Capitulo 6.

Jamás podría definir cuál fue el momento más emocionante de mi noche, si cuando torturamos hasta la locura a ese par de mendigos, o cuando hicimos volar el auto de un par de tipos que les habían robado a los mendigos. Aunque supongo que la mejor, fue hacer volar en pedazos el deportivo rentado para mi "funeral", de Chris.

-¡¿Qué sientes cuando haces eso?!- Le pregunte, mirándolo fijamente.

Lo que más me gustaba, era que… él no era un criminal normal, es decir, era tan inteligente, que incluso, en su mirada se podía ver que su mente estaba por encima de la de todos los demás mortales, por eso, le idolatraba, era la clase de persona, el rostro desfigurado de Gótica, era… ¿Cómo explicarlo? No lo sé, pero lo hare.

-Nada- Dijo él, divertido.

-No me mientas, debe haber algo…- Le incite.

-¿Qué sientes tú?-

-Libero presión-

Se rio de esa forma particular que el tenia.

-Esa nunca la había escuchado-

Pasamos un par de noche más de esa forma, inyectándole caos a Gótica, el caos es hermoso, y la mejor parte del caos es cuando contemplas tu trabajo en la cara de las personas, aunque casi nunca nos quedamos demasiado, y luego nos echábamos sobre la vieja cama en su guarida…

Si, tenía una cama, ¿O qué? ¿Creen que un criminal no duerme?

Yo también lo creí, pero él me respondió que también tenía necesidades. Era divertido cuando explotábamos algo, cuando el tallaba el rostro de alguna persona, y escuchábamos su gritos, sus gritos alimentaban su alma.

¿Quién había sido capaz de crear a alguien así? ¿Quién pudo hacerle tanto daño a una criatura? ¿Qué no eran los maltratados los que merecían mas afecto? ¿Quién? ¿Quién pudo deformar un rostro, y transfórmalo en aquello?

Esas eran las preguntas que golpeaban mi mente por las noches, mientras me quedaba para mirarle dormir, luego de toda aquella acción, parecía increíble, pero su rostro tenia paz durante esos momentos, cuando no usaba maquillaje, cuando tenía aquel viejo pantalón y no usaba ninguna de sus estrafalarias camisas, cuando su cabello estaba desordenado en la almohada, a veces de sus labios maltratados salía alguna palabra, pero solo a veces, jamás menciono mi nombre…

Una noche, aunque luego me arrepintiera de hacerlo, me aventure a tocar su rostro, toque su cicatriz, pero en ese preciso momento, el soltó un gruñido áspero y de la nada, me acorralo… aunque no parecía muy consciente de lo que hacía.

-¡MALDICION!- Grite de dolor cuando su fría navaja fue a dar en la palma de mi mano derecha, con la que lo había tocado.

Mi mano quedo atrapada entre la madera de la cabecera de la cama, y el mango de la navaja que me enterró sin piedad…

El soltó una risita nerviosa, macabra pero nerviosa, demonios, no quiero excusarlo, pero era humano, no se supone que eso sea una conducta normal, aunque obviamente, el no era normal.

Me retorcía de dolor, el me miraba pero jamás supe si le divertía aquello, o simplemente quiso ocultar su culpa. Aunque la ultima era 0 probable. Saco la navaja sin delicadeza alguna y limpio la sangre con la sabana, antes de guardársela.

Luego, antes de que me lo imaginara si quiera, tomo mi mano, con una expresión curiosa en el rostro. Sentí miedo, estaba realmente asustada. No supe si iba a lastimarme o a curarme.

-Aléjate monstro- Chille, y antes de que me pudiera arrepentir de mi palabras, la navaja estaba en la comisura de mis labios y yo estaba en contra de la pared, su rostro tenía una expresión de locura.

-No soy un monstro- Dijo, su voz sonó totalmente ronca, ajena a la que había escuchado antes, me dio miedo, la navaja estaba en mi boca, un solo movimiento y tendría cicatrices, eso si no me dejaba morir desangrada…

Me tenia aplastada contra la pared, mi cabeza se había estrellado tan duro que temí haberla roto, mi espalda estaba lastimada y mi mano sangraba…

-Tú en realidad no sabes que tan monstro puedo ser- La navaja ya no estaba en mi boca, pero me estaba asfixiando, sentía su brazo cortando la respiración en mi cuello, ¿Yo realmente amaba a aquel hombre? ¿Había valido la pena haberme entregado a aquel deformado ser? Era una extraña tendencia suicida de mi parte estar a punto de morir asfixiada y aun querer excusarlo…

Yo me lo busque- Me decía, mientras intentaba forcejear.

1 mes de "muerta"… eso era lo que tenia, pero creo que él me iba a matar realmente esa noche.

Empecé a perder el conocimiento, poco a poco hasta que deje de escuchar, y me desvanecí… ¿Eso era estar muerta?