Hola, buen domingo para todos :)...

Quería contarles que empecé a escribir un one-shoot dentro de esta historia, y que en esta semana lo voy a estar publicando (¡No saben lo que me está costando escribirlo!)

Bueno, voy a dejar de irme por las ramas; me divertí muuucho escribiendo las escenas de Mitchelson (Creo que como detective sería un completo fracaso xD)

Gracias a: Daliachicacereal, Adivina Quien, NosoyunaGuestxD, Guest y a FloorVioleetta por sus reviews, me inspiran a seguir con esta historia (que me sigue teniendo insegura xD)

En fin, nos leemos abajo...

Espero que no se aburran mucho (:


Capítulo 7. El tiempo

"Si estar tan mal es una consecuencia de lo que es amar, entonces ya no quiero ni sentir. Y no puedo continuar, sin mirar atrás. Esto es más de lo que puedo soportar (Y en mi memoria quedarán los recuerdos de los dos, será imposible olvidarme de vos, ya nada es igual) […] Y ¿Cómo continuar si no dejo de pensar en el ultimo recuerdo que tengo sobre vos, aquella tarde en la que todo terminó?" (1)

Semana 12

A partir de ahora la mayoría dejan de sentir síntomas molestos y ya, hasta el final del embarazo, se van a sentir bastante bien siempre que se cuiden con hábitos de vida saludables y no se fuercen en exceso.

~o~

Kaoru intentaba, en vano, ponerse la falda escolar.

— ¡Mierda! — gritó molesta, arrojando la maldita prenda al otro lado de la habitación

Estaba completamente frustrada, ni siquiera sus pantalones favoritos le quedaban ya (y no había aumentado más de dos kilos); tomó el pantalón deportivo de la escuela y se lo puso. Debería hablarle al director y explicarle por qué no estaba usando el maldito uniforme reglamentario para las clases.

— ¡Feliz cumpleaños, hermanita! — gritó Brick, entrando a la habitación sin siquiera tocar la puerta, y ahogándola con un abrazo

Kaoru se tomó un instante para pensar en la fecha: Diciembre 17. Le respondió el abrazo al pelirrojo, mientras se insultaba interiormente por haber estado tan ocupada en sus pensamientos como para olvidar que ese día era su cumpleaños.

—Gracias, Brick…— el chico le ofreció un pequeño paquete, ella lo aceptó y lo abrió en un segundo

Al abrir el paquete, se encontró con una fotografía de ella con sus mejores amigos, completamente empapados por la lluvia; se veía a Miyako y a Boomer abrazados tiernamente; a Brick y Momoko tomados de la mano, completamente sonrojados; y a Butch y a ella, completamente llenos de lodo y agua. Él le dedicaba una mirada de furia y ella le sacaba la lengua, burlándose de él.

Kaoru sonrió al recordar ese momento. Butch la había desafiado a un partido de soccer, bajo la lluvia. Ella había aceptado y había ganado.

—No sabía que podía regalarte…— comenzó a explicar Brick— Todo era demasiado cursi

(La foto también lo es)

La chica se acercó a él y lo abrazó fuertemente.

—Gracias, en serio…

~o~

Esa mañana, Butch y Miyako habían llegado muy temprano a la escuela, por los que eran los únicos que se encontraban en el salón.

Él estaba completamente jodido. Había fracasado estrepitosamente en encontrarle un regalo especial a Kaoru (y así ganarse que ella le hablara una vez más). Recordó sus opciones una nuevamente:

(Ropa: No, no es su estilo; Flores: ¡Ni pensarlo! ¡Me degollaría vivo!; Un perfume: No, seguramente se ofenderá al pensar que no me agrada su olor; Algo relacionado con los deportes: No, recordará que no puede hacerlos y se deprimirá; Un álbum de fotos: No, es demasiado cursi)

— ¡Mierda! — exclamó en voz baja, al ver que Kaoru era tan complicada. Se ganó una mirada de Miyako

— ¿Pasa algo, Butch? — preguntó la rubia

—No, no es nada Miyako… — hizo una pausa— Es solo que no encontré un buen regalo para ella…

La rubia sonrió

— ¿No pensaste en algo simbólico? — Butch la miró extrañado

— ¿A qué te refieres?

—A algo como… — buscó las palabras para continuar— ¿Decirle a su madre que tú eres el padre de ese niño? — Butch rió levemente

—No puedo, Brick me dijo que ella está esperando el momento adecuado… Además siento muchas cosas por ella como para…

Se interrumpió al notar que había admitido por primera vez, que sentía algo por Kaoru

(Quitando esa vez de la borrachera, pero ella no parece recordarlo)

—Como digas— dijo la rubia, resignada— Solo quiero que sepas que ella está aun más asustada que tú…

Butch enmudeció; ni Miyako ni Kaoru podrían entender su miedo. Era completamente irracional, lo sabía, pero estaba completamente aterrado. No podía evitar sentirse egoísta. Recostó su cabeza sobre el banco y se quedó dormido en un instante.

~o~

— ¡Feliz Cumpleaños! — exclamaron sus amigas, antes de asfixiarla con un abrazo

—Gracias chicas— contestó una vez que la soltaron

— ¿Cómo estás? — preguntó Miyako, con la voz dulce

—Genial, no te lo puedes imaginar— ironizó Kaoru— Esta cosa ya se nota, ¡Ni siquiera puedo ponerme la maldita falda! — Momoko rió levemente

—No te ves más embarazada que ayer…— susurró Momoko entre risitas, ganándose una bofetada en la frente, cortesía de la morena

~o~

(¡Esa maldita zorra no va a ridiculizarme nunca más!)

Admitía haber cometido un error al iniciar el rumor de que Matsubara y él habían tenido sexo luego de la fiesta de Himeko; pero en ese momento no había medido las consecuencias que sus actos traerían. Lo había hecho, simplemente, para vengarse de la chica por negarse a besarlo.

La reputación de Mitch Mitchelson con las mujeres había caído en picada al descubrirse el embarazo de Matsubara. Por más que el supiera que ese bastardo no era suyo…

(¡Ni siquiera pude besarla!)

… A la escuela le valía mierda su opinión, y pensaban que la chica mentía para protegerlo.

Pero se equivocaban, se equivocaban mucho, al pensar que él era el responsable; e ignoraban que él estaba cerca (muy cerca de hecho) de descubrir al verdadero padre.

(Nadie jode conmigo, Matsubara, ya lo verás)

~o~

En la última clase antes del almuerzo, el director Kanashita entró al aula y se llevó a Kaoru a su oficina.

—Si es por el uniforme, lo siento Señor… La falda ya no me cabe— se disculpó la morena sonrojada.

—No, no es por eso… Siéntese Señorita…— ordenó el hombre

Lentamente se deslizó en la silla, colocó sus manos sobre sus piernas y bajó la vista hacia ellas. No sabía que esperar; no sabía si debía asustarse o no. Decidió esperar a que el hombre hablara.

—Como le he dicho anteriormente, esta no es una situación común, pero no es la única— repitió el hombre— En la mayoría de los casos la junta se niega a aceptar a estas chicas… Pero han hecho una excepción con Usted, Señorita…

—Gracias, Señor…— contestó la chica, completamente feliz.

—Ahora que contaremos con su presencia el próximo año, creo que debemos hablar de que va a hacer con el bebé una vez que nazca

—Yo… Aún no lo sé— se sinceró la chica

— ¿Ha pensado en la adopción? — la mirada de la chica se iluminó por completo

(¿Por qué demonios no se me ocurrió antes?)

—A decir verdad… No— dijo completamente sonrojada

—Mi hermana trabaja en una agencia que proporciona ese servicio, si lo desea puedo darle una tarjeta— rebuscó por una en un cajón, y al encontrarla, se la ofreció

Kaoru la tomó, le agradeció al hombre y se dirigió al patio de la escuela, donde, seguramente estarían sus amigos. Tenía que darles la buena noticia.

~o~

Mitch Mitchelson había ideado un plan: molestaría a Kaoru hasta que el verdadero padre del bastardo apareciera. Quería que toda la escuela viera cuando Brick Him admitiera ser el culpable; y así volver a tener la atención de las chicas de la escuela; incluso podría acercarse a Akatsutsumi con la excusa de consolarla por la traición de su novio y de su amiga, y ¿Quién sabe? Quizás ella sí accediera a acostarse con él.

El castaño sonrió maliciosamente al recordar el momento en el que descubrió la verdad: En realidad, primeramente, pensó que el culpable de todo era Butch Him, el hermano del pelirrojo, pero había descartado esa opción rápidamente, al notar que Kaoru no le hablaba.

Fue en ese momento cuando había logrado ver las pistas y unirlas correctamente:

1. Vivían juntos, por ende, pasaban mucho tiempo a solas

2. Unas semanas atrás, los había visto juntos, muy abrazados mientras él la consolaba

3. Ella se negaba a revelar la identidad del padre

(Para lo último tiene dos motivos: Primero, evitar que su amiga sufra; y segundo, evitar que la gente catalogara su relación como incestuosa, después de todo, son como hermanos…)

En conclusión, sabía que Brick Him era el responsable, y pensaba hacérselo admitir ese día.

Era la hora del almuerzo, ya casi todo el alumnado se encontraba en el patio cuando Matsubara llegó. Tenía dibujada una patética sonrisa en el rostro.

(Pronto dejarás de sonreír, lo prometo)

Se acercó a la chica, con la intención de utilizar todos sus encantos con ella.

—Hola, preciosa— le murmuró muy cerca del oído. La sonrisa que mostraba en la cara se esfumó

— ¿¡Qué mierda quieres, idiota?! — le preguntó la chica en voz alta, llamando la atención de todos los presentes

—Solo vengo a pedirte lo que me debes— se acercó a ella y la besó

— ¿Qué mierda crees que haces, Mitchelson? — le preguntó Butch Him en un tono de voz muy alto, acercándose a la escena, y llamando la atención de todo el alumnado, quienes se acercaron rápidamente al notar que habría una pelea

(Es el Him equivocado, ¡Mierda!)

~o~

Llegada la hora del almuerzo, Butch se dirigió junto a sus hermanos y sus novias al árbol donde almorzaban cada día. Las parejas hablaban, pero él las ignoraba completamente; tenía toda su atención ocupada en buscar una cabellera negra, que podría salir del edificio en cualquier momento.

Necesitaba hablar con ella en ese instante, para poder demostrarle de una maldita vez que él sí tenía los huevos necesarios para hablarle.

Al verla salir se levantó y comenzó a caminar lentamente hacia ella, sin darle ninguna explicación a quienes estaban sentados junto a él.

Su caminar se hizo más veloz al notar que el muy-idiota de Mitchelson se le estaba acercando; y comenzó a correr al notar que el imbécil la estaba besando.

Tardó solo unos pocos segundos en llegar a donde estaban.

— ¿Qué mierda crees que haces, Mitchelson? — le gritó, totalmente enfurecido; Kaoru se alejó unos cuantos pasos del castaño, mientras que este palideció

—Solo saludo a la madre de mi hijo como corresponde— respondió Mitchelson, recomponiéndose en un segundo y ganándose un puñetazo en la cara, cortesía de Butch

—¡Eso es imposible, idiota!— le dijo antes de darle otro puñetazo a la sangrante nariz— ¡Porque yo soy el padre de ese niño!

La escuela entera enmudeció. Kaoru palideció completamente, mientras temblaba.

(¿Acaso dije lo que creo que dije? ¡Mierda!)


Bueno, espero que les haya gustado, o que, al menos, no se hayan aburrido mucho; ¿Qué va a pasar ahora que TODA la escuela sabe la verdad? Ustedes no lo saben, pero yo sí (insertar risa maléfica (?))

¿Reviews?

Nos leemos,

Farenz.

(1): El tiempo cambia los sentimientos, pero los míos no cambiaron, fueron los tuyos - Oliver

(2): copy + paste de una página del embarazo semana a semana