No sé. Intente hacer que este capítulo fuera una especie de comedia, pero creo que más bien es una tragedia, porque doy pena ajena XD. La buena noticia es que éste es solo un capítulo de relleno, y así si prefieren imaginar que nunca existió después de que lo leyeron, o de plano ni leerlo, no habrá problema, ya que no creo que nada de lo que sigue en la historia esté ligado a esto. Bueno, de todas formas decidí ponerlo... A ver que les parece.7. ¿El mejor deporte del mundo?
Se acercaba el inicio de la temporada de quidditch. Aquel sábado sería el ya famoso partido de Gryffindor contra Slytherin. A pesar de que los profesores sabían de sobra que ese era el clásico de clásicos, seguían poniéndolo al inicio de la temporada. Eso molestaba un poco a la gente, aunque no era buen motivo para perderse el partido.
-¿Jugará James? -le preguntó Rose a Albus en la mañana del partido.
-Sí -contestó Albus mientras metía la cuchara en sus hojuelas-. Es el buscador del equipo.
-¿Tu hermano es el buscador? -preguntó una voz a sus espaldas.
Albus volteó a ver, y vio que se trataba de Justin.
-¿Qué haces aquí, Justin? -inquirió William desde el otro lado de la mesa. Aquel día se había vuelto a poner sus espectrogafas.
-Solo quiero saber si alguien quiere apostar -respondió sonriente mientras se hacía espacio entre Peter y Artur Finnigan.
-¿Apostar? -preguntó interesada Rose.
-Sí, apostar.
-¿No me digas que no sabes lo que es apostar? -le preguntó Peter a Rose.
-Por supuesto que sé lo que es apostar -contestó ofendida la chica-. Solo me preguntaba si alguien de verdad quiere apostar.
-¡Te sorprenderías de la cantidad de gente que ya ha hecho su apuesta! -exclamó Justin mientras sacaba un saco lleno de monedas de su bolsillo-. Por ejemplo, Towers ha apostado cinco galeones a que él será el primero en marcar (¡Cómo si eso fuera posible!).
-¿Towers? ¿Aquel chico gua… -empezó William-… guabina?
Albus tuvo el presentimiento de que eso no era lo que William iba a decir.
-Sí, ese de ojos rasgados -contestó Justin.
-¿Qué es guabina? -inquirió interesada Rose.
-Este… es una forma de decirle cobarde a alguien -contestó William.
Rose no pareció muy satisfecha con la respuesta, pero decidió voltearse hacia Justin.
-Entonces, ¿ese idiota está en el equipo de Slytherin? -preguntó incrédula Rose.
-Sí, es uno de nuestros afortunados seleccionados -respondió sonriente Justin-. Mi hermano mismo jugara de buscador el día de hoy.
-¿Jason de buscador? ¡Eso tendré que verlo! -exclamó tras sus espectrogafas William.
-¿Qué te parece si apuestas por él?
-¿Estás loco? Confío ciegamente en el hermano de Albus.
-¡Pues yo no estaría tan seguro! -expresó Scorpius, que acababa de llegar-. Escuche a los de nuestro equipo que planeaban echarle un Confundus.
-¡Pero eso está prohibido! -protestó de inmediato Rose.
-Lo sé -dijo Scorpius-. Pero no podemos detenerlos por solo planearlo, tendría que estar un profesor presente en el momento del hechizo para poder hacer algo.
-¿Y si usamos una cámara fotográfica? -sugirió Peter-. Esa sería la prueba que necesitaríamos.
-¿Y te ofreces para seguir al equipo de Slytherin hasta que ataque a James? -cuestionó William.
-De acuerdo. Era solo una idea.
-Por cierto, Justin -dijo de pronto Scorpius-. Bush Andrew quiere mejorar su apuesta. Dice que apuesta cincuenta galeones no solo a que Slytherin ganará, sino que además será el primero en marcar.
-¡Eso tiene que quedar en una nota! -exclamó Justin-. Bueno chicos, voy a ver al idiota de Bush. Y díganles a sus cazadores que se aseguren de anotar primero, o ya buscaré la manera de cobrarme esos cincuenta y cinco galeones.
Justin y Scorpius se alejaron hacia la mesa de Slytherin.
-¿Creen que realmente le irán a echar un Confundus a James? -inquirió preocupado Albus.
-¡Bueno, de los Slytherin no me sorprendería! -exclamó Rose-. Supongo que lo mejor que podemos hacer es avisarle.
De pronto, un grupo de chicas con minifaldas rojas, tops dorados y pompones de ambos colores, pasó a su lado, llamando la atención de varios chicos, incluidos Albus y Peter.
-¡Ese estúpido uniforme de porristas! -expresó molesta Rose.
-Bueno, es su manera de apoyar al equipo -comentó William.
-Pues yo más bien creería que me están saboteando -opinó Peter sin despegar la vista del extremo de la mesa, donde se habían ido a sentar las chicas-. Así no me podría concentrar en el juego.
-Afortunadamente en el equipo hay tres mujeres -dijo molesta Rose.
-¿Quiénes jugaran por parte de Gryffindor? -preguntó William.
-Como guardiana, June Wood -contestó de inmediato Peter-. Cassidy Bindyf, Isaac Zafron y Jessy Wolf le hacen de cazadores. Como golpeadores tenemos a Albert Tween y Kail Senson. Y finalmente como buscador, James Potter, hijo del famoso Harry Potter, quien venció a aquel-que-no-debe-ser-nombrado (conocido también como Lord Voldemort o El Señor Tenebroso), hermano de nuestro querido amigo Albus y primo de Rose.
-Veo que estás bien informado -comentó Albus cuando estaba a punto de meter una cucharada de huevo en su boca.
-Y jugando por el lado de Slytherin -continuó Peter-, tenemos a Lagoril Menkoi como guardián. En los puestos de cazadores tenemos a Mark Towers, Bacon Shell y Anthony Samert. Los golpeadores son Syrup Lovesweet y Bist Nethong. Y finalmente, el buscador, como ya nos lo dijo nuestro amigo Justin, será Jason Jacot.
-¿Todos son hombres? -preguntó con curiosidad Rose.
-Sí. Al parecer en Slytherin son algo anticuados. Afortunadamente todas las porristas son mujeres.
-¿Afortunadamente? -preguntó William.
-Sí -le contestó Peter-. A mí no me va a hacer ninguna gracia tener que ver a un montón de hombres animando al equipo de Gryffindor. Además ¿has visto sus uniformes?
-¡Pues me parece que las chicas también tenemos derecho a disfrutar algo en el partido! -protestó Rose de inmediato.
"Pues yo estoy de acuerdo con Peter" pensó Albus para sus adentros cuando vio acercarse a la parte masculina de la porra de Gryffindor. Aquellos chicos llevaban pantalones rojos y camisetas doradas muy ceñidas, que dejaban muy poco a la imaginación.
-Bueno, cambiando de tema -dijo de pronto Peter, como si quisiera no prestar atención a aquellos chicos-. ¿Qué tal vas con el trabajo de Historia, William?
Albus comprendió que Peter necesitaba urgentemente un tema cuando lo oyó hablar de los deberes. De otra manera, él jamás habría abordado aquel tema.
-¡William! -llamó Peter.
-¿Eh? ¿Me hablaron? -inquirió William como si volviera en sí.
-¿Qué demonios estabas viendo? -cuestionó Peter.
-No, nada -contestó William mientras se ponía totalmente rojo y bajaba la mirada.
El resto del desayuno continuó más o menos con calma, exceptuando cuando el equipo de Gryffindor entró y se armó una pequeña guerra de comida (todo por causa de los Slytherin, que habían decidido aventar unos cuantos jitomates.), y cuando la porra de Gryffindor decidió lanzar una pequeña animación encima de la mesa. No hubo chica ni chico en el Gran Comedor que no prestara atención a la exhibición, aunque después nadie recordaba ni una sola palabra de lo que habían dicho.
-¡Es hora de irnos hacia el campo! -indicó después de un rato Isaac Zafron al resto de sus compañeros de equipo.
Todo el equipo de Gryffindor se retiró, y poco tiempo después también lo hizo la porra.
-¿Qué les parece si nos vamos hacia las gradas? -preguntó Albus después de un rato-. Así conseguiremos buenos lugares.
Los demás estuvieron de acuerdo con esa idea, así que se dirigieron hacia la puerta del Gran Comedor, donde se encontraron con Harry, Sandy, Alice, Scorpius y Justin; este último contando su dinero.
-Si todo sale como quiero, ganaré unos trescientos galeones, quince sickles y tres knuts -comentó emocionado el chico.
-Hola -los saludó emocionado Harry a los chicos de Gryffindor-. Ya nos dirigimos hacia el campo de quidditch.
-¡Qué bien! -exclamó Albus-. Así podremos ir todos juntos.
Los chicos se dirigieron hacia el campo de quidditch, y una vez en él buscaron asientos de primera fila.
-¡Qué bien! -exclamó Peter-. Asientos de primera fila.
-Así podremos ver todo -dijo emocionado Harry.
-Y por si fuera poco, además de mis espectrogafas he traído mis binoculares.
Los chicos esperaron sentados, mientras las gradas se iban llenando poco a poco de gente.
-¡Hola chicos! -los saludó una chica de pelo pelirrojo.
-¡Hola Victoire! -saludó entusiasmada Rose.
-¡Hola! -dijo Albus-. ¡Ya quiero que inicie el partido!
-Bueno, antes de que empiece habrá una pequeña exhibición -expresó Victoire.
-¿Exhibición? -preguntó intrigada Rose.
-Sí. Pero no les diré nada, excepto que tiene que ver con nuestra prima Faby.
Albus volteó a ver al campo. Faby iba en cuarto curso y era parte de las porristas. Era la hija menor de Bill y Fleur, por lo que era bastante linda.
-¿Las porristas van a hacer una exhibición? -inquirió Albus.
-Bueno, sí -respondió Victoire-. Pero eso no es todo. Ya lo verán.
Albus y Rose intentaron inútilmente que les dijera cual era la otra parte de la exhibición.
De pronto, una voz se alzó desde una tribuna ubicada al centro del campo.
-Bienvenidos, alumnos y profesores, a este primer partido de la temporada de quidditch. Antes de que nuestros equipos entren al campo, observaremos una pequeña exhibición que nos ha preparado Berly Jedon, de la casa de Gryffindor, y Baston Make, de la casa de Slytherin.
Ambos chicos salieron al campo, en medio de los abucheos y los aplausos del público. Delante de Jedon apareció una enorme jaula cubierta con tela, y delante de Make una cesta.
-¿Qué irán a hacer? -preguntó curioso Harry.
Albus observó con atención. Berly retiró la tela, dejando a la vista a un esplendoroso león. Baston reveló que su cesta tenía serpientes.
-¡De fábula! -exclamó Justin.
Algunos chicos gritaron emocionados, aunque también se escucharon algunos gritos de miedo.
-Y así comenzamos nuestra temporada de quidditch. Estos chicos harán una pequeña exhibición. Vemos como Jedon saca a su león de la jaula, y la bestia muy...
Hubo un grito por parte del público. El león había saltado sobre Jedon, tomándolo del brazo.
-¡Vaya! Parece que la bestia no está bien domesticada.- opinó el comentador.- ¿Qué? ¿Qué me dicen? ¿El león se enfurece cuando se le llama bestia? Bueno, yo que iba a saber que la bestia se iba a enojar. Pero es que eso es, es una bestia. Mírala, solo hace falta ver como ataca a Berly Jedon. Solamente una bestia haría eso. ¡Miren, le ha arrancado el brazo! ¿Qué? ¿Qué dejé de decir bestia? Pero no tiene nada de malo decirle bestia a una bestia. Además…
Las siguientes palabras del comentador no se oyeron, ya que el profesor Longbottom le quitó el micrófono.
Varios profesores entraron al campo y le echaron hechizos sedantes al león, y la enfermera aprovechó para sacar a Berly Jedon.
-Bueno, ahora veamos lo que hará Baston Make con esas serpientes -dijo el comentador una vez que hubo recuperado el micrófono.
La exhibición de Make fue mucho menos sangrienta, a excepción del momento en que una cobra empezó a pelear con una víbora de cascabel, aunque Make las detuvo antes de que alguna matara a la otra. Las hizo realizar pirámides y dar una vuelta al campo.
-Bueno, y ahora veamos a los porristas de cada equipo. Empecemos por la porra de Slytherin.
Un montón de chicas saltaron al campo, todas vestidas con mini-shorts verdes y tops plateados.
Las chicas se alinearon e iniciaron la porra. Ningún chico recordó después con claridad las palabras, aunque Rose se quejó de que había sido algo demasiado burdo.
-Ahora, un aplauso para la porra de Gryffindor.
Los porristas entraron y se alinearon, y como sucedió en el Gran Comedor, todos prestaron atención hasta el menor movimiento, pero después ya nadie recordaba lo que habían dicho.
-Y es hora de que inicie el partido. Vemos como los jugadores entran al campo mientras el árbitro abre la caja de las pelotas.
Albus vio como el profesor Caso, el profesor de vuelo, abría la caja que contenía a las pelotas, y soltaba las bludgers y la snitch.
-¡Y aquí vamos! -exclamó el comentador cuando el árbitro soltó la quaffle-. Vemos como la quaffle es rápidamente atrapada por Zafron del equipo de Gryffindor. Y ahora se la arrebata Towers, el cual se dirige rápidamente hacia los poste de Gryffindor, la lanza y… ¡PARADÓN DE LA BELLA WOOD!
Las tribunas de Gryffindor estallaron en aplausos hacia su guardiana, y Albus vio como Justin dejo de ahorcar a William (lo había empezado a ahorcar cuando vio como Mark Towers se dirigía hacia los postes con la quaffle).
El partido continuó, y afortunadamente para Justin el primer tanto fue de Cassidy Bindyf. Fue tanta su emoción que abrazó a Rose con una euforia inusitada, dejando a la chica con el cabello revuelto. Muchos chicos Gryffindor se le quedaron viendo extrañados.
-¿Qué? ¿Nunca han visto a nadie emocionarse? -les cuestionó Justin.
A Albus le pareció que lo que ellos nunca habían visto era a un Slytherin emocionado porque su guardián había fallado; pero decidió no comentarlo en voz alta.
Siguió el partido, llegando a tener un marcador de cincuenta a veinte a favor de Gryffindor.
-¡Y esto nos demuestra como el equipo de Gryffindor es obviamente mucho mejor, más capaz, más…!
Las siguientes palabras no se oyeron, ya que una bludger se estrelló en el estrado del comentarista.
-¡Oops, perdón! -exclamó Bist Nethong-. Fallé.
Se pidió un tiempo para que el comentador fuera llevado a la enfermería, mientras tanto los equipos comentaban sus tácticas.
-Bueno, es hora de reanudar el partido. Los saluda su nuevo comentador Galio Mercurius -dijo una voz por el megáfono-. Y vemos como es Gryffindor quien se apodera de la quaffle.
En otros quince minutos, Gryffindor marcó tres tantos más, originando un marcador de ochenta a veinte.
-Y me pregunto ¿qué estará haciendo el buscador de Gryffindor? -comentó Galio al ver como James parecía subir cada vez más y más de manera errante-. Bueno, si no conociera bien a este chico, diría que está confundido y no sabe que nos hallamos en medio del partido.
Albus y Rose se miraron estupefactos, y al ver como sonreían Towers y Jacot, comprendieron que sus sospechas eran ciertas.
-¡Le han echado el confundus! -exclamó furioso Al.
-Pero ¿a qué hora? -inquirió Rose.
-Cuando se reanudó el juego -respondió Scorpius-. Jason aprovechó que nadie miraba y le lanzó el hechizo.
A Albus le pareció increíble que nadie se hubiera dado cuenta de aquello. Sin embargo no tuvo que preocuparse demasiado, pues de pronto su hermano se llevo una mano a la boca, y cuando se la sacó sostenía la snitch en ella.
-¡Y James Potter ha atrapado la snitch, señores! -exclamó satisfecho el comentador-. Ya sabía yo que aquello debía ser una táctica de distracción.
El equipo entero de Gryffindor se lanzó hacia James, el cual parecía gravemente confundido ante tanta efusividad. Por su parte, el equipo de Slytherin aterrizó gravemente molesto.
-Bueno, a pesar de esto James demostró ser el mejor -expresó orgullosa Rose.
-Lo mejor es que acabo de ganar trescientos galeones y quince sickles -dijo emocionado Justin.
-¿Qué es eso, William? -preguntó Alice.
William levantó las manos, en las cuales sostenía una pequeña serpiente.
-¿No es preciosa? -les preguntó a los demás.
-¿De dónde sacaste eso? -le preguntó a punto de perder los estribos Sandy.
-Estaba en el suelo -contestó William.
De pronto, la voz de Galio Mercurius se escuchó por el micrófono.
-Les pedimos que mantengan la calma, por favor. Baston Make ha soltado a sus serpientes en las tribunas, y hemos de decirles que algunas son venenosas. Sin embargo, esa no es razón para…
Las siguientes palabras del comentador quedaron apagadas por los gritos de la multitud. Muchos de los espectadores, en especial las chicas, empezaron a correr hacia las salidas.
Albus no pudo evitar sonreír mientras veía como Peter, Sandy, Alice y Rose corrían de inmediato hacia la salida más cercana; y como William recogía serpiente tras serpiente del suelo mientras les ponía nombre.
-¡Tú te llamarás Petra! ¡Y tú te llamarás Sally! ¡Y tú Carla! ¡No Carla, ni se te ocurra morderme!
