Holaaaa, como prometí aqui está el capitulo siguiente. Espero que lo disfruteis.
Aclaración: Gakuen al
ice no me pertenece (no tengo esa clase de suerte U_U)
Ahora sí os dejo leer.
Mikan PDV
Estoy tumbada en mi cama, son algo mas de las 9:30 pm pero como esperaba Rei-nii no ha aparecido. No lo hace desde que volví de la misión y es verdad que me trata amablemente y me ayuda todo lo que puede pero no hace nada que las reglas no permitan. No le culpo, realmente esto es culpa mía y por mucho que lo intente no paro de hacer sufrir a los que quiero porque ya no es solo Rei-nii, si no que también Yuo-chan pues el ha notado lo que me pasa y he tenido que contárselo.
No quiero seguir preocupándolos, son lo mas importante para mi y tengo que remediar su sufrimiento. Mañana hablare con Yukito y espero que el pueda lograr hacer que oculte realmente bien mis emociones.
Estoy segura de que os preguntaréis que ha pasado con Natsume ¿no? Pues después de levantarme el reaccione y me siguió, me pregunto algunas dudas mas y al final acepto el trato pero le borre parte de la memoria y a la vez hice que no lo pudiera olvidar. Ahora el solo recuerda los hechos acontecidos y de una niña, pero no de mi. También le pediré a Yukito que haga lo mismo conmigo.
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Ya han pasado dos meses y me he hecho bastante experta en las misiones, soy buena en ello aunque no es algo de lo que me sienta feliz, probablemente en mis once años de vida he matado a mas personas de las que matara TODA tu familia nunca.
Hoy me han citado después de desayunar y es allí a donde me dirijo probablemente para otra misión y eso es injusto porque justo ayer volví de una. Llego a la gran puerta y llamo esperando la aprobación de Makoto.
- adelante- se escucha decir
no tardo en entrar pero lo que me sorprende no es la oscuridad y tenebrosidad del despacho, no, a eso ya me acostumbre. Lo raro es encontrarme tanto a Yukito como a Persona.
En este tiempo me he habituado a decirle Persona a Rei-nii a pesa de mi in¡sistencia por no hacerlo cada vez que le llamaba Rei-nii nos castigaban a ambos.
- ¿Deseabas verme?- le pregunto indiferente por fuera pero furiosa por dentro. No puedo evitarlo, el es la causa de todas mis desgracias y gracias a dios que Yukito acepto a enseñarme a actuar porque si no, no puedo ni imaginarme de que seria capaz él de hacer.
- Sí, la verdad es que te tengo una sorpresa- me responde Makoto
- ¿Me gustará?- le vuelvo a cuestionar desconfiada, sus sorpresas nunca son buenas.
- Eso, querida gatita, ni yo mismo lo se- su voz es tranquila y misteriosa y en algún momento cogió la manía de llamarme gatita- Puedes retirarte, tu regalo llegara al mediodía, después de comer dirígete al gimnasio.
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El resto del día no tuvo ningún inconveniente destacable, supere las expectativas que tenían los médicos y científicos sobre mi desarrollo, como siempre y al fin, termino de comer. Llevo todo el día esperando esto y la curiosidad me está matando. Corro, literalmente, a la velocidad del rayo hasta el gimnasio y me paro en la puerta porque, para mi sorpresa, hay gente dentro. Abro la puerta y lo primero que veo es un gran circulo de personas, mas específicamente, los encargados de investigarme. ¿Qué haran aquí?
- Oh, Mikan, has llegado- me dice una chica que a pesar de su aspecto, de amable no tiene ni un pelo- Dejame presentarte a tu nuevo compañero, su nombre es Daichi.
- ¿Mi nuevo QUÉ?- grito exaltada. No me esperaba esto, otro niño de, parece ser, mi edad.
- Si, si, tu nuevo compañero. Ha llegado hoy así que se amable con el.- me reprocha por mi mal comportamiento
- Hola- me dice el indiferente
- Hola- le respondo yo de igual manera
- Bueno, bueno, sera mejor que os dejemos solos para que os vallaís conociendo- comente el mas anciano del grupo, el era un antiguo medico muy famoso.
Dicho esto todos se marchan exceptuando, claro está, ha Daichi y ha mi. Pasan como diez minutos y ninguno de los dos a dicho nada por lo que decido entablar una conversación.
- Em... ¿de donde eres?- le pregunto y aunque las palabras parezcan de duda mi tono expresión no tienen nada que ver.
- De todos los sitios- me responde él.
- ¿y que haces aquí?- le vuelvo a cuestionar
- Digamos que me obligaron a venir. Aunque la verdad, tampoco es que me importase demasiado.
- Aaaa...- le digo, tampoco se que mas decirle- Mi nombre es Mikan
- Encantado, yo soy Daichi
- Lo se, me lo han dicho
- Parece ser que todo el mundo te conoce y admira aquí, no paraban de compararme con una tal Mikan que ahora se que eres tu.- comenta despreocupado
- Eso es normal, solo hay cinco chicas en total y yo soy la única menor de edad de todo el lugar. Bueno... era. Y además eso que te habían rodeado, son los que supervisan mis progresos y los que supongo, supervisaran los tuyos a partir de ahora.
- ¿Entonces, estas aquí sola?- pregunta algo extrañado.
- Bueno, la verdad es que hay mucha gente, pero solo me importa una única persona de todo el establecimiento en el que nos encontramos.
- ¿Y tu familia?
- Muertos. Solo se de mi hermano.- le respondo ocultando mi creciente mal humor- ¿y la tuya?
- Solo vivía con mi madre pero ella también ha muerto
- Aaa...
- ¿Y que suel...?
- Siento el retraso, tenia unos asuntos que atender- se oye la voz de Makoto interrumpiendo a Daichi.
- No pasa nada pero ¿Quién es usted?- le pregunta el nuevo.
- El jefe de este lugar. Si no quieres problemas haz todo lo que te diga por poco que te guste- le respondo fria lo que parece sorprenderle
- Gatita, ¿Por quñé lo pones así? no soy malo- dice el con una voz espeluznante
- Es verdad, no eres malo, eres peor- contraataco yo
- Te la estas jugando, gatita- parece enfadado y me esta amenazando.
Empezamos una guerra de miradas, cada una mas odiosa y terrible que la anterior.
- Ejem...
- Oh, Yukito, ven y presentate- que cambio de humor mas repentino.
- Hola, mi nombre es Yukito- le dice tendiéndole la mano
- Encantado, soy Daichi- aceptando el apretón.
- Espero que Mikan no te haya llenado la cabeza de estupideces y mentira solo para asustarte
- No tranquilo, solo nos conociamos- me defiende el.
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Después de que Yukito se presentara me llevo para las clases de la tarde y hasta la cena no he podido volver a ver a Daichi. Esta sentado en frente de mi sitio, es bueno tener por fin a alguien con quien hablar mientras como. Me siento en mi sitio y el me saluda.
- Hola-dice el
- Hola, ¿qué tal tu primer día?- le pregunto yo en respuesta indiferentemente, como siempre.
- Bien, no parece un sitio completamente desagradable- ante esto ambos reímos un poco
- Solo te diré una cosa para que tu estancia aquí sea lo mas amena posible, no desobedezcas ni a Yukito ni a Makoto, pero sobre todas las cosas, nunca, JAMÁS confíes en ellos-
- Esta bien pro ¿por qué?- está confundido, se le nota
- Mañana empiezas tu entrenamiento ¿no?- el solo asiente- pues mañana lo descubrirás.
Me levanto de la mesa y me dirijo a mi habitación. Una vez ahí, saco la piedrecita que se que es muy importante pero que no recuerdo porque, aunque eso yo misma me lo busque por pedirle tal cosa a Yukito, y me tumbo en la cama. Me preparo para hablar con Yuo-chan y una vez me considero lista lo hago.
- One-chan- me saluda el alegremente.
- Hola, Yuo-chan, ¿A que no adivinas que a ocurrido hoy?- le pregunto en broma
- No, ¿Qué?
- Ha venido un niño nuevo aquí y se llama Daichi, parece majo.
-¿en serio?...
Y sigo hablando con el hasta que llega su hora de acostarse, la verdad es que me tranquiliza de notable manera su voz y es la única razón por la que logro dormir por la noches. No se que haría yo sin mi querido hermanito.
Esto ha sido todo hoy y no es que sea muy cortito (cosa que no niego) es que tenéis que juntarlo con el anterior pero es que así, de esta manera queda mejor, por eso lo he hecho.
Por cierto, yo no tengo fecha de actualización, lo que significa que no se cada cuanto actualizaré, pero intentare que no pase mucho tiempo entre un capitulo y otro.
Se despide, Sakuranokimi
