar y vio que Shaoran y Yamazaki se dirigían hacia ella.
- Es la primera vez que veo que llegas temprano Sakura.-dijo Shaoran.
- Hoy sí me levante muy temprano porque no tenía sueño.-dijo Sakura tratando de evitar los recuerdos de su sueño.
Sabía que era mentira, pero no quería revivir aquel sueño que había tenido.
- ¿Supieron que robaron la caja del museo?- preguntó Yamazaki.
- ¿!Cómo¡? –gritó Shaoran. Todos lo miraron, algo asustados y confundidos al ver cómo había reaccionado. Inmediatamente mostró una actitud seria.
- Salió en las noticias.-dijo Yamazaki.
- Es verdad, yo también las vi.-afirmó Sakura mientras le daba una mirada de angustia a Shaoran.
- Lo más extraño es que nunca pudieron abrir la caja.-dijo Yamazaki.- ¿Sabían que en adentro de esa caja había un mapa de un tesoro pirata?
- ¿En serio?-dijeron Shaoran y Sakura al unísono.
- Así es, y el que lo encontraba, su vida estaría llena de riquezas.-prosiguió Yamazaki.
- ¿Ya tan temprano con tus mentiras?- dijo Chiharu mientras lo agarraba de la oreja.
-Pero si es la verdad.-dijo Yamazaki.
- ¿Era mentira?-dijeron Shaoran y Sakura al unísono.
Ese día, las clases pasaron volando. Sakura, Tomoyo y Shaoran caminaban juntos por los pasillos de la escuela. Se dirigían hacia la salida. Mientras tanto Sakura aprovechó la oportunidad para contarles a ambos sobre ir a la casa de Yukito. Ambos accedieron y discutieron sobre a qué horas ir. La mejor opción fue ir en ese momento, así que se encaminaron hacia su casa.
Yukito vivía en la misma casa de siempre. Aquélla casa donde alguna vez habían vivido sus abuelos. No había cambiado mucho, sólo había más plantas que antes. Hace mucho que Sakura no iba a esa casa. Le traían muy bellos recuerdos de cuando estaba en quinto año. Cuando Yukito le gustaba…
Shaoran tocó la puerta y aguardaron a que contestará.
- ¿Quién es?-preguntó Yukito.
- Somos nosotros Yukito.-dijo Sakura.
- ¿Sakura?-preguntó sorprendido Yukito.
Tras la puerta comenzaron a escucharse pasos que se hacían cada vez más fuertes conforme se iba acercando. Poco después, abrió la puerta. Yukito mostró una sonrisa muy amable, aquella que las chicas amaban ver. Estaba vestido con un traje blanco, con una corbata negra y unos pantalones blancos. Los invitó a pasar con mucha alegría. Los tres entraron.
La casa de Yukito era enorme en su interior. Había muchas puertas, de las cuales casi nadie sabía que había tras ellas. Solamente Touya lo sabía. Yukito los llevó hacia un cuarto sencillo. Había una mesa y una televisión pequeña. En el centro de la mesa, se encontraba Kero comiendo un pastel de tres leches.
- Qué bueno que ya llegaste Kero.-dijo Sakura.
- Sí, Yukito me dio este pastel que esta muy rico.-dijo Kero mientras se lo comía.
- Como siempre de glotón.-dijo Shaoran muy serio.
- Cállate mocoso nadie pidió tu opinión.-dijo Kero muy agresivo.
- ¿Cómo?-contestó Shaoran enojado.
Sakura se tuvo que poner nuevamente entre ambos para que no sucediera nada. Todos tomaron asiento mientras que Yukito les servía una taza de té.
- Gracias Yukito.-agradeció Sakura.
- De nada.-dijo Yukito.- Cuanto han crecido los tres.
- Usted también ha crecido mucho joven Yukito.-dijo Tomoyo.
- Te lo agradezco Tomoyo. Ahora los comunicaré con mi otra identidad, esta ansioso por hablar con ustedes.
Yukito se puso de pie. De pronto dos bellas alas salieron de su espalda que lo cubrieron completamente. Sus alas permanecieron así por un tiempo y al abrirse mostraron a su otra identidad. Yue no había cambiado, continuaba con el mismo largo de su cabello, su misma mirada profunda, todo era igual.
-¿De que se trata todo esto?-preguntó Yue.
- Sakura ¿Trajiste la caja?-dijo Kero
- Sí.-dijo Sakura.
Sakura se levantó, se dirigió hacia su mochila y de ella sacó la caja.
- Es la que robaron del museo.-dijo Yue sorprendido.
- Nosotros la tomamos prestada para averiguar lo que esta pasando.-añadió rápidamente Shaoran.
-¿Podrían explicarme?-dijo Yue algo confundido.
- Todo comenzó varios días atrás.-dijo Sakura.
Al terminar de contar la larga historia.
- ¿Entonces vinieron aquí para ver si yo sabría algo acerca de esto, cierto?-preguntó Yue. Todos le afirmaron. - Lo único que sé del causante de estas zetas es que antiguamente el mago Clow luchó contra él. Lamento no darles mucha información pero es todo lo que recuerdo.
- Pero si Eriol no nos mencionó acerca de esto.-dijo Sakura muy extrañada.
- Tal vez ni Eriol sepa lo que esta ocurriendo, porque también posee poca información de la memoria del mago Clow.-dijo Shaoran.
- Tenemos que preguntarle a Eriol y contarle lo que esta ocurriendo.-sugirió Tomoyo.
-Antes que lo hagan.-irrumpió Yue.- Quiero tratar de abrirla.
Yue la sujeto y trato de abrirla. Al instante, las descargas eléctricas avanzaron por todo su cuerpo.
- Ni siquiera las cartas Clow pudieron predecir quien era el causante de todo esto.-dijo Kero.
Yue trazó un arco con sus manos y arrojó varias flechas hacia la caja, pero no hubo efecto alguno.
- Tal y como me lo esperaba.-dijo Yue.- Esta caja esta siendo protegida por una magia muy poderosa. No puedo hacer nada.
- Le preguntaré a Eriol.-dijo Sakura.
- De acuerdo, si sabes algo sólo dímelo.- dijo Yue muy decidido.
De pronto las alas de Yue se abrieron más de lo normal y lo cubrieron completamente. Retornando en varios momentos en Yukito. Sakura se dirigió hacia su mochila y la escondió en ella.
Sakura se encontraba en su cuarto. La caja la colocó en un cajón de su escritorio. Tendría que esconderla muy bien para que no se enterara de nada su hermano, ya que siempre descubría las cosas. Habían pasado varias horas desde que se había ido de la casa de Yukito. Todos habían decidido irse a sus hogares e investigar todo lo que pudieran sobre la caja. Sakura buscaba el teléfono de Eriol, lo había dejado en alguna parte, pero ya no recordaba en donde. Aunque por más que la buscó no la encontró.
- No encuentro su teléfono.-dijo Sakura muy desesperada.
Toc-toc.
El padre de Sakura abrió la puerta de su cuarto, llevaba un teléfono en su mano.
- Sakura es para ti.-dijo Fujitaka.
- Gracias papá.
Se dirigió hacia la puerta y sujeto el teléfono. Su padre se dio la vuelta y bajo las escaleras con prisa. Sakura cerró la puerta de su cuarto.
- ¿Si diga?
- Cuanto tiempo sin vernos Sakura.-dijo una voz.
- ¿!Eriol¡?.
Ha llegado el final de este capítulo. En el siguiente capítulo: ¿Por qué Eriol le habló a Sakura? ¿Acaso algo malo sucederá? ¿Qué misterio tendrán que pasar esta vez? No te pierdas el siguiente capítulo de "Suspiros del corazón"
Notas de SoritaK
Ola! Ahora sí, he traído este capítulo más pronto. Ya apareció Eriol! Me encantó la forma en que hace su aparición triunfal xD Cuando escribí este capítulo fue hace mucho en una clase de Historia y no sé porque pero me imaginé a Eriol con un traje de faraon O.o y traté de describirlo en mi fic como una persona imponente 8D pero ya veremos si lo logré xD. La verdad muchas gracias por sus comentarios! Me hacen muy feliz!. Sinceramente perdonen si a veces mi forma de escribir no es muy clara, trataré de hacer lo mejor posible por remediarlo! :) pero les agradezco sus críticas :D eso es lo k me hace poder crecer . Gracias por continuar leyendo el fic y para los nuevos... entonces bienvenido y Graxias! D
Dedicado a: Todas las personas que han hecho posible que mi vida como escritora... mejoré cada día... se los agradezco de todo corazón.
