Nota del Autor: Algunos de los personajes que aparecen en este cuento pertenecen a Marvel, otros a religiones, y otros son basados en personas reales, no pretendo faltar al respeto a nadie, ni al trabajo de nadie.
Todos los hechos relatados aquí son ficticios.
Importante.
Los diálogos que están en Negrita, son diálogos en inglés, lo que está en Cursiva, son palabras que tienen una explicación al final del capítulo (la mayoría por ser regionalismos), por favor tomen en cuenta esto al leerlo, gracias.
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7. Exorcismo
-Todo está listo- dijo ella al aterrorizado actor- no te preocupes, en cuanto quieras nos detenemos.
-Está bien confió en tí- dijo forzando una sonrisa -¿Pero y si alguien entra?
-Cerré la puerta y no te preocupes nadie viene a las azoteas de los hoteles.
-Está bien, estoy listo, cuando quieras.
-Ok, solo recuerda, piensa en lo que te haga feliz, y respira, cualquier cosa que veas, escuches o sientas me lo dices inmediatamente, no tenemos que terminarlo hoy.
-Pero si es así mejor- dijo el actor con la voz deteriorada.
Ella le sonrió compasivamente y dijo. -Cierra los ojos y trata de relajarte.
El exorcismo duró casi una hora y de nuevo era como si no hubiera nadie en el cuerpo de Will, ella tenia las manos levantadas al aire, y en un momento de frustración, la bruja dejó salir toda su magia, la grava del piso flotó por un momento en una sustancia etérea roja, para luego caer, Ofelia vio al actor, seguía sentado como si nada, iba a darse por vencida cuando de repente el actor abrió los ojos mucho, parecía aterrorizado, eran de un verde tan intenso como las esmeraldas, ella bajó las manos y se acercó.
-"Et Egressus Est Et" [1], - ordenó en latín con la voz baja, la mirada de él estaba nublada por una agonía intensa, pero sonrío.
-Ya sé dónde están…-contestó en español perfecto, no ese que intenta a veces Will, ella entró en pánico un momento, pero luego sus ojos cambiaron de color y Will tomó mucho aire y parpadeo un par de veces, luego sonrió más ampliamente de que lo ella jamás lo había visto sonreír.
- Ya no lo siento, ya no siento a Loki, se fue…- iba directo a abrazarla pero se detuvo cuando vio la cara de pánico de ella.- ¿Qué pasa?
-Yo no lo saqué...- dijo ella casi en un susurro.
-¿Qué?
-El exorcismo no funcionó, no sé qué pasó…
-¿Y qué? ¿Qué importa? ¡Ya no está, todo terminó!- dijo él entusiasmado, ella iba a contestarle pero de repente todo se obscureció y ambos, sentados en el piso enfrente uno del otro voltearon al cielo.-… ¿Qué está pasando?
- No tengo ni idea- dijo ella en voz baja, las nubes comenzaron a moverse de manera circular, y poco después unas luces de colores comenzaron a jugar dentro de ellas.
-¿Ofelia?- pero ella no contestó, solo tenía los ojos muy abiertos y muy brillantes, como si estuviera apunto de llorar, abría y cerraba la boca, pero no decía nada, lo que Will no sabía era que ella podía sentir la energía extraterrestre del fenómeno.
-¿¡Ofelia?!- Will se levantó pero ella siguió en su lugar sin quitar la vista del movimiento poco natural de cielo, en ese momento muchos rayos comenzaron a juntarse justo encima de ellos. Will fue el primero en reaccionar, halando a Ofelia y protegiéndola con su cuerpo, cuando el rayo tocó el piso con mucha fuerza a unos metros de ellos, causando una explosión.
Ambos tosieron por el humo, y Will se quitó de encima de ella y la ayudó a levantarse.
-¡¿Qué chingados fue eso?!- dijo en español ella mientras disipaba el humo con su mano para ver mejor, y mientras el humo iba desapareciendo, unas figuras saltaron a la vista, estaban grabadas en el piso en un circulo marcado y aun humeaban y su color naranja encendido se iba apagando poco a poco, parecían demasiado perfectas para haber sido creadas por la naturaleza, como patrones trenzados. Y en el centro había algo más, un bulto.
-¿Qué es eso?- dijo Will - ¡Es una persona!- ni siquiera terminó de decirlo cuando salió corriendo hacia la persona inconsciente y Ofelia lo siguió, Will lo volteó y de inmediato lo soltó, Era Loki, era Marvel Loki, ¡Era como Will disfrazado de Loki!
-¿Qué?- fue lo único que Ofelia pudo decir. Al fondo se oyó una sirena.
-¡Ayúdame a levantarlo!- Will apresuró a Ofelia.
-¿¡Qué?! ¡Claro que no! Will tenemos que irnos.
-¡No! No te das cuenta, es Loki.
-¡Puedo verlo!- A este punto ya estaban los dos gritando.
-Ofelia,- dijo él tratando de tranquilizare- no hay manera de que no hayan oído eso, si lo encuentran aquí lo van a diseccionar.
-¡Yo lo quiero diseccionar!
-¡Ayúdame!
-¡Carajo Will!- dijo tratando de levantarlo de los pies pero era demasiado pesado, escucharon las sirenas más cercanas, y Ofelia hizo un hechizo para hacerlo más ligero, unas chispas rojas envolvieron el cuerpo del Dios mientras ella recitaba algo en voz baja. Aun así era muy difícil levantarlo. Era increíblemente pesado. Bajaron lo más rápido posible y lo metieron a la habitación de Will, ayudados por un rápido hechizo "capa".
-No podemos quedarnos aquí- dijo ella tratando de recuperar el aliento.
- ¿Pero a dónde lo llevamos? ¿A tu casa?
- No, hay brujas ahí y también lo van a querer abrir, como yo.
-¿Por qué?
-Guëy…¡Es un Dios inconsciente! tal vez esta sea única oportunidad que habrá de saber cómo funciona.
-Ok, entonces lo sacamos de la ciudad- ella lo miró un momento y ahí tomó la decisión de hacer lo que le pedía, la única manera de estudiar al Dios era estar con él, y si moría, el actor ya no tendría reparos en que ella lo estudiara más a fondo.
-Recoge tus cosas rápido y yo le pongo algo encima, lo bajamos y lo subimos a mi auto,- Will se fue a su cuarto a empacar rapidísimo, Ofelia le tapó la armadura a Loki lo mejor que pudo con una cobertor, lo bajaron al lobby y con el mismo hechizo lo subieron al auto, una vez adentro, manejaron hasta la casa de Ofelia.
-Pero pensé que no podíamos venir a tu casa.
-No podemos quedarnos aquí, pero necesito recoger unas cosas, y nos vamos. Mi mama tenía una casita en un pueblito cerca de Puerto Vallarta podemos ir ahí y pensar las cosas. Él volteó a verla un segundo y luego se giró a buscar los signos vitales del Dios, - No lo toques no sabes donde estuvo.- dijo ella con asco.
-¡Eso es racista!
-No, es sentido común, en serio ¡¿Qué chingados?! ¡Son igualitos! - gritó ella con un tono muy agudo.
-Cálmate, vamos por pasos, ve por tu cosas.
Llegaron a su casa, y ella los dejó esperando en el auto por un momento para empacar y buscar las llaves de la casita de playa de su mamá, no había mucho que empacar, casi todo lo que necesitaba estaba allá permanentemente. Estuvieron en el auto cuatro horas y media en silencio, ambos con las mentes sobre revolucionadas, ella con la mirada fija en el camino, y Will con la mirada fija en el rostro del Dios, y el Dios con los ojos cerrados inconsciente.
-¿Por qué se parece tanto a mí?- murmuró después de un rato, sonó muy cansado pero visiblemente mejor que en la mañana.
- Tengo una teoría, no creo que se parezca a ti, creo que eres tú, un "tú" de otra dimensión, creo que acabamos de comprobar la teoría de cuerdas.
-O tal vez solo se transformó para parecerse a mí, es un cambia formas ¿Lo recuerdas? Es el Dios del Engaño.
-Sí, supongo que puede ser eso también.
-¿Crees queélesté a salvo en ese pueblito?
-Bucerias- dijo ella distraída y el actor la vio confundido por la palabra extraña.- El pueblito se llama Bucerias.
-Ah...
-Sabes deberíamos preguntarnos si nosotros vamos a estar a salvo de él, no sabemos que vaya a hacer cuando despierte.
-Hablaremos con él.
La casita en Bucerias era de hecho una casita de pueblo, para cuando ella se hizo cargo de la propiedad el mayor avance tecnológico eran el drenaje y la luz, Bucerias no era exactamente pobre, solo era que no los había alcanzado la tecnología, y para la madre de Ofelia, (que era una bruja que se había desarrollado en los 70's) era el paraíso, totalmente aislado de la sociedad, en un pueblito en donde la mitad de la población la respetaba, la otra, no tanto. Para ella era lo más relajante del mundo, un refugio donde meditar, donde enseñarle a su hijos los comienzos de la magia.
Pasó algunos años deshabitada cuando Ofelia la heredó, ya que la bruja era muy pequeña y le recordaba demasiado a su madre. El sentimiento era abrumante.
"Casa de hippie" fue lo primero que pensó años después de la muerte de su madre, el día que reclamó su herencia, tenía dieciocho años. Había escapado de la vida de la hermandad y de sus responsabilidades con ellas, pensó que era una buena idea buscar la casa, pero siendo una bruja criada en la era de la computación todo aquello se veía, bueno, honestamente como basurero, no que estuviera en contra del reciclaje pero los conceptos habían cambiado desde entonces. Se quedó de pie, cinco minutos viendo todo, oliendo ha encerrado, humedad, y mucho incienso, considerando todo el trabajo que debía hacerse, a final de cuentas, ya era su casa, podía hacer lo que quisiera con ella.
La recorrió completa, no había estado en esa casa desde los siete años, y recordaba que se divertía mucho ahí, pero ahora no resultaba tan divertido, no lo consideraba funcional, entre flores marchitas, tapetes gastados en el piso, dibujos coloridos de ella, su hermano y su madre, trapos y collares viejos colgados en el techo, instrumentos musicales, muebles reciclados, vajilla de diferentes juegos, no sabía por dónde comenzar. El calor era agobiante y ahora entendía porque usaban la ropa ligera y la necedad de andar descalzos en su infancia. Por otro lado le encantaba que rebosara de vida, la naturaleza amaba a su madre, y había sido muy benevolente con su casita después de su muerte, algunas enredaderas de madre selva entraban por la cocina, pero en una observación más cercana, se podía ver que las ramas estaban sosteniendo el pequeño altar a Hestia[2], Ofelia sonreía cuando la veía, porque a pesar de los cambios que le hizo con los años, siempre dejó que las plantas de su madre reclamarán lo que creyeran justo.
Mientras tanto en su parte de la casa que le "correspondía" a ella, y no a la madre selva, hizo muchas modificaciones, aunque dejó la esencia de casa de pueblo, la llenó poco a poco con las comodidades de la era moderna, metió luz aunque usaba las velas mucho, lo que más le urgía era el aire acondicionado, mando hacer dos baños completos y un enorme jacuzzi, los muebles viejos fueron reemplazados por unos nuevos, aunque rústicos, solo quedó el enorme sillón de su madre, que era muy cómodo. Claro que consideró que su madre no estaría de acuerdo con las comodidades tecnológicas, pero Ofelia pensó enojada que si le molestaba tanto, no debió morirse y dejarla sola. Poco a poco la casa se fue convirtiendo en su santuario, durante los años que le siguieron, pasaba ahí mucho tiempo, excepto en otoño, nunca estaba ahí en otoño, pero fuera de ese caso, cualquier pretexto era bueno para ir a la casa de Bucerias, iba cuando estaba estresada, cuando estaba escapando de la gente, o de algún peligro. Fue algunas veces ahí con sus amigas, o solo para relajarse en la playa y pasar horas sumergida en el agua salada.
La propiedad constaba de un edifico, de dos pisos hecho de adobe rodeado de un jardín impresionante, si te gusta la herbolaria, cuatro habitaciones, dos baños completos, cocina rural con un hogar antiquísimo, y sala comedor. En la parte delantera de la propiedad estaba la cochera para dos autos, flanqueada por arboles de mango y duraznos, luego el jardín frontal, al igual que el trasero. Darcy siempre se maravillaba de las plantas que ahí crecían libres, algunas muy raras y muy caras, (de ahí sacaba dinero Ofelia cuando las cosas estaban más difíciles) y la parte trasera del jardín principal, que daba directamente a una hermosa y pequeña playa semivirgen. Era un paraíso personal para la bruja, desde la primera vez que había cruzado el umbral muchos años después de que su madre murió, hasta el día de hoy, que abría la puerta y regresaba para ayudar a un actor famoso a cargar a su doblegänger, el Dios del Engaño.
-Hay que ponerlo sobre el sillón- dijo ella con un pujido.
-No hay manera alguna que una persona pese tanto- el hechizo comenzaba a perder efecto porque Ofelia estaba muy cansada, pero la magia fue lo suficientemente fuerte para aventarlo indignamente sobre el sillón, ella lo dejó y se sentó en el silla de su madre.
-¿Estas bien?- preguntó Will después de checar los signos vitales del Dios, Ofelia se veía agobiada.
- Sí, es solo… si pudieras sentirlo, es increíble.
-Supongo que no sirve de nada preguntar qué pasó ¿Verdad?
-No tengo ni idea. – dijo ella sin dejar de ver al Dios
-Sí, supuse que ibas a decir algo así- dijo el británico volviendo a ver a Loki.
Ambos se quedaron así un rato, aparentemente bastante rato porque cuando Ofelia despegó la vista de la escena vio que era de noche. Prendió todas las velas de la habitación con un chasquido en los dedos, lo que trajo a Will a la realidad.
-Será mejor que vayamos al pueblo a buscar algo de comer. -ella se levantó para prender el aire acondicionado, de esa manera estaría más fresco cuando llegaran, ya que era uno de los años más caluroso registrados y no quería ver al británico desmayarse por un golpe de calor. Pero un pico en la energía de Loki la hizo girar la cabeza hacia él y Loki estaba sosteniendo a Will por el cuello, estaba semisentado.
-¡Will!- gritó la bruja, pero solo llamó la atención del Dios. Ambos lanzaron hechizos de ataque, rojo y verde se encontraban mientras Will, iba perdiendo el conocimiento.
La fuerza mágica del Dios sobrepasaba por mucho la de la bruja, y de repente se vio envuelta en chispas verdes, y doradas, antes de sentir una gran fuerza que la empujaba hasta la pared y la levantaba por la misma, hasta que sus pies no alcanzaron el piso, con todo el cuerpo pegado a la pared, casi no podía respirar. Lo vio con pánico, pero Loki, al tenerla ahí, regresó su atención al hombre que tenía sujeto por el cuello, lo acercó para verlo con ojo crítico, luego lo soltó un poco, solo lo suficiente para que entrara aire a los pulmones, lo cual pasó, ruidosamente, luego comenzó a toser, Loki lo vio con asco un segundo pero esperó a que dejara de toser.
-Demando saber ¿Qué reino es este?- la voz era lo más profunda que había oído en su vida, se dirigió al actor pero fue la bruja la que contestó.
-¡Déjalo en paz! Si no lo dejas voy….- pero con un movimiento de muñeca el Dios hizo que ella se callara. Will vio como ella luchaba por soltarse, y regresó su atención a Loki que seguía viéndolo.
-¿Reino?...estamos en Mexico, - dijo con la voz rasposa, pero al ver la confusión en las conocidas facciones del hombre que tenía enfrente, corrigió- ¡Midgard! Estamos en Midgard, por favor déjala, no le hagas daño, haré lo que quieras…- dijo el actor, a lo que el Dios sonrió predatoriamente.
-¿Oh?...-dijo Loki, -no te preocupes mortal, no tengo la intención de hacerle daño a la mujer, siempre y cuando ella recuerde sus modales- se puso de pie, obligando a Will a levantarse, Loki medía probablemente quince centímetros más que el actor, quien también notó otras diferencias entre ellos, como que Loki era mucho más fornido. El Dios lo soltó y dio dos pasos para atrás, Will se quedó muy quieto, casi esperando la muerte, pero nunca pensó que vinera en forma de un halo dorado que salía de las manos del Dios que ahora la dirigía al mortal. No tenía ni idea que iba a hacerle, escuchó en el fondo la pelea que tenía Ofelia tratando de zafarse y vio al imponente Dios con su rostro concentrado enfrente de él, sintió el corazón en la garganta e internamente se despidió de su familia cerrando los ojos. Pero la muerte no llegó, abrió primero un ojo y ya no vio la luz dorada, luego vio a Loki que lo veía con una clase de decepción y enojo, pero encontró también miedo y dolor.
Por un momento se preguntó si él había hecho algo, pero un golpe de algo rompiéndose detrás del Dios lo distrajo, Loki había levantado el brazo para defenderse del golpe y volteó muy despacio para encontrarse con Ofelia que tenía los restos de una silla en las manos, aparentemente algo distrajó al Dios lo suficiente como para dejar de concentrarce en la bruja y ella lo atacó, el Dios volteó lentamente a verla.-¿Crees que tus insignificantes esfuerzos podrían causarme alguna lesión? estúpida Wala ¡Soy un Dios!- dijo mientras caminaba hacia ella.
-Hey, no puedes culparme por intentarlo… yo pensé ¿Qué tan fuerte puede ser alguien que se llama el "Dios de las Travesuras?" No suena muy amenazador, ¿Me entiendes?- dijo ella caminando hacia atras pero con las manos envueltas en llamas rojas, Loki levantó las cejas condescendientemente, Ofelia sabía que no era su mejor plan pero necesitaba comprar tiempo y distraerlo de Will.
-Seguramente traveseas Wala, ¿Es tu deseo tener un enfrentamiento con un ser superior a ti? Porque no tengo la intención de hacerte daño pero eso no significa que no pueda cambiar de opinión. –dijo con tono cansado.
-Bueno sí, esa era mi intencion, pero si no quieres, podemos llamar a tu hermano mayor, él si tiene un título impresionante y escuché que era mejor en esto que tú.
Todo pasó muy rápido, la cara de Loki se crispó de ira, Will gritó "¡Ofelia no!" y se levantó corriendo para ponerse entre el Dios y la Bruja, pero Loki lo tomó del brazo y lo mandó volar como si el actor no pesara nada, y terminó aterrizando en un librero de puertas de vidrio bastante grande, Ofelia atacó a Loki con todo lo que tenía pero Loki invocó un campo de fuerza a su alrededor, cuando estuvo lo bastante cerca la golpeó en la cara y la fuerza del golpe la mandó a una de las esquinas de la habitación, quedando inconsciente.
Despertó poco a poco con el olor a sangre, luego había palabras flotando a su alrededor que comenzaron a tener claridad, era Will
-…or favor, vamos a hacer lo que digas. Solo déjame verla, déjame…- ella abrió los ojos lentamente para ver a Will semiagachado sobre ella y a Loki parado frente a él, Will tenía la mano levantada como tratando de detenerlo y el Dios los veía hacia abajo, Ofelia estaba en piso y la cara le dolía bastante.-solo déjala, por favor…
-Ni una palabra.-dijo el Dios y dio dos pasos para atrás. Mientras se alejó, Will se agachó para examinar la cabeza de la bruja, conforme se iba haciendo todo más claro, a Ofelia la invadió un olor a sangre que la alarmó, pero sintió la mano de Will en la boca, ella asintió y él la retiró. Ofelia vio la herida en el brazo de Will, era grave y muy profunda, no podría cerrarla fácilmente con magia, tendrían que ir al médico, pero por la mirada que Will le estaba dando, ella entendió que no debían moverse. Volteó a ver a Loki que en ese momento estaba en el gran sillón de su madre, sin quitarles el ojo de encima. Sería mejor esperar, mientras trató de parar la hemorragia con magia.
Pasaron muchas horas y cuando Will estuvo seguro de que el Dios dormía dijo en un susurro.
-¿Cómo estás? ¿Te duele?
-¿Yo? Olvídate de mí, hay que tratar esa herida, puedo ir al piso de arriba e ir por el botiquín o podemos salir tomar el auto e ir al hospital.
-Ninguna de las dos- dijo el actor viendo a Loki.- no quiere que nos movamos.
Ofelia lo vio un momento y con mucho cuidado descolgó uno de los pedazos de tela decorativa de la pared y cubrió la herida. –Will, lo siento mucho, no debí enfrentarlo así, esto es mi culpa.
-No es tu culpa, yo lo traje a tu vida. Yo lo siento.
- No Will, eres mi responsabilidad, se supone que yo soy la profesional, yo…tenemos que pensar en cómo salir de esta. No estoy segura como matarlo pero tal vez pueda herirlo lo suficiente como….
-Ofelia
-¿Qué?
-No quiero hacerle daño
-¿¡Qué?!- dijo ella un poco más fuerte.
-Shh-el actor le tapó la boca y ambos esperaron un momento con los ojos muy abiertos, pero el Dios no se movió
- ¿Estás loco?
-Sigo creyendo que hablar con el funciona…no me veas así, ¿Seguimos vivos no? Además creo que no se siente bien, parece como enfermo- dijo.
-¡Carajo Will!
-Escucha por qué no tratas de dormir un poco, fue un golpe fuerte.
La mañana siguiente Will ya estaba con fiebre muy alta y Ofelia hizo lo que pudo para que su magia lo mantuviera cómodo y fresco, pero había dos cosas en su contra, uno, el maldito clima de la costa, que parecía que se mantenía muy alta y que lo estaba haciendo a propósito porque los odiaba, se notaba que ni siquiera el Dios estaba cómodo, pero seguía con los ojos cerrados, y con el ceño fruncido. Y dos, la fiebre, sabia que era porque se estaba infectando la herida, pero como estaba de cansada, y sin energía solo podía dedicarse a una cosa, o a la infección o la fiebre. Durante todo el día se dedicó a combatir la infección, y a observar al Dios.
[1] "Et Egressus Est Et" es "Sal de ahí" en latín.
[2] Hestia es la Diosa griega de la cocina, la arquitectura y el hogar
