Nave colmena en Atlantis Nave colmena en Atlantis

Los últimos días de Oreana en la tierra fueron apacibles, casi siempre estaba acompañada por Cameron, quien aun intentaba conseguir algo mas que una amistad con ella, pero sin recompensa... pareciera que Oreana pensara en alguien mas...

Los dos se encontraban en las afueras del complejo, en las faldas de la montaña...

Oreana, le dijo, se que muy pronto dejaras la tierra, pero antes quiero darte un pequeño obsequio...

Obsequio?, pregunto ella...

Si, nunca antes te los habían dado?...

Si, pero...

Es algo pequeño, dijo, y de su chaqueta saco un pequeño estuche de terciopelo negro, el cual abrió ante sus intensos ojos azules... era un anillo de platino con un diamante de un azul intenso que brillaba con la luz...

Que es?...

Es una joya que aprecian mucho las mujeres de aquí, la escogí pensando en tus ojos, creo que son del mismo color...

Creo que si, brilla con la luz de tu estrella...

Te lo puedo poner?...

En mi mano?, si... y se lo coloco en el cuarto dedo de su mano izquierda...

Me gustaría que los usaras siempre cuando estés en Atlantis, podrías hacerlo por mi?...

Si, dijo ella indiferente mirando la gema...

Cameron sonrió para si, el sabia lo que el anillo significaba en la tierra y también en Atlantis...

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Daniel y Cameron fueron autorizados para acompañar a los jóvenes de Aquila en el Daedalous a su viaje a Atlantis, el viaje fue tranquilo y sin complicaciones...

El Coronel Caldwell observó con interés a los pasajeros, ya que al igual que él, habían enfrentado a los espectros, pensaba que al equipo de Atlantis les sería beneficioso tener a nuevos aliados, y mas siendo estos descendientes directos de los atlantes... con melancolía pensaba en la Dra. Weir, de quien aún no había superado su pérdida...

Oreana miraba la ventanilla y veía interesada el espacio infinito, tan lejos de su mundo y en una nave extraña, ahora ya no usaba la ropa de su pueblo, la gente de la tierra los había administrado con ropa de su equipo, e inconscientemente los había adoptado y estaban bajo su cuidado... en su corta estancia en el planeta azul, como ellos lo conocían, Oreana y Junay tuvieron mas contacto con la gente, se enteraron de sus costumbres, aleccionados por el Dr. Jackson, quien amablemente los introdujo en los principales hábitos terrestres, entre ellos el alimenticio, probaron cosas tan extrañas como el chocolate, que, según Jackson, era uno de los alimentos mas adictivos, aunque uno de los mas ricos y apreciados en el mundo, y frutas del trópico, desconocidas para ellos, ya que su alimentación aquiliana consistía en proteínas y fibras, aunque de algunos granos hacían una pasta parecida a un potaje, que a Daniel le parecía a la avena, aunque un poco dulce... fue muy amable Daniel, pensó Oreana, además de muy inteligente, le agradaban las personas inteligentes, quizás le recordaban a su hermano...

Junay en esos momentos estaba en su camarote repasando las profecías, el también sabia el resto de ella, sabia que en unos días conocerían al guerrero azul y lo que significaría en la vida de su hermana, lo primero era conocer su perfil genético, eso era muy importante, ¿pero quien seria?, solo su hermana lo reconocería...

Faltaban unas horas para la llegada a Atlantis cuando los sensores del Daedalous detectaron a una nave colmena, el Coronel Caldwell inmediatamente se comunicó a Atlantis con la Coronel Samantha Carter...

Coronel Carter, aquí el Daedalous...

Si Coronel Caldwell...

Creemos que una nave espectro se dirige hacia ustedes...

Así es Coronel, una visita no muy agradable, pero la presencia del Daedalous nos será de ayuda...

Según los sensores, esa nave estará con ustedes en 3 horas, nosotros llegaremos en 4...

Podremos resistir Coronel, el escudo funciona por ahora...

Eso espero, Caldwell fuera...

El Coronel se dirigió hacia sus invitados con sombrío semblante, Atlantis sería atacada de nuevo y el Daedalous estaría fuera de su rango para poder ayudarlos, una hora era mucho tiempo...

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Mientras, en Atlantis, Rodney y Zelenka se encontraban haciendo reparaciones en el módulo donde estaba el zpm...

Estas revisiones deberían haberse realizado cada semana... dijo Rodney con una herramienta en la mano...

Se hicieron Rodney... dijo Zelenka mientras hacia unos cálculos con una computadora portátil...

Si claro, y ahora me puedes explicar como es que hay fallas en el sistema de conducción?...

Tu eres el experto Rodney... termino diciéndole...

Rodney, como están por ahí?... era Samantha, comunicándose con ellos...

Obviamente el sistema de conducción no funciona, tendré que hacer un puente entre estos controles...

Bien, en cuanto tiempo estarán listos?...

Creo que comeré aquí la comida y la cena, así que serian tan amables de mandarme algo?...

Rodney, le dijo Samantha con semblante serio, una nave colmena se dirige hacia Atlantis, ese arreglo tiene que hacerse ahora...

Que buen momento para que nos visiten!, de seguro tienen una agenda donde indica cuando va a fallar el escudo!... dijo Rodney mientras estaba arreglando unos cables por debajo de la consola...

Rodney!... dijo Samantha...

Esta bien, no creo que me manden la cena...

Esa nave vendrá en menos de tres horas... dijo la Coronel Carter...

Rodney y Zelenka se miraron preocupados, pues sabían que la reparación requeriría de más tiempo y el escudo solo estaría funcionando al cincuenta por ciento, lo cual sería insuficiente para la protección de la ciudad, estaban en peligro y lo sabían...

El Dr. McKay le comunico a Samantha lo grave de la situación...

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Dos largas horas pasaron en Atlantis, la gente estaba enterada y Samantha había tomado la decisión de evacuar mandando a la mayoría de la gente a un lugar seguro, solo estaban en Atlantis unos cuantos oficiales, Rodney, Zelenka y ella...

Atlantis?, aquí Sheppard, se escuchó la voz del Coronel a bordo del brincador a punto de entrar al stargate del espacio...

Coronel Sheppard?, como les fue en su viaje?, contesto Samantha tratando de mantenerse serena...

Bien, las negociaciones estuvieron tranquilas, aunque el hijo del jefe quería a Teyla a cambio de varias cosechas, dijo sonriendo ante la mirada seria de Teyla y la sonrisa de Ronon...

Interesante, se escucho a Samantha...

El brincador paso el portal sin complicaciones, y al hacerlo los controles empezaron a lanzar sonidos de alerta...

Atlantis?, uno espectros vienen en camino... dijo John ...

Lo sabemos Coronel, una nave colmena...

Como están por aquí?...

El escudo no funciona correctamente, creo que no resistirá al ataque y el daedalous tardará en llegar por lo menos una hora...

Sheppard miró preocupado a Teyla y a Ronon, sabían que quizás Atlantis, antes de ser ocupada sería autodestruida, esto para evitar que los espectros llegaran a la tierra; los sensores del brincador indicaban que la nave colmena estaba aproximadamente a unos cuantos minutos de su rango, tenían que hacer algo antes de que el daedalous llegara...

Tal vez si... y el Coronel Sheppard le explicó el plan a Samantha...

John, espero que su idea funcione... dijo Samantha...

Yo también, Sheppard fuera... y dirigió el brincador afuera de Atlantis rumbo al espacio...

Sabía que esas bombas servirían para algo... pensó Sheppard acordándose del intercambio que habían hecho con el pueblo de Levef, pues para evitar que el hijo del jefe se enojara, le dieron unas espadas de su anterior intercambio, y este les dio unas bombas explosivas, las cuales les indico que eran útiles para abrir caminos... el pueblo de Levef era pacífico y las espadas las utilizaban para cortar madera o disecar animales de caza, no para la guerra, así como los explosivos para mantener rutas comerciales, en las minas o para el cultivo... quizás solo se exacerbaban para conseguir cónyuges, y eso lo aprendieron tras el fugaz cortejo de Teyla, a quien el hijo del jefe, Trof, un hombre alto y robusto, le obsequió una fruta madura, signo de cortejo entre su pueblo, Teyla, al morderla sellaba el trato, pero esto los visitantes no lo sabían, y básicamente las negociaciones trataron de eso, la cuales terminaron exitosamente tras la promesa de que los visitantes corrieran la voz de que Trof necesitaba de su tercera y última esposa entre los planetas conocidos... aunque a Sheppard no le agradaba la idea de que el Stargate sirviera de agencia de citas para solteros...