Cap. 7

"Un poco… surrealista"

-¡Perfecto!- exclamó Sakura al ver su obra terminada.

La hasta ahora casita desvencijada se había convertido en un pequeño y, en su opinión, adorable lugar para vivir. Solo quedaba ver qué tal iban los chicos con su tarea. Acompañada de Kakashi, fue tranquilamente al salón, donde había una puerta corredera que comunicaba con él. Allí se asomaron y contemplaron el jardín. Al parecer Sasuke ya había terminado con lo que le tocaba, pero Naruto no. Ni siquiera había acabado con la mitad del jardín. Negando con la cabeza, Sakura fue al cobertizo, y sacó otro par de guantes. Sin hacer caso a Naruto cuando alzó la cabeza y la miró sorprendido, se puso a su lado y empezó a arrancar malas hierbas.

Después de un rato trabajando en silencio, los dos oyeron un suspiro a su espalda, y Sasuke se unió a ellos.

- No os confundáis, solo lo hago porque quiero terminar rápido – declaró el chico sin mirarlos.

Sakura y Naruto no dijeron nada, se limitaron a mirarlo con una sonrisa y siguieron trabajando. Apoyado en la puerta del salón, Kakashi los miraba, y a pesar de que la máscara le ocultaba el rostro, se podía notar que estaba sonriendo. A veces las cosas son así de simples, y son los actos más normales y cotidianos los que pueden alegrarte el día.

A mediodía…

-¡Gracias, gracias! -no paraba de decir la anciana, abrazando a los chicos.

- No tiene que agradecer nada, era nuestra misión, ttebayo.

- Sí, lo hemos hecho encantados.

Aún así, la vieja señora siguió dándoles las gracias hasta que los perdió de vista. Contentos, los chicos y su maestro siguieron caminando a… ¿dónde?

- Kakashi-sensei, ¿adónde vamos?

- Ehhh… creía que vosotros erais los que me estabais guiando a mí. Fuisteis vosotros los que propusisteis lo del picnic.

- No, fue Sakura-chan la que tuvo esa genial idea. Y por eso no entiendo porqué tengo que llevar yo esta enorme mochila –murmuró por lo bajo Naruto.

-¿Has dicho algo Naruto?

- No, no, solo pensaba en voz alta.

- Como los tontos, o los locos.

-¡Cállate bastardo!

Con una mano, Kakashi cogió a Naruto del cuello de la chaqueta, y lo separó de Sasuke, que lo miraba con una sonrisa socarrona. Refunfuñando por lo bajini, Naruto se soltó del agarre de su maestro y lo miró con el ceño fruncido por haber frustrado sus intenciones de atacar al Uchiha. Kakashi solo suspiró.

-¿Y si vamos a algún campo de entrenamiento? Seguro que allí estaremos solos.

- Buena idea Sakura. Andando rápido chicos, que ya empiezo a tener hambre.

Sin embargo, nada más después de decir esto, se metió una mano en el bolsillo trasero de su pantalón y sacó un librito naranja, que empezó a leer tranquilamente al tiempo que caminaba.

-"Pervertido" –pensaron los tres.

Y así, llegaron a su destino, el campo de entrenamiento donde se convirtieron oficialmente en gennins. Y al lado del río, en la orilla herbolada, se sentaron encima de un mantel a cuadros, y miraron con impaciencia como Sakura iba sacando la comida. Cuando ésta acabó de poner toda la comida en frente de los chicos, éstos prácticamente no tenían espacio donde sentarse. Naruto buscó algo que le gustara, y abrió los ojos sorprendido cuando divisó en pequeño bote entre todo el almuerzo.

-¡No me lo puedo creer! ¡Ramen!

- Me alegro que te guste. Ayer no estaba muy segura de ponerlo, pero al final me decidí.

Con lágrimas en los ojos, Naruto le dio las gracias efusivamente a Sakura, y se puso a comer el ramen a una velocidad que daba miedo. Mientras Kakashi intentaba convencer a Naruto que comiera otras cosas que había traído la chica, como por ejemplo unas peras, Sasuke cogió unos onigiris y se los fue comiendo con calma.

-¿Te gustan Sasuke-kun? Esos los hizo mi madre.

- Hum.

Conociendo a Sasuke, eso se podía interpretar como un sí. Sakura, más contenta, cogió la comida que se había preparado ella misma y empezó a comérsela. Sin variar en absoluto su expresión, dejó su comida en el suelo, y fue tranquilamente a detrás de un árbol, donde escupió lo que casi se había tragado. Luego, volvió junto a sus compañeros, que parecía que no se habían dado cuenta de nada, y cogió una de las comidas preparadas por su madre, todo con la calma más absoluta, para que nadie se enterase se lo que acababa de pasar.

Kakashi se rindió de intentar convencer a Naruto de que comiera más sano, agarró una manzana y empezó a comérsela. Extrañamente, el tiempo que estuvieron almorzando transcurrió en un apacible silencio, pero se rompió cuando Naruto acabó de engullir todo lo que podía.

-¡Ahhh! Estoy lleno. Creo que en mi tripa ya no cabe ni una mísera patata frita'ttebayo.

- Si no me extraña, con todo lo que te has zampado, lo tuyo no es normal –opinó Sakura, tras echar una mirada a la mochila, ahora vacía.

- Deberías aprender de Sasuke, Naruto, y tú también Sakura. Prácticamente ha sido el único que ha comido alguna verdura o pieza de fruta, aparte de mí claro –expuso el sensei.

-¿Qué? ¡Pero si casi todo lo que ha comido han sido onigiris!

- Y tomates –añadió Sakura.

-¡Y tomates!

-Pero vosotros nada de nada.

Ellos se limitaron a mirarlo con las cejas fruncidas. Sasuke ni de inmutó el tío. Parecía un pedazo de piedra. Si no fuera porque respiraba, se movía, y en ocasiones –contadas- soltaba alguna palabra o frase, Naruto hubiera jurado que era una estatua.

Con una bombillita en la cabeza, ideó un plan. Solo faltaba una cabeza de turco… Sí, Sakura sería perfecta…

- Sakura-chan, ¿sabes que me sé un montón de chistes?

-¿Ah sí?

- Sí –mirando de reojo al Uchiha, continuó-, ejem, ejem…: -¿Qué es un tomate con una capa? -SuperTomate, -¿Y un plátano con una capa? –Un plátano disfrazado de SuperTomate.

-…

- Estaban dos tomates en una nevera y uno le dice al otro: -Qué frío hace aquí ¿no?, y el otro responde: -¡Ostia! ¡Un tomate que habla!

-…

-…

- Hay un montón de manzanas en un árbol y de repente una se cae. Todas las de arriba empiezan a reírse y a burlarse de la que se ha caído, y entonces ésta responde: -No os riáis. ¡Inmaduras!

-…

-…

-…

- Estaban una manzana y una pera en un…

¡PLOF!

-¡Ay! ¿A qué ha venido eso Sakura-chan?

- No soporto los chistes malos, y éstos eran los peores que he oído en mi vida.

Con un chichón en la cabeza, Naruto observó que la expresión de Sasuke no había variado ni un ápice, bueno, tal vez ahora expresaba un poco de fastidio. Y por eso, muy cabreado, se acercó al Uchiha, ¡no se podía hacer reír a alguien si el otro no colaboraba!

-¿Pero qué haces subnormal?

Y le atacó. Empezaron a rodar por el suelo, y su sensei, ya harto, los ignoró mientras se ponía a leer su librito. Sakura, en cambio, los miraba preocupada, no paraba de repetirse mentalmente que era imposible que esos dos se hicieran amigos, pues todo el rato estaban discutiendo o peleando.

Mientras tanto, tanto Naruto como Sasuke rodaban por el césped. Cansado, el chico Uchiha empujó a Naruto contra el suelo, y se sentó encima de sus piernas, para que no le pudiera dar patadas.

-¿A ti qué te pasa? –exclamó, aún un poco jadeante.

Inflando las mejillas, Naruto no se dignó a contestar. El moreno puso los ojos en blanco, y ese fue el momento en el que Naruto aprovechó para invertir las posiciones. Al hacerlo, rozó sin querer suavemente con su mano el cuello del otro chico, y éste se estremeció levemente, al mismo tiempo que dejaba oír un ligero bufido.

Sorprendido, Naruto miró a un Sasuke debajo de él, y sonrió maliciosamente.

-"Te tengo" -pensó.

Aún con esa pícara sonrisa en la cara, Naruto acercó las manos a Sasuke, y aquél, al comprender lo que se disponía hacer el otro, intentó escapar. Pero fue demasiado tarde.

Kakashi y Sakura, que estaba recogiendo las sobras de la comida, alzaron la vista al oír un curioso sonido, y se quedaron pasmados al ver a un Sasuke Uchiha… riendo, aún más, riendo a carcajada limpia. Y cuando descubrieron que lo que le hacía reír era un Naruto que pasaba las yemas de sus dedos por el cuello y el torso del mencionado, se pasmaron todavía más.

-¡Pa…ra! ¡P-para!

- No quiero, ¡esto es muy divertido'ttebayo!

Sacando fuerzas de quién sabía dónde, Sasuke apartó al Uzumaki de un empujón y se puso de pie, intentando normalizar su respiración. Naruto se levantó, y se dispuso a echarle en cara al moreno que tuviera cosquillas, pero cuando lo vio, jadeando y un poco, bueno, muy sonrojado, pensó:

-"Creo que ahora ya sé porqué las chicas estaban locas por él en la Academia"

Sasuke se giró para aporrear a Naruto por haberle hecho algo así, pero en vez de ver a un Naruto orgulloso por haberlo vencido, se encontró a un Naruto con la cara totalmente desfigurada por el horror más absoluto. Rápidamente, dio media vuelta, y parpadeó un poco confundido al no ver nada espeluznante detrás de él.

-"Yo… ¡yo no acabo de pensar eso! ¡Yo no acabo de pensar eso!" –era lo único que pasaba por la mente del Uzumaki. Se había bloqueado.

- Creo… creo que el picnic ya ha acabado –declaró Kakashi, al ver como estaban sus dos alumnos; sucios y con la ropa un poco desgarrada por las zarzas. Además, no podría aguantar la risa por más tiempo.

-Me voy a casa -anunció el moreno.

- Adiós Sasuke-kun. Hasta mañana –se despidió la chica, aunque el otro no le hizo caso.

- Aún es un poco temprano para irse ¿no crees Sakura-chan? –preguntó Naruto, que ya había empezado a recuperar el color.

-¡Cállate! ¡Pero si es por tu culpa!

-¿Qué? ¿Pero qué he hecho yo ahora?

Echándole una mirada furibunda, Sakura se fue a grandes zancadas con su ahora no tan pesada mochila. Deprimido, Naruto fue caminando hacia su casa. Y Kakashi solo podía pensar: "Creo que al final no fue tan buena idea".

Sakura empezó a andar cada vez más rápido, hasta que acabó corriendo. En su mente se recreaba la escena una y otra vez. Sasuke riendo, y encima de él Naruto haciéndole cosquillas. Y por encima no se podía sacar una frase de Daiki a la que hasta ahora no le había dado mucha importancia:

-"Debes conseguir que el Uchiha y Naruto se hagan amigos, muy amigos."

No, no había de que preocuparse. Solo estaba pensando cosas raras. ¡Sasuke no era gay! Y Naruto, desde luego, tampoco, ¡pero si estaba coladito por ella!

Sacudió la cabeza, y aligeró el paso. Solo eran estúpidas imaginaciones suyas, solo eso. Ya más contenta, caminó hacia su casa con una sonrisa en la cara. ¡Al menos había oído a Sasuke reír! Y eso no era algo que se hiciera todos los días.

Continuará…

..

.

Gracias por la advertencia Yuzed Nowari, ya corregí el error que me señalaste. Este cap lo he revisado varias veces, sólo para asegurarme, espero que no haya ninguna errata. ¡Y también gracias por el consejo! Confío que en este cap no haya pasado lo que tú dijiste…

Me siento un poco rara llamándote todo el rato Yuzed Nowari, ¿no podría yo también llamarte por un sobrenombre?