sdkmfkdsvklsdmvsm ay :c lo siento por haber dejado esta historia taaaaaaaaaan abandonada, ¡pero aquí estoy! y con un capitulo más largo que los demás, con más cosas, más romance, humor, idioteces y pende... esas cosas xDD

Muchas gracias por sus reviews a: AnikaSukino 5d, Sirnight Crescent, UchihaDiana, konan Akatsuki, Layla Redfox, Yane, LonelyDragon883, Lady Kiam, Valee, Boogieman13, Boy Hunter9980 & Gabbe.12.02 ¡Lamento muuucho la demora!

Reviews sensuales sin cuenta(?):

konan Akatsuki: hahahahha si xD pero no quise ser tan mala, así que no los dejaré en la quiebra, pero ya sabes, el pobre de Sting no se las verá muy bien que digamos, y todo por la culpa de los harem xD

Yane: Jajaajaja, no te preocupes, este fic es para hacer reír, así que si ríes mucho por esto, significa que lo estoy haciendo bien y que mis idioteces son bien recibidas, ¡sigue leyendo más de las idioteces de nuestros tigres!

LonelyDragon883: No seré tan mala con nuestros tigres, los dejaré divertirse y ser felices antes de la llegada de las hadas, aunque creo que ya todos sabemos quien se las verá negras. Aunque el desdichado nunca tiene la culpa de nada. Si, Yukino es la única persona a la que Flare al parecer, le puede tener algo de respeto. ¡Disfruta!

Valee: Es dificil darle protagonismo a todos, ya que son muuuuuuuchos, ahora comprendo a los mangakas xD gracias por leer!

Boy Hunter9980: No soy buena para las batallas xd pero veré si meto algún mini arco por ahí (aunque no creo que lo haga), gracias por leer!

Advertencia: Este capitulo puede tener cosas innecesarias, humor innecesario, cosas random, y mucho más emparejamiento super crack.

¡A leer!


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Personajes: General

Pairings: EveryonexEveryone

Genero: Humor/Family/Friendship

[Minnor Romance]

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- Capitulo #O7 -

Idiots, Idiots (in love) everywhere.

II

Flare sonrió cuando terminó de limpiar (pegar, pulir y arreglar) la última mesa del gremio. Miró hacia donde Rogue y Juvia terminaban de hacer la barra (con Refus siguiéndolos de cerca), al igual que Yukino, Dobengal y Musica la sala de estar, ni que decir de los ex convictos, Hughes, y los Rave Master, ellos habían dejado las escaleras más que nuevas. Para Flare no había sido un trabajo difícil, ni mucho menos cuando tenía el cabello mágico a su lado, y bueno, la ayuda de Orga también había sido de mucha ayuda.

—Muchas gracias por ayudarme cantante-san—dijo con una pequeña sonrisa.

Orga sonrió con un tic, esa pelirroja había tenido la manía de llamarlo de esa manera desde aquella fiesta de bienvenida que les habían hecho, ¡pero bueno, no era su culpa amar el canto con locura desenfrenada!

—De nada Flare, y ya te lo dije, mi nombre es Orga. Y preferiría que me llamaras así en lugar de cantante-san.

La chica sonrió un poco con las mejillas rosas: —Pero a mí me gusta llamarte cantante-san—lo miró— ¿Acaso es algo muy malo?

El mago iba a responder que sí, que era algo malo, que su santísima madre le había puesto ese nombre para que así fuese llamado, no para que de la noche a la mañana la gente le pusiera apodos. Pero al ver, como Flare le estaba sonriendo no pudo hacerlo, y en su lugar, comenzó a decir palabras incoherentes, ante la ahora confusa mirada de la chica.

—No entiendo nada de lo que me dice cantante-san.

Y antes de que el pobre chico pudiese decir algo, para no verse como un tonto frente a la linda (porque hasta ahora lo había notado) maga de cabellos rojos, un mago de cabellos rubios interrumpió la tan encantadora escena.

— ¡Vaya, este lugar se ve como nuevo! —exclamó sonriente—Bien hecho todos.

Todos lo miraron con odio, excepto Sugarboy quien lo miró con corazones en los ojos, y Flare, fue la única que habló.

—Gracias maestro-san.

— ¡Bastardo! —le regañó Orga—¡Se supone que debes de contratar a alguien para remodelar!, ¡No ponerlos a nosotros a hacerlo!

—P-Pero Orga-sama, nosotros nos ofrecimos—dijo Yukino evitando un golpe hacia el desdichado de su amigo—Es lo menos que podíamos hacer, además Sting-sama estaba muy deprimido, casi parecía una adolescente hormonal en sus días feos después de que su chico la rechazara.

Sting la miró de mala gana.

—Aún sigo aquí sabes...

—No opino lo mismo—se metió Julia acercándose junto a los demás—A mi me pareció que era como un gato abandonado debajo de la lluvia sin ninguna caja en donde esconderse.

— ¡Dejen de hablar como si no estuviese aquí!

—Oh pero White boy~ Yo si te estoy prestando atención.

— ¡Lárgate de aquí!

Juvia sonrió, mientras ponía la mano sobre el hombro de Sting.

—Y Sting-san, ¿le gustó?

El rubio la miró, y tal y como desde que la había visto le sonrió, era una costumbre ya para él sonreír cuando se encontraba presente la maga de agua, además, algo le decía que si era grosero con ella, Rogue lo molería a golpes, porque si algo hacía sentir mal a Juvia, esta seguramente se lo contaría Gajeel, quien molería a Rogue y este, se desquitaría con él.

—Si—sonrió mientras tomaba su mano—¡Quedó genial Juvia-san!

La maga de cabellos azules asintió feliz, mientras que dos rubios, los observaban controlando sus grandes ganas de no ir, y lanzar sus respectivos ataques ante sus ahora, respectivos rivales de amor.

Pero no, el mostrarse violentos frente a según ellos, los amores de su vida, no estaba dentro de sus planes…


Y mientras todos estaban rehaciendo las cosas del gremio, en el rincón más oscuro de este (porque se fundió el foco), Refus y Sugarboy se encontraban jugando cartas, en las cuales, estaban dibujados los magos de Fairy Tail.

Oye, ¿tienes rey de Natsu?

No—respondió el de cabellos sesenteros— ¿Tienes una reina de Erza?

Tampoco.

Se quedaron callados, pasándose las cartas. A Sugarboy le tocó el cinco de Lucy y a Refus el diez de Gray. Pero este último rubio, dejó de lado las cartas, ya que lo que menos quería ahora era estar jugando, habían más cosas importantes en las cuales pensar.

Entonces…—comenzó a hablar el enmascarado— ¿Tenemos un trato Sugarboy?

Si en verdad me darás la dakimakura de White boy, en mi tienes un gran aliado.

Refus sonrió, si tenía de su lado a ese acosador de su nakama seguramente todo saldría bien, ¿Qué mejor manera de alejar a tu rival de amor, que mandarle su acosador personal para que escape del país y te deje, tener tu propio final feliz?

No era como si se estuviese aprovechando de la idiotez de Sugarboy (pero si lo estaba haciendo), pero en casos extremos, medidas extremas.

¿Y cómo sugieres que yo deba ayudar? —preguntó Sugarboy.

Muy sencillo, solo, tienes que acaparar toda la atención de Sting, así yo iré tras la señorita y ella, se dará cuenta de que solo tiene y tendrá ojos para mí.

Sugarboy miró la sonrisa de felicidad en el rostro de Refus, quien sabía, ahora se estaba imaginando la primera cita, la boda, y hasta el nacimiento de sus hijos con la chica Loxar.

¿Debería de decirle acaso, que su chica estaba perdidamente enamorada de Gray Fullbuster alias Ice boy?

Y así, viviremos felices por siempre.

Nah, que se friegue solo.

Además él quería su dakimakura de White boy.


El gremio estaba de lo más feliz. El incidente de que este había estado destruido hacía unas horas ya era asunto olvidado, ahora todos, estaban cantando al ras de la canción, que Orga estaba cantando en aquel escenario improvisado.

— ¡Yo te atrapo tú me atrapas para siempre!

— ¡Lo que quieras tu puedes pedirme! —corearon los magos del gremio.

Ante las miradas extrañadas de Musica, Let, Dobengal y Rogue.

¿¡Qué mierda hacían cantando el opening de sakura card captor!?

Cada día sus nakamas estaban más idiotas, que decir idiotas ¡esa palabra se quedaba corta!

—Ya es tarde…—murmuró Juvia mirando el reloj de la pared—Ya serán pasadas de las cinco y Juvia aun no regresa al gremio.

—No te preocupes—dijo Julia pasando su brazo sobre los hombros de la maga—Hace unas horas llamamos por la lacrima, ellos saben que estás aquí.

La de cabellos azules la miró.

— ¿No se enojaron?

— ¡Que va! —Se metió Elie—Ellos se miraban entusiasmados con la idea de que estuvieras con nosotros.

Oh bueno, no perdía nada con mentir, ¿o sí?, ¿acaso debía de decirle las miradas de espanto de las hadas cuando vieron, a Juvia volar por los aires?

— ¡En ese caso Juvia se quedará a esta fiesta!

— ¡Así se habla! —vitoreó Julia mientras se tomaba otro tarro de cerveza.

Haru mientras tanto, miró extrañado hacia un punto de la habitación, hasta que se acercó a Musica para preguntar.

—Oye, ¿por qué el rubio rarito anda tan solo?

— ¿Rubio raro? —preguntó, luego recordó—Oh, Sugarboy… bueno, Coco, Mary y Hughes están en aquella otra esquina cayéndose de borrachos, a de no querer ensuciar su traje, así que supongo que es por eso, y también…—porque quería acosar sin que nadie lo molestase, a su maestro.

—Ya veo…—murmuró.

— ¡Oigan todos! —Gritó Orga en el micrófono—¡¿Están disfrutando de esta fiesta?!

— ¡Sí! —respondieron todos.

— ¡Pues me alegro! —dijo, mientras sacaba una guitarra—Ahora mis amigos, aquí traigo una nueva canción, que compuse…—y sus ojos, vagaron hacia donde Flare lo veía—p-por algo.

Todos lo miraron atentamente. Tanto sus mejillas sonrojadas, como ese sudor cayendo por su frente. Escuchaban también, como sus dedos comenzaban a tocar las cuerdas de la guitarra, emitiendo así una linda melodía.

Se maravillaron.

Orga abrió la boca para comenzar a cantar…

Pero un Sugarboy salvaje lo empujó y se apoderó del micrófono.

— ¡White boy, esta canción va de mi corazón ardiente para ti!

Sting sintió como un escalofrió pasó por su columna vertebral, y más cuando se dio cuenta de que la canción era Bad Romance de Sir Gaga. Los miembros del clan lo miraban no sabiendo si asustarse, o sorprenderse de que estaba cantando bien.

— ¡Oye, esa canción está buena! —Gritó Haru sin prestarle atención a su maestro sin ya alma— ¡Elie, bailemos!

Musica sonrió mirando como su amigo, iba por su novia y ambos se ponían a bailar (vergonzosamente mal para su gusto), pero aun así haciendo que todos se animaran y también, quisiesen ponerse a bailar. Por lo que nadie se extrañó al ver como los miembros del gremio (que eran varios, pero no los mencionaremos), ahora bailaban alegremente.

— ¡Quiero bailar también! —gritó Julia mirando a su novio—¿¡Por qué no me has pedido que baile contigo!?, ¿¡ACASO SE LO PEDIRÁS A ALGUIEN MÁS!?

—N-No Julia, a decir verdad apenas te lo iba a preguntar—respondió nervioso al ver como las escamas comenzaban a brotar del cuerpo de Julia.

— ¡Haberlo dicho antes Let! —exclamó cogiéndolo de la mano y llevándolo hacia donde Elie y Haru bailaban.

Rogue suspiró, mientras miraba como en una mesa Yukino estaba sentada mirando a todos con una sonrisa, y si la vista del muchacho no le mentía, la maga al parecer quería bailar. Lo decía su intuición, y también ver como los pies de la Aguria se movían al danzón de la canción.

Oh bueno, Sting estaba traumado en un rincón, así que no importaba si él hacía su movimiento.

—De nakamas—dijo sonrojado—Movimiento de nakamas.

Así que con un gran respiro, se acercó a la maga. Ignorando como cierto mago ninja, hacía lo mismo pero mucho más rápido.

Quien ahora mismo, discutía con aquella vocecita dentro de su mente que se llama conciencia.

"Vamos mudo, solo dile que baile contigo"

Dobengal asintió con la cabeza, mirando como Rogue Cheney, se dirigía hacia lo mismo que él.

Y Rogue también lo miró.

"Oh mira, el dragon slayer emo te quiere quitar a la doncella"

Y con una sola mirada, ambos magos se dijeron lo mismo:

Ni de joda irás primero.


Refus estaba contento, gracias a esa intervención no planeada de Sugarboy, Sting estaba distraído (por no decir casi muerto) en un rincón, así que ya no había nadie que se interpusiera entre él y la señorita.

Ya lo veía, él pidiéndole a la encantadora Juvia un pequeño baile amistoso, para que misteriosamente la música cambiase de ritmo a una más lenta, haciendo que ella se sonrojase al saber que tendría que acercarse a él, y Refus, como buen caballero, bailaría tranquilamente con ella susurrándole lo hermosa que es al oído.

Oh sí, luego ella caería y se daría cuenta que con él, tendría un hermoso final de cuentos de hadas.

—Allá voy—se dijo una vez saliendo de aquella fantasía, caminando hacia donde Juvia conversaba Lector y Frosh.

Con el corazón saliendo escandalosamente, Refus invocó unas flores con su Memory make, recordando una magia de naturaleza.

—Y luego Sting-kun se puso a llorar—terminó de relatar Lector a una divertida Juvia.

Quien se estaba divirtiendo de lo lindo.

—Juvia-chan, Frosh aún no ha podido darte de las gracias por aquel día, en el que Frosh se perdió en Crocus—la miró—Muchas gracias Juvia-chan, Frosh estuvo muy feliz de que fueses tu quien lo haya encontrado. Además de que Juvia-chan habla igual que Frosh.

—Juvia se alegra de escuchar eso Frosh-kun.

—…

—…

—¿Quieres ser la mamá de Frosh, Juvia-chan?

—¿¡EEEEEHHH!?

Refus tragó saliva, estaba a unos cuantos metros.

—¡Señorita…!

— ¡Juvia! —Le interrumpió otro grito— ¡Baila conmigo!

El rubio se giró bruscamente mirando cómo, Hamrio Musica, caminaba sonriente hacia Juvia.

Mientras tanto la maga estaba escandalizada, otro hombre la había invitado a bailar, y si aceptaba… ¿no le estaría siendo infiel a su amado Gray-sama?

—P-Pero Juvia…

—Si lo dices por Gray no te preocupes, es un baile de amigos—respondió sus dudas por ella.

Porque vamos, Musica se había dado de las miradas de Juvia hacia Gray cuando los había conocido y, había notado ciertas acciones por parte de Gray, además… También había notado como Refus miraba a la maga, y Gray es su amigo, así que como buen amigo que es, cuidaría de su mujer cuando él no estuviese cerca.

Juvia levantó las cejas sorprendida, pero luego sonrió correspondiendo al pedido de Musica.

—Bailemos Musica-sama.

Frosh miró a la maga levantarse e hizo un puchero, Lector lo miró.

— ¿Qué ocurre?

El exceed con traje de rana lo miró con los ojos aguados.

—Mamá está engañando a Rogue-kun con otro.

— ¿Mamá? —Preguntó el otro felino— ¿Juvia-san? —Su amigo asintió—Sabes, yo no creo que sea así…—murmuró, mirando como Refus se sentaba a su lado— ¿Y a ti que te pasa?

—Nada—respondió secamente sacando un cuaderno negro y una pluma—Ya estás en mi lista, Hamrio Musica.

Lector miró nervioso al rubio, y lentamente, se fue volando de ahí no sin antes, llevándose consigo a un lloroso Frosh.


Orga estaba en la barra, Sugarboy se había puesto a cantar más canciones para su disgusto, pero no para los demás, quienes se habían puesto a bailar de lo lindo ignorando como él, se sentía traicionado y herido.

¡Ya que su canción era muy guay y merecía ser escuchada!

Incluso la podrían usar en algún opening o ending de esos animes que están de moda, y que Sting se desvela viendo, ¿cómo se llamaba?, ¡Oh sí! Kimi ni Todoke.

—¿Quiere otra ronda cantante-san? —pregunta Flare mientras llenaba otro tarro de cerveza.

—Ahora no Flare, pero gracias—responde, la maga suspira mientras sale de la barra y se sienta a su lado.

—Cantante-san no debe de estar molesto, no era intención de raro-san ser tan… bueno, al menos es buena gente.

Orga asintió, tenía razón, el raro al menos era buena persona, y traía buenas ganancias al gremio pese a lo poco que llevaba dentro del mismo. Además, sus amigos y compañeros se estaban divirtiendo, y eso es lo que más importaba, ¿no?

—Espera…—la miró— ¿Y por qué no estás bailando como los otros?

Flare sonrió.

—Es porque nadie me lo ha pedido cantante-san.

Y Orga sintió que aquella había sido una indirecta muy directa.

—B-Bueno—se sonrojó con torpeza—S-Si tanto insistes yo…

— ¡Flare-chan, baila conmigo ya que los clones no quieren! —gritó Coco apareciendo de la nada y llevándose a Flare, quien no había tenido tiempo ni de despedirse del pobre de Orga.

Quien explotó con su magia, el tarro de cerveza que estaba en la barra.


Sting salió de su coma post traumático mirando como sus nakamas estaban bailando alegremente, y para tranquilidad en su corazón, Sugarboy no lo estaba buscando con la mirada, así que rápidamente, se escabulló entre las mesas del gremio.

Sorprendiéndose de ver en una de ellas, a Rogue, Refus, y Orga sentados mirando con cara de púdrete, hacia donde todos estaban derrochando felicidad.

— ¿Cuánto duré en coma? —Se preguntó acercándose a ellos— ¡Yosh!, ¿de qué me perdí?

Los tres magos lo miraron con odio. Sting se dio cuenta, de que no saldría vivo de ahí. Pero vivo o no, ese trío de idiotas eran sus amigos, así que aunque sabía cómo terminarían las cosas, se sentó con ellos.

—¿Rogue?

El pelinegro suspiró, señalando hacia el frente.

Donde se veía como ahora Yukino, bailaba con Dobengal, y junto a ellos, estaban unidos al parecer Juvia y Musica (quién estaba orgulloso del progreso que había hecho el ninja con la maga).

— ¿¡Qué mierda!? —Gritó escandalosamente— ¿¡Q-Qué hace Yukino con ese tipo, y-y también J-Juvia-san!? —Miró a Rogue— ¡Te está engañando cabrón!

— ¡De que mierda hablas! —ahora gritó su amigo.

— ¡De Juvia-san, te engaña con el playboy!

Refus levantó la miraba hacia Rogue.

—Emo-san, ¿desde cuándo sostienes esa relación con la señorita?

— ¡Yo no sostengo nada con ella ni con nadie! —Se defendió, Sting iba a hablar— ¡Eso fue algo de niños, supéralo Sting!

El rubio enmascarado se abstuvo a lanzarle un rayo a ambos dragon slayer.

—Dejen de gritar—dijo Orga masajeándose la sien—Me están dando jaqueca.

Refus lo miró, estaba claro que Orga tenía el mismo problema que el de todos en esa mesa, no por nada la pobre de Coco estaba recibiendo miradas de muerte por parte del god slayer.

—Vaya—dijo de repente una voz detrás de ellos—Se ven de la mierda.

El cuarteto se giró mirando como Mary y su al parecer contraparte, los miraban aburridos y con un sonrojo de lo ebrios que estaban ya.

—Ustedes se ven peor—se defendió muy maduramente Sting.

—Pero al menos nosotros por el alcohol—contratacó Hughes.

Sting 0. Cejas raras 1.

—Oigan ustedes, sí que saben dar buenas fiestas—comentó Mary sentándose junto a Orga—Mis felicitaciones maestro.

— ¡Oye, yo soy el maestro! —se quejó el rubio.

—Pues no lo pareces.

Sting 0. Cejas raras 2.

Mientras tanto, en el escenario, Sugarboy terminó de cantar la última canción del álbum de Sir Gaga. Sonrió al escuchar los aplausos, pero luego sus ojos se abrieron impactados al ver, como Mary, conversaba con su amado White Boy.

Según él, amorosamente. Según la verdad, venenosamente.

— ¡Rival de amor! —gritó a todo pulmón encaminándose hacia aquella mesa, para sorpresa de todos los demás.

— ¿Qué acaba de ocurrir? —preguntó Elie.

Yukino y Juvia, quienes vieron a sus amigos en aquella mesa se acercaron, confundidas al notar como Sugarboy miraba con odio a Mary, confundidas al notar, como Orga miraba feo a Coco, como Rogue y Dobengal se lanzaban aquellas miradas de odio infinito al igual, que Refus a Musica.

El cual suspiró. Los hombres de este gremio eran unos idiotas, y más cuando se trataba del amor.

Frosh y Lector mientras tanto, venían entrando al gremio, checando de reojo, si aquel grupo de magos con la marca de hadas, se acercaban a su gremio.

Ya que cuando huyeron de Refus a volar por la ciudad, les había llegado el chisme de que los magos de Fairy Tail estaban en la ciudad.


Habían terminado de limpiar. Nuevamente todo se miraba como nuevo.

Juvia estaba preparada para irse, no sin antes, lavar aquel chal que siempre traía puesto sobre su ropa habitual. Así que fue a la lavandería del gremio.

Todos habían regresado a hacer sus actividades regulares, solo que ahora era Mary, con todo el alcohol encima, quien estaba encargada de la barra (aunque más que nada, se estaba tomando todo lo que había con ayuda de Hughes).

Coco mientras tanto, estaba sentada al lado de Julia haciéndole una trenza, diciendo que tenía un cabello tan bonito, que no podía evitar el querer peinarlo. Ayudando así al ego de Julia para mala suerte de Let, quien comoquiera disfrutaba el ver a su novia en un peinado diferente.

Haru se estaba besuqueando con Elie ante la mirada incómoda de Dobengal y la divertida de Música, quien le dijo al ninja que se iba a terminar acostumbrando.

Sting se sentía acosado como de costumbre, Refus escribía en su death note los nombres de sus rivales, Orga tenía sueño, pero no se dormía porque Flare estaba a su lado dibujando, y Yukino abrazaba a los exceed escuchando a Rogue.

Quien terminó de leer la Princesa y el Sapo. Le había leído a Frosh como siempre, un cuento de hadas que no sabe ni porqué, gustaba del exceed con deseos de ser un sapo, ¿sería por eso que siempre, le pedía que le contara todas las noches dicho cuento?

Oh bueno, no era como si se quejara o algo parecido.

— ¡Oh —exclamó de repente Yukino mirando hacia el reloj—Sting-sama.

— ¿Si?

—Creo que su ropa ya ha de estar lista—le dijo—¿Quiere que vaya por ella?

El rubio asintió sonriente: —Sería algo muy amable de tu parte Yukino.

Pero luego, recibió un golpe por parte de Rogue, Refus y Orga.

— ¿¡Qué mierda!?

—Idiota, es tu ropa, no mandes a otros por ella—le regañó el pelinegro.

—No te preocupes Yukino-kun, Sting irá por su ropa.

El dragon slayer gruñó y se levantó, caminando hacia el pasillo que lo llevase a la lavandería.

Mientras que cuando él salía de la vista, la puerta del gremio se abrió violentamente. Haciendo que los magos masculinos del gremio se levantarán preparándose para atacar, protegiendo a las mujeres nakamas.

Más se sorprendieron al ver que se trataba solo de Natsu, Gray, Gajeel, Erza, Lucy, Levy, Happy y Lilly.

— ¿Gajeel? —preguntó confundido Rogue.

— ¡Luuuuuuucy! —gritó Elie feliz una vez dejando de besuquear a Haru, para ir a abrazar a su amiga. Flare la miró con malos ojos.

—¡Oh! —exclamó Hughes—Es Knightwalker.

—Déjense de parloteos—habló Gray mientras que un círculo mágico brillaba bajo sus pies—Solo devuélvanos a Juvia.

Los miembros de Sabertooth se miraron, ¿por qué Gray se miraba como si quisiese matarlos?

— ¿Qué ocurre Natsu-sama?

—Cómo que qué Yukino, ¡Juvia ha sido secuestrada, así que nosotros, Fairy Tail, hemos venido a por ella!

— ¿Solo ustedes son Fairy Tail? —preguntó Julia.

—Etto…—murmuró Levy—Todos los demás se cansaron en el camino y algunos, se quedaron en Hosenka.

Gajeel y Gray estaban hartos de escuchar palabras, ellos venían por acción para llevarse a Juvia de regreso. Ya que estos tipos solo los estaban distrayendo, seguramente para luego llevarse a Juvia por una puerta trasera hacia un lugar lejano, y conociendo la fama de Fairy Tail, Juvia sería utilizada para hacer algún sacrificio e invocar algún dragón, y de este capítulo, iniciaría el arco de Juvia.

— ¡Nada de eso! —Se metió Música— ¿Qué les hace pensar que la tenemos secuestrada?

—Ella se quedó porque se enfermó—explicó Coco—Y hace un rato, tuvimos una pequeña fiesta, por eso no se regresó.

— ¡Pero entonces que hacen ustedes aquí! —gritó Erza señalándola— ¡Tú estabas en prisión, como Sugarboy y Mary! —Miró de nuevo hacia la barra— ¿¡Y que hace Hughes aquí!?

—Bueno verás, estaba en mi mundo cuando…

— ¡No hay tiempo para tu Flashback Hughes! —se metió Haru.

Orga suspiró: —Verán… ellos ahora son parte de Sabertooth—dijo mientras señalaba que todos ellos, tenían su propia marca.

Los de Fairy Tail se quedaron en blanco, mientras miraban, todos tenían la misma marca. Gray apenas había notado que Música estaba ahí.

—Entonces…—murmuró Gajeel—¿No tienen en contra de su voluntad a Juvia?

—¡No, por mi llévensela lejos! —gritó Sugarboy.

—¡Nada de eso! —se metió ahora Refus—¡La señorita se quedará y será una dientes de sable!

Las hadas y los sable dieron pasos hacia atrás cuando notaron, que Gray estaba caminando hacia Refus con una nada, amigable aura morada a su alrededor.

—¿Qué mierda estás hablando, Refus?

—Oh stripper-kun, lo que sucede es que la señorita y yo estamos destinados a estar juntos, así que pueden dar media vuelta e irse por donde vinieron.

— ¡Nada de eso! —se metió ahora Frosh—¡Juvia-chan no se quedará con ninguno de ustedes porque ella es la nueva mamá de Frosh! —Miró a su mejor amigo— ¿Cierto Rogue-kun?

Y Rogue sintió, como el alma se salía de su cuerpo al notar, las miradas de Gajeel, Gray, Refus, y extrañadamente también ahora Yukino.

Ya se sentía como Sting en estos momentos. Y hablando del desdichado…

— ¿Qué está pasando aquí? —preguntó Sting apareciendo por el pasillo, detrás de él, estaba Juvia—¿Natsu-san?

El rostro de Juvia se iluminó cuando vio a Gray, el de este, también lo hizo.

—¡Gray-sama! —chilló emocionada.

Y Sting, al notar que la maga pisaría por el lado donde el suelo aún estaba mojado, trató de detenerla. Pero el pobre maestro desdichado que solo quería ayudar, sin mirarla, extendió el brazo para detenerla tomándola del hombro, pero como siempre, su mano tomó algo más.

Sting lo supo de inmediato al momento que sintió algo suave.

— ¡Son canon! —chillaron Lucy y Levy.

Sting no tuvo tiempo de correr ni de defenderse. Gray, Gajeel y Refus, se encargaron de darle el segundo coma del día.


Capitulo # O7


Omake!

Sting miraba la televisión en la habitación de la enfermería, Rogue le hacía compañía junto a Frosh y Lector.

—Aquí está su sopa Sting-sama.

—Gracias Yukino.

—…

—…

—La hizo Sugarboy-san.

Y la sopa fue lanzada por la ventana.


Saber's Chronicles


xDDDDDDDD Lo siento si esperaban más de Fairy Tail, pero esto es más Sabertooth (y personajes de más xD). Pero espero y le haya gustado, y se hayan reído como yo al escribir esto.

Y por favor se los imploro, recen por el pobre de Sting-sama, el pobre desdichado tiene más mala suerte que un niño paseando con su gato negro pasando debajo de una escalera mientras tira sal por el camino.

Cuídense

Ja-ne!

# Usagi-chan.