Finalmente salí de la aburrida Universidad!

Pos bueno, no fue un gran año que digamos en lo académico y en lo personal, pero la vida continua y en esos momentos es donde sacamos nuestras fuerzas para continuar este difícil camino llamado vida.

Kein lamento el retraso, pero tu también sabes de mis problemas, así que para mi maestro de fics sale uno más.

Para mi pseudo-esposa de nuestros pseudo-hijos Miki White, va para ti kokoro mío! xDDDDDD

FF Gaiden: Cybile es un fic fictio, argumento de Future Fighters II: Returns y la sucesora FF III: Strikes Back. No tiene fines de lucro.


Capítulo VII: El Príncipe… el Emperador… el baile… La traición

Día 104, a 27 días del Baile de los Reyes en Inglaterra y a 57 días del cumpleaños de Cybile.

Cybile ha regresado por el mismo lugar donde se encontró con William y con los mismos harapos con los cuales se perdió bajo la lluvia, ayudada por un misterioso anciano que era nada más y nada menos que el mismo William. Parte del plan era que supuestamente la encontró débil y la cuidó en su pequeña cabaña, simulando su propia desaparición, incluso hablando como un verdadero anciano viejo. La escuadra rescatista de Mildred había llegado a los límites con Escocia donde supuestamente saldría la chica a buscar a William donde había sido exiliado.

-¡Cybile! ¡Cybile!

Los gritos desgarradores de Philipp dieron la advertencia de su presencia en tierras escocesas, William vestido como anciano y pasando desapercibido por todos incluso por el mismo Mildred, hacía su presencia.

-Disculpe anciano, ¿ha visto por acá una joven de ojos ocre, cabello azul?

-Mi señor Philipp, su majestad, esa niña está acá conmigo, la encontré muy débil y cansada y la traje a mi cabaña para que estuviese a salvo. Por favor, síganme y la encontrarán descansando.

La escuadra de Mildred junto con Philipp llegaba a una desastrosa choza producto del temporal de las semanas y del cual Desmond y Robert aprovecharon para usarlo como coartada para William, Cybile estaba durmiendo con sus mismos harapos cuando Philipp trató de despertarla.

-No la despierte, su majestad, - exclamaba desapercibido William – la estuve cuidando mientras esta lluvia intermitente seguía su curso, cuando la vi supe que era mi princesa Cybile. La encontré inconsciente cuando un joven la defendió de unos villanos que querían "deshonrarla".

-Ese idiota inglés... – exclamaba con furia Philipp - ¿Dónde está él?

-Ese joven los venció, mi señor, pero cuando se dispuso a llevarse a la princesa Cybile, uno de los rayos del temporal destrozó parte de la tierra y cayó a un acantilado cercano acá. Si no me cree, mi rey Philipp, puedo acompañarlo al lugar donde el joven cayó, incluso su caballo huyó cuando aquel joven sufrió el accidente y parte de su montura está acá.

Philipp salió tal cual el oculto William le indicó y le mostró el acantilado donde supuestamente el mismo había caído, le enseñó parte de la montura de "Kaze" y algunas ropas rasgadas de sí mismo como engaño. – Si, son esas, ¿Cómo te llamas, anciano?

-Mi nombre es Uther, pertenezco a su tierra natal, Gales, pero como hubo algunas rebeliones en su contra, huí para salvar mi vida y esperar su regreso en el trono, mi señor.

Philipp lo veía como un viejo de confianza, justamente lo que William pretendía. – Se ve que eres un fiel servidor a mi tierra, pero ya estoy de vuelta para poner fin a esas estupideces de revueltas contra mí, contra un soberano. Estoy agradecido con tu ayuda y por cuidar de mi futura esposa, puedes volver a Gales con todo el honor de servir a nuestro reino.

-Si me permitiera, mi rey, me gustaría quedarme al lado de su futura esposa. Cuando ella despierte, le contará con más detalles lo sucedido.

En el camino, Cybile despertó y contó la situación al pie de la letra para que Philipp confiara más en Uther, como se denominó William. Mildred no podía creer que el mismo joven había desaparecido y supuestamente muerto por la caída del acantilado que había provocado como trampa, pero no, no estaba muerto y nadie, ni siquiera Mildred podía enterarse del plan. Llegando al reino inglés, Darlene estaba con bastante melancolía esperando el regreso de su hija y rezando para que no le sucediera nada. Cuando vio la cara feliz de Philipp supo que ella había sido rescatada, aunque en el fondo la cara de felicidad del galés era porque supuestamente William había muerto en esa caída y le dejaba el camino más libre aún para ser el nuevo sucesor de Inglaterra.

-Hija mía, por fin has llegado.

-Madre…

-Así que tu futuro esposo te encontró, aun así, ¿cómo pudiste huir de nosotros?

-Reaccioné sin pensar, pero por suerte el rey Philipp estaba allí para rescatarme.

-Oí que justamente William estaba en ese lugar, ¿es cierto eso, hija?

-Sí, padre, pero luego cayó junto con su corcel a un acantilado y…

-Murió. – Respondió en su lugar el galés – Este anciano me condujo al lugar exacto donde había caído, incluso me enseño parte de su traje y de la montura de su caballo. Este hombre de mi tierra natal.

-Muchas gracias anciano, serás recompensado por encontrar y cuidar a nuestra hija.

-Lo menos que puedo hacer, su majestad, es poder acompañar a su hija y a mi rey Philipp.

Beaumont que era el principal seguidor de Philipp no veía con buenos ojos que otra persona fuese la favorita de su rey, pues precisamente William buscaba eso: ganarse la confianza de su peor enemigo. Finalmente y encubierto pasó hablando con Cybile el resto de los días que quedaban para el Baile de los Reyes de Primavera, sin saber que pronto sabría una realidad más de Arthur, algo a lo cual jamás esperaba de él.

Día 131, 15 de Febrero. La mañana del Baile de los Reyes de Primavera. A 30 días del cumpleaños 18 de Cybile.

El día más esperado por toda la realeza inglesa ha llegado, el ansiado Baile de los Reyes de Primavera que se hace anualmente y organizado por los mismos soberanos del trono. Acá no solo se presentaría el baile de los mismos reyes Edward y Darlene como ceremonia inaugural en el palacio, sino que se daba a conocer el compromiso de Cybile con Philipp para unir los reinos de Inglaterra y Gales para la sucesión temprana del trono por problemas de salud del padre de la chica.

William ha permanecido infiltrado con el nombre de Uther en todo este tiempo, nadie sabe que está oculto entre sus filas cuando todos, salvo Cybile, saben que está muerto. El día perfecto para poner en marcha su plan ha llegado y ahora es el momento para actuar.

Mildred en plena mañana fue llamado por Cybile, allí supo que el anciano era el mismísimo William encubierto para desenmascarar a Philipp y revelar su alianza con Arthur con el solo objetivo de apoderarse de Inglaterra. El plan a la vez no resultaba bien, faltaba algo más para poder descubrir aquella verdad que se mantenía oculta bajo siete llaves y del cual incluso estaría en mayor riesgo si revela que está no solo vivo sino que no prueba la acusación grave contra Philipp. Le mandó una nota para que avisara a Desmond y al rey Robert que llegasen a cierta hora para iniciar el plan y que si preguntasen a donde se marchaba era por una orden de Cybile para buscar a algunos invitados a la fiesta ignorando el inconveniente de William, ya que el plan debía seguir si o si y de alguna manera debía averiguar de qué forma diría a todos los presentes de que Gales es el traidor.

Y ese día llegó…

Mientras Mildred iba con la nota a Escocia, Philipp debía atender un asunto más urgente aun el mismo día del baile pidiéndoles a los reyes ingleses que por favor se ausentase unas horas de la tarde antes del baile al cual asistiría. Por la urgencia de esa tarea, William aprovechó esa ocasión para pedirle que si lo pudiese acompañar como su "servidor leal" sabiendo que es galés como él y que Beaumont ya había perdido algo de confianza ante las asistencias de "Uther". Finalmente Philipp accedió y como un verdadero anciano del reino encubierto William lo acompañó a resolver ese asunto especial.

Llegaron durante el medio día a un castillo confinado en nubes oscuras, se decía que en ese lugar por las montañas y demás castillos la luz jamás llegaba a brillar. Ambos chicos entraron cuando un guardia los atajó para interrogarlos.

-¿Quién son ustedes?

-Soy "P", rey de "G", él es Uther, mi sirviente. Ya estoy como "él" lo pedía.

-¿?: Excelente, puede entrar, su majestad.

El galés entraba a un centro oscuro solo guiado por la iluminaria de las llamas que conducían al un salón, William solo veía con el mismo gesto de anciano como esta oportunidad le sería muy importante y donde cualquier descuido podría costarle la vida.

-Qué bueno que hayas llegado, Philipp.

-Ahórrate las palabras Arthur, necesito que me ayudes a entender más sobre este poder para… para dominar Inglaterra.

¡Arthur! ¡Entonces si están unidos!

-Luego hablamos de eso, ¿Quién es este hombre que te acompaña?

Rayos… debes tranquilizarte William, debes tranquilizarte y comportarte como siempre lo has hecho. Mi nombre es Uther, soy el sirviente de mi señor Philipp.

-Él fue quien encontró a Cybile cuando desapareció, - agregaba Philipp – además me enteré de que ese estúpido inglés desapareció luego de salir a buscarla en la lluvia.

-Sí, supe que William desapareció sin rastro alguno de Escocia donde había huido.

-Pero no me importa, aun así hay dos idiotas más que eliminar antes de ser soberano con Cybile.

-Tranquilo, joven Rey.

-Bueno, basta de conversaciones sin sentido ¿me explicarás como rayos obtuviste este poder extraño que me entregaste?

-Pues sí, un hombre extraño de gorra y traje rojo me lo cedió, dice que era un viajero del tiempo.

¿Viajero del tiempo? – Exclamaba William en sus pensamientos - ¿Qué rayos planea Arthur?

-¿Viajero… del tiempo? ¡No me vengas con juegos Arthur! ¡Eso es imposible!

-Si es creíble, ¿Por qué crees que tu fuerza se aumentó considerablemente y pudiste crear una energía la primera vez que te enfrentaste cara a cara con William?

-Es verdad, ahora pude controlar este extraño poder. ¿Cómo dices que se llamaba?

¿Fuerza?... ahora entiendo porque Philipp tenía control de energías cuando lo encaré la primera vez que lo vi… ¿Qué clase de fuerza extraña es la que posee?

-Ese hombre dijo que se llamaba "Bison" y este poder lo llamaba… "Psycho Power". No sé por qué razón aquella persona me entregó esto, solo me dijo: "Úsalo con tu odio para dominar el mundo, manipula la mente de las personas y crea tu imperio para acabar con tus enemigos". Ni siquiera me explicó las razones por las cuales yo fui elegido, pero creo que tiene que ver con esos tres jóvenes que nos dan problemas. Luego de eso me dijo que no podía estar más tiempo por el límite del poder y desapareció.

-Mejor dicho dos, recuerda que el idiota inglés desapareció.

Bison, no sé quién es, pero al menos creen que aun sigo muerto, eso es bueno… ¡pero no sirve de nada decirlo si no puedo comprobarlo!

-Ahora debes regresar a Inglaterra, esa chica te espera y el Baile de los Reyes de Primavera comenzará en unas horas más. Antes de eso, deja presentarte a nuestros dos nuevos invitados.

-Lo conozco, es el rey de los Balcanes, si confío en él y nos ayudó en esa pelea contra Escocia tiempo atrás…

¿?: Saludos su majestad…

-¡Tu! ¡Sahín! ¿¡Acaso eres idiota Arthur!? – Exclamaba con furia Philipp - ¡Este imbécil otomano es aliado del rey D' Lesçois de Francia!

¿¡Sahín!? Se supone que era nuestro aliado como Robert me dijo, pero…

-¿Acaso no te mencioné antes que ese hombre de gorra roja me dijo que "podía manipular la mente de las personas"?

-¿Qué demonios hiciste? ¡Eso no es poder es brujería!

-Repito: no es brujería. Tú también puedes hacerlo, por algo te cedí este poder, para que manipulases a los reyes ingleses o a la misma Cybile.

-¡No! ¡Jamás lo usaría contra Cybile!

-Pero si para exterminar a William.

-Pero está muerto.

-Aun así mantenlo para casos de emergencia como dicen por ahí. Uno nunca sabe a qué se podría enfrentar en el futuro.

Así que los Balcanes están sometidos como sabía, y ahora manipuló a Sahín en nuestra contra. Pero no es suficiente, ¡debe haber algo más!

-Ah, un último detalle. Philipp, revela tu espalda. Debemos hacerte el ritual que nos convoca.

¿Ritual?

A vista de los cuatro más el infiltrado William observaba como se formaba una especie de dibujo en la espalda de Philipp. Al galés le ardía esa parte del cuerpo en que cuatro cabezas de demonio unidas en tres círculos que se hacían más pequeños miraban hacia el centro, hacia una especie de figura basada en Satán. Cuando terminó el ritual, William pudo reconocer aquel tatuaje: era el del Círculo de los Cuatro Poderosos Demonios, la alianza de reinos más mortal y destructiva de toda Europa y del mundo.

-Ahora sí, Philipp. Ya eres nuestro miembro.

-¡Agh! Aun me duele esta marca, pero significa que…

-Si yo muero, tú serás mi sucesor.

Por fin… tengo la prueba que lo muestra… toda la realeza conoce ese símbolo… Muy bien Philipp… ¡te arrepentirás de engañar a mi Inglaterra!

-Entonces…

-Ya no hay nada más que hacer, vuelve a Inglaterra. Sin William en nuestro camino debemos continuar con nuestro plan en marcha.

Ese hombre con el que habló Philipp era el mismo Arthur, el temible y despiadado Emperador de Germania, el mismo que arrasó con Inglaterra y Francia hace casi 15 años atrás dejando muertos a todos los infantes varones y el mismo que dejó huérfanos a Robert y William. El hombre de al menos 55 años que con una capa roja y sus bordes dorados, su corona bañada en oro, su traje de color negro completo, ojos casi blancos y cabello oscuro, imponía su poder, su fuerza. Siempre buscó ambición, ser el más poderoso emperador y crear el imperio más grande de la historia de la humanidad.

Su madre murió cuando él tenía 5 años, su propio padre le enseñó todo sobre gobernar, pero al igual que Arthur era un temible emperador. El mismo asesinó a su familia, incluyendo al padre que le instruyó el arte de la destrucción y del dominio del mundo.

Philipp regresaba junto con "Uther" a Inglaterra cuando Cybile estaba custodiada por los guardias que los protegían por estricta orden del galés, Mildred tras cumplir la orden de Cybile fue relegado del cargo y ahora solo está en situaciones de extremo peligro al reino, obviamente esperando el regreso del hijo pródigo, del verdadero salvador de Inglaterra, de William que estaba infiltrado y en serio peligro.

-Cybile, mi futura esposa. – Philipp daba la orden a los guardias a retirarse. – Uther, gracias por tu compañía a mi querida Cybile.

-Estoy a sus órdenes, mi rey.

-Puedes dejarnos solos.

-Como usted diga.

El infiltrado William acataba sin chistar la orden, se retiraba de la habitación de la chica mientras faltaba solo un día para el Baile de los Reyes de Primavera, el escenario ideal para sacar a la luz el plan de Arthur. Philipp y Cybile se mantenían en el cuarto afinando los últimos detalles del esperado baile famoso en toda Inglaterra.

-Ya sabes qué día es mañana, mi bella princesa.

-Lo sé, y es un día especial para mi padre.

-Y también el anuncio de nuestra boda frente a la realeza.

-Pues… también lo sé perfectamente, rey Philipp.

-Ahora debemos prepararnos para nuestra velada.

Se acercaba la noche inglesa cuando miles de señores llegaban junto con sus esposas y reinos de otros lados del continente llegaban a celebrar a tan esperado encuentro, los invitados entraban siendo custodiados por los guardias que los acompañaban al salón principal del reino. Los señores conversaban y un gran banquete a su alrededor los esperaba para la cena. Reyes con sus esposas, futuros príncipes, duques, condes…

Edward aparecía junto con Darlene, Cybile y el mismo Philipp. La chica llevaba un vestido negro en la parte superior y azul de la cintura bajando por una larga cola del traje, zapatos de cristal, peinado clásico de la chica ondulado y tomado con flores de su mismo color y un collar que curía su cuello de color negro que dejaba a la vista un broche de mariposa. El rey tomó la palabra para agradecer a los invitados su asistencia y, claro… el anuncio de la boda real.

Luego llegó el baile, un precioso vals que hizo danzar a toda Inglaterra. Cada cual con su pareja mientras algunos de los pequeños príncipes jugaban en otro lugar del palacio, Cybile bailaba con Philipp y se mantuvieron por largos minutos juntos, pero este notó que la chica estaba… algo preocupada.

-Mi bella princesa ¿Qué es lo que sucede en tu mente?

-No… no es nada, mejor sigamos bailando.

-Sí, disfrutemos esta bella danza de los ángeles para nosotros.

Ambos continuaban del baile cuando Philipp quería aprovechar la situación para robar un beso de los labios de Cybile quien tendría que corresponderle para evitar sospechas algunas. Eso hasta que uno de los sirvientes de Philipp salía disparado hacia el salón y varios de los guardias que custodiaban estaban algo inconscientes, eran Desmond y Robert D' Lesçois en compañía de Olivier y Mildred quienes entraban con una constante algarabía y señal de desafío hacia el galés. – Se acabó, Philipp. Hasta acá llegaron tus días de ser futuro rey.

-Desmond, me decepcionas… unirte a Francia, a los traidores de Inglaterra.

-¿Traidores? Pues te habrás equivocado de nación para gobernar, porque Inglaterra no será tuya.

-¡Oh! Veo que los franceses si bien son famosos por su moda refinada aun no aprenden modales al hablarles a los reyes. Más si es un mismo rey el que lo dice.

Edward no comprendía la situación, Cybile se mantenía más nerviosa de lo que estaba y Mildred con Olivier comenzaban a preparar su plan B, pero en vez de eso, dejaron que Philipp siguiera hablando. – Creo que finalmente ya todos saben quiénes son los traidores de Inglaterra…

-A menos que tengamos a "alguien" que nos hiciera ese favor. – replicaba Desmond.

-¿¡Qué dices!? – esa reacción de Philipp lo hizo colocarse un poco eufórico, ¿lo estaban espiando? ¿Y quién podría ser? – ¡No! ¡Todo lo que dicen es falso y dejen de calumniarme! ¡Quieren vengar la muerte de William que traicionó a nuestro reino y a sus soberanos! ¡Cayó a un barranco como toda Inglaterra lo vio! ¡Este anciano y Cybile lo pueden comprobar!

Philipp miraba a Cybile que no respondía nada, esperaba que pudiese ayudarlo pero no, su silencio se mantuvo firme y eso lo puso más nervioso aun. Luego miró al anciano, pero en vez de hablar en su defensa solo rió de lo ingenuo del galés.

-¡No te rías maldito anciano y diles de una vez que…! ¿Uther…? ¡Yo confié en ti!

-Así es, rey Philipp, pero TU NO DEBERÍAS CONFIAR EN NADIE…

El anciano poco a poco iba retirando su espada cuando Edward reconoció a la perfección el arma de Uther. Cybile sabía que era un momento especial cuando D' Lesçois en compañía de Olivier, Mildred y Desmond llegaron previamente a encarar a Philipp.

-Uther… eres un… ¡eres un traidor!

-¿Traidor? Eso crees tú… ¡Tú eres el traidor! ¿¡Me querías atrapar para matarme!? ¡Pues aquí me tienes! ¡Uther no existe! ¡Este soy yo!

Una explosión rondó aquel cuerpo cuando todos boquiabiertos quedaron impresionados con saber que ese anciano no era nada más y nada menos que el mismo joven caballero que Edward exilió meses atrás. Con su espada "Balkur" amenazante hacia Philipp y con un aura azul rodeando su humanidad se revelaba el samurái del viento, el dragón del Ansatsuken de su maestro Kotara.

-¡¿Maldición?! ¡¿Tú estabas muerto!?

-Lo estaba, ese era parte de mi plan, sabía perfectamente que después de "deshonrarte" iba a ser enemigo de mi propio reino, así que este exilio fue para infiltrarme en ti. Pues como rey ni siquiera le llegas a los talones a quienes osas emular.

-Significa que…

-Así es, estuve a centímetros de Cybile sin que te dieras cuenta.

-¡Es verdad! ¡William simuló su desaparición porque él me rescató cuando me fui del reino!

-¡Hija!

-Lo siento padre, pero cuando William me contó todo lo que iba a hacer le dije que no lo hiciera por su vida, pero después de lo que me enteré supe quien estaba detrás de todo esto. ¡Arthur planea atacarnos pronto!

-¡No puedes confiar en él! – Exclamaba Edward - ¡Nos traicionó!

-¡Ustedes traicionaron a William! ¡Yo siempre confié en él desde el primer día que lo conocí y lo seguiré haciendo!

Ese grito de Cybile dejó a muchos con la boca abierta, ¿cómo rayos respondería con esa rabia? – Fue el hombre más leal que tuvieron y aun así no confiaron en él, no me importa que piensen de mi ahora, para mí siempre será el hombre más fiel a Inglaterra.

-Y esto es una prueba de que tengo razón… ¡prepárate Philipp!

William envainaba a Balkur con rapidez cuando comenzó a girar sus manos en círculos para crear chispas de energía, estas mostraban pequeños destellos de luz que chocaban entre sí provocando descargas de energía. Los presentes pensaban que era brujería, pero no. William pronto les diría de qué se trataba.

-¡William, no lo ataques! ¡Si lo haces…!

-Que… ¿Moriré en la horca? ¿Me decapitarán en la guillotina? Sé que Philipp es un rey legítimo, ¡Pero les demostraré que en verdad este rey que ven ante todos sus ojos es el verdadero traidor que estaban buscando! ¡Uoaaaaagh!

El inglés concentraba la energía en sus manos, esperando el momento para atacar…

Ansatsuken-ryu ougi… ¡DENJIN… HADŌKEN!

William lanzaba su onda cuando hizo contacto con Philipp y el resto salvo Robert y Desmond querían evitar mirar para no presenciar una muerte, los humos desaparecen y Philipp seguía intacto como si nada. Edward no podía creer que tal técnica no hiciera absolutamente nada conociendo el poder del caballero inglés y de su paso por Japón.

-¡He he he! ¡Tu patético truco de magia no me hizo nada! Qué… ¿¡QUE DEMONIOS ME HAS HECHO!?

Philipp no podía moverse, su cuerpo estaba inmóvil cuando trataba de hacer algún movimiento para poder caminar o incluso mover la cabeza. – Ese no es un truco de magia patético, ni es brujería como todos piensan: Es el Karate Ansatsuken-ryu, originario de la tierra del oriente, en Japón, donde me crié cuando Arthur hizo pedazos Inglaterra, Escocia y Francia, y además acabas de recibir una de mis técnicas que emanan de la madre tierra. Es mi Denjin Hadōken, conocido como la Onda Espiritual Eléctrica, la que paraliza tu cuerpo haciéndolo inmóvil. Lo use porque sé que no ibas a poner resistencia para que todos creyeran que yo soy el traidor por atacarte y que yo quería apoderarme del reino. Craso error, Philipp. Porque ahora que no puedes moverte les revelaré tu verdad ante todos, en el escenario perfecto.

El inglés sacaba a Balkur y rompía una de las chaquetas de Philipp que nervioso y con furia veía como William lo humillaba ante todos los invitados del Baile de los Reyes de Primavera. Cuando todos observaron una especie de tatuaje negro, sus caras se aterrorizaron. – Ustedes conocen esta marca, el Círculo de los 4 Poderosos Demonios… ¡Philipp y Arthur son aliados! ¡Philipp es el traidor!

No hubo palabras, todos incluyendo a Edward no podían creerlo, el futuro rey de Inglaterra era un traidor y trabajaba con el peor enemigo de toda Europa. Philipp se indignó más el sabes que William sabía de todo el plan que iba a ejecutarse pronto. En eso aparecía Arthur apareciendo con el Psycho Power y creando más preocupación ante la realeza para asistir a Philipp. – Saludos, reino de Inglaterra.

-¡Maldito bastardo! ¡Pagarás por la muerte a mi padre!

-¿Qué? Pensé que estabas muerto, pero no, rey Robert. Pero pronto te reunirás con tu padre en el infierno. ¡Oh! Pobre Douchèz, gritando como señorita suplicándome piedad.

-¡Te arrepentirás de esto! ¡Shinkū…!

-No, no lo hagas – intervenía William – Escucha bien Arthur, ya sabemos que Philipp y tu son aliados. ¡Ahora prepárate porque nosotros dos te haremos pagar por lo que nos hiciste cuando niños!

-Eso creen, pero no olvidaré tu desafío… los planes cambiaron, porque en 10 días mi ejército te aplastará a ti y tus tontos amigos. ¡Psycho Warp!

Arthur desaparecía con un inmóvil Philipp, Cybile se acercó a abrazar a William tras ese enfrentón con ambos enemigos.

-¡Lady Cybile!

Rachel y Sophie aparecían detrás de algunos caballeros de los dos chicos para ir a abrazar a la niña de las mariposas. William aprovechó todo este enrollo para tomar la palabra ante la realeza inglesa. - ¡Escúchenme bien, mis señores! ¡Les acabo de presentar al traidor de Inglaterra! ¡Al que engañó a todos ustedes creyendo ser el verdadero soberano! ¡Ahora vendrá a atacarnos con su ejército y el de Philipp! ¡Debemos hacer todo lo posible para que Inglaterra siga viva! – Dirigiéndose ahora al escocés - Desmond, por favor cuida a las chicas mientras doy el aviso al exterior.

-No te preocupes, ¿Qué harás?

-Avisarle a mi pueblo de mi regreso.

-Si es así, entonces necesitaras compañía, hermano. – agregaba el rey francés.

-Gracias camarada.

Con dos silbatinas, los dos samuráis llamaban a sus corceles para iniciar el llamado del regreso del caballero inglés. "Kaze" que llegaba cuidado sano y salvo desde Escocia y "Hi" llegaban obedientes a recibir a sus jinetes que con dos saltos tomaban postura.

-William, deja acompañarte.

-No puedo, Cybile. Debes estar segura aquí adentro, no me perdonaría si algo te pasara.

-Y yo no puedo permitir que vayas sin mí.

Cybile cada vez más se abría a sus sentimientos al inglés que tomó su mano y la levantó para tomar posición, Rachel le pidió lo mismo a Robert que accedió a llevarla con un sí de William como aceptación. Ambas chicas se abrazaban a sus enamorados jinetes cuando el rey Edward llamaba al trovador de su hija.

-William…

-No diga nada su majestad, eso todo era parte de mi plan. Robert, Desmond, Mildred, mi hermana, Sophie, Olivier, y por supuesto su hija Cybile sabían de todo esto. Luego hablaremos del plan de nuestro ejército para defender Inglaterra. (Sonrisa y guiño) ¡Vamos Kaze! ¡Yiaap!

-¡Adelante Hi! ¡Yiaap!

Con la orden de los dos samuráis de Europa, cabalgaban junto a sus chicas con tal velocidad que cruzó gran parte del poblado inglés.

-¡Pueblo de Inglaterra! ¡Vayan hacia el palacio real!

-¡Es William! ¡Ha vuelto nuestro salvador!

Los habitantes oyeron la voz de William y si, había regresado. Haciendo caso de sus palabras se dirigieron hacia el palacio de Edward para esperar a su libertador. Los chicos avanzaban llegando incluso a los confines más lejanos de Inglaterra, William y Robert retrocedían hasta el palacio para que todo el pueblo los siguiera hasta el reino donde los mismos chicos los estarían esperando.

-¡Ha regresado! ¡Ha regresado!

-¡Nuestro caballero ha vuelto!

-¡Pueblo de Inglaterra! ¡Philipp ha traicionado al reino y a todos nosotros! ¡Todos ya saben que es un traidor, que es miembro del Círculo de los cuatro Poderosos Demonios! ¡Arthur estuvo acá y planea atacarnos! ¡Mi plan fue el exilio para infiltrarme en las filas de Philipp y el reino no sabía de nada, no quiero represalias contra nuestro rey! ¡Por eso les ruego a todos ustedes que por favor cuiden a sus familias e hijos! ¡No quiero ver sangre derramada de mi pueblo por mis acciones! Pero… ¡Si pudiera contar con la ayuda de todas las mujeres presentes para atender a nuestros heridos…! ¡Si pudiera contar con los hombres mayores para que nos ayuden a la guerra contra Arthur y Philipp…! ¡Les estaría agradecido, no solo el reino, la futura reina Cybile…! ¡Sino que yo también estaré agradecido de su cooperación!

-¡Quienes quieran quedarse en sus hogares para estar a salvo, háganlo para cuidar a los niños, a las futuras promesas de Inglaterra! ¡Pero… quienes quieran acompañarme en esta lucha, háganlo y serán recompensados con honores y glorias para sus descendientes!

-¡Estoy contigo hasta la muerte, mi señor! – exclamaba uno de los pueblerinos.

-¡Todo Inglaterra estará a tu lado! – enfervorizado gritaba otro.

-¡Por ti, mi caballero, daremos nuestra vida!

Los vítores y la algarabía del pueblo se hicieron notar con más fuerza gracias a la presencia de William. Edward tomaba la palabra tras el anuncio del salvador.

-¡Pueblo de Inglaterra! ¡Anunció hoy que William ya no será más nuestro caballero del reino…! ¡Sino que ahora será nuestro General del ejército Real de Inglaterra!

Incluso la cara de William era de sorpresa cuando oyó que era el nuevo líder de las fuerzas reales, era una responsabilidad mayor de un joven de apenas 21 años para guiar a miles de hombres a una guerra en la cual no se sabe si saldrán victoriosos, pero con todas las hazañas e incluso fingir un motín y estar cerca de ser acusado como traidor con tal de infiltrarse para desenmascarar a Philipp fue lo necesario para que su lealtad estuviese intacta desde principio a fin. William sentía que la mano de Cybile lo envolvía en la mayor de las confianzas para enfrentar uno de sus más difíciles combates de su vida, la chica lo miraba ilusionada y el inglés le devolvía esa confianza con una sonrisa. Desenvainando a Balkur, su espada con mango dorado, extremos con forma de dragón y con su nombre impregnado en él, la levantaba para finalizar su último día como caballero para ser el nuevo General inglés.

-¡POR INGLATERAAA!

Su pueblo respondía con el mismo grito, uno que haría temblar incluso a los mismos Mongoles que lideraba la dinastía Khan. La noche llegó, y si bien el Baile de los Reyes de Primavera fracasó en su celebración, la verdad surgió y una nueva esperanza se logró crear.

Ahora se viene la guerra esperada: "El Círculo de los cuatro Poderosos Demonios" liderados por Germania, los dos traidores de Gales y Turquía (este último manipulado) sumados a los Balcánicos que están en dominio germano; ellos contra los ahora autoproclamados "Reinos Celestiales del Sol Naciente" en honor a Japón, a la tierra donde se criaron los nuevos líderes guiados por William en Inglaterra, D' Lesçois en Francia y por Desmond en Escocia.

Pero aun así, el destino de William es una incógnita… y solo esta guerra podrá descifrarla.


Solo unos pocos sabrán porque Bison estuvo presente en esta historia, y si no lo saben espérense a FF III: Strikes Back y sabrán esta razón (recuerden que Cybile es el argumento de Future Fighters Saga)

hasta un nuevo día!:D