Primero quiero disculparme por la demora, pero sufrí un bloqueo y despúes... La muerte de Cory, aún no puedo creer que haya ocurrido, sé que a todos nos ha golpeado muy duro, incluso reconsideré continuar como muchos, pero creo que esta es la mejor forma de rendirle un homenaje, ya que nos ha inspirado a escribir bellas historias, además es una forma de demostrar que nunca lo olvidaremos porque realmente marcó nuestros corazones.
Glee no me pertenece como tampoco sus personajes, sólo los uso por diversión.
El caballero tuvo que correr para alcanzarlo, puesto que cuando el jovencito sintió su presencia apresuró el paso para internarse en el bosque, aunque poseía piernas largas no fue menor el esfuerzo, en atención a la rapidez del chiquillo.
– Os ordeno que paréis.
El chico no contestó pero se detuvo sin mirarlo manteniendo su cabeza baja.
– ¿Qué hacéis aquí?
Ninguna respuesta recibió, el joven permaneció impasible observando una hilera de hormigas que subían y bajaban por las raíces de un árbol.
– Os he manifestado un interrogante.
Nada, la rabia nuevamente se estaba apoderando del caballero ¿Cómo era posible que ni siquiera mereciera una palabra por parte del muchachito? ¿Realmente estaba tan molesto por cederle al caballo? Pateó fuerte y repetidamente el tronco al cual los insectos querían trepar, causando que varios cayeran, pero Jessie ni siquiera se inmutó.
– No recuerdo que vuestra lengua os faltare… O… Sir Noah osó a haceros daño – No se había planteado esa posibilidad pero si su amigo le hizo algo lo despedazaría con sus propias manos. Suavemente se acercó y le tomó una extremidad – No temáis podéis confiar en mí.
El joven se separó abruptamente de él y espetó
– ¿Tengo derecho a hablar? ¿El gran señor y preferido del rey me otorga tal honor? Que afortunado yo porque se me conceda la gracia.
Finn quedó atónito ante las palabras del chico y la ira que pudo ver en sus ojos, pero no quiso profundizar en ello, respiró hondo y repitió su pregunta con voz suave
– ¿Qué hacéis aquí? ¿Por qué no estáis con los demás disfrutando del baño?
– ¿Qué le importa al maravilloso caballero?
Un golpe de tristeza lo invadió ¿Por qué aquél jovencito lo aborrecía tanto? Tales ofensas y agravios eran merecedoras de un castigo ejemplar, pero ni siquiera se imaginaba poder alzar un dedo contra él ¿Se había percatado de sus lascivas reacciones? con ese pensamiento la furia nuevamente lo embargó, por ello con una voz dura replicó
– Me importan mis hombres y me preocupo por su bienestar, por eso no creía que fuese de buen juicio alejaros del campamento sin compañía, pero veo que vos tenéis el valor suficiente para repeler cualquier adversidad. Os dejo en soledad para realizar lo que os plazca sin molestas interrupciones.
Se dio la media vuelta y camino a paso fuerte de vuelta al campamento, le pareció escuchar un susurro débil que lo llamaba, pero ¿Cuál era el objeto de voltearse y seguir discutiendo con el mozuelo insolente? La duda de si el muchachito se había percatado de su interés lo carcomía, debía alejarse a toda prisa, continuó su camino esperando que el agua fría despejara su confusa mente.
Jessie volvió un par de horas después con varias liebres en su poder, dejó las presas junto a las provisiones y se acercó al lago a limpiar sus armas, todo aquello bajo la discreta mirada de Finn, el interés que tenía por aquél era una sensación que definitivamente se apoderaba del caballero.
Más tarde después de una aguda observación se percató que el muchachito no tenía interés alguno en interactuar con los demás, los miraba de manera recelosa y se mantenía alejado, sólo intercambio unas frases de al parecer camaradería con Noah, algo que nuevamente oprimió su pecho, pero decidió ignorar. Al anochecer sentado frente a la fogata contempló fascinado que la manera de alimentarse del chico eliminaba cualquier rastro de su lujuria, conocía personajes con modales bastante desagradables, incluso para un hombre rudo como él que había recorrido la tierra compartiendo con los seres más grotescos, pero aquello era una afrenta a las buenas costumbres, eructaba constantemente e incluso se metía la mano entre sus pantalones.
Aquellos actos horrorosos lo mantenían embobado hasta que una gran mano golpeó violentamente su espalda y una voz arrastrada señaló
– Deja de vigilar al novato
Finn se incorporó rápidamente ocultando el temor de ser descubierto y reemplazándolo por rabia, por ello con el ceño fruncido preguntó
– No sé de que estáis hablando
Sir Noah se derrumbó a su lado y río, obviando el tono molesto del caballero por su estado etílico.
– Lo proteges demasiado… Lo tratas como un niño.
– No es…
– No te molestes en negarlo, te vi seguirlo al bosque y por dios el caballo ¿El maldito regalo para tu prometida? ¿Cómo pudiste? – preguntó alzando las manos.
– Necesitaba ejercicio – respondió Finn secamente.
– No dejas que nadie se acerque a la yegua y de repente BUM se la cedes a un escuálido muchachito.
Una tercera voz se sumó a la conversación.
– ¿Estáis hablando de Jessie? Porque si es así debo confirmar lo señalado por Puck.
– ¿Estabais complotando en mi contra?
– No – dijo Sam abrazando a Finn que hacía ademan de retirarse e ignoró la mirada gélida para continuar con voz arrastrada – No obstante la preocupación por su ausencia era notoria… Créeme no le estás haciendo ningún favor.
Noah asintió con cada palabra y explicó
– Lo estamos haciendo por el novato, es un buen muchachito – Los tres se voltearon a observar a Jessie – Y aunque tiene aspecto casi infantil, no necesita protección especial, yo salí a cazar con él.
– Es cierto tiene facciones bastante delicadas – agregó el rubio entrecerrando los ojos.
– Si no fuera por esa manera de comportarse… juraría que es una mujer – señaló Noah imitando el gesto de Sam.
Los colores abandonaron el rostro de Finn y antes de que lo notaran el otro caballero dijo
– Una mujer no se comportaría así ¿Verdad?
Esta conversación le estaba causando serios dolores de cabeza, estaba seguro que sus amigos lo habían abordado en ese lamentable estado para no provocar una discusión mayor, se paró de un golpe, seguidos por los hombres que lo imitaron de una manera lenta por el alcohol que recorría sus venas y espetó
– Yo no tengo interés alguno por él – mintió.
La noche se le hizo dura al caballero, la conversación con sus amigos se repetía incesantemente en su cabeza, su interés se estaba haciendo demasiado notorio y pronto podrían darse cuenta que aquél era superior al de un caballero que veía en el joven Jessie un potencial caballero y compañero de armas, después de horas de meditación decidió volver a su plan original de ignorarlo abiertamente, eso acallaría las preocupaciones de sus hombres.
Para evitar el contacto con el muchachito decidió que retornaran al día siguiente, los hombres no se mostraron alegres por su determinación, pero afortunadamente nadie tenía el valor de contradecirlo abiertamente y Finn no podía apegarse a su plan de evitar al muchachito en un espacio tan reducido de personas, además sentía que algunos ojos no dejaban de seguirlo.
En el campamento, apegándose a su plan de evitar al chico, comenzó a salir al alba para internarse en el bosque y volver al oscurecer, esto hizo que las visitas a Blaine se suspendieran y el extenso ejercicio ayudaba a su mente a no quedarse fija en Jessie, caía exhausto cada noche a su duro camastro, pero a pesar de sus esfuerzos de alguna forma el chico lograba colarse en su pensamientos.
Así pasaron varias semanas hasta que un día un animal lo atrapó desprevenido hiriéndolo severamente, circunstancia que lo obligó a retornar antes de lo previsto. El caballero estaba colocándose unos emplastos cuando unos gritos llamaron su atención, de inmediato se apresuró a salir de su tienda y pudo ver a lo lejos una multitud de hombres gritando y vitoreando lo que parecía una lucha. En ese momento pasó Puck corriendo y él grito
– ¿Que sucede?
– No lo sé – respondió y continúo dirigiéndose al gentío.
Ambos se acercaron para detener al par de revoltosos y dispersar a la gente, pero les hicieron caso omiso, pues todos estaban ensimismados observando la pelea, se abrieron pasó entre la multitud y cuál fuera la sorpresa de Finn al ver a Jessie lanzar un puñetazo en la cara de Sebastián, éste se disponía a contraatacar, pero el caballero le tomó el brazo impidiéndoselo mientras Puck contenía al otro.
– ¿Qué demonios está pasando aquí? – Preguntó Finn, todos se quedaron en silencio – Hice una pregunta contesten.
– El novato me atacó de la nada – escupió Sebastián.
– ¿De la nada? Desgraciado infeliz – respondió Jessie disponiéndose a atacar nuevamente pero Puck lo detuvo – Insultaste a Kitty.
– No tengo la culpa tu noviecita sea una cualquiera – se burló Sebastián.
El corazón de Finn se oprimió al escuchar a su escudero ¿Jessie tenía novia?, pero no tuvo tiempo de pensar, pues en ese momento Jessie se libró de Puck y se lanzó sobre Sebastián, terminando ambos en el suelo, Finn rápidamente lo tomó de la cintura y se lo pasó a Puck.
– Llévatelo ahora – gritó y se puso frente a Sebastián que se había colocado de pie y le murmuró para que los demás no oyeran – Ve a pulir mi armadura.
– Pero… mi… señor – se quejó entrecortadamente – Usted… y todos… lo vieron… él empezó.
– Te di una orden – rugió Finn y le gritó a los presentes que no se habían movido – Y ustedes ¿no tiene nada mejor que hacer? Se me podría ocurrir algo interesante.
Ante la amenaza la multitud se retiró.
– Usted lo vio – repitió el chico.
– Haz lo que te dije… Hablaremos más tarde.
Sebastián lanzó una última mirada de odio hacia donde se había ido Jessie y se dio la media vuelta.
– Estás loco – exclamó Finn ante la sugerencia de Puck, no podía someterse a la tortura que le imponía, aquello iba en contra de su plan.
– Vamos – replicó el caballero – Es una excelente idea.
– Hace unos días me criticaste porque le prestaba demasiada atención y ahora… ¿Me estas pidiendo que lo entrene?
– Dije que actuabas demasiado blando, pero eso no importa… El chico te admira y…
– Por ello hay que premiarlo después de su comportamiento – se burló, como si realmente fuese a creer que lo que sentía Jessie fuese más que el desprecio profesado.
– Sobre ello… Lo que ocurrió hoy… – Puck inspiro hondo preparado para recibir una reprimenda – No es novedad.
– ¿Que quieres decir? – Bufó Finn molesto ante la idea que el objeto de sus afectos sufriese en manos de sus hombres – ¿Han existido más disputas?
– El chico no se integra, lo he intentado todo…
– ¿Han existido más enfrentamientos? – repitió.
– Varios.
– ¿Por qué?
– Mujeres – suspiró Puck.
El corazón de Finn dio un vuelco, Jessie tenía una relación con Kitty, esto lo lleno de celos y una sensación de vacío se apoderó de él, por ello preguntó con un hilo de voz
– ¿Entonces es verdad?
Pero su amigo no lo oyó y continuó hablando
– Jessie es un muchacho muy talentoso y esas aptitudes lo han hecho sobresalir del resto, la mayoría de las mujeres abandonan sus deberes para observar su entrenamiento y alentarlo… Asimismo las veces que lo he OBLIGADO a sentarse a departir con nosotros y cualquier comentario de Sebastián lo sobresalta e inician discusiones que usualmente terminan de la manera que viste.
Así que el jovencito que había entrenado era el responsable de lo ocurrido, la solución era sencilla y no tenía que exponerse al dolor de compartir con él sabiendo que jamás sería suyo, ese pensamiento lo sobresaltó ¿Como podía pensar algo así de un hombre? Tal vez fuese mejor que tuviese novia, empujo esas ideas al fondo de su mente.
– Esta bien… Desde mañana me llevaré a mi escudero – Puck trató de protestar pero continuó – Creo que podrás lidiar con un par de jovencitas enamoradas.
– No es sólo Sebastián – arguyo – Son todos los hombres… incluso he llegado a temer por la vida del chiquillo.
– No podemos permitir que – impulsivamente exigió pero la mirada de sorpresa de su amigo lo refreno de completar la frase y agregó para defenderse – Se produzcan esos desmanes.
– Lo sé.
– Te hago personalmente responsable de esta situación y de la seguridad del chico.
– Lo he intentado todo – se defendió el hombre – No obstante Jessie no coopera… La situación se está volviendo intolerable, este grupo se ha caracterizado por mantenerse unido a pesar de todo…
– ¿Que me estas insinuando? – preguntó el caballero.
– Sé que no quieres hablar del asunto pero… – y al ver la expresión de fiereza de su amigo decidió no profundizar sobre la necesidad de establecerse – Tienes que tomar una decisión, yo no puedo hacer esto solo... ¿Lo entrenas personalmente, lo expulsas o asumes las consecuencias? – Finn se dio vuelta y agregó – Después no te digas que no te lo advertí.
Puck se marchó dejando la pregunta flotando en el aire ¿Realmente la vida de Jessie estaba en peligro? y si así fuera ¿No correría mayores riesgos a su lado? o ¿Era él quien los sufriría? tenía mucho que pensar, sería una larga noche...
Sé que no es mi mejor capítulo, pero el bloqueo me obliga a continuar para avanzar a la parte que ansio, igual creo que la historia ha avanzado muy lento pero tenía que prepararla jejeje, el próximo será más Finchel, por cierto aún no puede saber que es mujer para que sea más divertido, según yo jajaja.
Muchas gracias por sus lindos comentarios y por su ánimo, especialmente para May y ClauBerry que siempre me apoyan. Tambien agradezco a los anónimos que me esperaron tanto :(, nuevamente me disculpo y para anaga1994 espero no haberte decepcionado :)
Con cariño para Cory, prometo que mejoraré ;)
